Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

De acuerdo con los datos del Banco Central de la Reserva (BCR) para 2021 con enfoque de producción, las partidas que más aportaron al PIB fueron: industria manufacturera (15,2%), comercio y reparación de vehículos (11,3%), administración pública (8,2%), inmobiliaria (6,7%) y actividades financieras (6,6%).

Desde un enfoque de gasto, el PIB se dividió en un 80,1% de gasto privado frente a un 19,9% de gasto público. 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO2017201820192020
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO1.3371.3361.3091.260
MINERÍA 67717872
MANUFACTURAS4.0184.0824.1723.670
CONSTRUCCIÓN1.3071.4281.5881.345
HOSTELERÍA Y RESTAURACIÓN 715764805587
TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO 1.180 1.144 1.188 1.025
ELECTRICIDAD Y AGUA895944948779
ESTABLECIMIENTOS FINANCIEROS Y SEGUROS 1.573 1.669 1.765 1.820
BIENES INMUEBLES Y SERVICIOS PRESTADOS A LAS EMPRESAS  1.817 1.900 1.986 1.867
ENSEÑANZA 1.159 1.219 1.300 1.198
SERVICIOS DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y DEFENSA 1.850 1.910 1.976 2.071
OTRAS ACTIVIDADES DE SERVICIOS 372 373 710 534
 IMPUESTOS NETOS 2.328 2.519 2.560 2.357
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 24.871 25.863 26.828 24.752
   Consumo hogares 20.669 21.497 22.462 19.976
   Consumo gobierno 4.030 4.192 4.366 4.776
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 4.004 4.468 4.752 4.282
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS7.2517.5297.9826.290
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 11.309 12.152 12.453 10.816

Banco Central de la Reserva. mayo 2021. Millones de dólares US$.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Desde el final de la Guerra Civil a principios de la década de 1990, la economía salvadoreña ha experimentado una marcada transformación. El país ha tratado de reemplazar la exportación de productos agrícolas -fundamentalmente café y azúcar- por la de manufacturas de bajo nivel tecnológico y escaso valor añadido– la maquila – además de servicios comerciales y financieros, esto último facilitado por disponer del USD como divisa.


El éxito de la transición ha sido moderado. La pretensión de convertirse en centro financiero regional se ha alcanzado de manera muy limitada y la maquila -a pesar de un reciente rebrote derivado de la crisis logística- en

frenta problemas de competitividad a largo plazo con Asia. Todo ello explica la incapacidad salvadoreña para ofrecer empleos a su población, cuyo dato paradigmático es el hecho de que 3 millones de sus ciudadanos vivan en EEUU, casi el 50% de los que moran El Salvador.


La pandemia golpeó de manera muy dura al país. En 2020, su PIB cayó un -7,9% -el mayor desplome de Centroamérica- y la inflación se desplomó al -0,1%. Esto se produjo después de que en los años anteriores El Salvador ya experimentase un crecimiento más lento que el resto de las economías centroamericanas – 2,5% en 2018 y 2,38 en 2019-.


Los síntomas de recuperación son esperanzadores. En 2021 el PIB creció más del 10% y los datos de exportaciones revelan un alza cercana al 32%. La inflación ha repuntado hasta el 6%. No obstante, estas noticias no contrarrestan la incapacidad estructural para generar crecimiento, a la cual se han unido nuevas dificultades desde que Bukele asumió la presidencia.


En 2021 la deuda pública total –que incluye a las empresas estatales- se estima en torno al 90% del PIB, cuando tan sólo tres años atrás este guarismo rondaba el 70%. Es previsible que la tendencia al alza se mantenga ante el desinterés aparente del presidente por reducir el gasto público y adoptar medidas de contención. Esta deriva preocupa a las instituciones internacionales.


Por otra parte, la IED ascendió a 10.400 mUSD en 2021. La IED recibida en los últimos años es significativamente menor a la de otras naciones centroamericanas y las remesas de emigrantes suponen el 25% del PIB y sostienen buena parte del consumo en el país.
 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2019 2020 2021 2022
PIB
PIB (MUSD/M€ a precios corrientes) 26.897 24.679  27.220  28.091 (est)
Tasa de variación a índice de volúmenes encadenados (ref=2014) 2,38 -7,9%  10,3  3,2 % (est)
Tasa de variación nominal/a precios corrientes (%) 3,5 nd  nd  nd
INFLACIÓN
Media anual (%) * * * *
Fin de período (%)0 -0,1  6,12  6,7
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) + * * *
Fin de período (%)7,24 6,5  6  5,9
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (millones)6,41 6,45  6,5 6,5
Población activa (x 1.000 habitantes)630630  630 630
% Desempleo sobre población activa6,3 9,5  9,5  9,5
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-3 -5,11  -5,8  nd
DEUDA PÚBLICA
en mUSD 19.808,3 22.581,6  16.967  nd
en % de PIB 73,3 91,5%  58% nd
EXPORTACIONES DE BIENES y SERVICIOS
en MUSD/M$ 5.943,32 5.030  6.6291.179
% variación respecto a período anterior0,66 -15,3  31,2  nd
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
en MUSD/M$ 12.017,56 10.593,7  15.076 2.749
% variación respecto a período anterior 2,5 -11,84  42,5  nd
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD/M$ -6.074,24 -5.563,7  -8.447  -1.570
en % de PIB 22,5 22,5  31,5  nd
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD/M$-165,4 120,95  -1.546  nd
en % de PIB-0,6 0,5  -5,7  nd
DEUDA EXTERNA
en MUSD/M$17.410,35 18.223  20.286  nd
en % de PIB 64,40% 73,90%  84%  nd
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD/M$ nd nd  nd  nd
en % de exportaciones de b. y s. nd nd  nd  nd
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD/M$3.936,40 2.915,2  3.342 3.294
en meses de importación de b. y s.3,933,3  2,5 nd
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD/M$9.989 10.075  10.369  nd
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 8,75 8,75 8,75 8,75
fin de período 8,75 8,75 8,75 8,75

 

Fuente: Banco Central de Reserva, Banco Mundial y FUSADES. Últimos datos disponibles. BCR. Abril 2022. No hay un tipo de interés interbancario oficial. Este tipo de interés es a préstamos de hasta a un año de plazo para empresas.

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Principales objetivos de política económica

Los objetivos de lograr un crecimiento económico que permita a los salvadoreños integrarse en el mercado laboral e impedir la emigración y su integración en las mafias mantienen su vigencia, sin embargo la manera de alcanzarlos ha entrado en profunda fase de incertidumbre a causa de la deriva del gobierno de Bukele.

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Previsiones macroeconómicas

La pandemia impactó de una manera notoria en la economía de El Salvador. En los años anteriores a su estallido, el país tenía como principales desafíos lograr crecimiento y creación de empleo para evitar el continuo flujo migratorio de sus ciudadanos hacia Estados Unidos, además de reducir el enorme impacto de los desaforados niveles de delincuencia. Estos objetivos se habían alcanzado sólo de manera muy parcial, con crecimientos anuales del PIB por debajo del 2,5% y avances oscilantes en la reducción de delitos, en particular homicidios.

Crisis económica provocada por el covid-19 golpeó a la pequeña nación centroamericana en un grado superior al de sus vecinos, en parte debido a las estrictas medidas de control implementadas por sus autoridades. Al cierre de 2021, la deuda pública se acerca seguramente al 90% del PIB (el nivel en 2019 era menos del 75%) y el déficit fiscal aumentado hasta el 10%. En ese mismo periodo, el PIB se ha recuperado de manera muy positiva, un 10,3%, pero las perspectivas para 2022 son mucho menos halagüeñas y las causas estructurales del escaso crecimiento persisten.

Todo ello supone un ingente desafío que obligará a El Salvador a revisar buena parte de sus metas y estrategias para afrontarlos, idealmente de la mano del FMI aunque las crecientes tensiones políticas dificultan cada vez más esa vía. Será clave para trazar la hoja de ruta económica del país saber en qué se traduce en la práctica la emisión de deuda en Bitcoin.
 

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Política fiscal y presupuestaria

Las finanzas públicas han estado marcadas por el incumplimiento de los objetivos de déficit fijados a lo largo de los últimos años. Los programas económicos más recientes han estado orientados a la consolidación fiscal. La reducción programada en el déficit del sector público no financiero tenía como objetivo apoyar la recuperación económica y la estabilización de la deuda pública. Al mismo tiempo los esfuerzos para mejorar la administración tributaria y mantener la prudencia en el gasto público, junto con los ahorros derivados de la mejora en la focalización de los subsidios, buscaban generar recursos para gasto social. Estos programas, sin embargo, no alcanzaron los objetivos previstos pese a la creación de nuevos tributos. La principal causa de este fracaso fue el lento crecimiento de la economía salvadoreña.

En los últimos tres años, el déficit y la deuda pública han mostrado problemas de sostenibilidad. Actualmente esta última se sitúa en torno al 90% del PIB y se negocia un improbable programa de asistencia del FMI.

 

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Política monetaria

En enero de 2001, la Ley de Integración Monetaria convirtió al dólar USD en moneda de curso legal. La ley fijó el tipo de cambio en 8,75 colones por dólar y obligó a utilizar el dólar como unidad de cuenta del sistema financiero.

La pérdida de la facultad de emisión de moneda por el Gobierno, ha tenido como consecuencia directa en la política económica la eliminación de la capacidad de aplicar una política monetaria y cambiaria por el Banco Central. Eso implica que perdiera la función de prestamista de última instancia.  

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

 

 

Antes de la llegada de Bukele al poder, los ejes de las políticas de desarrollo tenían como meta la generación de empleo a través de un modelo de crecimiento sostenido; la educación como eje central de un modelo de inclusión y equidad social y el derecho fundamental a la seguridad de los ciudadanos. Ninguna de ellas resultó demasiado exitosa.

Del mismo modo, las políticas fiscales estuvieron orientadas a generar las condiciones para la estabilidad macroeconómica y financiera, reactivar la economía, atraer inversión y crear empleo, lo cual sólo lograron muy moderadamente.

La abrumadora victoria del partido del presidente Bukele en las elecciones a la Asamblea Legislativa a inicios de 2021 le otorga suficiente poder para formular una nueva hoja de ruta económica, de la cual hasta la fecha ha carecido y sigue sin explicitar. Bukele se opone de manera frontal a reducir el gasto público o aumentar la fiscalidad, ello ha derivado en una política presupuestaria insostenible ante el crecimiento de la deuda. Su apuesta decisiva es la emisión de deuda en Bitcoin. Una buena acogida por parte del mercado le daría oxígeno a las finanzas públicas. Su fracaso abocaría a El Salvador al FMI.

 

 

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