Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

La siguiente tabla muestra un desglose de la composición del PIB por componentes del gasto, expresado en millones de SEK: 

Desglose PIB por componentes de gasto 2014 2015 2016 2017 2018
PIB 3.918.199 4.155.155 4.378.578 4.578.833 4.790.748
Importaciones 1.600.463 1.700.890 1.740.055 1.907.578 2.085.132
Consumo final hogares 1.811.947 1.878.095 1.885.599 2.041.019 2.113.234
Consumo público 1.031.199 1.083.056 1.144.000 1.196.234 1.252.319
Formación bruta de capital fijo 921.991 1.006.777 1.060.593 1.142.557 1.214.465
Variación de existencias 9.780 9.829 25.727 30.281 47.113
Exportaciones 1.743.745 1.878.288 1.942.440 2.076.320 2.248.749

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de SCB

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

Desglose PIB por sectores (% del PIB) 2014 2015 2016 2017 2018
AGROPECUARIO 1,25 1,21 1,18 1,21 1,18
MINERÍA 0,52 0,39 0,38 0,52 0,51
MANUFACTURAS 14,09 15,26 15,01 15,36 15,57
CONSTRUCCIÓN 5,21 5,74 5,32 6,35 6,43
COMERCIO 9,85 9,7 9,72 10,81 10,83
HOTELES Y RESTAURANTES 1,53 1,56 1,58 1,85 1,79
TRANSPORTE 4,04 3,78 3,75 4,25 4,12
ELECTRICIDAD Y AGUA 2,87 2,55 2,55 2,85 3,05
INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN 4,98 5,03 5,17 6,75 6,98
FINANZAS 4,06 4,62 3,98 4 3,63
PROPIEDAD DE VIVIENDA 7,54 7,22 7,62 8,46 8,49
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA CENTRAL 18,09 17,96 17,67 20,4 20,38
OTROS SERVICIOS 25,97 24,99 26,07 17,2  
TOTAL 100 100 100 100 100

  Fuente: Elaboración propia a partir de datos de SCB

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía sueca ha mostrado una situación económica predominantemente estable en los últimos ejercicios alcanzando un crecimiento sólido y sostenido, tras haber permanecido relativamente inmune a la crisis de inicios de la década. El crecimiento se ha ralentizado durante la segunda mitad de 2018 y se espera un período de desaceleración durante el bienio 2019-2020. En 2018, la tasa de crecimiento interanual del PIB sueco se situó en el 2,3 según datos del Instituto de Estadística de Suecia (SCB), lo que supone un aumento del 0,2 respecto a 2017. Si bien en el I TR de 2019, la economía logró un crecimiento del 2,1%, durante el segundo TR de 2019 el crecimiento del PIB se ha desacelerado, cifrándose en 1,4%.

La tasa de inflación en 2018 se situó en un 2,2%, siguiendo con la tendencia creciente desde el año 2014 (-0,2%). La consecución de una tasa de inflación cercana al 2% ha sido el objeto de la política monetaria en los últimos ejercicios (inflation targeting). Una vez rebasado el objetivo de inflación del 2% el Banco Central de Suecia (Riksbank) acordó en diciembre de 2018 subir los tipos de interés en un cuarto de punto, situándolos en -0,25% y poniendo freno de este modo a la política monetaria ciertamente expansiva de los últimos años. No obstante, la inflación a lo largo de 2019 se ha reducido, situándose en agosto de 2019 en un 1,4%. Las previsiones apuntan a que no habrá nuevas subidas del tipo de interés antes de 2020.

La tasa de desempleo en 2018 se situó en un 6,3%, lo que equivale a 344.100 personas desempleadas, lo que supone un descenso respecto al 6,7% del año anterior. El número de empleados entre 15 y 74 años sigue incrementándose cada año y se situó en 2018 en 5.112.000, lo que supone un incremento un incremento de 90.000 empleados si se compara el año anterior. A lo largo de 2019 la tasa de desempleo ha aumentado sensiblemente con respecto al cierre de 2018, situándose en agosto de 2019 en un 7,1% lo que equivale a un total de 393.000 desempleados.

En cuanto a las políticas de oferta, además del objetivo de reducción del desempleo (Suecia se propone alcanzar el desempleo más bajo de la UE de cara a 2020) cabe destacar las reformas en el terreno educativo orientadas a lograr una mayor adecuación entre la formación y las necesidades del mercado laboral, con el fin de cubrir la escasez laboral que existe en algunos sectores, como la construcción, educación, sanidad, ciencia, ingeniería y tecnologías de la información y la comunicación (TICs). 

En cuanto al sector exterior, la balanza comercial de bienes ha sido deficitaria los últimos ejercicios, originando un déficit comercial de bienes de 36.600 millones de SEK en 2018, frente a los 10.700 millones de SEK de 2017. En 2018 las importaciones de bienes ascendieron a 1.478.300 millones de SEK y las exportaciones de bienes se cifraron en 1.441.700 millones de SEK (1.304.800 millones de SEK en 2017). Este déficit ha podido ser en parte compensado con una balanza comercial de servicios que en los últimos ejercicios se ha mostrado superavitaria. El saldo de la cuenta corriente asciende a 93,8 billones de SEK. Durante los ocho primeros meses de 2019 las exportaciones de bienes ascendieron a 1.008.100 millones de SEK, y las importaciones fueron de 981.100 millones de SEK, lo que supone un superávit comercial de 27.000 millones de SEK, frente al déficit de 26.200 millones de SEK cosechado en los primeros meses del año anterior.  

 

 

 

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

CUADRO 1: PRINCIPALES INDICADORES MACROECONÓMICOS

FICHA PAÍS DATOS BÁSICOS SUECIA
Superficie (km2) 450.295 kilómetros cuadrados
Capital Estocolmo
Población 10.255.102 (marzo 2019 último dato disponible)
Moneda y tipo de cambio 1 EUR=10,5617 SEK; 1 USD=9,268 SEK (tipo de cambio medio mayo 2019)
Jefe de Estado S.M. El Rey Carl XVI Gustaf
Primer ministro Stefan Löfven (partido socialista)
DATOS ECONÓMICOS 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
(último dato)
Evolución del PIB (%) términos reales 1,24 2,6 4,46 2,68 2,1 2,3 2,1 (mayo)
PIB por habitante (€) 45.500 44.300 45097 46565 46.634 44.856 44.856 (mayo)
PIB absoluto (M€ corrientes) 436.362 430.296 444111 458743 468.800 457.273 457.273(mayo)
Tasa de pobreza (% población) .. .. .. .. .. .. -
IPC  0,8 0,5 0,9 1,9 1,9 2,2 2,0 (mayo)
Tipo de interés de referencia 1 1 0 -0,5 -0,5 -0,25 -0,25
Desempleo (%) 8 7,9 7,4 6,9 6,7 6,3 6,8 (mayo)
Exportaciones de bienes y servicios (M€ corr.) 190.909 194.891 204.473 205.604 215.551 137.546 49.511
(ene-mayo)
Importaciones de bienes y servicios (M€ corr.) 171.262 176.214 182.649 185.106 198.034 141.031 51.060
(ene-mayo)
Flujo IED recibida (%PIB) 0,63 0,66 1,63 3,36 2,27 2,07 5,28%
(ene-mar)
Flujo IED emitida (%PIB) 4,84 1,51 2,49 0,86 4,25 3,72 7,22%
(ene-mar)
Saldo por cuenta corriente (% PIB) 6,9 6,3 6,9 4,5 3,3 3,7 4,1 (ene-abr)
Reservas exteriores, excluido oro (M€) n.d. (tot 47.442) n.d. n.d. 56950 n.d. 36.400 48.561 (mayol)
Saldo presupuestario (% PIB) -1,4 -1,6 0,2 1,1 1,6 1 n.d
Deuda externa (Miles de millones €) 302,3 324,9 319,6 477,4 346,2 176 n.d
% servicio de la deuda / exportac. n.d. n.d. n.d. n.d  n.d 40,6 n.d
Tamaño sector público (% ingresos / PIB) 50,9 50 48,7 49,7 49,1 48,3 49,4
RIESGO SOBERANO S&P: AAA            Moody’s: AAA             Fitch: AAA
RELACIONES BILATERALES 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
(último dato)
Ventas españolas (M€) 1.877,40 2.048 2.222 2.189,70 2.238 2.242 773.534
(Ene-abr)
Cuota mercado español (%) 0,8 0,8 0,8 0,9 0,8 0,8 0,8
Compras españolas (M€) 2.258,20 2.315,60 2326,2 2.199 2.433 2.937 945.136
(Ene-abr)
Cuota mercado español (%) 0,9 0,8 0,8 0,8 0,8 0,8 0,9
Stock Inversiones españolas (M€) 649,3 1.053,10 518,3 588,5 411,8 n.d. n.d
Stock Inversiones en España (M€) 3.813,00 4.622,00 3676,6 3.973,80 3.760,02 n.d. n.d
Flujo Inversión española (bruta, M€) 7,9 697,4 186,6 32,6 132,43 43.648 242,23
Idem flujos acumulados desde 93 (M€) 1.013,00 1.710,30 1.896,90 1.959,20 2.092,60 2.073 2.106.075
Flujo Inversión en España (bruta, M€) 54,8 112,6 111,4 101,1 57,02 98.015 1.520,86
Idem flujos acumulados desde 93(M €) 3.417 3.530 3.641 3.743 3.800 3.898 3.900
Deuda bilateral (M€) No existe
FIEM  Elegible para FIEM Comercial o FIEM Inversión
CESCE Política económica abierta sin restricciones
(Clasificación TARIC) Vehículos automóviles; tractores 19%
  Máquinas y aparatos mecánicos 7%
Ene-Marzo 2019 Legumbres, hortalizas, s/conservar 10%
  Aparatos y material eléctricos 5%
Principales capítulos exportados  Frutas, frutos, s/conservas 5%
  Fundición, hierro y acero 4%
Principales empresas exportadoras VOLKSWAGEN NAVARRA, INDITEX, ACERINOX, ANECOOP, VESTAS, HERO, REFTRANS, MICHELIN, ALUMINA ESPAÑOLA.
(Clasificación TARIC) Vehículos automóviles y tractores 19%
  Combustibles, aceite mineral 10%
Ene-Marzo2019 Máquinas y aparatos mecánicos 15%
  Pescados, crustáceos, moluscos 8%
Principales capítulos importados Papel, cartón; sus manufacturas 7%
  Aparatos y material eléctricos 5%
ACUERDOS BILATERALES CDI: Tratado para evitar la doble imposición (1976)
UNIÓN EUROPEA Miembro desde el 1 de enero de 1995
OMC Miembro desde el 1 de enero de 1995
OBSERVACIONES Suecia ostentó la Presidencia de la UE en los años 2001 y 2009

Nota: Se ha utilizado el tipo de cambio medio de cada uno de ellos, publicado por Rikstag. 2012: 1EUR=8,7053; 2013: 1EUR=8,6494; 2014: 1EUR=9,0968; 2015: 1EUR=9,3562; 2016: 1EUR=9,4704; 2017: 1EUR=9,6326; 2018: 1EUR=10,4182

 

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Principales objetivos de política económica

Tras las elecciones de septiembre de 2018, el nuevo gobierno para la legislatura 2018-2022 recae en una coalición en minoría formada por el Partido Socialdemócrata y los Verdes, con el apoyo del Partido de Centro y el Partido Liberal. Para hacer posible esta formación de gobierno, estos cuatro partidos han negociado en enero de 2019 un acuerdo que contiene 73 puntos que detallan detenidamente los principales objetivos políticos de la legislatura. Entre las principales medidas en el ámbito de la política económica cabe destacar lo siguiente:

En primer lugar, cabe esperar una reforma impositiva, con el objetivo de reducir los impuestos sobre el trabajo y la empresa, y contribuir a que se alcancen los objetivos medioambientales y climáticos. Esta reforma podría introducir una reducción de los impuestos de asalariados y jubilados, así como un recorte de la cuota patronal para los empresarios. Del mismo modo, la reforma impositiva podría suponer la desaparición del llamado impuesto adicional para las rentas más altas. Las bases para una reforma fiscal incluyen también un objetivo de reducción del endeudamiento de las unidades familiares. 

El acuerdo entre los cuatro partidos también se propone introducir modificaciones en el mercado laboral, incorporando mayor flexibilidad y reduciendo los costes para el empresario, pero aumentando también su responsabilidad en la formación continua y en la conversión de puestos de trabajo. Se contemplan cambios en el seguro de desempleo, de forma que más personas puedan beneficiarse del mismo, y un aumento de las excepciones a la regla de prioridad.

El acuerdo señala también la necesidad de mejorar de las comunicaciones, con un mejor mantenimiento del trazado ferroviario, y podría dar luz verde para un cuestionado megaproyecto: las nuevas vías para el tren de alta velocidad entre Estocolmo, Malmö y Gotemburgo. La financiación, sin embargo, no está solucionada. 

El acuerdo también hace énfasis en la necesidad de mejorar la educación, promover una mejor integración de los migrantes, o introducir medidas que coadyuven a la consecución del objetivo de alcanzar el 0% de emisiones de gases de efecto invernadero en 2045.

La política monetaria tiene como objetivo según el Banco Central de Suecia (Risksbank) “mantener la estabilidad de precios”. El Banco Central interpreta este objetivo como una ratio de inflación media-baja y estable, lo que se traduce en un 2% anual. Tras varios años con inflación cercana a cero, el Riksbank ha mantenido tipos negativos, siendo la última bajada registrada de un -0,35% a un -0,5% en febrero de 2016, a pesar de que la actividad económica se estaba fortaleciendo. A lo largo del segundo semestre de 2018 la inflación se ha acelerado alcanzando (e incluso rebasando) el nivel objetivo del 2%. En reacción a ello, y ante los problemas que suscita la política monetaria demasiado expansiva de los ejercicios anteriores, las autoridades monetarias elevaron el tipo de interés un cuarto de punto en diciembre de 2018, situando la tasa repo en -0,25%. Cabe esperar mayores subidas en el año 2019 y siguientes. Por otro lado, el programa de recompra de bonos del Estado se interrumpió en diciembre de 2017 y no cabe esperar que se retome.

En cuanto a la política fiscal, las autoridades fiscales suecas aprobaron a finales de 2017 un paquete fiscal por el que se asume el compromiso de alcanzar un superávit público estructural anual de al menos 0,33% del PIB y se fija como objetivo mantener la deuda pública en torno a un 35% del PIB.

 

 

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Previsiones macroeconómicas

 Según el último informe presentado en Diciembre de 2018 por el Instituto Nacional de Investigaciones Económicas (NIER), agencia estatal adscrita al ministerio de finanzas sueco, se prevé para 2019 una ralentización del crecimiento económico, tras haber alcanzado la economía sueca un pico en el primer semestre de 2018. Tras alcanzar tasas de crecimiento por encima del 2% en 2017-2018, esta institución proyecta un crecimiento del 1,3% y del 1,7% en 2019 y 2020 respectivamente. La inversión ha supuesto en los últimos años la mayor contribución al crecimiento de la demanda, por lo que ha alcanzado niveles elevados. ello, junto a la escasez de empleo en determinados sectores de alta capacitación y a la incertidumbre respecto al ciclo económico propiciarán una leve contracción de la inversión en 2019. Se espera que ello se compense parcialmente con el consumo de los hogares, que en los últimos años han visto incrementada su renta real disponible por una sólida creación de empleo y unos menores impuestos y mayores transferencias, y por el sector exterior, pues se espera un incremento de la demanda de exportaciones suecas.

Por su parte, el mercado de trabajo continuará mostrándose fuerte, si bien el crecimiento del empleo se ralentizará levemente. Se espera que sea el sector servicios el que responda por la mayor parte del empleo creado. NIER estima que el desempleo ha caído por debajo de la tasa que se estima de equilibrio en la economía sueca, situándose en un 6,5% del PIB. Se espera que en 2019 y 2020 se mantenga en ese nivel.

Tras el ejercicio de una política fiscal con un tono levemente expansivo en 2018, NIER anticipa en ejercicio de una política fiscal neutral para el ejercicio 2019.El Parlamento sueco aprobó una propuesta de presupuesto que podrá ser modificada relativamente por el gobierno una vez se configure (desde las elecciones de septiembre 2018 se suceden negociaciones entre partidos para acordar la configuración del ejecutivo) por lo que existe cierta incertidumbre al respecto. En cualquier caso, no existe demasiado margen para modificar el tono de la política fiscal, en tanto que existe el compromiso de alcanzar un superávit fiscal de un 0,3% del PIB en cada uno de los próximos ejercicios.

 

Por último, en 2018 la inflación se ha situado por encima del objetivo de inflación del 2%, por lo que se espera que el Riksbank empiece a incrementar el tipo de interés. Tras el incremento en 25 puntos básicos en diciembre de 2018, tras el cual el tipo repo se ha quedado fijado en -0,25%, se contempla que pueda haber una nueva subida a lo largo de 2019, y subidas adicionales a lo largo del período 2020-23. La previsión de NIER es que el tipo repo pueda situarse en un 2% en 2023.

 

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Política fiscal y presupuestaria

Política Fiscal 

Suecia goza en 2018 de una posición fiscal sólida. Tras la crisis económica mundial de 2008, Suecia consiguió sanear rápidamente las finanzas públicas. Tras unos años de déficits presupuestarios que alcanzaron el saldo más desfavorable en 2014 con un déficit del 2%, Suecia logró una consolidación fiscal y desde 2015 obtiene superávits públicos principalmente a causa de un fuerte incremento los ingresos por impuestos, debidos al crecimiento del consumo privado y los aumentos de las tasas. Según datos de Eurostat, el superávit público se cifró en 2017 en un 1,6%, por encima del saldo objetivo recogido en los presupuestos. Se espera que el superávit fiscal se mantenga en 2018 y 2019, aunque se recorte. Las cifras esperadas oscilan en torno al 0,5%.

La deuda pública sueca, que antes de la crisis de los años 90 llegó a ser muy elevada, ha ido disminuyendo de forma progresiva en términos de porcentaje del PIB gracias al ejercicio de una política fiscal prudente. Tras alcanzar un máximo en términos brutos consolidados (criterio de Maastricht) del 44,9% del PIB en 2014, la deuda pública sueca se ha ido reduciendo paulatinamente y se espera que para 2019 se sitúe por debajo del 35% del PIB, un nivel significativamente inferior al umbral estipulado por la unión Europea en los criterios de Maastricht, que fija el techo para la deuda pública de los Estados Miembros en un 60% del PIB.

Por otra parte, la intención de la actual ministra de finanzas es una reducción gradual de la deuda pública denominada en moneda extranjera (un 15% del total en 2015), para mitigar de este modo la exposición al riesgo cambiario, para reducir de este modo los riesgos sin un incremento de los costes esperados. Asimismo, se han puesto en marcha nuevas medidas para aumentar la transparencia y simplificar el cálculo de la deuda pública.

La imposición en Suecia es de las más elevadas de entre los países de la unión Europea. En 2017, la carga impositiva en Suecia ascendió al 43,5% del PIB, sensiblemente por encima de la media europea (39,4% del PIB). Atendiendo a los tipos impositivos indirectos en Suecia, el tipo general del IVA es del 25%, existiendo tipos reducidos del 6% y 12% para ciertos productos. Con respecto a la imposición directa, el tipo nominal impuesto sobre sociedades se sitúa en el 22%. Por su lado, los impuestos sobre la renta tienen carácter estatal y local. Los impuestos sobre la renta estatales comprenden dos tramos (el inferior con un tipo impositivo del 20%, para las rentas que superen los 430.200 SEK; y el superior con un tipo del 25%, para las rentas superiores a 625.800 SEK), mientras que los locales comprenden un rango de entre 29,19% y 35,11%.

En relación con la gestión de las cuentas públicas, en Suecia se presentan dos presupuestos: el Presupuesto de Política Fiscal de Primavera, y los Presupuestos del Estado a finales de año (con el detalle de los gastos para el siguiente año).

 

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Política monetaria

El Banco de Suecia (Riksbank) es una institución independiente, responsable del ejercicio de la política monetaria del país. Si bien según los patrones de la UE su independencia no es perfecta ya que es el Parlamento el que determina la distribución de dividendos, su modo de actuar se considera bastante transparente dentro de los bancos centrales, en la medida en que publica un amplio resumen de las previsiones sobre las que basa su actuación y también de los debates en el seno de su comité monetario. En el ejercicio de la política monetaria, el Riksbank sueco ha seguido en los últimos años un objetivo de inflación (inflation targeting) con el objeto de lograr una estabilización de precios y, en particular, acercar y estabilizar la inflación en torno a un valor objetivo cercano al 2%. Pese a la consecución de un crecimiento económico sólido en los últimos ejercicios, y a los precios crecientes de las importaciones debidos a una corona depreciada, la inflación en sueca se ha mantenido por debajo del valor objetivo, por lo que la política monetaria ejecutada por la autoridad monetaria sueca ha sido sensiblemente expansiva.

El tipo del Banco de Suecia para operaciones dobles (repo rate) constituye el instrumento básico de la política monetaria. Desde finales del año 2011, este tipo de referencia ha seguido una evolución a la baja, cayendo desde un 2%, situándose desde febrero de 2015 por primera vez en Suecia en valores negativos, y alcanzando en 2016 su valor más bajo, de -0,5%. Además de mantener la tasa repo en -0,5%, la autoridad monetaria persiguó el objetivo de incrementar las expectativas de inflación con la puesta en marcha de un programa de adquisición de bonos del Estado por importe de 230 miles de millones de SEK (30 mil millones de euros), si bien este se interrumpió en diciembre de 2017.

A lo largo de 2018 se han sucedido los debates sobre la necesidad de frenar el tono marcadamente expansivo de la política monetaria. Por un lado, la consecución de niveles muy bajos de inflación ha justificado la necesidad de estimular el consumo y la inversión, para presionar al alza los precios. Esta línea ha sido defendida también por quienes creen oportuno ejercer la política monetaria de la mano del BCE y acompasar la modificación de los tipos con esta institución. Por otra parte existen opiniones que apuntan que el ciclo económico no ha justificado el ejercicio de una política monetaria tan laxa y señalan los efectos muy nocivos que ha tenido el mantenimiento de unos tipos tan bajos, en particular un fuerte incremento de la deuda de los hogares (debido al incremento en la demanda de hipotecas).

En diciembre de 2018 el Riksbank incrementó finalmente el tipo de interés en 25 puntos básicos, situándolo en un -0,25%. 

Por último, cabe reseñar el debate sobre la pertenencia a la Unión Bancaria. Suecia desearía formar parte, de algún modo, de dicha Unión, pero tal deseo es incompatible con su no-pertenencia al euro. Por ello, las autoridades suecas demandan que esta Unión se realice en condiciones difíciles de aceptar para los otros miembros, en particular que no sea el BCE (en el que Suecia, evidentemente, no tiene decisión) el único factor decisivo en las decisiones relativas a los bancos que formen parte de dicha Unión y que el BCE tenga que rendir cuentas de sus decisiones ante el Parlamento europeo (lo que resulta contradictorio con su independencia).

 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

En lo referido a las políticas estructurales de oferta, cabe destacar los siguientes aspectos:

Suecia es uno de los líderes europeos en materia de innovación, pues cuenta con una excelente base científica, una fuerza de trabajo altamente cualificada y un conjunto de empresas internacionales innovadoras y altamente competitivas, tanto en las manufacturas como en los servicios. Para ello, Suecia promueve una inversión contínua y ofrece un marco estable. El lanzamiento de la "Smart Industry Initiative, en 2016, trata de crear un ámbito propicio para la innovación, y se ha reservado un presupuesto especial para investigación de 2,8 miles de millones de coronas suecas (cerca de 300 millones de euros) para el horizonte 2017-2020. 

La política climática sueca ha sido muy exitosa y se fijó en junio de 2017 un objetivo ambicioso, consistente en emisiones netas nulas de gases de efecto invernadero para 2045, y negativas a partir de ese año. Para ello, el propósito de la administración sueca es lograr una transición a un sistema eléctrico renovable en 2040, y lograr que para 2030 la intensidad energética del país sea la mitad de la de 2005. Asimismo, se propone reducir las emisiones fuera del sistema de comercio de emisiones de la UE (ETS) en un 75%.   

Suecia cuenta con un mercado de distribución eléctrica dinámico y competitivo, totalmente liberalizado y con buena conectividad, con una concentración por debajo de la media de la UE y con unos precios de los más bajos de la UE. El gas, por su parte, tiene una muy bajapenetración en los hogares suecos y los mercados de distribución no está muy desarrollado, siendo los precios relativamente altos y la imposición elevada (45% del precio). La industria sueca es muy intensiva en energía (en 2015 fue uno de los dos países de la UE con mayor intensidad energética). Para corregirlo, la administración sueca propuso en 2018 un programa de eficiencia energética para la industria sueca. Asimismo, la imposición medioambiental en suecia es relativamente baja desde 2010. En los últimos años ha habido una tendencia a reducir o eliminar las exenciones y reducciones impositivas al carbono y la energía. Por último, entre las iniciativas recientes para hacer la economía más verde cabe destacar el incremento de los impuestos a la aviación en 2018.

En cuanto al sector de transporte, la administración sueca ha presentado un Plan Nacional de Infraestructuras 2019-2025, en el que cabe destacar como objetivo la transición del tráfico por carretera al tráfico ferroviario o marítimo con el objeto, entre otros, de reducir el impacto ambiental. Ello supone un notable número de inversiones ferroviarias y portuarias en los próximos años. asimismo, la autoridad de transportes está estudiando la posibilidad de invertir en una red ferroviaria de alta velocidad que interconecte las principales ciudades del país.

 

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