Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

De acuerdo con los datos del Office of the National Economic and Social Development Council (NESDB), en el año 2017 el sector primario supuso el 8,3% del PIB, el sector secundario el 32,7% y el terciario el 59% Con respecto a los años anteriores, expuestos en el cuadro+, la contribución del sector primario e industrial ha decrecido, en favor del sector servicios, que ha aumento su porcentaje en el PIB un 2,3% desde el 2015.

El análisis de la estructura del PIB por componentes del gasto en 2017 refleja que la mayor parte del gasto ha derivado de la demanda interna. En concreto, el consumo privado es el que mayor peso ha tenido, con una aportación del 47,8% del PIB. El consumo público, al igual que el consumo privado, ha sufrido un decrecimiento relativo en los últimos años hasta alcanzar el nivel del 16,4%.

Por otro lado, la inversión (pública y privada) ha supuesto el 22,5%, la cual confirma una tendencia positiva en comparación con los años anteriores. Por último, la demanda externa se ha visto ligeramente reducida con respecto al 2016 como resultado del descenso de las exportaciones y el aumento de las importaciones de bienes y servicios. Aun así, la demanda externa se mantiene positiva con un valor relativo del 13,6% del PIB en 2017.

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)

2015

2016

2017

POR SECTORES DE ORIGEN

AGROPECUARIO

8,9

8,4

8,3

INDUSTRIAL

33,4 

32,9 

32,7

MINERÍA

3,1

2,7

2,5

MANUFACTURAS

27,4

27,2

27,2

ELECTRICIDAD Y AGUA

2,9

3,0

3,0

SERVICIOS

57,7 

58,6 

59,0

CONSTRUCCIÓN

2,8

2,8

2,6

TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO

8,1

8,0

8,0

COMERCIO

14,3

15,0

15,5

FINANZAS

7,6

7,7

7,5

INMOBILIARIO

2,4

2,4

2,4

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

6,1

6,1

5,9

OTROS SERVICIOS

16,4

16,6

17,1

TOTAL

100,0

100,0

100,0

POR COMPONENTES DEL GASTO

CONSUMO

 

 

 

   Consumo Privado

50,0

49,0

47,8

   Consumo Público

17,1

16,9

16,4

FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO

     

   FBCF

22,3

21,1

22,8

   Var. existencias

-2,2

-2,9

-0,3

EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

68,7

68,5

68,2

IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS

57,2

53,7

54,6

DISCREPANCIA ESTADÍSTICA

-1,9

-2,7

-1,6

TOTAL

100,0

100,0

100,0

Fuente: NESDB y Banco de Tailandia Última actualización: abril 2019
 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Siguendo el ritmo de Asia, en especial del Sudeste Asiático, Tailandia ha crecido al 6 ó 7% en los últimos 50 años, con picos del 9 al 10% y la grave crisis de 1997-98 de la que se recuperó rápido.  El gran avance socioeconómico ha elevado el PIB per cápita de 2018 a 7.273 $ corrientes, 17.871 $ PPA (Banco Mundial). Se considera caso de éxito, un país "upper middle income". El Human Development Index, UNDP ha pasado de 0.57 en 1990 (91º de 130 países) a 0.76 en 2018 (77º de 189).  En los últimos años es evidente la debilidad de su modelo por la excesiva dependencia de la exportación de manufacturas y del turismo, la falta de inversión por las bajas expectativas, la gran desigualdad y la concentración del poder  oligopolístico. Agotados los motores de la economía el crecimiento se ha moderado. 

En 2018 el PIB creció el 4,3%, superando el 3,9% de 2017. En 2019 se frenó al 2,4%. El Gobierno lo achacó a factores externos como las tensiones comerciales y la apreciación del Baht que afectó a las exportaciones y al turismo. Otros apuntaban factores internos como la atonía del consumo por el endeudamiento de las familias (78% del PIB), la inversión privada frenada por la incertidumbre y el apalancamiento empresarial y dificultades para ejecutar las inversiones públicas presupuestadas. Del lado de la oferta se achacaba a la pertinaz sequía.  En otoño 2019 se lanzaron dos paquetes de estímulo de 15.000 M $ consistentes en gasto al consumo y el turismo interno, condonación de deudas, ayudas a vivienda social y a agricultores afectados por la sequía. Meros alivios a corto plazo al consumo para sostener el crecimiento.

Las perspectivas para 2020 rondaban el 2 a 2,5% en un contexto de incertidumbre internacional.  Agravadas  por la crisis del coronavirus, las últimas predicciones son de una contracción importante en el primer semestre con considerable incertidumbre sobre el segundo, dependiendo de la evolución de China y la economía mundial. Para 2020 el Bank of Thailand preveé un descenso 5,3% del PIB. 

Con muchas dificultades se aprobó el presupuesto del año fiscal 2020 en febrero 2020 con cinco meses de retraso. Un presupuesto expansivo con un gasto creciendo el 6,7% y un déficit del 1,9% del PIB (inferior al 2,2% en 2019). Salud y educacion vieron recortados sus presupuestos, también defensa que tuvo su polémica. Aumentó la dotación de Trabajo (formación profesional) y el desarrollo de infraestructuras y logística.  El presupuesto ha quedado desbordado y el déficit irá más allá del 4 ó 5% con más paquetes de estímulo del gasto para dinamizar el crecimiento. En marzo 2020 se anunció un primer paquete por 12.000 M $.  Tras un segundo de 4.000 M se trabaja en un tercero de orden de 15.000 M $. El  presupuesto queda superado pero con el márgen que permite una deuda pública por debajo del 42%.

En 2019 el IPC alcanzó el 0,7%, lleva 3 años por debajo del objetivo por los bajos precios de los alimentos frescos y una inflación subyacente baja (0,5%) que puede cronificarse en deflacción. Hay dudas sobre la fiabilidad de los índices oficiales que pueden subestimar los incrementos de precios, especialmente en la crisis actual. 

El desempleo está en un envidiable 1,1%, cifra que no oculta el empleo precario y el subempleo de baja productividad bastante generalizado. En 2019 se registraron descensos en el empleo industrial con cierres de fábricas que se están agravando en 2020 en medio de una situación crítica para la industria como para el turismo.  

El Baht (THB) se ha apreció desde 2018 frente al euro y el dólar.  En 2019 lo hizo el 8,8% frente al dólar, la divisa asiática que más se apreció. Los fundamentos de la economía tailandesa (reservas, y superavit corriente) convirtieron al Baht en moneda refugio para la inversión asiática (la china con dificultades en HongKong). El Bank of Thailand intervino para moderar la apreciación y su impacto en el equilibrio exterior. En junio y noviembre 2019 y en febrero 2020 rebajó el tipo de interés de referencia 25 puntos básicos cada vez.  El efecto de estas rebajas fue escaso aunque en las últimas semanas se ha depreciado ante las pobres perspectivas de la exportación y el turismo por el coronavirus.  En marzo ha habido otro descenso de 25 pb y el Baht se ha depreciado casi un 9% por las pésimas perspectivas.

La balanza comercial y la balanza por cuenta corriente han sido superavitarias en los últimos años. El superávit corriente alcanzó el 11% en 2017 por los ingresos del turismo y el superávit comercial. Para 2018 se redujo al 7,5% del PIB, por la contracción del superávit comercial dados los elevados precios del petróleo y las importaciones por los proyectos de inversión pública y privada.  Para el 2019 el superavit corriente rondará el 6,5% del PIB. Y las reservas de divisas alcanzado cifras record (224.300 M$) en diciembre 2019 y han descendido muy levemente hasta los 219.400 M$ en febrero 2020. Suponen 10,5 meses de importaciones.

En 2019 la exportación de mercancías descendió el 2,6%. Las de joyería y metales preciosos salvaron de una caída mayor. Electrónica y caucho fueron las partidas más afectadas. Las destinadas a China lo hicieron el 3,8%. Descendió también (4,6%) la importación, en gran medida materias primas y productos intermedios para las manufacturas a exportar.  Con efecto general pues la exportación es el 68% del PIB. En enero 2020 la exportación y la importación aumentaron  para volver a descender en febrero, se esperan importantes descensos en su industria  (automoción, electrónica), integrada en las cadenas de valor en Asia. La dependencia de la exportación es una grave vulnerabilidad.  

En 2019, pese a la apreciación del Baht y al accidente de turistas chinos, la llegada de turistas creció al 3% hasta 40 millones, 27% chinos, una gran dependencia en un sector que supone más del 15% del PIB. Los ingresos crecen a ritmo menor por las limitaciones de su modelo. En 2020 caen dramáticamente por el coronavirus que ha devastado al sector.

La inversión extranjera se desplomó tras el golpe de estado de 2014 para ser emisor neto de capital, en especial hacia la ASEAN. En 2017 y 2018 las entradas de inversión se recuperaron hasta 8.045 M$ y 12.462 M$, aunque con flujo neto negativo por su inversion en el extranjero de 18.631 M$ y 18.132 M$. Varias multinacionales tailandesas son importantes inversores en Asia como en otras latitudes. En 2019 el flujo neto sigue siendo negativo, pero de menor monto.  Las entradas de inversión (en-sept 2019) han aumentado el 69%. 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

DATOS ECONÓMICOS (*estimado/    provisional)

2016

2017

2018

2019

Evolución del PIB (%) (p)

3,3

3,9

4,8

4,1

PIB por habitante($) (PPP) (jun 2018)

16.909

17.856*

18.944*

n.d

PIB absoluto (M$) (p corrientes)

411.755

455.327

483.739

n.d

IPC (var últ 12 meses %) (feb 2019)

0,19

0,66

1,10

0,73

Tasa de Descuento (%) (feb 2019)

1,50

1,50

1,50

1,75

Desempleo (%) 

1,0

1,2

1,2

n.d

Exportaciones (M$) (p)

214.300

235.300

231.200

n.d

Exportaciones a UE (M$)

22.063

23.826

25.041

n.d

Importaciones (M$) (p)

194.198

222.763

213.400

n.d

Importaciones desde UE (M$)

18.096

20.598

22.281

n.d

IED recibida (M$) (neta) (jun 2018)

3.063*

7.944*

4.601*

n.d

IED emitida (M$) (neta) (jun 2018)

13.409*

20.292*

6.098*

n.d

Saldo por cuenta corriente (% PIB)(p)

11,7

11,0

0,0

n.d

Reservas exteriores (M$) (nov 2018)

171.900

202.600

205.641

n.d

Saldo presupuestario (% PIB) (p)

-2,7

-2,7*

-2,5

n.d

Deuda externa (Millardos $) (p)

131,4

149,4

156,5

n.d

% servicio de la deuda/exportaciones (jun 2018)

5,9

5,7*

6,3*

n.d

Tamaño sector público (% PIB) (abril 2018)

21,4*

21,7*

22,3*

n.d

Fuentes: Fondo Monetario Internacional; Bank of Thailand; National Economic and Social Development Board (NESDB); Ministry of Commerce.

Última actualización: febrero 2019

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

Los objetivos de la política económica a medio y largo plazo en Tailandia pueden dividirse en tres grandes áreas:

1. Desarrollar una política macroeconómica expansiva orientada a alcanzar tanto objetivos a corto como a largo plazo de la agenda de reformas del gobierno;

2. Salvaguardar la estabilidad financiera

3. Desarrollar el potencial de crecimiento.

Estos objetivos están guiados por los principios de eficiencia, efectividad, transparencia y responsabilidad. A este respecto, a corto plazo, la política fiscal debería asegurar la gestión prudente de los recursos públicos mientras que sirve al propósito de inducir un crecimiento económico sostenido. Además, el gobierno buscará la movilización de ingresos mediante la mejora en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y la gestión de las finanzas públicas, así como el objetivo de ampliar las bases de ingresos. Por ello, las autoridades consideran el incremento gradual del IVA del actual 7% al 10% a medida que se produzca la recuperación de la economía.

Para mantener la estabilidad financiera, Tailandia ha tomado la decisión de incluir a las Instituciones Financieras Especializadas bajo la supervisión y regulación del Banco de Tailandia. Asimismo, el gobierno prepara una nueva ley de responsabilidad fiscal y una reforma sobre los precios de la energía para reducir las subvenciones cruzadas entre fuentes energéticas.

Las medidas fiscales serán el principal método de estímulo de la economía, por lo que las autoridades ven la actual política monetaria como suficientemente expansiva, dado el actual crecimiento de la economía. Los ambiciosos planes de inversión del gobierno son esenciales para la mejora de las infraestructuras, la recuperación económica y la atracción de la inversión privada. Según el FMI, enmarcar estos planes en un marco fiscal a medio plazo, fortalecería la elaboración de políticas, la transparencia y la credibilidad del gobierno.

Por otro lado, las reformas estructurales estarán encaminadas a los siguientes objetivos:

- Fortalecer la posición financiera de las compañías propiedad del Estado (SOEs por sus siglas en inglés) para limitar futuras cargas fiscales y reestructurar la organización.

- Promover la eficiencia y la transparencia de las operaciones realizadas por las SOE.

- Aumentar el valor añadido de la producción en Tailandia mediante un plan a 7 años lanzado por el BoI que incluye: financiación a pequeñas y medianas empresas que desarrollen productos de mayor valor añadido y promoción de las Zonas Económicas Especiales.

En el largo plazo, Tailandia también deberá hacer frente a los problemas de baja productividad y envejecimiento de la población mediante las mejoras en la calidad de la enseñanza, reforma en las pensiones y promoción de la migración.

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

Las previsiones realizadas por los diversos organismos varían, y las revisiones a la baja de banco Mundial y The Economist responden al incremento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y la apreciación del baht tailandés que puede dañar sus exportaciones.

 

PREVISIONES DE CRECIMIENTO DEL PIB (%)

Organismo

2019

Banco Mundial

3,8

The Economist

3,5

Banco Asiático de Desarrollo

4,3

Banco de Tailandia

4-4,2

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

La política económica de la Junta Militar, tras el golpe de estado de mayo de 2014, se ha caracterizado, en una primera fase, por  impulsar el gasto público, instando a los ministerios a desembolsar lo asignado, y por la creación de una nueva política de incentivos a la inversión, priorizando aquellas actividades que fomentan la transferencia de alta tecnología. Ante el mal comportamiento del consumo privado y las exportaciones, se han aprobado varias baterías de estímulos fiscales, se ha incentivado fiscalmente los clústeres industriales y se ha intentado ampliar el ingreso disponible de la población rural para fomentar el consumo.

Aunque el resultado de las elecciones celebradas en marzo de 2019 todavía no se ha anunciado, no se espera que el nuevo Gobierno, sea del signo que sea, altere en gran medida la orientación de la política fiscal.

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

El desarrollo de la política monetaria en Tailandia cambió tras la crisis financiera de 1997 y la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde entonces el Banco Central fija su objetivo en términos de inflación, a fin de mantener la estabilidad de precios; Igualmente tiene encomendados objetivos de crecimiento, por lo que el Consejo de Política Monetaria actuará en favor del crecimiento una vez conseguido el objetivo de estabilidad de precios. El Banco Central es un organismo independiente, cuyo Consejo de Política Monetaria, integrado por siete miembros -tres del Banco de Tailandia y cuatro miembros externos - es responsable de decidir el rumbo de la política monetaria.

 

El Banco de Tailandia, Banco Central de la economía tailandesa, subió los tipos de interés un 0,25% en diciembre de  2018, por primera vez desde 2011, hasta alcanzar el 1,75%. La última modificación en el tipo de interés interbancario se había dado en 2015, cuando la institución decidió reducirlo un 0,25%.

Esta decisión se fundamentó en dos factores: 

 

·         Aliviar el efecto secundario de una política económica acomodaticia. El aumento de la oferta monetaria durante los últimos años ha propiciado una adquisición de vivienda especulativa con riesgo de generar una burbuja que deje a la economía tailandesa en una situación de vulnerabilidad ante shocks financieros.

·         Generar margen de maniobra en la política monetaria. Debido a que en este momento la economía tailandesa está atravesando un periodo de solidez, el Banco de Tailandia ha decidido subir el tipo de interés interbancario para otorgarse flexibilidad monetaria en un escenario en el cual tengan que impulsar la economía mediante el aumento de la oferta monetaria. Además, el componente de inestabilidad de las elecciones generales hace aún más conveniente el recurso de la flexibilización monetaria si las elecciones derivasen en alguna repercusión negativa para la economía.

 

 

 

Aunque no se conoce el resultado de las elecciones de marzo de 2019, las autoridades monetarias tailandesas desempeñan su tarea con independencia, por lo que no se espera un cambio en el rumbo de la práctica monetaria ortodoxa que caracteriza a Tailandia.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

El Gobierno de Tailandia es consciente de la necesidad de llevar a cabo políticas estructurales que incrementen el crecimiento potencial a medio y largo plazo y mantengan la competitividad de la economía tailandesa. 

Por ello, la Junta Militar que gobierna actualmente el país realizó algunas variaciones con respecto al Plan de Infraestructuras anterior y que quedan plasmadas en el nuevo plan de 2015-2022. Las más importantes son la reducción de la inversión en infraestructuras ferroviarias (aunque sigue siendo la inversión más importante como se ha comentado en apartados anteriores) y el aumento en inversiones aeroportuarias, lo que incrementaría el gasto final del proyecto hasta los 3,3 billones de bahts (84.500 millones de euros, aproximadamente).

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la necesidad de mejorar la distribución de la renta entre regiones, ya que la brecha entre las zonas más ricas (Bangkok y centro) frente a las pobres (nordeste, norte y extremo sur) está creciendo. Tanto el gobierno anterior de la Primera Ministra Yingluk con su esquema de apoyo al arroz, como el Gobierno de la Junta Militar han desarrollado programas de corte populista. 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex