Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La distribución del PIB por sectores en 2020 fue:

  • Sector primario: 11,8%.
  • Sector secundario (incluyendo electricidad y agua y binacionales): 33,4%
  • Sector terciario: 47,6%
  • Impuesto a los productos: 7,2%

A pesar de que el sector terciario represente el mayor porcentaje del PIB, el sector primario, y especialmente la agricultura y la ganadería, son cruciales en el país porque son el tradicional motor de crecimiento y de las exportaciones, además de emplear todavía a un 20,2% de la población activa del país en 2020. La revisión del año base del PIB en la primera mitad del 2018 mostró una caída del peso del sector primario (desde el 25,3%), pero, sin duda, sigue siendo un sector relevante. El sector agrícola y ganadero más avanzado está formado por una proporción pequeña del total de explotaciones, pero son las que emplean las técnicas, equipos e insumos de vanguardia que les permiten competir internacionalmente. Buena parte de las más innovadoras son propiedad de descendientes de menonitas alemanes, de japoneses y de coreanos, organizados en su mayoría en cooperativas que cuentan con una buena dotación de medios y emplean tecnologías de punta. 

La distribución del PIB por componente del gasto en 2020, con poca variación respecto de años anteriores a pesar de la pandemia, está claramente dominada por el consumo (75,6%) y, especialmente el privado (63,1% del PIB); seguido por la formación bruta de capital (20,2%, esencialmente formación bruta de capital fijo 20,1% PIB) y el consumo público (12,5%). El sector exterior (exportaciones menos importaciones de bienes y servicios) tiene un peso de 4,2%. A pesar de este reducido peso del sector en términos de componente del gasto, debe destacarse el carácter relativamente abierto de la economía paraguaya, con un grado de apertura comercial (suma exportaciones e importaciones sobre PIB) del 62,8% en 2020.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) 2017 2018 2019 2020
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO 11,5 11,3 11,0 11,8
AGRICULTURA 8,3 8,3 7,9 8,7
GANADERÍA 2,2 2,1 2,1 2,2
EXPLOTACIÓN FORESTAL, PESCA Y MINERÍA 1,0 0,9 0,9 0,9
SECUNDARIO 33,9 33,5 32,6 33,4
MANUFATURAS 19,5 19,3 19,2 19,2
CONSTRUCCIÓN 6,2 6,0 6,2 7,0
ELECTRICIDAD Y AGUA 8,2 8,1 7,2 7,1
         
SERVICIOS 47,0 47,5 48,9 47,6
COMERCIO 10,5 10,6 10,5 9,7
GOBIERNO GENERAL 8,6 8,7 9,1 9,7
SERVICIOS INMOBILIARIOS 6,2 6,2 6,4 6,4
FINANZAS 5,4 5,4 5,7 6,0
OTROS SERVICIOS 16,3 16,6 17,2 15,8
IMPUESTOS A LOS PRODUCTOS 7,6 7,6 7,5 7,2
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 74,0 75,9 77,3 75,6
    Consumo Privado 62,9 64,3 65,3 63,1
    Consumo Público 11,1 11,5 12,0 12,5
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 20,6 22,8 21,7 20,2
    FBCF 19,2 19,9 18,7 20,1
    Var. existencias  1,4 2,8 3,0 0,1
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 38,4 36,9 36,2 33,5
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 33,0 35,6 35,2 29,3
DISCREPANCIA ESTADÍSTICA 0 0 0
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: Banco Central de Paraguay
Ultima actualización: junio 2021

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

 

El crecimiento del PIB en los 5 últimos años pre-Covid ha sido significativo, dado el comportamiento del resto de países de la región y, especialmente, de sus principales socios comerciales, Brasil y Argentina. Así, se han alcanzado tasas del 4,9% en 2014, 3,1% en 2015, 4,3% en 2016, 4,8% en 2017, 3,7% en 2018 y -0,4% en 2019, año fuertemente afectado por la sequía y la situación económica y cambiaria de los vecinos.

Desde marzo de 2020, con la implementación de las medidas de contención social para hacer frente al COVID-19, se produjo un brusco deterioro de los indicadores correspondientes a la economía real, con la consiguiente inversión en la tendencia expansiva. No obstante, con la adopción de medidas de confinamiento social menos estrictas a partir del tercer trimestre, comenzó a mejorar la situación y, según el Banco Central de Paraguay (BCP), la caída del PIB en 2020 fue de tan solo un -0,6%, gracias al buen comportamiento del sector de la construcción durante el año, que creció un 9,8% y también a una menor contracción de la prevista en los sectores de electricidad, manufacturas y agua.

A la vista de la favorable evolución reciente de los indicadores de actividad, el BCP elevó en agosto su previsión de crecimiento del PIB para 2021 al 4,5%, (la previsión anterior era del 3,5%). Se prevé para 2021 un buen desempeño de la construcción y de la ganadería, que compensarán la peor evolución prevista de la agricultura y del agua y electricidad, ambos afectados por la situación de fuerte sequía en el país. Ayuda también el aumento reciente en el precio internacional de ciertas commodities, como la soja, principal capítulo de producción y exportación de Paraguay. Todos los indicadores (ingresos fiscales, exportaciones, construcción y bienes de equipo, comercio interior) apuntan a que Paraguay ha recuperado ya a mediados de 2021 el nivel de PIB anterior a la pandemia, tratándose probablemente del primer país de las Américas en lograrlo.

Tras unos años con niveles de inflación relativamente moderados, con tasas del 3,9% en 2016, 4,5% en 2017, 3,2% en 2018 y 2,8% en 2019, el fuerte choque de demanda, interno y externo, provocado por la pandemia y por las medidas adoptadas para su contención, generó inicialmente una disminución de las presiones sobre los precios, con inflación acumulada del año 2020 del 2,2%. Durante los tres primeros trimestres del año está teniendo lugar un repunte considerable de la inflación, hasta el 6,4% interanual a final de septiembre, si bien el Banco Central lo achaca a factores externos. A partir de 2017 la tasa de objetivo de inflación se redujo desde el 4,5% hasta el 4%, con rango de tolerancia del +/-2%.

Dentro de las medidas para paliar los efectos económicos del Covid-19, en 2020 el BCP redujo en 5 ocasiones su tasa de interés, hasta el 0,75%. No obstante, ante el repunte inflacionario, desde agosto de 2021 el BCP ha aumentado el tipo de interés de referencia tres veces, la primera en el mes de agosto, hasta situarla a principios de noviembre en el 2,5%.

El sector externo venía manteniendo un buen desempeño antes de la pandemia, con superávit comercial y signo de la balanza por cuenta corriente oscilante (marcado, básicamente, por la capacidad de la balanza comercial de compensar los déficits de la balanza de servicios), con superávit en 2016 y 2017, y déficit en 2018 (0,15%) y 2019 (0,95%). En 2020 las exportaciones alcanzaron los $11.505,3 M (-9,4% frente a 2019), concentrándose en soja y derivados, electricidad, carne de vacuno y cereales. Las importaciones alcanzaron $10.035,2 M (-18,1%), no tan concentrada como las exportaciones, siendo los principales productos importados maquinaria, combustibles, vehículos e industria química. La balanza comercial registró en consecuencia un superávit de $1.470,2 M en 2020. En el primer semestre de 2021 se registra un fuerte aumento de las exportaciones, del 44% con respecto a 2020. Los últimos datos oficiales publicados por el BCP, en noviembre de 2021, en el que se ha realizado una profunda revisión de la serie histórica, muestran una entrada de Inversión Directa neta de 10,1 MUSD en 2020, lo que supone una abrupta caída del 46,5% con relación a 2019, descenso explicado por la coyuntura pandémica. El stock total de inversión recibida es de 6.180 MUSD, un 4,3% a menos que en 2019.

 
En cuanto al tipo de cambio, en 2020, durante la pandemia, el guaraní experimentó una depreciación superior al 7% respecto del dólar, pero recientemente se observa una tendencia a la estabilización de la moneda.

Frente a los tradicionales déficits presupuestarios que registraba el Estado, la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) de 2016, que fija un tope en el déficit del -1,5% del PIB, permitió déficits dentro de ese objetivo hasta la irrupción de la pandemia, que hizo necesario el levantamiento del tope. El déficit fiscal en 2020 se disparó hasta el 6,2% del PIB. En 2021 tampoco se aplicará la regla del tope de déficit fiscal, y éste llegaría hasta el 4% según el Presupuesto General de Gastos de la Nación para este año. A julio de 2021 hay fuerte incremento acumulado de ingresos fiscales, del 21% respecto de 2020 (superiores incluso en 3,4% a los de 2019 pre-pandemia), mientras los gastos se redujeron un 4,4%, lo que permitiría alcanzar el objetivo de reducción de déficit previsto.

La evolución de la deuda pública, a pesar de su crecimiento en los últimos años fue razonable y se situó a finales de 2019 en el 22,9% del PIB, en tiempos pre-covid. Sin embargo, fruto de la pandemia, se disparó hasta el 34,2% del PIB al cierre de 2020, ante nueva emisión en 2020 de bonos soberanos y el importante papel financiero que desarrollan los bancos de desarrollo en Paraguay (33,9% de la deuda total). En total la deuda del sector público ascendió a diciembre del año pasado a 12.213 millones USD, frente a los 8.859 del año anterior.

A pesar de la evolución macroeconómica relativamente favorable, incluso durante la pandemia, persisten los problemas de corrupción, inseguridad jurídica y de falta de capacidad de gestión de la administración pública, que suponen un hándicap a la inversión productiva. A pesar de la introducción de medidas para mejorar la transparencia y de acceso a la información por parte de la ciudadanía, por el momento no se perciben cambios significativos relacionados con este tipo de problemas. El país ha caído 12 puestos en la clasificación de Doing Business 2020, situándose en el puesto 125 de 190 países, con una puntuación de 59,1 (-0,3). En el ranking de Transparencia Internacional 2020 ha mantenido su puntuación de 28 puntos y su posición (puesto 137 de 180 países).

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017 2018 2019 2020
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) 39.406 40.692 38.738 36.049
Tasa de variación real (%) 5,0 3,2 -0,4 -0,6
Tasa de variación nominal (%) 9,2 7,1 2,6 1,9
INFLACIÓN
Media anual (%) 4,2 3,9 3,0 2,5
Fin de período (%) 4,5 3,2 2,8 2,2
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 5.48 5,25 4,63 2,69
Fin de período (%) 5,25 5,25 4,0 0,75
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes) 6.953 7.053 7.153 7.252
Población activa (x 1.000 habitantes) 3.441 3.563 3.676 3.721
% Desempleo sobre población activa 5,2 5,6 5,7 7,2
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -1,1 -1,3 -2,8 -6,2
DEUDA PÚBLICA
en M€ 7.166 8.040,9 8.859,1 12.212,9
en % de PIB 18,2 19,7 22,9 34,2
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 13.396,4 13.730,5 12.701,9 11.494,9
% variación respecto a período anterior 11,8 2,5 -7,5 -9,5
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD 11.524,2 12.917,51 12.250,92 10.035,2
% variación respecto a período anterior 17,8 12,1 -5,2 -18,1
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD 1.872,2 813,1 450,9 1.459,4
en % de PIB 4,75 2 1,16 4,05
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD 1.132,0 -67,2 -211,6 737,6
en % de PIB 2,87 -0,17 -0,55 2,05
DEUDA EXTERNA
en MUSD 5.590,1 6.402,6 7.229,4 10.182.2
en % de PIB 14,19 15,73 18,66 28,25
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD 371,7 439,3 502,8 556,8
en % de exportaciones de b. y s. 2,6 3,2 3,7 4,6
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD 7.799,4 7.632,9 7.275,6 8.993,5
en meses de importación de b. y s. 7,3 6,1 6,8 10,7
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD 576,2 457,6 522,3 568,3
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 5.708,5 5.729,5 6.189,75 6.697
fin de período 5.631 5.928 6.450 6.944
Fuente: Banco Central del Paraguay, INE-Instituto Nacional de Estadística, Ministerio de Hacienda Última actualización: julio 2021

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Principales objetivos de política económica

El gobierno de Horacio Cartes (2013-2018) estableció su actuación en torno al Plan Nacional de Desarrollo de Paraguay 2030, documento estratégico para facilitar la coordinación de acciones entre las distintas instancias del poder ejecutivo, así como con los diversos niveles de gobierno, sociedad civil, sector privado y, eventualmente, poder legislativo y judicial.
 
La actual administración del Presidente Mario Abdo mantiene este mismo objetivo.
 
Dicho Plan establece la concentración de la política pública en torno a 3 ejes estratégicos:
  1. Reducción de la pobreza y desarrollo social.
  2. Crecimiento Económico Inclusivo.
  3. Inserción de Paraguay en el mundo en forma adecuada.
Cada eje estratégico incorpora 4 líneas transversales [(i) la igualdad de oportunidades, (ii) la gestión pública eficiente y transparente, (iii) el ordenamiento  desarrollo territorial y (iv) la sostenibilidad ambiental].

La interacción de los 3 ejes estratégicos con las 4 líneas transversales resultan en 12 estrategias que guiarían las políticas públicas. Las correspondientes al ámbito económico serían:

II - Crecimiento económico inclusivo.

  • Competitividad e Innovación - combina crecimiento económico inclusivo con gestión pública eficiente y transparente. Sus metas incluyen la aceleración del crecimiento económico, la estabilidad  de precios (El Banco Central del Paraguay mantiene un mecanismo  de política monetaria basado en un esquema de objetivos de inflación), el mejoramiento de la red de transporte, la formalización de la economía.
III - Inserción de Paraguay en el Mundo.
  • Atracción de inversiones, comercio exterior e imagen país. Combina la inserción de Paraguay en el mundo con gestión pública transparente y eficiente. Sus metas incluyen fortalecer la posición paraguaya entre los principales exportadores mundiales de alimentos, ubicarlo como un exportador importante de productos de tecnologías específicas (por ejemplo, autopartes), expandir la capacidad del turismo receptivo, y propiciar el desarrollo en áreas de frontera.
  • Integración económica regional. Combina la inserción adecuada de Paraguay en el mundo con el ordenamiento territorial. Sus metas incluyen contar con un sistema eficiente de hidrovías de los ríos Paraguay y Paraná, con sistemas energéticos integrados con la región, y aumentar la eficiencia del sistema portuario y del transporte vial terrestre.

Si bien los objetivos de más largo plazo del Plan Nacional de Desarrollo de Paraguay 2030 continúan vigentes, la atención de la política económica reciente se ha centrado en la reacción a los efectos de la pandemia y los incentivos a la recuperación. En octubre de 2020 se aprobó el Plan de Recuperación Económica, que incluye medidas destinadas a:

  • incrementar las inversiones públicas y en infraestructuras
  • asegurar suficiente financiación al sector privado
  • proteger a la población más vulnerable, mediante el aumento de los gastos sociales.

Durante el año 2020 se lanzaron tres programas sucesivos de pequeños subsidios a la población más afectada por la pandemia, trabajadores por cuenta ajena, autónomos e incluso detentores de empleos informales que nunca antes habían contribuído a la seguridad social local. 

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Previsiones macroeconómicas

Como continuación de la senda de crecimiento sostenido de los últimos años, las proyecciones iniciales de crecimiento para 2020, antes de la llegada de la pandemia, eran de fuerte recuperación, a partir de una situación de estancamiento en 2019 (0,0% de crecimiento de PIB, consecuencia de problemas en energía y agricultura relacionados con la adversa evolución climática), con tasa estimada del 4,1% por el BCP. Sin embargo, la irrupción de la pandemia modificó totalmente el escenario previsto.

Desde marzo de 2020, con la implementación de las medidas de contención social para hacer frente al COVID-19, se produjo un brusco deterioro de los indicadores correspondientes a la economía real, con la consiguiente inversión en la tendencia expansiva, que provocó la corrección a la baja de las perspectivas de crecimiento, debido especialmente al impacto de las medias de confinamiento en los sectores secundario y terciario, con la mayor parte de las empresas de estos sectores con sus actividades paralizadas durante las semanas del confinamiento estricto. No obstante, después de una mejora de la situación a partir de la adopción de medidas de confinamiento social menos estrictas a partir del tercer trimestre, el Banco Central del Paraguay (BCP) mejoró sus previsiones de 2020 en el mes de diciembre apuntando a un buen desempeño de la economía nacional en ese año, teniendo en cuenta la situación de pandemia y el pobre resultado cosechado por las otras economías de la región. Las sucesivas revisiones de la previsión para el cierre de año se realizaron al alza, pasado del -2,5% al -1,5% para terminar en el -0,6%, cifra final que refleja el leve impacto que finalmente tuvo la pandemia sobre las cifras de la economía paraguaya, la menor del continente americano. Esa revisión al alza se basó, en buena parte, en el buen comportamiento del sector de la construcción durante el año, que creció un 9,8%, también en la previsión de una menor contracción de los sectores de electricidad, manufacturas y agua. En el final de año el Banco observó una ralentización en el crecimiento del sector primario.

Tras confirmar, en marzo de 2021, su previsión de crecimiento de la economía paraguaya del 4% para el ejercicio 2021, posteriormente el Banco Central la revisó a la baja hasta situarla en el 3,5%, revisada nuevamente al alza, hasta el 4,5%, en julio de 2021. La previsión, positiva, se basa en la recuperación del sector servicios, del 5%, en un escenario en el que también en Paraguay se proceda a una vacunación suficiente para permitir la recuperación de aquellos servicios más afectados por la situación pandémica. Del mismo modo, la previsión se fundamenta también en que este escenario de vacunación se de en los países vecinos, en especial en Brasil, y esto permita la recuperación del comercio transfronterizo, verdadero pulmón económico de los departamentos ubicados al este de Paraguay, sobre todo del de Alto Paraná. También se prevé para 2021 una mayor expansión del sector secundario, del 5,2%, en particular de los sectores de construcción (5%), manufacturas (6%), electricidad y agua (3,5%). Sin embargo, el Banco pronostica para este 2021 una caída del sector primario, del -3,5%, a pesar de la buena evolución prevista para el sector cárnico, 5%, motivada por la previsión de una producción agrícola inferior a la de 2020, con una reducción del 6%. A pesar de ello, el comportamiento en el precio internacional de ciertas commodities, como la soja, principal capítulo de producción y exportación de Paraguay, podría revertir este pronóstico para este sector por parte del BCP. El precio de la soja en el mercado de Chicago aumentó más de un 16% solo en el último trimestre de 2020, motivado por las expectativas de baja producción en EE.UU. y Argentina por las condiciones climáticas, y el aumento de la demanda de China.

La constatación por parte del Ministerio de Salud, de la circulación en el país de la denominada variante brasileña o "de Manaos", del COVID 19, generó, desde el mes de marzo, un notable deterioro en las cifras de contagiados, hospitalizados y fallecidos, hasta multiplicar por 7 la media del año 2020. Esta situación provocó un fuerte movimiento social de repulsa, con manifestaciones diarias a las puertas del Congreso, y que llegaron a provocar el incendio de parte de la sede del oficialista Partido Colorado o ANR.También causó la aplicación de nuevas medidas de confinamiento, como la decretada por el ejecutivo para el periodo vacacional en Semana Santa, y otras en la segunda mitad del mes de abril. Sin embargo, la llegada de las esperadas vacunas desde el mes de mayo y con mayor cantidad y frecuencia en los meses posteriores ha permitido una caída continua en la cifra de contagiados y víctimas hasta lograr, desde el mes de julio, un razonable control de la situación. Este nuevo escenario generó la revisión mencionada de la previsión de crecimiento del BCP hasta situarla en el 4,5%. 

Por el lado del gasto se prevé para 2021 un incremento tanto de la inversión (6,2%) como del consumo privado (5%). También prevé el BCP un aumento en el consumo público, pero a un ritmo inferior (3,5%). Se prevé un aporte negativo del sector exterior por el mayor aumento que tendrían las importaciones (14,95%) que el previsto para las exportaciones (10,4%). Con este cuadro la economía cerraría 2021 con un superávit por cuenta corriente del 1,1% del PIB, inferior al de 2020, del 2,3%.

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Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal. Tras un período de 8 años de superávits presupuestarios, en 2012 se incurrió de nuevo en déficit, manteniéndose este signo en todos los años posteriores. La ralentización de la economía en 2019 llevó a la solicitud por parte del Gobierno a las Cámaras la excepción recogida en la Ley de Responsabilidad Fiscal, de modo que el déficit pudiera exceder del 1,5% PIB. Así, se autorizó un déficit del hasta el 3%, si bien finalmente se quedó en el 2,8%.
La Ley de Responsabilidad fiscal (Ley 5098/13), aprobada en 2013, especifica que:
  • el Déficit Fiscal anual debe ser inferior al 1,5% PIB;
  • el aumento del gasto público corriente primario debe ser menor o igual a la inflación interanual + 4%, y
  • el gasto público corriente de los dos primeros trimestres en periodo electoral debe ser inferior al 60% del presupuestado.
El siguiente cuadro resume los indicadores fundamentales de la situación financiera de la Administración Central en 2019 y 2020: 
 
SITUACIÓN FINANCIERA DE LA ADMINISTRACIÓN CENTRAL
  Miles millones Gs %PIB
  2019 2020 2019 2020
Ingreso total 33.633 32.383 14,2 13,5
    ingresos tributarios 23.577 22.692 10 9,5
    otros ingresos 10.055 9.691 4,3 4,1
Gasto total 33.329 38.513 14,1 16,1
    remuneración a empleados 16.432 17.514 6,9 7,3
    otros gastos 16.897 20.999 7,1 8,8
Balance operativo neto 304 -6.130,10 0,1 -2,6
Adquisición neta de activos no financieros 6.955 8.670 2,9 3,6
Préstamo neto / endeudamiento neto -6.651 -14.800 -2,8 -6,2

Fuente: Banco Central de Paraguay
Ultima actualización: octubre, 2021


La contracción de la actividad económica desde la expansión de la pandemia en Paraguay y las medidas de confinamiento también han repercutido negativamente en las cuentas públicas. Así, el gasto total ascendió hasta los 38,5 miles de millones de guaraníes a final de año, lo que supone un aumento del 16%, atribuible fundamentalmente al incremento del gasto en prestaciones sociales. La recaudación por su parte ascendió en 2020 a 32,4 miles de millones de guaraníes, lo que supone una disminución 3,6%, sobre todo por la caída de los ingresos tributarios, del 3,8%, aunque también pesó una disminución en los ingresos correspondientes a las regalías de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá. El déficit público para 2020 alcanzó así el 6,2% del PIB. Se espera que continúe la suspensión temporal de la Ley de Responsabilidad Fiscal y su límite al déficit en el 1,5% del PIB. Según el Presupuesto General de Gastos de la Nación para este año el déficit sería del 4% del PIB, si bien la evolución de la actividad, y por ende de la recaudación, podría alterar esta cifra.

La presión fiscal en Paraguay sigue siendo la más baja de la región, de aproximadamente el 12,2% 10% del PIB. Desde inicios de 2020 se está aplicando una importante reforma fiscal, que tiene como objetivo modernizar el sistema tributario paraguayo, eliminando y racionalizando deducciones fiscales, pero sin incorporar cambios radicales. Se persigue un mayor peso de la recaudación a través de los impuestos directos y elevar los ingresos impositivos en torno a un 1% del PIB.

La deuda pública se mantuvo, hasta el inicio de la pandemia, en límites razonables, a pesar de su crecimiento en los últimos años. A diciembre de 2019, la deuda pública en Paraguay ascendía a 8.859 millones de dólares (22,9% del PIB). La deuda externa alcanza los 7.238,5 millones, con un incremento del 13%; mientras que la deuda interna terminó el año en 1.620,6 millones de dólares, 1% menos respecto a 2018. Si se tiene en cuenta el cierre estadístico del 2013 y el del 2019, la deuda se duplicó en solo seis años, pasando de los 4.174,2 millones de dólares a los 8.859,1 millones. Con el aumento del déficit ya reseñado, se estima que la deuda pública cerró 2020 en un 32% del PIB, muy por debajo no obstante de los niveles que alcanza en el resto de países latinoamericanos. 

La favorable evolución de los agregados macroeconómicos, unida al cumplimiento de las obligaciones con los acreedores internacionales, ha permitido la mejora de la clasificación crediticia de Paraguay en los últimos años. De las tres calificadoras de riesgo que evalúan a Paraguay, Fitch y Moody’s otorgan las calificaciones más elevadas al país, posicionándolo a un paso del grado de inversión. La otra calificadora, Standard & Poor’s, asigna una calificación de BB a Paraguay, ubicándolo a dos escalones del grado de inversión.

Incluso en la situación actual de pandemia el gobierno paraguayo consigue financiar sus necesidades de deuda con facilidad. En el mes de enero se emitieron títulos por valor de $826 millones en el mercado internacional, cerrando un tramo a 11 años con un costo del 2,7%. Tratándose de títulos en dólares, ese precio equivale al de un país con grado de inversión. 

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Política monetaria

El diseño y ejecución de la política monetaria corresponde al Banco Central de Paraguay, según su Carta Orgánica (ley 489). Según ésta, los objetivos fundamentales del Banco son "preservar y velar por la estabilidad del valor de la moneda y promover la estabilidad del sistema financiero". Según se trate de objetivos de corto o medio plazo opera sobre las tasas de interés o sobre la oferta monetaria, para influir sobre variables intermedias y, al final, sobre la evolución de los precios.
 
El Banco Central del Paraguay mantiene un mecanismo de política monetaria basado en un esquema de objetivos de inflación que le ha permitido mantener tasas de crecimiento de precios moderadas en los últimos años. Así, actualmente establece un objetivo de inflación de 4% +/-2%.
 
El Banco Central de Paraguay viene aplicando una política monetaria expansiva para hacer frente a los retos, tanto de la sequía en 2019 como al Covid-19 en 2020. Con el objetivo de facilitar la recuperación económica, en 2019 el BCP redujo la tasa de política monetaria en 5 ocasiones, y todas en un 0,25%, desde el 5,25% hasta el 4%, y durante el año 2020 se procedió a una rebaja acumulada de 375 en la tasa de interés de referencia, para dejarla a finales de 2020 en el 0,75% anual, su mínimo histórico. Al mismo tiempo, el nivel de precios se ha mantenido dentro del rango objetivo del BCP (la tasa de inflación fue del 2,2 en 2020).
 
En la última reunión mantenida hasta la fecha por el Comité de Política Monetaria, el 24 de mayode 2021, se decidió mantener la tasa de interés en el 0,75% anual, indicando que se considera compatible el mantenimiento de esta política expansiva con la consecución del rango meta de inflación.
 
Se espera el mantenimiento de los niveles de tipos de interés en el próximo futuro, a menos que la evoluciónd el Covid-19 lleve a nuevas restricciones a la actividad económica, en cuyo caso el BCP podría reducir aún más la tase de referencia. Si por el contrario se presentan tensiones inflacionistas o una depreciación demasiado rápida del guaraní, el banco puede decidir revertir el sesgo de la política monetaria y comenzar a subir los tipos.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Dentro de las políticas tendentes a dinamizar la economía y contrarrestar las desfavorables condiciones externas, siempre se incluyen la aceleración de obras públicas y aumento del gasto social.
 
Dentro del impulso de las infraestructuras, cabe subrayar la fuerte inversión anunciada en el sector, fruto de la deficiente dotación existente (ver apartado 2.2. sobre ranking de Paraguay en calidad de infraestructuras, según el informe del Foro Económico Mundial). 
 
Con el objetivo de su mejora, para evitar que se convierta en un factor que lastre el crecimiento y desarrollo del país, y con el objetivo de mejorar la competitividad de la economía, el gobierno ha anunciado plan de inversión en infraestructuras, por parte, principalmente, de dos entidades: 
  • Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), dentro de la actualización del “Plan Maestro de Infraestructura y servicios de Transporte” (actualizado en noviembre 2018), con una inversión estimada de $ 3.663,5 millones dentro del plan quinquenal 2018-23. Contiene infraestructura vial, puentes, energía y agua y saneamiento.
  • Administración Nacional de Electricidad (ANDE), mediante “Plan Maestro de Generación, Transmisión, Distribución y Telemática de corto y medio plazo 2016-2025” ( https://www.ande.gov.py/documentos/plan_maestro/RP37590_Plan_Maestro_2016_2025.pdf) y “Plan Maestro de Generación 2016-2025” (https://www.ande.gov.py/documentos/plan_maestro/PM_2016_2025_Gen_Trans_Distrib_Telematica.pdf); con planes de inversión estimados para este último de $2.203M (obras en existentes y nuevas centrales hidroeléctricas, transmisión y sub-transmisión y parque solares fotovoltaicos) .
La financiación de estos proyectos se articularía mediante varios sistemas: 
  • Financiación pública: por parte del Tesoro de Paraguay, con financiación de IFIs y de emisión de bonos.
  • Financiación privada, favorecida por las recientes leyes 
    • nº 5.074/13 “Que modifica y amplía la Ley nº1.302/98 que establece modalidades y condiciones especiales y complementarias a la Ley nº 1.045/83 que establece el régimen de obras públicas”. Los proyectos bajo esta ley son financiadas por el contratista, que debe conseguir el financiamiento. Una vez que se termine, el proyecto es entregado y si recibe el conforme del organismo contratante comenzará el plan de pagos (según propuesta financiera de oferta ganadora). El Estado asume la deuda y presupuesta el pago, otorgando garantía soberana.  
    • nº 5.102/13 “De Promoción de la Inversión en Infraestructura Pública” (Ley APP ) y Reglamento. Esta ley contempla proyectos generados a iniciativa pública, como a iniciativa privada, encargándose, en este caso, la empresa proponente, la realización del estudio de viabilidad, con ciertas ventajas en precios en la licitación del proyecto.

En próximo futuro, el debate económico y también el político en Paraguay van a girar en torno a la renegociación del Tratado de la Central Binacional de Itaipú, todavía la de mayor producción hidroeléctrica del mundo, y propiedad al 50% de Brasil y Paraguay. En 2023 tendrá lugar el vencimiento de la deuda asumida en el momento de la construcción de la central (con la empresa Eletrobrás de Brasil) y se liberarán los cuantiosos recursos destinados anualmente al servicio de aquella deuda (alrededor de $2.000 millones por año). En 2023 se producirá también el vencimiento del Anexo C del Tratado, que rige los precios y las cantidades de electricidad y su distribución entre los dos países. Se trata de una negociación complicada porque los intereses de ambos países son contrapuestos. En un clima altamente emotivo y de llamamiento a la defensa de la soberanía nacional y de sus recursos, Paraguay espera que la modificación de las condiciones del suministro eléctrico de Itaipú proporcione al país gran cantidad de recursos en los próximos años, mientras que el interés de Brasil, que consume gran parte de la energía producida, es que bajen los precios en proporción a la reducción de costes esperada. 

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