Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Según los datos ofrecidos por TURKSTAT, el PIB por sectores de actividad se distribuye principalmente entre el sector de manufacturas (18,3%) y servicios (24,3%), sin incluir la parte de impuestos y subvenciones. Por componente de gasto destaca el consumo privado (56,9%) y las exportaciones (32,7%).

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) 2017 2018  2019
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO (Agricultura, pesca y silvicultura) 6,0 5,8 6,4
MANUFACTURAS 17,6 19,0 18,3
CONSTRUCCIÓN 8,6 7,1 5,4
SERVICIOS 22,2 23,5 24,3
INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN 2,5 2,5 2,6
FINANZAS Y SEGUROS 3,2 3,0 3,2
PROPIEDAD DE VIVIENDA 7,2 6,7 6,5
ACTIVIDADES PROFESIONALES, ADMINISTRATVIAS Y DE SOPORTE 5,4 5,2 5,3
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, EDUCACIÓN, SANIDAD Y TRABAJOS SOCIALES 10,9 11,3 12,3
OTROS SERVICIOS 1,9 1,8 2,1
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO 73,5 70,8 72,4
     Consumo Privado 59,0 56,1 56,9
     Consumo Público 14,5 14,7 15,5
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO 30,0 29,7 25,9
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 24,8 31,2 32,7
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS 29,3 31,3 29,9
VARIACIÓN DE LOS STOCKS 1,0 -0,4 -1,1

Fuente: Instituto Turco de Estadísticas.
Última actualización: octubre de 2020

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Según el FMI, Turquía se encuentra entre las primeras 20 economías del mundo por volumen de PIB; su renta per cápita en USD ha experimentado un notable crecimiento en el periodo 2002-2018, siendo calificada como una economía de renta media-alta por el Banco Mundial.

Crecimiento económico. Entre 2010 y 2016 la economía turca creció a una tasa media anual de 6,7% ayudado por una política económica reformista, la modernización de las infraestructuras y del tejido productivo y la reorientación de la producción hacia una economía exportadora. En 2017 la economía turca llegó a registrar un crecimiento del 7,4%, liderado por el mercado doméstico y gracias al impulso crediticio y a los estímulos fiscales. En 2018 la economía creció al 2,6% del PIB. Tras algún periodo de debilidad, el ejercicio de 2019 se cierra con un crecimiento positivo del 0,9% en 2019. En 2020, según TUIK la economía turca ha experimentado un crecimiento negativo del 9,9% en el segundo trimestre y un aumento del 7,6% en el tercer trimestre. El consumo de los hogares, las importaciones y las inversiones fueron las partidas de mayor dinamismo. El crecimiento del crédito se ha situado en su máximo contribuyendo a la recuperación de la economía aunque también ha disparado la inflación, ha agravado el desequilibrio de la cuenta corriente y ha contribuido a la depreciación de la lira turca. 

El Ministerio de Finanzas turco publica el 29.9.2020 el Programa a Medio Plazo, OPV 2021-2023, con unas previsiones de crecimiento comprendidas entre +0,3 y -1,5% del PIB en 2020 y +5,8% en 2021.  Por otro lado, según las previsiones de la UE el crecimiento económico en Turquía sería del -2,5% y +3,9% en 2020 y 2021 respectivamente. Y según las previsiones del BM publicadas en enero de 2021, las previsiones de crecimiento del PIB serían del +0,5% en 2020 y del +4,5% en 2021.

El 21.8.2020 el gobierno turco comunica el descubrimiento de unas reservas de 320 billones de m3 (bcm) de gas natural en la zona Tuna-1 del Mar Negro. En 2019 la producción de gas natural en Turquía alcanzó los 474 millones de m3; el consumo anual fue de 45 bcm, de los cuales el 99% es importado.

La inflación y el desempleo son dos graves problemas de la economía turca. A lo largo de 2019 la subida de precios se había moderado, cerrando el año con una inflación interanual del 11,84%. En cuanto al desempleo, la tasa de desempleo se situó en 2019 en el 13,7%, con una tendencia ascendente desde 2016. 

Desde julio de 2019 el Banco Central viene reduciendo los tipos de interés, que han pasado del 24% hasta el 8,25%. Con el evidente deterioro de la situación económica y la fuerte depreciación de la lira turca (entorno al 50% desde comienzo del  2020), tras la aparición del coronavirus, el presidente de Turquía, R.T. Erdogan, reemplaza al Gobernador del Banco de Turquía por un perfil más tecnócrata. La primera decisión del nuevo gobernador ha sido la de aumentar los tipos de interés de referencia en 4,75 puntos hasta dejarlo en el 15% el 19.11.2020. Esta medida ha sido aplaudida por el mercado y como respuesta la lira se ha recuperado ligeramente. El 24.12.2020 se vuelve a subir este tipo de interés al 17%. Además el Banco Central turco (TCMB) sigue con una política de tipo de cambio flexible. 

El déficit por cuenta corriente en 2018 se situó en el 3,6% del PIB. No obstante, a lo largo de 2019 se observó una mejora en este indicador, habiéndose alcanzado un superávit del 1,2% del PIB, ayudado por el dinamismo de las exportaciones y los ingresos por turismo. Sin embargo, con la aparición del COVID, la entrada de turistas disminuye y las  exportaciones se desploman, y con ello el saldo de la cuenta corriente vuelve a ser deficitario.

La deuda externa bruta en 2018 se redujo hasta los 445.973 MUSD (55,5% PIB), de acuerdo con datos del Tesoro turco. A finales de 2019 la deuda ha seguido descendiendo hasta los 434.187 MUSD como consecuencia del proceso de desapalancamiento de los grandes holdings. Los datos más actualizados se refieren al segundo trimestre de 2020 con una deuda externa de 421.826 MUSD.

Según el Banco Central de Turquía la IED recibida en 2017 ascendió a 7.401 MUSD suponiendo una reducción del 1,67%. En 2018 siguió descendiendo hasta los 6.774 MUSD y en 2019 a 5.878 MUSD. El dato más reciente corresponde al de agosto de 2020 con un total de 3.934 MUSD dela IED. La razón principal de esta tendencia es la depreciación de la lira turca.

En el ranking del informe Doing Business 2020, elaborado por el Banco Mundial, Turquía se sitúa entre las 10 economías con mayor mejora , situándose en puesto 33 frente al 43 del DB2018. El informe muestra como Turquía ha mejorado en varias áreas: inicio de un negocio, gestión de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades, protección de los inversores minoritarios y pago de impuestos. Por otro lado, ha empeorado en obtención de crédito, comercio transfronterizo, cumplimiento de contratos y resolución de insolvencias.

Desde septiembre de 2020, las clasificaciones crediticias son las siguientes: 1) Moody’s otorga el 11.9.2020 la calificación de B2, con perspectiva negativa y grado de no inversión especulativo, destacando el empeoramiento de su vulnerabilidad externa con riesgo creciente de default y erosionando el margen (buffers) fiscal e institucional. 2) Standard & Poor’s el 24.7.2020 mantiene la calificación de la deuda para Turquía con B+ con perspectiva estable. 3) Fitch revisó la calificación el 21.8.2020 a BB- con perspectiva negativa.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2017 2018 2019
PIB
PIB (MUSD a precios nominales) 852.677 771.350 754.412
Tasa de variación nominal (%) -1,3 -9,5 -2,3
Tasa de variación real (%) 7,5 2,8 0,9
INFLACIÓN
Media anual (%) BM 11,14 16,33 15,18
Fin de periodo (%) 11,92 20,30 11,84
TIPOS DE INTERÉS DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) 8,00 15,62 17,43
Fin de periodo (%) 8,00 24,00 12,00
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x1000 habitantes) 80.810 82.004 83.155
Población Activa (x1000 habitantes) 31.643 32 274 32.549
% de desempleo sobre población activa 10,9 11,0 13,7
DÉFICIT PÚBLICO
% del PIB -1,5 -1,9 -2,9
DEUDA PÚBLICA
En MUSD (**) 238.749 232.947 248.955
En % del PIB 28,0 30,2 33,0
EXPORTACIONES DE BIENES
En MUSD 156.993 168.023 180.838
% Variación respecto al período anterior 10,2 7,0 7,6
IMPORTACIONES DE BIENES
En MUSD 233.804 223.039 210.343
% Variación respecto al período anterior 15,6 -4,6 -5,6
SALDO DE LA BALANZA COMERCIAL
En M.USD -58.575 -40.767 -16.647
En % del PIB (*) -6,7 -5,3 -2,2
SALDO DE LA BALANZA POR C.C
En MUSD -40.584 -20.745 8.561
En % del PIB (*) -4,76 -2,69 1,13
DEUDA EXTERNA (BRUTA)
En MUSD 453.796 442.572 434.187
En % del PIB 53,2 57,4 57,6
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
En MUSD 86.503 84.160 78.670
En % de las exportaciones de b. y s. 55,1 47,50 43,50
RESERVAS INTERNACIONALES
En MUSD 136.158 130.425 144.837
En meses de importación de bienes 6,9 7,0 8,3
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
En MUSD 7.401 6.774 5.878
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
Media anual 3,6477 4,8134 5,6708
Fin de periodo 3,8477 5,3061 5,8376
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL EURO
Media anual 4,1164 5,6627 6,3477
Fin de periodo 4,5525 6,0387 6,4809

Fuente: Banco Central de Turquía (CBRT). Instituto Turco de Estadísticas (TURKSTAT). Subsecretaría del Tesoro. The Economist Intelligence Unit (EIU). FMI. Banco Mundial
(*) Elaboración propia; (**) Elaboración propia a partir cifra original en TL.
Ultima actualización: noviembre de 2020

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Principales objetivos de política económica

Los principales objetivos de política económica de Turquía se recogen en los siguientes planes o programas:

1.    11º Plan de Desarrollo 2019-2023

El 11º Plan de Desarrollo (2019-2023) publicado 18.7.2019, establece los objetivos sectoriales de la economía, así como las medidas gubernamentales necesarias para alcanzar dichos objetivos. Ver mas detalles en https://www.sbb.gov.tr/kalkinma-planlari/

2.    Programa a Medio Plazo–OPV 2021-2023

Los Programas a Medio Plazo (OPV) marcan la política económica y fiscal del gobierno turco. El nuevo programa Económico a Medio Plazo OPV 2021-2023, publicado el 29.9.2020, fue elaborado de acuerdo con el 11º Plan de Desarrollo y bajo 3 lemas: Nuevo Balance, Nuevo Normal y Nueva Economía. Este programa se elabora teniendo en cuenta las circunstancias generadas por el coronavirus e incluye las medidas ya tomadas para mitigar el impacto negativo de la pandemia en la economía turca. El gobierno turco se ha centrado en este periodo en apoyar el mercado de trabajo, suministrar liquidez a las familias y a las empresas más afectadas por la crisis y ayudar a las actividades de los sectores más importantes para no cortar la cadena de suministro. Para ello el gobierno aprobó un Paquete Financiero de aproximadamente 56.700 Meur que representa el 10% del PIB.

Según este nuevo programa, las previsiones de crecimiento para 2020 estarán entre +0,3 y -1,5% del PIB y contempla un crecimiento positivo del 3,7% en 2021.

El gobierno fomentará la inversión en sectores con media y alto contenido tecnológico para aumentar la capacidad de producción de los sectores con mayor valor añadido. Se pone énfasis en reducir la dependencia del exterior, promover la localización y adoptar un enfoque para fomentar la exportación. Las inversiones públicas se centrarán en los siguientes sectores: químico, farmacéutico, electrónico, maquinaria, vehículos de automoción y sistemas ferroviarios. El Programa también otorga especial atención al impulso del sector turístico, mediante la mejora de la calidad del servicio y la promoción del turismo de salud, turismo de tercera edad, turismo termal y turismo digital.

En cuanto a la financiación, el Programa subraya que el Fondo Soberano de Riqueza (TWF) invertirá en proyectos petroquímicos, mineros y de generación de energía nacional en cooperación con el sector privado. Además, el banco de crédito a la exportación del país (Eximbank), el Banco de Desarrollo e Inversión de Turquía (TKYB) y el Fondo de Garantía de Crédito (KGF) desempeñarán un papel crucial en la prestación de financiación a las pymes.

El objetivo principal del gobierno sigue siendo la lucha contra la inflación y que esta baja de los 2 dígitos. El Gobierno hace también hincapié en el saldo de la cuenta corriente, el nivel de desempleo, déficit público, clima de negocios e inversión extranjera con el establecimiento de una Estrategia de IDE y la modernización de la UA con la UE.

El Programa también presenta iniciativas para apoyar la estabilidad financiera, las cuales se centran en aumentar el ahorro interno, reducir la dependencia del dólar, promover la inversión extranjera, extender el uso de tecnologías financieras, y aumentar la inclusión financiera.

Ver más detalles en https://www.sbb.gov.tr/orta-vadeli-programlar/

3.    Presupuesto Anual Presidencial-2021

Otro instrumento de política económica es el Presupuesto Anual Presidencial. El más reciente fue publicado el 27.10.2020 en el cual se presentan los últimos objetivos económicos del gobierno turco para 2021 y revela medidas de carácter económico, social, cultural y político. Este presupuesto presenta una serie de medidas en línea con el 11º Plan de Desarrollo y sus 5 pilares: (i) Crecimiento fuerte y sostenible, (ii) Producción competitiva y eficiente, (iii) mano de obra cualificada, (iv) medio ambiente sostenible, y (v) Estado de derecho, democratización y buen gobierno.

Según el presupuesto las previsiones de los indicadores más importantes son: crecimiento de PIB del +0,3% en 2020 y +5,8% en 2021; aumento del consumo publico del 5,2% en 2020 y del consumo privado del 5,7% en 2021; aumento de la formación bruta de capital publica del 1,1% en 2020 y 13,2% en 2021; aumento de las exportaciones del 15,8% en 2021.

Otros aspectos relevantes incluidos en el presupuesto son:

  • el Programa refleja el deseo del Gobierno de fortalecer la coordinación entre las políticas monetaria y fiscal, con un objetivo de inflación según el nuevo OPV del 8% en 2021;
  • el Gobierno reitera su compromiso de mantener la disciplina fiscal, al tiempo que afirma que adoptará una política fiscal más estricta en 2021, revisará el sistema tributario y luchará contra la economía sumergida;
  • el Gobierno seguirá adoptando medidas para fortalecer el mercado de capitales y reforzar el marco regulador y de supervisión de las instituciones financieras, así como para mejorar la cooperación con otros países (especialmente con China) para desarrollar monedas y sistemas de pago alternativos.
  • el Gobierno mantiene su objetivo de aumentar el ahorro interno para financiar inversiones y reducir el déficit por cuenta corriente, así como para aumentar la resistencia de la economía a los shocks;
  • el Gobierno quiere mejorar la balanza de pagos y garantizar su sostenibilidad mediante (i) el aumento de la capacidad de producción y el desempeño exportador de Turquía, (ii) la reducción de la dependencia de las importaciones, (iii) el aumento de los ingresos por turismo y (iv) la atracción de inversión extranjera;
  • el Gobierno prevé seguir manteniendo reuniones de alto nivel con la Comisión Europea y sus Estados miembros, así como reuniones técnicas con expertos y el mundo empresarial para impulsar el inicio de negociaciones para la modernización de la Unión Aduanera;
  • el Gobierno tiene como objetivo mejorar el entorno competitivo en los mercados asegurando la transparencia, estabilidad y previsibilidad de las políticas y regulaciones públicas. Así como en transformar Turquía en un centro de fabricación regional mediante el aumento de las inversiones extranjeras directas para fomentar la transformación tecnológica;
  • el Gobierno apunta a impulsar la producción y las exportaciones de alto valor añadido mejorando la competitividad y la productividad en la industria manufacturera;

Además el Programa también tiene como objetivo:

  • crear un sector agrícola eficiente que sea ambiental, social y económicamente sostenible;
  • garantizar un suministro de energía ininterrumpido, de alta calidad, sostenible, y asequible, centrándose específicamente en el descubrimiento de nuevos campos de gas natural en el Mar Negro y su posible impacto positivo para asegurar el suministro de energía en Turquía. Cabe señalar que se declara el compromiso de Turquía de continuar las operaciones de perforación en el Mediterráneo Oriental;
  • aumentar la proporción de electricidad generada a partir de recursos energéticos renovables;
  • diversificar la cartera energética, también se incrementará la generación de electricidad a partir de energía nuclear;
  • impulsar la productividad y la competitividad en sectores prioritarios a través de la transformación digital;
  • apostar por fuerte énfasis en el despliegue de tecnologías 5G;
  • proseguir sus esfuerzos para adaptar la educación profesional a las necesidades de la industria manufacturera.

 Ver más detalles en: https://www.sbb.gov.tr/2021-yili-cumhurbaskanligi-yillik-programi-resmi-gazetede-yayimlandi/

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Previsiones macroeconómicas

Los objetivos marcados en el Programa del Gobierno a Medio Plazo (OPV) para 2019-2021, han sido difíciles de conseguir durante 2020 debido a las consecuencias sociales y económicas del COVID-19. Entre los objetivos del programa se encontraban disminuir la incertidumbre política, económica y social, mejorar el ahorro interno y fomentar la entrada de inversión extranjera contribuyendo al crecimiento de la economía. Se preveía un crecimiento del PIB del 2,3% en 2019; del 3,5% en 2020 y del 5% en 2021; sin embargo, en 2019, el crecimiento real ha sido de un +0,9%. Con respecto al 2020, y como resultado de la crisis ocasionada por el coronavirus, el PIB se ha contraído en los dos primeros trimestres aunque en el tercero el PIB se ha recuperado y ha crecido al 6,7% interanual. La economía turca parece estar saliendo de la grave recesión ocasionada por el COVID-19.

 

Según el nuevo Programa Económico del Gobierno (llamado también OPV 2021-2023) publicado el 29.9.20, la política monetaria del país se centrará en la estabilidad financiera y de precios. El objetivo principal será el de reducir la inflación al 4,9% en el año 2023. Sin embargo, a corto plazo, se espera que la inflación se mantenga por encima de los dos dígitos durante 2020 y alrededor de un 10% en 2021 y 2022. Las previsiones de crecimiento según el nuevo programa para 2020 estarán entre +0,5 y -1,5% del PIB.

Según este OPV, se llevarán a cabo medidas financieras de carácter público y se perseguirá un equilibrio presupuestario de tal manera que el déficit público descienda hasta un 3,5% del PIB, mientras que las perspectivas a corto plazo señalan a un déficit público del 5,4% del PIB en 2020.

Por otra parte, el gobierno espera que la recesión de la economía y el comercio mundial derivada de la pandemia desaparezca durante el periodo de referencia del programa, y prevé así una normalización de la demanda externa, un aumento de los ingresos del turismo y un aumento de la demanda de oro que provocarán una reducción del déficit por cuenta corriente en 2021. Los objetivos son alcanzar un déficit de cuenta corriente de un 1,9% en 2021, un 0,7% en 2022 y un superávit de un 0,1% en 2023. 

Por último, el programa estatal recoge una mejora del mercado laboral con una previsión de 1.336.000 nuevos empleados al año, junto con una caída de la tasa de desempleo hasta llegar al 10,9% en 2023.

 

Las últimas previsiones de crecimiento de PIB publicadas el 27.10.2020 por el gobierno turco en el Presupuesto Anual Presidencial-2021 apuntan a un aumento entre +0,3% y -1,5% en 2020 y +5,8% en 2021. Sin embargo, según las previsiones a medio plazo publicadas por el Banco Mundial a finales de noviembre de 2020 se prevé una disminución del PIB del -3,8% en 2020, seguido por una recuperación en 2021 y 2022 con un crecimiento positivo del +4% y +4,5% respectivamente.

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Política fiscal y presupuestaria

Bajo la dirección del AKP, las finanzas públicas han sido uno de los aspectos más tranquilizadores de la economía, pero esta credibilidad se está erosionando. Según el EIU, el déficit presupuestario aumentó del 1,4% del PIB en el periodo 2014-17 al 1,9% del PIB en 2018 y al 2,9% del PIB en 2019. En el periodo enero-septiembre de 2020 el gasto fiscal anticíclico ha aumentado en torno al 5% del PIB en 2020 debido a la crisis generada por el coronavirus, por lo que se estima que el déficit fiscal a finales del 2020 ascienda al 5,1% del PIB.

La deuda pública fue del 30,2% del PIB en 2018; los gastos del gobierno central se incrementaron en un 22,4%, fundamentalmente en seguridad y desarrollo tecnológico, mientras que los ingresos presupuestarios lo hicieron en un 23,1% respecto a 2017. En 2019 la deuda pública se posicionó en un 33% del PIB y un valor de 232.947 MUSD según el CBRT. 

Según fuentes del EIU se prevé un alivio del déficit público en 2021, reduciendo hasta el 3,6% del PIB. Esta opinión está respaldada bajo el supuesto de que el Ministerio de Finanzas, Mr Elvan, introduzca un enfoque más prudente en las finanzas públicas para restaurar la credibilidad de las políticas ante los inversores. Sin embargo, se espera que la economía tenga un comportamiento débil en el primer semestre del próximo año, debido a la crisis del coronavirus y una política monetaria más estricta, y esto afectara los ingresos públicos. Los compromisos de gasto del gobierno seguirán siendo altos, ya que las empresas y los hogares dependerán del apoyo estatal para mantenerse a flote.

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Política monetaria

La política monetaria del Banco Central de la República de Turquía (CBRT) tiene como principal objetivo la estabilidad de precios, al tiempo que ejerce el apoyo de la estabilidad financiera. Sin embargo, los datos reales de inflación y tipo de cambio no reflejan esta declaración de principios.

En los últimos años, el BCRT ha relajado la política monetaria, como otro síntoma de su política populista. Para ello recorta la tasa de política principal (tipo de interés repo o de referencia) en 1.500 puntos básicos para pasar del 24% a principios de 2019 al 8,25% en agosto de 2020. Este mes, marca un punto de inflexión: el deterioro de la situación económica y la depreciación de la lira turca, ocasionado tras la aparición del coronavirus, obliga al banco central a cambiar el rumbo de su política. Por ello sube los tipos en 200 puntos básicos, fijando el tipo repo en 10,25% en septiembre de 2020.Sin embargo, esto no fue suficiente para restaurar la confianza de los inversores y ralentizar la caída de la lira.

Después de la reorganización de la alta dirección económica de Turquía, el BCRT aumentó las tasas al 15% el 19.11.2020, muy por encima de la tasa de inflación anual prevista del 12%. Las tasas de interés reales positivas ayudarán a restaurar la credibilidad de Turquía hacia los inversores y también tendrán un efecto positivo en la reducción de la tasa de dolarización de los depósitos en liras. El regulador bancario anunció que aboliría el "ratio de activos" de los bancos, lo que obliga a los prestamistas a otorgar crédito y comprar bonos soberanos, lo que justifica el auge crediticio reciente en Turquía. 

Aunque la subida de tipos y el nombramiento de Mr Naci Agbal como Gobernador del Banco Central son señales importantes de que la política se está volviendo más ortodoxa, los problemas económicos persisten: la lira se ha debilitado casi un 40% frente al euro y el dólar americano desde enero de 2020, se han acumulado grandes desequilibrios externos y se han perdido reservas de divisas. La previsión según el EIU es que el banco central mantenga su nuevo sesgo agresivo con una política monetaria más restrictiva y aumente de nuevo los tipos a lo largo del 2021.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Las líneas maestras de la política económica de Turquía estuvieron marcadas hace 20 años por el proceso de acercamiento a la UE y los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principios del siglo. Los acuerdos con el FMI supusieron para Turquía una mayor disciplina fiscal y mayor transparencia respecto al gasto público. Turquía también se comprometía a hacer reformas que permitieran rebajar el gasto público e incrementar la recaudación de impuestos y perseguir el fraude. El último acuerdo stand-by con el FMI se aprobó en mayo de 2005 y tuvo una duración de tres años con un importe de 10.000 millones de dólares.

Desde finales de 2008, y para contrarrestar los efectos de la crisis financiera internacional, el Gobierno turco toma medidas más populistas a través de políticas expansivas tanto en materia fiscal como monetaria. Desde entonces el gobierno se aleja de las directrices del FMI. Al mismo tiempo sigue su andadura como país candidato a la adhesión plena de la UE siendo país receptor de los Fondos IPA (fondos que la UE pone a disposición de los países candidatos) para llevar a cabo importante obres de infraestructura en el país como carreteras, aeropuertos, etc.

No obstante, a lo largo de los años la política del gobierno de TR ha girado hacia lo que se denomina Neo-Otomanismo incrementando el poder nacionalista con políticas populistas de elevado gasto público, altas tasas de inflación y elevado nivel de deuda. Además, se aleja cada vez más de los requisitos impuestos por la UE para convertirse en país miembro; por ello en 2018 el Consejo de la UE declara que las negociaciones de adhesión con TR se encuentran en punto muerto.

En la actualidad y en respuesta al impacto del Covid-19, el gobierno turco recurrió a una agresiva relajación monetaria, con una caída de los tipos de interés oficiales que llegaron a alcanzar valores negativos en términos reales. El Banco Central de Turquía se centró en llevar a cabo una expansión fiscal para respaldar a los trabajadores, empresas y hogares, con lo cual el déficit del gobierno central alcanzó el 3,4% del PIB en junio de 2020. Además, el gobierno lanzó un Paquete Especial de Ayuda Económica frente a la crisis del coronavirus que incluía medidas como ayudas económicas a las familias, subida de las pensiones, permisos de trabajo, incentivos a la continuidad laboral o flexibilización crediticia.

La incertidumbre mundial y la relajación monetaria han dado lugar a continuas salidas de capital, que ascendieron a más de 20.000 millones de dólares (netos) entre marzo y junio de 2020. Estas salidas fueron compensadas por una línea de Swap adicional de 10.000 MUSD con el Banco Central de Qatar y por el uso de las reservas del BCT. A pesar de todo la lira turca se depreció un 29% frente al dólar estadounidense entre enero y finales de agosto de 2020. La postura monetaria y la depreciación han contribuido a la permanencia al alza de la inflación, que alcanzó un 11,8% interanual en agosto de 2020. 

También hay que destacar el papel del Fondo Soberano de Riqueza (Turkish Wealth Fund, TWF) en la economía turca. El TWF es el instrumento de inversión estratégica de la República de Turquía, establecido en 2016, como un fondo de desarrollo respaldado por activos enfocados en objetivos de crecimiento de las empresas de su cartera, inversiones en sectores clave y proyectos visionarios para apoyar el desarrollo económico del país. La vicepresidencia del fondo corresponde al Ministro del Tesoro y Finanzas. El Fondo controla 23 compañías en ocho sectores diferentes, entre ellas algunos bancos públicos e instituciones financieras como: el Ziraat Bank; Halk Bank; Vakiflar Bank y Borsa Istanbul. Además, algunas de las empresas más grandes y con más beneficios de Turquía también pertenecen a este fondo como son Turkish Airlines (THY), Turkish Petroleum (TPAO), BOTAS, TürkTelekom, Turkcell…etc. 

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