Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Serbia es una economía de ingreso mediano alto, lo que se refleja en la estructura del PIB desde la perspectiva de la demanda. El principal motor del crecimiento económico de Serbia es la demanda interna, con una contribución al crecimiento económico del 110% del PIB en 2019. En particular, destaca el peso del consumo (84,9%) y de la inversión (22,5%)Por otro lado, el sector exterior suele restar crecimiento a la economía debido al déficit comercial crónico que registra Serbia. Con una tasa de cobertura  (exportaciones/importaciones) del 73,4%, el sector exterior sustrajo un 10% de la demanda total en 2019.

Por sectores, la contribución del sector servicios al crecimiento económico fue, en 2019, del 52,4% mientras que el sector de la construcción contribuyó en un 31%. La contribución del sector industrial fue también positivo y el del sector primario resultó ser neutral.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

SERBIA. PRODUCTO INTERIOR BRUTO (1)
  EUR mill. (p. corr) % s/ total % variación
  2017 2018 2019 2018 2019 2018 2019
PIB POR COMPONENTES DE GASTO
Consumofinal, del cual: 33.120,4 36.780,9 39.237,2 85,8% 85,2% 11,0% 6,7%
Consumo final de los hogares 26.732,1 29.186,7 30.849,7 68,1% 67,0% 9,2% 5,7%
Consumo final del sector público 6.003,6 3.942,6 7.857,7 9,2% 17,1% (2) -34,3% 99,3%
Consumo final ISFLSH 384,7 499,5 525,7 1,2% 1,1% 29,8% 5,2%
Consumo colectivo 2.892,2 3.152,1 ... 7,4% ... 9,0% ...
Formación bruta de capital fijo 6.961,3 8.592,6 10.333,4 20,1% 22,4% 23,4% 20,3%
Variación de existencias 958,9 1.121 520,7 2,6% 1,1% 16,9% -53,6%
Exportaciones 19.782,7 21.754,9 23.928,7 50,8% 51,9% 10,0% 10,0%
Importaciones -23.105,7 -25.404,2 -27.963,1 -59,3% -60,7% 9,9% 10,1%
Producto Interior Bruto (PIB) 37.717,5 42.845,2 46.060,0 100,% 100,0% 13,6% 7,5%
PIB POR COMPONENTES DE OFERTA
Agricultura, sector forestal y pesca  2.266,4 2.717,5 2.836,5 6,3% 6,2% 19,9% 4,4%
Total sector primario 2.266,4 2.717,5 2.836,5 6,3% 6,2% 19,9% 4,4%
Minería, Manufacturas, Electricidad y gas, Aguas y tratamiento de aguas 8.201,8 9.006,4 9.193,9 21,0% 20,0% 9,8% 2,1%
Construcción 1.748,2 1.908,7 2.617,6 4,4% 5,7% 9,2% 37,1%
Total sectorsecundario 9.949,9 10.915,1 11.811,6 25,5% 25,7% 9,7% 8,2%
Comercio mayorista y minorista, Transportes y almacenaje, Hoteles y restauración 6.127,0 7.180,9 7.763,5 16,8% 16,9% 17,2% 8,1%
Información y comunicaciones 1.741,7 2.056,3 2.250,7 4,8% 4,9% 18,1% 9,5%
Servicios financieros y seguros 1.165,0 1.285,5 1.382,2 3,0% 3,0% 10,3% 7,5%
Sector inmobiliario 3.060,6 3.015,3 3.164,4 7,0% 6,9% -1,5% 4,9%
Servicios profesionales, científicos y técnicos y Servicios administrativos y auxiliares 1.861,7 2.647,5 2.844,2 6,2% 6,2% 42,2% 7,4%
Administración Pública y defensa, Educación, Sanidad y Servicios sociales 3.972,3 4.582,9 5.037,0 10,7% 10,9% 15,4% 9,9%
Artes yespectáculos y servicios de ocio y Otros servicios 926,1 1.017,2 1.136,6 2,4% 2,5% 9,8% 11,7%
Total sector terciario 18.854,3 21.785,7 23.578,5 50,8% 51,2% 15,5% 8,2%
Total VAB 31.070,7 35.492,2 38.212,7 82,8% 83,0% 14,2% 7,7%
Impuestos netos subsidiosa los productos 6.646,9 7.407,7 7.820,2 17,3% 17,0% 11,4% 5,6%
Producto Interior Bruto (PIB) 37.717,6 42.845,2 46.039,6 100,0% 100,0% 13,6% 7,5%
Fuente: Oficina de Estadística de Serbia
(1) Excluido territorio de Kosovo
(2) Gastos de consumo colectivo incluidos

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía de Serbia se encontraba en una fase expansiva en el momento de recibir el impacto de la COVID-19. En los años 2018 y 2019 se había mostrado mucho más dinámica que en los anteriores, registrando un crecimiento del 4,5% y del 4,2%, respectivamente. Para 2020 y 2021, las diversas instituciones internacionales preveían una tasa de crecimiento de entre el 3,5 y el 4%. Sin embargo, debido a la pandemia, el Banco Mundial y el FMI tuvieron que corregir sus estimaciones, anticipando una caída del PIB en 2020 de un 2,5% y 3%, respectivamente. Recientemente, el FMI ha mejorado su pronóstico y ahora prevé un crecimiento negativo del 1,5% en 2020 y un crecimiento del 5% en 2021. En el segundo trimestre de 2020 la economía serbia se contrajo un 6,5%, reflejando ya el impacto del confinamiento y de la COVID-19.

El motor del crecimiento económico de serbia desde el punto de vista de la demanda es la demanda interna, que en 2019 supuso el 110% de la demanda total. En particular, destaca el peso del consumo final y de la inversión, con una contribución al crecimiento económico del 84,9% y del 22,5%, respectivamente. Por otro lado, el sector exterior, que suele contribuir negativamente al crecimiento, sustrajo un 10% de la demanda total; las exportaciones de bienes y servicios, que representaron el 51% del PIB , aumentaron un 7,7% con respecto a 2018, mientras que las importaciones, representaron el 61% del PIB y aumentaron en un 10,7%. En concreto, la contribución negativa del sector exterior al crecimiento económico se debió al significativo déficit de la balanza comercial, que arrojó un saldo de 6.338,9 millones de euros en 2019. El saldo positivo de la balanza de servicios, aunque superior a 1.000 millones de euros, no fue suficiente compensar dicho déficit comercial. Los datos para enero – agosto de 2020 indican el impacto negativo de la pandemia en el sector exterior, las exportaciones disminuyeron un 7,6% y las importaciones, un 6,5% con respecto al mismo periodo de 2019. Por sectores, la contribución del sector servicios al crecimiento económico fue del 52,4%, seguido del sector de la construcción, con una contribución del 31%.

La corrección de los desequilibrios exteriores de Serbia se ha revertido desde 2017. Debido al notable déficit de la balanza comercial de bienes, que pasó del 9,9% del PIB en 2016 al 13,8% en 2019, el déficit de la balanza corriente alcanzó el 6,9% en 2019. En cuanto a la entrada neta de Inversión Directa Extranjera, los resultados para el conjunto del año 2019 han sido claramente superiores a los de 2018, alcanzándose los 3.551 millones de euros, lo que representa un incremento del 13%. 

La política fiscal ha mostrado una orientación fuertemente contractiva en los últimos años. El déficit público pasó del 6,2% del PIB en 2014 a un superávit del 1,1% y del 0,6% del PIB en 2017 y 2018, respectivamente, y a un déficit del 0,2% en 2019. La mejora del saldo general se acompañó de mejoras similares del déficit primario y del déficit estructural. Estos resultados positivos se apoyaron en el aumento de la recaudación gracias al mayor crecimiento y a la mayor eficiencia recaudatoria, complementada por un menor gasto público logrado mediante ahorros y menores subsidios a empresas públicas e inversores privados. Sin embargo, debido al paquete de estímulos adoptado para contrarrestar los efectos de la pandemia, en el segundo trimestre de 2020 el déficit ha alcanzado el 20,5% del PIB. Mientras tanto, la deuda pública, que había pasado del 75,1% del PIB en 2015 al 52% en 2019, se ha incrementado recientemente, alcanzando en julio el 56,7% del PIB.

El Banco Nacional de Serbia ha confirmado repetidamente la orientación expansiva de la política monetaria. A lo largo de los tres últimos años el tipo de interés de referencia se ha reducido progresivamente desde el 11,75% en 2013 hasta el 1,25% decidido en junio 2020. La inflación ha sido tradicionalmente uno de los grandes desequilibrios macroeconómicos de Serbia, con tasas de crecimiento en el rango de dos dígitos, pero en los últimos ejercicios parece bastante controlada. En 2017, 2018 y 2019 la inflación fue del 3%, del 2% y del 1,9%, respectivamente. En septiembre de 2020, la inflación ha sido del 1,8%. El tipo de cambio del dinar serbio se ha mostrado bastante estable desde 2017, incluso con cierta apreciación permitida por el BNS. Sin embargo, desde hace algunos meses el dinar sufre presiones depreciatorias, lo que está provocando intervenciones del Banco Central.

En cuanto al mercado de trabajo, las Encuestas Laborales trimestrales (armonizadas con la metodología Eurostat) muestran una reducción de la tasa de paro, desde el 17,7% en 2015 al 9,7% en 2019. En el segundo trimestre de 2020 la tasa se ha reducido al 7,3%.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

SERBIA. PRINCIPALES INDICADORES MACROECONÓMICOS 
  2018 2019 2020
PIB (EUR mill.)  42.78045.908 21.775 (2T 2020)
PIB, t.c. (%) 4,5 4,2 -6,5 (2T 2020)
Exportaciones (EUR mill.)  16.27117.533,4 10.619 (enero-ag 2020)
Exportaciones , t.c. (%) 8 7,7 -7,6 (enero-ag 2020) 
Importaciones (EUR mill.)  21.91823.875,1 14.461,6 (enero-ag 2020)
Importaciones, t.c. (%) 13 8,9 -6,5 (enero-ag 2020)
Tasa de cobertura (X/M, %)  74 73,4 73,4 (enero-ag 20202)
Tasa de apertura (X+M, % PIB) 89 90,20 -
Tipo de interés de referencia (%) 3,00 2,25 1,25 (junio 2020)
Precios de consumo, t.c. ( %) 2,0 1,9 1,9 (agosto 2020)
Población  7.001.444 6.963.764 -
PIB per cápita (EUR) 6.138 6.592 -
Tasa de desempleo (%)  12,7 9,7 7,3 (2T 2020)
Salario bruto medio (EUR) 610 700,05 696,50 (abril 2020)
Salario neto medio (EUR) 443 508,69 503,4 (2T 2020)
Tipo de cambio RSD:EUR (fin periodo) 118,28 117,6 117,59 (julio 2020)
Deuda externa (EUR mill.) 26.901 28.417,929.034,30 (1T 2020)
Reservas de divisas (EUR mill.) 11.262 13.378,513.521 (julio 2020)
Balanza corriente (EUR mill.)  -2.223 -3.160-1.348,4 (2T 2020)
Balanza corriente (% PIB) -5,2 -6,9 -3,5 (2T 2020)
Déficit público (% PIB)  0,6 -0,2 -20,5 (2T 2020)
Deuda pública (% PIB) 53,6 52,0 56,7 (julio 2020)
Fuente: NBS, Oficina de Estadísticas de Serbia, Min. Finanzas
(1) Excluido territorio de Kosovo

 

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Principales objetivos de política económica

El principal objetivo del gobierno de Serbia debe ser ahora el impulso a la actividad económica, tras el impacto de la pandemia. Pero al mismo tiempo, deberá tratar de regresar lo antes posible a la disciplina fiscal, controlando la inflación y la estabilidad cambiaria, atrayendo inversión extranjera y reduciendo el desempleo y modernizando sus infraestructuras, con especial atención a las urbanas (agua, residuos, transporte). Entre las reformas estructurales, sin duda, la más necesaria es la relativa a las empresas públicas no saneadas, la de las escalas laborales en la administración pública y también la reforma fiscal. Por último, aunque no sea propiamente una política económica, es necesario reforzar la seguridad jurídica y garantizar un correcto funcionamiento del sistema judicial para poder impulsar decididamente la inversión y la actividad económica.

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Previsiones macroeconómicas

Antes del estallido de la pandemia de la COVID-19, las previsiones de crecimiento del PIB por parte de los principales organismos internacionales eran cercanas al 4%.  Sin embargo, el impacto de la pandemia podría provocar un crecimiento negativo en 2020 de alrededor del 3,5-4%, aunque las autoridades serbias confían en el que el crecimiento se recupere con fuerza en 2021, alcanzando el 6%.

Desde el punto de vista de la política macroeconómica, habrá un paréntesis en las medidas implementadas hasta ahora por Serbia dirigidas a mantener la estabilidad macroeconómica, la consolidación fiscal, reducción de la deuda pública y las reformas estructurales. En lo que se refiere a las cuentas públicas en 2019, se ha registrado un ligero déficit del 0,2% del PIB, pero en el segundo trimestre de 2020, el déficit ya se situaba en el 20,5%.

En 2019, la tasa de inflación se redujo hasta el 1,9% y en agosto de 2020 la tasa continúa en ese nivel. En este sentido, cabe valorar positivamente la gestión por parte del Banco Nacional de Serbia, que ha venido aplicando recientemente una política monetaria acomodaticia, sin poner en peligro el control de la inflación y manteniendo la estabilidad del dinar.

La tasa de paro sigue siendo elevada, aunque viene disminuyendo en los últimos trimestres, hasta el 9,7% a finales de 2019 y el 7,3% en el segundo trimestre de 2020. Las autoridades confiaban en que la tasa seguiría cayendo ligeramente debido a la mejora de la actividad esperada, que ahora se verá interrumpida.   

El déficit de la balanza corriente se ha situado en el 6,9% del PIB en 2019, superior al del año anterior. Las condiciones favorables del contexto internacional así como el aumento de la inversión extranjera que podían haber permitido una reducción del déficit han sido neutralizadas por la fuerte demanda interna. Así, en el primer trimestre de 2020, el déficit de la balanza comercial llegó a ser un 8,7%.

Por su parte la deuda pública continuó bajando de forma marcada, desde el 71,9% del PIB en 2016 hasta el 52% del PIB en 2019 . En 2020, está experimentando un nuevo repunte, situándose en el 56,7% en el segundo trimestre de 2020.  

En definitiva, se trata de una gestión macroeconómica en general adecuada, con particular éxito en la consolidación fiscal y el mantenimiento de la inflación, pero con aspectos a corregir fundamentalmente en las empresas públicas deficitarias, con un número elevado de empleados y mal gestionadas, que drenan enormes recursos del presupuesto. La tasa de paro cae, pero hay un porcentaje importante de empleo precario y, por otro lado, una economía sumergida que se estima ronda el 30% del PIB, lo que tampoco contribuye a que mejoren los ingresos fiscales. También es necesario también mejorar la capacidad de gestión del presupuesto.

Con todo, la confianza en Serbia por parte de los inversores internacionales ha mejorado en los años recientes, no sólo por algunas políticas adecuadas sino también por el acuerdo con el FMI, lo que podría haber permitido una continuación del crecimiento económico a buen ritmo en los próximos años. De hecho, las agencias de calificación de riesgos Standard & Poor's y Moody's mejoraron su calificación de la deuda soberana serbia hasta el nivel BB a finales de 2017 y algunas lo han vuelto a hacer en septiembre de 2019 (Fitch a BB+) y diciembre (S&P a BB+ con perspectiva estable). Fitch ha anunciado a finales de marzo que mantiene por ahora su calificación. La calificación de Moody´s a finales de 2019 fue Ba3 estable. La UE y sus instituciones financieras, que están apoyando desde el inicio de esta crisis, continuarán apoyando fuertemente reformas y proyectos de infraestructura. También otros donantes bilaterales, como Alemania, China o Rusia, continuarán o incluso incrementarán su apoyo financiero. Una de las claves será la adecuada gestión de estos fondos y la mejora de la administración.

En todo caso, la COVID-19 tendrá un impacto considerable en la economía de Serbia, aunque será previsiblemente menos grave que en otros países, debido a su buena situación macroeconómica previa, a su menor exposición al sector turístico y a la continuación de actividades como la construcción durante la peor fase de contagio.

 

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Política fiscal y presupuestaria

En la última década, Serbia ha registrado importantes avances en la conducción de su política fiscal y, en particular, en los últimos tres años ha mostrado una fuerte reducción de su déficit público desde el 6,2% del PIB en 2014 hasta alcanzar superávit en 2017 y en 2018 y un déficit del 0,2% del PIB en 2019. Sin embargo, en el segundo trimestre de 2020, el déficit público alcanzó el 20,5% del PIB como resultado de los paquetes de medidas adoptados para contrarrestar los efectos de la pandemia de la COVID-19 sobre la economía. El Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea recomiendan continuar avanzando en el proceso de consolidación estructural, corrigiendo el bajo nivel de ingresos tributarios, limitando las iniciativas de gasto no presupuestadas, concretando los costes de resolución de bancos públicos, liquidando atrasos pendientes y controlando la ejecución de garantías públicas. Además, el acuerdo de financiación con el Fondo Monetario Internacional de febrero de 2015, por un importe aproximado de 1.200 millones de euros, concluyó en febrero de 2018 y ha constituido un anclaje importante en este proceso de consolidación fiscal. Durante las últimas visitas técnicas a Serbia, incluyendo las realizadas a finales de 2018 y en 2019 dentro del marco del nuevo Instrumento de Coordinación de Políticas, el FMI evaluó positivamente la gestión macroeconómica llevada a cabo por el Gobierno serbio, aunque destacando la necesidad de continuar con las reformas estructurales, sobre todo de la administración local y empresas públicas.   

El nivel de gasto público consolidado es relativamente alto en relación con el grado de desarrollo económico del país, situándose en el 42,3% del PIB en 2019. Esto se debe al importante peso que tienen las pensiones (10,3% del PIB) y los salarios públicos (9,5% del PIB) en el gasto. Serbia, además. cuenta con una regla de indexación que liga salarios públicos y pensiones a la inflación y a la tasa de crecimiento real del PIB en abril y noviembre de cada año. Esta regla sólo ha dejado de aplicarse cuando se pusieron en marcha las medidas urgentes de consolidación de finales de 2014. En cuanto a los salarios públicos, la aplicación de la regla de indexación y los incrementos discrecionales de la remuneración (primas) han aumentado este gasto de forma consistente por encima de la tasa de crecimiento de la economía. El Estado se enfrenta también a un gasto derivado de los subsidios y de la ejecución de garantías otorgadas a favor de empresas estatales. Las reformas estructurales acometidas recientemente por el Gobierno han reducido de forma gradual el gasto público y la coyuntura favorable ha ayudado a reducir algunas partidas, de forma que instituciones como el Consejo Fiscal de Serbia, aunque recomendando precaución en el gasto, consideran que ahora es más factible y necesario un cierto estímulo fiscal para la economía. 

Del mismo modo, Serbia tiene un nivel de ingresos públicos relativamente elevado en relación con el PIB, alcanzando en 2019 en el 42,1% del PIB. La principal fuente de ingresos son los impuestos indirectos (17% del PIB) y, en segundo lugar, las cotizaciones sociales (12,5%), lo que penaliza la creación de empleo. Los impuestos directos sobre la renta tienen una peso marginal (6,1%) debido a la falta de mecanismos de control tributario y al importante peso de la economía informal. También tienen gran importancia los ingresos no tributarios (5% del PIB), que por su naturaleza tienden a ser más volátiles. En todo caso, es previsible que la menor actividad económica provocada por la pandemia tenga un impacto considerable tanto en el nivel de ingresos como de gasto público en 2020.

La deuda pública que, había registrado un descenso pronunciado desde el 75,1% del PIB en 2015 hasta el 52% en 2019, está aumentando de nuevo debido al impacto económico de la COVID-19. En julio de 2020, Serbia registraba un nivel de deuda pública del 56,7% y es previsible que esta tendencia creciente continúe en los próximos meses.

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Política monetaria

La conducción de la política monetaria es responsabilidad del Banco Nacional de Serbia y su  principal objetivo del banco central, según lo establecido en la constitución de 2006 y en su Ley fundacional, es la estabilidad de precios. 

Desde 2009, el Banco Central viene viene fijando un objetivo de inflación anual (inflation-targeting) - actualmente establecido en el 3%- con una banda de tolerancia del +/-1,5%. Hasta 2012, la inflación siempre había sido notablemente superior al valor objetivo pero, desde entonces, Serbia ha sufrido un proceso de desinflación, que ha mantenido, en ocasiones, los precios por debajo del límite inferior de la banda de desviación, sin que el Banco haya por ello tomado ninguna medida excepcional. Desde 2017, la inflación ha vuelto a estar dentro de estos límites. El principal instrumento de la política monetaria es el key policy rate o tipo de interés de referencia en las operaciones de mercado abierto (1,25% desde el 11.6.2020). Otros instrumentos de menor importancia son los tipos marginales de crédito y depósito, que se fijan, desde el 11 de marzo, con un margen de +/-2% sobre el tipo de referencia; el coeficiente de reservas y las intervenciones en el mercado de divisas. El Banco Nacional de Serbia también tiene una herramienta equivalente a los préstamos a mayor plazo del Banco Central Europeo. 

El Banco es responsable también de gestionar las expectativas sobre el tipo de cambio del dinar serbio. El régimen de cambios actual es de flotación intervenida, siendo frecuentes las actuaciones del Banco Nacional de Serbia en operaciones con euros, dólares y francos suizos. 

El principal reto del banco central ha sido asentar sus credenciales anti-inflacionistas en una economía marcada por la hiperinflación de los años noventa y la alta inflación de la etapa posterior, lo que ha conseguido en los últimos años. Esta trayectoria ha conducido a la economía serbia a una elevada eurización, cuya principal consecuencia es una menor eficiencia en los canales de la política monetaria. En este contexto, el Banco Nacional de Serbia destaca especialmente por el uso de los coeficientes de reservas -para obligar a las entidades bancarias a internalizar los riesgos cambiarios- o los controles de composición de carteras.  

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Serbia y otros países de los Balcanes están incorporados a un proceso, inspirado en el Semestre Europeo, que solo supone una mayor coordinación de las políticas estructurales entre Serbia y las instituciones de la Unión Europea. En este contexto, el Gobierno de Serbia presenta con carácter anual un Programa Nacional de Reformas Económicas, que contiene un cuadro macroeconómico y fiscal y una descripción de las reformas económicas que Serbia acometerá durante el año para impulsar el crecimiento. Entre febrero y abril la Comisión evalúa este Programa, consulta sus detalles con las autoridades serbias y, finalmente, prepara su valoración y una propuesta de recomendaciones específicas para Serbia. En mayo el Consejo (ECOFIN) de la Unión Europea discute dicha propuesta y se aprueban las recomendaciones definitivas. Durante el verano se realizan consultas a nivel ministerial para mejorar la coordinación entre las instituciones europeas y los países de los Balcanes. Finalmente, en otoño de cada año el Consejo (ECOFIN) revisa los progresos realizados por Serbia y realiza observaciones para su consideración de cara a la elaboración del Programa del año siguiente. 

El Programa Nacional de Reformas Económicas 2020-2022 establece como objetivos prioritarios del Gobierno serbio la aceleración del proceso de adhesión a la Unión Europea, la estabilidad macroeconómica, frenar el crecimiento de la deuda y continuar implementando reformas estructurales, especialmente en el sector público. Estos objetivos se plasman en reformas estructurales más concretas que las autoridades se comprometen a ejecutar a corto y medio plazo:

  • Desarrollo del mercado y de las infraestructuras energéticas, armonizando reglas técnicas y mejorando las redes eléctricas y de gas. 
  • Incrementar eficiencia energética, estableciendo un mecanismo sostenible para la financiación de proyectos.
  • Mejorar la capacidad y calidad de las infraestructuras y los servicios de transporte por carretera   
  • Reforma del sector ferroviario, mejorando la seguridad en el transporte ferroviario y el marco regulatorio
  • Mejora de la competitividad de la agricultura, mediante el desarrollo de infraestructura rural y un nuevo marco regulatorio
  • Mejora del registro de explotaciones agrícolas
  • Simplificación de los procedimientos administrativos para las empresas y una unificación de los mismos en único punto de contacto.
  • Transformación de la administración fiscal, mediante el análisis del marco regulatorio y la remoción de restricciones para permitir que la administración tributario trabaje con más eficiencia.
  • Mejora del sector geoespacial, creando una plataforma de estrategia digital
  • Establecimiento un marco legal, institucional y financiero sostenible
  • Introducción del concepto de economía circular, definiendo un marco estratégico
  • Apoyo a la financiación de actividades de investigación
  • Apoyo a las start-up y a la transformación digital de las empresas
  • Mejorar los servicios electrónicos de gobierno
  • Mejorar las condiciones comerciales y eliminar obstáculos al comercio
  • Establecimiento de un único sistema digital  para las regulaciones comerciales de carácter técnico
  • Establecimiento de un sistema de calificaciones en el sector de la educación para orientarlas a las necesidades del mercado laboral
  • Transformación digital del sistema de educación
  • Mejorar las políticas nacionales de empleo, en línea con los estándares y prácticas de la UE
  • Creación de condiciones para monitorizar e impulsar la migración circular
  • Mejora de la adecuación, calidad y objetivos de las medidas de protección social

En el marco del diálogo económico con los Balcanes occidentales y Turquía, en abril de 2020 el Consejo ECOFIN emitió las siguientes recomendaciones específicas para Serbia:

  • Mantener un equilibrio presupuestario, implementando las reformas fiscales necesarias, especialmente la reforma de los salarios y de la administración pública
  • Continuar controlando el gasto corriente para poder incrementar el gasto de capital, especialmente las inversiones en salud, educación, transportes y medioambiente
  • Mejorar la regulación del sector energético, reestructurando las empresas públicas y ajustando gradualmente el precio de la electricidad a los costes de producción
  • Mejorar el entorno empresarial, facilitando el acceso a la financiación de las PYMES, limitando las interferencias políticas y mejorando la transparencia de las regulaciones
  • Incrementar el empleo entre la población joven, adoptando medidas fiscales para impulsar la economía circular y abordando la economía informal, especialmente en el sector agrícola, de la construcción y del servicio doméstico 

Además, las autoridades serbias han adoptado unos paquetes de medidas ambiciosos para contrarrestar el impacto económico de la pandemia de la COVID-19. El 31 de marzo el gobierno anunció un primer paquete de medidas de estímulo económico y protección a empresas y trabajadores, valorado en unos 5.100 millones de euros (un 11,1% del PIB), aunque solo parte son desembolsos directos, siendo otra gran parte garantías de préstamos o aplazamientos de impuestos. Es un paquete amplio, que tendrá impacto en la demanda, aunque algunas medidas pueden ser cuestionables o resultar menos eficaces; por ejemplo, el pago único de 100 euros a todos los adultos serbios no diferencia por nivel social y las garantías para créditos pueden no servir a todos los sectores. El 31 de julio se anunció un segundo paquete de medidas consistente en desembolsos directos y beneficios fiscales para pequeñas y medianas empresas, y que representa más de 560 millones de euros. El FMI ha valorado positivamente estos ambiciosos paquetes de respuesta a la COVID-19 que representan, en total, un 12,5% del PIB.

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex