Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Las claves del aumento del 2,7% del PIB en 2017 han sido la reactivación del consumo y, sobre todo, el fuerte aumento de la exportación, gracias a un esfuerzo realizado en la apertura de nuevos mercados.  La inversión sufre una caída importante, con la Formación Bruta de Capital reduciéndose un 13,8% en relación a 2016 (la Formación Bruta de Capital fijo sufre una caída del 15,5%) lo que constituye un motivo de preocupación, por cuanto que puede condicionar el potencial de crecimiento futuro de la economía uruguaya..

Transporte, Almacenamiento  y Comunicaciones fue el sector que más contribuyó al crecimiento del PIB, con una incidencia de 1,6 puntos porcentuales, al crecer un 8,5%. Le siguió el de Comercio, Reparaciones y Hostelería con un crecimiento del 7,5% y una incidencia de un  1 punto porcentual, que refleja el excelente año del sector turístico, con una cifra de visitantes extranjeros de 4,2 millones.   El Suministro de Electricidad, Gas y Agua,  que en 2016 tuvo una incidencia de 0,4 puntos porcentuales,  este año 2017 ha tenido un crecimiento del 1,2% una incidencia nula.  La Ganadería, Agricultura y Silvicultura contribuyó con  -0,1 puntos porcentuales, al tener y una recesión del 1, 5%. La Industria Manufacturera tuvo una recesión del 3,5%, y contribuyo  con un -0,5 puntos porcentuales . Otras Actividades, con crecimiento del 0,6%, tuvo una contribución del 0,2% puntos. La Construcción  mostró un fuerte retroceso, con una caída del 6,5% , y una incidencia del -0,3 puntos porcentuales.

Al observar la aportación de las actividades económicas en el crecimiento del  PIB en 2017 se observan grandes diferencias con respecto a la de 2016,  con un drástico cambio de tendencia en el sector de Comercio, Reparaciones y Hostelería, que pasa de caer un 2,8% en 2016 ,a un crecimiento del 7,5% en 2017. El sector de Transportes, Almacenamiento y Comunicaciones continúa en plena expansión  (8,1% en 2016 y 8,5% en 2017) . Las industrias Manufactureras, que pasaron del crecer el 0,7% a una caída del 3,5%,  y el Suministro de Electricidad, Gas y Agua que creció el 9,6% en 2016, reduce su crecimiento al 1,2%.  Agricultura Ganadería y silvicultura  pasa de crecer el 2,7% en 2016, a una caída del 0,8% en 2017.

En lo que respecta al peso relativo de los distintos sectores en el PIB,  los cambios  son significativos, con porcentajes algo distintos a los del año anterior: por orden de importancia: Otras actividades (39% frente a 38,4% en 2016), Comercio, Reparación y Hostelería (14,1% frente a 13% en 2016), Industria Manufacturera (11,7% frente a 12,8% en 2016), Construcción (9,4% frente a 9,6% en 2016%), Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones (5,4%, sin cambios) y Sector Primario (5,6% frente a 6,3% en 2016)

En cuanto a los componentes del gasto final se registraron  un leve aumento en la demanda interna y una clara mejora de la demanda externa. Las ventas al exterior de bienes y servicios aumentaron un 7,5% mientras que las importaciones cayeron un 0,4%. El Consumo creció un 3,6% anual.  Pero la Formación Buta de Capital cayó un 13,8% en relación al año 2016, debido a que la Formación Bruta de Capital Fijo cayó un 15,5%, respondiendo a una caída de la inversión, tanto pública como privada.

Por lo que se refiere a su participación en el PIB,  en 2017se observa un aumento del Consumo Privado, que representó el 66,8% del PIB (66,1% en 2016), mientras que el Público supuso un 14,3% (14,5% en 2016). La participación de la Formación bruta de capital fijo fue del 16,7%,  2,3  puntos porcentuales  inferior a 2016 que fue del 19%. Por su parte, exportaciones e importaciones de bienes y servicios aumentaron su  participación, situándose las primeras en el 21,6% (contra 221,4% en 2016) y en el 18,4% las segundas (contra 19,9% el año anterior).
 

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) Precios constantes de 2005

2013

 %

2014

%

2015

%

2016  2017 

%          %

POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO, PESCA, Y MINERÍA8,47,26,66,3              5,6
MANUFACTURAS11,312,113,412,8          11,7
CONSTRUCCIÓN9,69,89,59,6              9,4
COMERCIO, REPARACIONES, HOTELES, BARES Y RESTAURANTES13,313,413,113,0          14,1
TRANSPORTE, ALMACENAMIENTO, Y COMUNICACIONES6,25,75,35,4              5,4
ELECTRICIDAD, GAS, Y AGUA2,22,32,12,7              2,7
OTRAS ACTIVIDADES (1)36,737,338,038,4          39,0
Impuestos menos subvenciones sobre los productos12,412,211,911,8          12,1
TOTAL100100100100          100
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO80,080,880,580,7         81,2
Consumo Privado66,567,166,666,1         66,8
Consumo Público13,613,713,914,5         14,3
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL22,721,219,817,8         15,7
EXPORT. DE BIENES Y SERVICIOS23,523,522,321,4         21,6
IMPORT. DE BIENES Y SERVICIOS-26,2-25,5-22,620,2         18,4
Fuente: OFECOMES Montevideo en base a cifras del Banco Central del Uruguay

Última actualización: marzo 2018
(1) Incluye Servicios de Actividades inmobiliarias, Financieros, Prestados a las empresas, del Gobierno general, Sociales, de esparcimiento y personales y el ajuste por los Servicios de intermediación financiera medidos indirectamente (SIFMI). La suma de los parciales puede no coincidir con el total debido al redondeo de las cifras.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía uruguaya experimentó entre 2003 y 2014 un muy elevado crecimiento económico, con disminución histórica del desempleo y la informalidad, crecimiento del salario real, reducción de la pobreza, “erradicación estadística” de la indigencia y mejora de la distribución del ingreso y del poder adquisitivo de todos los estratos de ingresos.

Los efectos del empeoramiento de las condiciones económicas locales e internacionales empezaron a apreciarse en 2014 cuando la economía creció un 3,2%, contra el 5,2% del año anterior, pero sobre todo en 2015 cuando se obtuvo un magro crecimiento del 0,4% (al publicarse el PIB de 2016 se corrigió el crecimiento de 2015 del 1% al 0,4%). La mejora de las condiciones en el segundo semestre de 2016 permitió que el PIB creciese en el último trimestre un 3,4%, con lo que el año cerró con un crecimiento del 1,5%. Esto suponía que el PIB a fin del año 2016 se situó en US$ 52.508 millones y el PIB p.c. en US$ 15.087.

La reactivación del consumo y la inversión fueron claves para recuperar el dinamismo de la economía durante el 2016, como también una sustitución de bienes y servicios comprados en el exterior por producción local. En el año 2017, sin embargo, el motor del crecimiento económico estuvo, sobre todo, basado en el tirón del sector exterior, con un aumento de las exportaciones por encima del 12%, y en el aumento de la actividad turística, con más de 4 millones de turistas extranjeros visitando Uruguay en el año 2017, que constituye el año record en la historia el Uruguay, con un aumento de más del 26% en relación al  año 2016. A fin del año 2017, el PIB se situaba en US$ 54.204, y un PIB p.c. de  casi US$16.000, prácticamente a la par con Chile en cabeza de toda América Latina.

El dinamismo en 2016, se dió en un contexto de un muy mal desempeño de los principales socios comerciales uruguayos, y de la región en general, con el PIB de Argentina cayendo 2,3% y el de Brasil bajando 3,6%. En los años 2014, 2015 y 2016  Uruguay creció en promedio un 1,7%, mientras que Argentina y Brasil se contrajeron respectivamente -0,8% y -2,3%.  En el año 2017, sin embargo,  la reactivación de las economías argentina y brasileña, ha permitido consolidar un crecimiento económico en Uruguay del 2,7%, gracias en parte al aumento de la demanda de estos países, y la apertura y consolidación de nuevos mercados, como es el caso de China, que ha pasado a convertirse en el primer cliente del Uruguay.

El país logra así cumplir quince años consecutivos de crecimiento, acumulando desde 2003 un aumento del PIB superior al 80%, con la siguiente secuencia en los últimos años:

  • - 2010: 7,8%
  • - 2011: 5,2%
  • - 2012: 3,3%
  • - 2014: 3,2%
  • - 2015: 0,4%
  • - 2016: 1,5%
  • - 2017: 2,7%

A pesar del crecimiento económico alcanzado, la economía uruguaya  tras 2017 enfrenta importantes desafíos: un crecimiento que no permite generar suficiente empleo y con un desempleo que ha creció en 2017 hasta el 7,8% de la población activa  (y que ha llegado al 9% en septiembre de 2018)y que se ha alejado del pleno empleo técnico que mostraba hasta 2014;  un déficit fiscal elevado y creciente hasta 2016 y que no ha logrado reducirse ni un ápice en 2016 y 2017, a pesar del riguroso programa de austeridad impuesto por el Gobierno; una  deuda creciente a partir de 2013 y que empieza a alcanzar niveles elevados, aunque todavía no alarmantes; una  pérdida de competitividad en relación a los principales socios comerciales; una inflación todavía elevada aunque en clara disminución hasta la crisis argentina. Tras la crisis, las devaluaciones han hecho que los niveles de precios y la inflación superen los registrados a fines de 2017.

Veamos a continuación lo ocurrido en 2017 con las variables macro más significativas:

  • La tasa de desempleo se situó en el 7,8% de la Población Activa, tres décimas porcentuales superior a la de 2015 y  0,1 punto por encima de la de 2016. Se considera preocupante que no se haya conseguido reducir el desempleo a pesar de una tasa de crecimiento económico del 2,7%. Se achaca esta resistencia a la generación de empleo a las fuertes rigideces del mercado laboral y al poder de las organizaciones sindicales uruguayas. La perdida de empleos desde 2014 asciende a 50.000 empleos menos, y sólo en el tercer trimestre del año 2018 se han destruido 11.000 empleos.
  • Las exportaciones de bienes crecieron un 9,2%, en el total del año para situarse en US$ 9.058 millones. Las importaciones totales (CIF) del año ascendieron a US$ 8.607 millones, con un crecimiento del 5,7%, resultando en un superávit  comercial de US$ 1.189 millones, lo que no ocurría desde hace varios años.  Si excluimos las importaciones de petróleo y sus derivados- las importaciones crecieron el 1,4%  hasta los 7.395 millones.
  • La inflación ascendió a fines de 2016 al 8,1%, y a lo largo del 2017 ha descendido hasta cerrar el año con el 6,55%, claramente dentro del rango objetivo marcado por el gobierno - de entre el 3% y el 7%- . De cualquier modo, y pese a la consecución del objetivo, la inflación uruguaya continúa siendo una de las más altas de la región, por lo que se mantiene  como una de las preocupaciones de las autoridades económica uruguayas, aunque ha pasado a segundo plano.
  • Los principales capítulos de exportación en 2017 han sido:

-Carne bovina, con exportaciones de 1.517 millones de US$ (un 17% del total de exportaciones, y un incremento del 6%),

 -Celulosa: con 1.327 millones de US$, un 15% del Total y un aumento del 7%

-Soja: con 1.189 millones de US$, un 13% del total, y un aumento del 36%,

-Productos Lácteos: con 591  millones de US$ , un 7% del total y un aumento del 4%

-Concentrados de jugos: con 495 millones de US$ , un 5% del total y una reducción del 12%

-Arroz: con 448 millones US$, un 5% del total y un aumento del 4%

-Madera: con 329 millones US$, un 4% del total y un incremento del 43%.

Cabe destacar la importancia de los productos agrícolas y ganaderos y sus derivados, que representan cerca del 90 % de las exportaciones de Uruguay.

  • A nivel de importaciones en 2017, los 10 principales capítulos de importación han sido los siguientes:
  1. -2710 - Aceites de petróleo o minerales bituminosos (US$ 683,1 millones, o un 8% del total de importaciones)
  2. - 8703- Automóviles de turismo para el transporte de personas (US$ 409,4 millones, o  un 4,8% del total de importaciones)
  3. - 8517- Aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía sin hilos ( US$ 315,7 o millones, o un 3,73% de importaciones)
  4. -2709  - Aceites crudos de petróleo o material bituminoso (US$  280,4, o un 3,3%)
  5. - 8704- Vehículos para el transporte de mercancías (US$ 213,9, o un 2,5%)
  6. - 3004 - Medicamentos dosificados (US$ 147,3 millones, o un 1,74%)
  7. -3808 - Insecticidas, Raticidas, Fungicidas,...  (US$ 146,9 millones,  o un 1,73%)
  8. - 8708 - Accesorios para automóviles (US$ 108.8 millones, o el  1,3%)
  9. - 8471 - Maquinas automáticas para el tratamiento  o procesamiento de datos y sus partes (US$ 98,7 millones, o el 1.1% de total de importaciones)
  10. - 0203 - Carne porcina fresca, refrigerada o congelada (US4 97,7 millones, o el  0,6%. de las importaciones)
  • El déficit fiscal se mantuvo prácticamente inalterado en el 3,5% en relación a 2016, y a cuatro décimas porcentuales con respecto a 2015 , por lo que ha pasado a ser una las principales preocupaciones de la autoridad económica uruguaya. La competitividad se ha mantenido en 2017 prácticamente sin variación, aunque hasta 2016 acumulaba 10 años consecutivos de caídas. El Índice de Precios de Exportación en dólares cerró 2016 con una caída del 4,6% frente a 2015, pero a lo largo del 2017 parece haberse recuperado parcialmente, cerrando el año con un aumento del 0,1%,  aunque las cifras para el total del año todavía no son definitivas.
  • Aunque la economía ha conseguido un crecimiento del 2,7%, el desarrollo ha sido muy desigual en los distintos sectores, siendo el consumo interno, el turismo  y las exportaciones los principales motores del crecimiento, y resultando en  recesión la casi totalidad de los sectores productivos:  Así, los sectores de la Construcción, la Industria manufacturera, y el Sector Primario caen un 6%, un  3,5% y un 1,5% respectivamente: . Por orden de su magnitud, los siguientes fueron los crecimientos observados en el resto de los sectores:

- Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones: + 8,5%
- Comercio, Restaurantes y hoteles: 7,5%
- Electricidad, gas y Agua: +1,2%
- Otras Actividades: 0,6 %

  •  Los desafíos a los que ha tenido que enfrentarse la economía uruguaya en el año 2018,  se centran en la diversificación económica (en particular en relación al conjunto de sus exportaciones, que en un 80-90% se encuentran concentradas en productos agrarios y sus derivados), la reducción del déficit público  que ha ido en aumento a lo largo del año, a pesar de las medidas restrictivas del gasto aplicadas por el Gobierno ( que intentan incluir  una reducción del sector público y una reducción de la burocracia administrativa del Estado, que se ha convertido en una rémora para la economía nacional, pero que cuentan con la oposición de los sindicatos, que hasta ahora ha conseguido frenar cualquier avance), la reducción del desempleo, la reforma del mercado laboral y la eliminación de rigideces a la gestión de la mano de obra y a la capacidad gerencial, facilitando una mejora de la productividad de la mano de obra uruguaya. En el trasfondo se plantea una necesidad de reformar el sector educativo y de aumentar las capacidades profesionales de la mano de obra, con vistas a aumentar la competitividad de la economía uruguaya y su adecuación a las nuevas tecnologías de producción. En el primer trimestre del 2018 la economía a seguido creciendo a un ritmo cercano al 3%. Sin embargo se ha producido un deterioro del mercado laboral, con un aumento del desempleo por encima del 9% al final de octubre  Aunque los primeros meses del año las tendencia a la expansión de las exportaciones ha continuado, la fuerte sequia de principios de año está ya limitando  las cantidades disponibles para la exportación, tanto de ganado como de productos agrícolas, como la soja o el arroz, lo que sin duda va a complicar la evolución macroeconómica en este fin del año. A todo ello se ha unido la crisis financiera argentina y la crisis económica y política brasileña, que sin duda afectarán a la demanda externa del Uruguay en el futuro inmediato, y a la atracción de turistas de esos dos países, tradicionalmente los principales visitantes extranjeros del Uruguay.
  • La demanda laboral  ha seguido contrayéndose en 2018, aunque el ritmo de caída se ha suavizado considerablemente. Así la demanda de puestos de trabajo cayó en 2017 un 4% en relación a 2016,  año en que cayó un 27,8% en relación a 2015, que a su vez sufrió una reducción del 30% en relación a 2014. En la segunda mitad del año la evolución de la demanda de trabajo fue positiva, gracias al fuerte tirón experimentado por el sector turístico, que ha sido la gran impulsora de la demanda laboral en 2017.  En la primera mitad del año 2018, la demanda laboral parece haberse reducido sensiblemente  (en la primera mitad del  año se ha producido una reducción del 10%, sin una variación significativa de la estructura de la demanda).
  • Por sectores, la demanda laboral del 2017 la lideró el sector comercial y ventas, con el 14,3% del total, seguido por la hostelería, turismo y gastronomía (con el 14,2% del total), administración y finanzas (10,4%) e industria (10,2%). El 51% restante fue conformado por la categoría de “otros”.

En prácticamente la totalidad de estos puntos, el desarrollo en 2018 ha sido  mucho más modesto, yendo la economía hacia una situación de estancamiento, cuando no a una recesión económica: La mala cosecha motivada por una sequía extrema en los primeros meses del año 2018 han producido una cosecha de menor magnitud, e incluso parece que el número de cabezas de ganado disponibles para exportación ha sido menor debido a la bajada de la preñez del ganado por la sequía.  Todo ello, hace prever una menor disponibilidad de recursos exportables, lo que a su vez afecta la disponibilidad presupuestaria, los niveles de inversión, la productividad,...  A nivel de déficit público la primera mitad del año 2018 ha cerrado con un nivel del 4%, significativamente superior al del fin de 2017, y que todo parece indicar que continuará creciendo en la segunda mitad del año. La evolución del empleo, la inversión, han decaído considerablemente en 2018 hasta noviembre. 

La crisis financiera de Argentina, con la devaluación galopante del peso argentino, la caída de la demanda exterior argentina, la reducción de la inversión procedente de este país, la fuerte caída del turismo, no hacen prever ninguna  evolución positiva en lo que queda del año 2018. El reciente deterioro de la situación de seguridad ciudadana ha producido un creciente descontento popular que de no corregirse de algún modo antes de las elecciones de 2019 pasarán una gran factura a la coalición en el gobierno,.

Actualmente (final de octubre  de 2018) ya hay economistas que auguran el país entrará en recesión económica en el trimestre final del 2018, aunque en las estadísticas oficiales, que sólo alcanzan a fin de septiembre, solamente parece confirmarse un estancamiento económico, y las autoridades económicas incluso niegan esta posibilidad.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS2013201420152016             2017
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)57.57157.33953.33952.508         54.470
Tasa de variación real (%)4,63,20,41,5                  2,7
Tasa de variación nominal (%)13,011,810,47,3                  4,0
INFLACIÓN
Media anual (%)8,68,98,78,5                   5,5
Fin de período (%)8,58,39,48,1                   6,5
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)----                         -
Fin de período (%)14,9/33,5 (*)15,5/34,117,1/34,716,2/34,5    15,1/34,8
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)3.3903.4123.4673.493              3.440
Población activa (x 1.000 habitantes)1.7231.7331.7531.774              1.770
% Desempleo sobre población activa6,16,57,57,7                     7,8
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-2,4-3,5-3,5-3,5                  -3,5
DEUDA PÚBLICA
en M USD33.10233.60431.39633.350             38.721.
en % de PIB57.558,258,663,5                    71,1
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD9.0159.1607.6667.028             9.908
% variación respecto a período anterior3,71,6-16,3-8,3                 7,6
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD11.64211.4859.4898.137             8.607
% variación respecto a período anterior3,1-1,3-17,4-14,2              -0,4
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-2.627-2.325-1.823-1.109            2.807
en % de PIB-4,56-4,03-3,40-2,1                   3,2
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-2.924-2.623-1.947417                   926
en % de PIB-5,1-4,6-3,60.8                    1,6
DEUDA EXTERNA
en MUSD18.04019.08918.05817.117           17.831
en % de PIB29,033,135,532,7                  32,7
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD1.8232.2132.3281.932                2.074
en % de exportaciones de b. y s.13,416,419,216,2                   18,1
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD16.28117.81015.63413.436            15.172
en meses de importación de b. y s.1914,613,015,2                    14,9
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD2.7552.6151.243868                    915
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual20,4623,2127,9128,42                 29,34
fin de período21,6524,3329,8729,27                 28,80
Fuente: Banco Central del Uruguay (BCU) e Instituto Nacional de Estadística (INE)
Última actualización: marzo de 2018

(*) Dado que en julio de 2013 el BCU abandonó la fijación de un tipo de interés de referencia, se incluyen aquí los tipos de interés del promedio de la banca en las operaciones activas a seis meses, en pesos preferenciales/normales. 

 

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Principales objetivos de política económica

La clave de política económica del actual gobierno es el control del gasto y la reducción del déficit fiscal , para no poner en peligro los avances conseguidos, así como el aumento de la exportación, lo que permitirá el equilibrio del sector exterior, que ya se ha conseguido en 2017 gracias al aumento de las exportaciones con destino a nuevos mercados, y al aumento del turismo, y que debe profundizarse en 2018. 

Inmediatamente después se sitúan el combate a la inflación ahora que se ha conseguido en 2017 situarla dentro del rango meta fijado por el gobierno de entre el 3% y el 7%; el énfasis en la realización de infraestructuras, sobre todo viales, pero también portuarias y ferroviarias; y una especial atención a la recuperación de la competitividad.

En lo que tiene que ver con la política comercial exterior, la primera prioridad seguirá siendo la profundización de una mayor integración en el seno del Mercosur y de su apertura al exterior, utilizando como acicate para ello su máximo esfuerzo para la firma de un Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Sin olvidar sus deseos de una mayor relación con otros bloques, entre los que destaca la Alianza del Pacífico.

Y, en este gobierno, siempre estará presente su lema de “crecimiento con inclusión”, por lo que continuarán, incluso redoblados, los esfuerzos para seguir disminuyendo los índices de pobreza e indigencia del país.
 

 

 

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Previsiones macroeconómicas

 

Con un cierre de año 2017 con un entorno regional positivo, habida cuenta de la recuperación de las economías brasileña y argentina, que son los principales socios comerciales del Uruguay, unido al relativamente buen desempeño de la economía uruguaya (inflación del 6,5%,dentro del objetivo marcado por el Gobierno, con un crecimiento económico cercano al 3%, y con un superávit  comercial y por Cuenta corriente,... la situación parece relativamente positiva para las autoridades uruguayas. Quedan algunos factores en los que la evolución no ha sido buena, pero que todavía se mantienen en un rango razonable, como es el déficit público , en el 3,5% del PIB, una tasa de desempleo del 7,8%, y una deuda pública creciente pero que se mantiene todavía por debajo del 40%.

El  panorama parece pues moderadamente positivo, aunque algunos analistas advierten de la debilidad del modelo de crecimiento económico uruguayo, muy concentrado en productos agrarios (más de un 80% de las exportaciones uruguayas son productos agrícolas y ganaderos y sus derivados), con elevada vulnerabilidad y con una perdida paulatina de competitividad y de capacidad en el resto de los sectores. El incrementar la actividad a través de mayores inversiones y una mejora de la competitividad, mantener la prudencia en el manejo monetario para continuar la evolución positiva de  la inflación, y la reducción del déficit público se ven como necesidades para este año 2018. Pero el reducir el déficit de forma estructural mediante un menor gasto público, es un reto que el  Uruguay tiene difícil llevar a cabo, ya que la coalición de izquierda  que sostiene al Gobierno, el Frente Amplio (una coalición de una treintena de partidos variados, que incluyen partidos de extrema izquierda) no va a aceptar que se reduzca el gasto público, en particular en temas sociales.

En estas circunstancias, ,  en 2017  el equipo económico del gobierno ha intentado aplicar algunas medidas de política económico ortodoxa, que no consiguieron aprobar en el parlamento, y que casi terminan en la dimisión del Ministro de Economía y Finanzas, Sr. Astori, al oponerse a algunas demandas sociales apoyadas por los partidos de extrema izquierda, que suponían un fuerte aumento del gasto.  

Así, las previsiones del Gobierno para el año 2018 son las siguientes:

- Crecimiento del PIB del 3% en 2018.
- Déficit fiscal del 3% en 2018.
- Inflación. del 6% en 2018.
- Cotización del dólar:  30 pesos al final de 2018.

 Aunque es posible que en la próxima Rendición de Cuentas, que probablemente tenga lugar antes del fin de abril, se realicen algunas modificaciones a estas previsiones.

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Política fiscal y presupuestaria

A la vista de que el déficit fiscal no se consiguió reducir durante 2015, a principios de 2016 el gobierno tomó un conjunto de medidas de política fiscal, para reducirlo, entre las que destacó el aumento de tasas en las franjas superiores del IRPF y del Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social (IASS). Con ello el gobierno calculó que se elevaría la recaudación en US$ 335 millones. La otra modificación fue la reducción de gastos públicos en US$ 135 millones mediante diferimientos y recortes. Otro cambio de importancia fueron los ajustes de las tarifas der las empresas públicas, que son un instrumento más de la política macroeconómica para el gobierno, y para las que se aprobaron subidas del 8% tanto para 2016 como para 2017. otro factor que se ha utilizado en 2017 ha sido el retraso de todas aquellas inversiones que no se consideraban absolutamente prioritarias, pero el resultado de todo el paquete de medidas restrictivas ha sido muy reducido, y mientras que los ingresos públicos crecieron alrededor de un 4% , el incremento del gasto corriente (en particular los gastos de personal), han compensado el incremento de los ingresos.

Al finalizar 2017 el déficit fiscal alcanzó el 3,5%  del PIB, que equivale a US$ 2.094 millones, una reducción con relación al déficit del 2016 (3,9% ) y  una décima porcentuale superior al de 2015. El del 2016 es el peor registro desde 1989 (6,2% del PIB). Por su parte, el déficit primario (previo al pago de deuda) se redujo del 0,5% del PIB al 0,2% es decir a $ 163,4 millones.

El déficit público se había fijado en el 3% para el fin del 2017, y el objetivo fiscal ahora es reducirlo en un punto del PIB para 2019, hasta el  2,5%.

El superávit de las EEPP se redujo 0.3% del PIB y se ubicó en 0.2% del PIB. Esta evolución se explica por la caída del superávit primario corriente (0.7% del PIB), contrarrestada parcialmente por un menor gasto en inversión.

Finalmente, el déficit del BCU se incrementó 0.1% del PIB, con lo que llegó a 0.8% del PIB. La fuente de esta dinámica ha sido el aumento del stock de Letras de Regulación Monetaria (LRM) y de las tasas pagadas por las mismas, en un marco de sesgo contractivo de la política monetaria y de remonetización de la economía, determinando compras de divisas por parte del BCU por unos 3.500 millones de dólares.

 La presión tributaria en Uruguay no es elevada para los estándares europeos, pues los ingresos tributarios vienen a suponer alrededor del  27,9 % del PIB, mientras que el promedio de la OCDE supera el 34%, pero es superior al promedio de América Latina y el Caribe (21,5%).

Los impuestos sobre la renta de las personas y las empresas representan un 23,1% de los ingresos tributarios. Las contribuciones a la seguridad social, el 28%. Los impuestos a la propiedad, el 6,9%. Y los impuestos sobre bienes y servicios el 42%.

La dificultad en reducir el déficit público, a pesar de las drásticas medidas tomadas en 2016 y 2017, hace a muchos cuestionar la obtención de la meta del 2,5% de déficit para final de la legislatura (2019), habida cuenta del la dificultad en subir más los ingresos fiscales, y la inflexibilidad demostrada en el gasto público.

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Política monetaria

El Comité de Política Monetaria del BCU, reafirmó en el año una política monetaria contractiva para converger con los compromisos en materia de reducción de la inflación y con el crecimiento potencial a medio plazo. Durante el año se mantuvo la meta de crecimiento del dinero en poder del público (M1 ampliado: dinero en poder del público, depósitos a la vista y en cajas de ahorro en el sistema bancario) en el rango del 13 al 15% interanual  habida cuenta de la buena marcha del sector exterior, y de la tendencia a la apreciación del peso uruguayo vis a vis el dólar americano, que ha obligado al BCU a intervenir en el mercado de cambio regularmente en apoyo del dólar.

De esta forma, en el año el BCU ha adquirido alrededor de 3.300 millones de dólares (más de 6% del PIB) en 2017, manteniendo el peso uruguayo en el entorno de los 28,5 pesos/US$

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Obras de Infraestructura hasta 2030. En total la Agenda Nacional de Infraestructuras contempla más de 1.300 iniciativas por un monto superior a US$ 24.000 millones para el periodo 2015-2030, entre las que destacan obras públicas y de financiación público-privada. Son 386 iniciativas de la administración central por US$ 12.787 millones, 281 de empresas públicas por US$ 9.914 millones y 695 de organismos sociales por US$ 1.708 millones.

Para la actual legislatura la inversión en obras de infraestructura será de más de US$ 12.300 millones, cuyo 34% será financiado mediante participaciones público-privadas (PPP).

Aunque las inversiones previstas se han aparcado, ante la necesidad de reducir el déficit público, la línea de financiación de los PPP se ha reforzado: Además de la construcción de infraestructuras (autovías, puertos y líneas ferroviarias) se ha extendido a viviendas y edificios públicos (cárceles, hospitales, centros de asistencia,...). Actualmente se ha lanzado ya el segundo llamado, por un monto de unos 40 millones de US$ y el Tercer llamado, por un monto de unos 120 millones se prevé que será lanzado en abril-mayo de 2018. la Corporación Nacional de Desarrollo es la coordinadora de estos proyectos.
 

El primer proyecto bajo la fórmula PPP para la construcción de una cárcel en Punta Rieles fue ganada  con el consorcio conformado por las españolas Teyma Uruguay e Instalaciones Inabensa y la uruguaya Goddard Cattering Group Uruguay. Es para construir, conservar, operar y brindar servicios en la cárcel, mientras que el gobierno se ocupará de la seguridad. La cárcel constará de 25 edificios y tendrá 1.960 plazas. Por cada recluso el Estado le pagará al contratista 558 pesos ajustables por IPC (aproximadamente US$ 20,5) por día durante 27,5 años. Está en ejecución y su finalización prevista para fines 2017/principios 2018.

Se adoptó una nueva reglamentación para las PPP en el mes de septiembre de 2015, que agiliza los plazos. Mediante la misma, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) tiene previsto ejecutar ocho proyectos de restauración y recuperación de obras viales a través de la modalidad PPP, con una inversión cercana a los US$ 800 millones, uno ferroviario por 110 millones de dólares, otro educativo por 100 millones y otro hospitalario por 500 millones.

En 2017 se realizaron las licitaciones para cuatro proyectos viales y el ferroviario y el educativo. Como ya se ha dicho, el primer proyecto vial fue adjudicado al consorcio hispano-uruguayo SACYR/SACEEM.

Posición en Índices Internacionales. Uruguay se sitúa generalmente muy positivamente en los diferentes índices que se elaboran internacionalmente:

  • Índice de Democracia (The Economist): 19º mundial y y 1º de Latinoamérica.
  • Percepción de Corrupción (Transparencia Internacional): puesto 21 de 176 y país menos corrupto de América Latina.
  • Prosperidad (Legatum): Puesto 28 de 149 países, y 1º de Latinoamérica y el Caribe.
  • Crecimiento Inclusivo (Foro Económico Mundial): 6º entre 179 economías en desarrollo y 1º en Latinoamérica.
  • Implantación de gobierno electrónico (ONU): 34º entre los 193 países de la ONU y 1º en ALyC.
  • Facilidad para hacer negocios (TMF Group): 55º entre 95 y 1º en Sudamérica
  • Libertad económica (Fraser Institute): puesto 74º de 159 y 5° lugar en América Latina y el Caribe.
  • Competitividad (World Economic Forum): 73ª entre 138 países y 8º en América Latina
  • Transparencia Fiscal. El Foro Global sobre la Transparencia y el Intercambio de Información con Fines Fiscales, integrado por 126 países, aprobó por unanimidad el informe técnico de la Fase II para Uruguay, con la calificación de “cumplido mayormente”, lo que quiere decir que solo existen deficiencias menores. Para que Uruguay lograra superar esa fase, debió realizar algunos ajustes, como la firma de acuerdos de intercambio de información tributaria con “socios relevantes”, en especial Argentina y Brasil y la eliminación del régimen de sociedades anónimas con acciones al portador.

Ampliación del territorio marítimo. La Convención del Derecho del Mar otorgó a Uruguay la extensión de la plataforma continental hasta las 350 millas, con lo que pasó a tener menos tierra que mar. Son 83.000 mil km2 adicionales, lo cual puede constituir una oportunidad para explorar y explotar los recursos minerales bajo el suelo marino.

 

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  • Movilidad Internacional
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