Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Desde el punto de vista de la demanda, con datos de 2020, el consumo es el principal contribuyente al PIB rumano con un 79,9% del PIB. La contribución del consumo privado concentró el 69,2% del PIB mientras el consumo público alcanzó el 10,7%.

La formación bruta de capital fijo fue el destino del 24,4% del PIB, un nivel relativamente elevado en comparación a los países europeos maduros. La variación de inventarios fue del -0,1%. 

Las exportaciones netas de bienes y servicios restaron un 4% al PIB en 2020. La balanza por cuenta corriente del país continúa profundizando su saldo negativo, en -18.823 M€. Rumanía es un país relativamente abierto al exterior (las importaciones son el 41% del PIB) de acuerdo con datos del INSSE (Instituto Nacional de Estadística).

Mientras que, de acuerdo con datos de 2019, desde el punto de vista de la demanda el consumo fue el principal contribuyente al PIB rumano, con un 81,3% del PIB. La aportación del consumo privado concentró el 71,2% del PIB mientras el consumo público alcanzó el 10,1%. 

La formación bruta de capital fijo fue el destino del 23,7% del PIB, un nivel relativamente elevado en comparación a los países europeos maduros. La variación de inventarios fue del -1%.

Las exportaciones netas de bienes y servicios restaron un 4% al PIB en 2019. La balanza por cuenta corriente del país continúa profundizando su saldo negativo, en -17.783,47 M€. Rumanía es un país relativamente abierto al exterior (las importaciones son el 44,1% del PIB).

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB - POR SECTORES DE ORIGEN Y COMPONENTES DEL GASTO 2016 2017 2018 2019 2020
POR SECTORES DE ORIGEN (%PIB)
Agricultura y Silvicultura 4,1 4,4 4,4 4,1 3,8
Industria, incluida la energía 24,1 24,2 23,7 21,9 19,7
Construcción 6 5,9 5,4 6,4 6,6
Servicios, de los cuales: 55,5 56,1 57 58 60,8
Comercio, hostelería, transportes, telecomunicaciones y reparación de vehículos 23,7 23,7 23,5 23,5 24,8
Actividades financieras, inmobiliaria, alquiler y servicios a empresas 18,1 17,4 17,5 17,6 18,7
Otros servicios 13,7 15 16 17 17,3
Impuestos netos de los productos 10,3 9,4 9,5 9,3 9,1
TOTAL 100 100 100 100 100
POR COMPONENTES DEL GASTO (%PIB)
Consumo 74,9 75,5 77,7 79,3 79.9
Consumo Privado 67,9 68,1 70 70,1 69.2
Consumo Público 7 7,4 7,7 9,2 10,7
Formación bruta de capital fijo 24,7 23,7 22,6 21,3 24.4
Variación de inventarios 0,9 1,8 1,8 2,7 -0,1
Exportaciones netas -0,5 -1 -2,1 -3,3 -4,2
TOTAL 100 100 100 100 100
Fuente: elaboración propia a partir de datos del INSSE
Última actualización: marzo 2021

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía de Rumanía se está recuperando rápidamente de la crisis covid y de las restricciones. En 2020 sufrió una recesión de -3,9% en el PIB, pero en el primer trimestre de 2021 ha sorprendido al alza con un muy buen dato de +2,8% intertrimestral y ha continuado el fuerte crecimiento intertrimestral en el segundo trimestre con un +1,8%. Rumanía no es de los países más perjudicados en Europa por la crisis covid, debido a su poca dependencia de servicios como el turismo, y a la recuperación de su industria automovilística. El PIB ha vuelto tras el 1T a los niveles anteriores a la pandemia.

A nivel sectorial, en 2020 la construcción se ha recuperado (+0,6 puntos al PIB) aunque la industria se ha visto afectada (-1,9 puntos al PIB), y la agricultura no ha tenido un buen año por malas cosechas (-0,7 puntos al PIB). Desde el punto de vista del destino del gasto, el consumo se ha reducido considerablemente (-2,9 puntos de contribución al PIB) mientras que la inversión ha crecido (+1,5 puntos al PIB), por el impulso que ha mantenido la construcción y los esfuerzos por mantener la inversión pública. Las exportaciones netas han contribuido negativamente en 1,6 puntos al PIB.

La economía rumana venía de haber tenido en 2019 un apreciable ritmo de crecimiento del PIB (+4,1% interanual), en un contexto de políticas económicas muy expansivas y una demanda interna estimulada por los crecimientos salariales. 
El mercado laboral estaba en niveles de pleno empleo antes de la crisis, y el desempleo no ha crecido en exceso, llegando al 5,0% en septiembre de 2021, cerca del paro friccional. La escasez de mano de obra antes de la crisis covid era aguda y la crisis no ha atenuado las presiones salariales: los salarios netos nominales vuelven a crecer a un 7,4% interanual en términos nominales en junio. El salario mínimo bruto se ha más que duplicado en los últimos 4 años (desde 1.050 a 2.300 lei -472€- en enero de 2021).
 

El IPC en septiembre muestra un crecimiento de un 6,3% interanual, un fuerte repunte, en línea con las presiones inflacionistas internacionales. El Banco Nacional de Rumanía redujo los tipos de intervención a un 1,25% el 15 de enero pero los incrementó a un 1,50% el 6 de octubre. Pese a esta subida, los tipos de interés reales vuelven a ser fuertemente negativos. El crédito privado en lei creció un 18,4% interanual en septiembre, hasta suponer un 71,6% del total. En 2012 la proporción apenas era del 35,6%.


La política fiscal viene adoptando un tono muy expansivo en los últimos 4 años, con fuertes subidas de los salarios públicos y bajadas de impuestos. El déficit público de 2020 ha sido un -9,79% del PIB, casi el doble que en 2019 (-4,6% del PIB), que ya había constituido un fuerte aumento respecto al año anterior. El gasto público fue del 40,8% del PIB y los ingresos públicos del 31,0% del PIB. La deuda pública era relativamente baja, de un 37,4% del PIB en 2019, pero ha crecido a un 47,7% del PIB en 2020 por el fuerte déficit fiscal y la contracción del PIB durante la crisis. La ejecución del déficit público en septiembre de 2021 muestra un déficit del 3,77% del PIB.
 

El déficit por cuenta corriente ha seguido creciendo en 2020, hasta los 10.983 M€ (10.480 M€ el año pasado), más del 5% del PIB, tras años con la absorción interna estimulada por el consumo y los aumentos salariales. En el año 2020, las exportaciones de Rumanía han caído un 9,9%, y las importaciones se han contraído un 6,6%.
El flujo de inversión extranjera ha bajado muy considerablemente en 2020 (1.921 M€ frente a 4.849 M€ el año anterior), por la incertidumbre asociada a la crisis y las restricciones a los desplazamientos.
La deuda externa se situó en 2020 en 125.452 M€, creciendo fuertemente, un 14,2% interanual. El servicio de la deuda externa a largo plazo representó el 18,6% de las exportaciones de bienes y servicios y la cobertura de reservas se situó en 5,7 meses de importaciones de bienes y servicios y el 88,4% de la deuda a corto plazo. En agosto de 2021, las reservas en divisas del BNR se situaron en 41.616 M€. Rumanía cuenta también con un stock de oro de 103,6 toneladas, valorado en 5.114 M€. El tipo de cambio se ha depreciado un 1,63% en lo que va de año. A 4 de noviembre se situaba en 4,9490 RON/€.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

DATOS ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019 2020
Evolucióndel PIB(% interanual) 4,8 6,9 4,4 4,1 -3,9
IPC (variación últimos12 meses, %) -0,1 3,3 3,3 4 2,6
Tipo de cambio 4,49 4,56 4,65 4,74 4,83
Desempleo (%) 6 4,6 3,9 3,9 4,9
Exportaciones (M€) 57.385 62.641 63.133,50 69.002 62.175,2
Importaciones (M€) 67.342 75.597 76.546 86.283 80.562,5
IED recibida (M€) 4.134 4.586 4.842 5.296 1.921
Saldo por cuentacorriente (% PIB) -2,3 -3,4 -4,6 -4,8 -5,1
Reservas exteriores,excluido oro (M€) 34.242 33.494 33.494 32.926 36.213
Saldo presupuestario(% PIB) -3 -2,84 -2,9 -4,6 -9,8

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Principales objetivos de política económica

En 2020 tuvieron lugar nuevas elecciones que han desembocado en un cambio de gobierno, pero todavía es pronto para realizar valoraciones al respecto, estando actualmente muy condicionado por la gestión de la pandemia y las necesidades derivadas de la misma. Así, el nuevo gobierno, teóricamente pro-UE y pro-mercado, ha generado expectativas positivas que se han notado en el sector de la construcción y en la inversión, pero se enfrenta a la necesidad de acometer ajustes fiscales que pueden ser impopulares, y de cambiar el modelo de crecimiento a uno más sostenible, menos basado en fuertes aumentos salariales en el sector público. Las primeras medidas del gobierno actual fueron una congelación salarial en el sector público, y los ingresos fiscales están mejorando considerablemente en 2021 por la recuperación económica. De momento el país no necesita apoyo exterior por la elevada liquidez internacional y los bajos tipos de interés: el Estado se está financiando sin problemas.

El principal debate sobre los objetivos de política económica a largo plazo reside en si el país debería aspirar a incorporarse en la Zona Euro. Actualmente no hay presión para que se produzca esa incorporación, debido a que el Banco de Rumanía parece necesitar margen para una depreciación si se produce un ajuste macroeconómico.

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Previsiones macroeconómicas

Las previsiones correspondientes al periodo post COVID para Rumanía ofrecidas por diferentes instituciones son algo dispares entre sí, si bien positivas. El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) espera que el PIB rumano crezca un 4% en 2021, principalmente por la evolución del sector privado, mientras que la Comisión Europea considera que Rumanía se verá menos afectada por la crisis que la media europea. Asimismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su publicación "World Economic Outlook", publicada en abril de 2021, sitúa a Rumanía como el segundo país de la UE con un crecimiento del PIB más rápido (6%), después de España (6,4%). Solo en los dos primeros trimestres de 2021 se ha observado un crecimiento intertrimestral acumulado del 2,8%.

Por último, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística rumano la contracción económica del año 2020 fue sorprendentemente moderada, situándose en 3,9% frente al 6% pronosticado en los comienzos de la crisis sanitaria. Este dato avala una recuperación más rápida del país, que contribuiría a lograr los objetivos gubernamentales de consolidación fiscal, especialmente si vía ingresos se logran mayores recaudaciones de las esperadas inicialmente.

Con anterioridad a la COVID 19 la economía rumana se encontraba ante el agotamiento de un ciclo muy expansivo, con un crecimiento que había descansado excesivamente sobre la demanda interna, en particular sobre el estímulo fiscal (con importantes reducciones de IVA), el gasto público y las subidas salariales, que han hecho perder competitividad al país.

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Política fiscal y presupuestaria

El déficit público de 2020 fue de un 9,79% del PIB, lo que supone un gran aumento con respecto a 2019, pero se haya justificado por las necesidades derivadas de la gestión de la pandemia. La política fiscal ha sido expansiva en los últimos años, con fuertes aumentos de los salarios públicos y reducciones de impuestos, si bien con el actual gobierno en coalición de centro derecha, liderado por el Partido Nacional Liberal (PNL) se han impuesto una serie de objetivos de consolidación fiscal, que marcan un cambio de tendencia a este respecto. En cuanto a modificaciones significativas de tipos impositivos, las más recientes tuvieron lugar en años anteriores. En concreto, las reducciones del tipo general del IVA fueron del 24% al 19% en 2016 y 2017, a lo que hay que añadir la introducción de tipos reducidos del 9% para la alimentación.

El gasto público en 2020 fue de un 40,8% del PIB y los ingresos públicos de un 31,10% del PIB.

CUENTAS PÚBLICAS EN RUMANIA20162017201820192020
Ingresos públicos en % del PIB2929,431,130,931,10%
Gasto público en % del PIB31,432,23435,540,80%
Déficit (-)/Superávit (+) público en % del PIB-2,4-2,84-2,88-4,6-9,79%
Deuda pública en % del PIB41,136,733,635,147,3
Fuente: Ministerio de Finanzas de Rumanía y previsiones FMI

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Política monetaria

La institución competente sobre la política monetaria es el Banco Nacional de Rumanía (BNR), que se guía por una estrategia consistente en un objetivo de inflación medido por el Índice de Precios al Consumo (IPC). La política monetaria no tiene objetivos explícitos de tipo de cambio: Rumanía, aun siendo miembro de la UE, no forma parte de la Unión Económica y Monetaria (UEM) ni las autoridades tienen intención de que forme parte en un corto plazo, ni tampoco forma parte del Mecanismo Europeo de Tipos de Cambio-2 (MTC-II o ERM-II).

Las características de la estrategia de política monetaria son las siguientes:

- El indicador de referencia es el IPC; el objetivo central es de un crecimiento interanual del 2,5%, dentro de una banda de + -1% a medio plazo. Los tipos de interés están en el 2,5%, en niveles reales negativos negativos, dado que la inflación está cerca del 4%.  

El BNR es una de las instituciones que mayor reputación goza dentro del país. A finales de 2019 debía finalizar el mandato del gobernador Isarescu, que lleva en su cargo desde 1990, pero en 2021 continúa manteniendo su puesto. 

-Se mantiene un sistema de tipo de cambio flexible con intervenciones discretas. En la práctica el BNR ha mantenido muy estable el tipo de cambio frente al euro, hasta finales de 2017. En los tres primeros cuatrimestres del 2021 el leu se ha depreciado un 3,5% con respecto al euro, siguiendo la senda del año precedente marcada por su pérdida de valor progresiva.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

En cuanto a contratación pública, en 2018 se aprobó un nuevo modelo de contrato nacional para las licitaciones con fondos europeos, que incluye las infraestructuras. Aunque las condiciones contractuales dejan de ser en términos 'FIDIC', la intención ha sido modificar el marco contractual para hacerlo más equilibrado, siguiendo el modelo europeo PRAG, con asistencia técnica del BEI. Las condiciones contractuales ya no eran realmente estándares FIDIC y eran muy desequilibradas en favor de la administración. El lanzamiento de un nuevo marco contractual ha reducido las condiciones más arbitrarias, pero en algunos sectores como las carreteras las transferencias de riesgos de la Administración a las empresas en los contratos siguen desincentivando la presentación de ofertas en las licitaciones.

A lo largo de 2020 el gobierno ha revertido los preceptos más restrictivos de la orden 114 de 2018, que había perjudicado mucho al clima de negocios en los sectores de energía, seguros, telecomunicaciones y construcción. También ha relajado las medidas nacionalistas en materia de distribución comercial.

El Estado ha presentado en julio de 2020 un plan de inversiones públicas, pero no ha podido presentar reformas estructurales en profundidad al no contar con la mayoría parlamentaria.

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