Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

De acuerdo con los datos del Banco Central de la Reserva (BCR) para 2019 con enfoque de producción, las partidas que más aportaron al PIB fueron: industria manufacturera (16%), automoción (11%), inmobiliaria (7%), administración pública y defensa (7%) y actividades financieras (6%).

Desde un enfoque de gasto, el PIB se dividió en un 83,8% de gasto privado frente a un 16,2% de gasto público. 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%) A Precios Constantes (Evolución)* 2015201620172018 (TIII)
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO5,81%5,95%5,80%5,87%
MINERÍA 0,26%0,26%0,26%0,30%
MANUFACTURAS16,01%15,70%16,14%16,12%
CONSTRUCCIÓN5,01%5,05%5,12%5,31%
COMERCIO,HOTELES Y RESTAURANTES15,35%15,30%15,40%15,74%
TRANSPORTE Y COMUNICACIONES7,73%7,74%7,60%7,42%
ELECTRICIDAD Y AGUA3,09%3,12%3,24%3,33%
ESTABLECIMIENTOS FINANCIEROS Y SEGUROS5,93%5,93%5,98%5,84%
BIENES INMUEBLES Y SERVICIOS PRESTADOS A LAS EMPRESAS 13,38%13,60%13,53%13,45%
SERVICIOS COMUNALES, SOCIALES, PERSONALES Y DOMÉSTICOS0,38%0,41%0,41%0,40%
SERVICIOS DEL GOBIERNO14,99%14,84%14,51%14,12%
OTRAS ACTIVIDADES DE SERVICIOS2,68%2,70%2,57%2,51%
 IMPUESTOS NETOS9,37%9,41%9,44%9,57%
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO23.743,1724.180,8624.900,3919.532,3
   Consumo Privado19.949,7320.334,520.976,5916.600,3
   Consumo Público3.793,443.846,373.923,82.932
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO3.608,83.684,293.844,65nd
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS6.718,046.663,156.855,695.401,86
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS10.915,6210.544,0911.140,149.038,67

Banco Central de la Reserva. Febrero 2019. Millones de dólares US$*.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía salvadoreña se ha transformado en las dos últimas décadas. La estructura productiva ha cambiado, pasando de ser una economía dependiente de la exportación de productos agrícolas, fundamentalmente café y azúcar, a otra basada en las manufacturas de bajo nivel tecnológico y de escaso valor añadido incorporado – la maquila –, en especial de productos textiles y en los servicios comerciales y financieros.

En los últimos años El Salvador ha experimentado un crecimiento más lento que el resto de las economías centroamericanas. En 2019 el PIB de El Salvador creció un 2,38% algo menor al alcanzado en 2018 cuando la cifra fue el 2,5 %. La actividad económica se resiente de la elevadísima inseguridad, incertidumbre respecto a las políticas económicas y corrupción.

La alta incidencia del Covid-19 del país añade desde marzo de 2020 una dificultad adicional a esta lista. Se espera que el país cierre el presente año con una contracción del PIB entre el 7,5% y el 9,3 %. Las previsiones de inflación son que ésta se desacelere y cierre el año en torno al 0%.

Otro problema creciente es la elevada deuda del país. En 2019 la deuda pública total –que incluye a las empresas estatales- alcanzó los 20.533,74 m$. Esto supone un incremento del 6,47% de crecimiento respecto al ejercicio anterior y alcanza el 71 % del PIB. Las previsiones para 2020 apuntan a un fortísimo crecimiento de la deuda, de dimensiones todavía por esclarecer.

En lo referido al sector exterior, 2018 se cerró con un avance de las exportaciones que alcanzaron los 5.904,5 m$, un 2,5% más que en 2017. Asimismo, las importaciones se incrementaron en un 10,7% hasta alcanzar un valor total de 11.725,8 m$. El mismo año 2018, la balanza comercial registró un déficit de 5.821,3 m$, mayor en un 20,5 % al del ejercicio precedente. En 2019 continuó la tendencia al incremento del déficit comercial. Las exportaciones aumentaron el 0,7 %, y las importaciones el 1,6%.

La IED neta ascendió a 662 m$ en 2019. Esta cifra refleja un notable descenso respecto al año anterior, cuando se situó en 839 m$. La IED recibida en los últimos años es significativamente menor a la de otras naciones centroamericanas.

Las remesas de emigrantes suponen el 20% del PIB y desempeñan un papel crucial en la economía del país. En 2019 aumentaron un 4,8 %, hasta los 5.850 m$. En 2020 se espera un acusado descenso a causa de la pandemia y a la lucha de la administración Trump contra la emigración. Esto último ha provocado una restricción del programa TPS que previsiblemente obligará a miles de salvadoreños a regresar a su país.

Según la clasificación de Riesgo País de la OCDE, que permite fijar las primas mínimas que en cada caso deben aplicarse en las operaciones de seguro de crédito a la exportación con apoyo oficial, El Salvador se sitúa en el GRUPO 5. La calificación de riesgo crediticio a largo plazo en moneda extranjera se sitúa en los siguientes niveles: S&P: B-estable, Moody’s: B3 (Perspectiva estable) y Fitch: B- ( estable). Los tipos de interés a más de un año de préstamos para empresas se situaron en un 8,57 %, en junio de 2020.
 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017 2018 2019 2020
PIB
PIB (MUSD/M€ a precios corrientes) 24.979,20 26.126,40 27.022,64 11.902,3 (2T)
Tasa de variación a índice de volúmenes encadenados (ref=2014) 2,25 2,4 2,4 -11% (est)
Tasa de variación nominal/a precios corrientes (%) 3,26 4,6 3,5 nd
INFLACIÓN
Media anual (%) * * * *
Fin de período (%) 2,04 0,43 0 0,65
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) * * * *
Fin de período (%) 9,96 8,03 7,24 9,39
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población  6.340.500 6.377.900  nd  nd
Población activa (x 1.000 habitantes) nd nd  nd  nd
% Desempleo sobre población activa nd nd  nd  nd
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB -2,5 -2,7  -3  -5-11
DEUDA PÚBLICA
en mUSD 18.372,72 18.974,68 19.808,35 22.084,25 
en % de PIB 74,07 72,82 73,390% (est)
EXPORTACIONES DE BIENES y SERVICIOS
en MUSD/M$ 5.760,00 5.904,50 5.943,32 3.093,27 (Agos)
% variación respecto a período anterior 6,3 2,5 0,66 nd
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
en MUSD/M$ 10.592,80 11.725,80 12.017,56 6.616,03
% variación respecto a período anterior 7,8 10,7 2,5 nd
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD/M$ -4.832,77 -5.821,33 -6.074,24 -3.522,76
en % de PIB 19,4 22,2 22,5 nd
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD/M$ -501,32  nd  nd nd 
en % de PIB -1,9  -4,8  nd nd
DEUDA EXTERNA
en MUSD/M$ 16.005,82 16.661,25 17.410,35 17.428,74
en % de PIB 64,10% 63,80% 64,40% nd 
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD/M$ nd nd  nd  nd
en % de exportaciones de b. y s. 22,1 nd  nd  nd
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD/M$ 3.273,16 3.353,55 3.936,40 3.809,72
en meses de importación de b. y s. 3,9 3,8 6,9 nd
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD/M$ 9.384,08 9.665,60 10.113,38 10.400,83
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 8,75 8,75 8,75 8,75
fin de período 8,75 8,75 8,75 8,75

 

Fuente: Banco Central de Reserva y FUSADES. Últimos datos disponibles. BCR. Junio 2019. No hay un tipo de interés interbancario oficial. Este tipo de interés es a préstamos de hasta a un año de plazo para empresas.

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Principales objetivos de política económica

Los objetivos de lograr un crecimiento económico que permita a los salvadoreños integrarse en el mercado laboral e impedir la emigración y su integración en las mafias mantienen su vigencia, sin embargo la manera de alcanzarlos ha entrado en profunda revisión a causa de la actual pandemia de covid-19 y todavía no se ha presentado una nueva hoja de ruta.

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Previsiones macroeconómicas

Es sumamente complejo realizar previsiones macroeconómicas en plena epidemia de Covid-19.

La pandemia ha impactado de una manera notoria en la economía de El Salvador. En los años anteriores a su estallido, el país tenía como principales desafíos lograr crecimiento y creación de empleo para evitar el continuo flujo migratorio de sus ciudadanos hacia Estados Unidos, además de reducir el enorme impacto de los desaforados niveles de delincuencia. Estos objetivos se habían alcanzado sólo de manera muy parcial, con crecimientos anuales del PIB por debajo del 2,5% y avances oscilantes en la reducción de delitos, en particular homicidios. 

La actual crisis económica ha golpeado a la pequeña nación centroamericana en un grado superior al de sus vecinos, lo cual se debe en parte a las estrictas medidas de control implementadas por sus autoridades. Las predicciones para el cierre de 2020 son estremecedoras. Se estima que la deuda pública alcance el 90% del PIB (el nivel en 2019 era menos del 75%), que el déficit fiscal aumente entre un 5 y un 10% y el PIB se desplome quizás hasta un 12%. 

Todo ello supone un ingente desafío que obligará a El Salvador a revisar buena parte de sus metas y estrategias para afrontarlos. La dimensión política en este combate es de importancia capital. Hasta ahora el presidente Bukele ha contado en su contra con la mayoría de la Asamblea Legislativa y ejercido el mando desde una posición de debilidad. Las elecciones al parlamento de febrero de 2021 serán clave para mermar o aumentar su poder.

 

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Política fiscal y presupuestaria

Las finanzas públicas han estado marcadas por el incumplimiento de los objetivos de déficit fijados a lo largo de los últimos años. Los programas económicos de las dos últimas legislaturas han estado orientados a seguir avanzando en la consolidación fiscal. La reducción programada en el déficit del sector público no financiero tenía como objetivo apoyar la recuperación económica y la estabilización de la deuda pública. Al mismo tiempo los esfuerzos para mejorar la administración tributaria y mantener la prudencia en el gasto público, junto con los ahorros derivados de la mejora en la focalización de los subsidios, buscaban generar recursos para gasto social. El programa, sin embargo, no ha alcanzado los objetivos previstos pese a la creación de nuevos tributos. La principal causa de este fracaso fue el lento crecimiento de la economía salvadoreña. 

En los últimos tres años, el déficit y la deuda pública han mostrado problemas de sostenibilidad. Se prevé que al cierre de 2020, éstos sean mucho mayores a causa de la pandemia de covid-19 y su fuerte impacto en el país.  

El déficit público se redujo a un 2,54% en 2017 frente al 3,13% de 2016. Esta reducción fue resultado de un leve aumento en los ingresos tributarios, especialmente en concepto de IVA, Impuesto a la Renta y otros impuestos aprobados en ese mismo año, como el Impuesto a las Telecomunicaciones. En 2018, el déficit público representó un 2,5% del PIB y en 2019 un 3%. La previsión es que 2020 se cierre con una cifra entre el 5 y el 7% en los cálculos más optimistas y por encima del 11% en los más pesimistas.

En 2018 la deuda pública total alcanzó los 18.974,68 m$ -y un 74,07% del PIB- frente a los 18.372,72 m$ de 2017. La cifra para 2019 fue de  19.808,35 m$. Se estima cerrar el año 2020 con una deuda pública en torno al 90% del PIB.  

Por lo que se refiere a la deuda pública externa del país, ha aumentado en los últimos años debido principalmente al incremento de la deuda del sector público. En 2017 alcanzó los 8.836 m$, en 2018 8.783 m$ y en 2019 9.215 m$.

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Política monetaria

En enero de 2001, la Ley de Integración Monetaria convirtió al dólar USD en moneda de curso legal. La ley fijó el tipo de cambio en 8,75 colones por dólar y obligó a utilizar el dólar como unidad de cuenta del sistema financiero.

La pérdida de la facultad de emisión de moneda por el Gobierno, ha tenido como consecuencia directa en la política económica la eliminación de la capacidad de aplicar una política monetaria y cambiaria por el Banco Central. Eso implica que perdiera la función de prestamista de última instancia.  

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Entre las políticas estructurales más recientes destaca el Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019. Este plan buscaba dinamizar el desarrollo del país a través de tres prioridades estratégicas: generación de empleo a través de un modelo de crecimiento sostenido; la educación como eje central de un modelo de inclusión y equidad social y el derecho fundamental a la seguridad de los ciudadanos.

Los siete ejes principales de este plan fueron: Dinamización de la economía, crecimiento y generación de empleo; Desarrollo del potencial humano; Seguridad ciudadana; Vivienda y hábitat; Sustentabilidad ambiental; Relaciones internacionales y cooperación; Planificación para el desarrollo y transformación del Estado.

Asimismo la política fiscal para 2018-2019 estuvo orientada a generar las condiciones para la estabilidad macroeconómica y financiera, reactivar la economía, atraer inversión y crear empleo, lo cual sólo lograron moderadamente.

El nuevo presidente Bukele concurrió a las elecciones con un programa económico difuso que está en espera de concretarse. Serán calve para definirlo el resultado de las elecciones legislativas de febrero de 2021 (que le otorgarán mayoría o minoría parlamentaria) y la evolución de la pandemia de covid-19.

 

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