Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Desde el punto de vista de la actividad económica, el sector terciario es el principal y el que más contribuye al crecimiento del PIB. El principal sector es el de la salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios, que aportó un 23,5%, aunque creció por debajo del resto y bajo su peso en el PIB. Le siguen en importancia en cuanto a participación el sector de Comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas y el de Transporte, almacenamiento, información y comunicaciones, con importantes impulsos tras las restricciones de movilidad.

La Ganadería, Agricultura y Silvicultura tiene más peso que en otros países y es uno de los sectores que aumentaron su participación en el PIB en 2020 como consecuencia del COVID, pero se ha moderado en 2021.

El sector de manufacturas venía de una evolución a la baja en años anteriores, pero ha mostrado mejoría clara en 2021 gracias a la recuperación de la demanda externa.

En cuanto a la participación en el PIB de los componentes del gasto final, destaca el enorme peso del consumo en el PIB y el escaso peso del sector exterior. En 2020 y 2021 el Consumo Privado está por encima del 75% del PIB y destaca especialmente la mejoría en la formación bruta de capital tras el COVID. La participación del sector exterior ha mejorado.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

PIB (por clase de actividad económica y por componentes del gasto) Precios corrientes Base 2016 2020* 2021*
Agropecuario, pesca, y minería 7,6 7,1
Manufacturas 10,3 10,7
Electricidad, gas, y agua 2,6 3,0
Construcción 4,9 5,0
Comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas 12,0 13,9
Transporte, almacenamiento, información y comunicaciones 8,2 8,1
Servicios financieros 4,7 4,5
Actividades profesionales y arrendamiento 7,3 7,3
Actividades de administración pública 5,1 4,7
Salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios 25,8 23,6
VALOR AGREGADO BRUTO A PRECIOS BÁSICOS 88,4 87,8
Impuestos menos subvenciones sobre los productos 11,6 12,2
TOTAL 100 100
Gasto de consumo final 78,2 75,5
 Hogares 60,6 58,8
 Gobierno e ISFLSH 17,6 16,7
Formación bruta de capital 17,4 18,4
 Formación bruta de capital fijo 16,7 18,8
Exportaciones de bienes y servicios 25,1 31,5
Importaciones de bienes y servicios -20,7 -25,3

Fuente: informe cuentas nacionales BCU. Cuarto trimestre 2020 y año 2021.

*Datos preliminares. No se muestran datos anteriores ya que el cambio de base del PIB hace que no sean homogéneos.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Desde 2015, la economía uruguaya comenzó un periodo de desaceleración, que culminó en un estancamiento en 2019, con un aumento del PIB del 0,4%, y una caída del 5,9% en 2020, como consecuencia de la pandemia. En 2020, la mayoría de los sectores de actividad registraron tasas interanuales negativas, destacando el sector de Comercio, Alojamiento y Suministro de comidas y bebidas y el de Salud, Educación, Actividades inmobiliarias y Otros servicios, que son los sectores que tienen un mayor peso dentro del PIB y que registraron caídas del 9,1% y el 7% en 2020, mientras que el único sector que mejoró ligeramente fue la construcción. Desde el punto de vista de demanda, el Gasto de consumo final (que supone un 80% del PIB) se redujo, compensado parcialmente por la Formación bruta de capital, que aumentó como resultado de una mayor acumulación de existencias. La demanda externa también cayó, fundamentalmente, por una disminución en el volumen físico de las Exportaciones de 16,2%, superior al de importaciones.

En 2021, el PIB ha crecido un 4,4%, registrando crecimiento en todos los sectores y destacando el comercio y alojamiento y suministro de comida. La apertura de fronteras a turistas (el 1 de noviembre) reactivó los sectores conexos y el comercio y alojamiento han crecido un 7% este año. También han destacado manufacturas (6,7%). Desde el punto de vista de la demanda, se observa crecimiento en la demanda externa e interna, incluyendo consumo y especialmente la formación bruta de capital que aumentó un 14,6%.

El Gobierno prevé un aumento del PIB real del 3,8% para 2022. Esta previsión es compartida por la mayoría de los analistas, incluso la mediana de previsiones es superior, dada la buena evolución del último trimestre de 2021.

Los problemas económicos de Uruguay son, desde hace tiempo, la falta de competitividad, una inflación elevada, una legislación laboral rígida y la complicada burocracia. La inflación sigue siendo alta y fuera de la meta (fijada entre 4 y 7%), cerrando 2021 en un 7,96%. En 2020 llegó al 9,4% y en 2019 fue del 8,79%. En los primeros meses de 2022, la tendencia inflacionista continúa (9,37% hasta abril, aunque sin aumentos respecto a marzo), impulsada por lo ocurrido en el resto del mundo. Para atajar estas presiones, el BCU ha subido el tipo de interés de referencia al 8,5% en abril y se han adoptado otras medidas como la eliminación del IVA que se aplica sobre algunos alimentos básicos. Respecto al mercado laboral, la tasa de desempleo fue del 9,2% en 2019 y del 10,5% en 2020, pero se ha recuperado en 2021, alcanzando una cifra del 7,4%. En marzo de 2022 fue de 7,7% por lo que se sitúa por debajo de las cifras prepandemia.

Desde el punto de vista de las finanzas públicas, el déficit se ha moderado, cerrando 2021 en un 4,4%. Tras años en cifras bastante elevadas pese al programa de austeridad, 4,7% del PIB en 2019 y el 5,8% del PIB en 2020 (por el efecto de la pandemia), en 2021, se ha conseguido moderar ligeramente. En 2022, el déficit ha sido, hasta marzo, del 3,4%, una cifra considerablemente elevada.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2018 2019 2020 2021
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) 64.515 61.231 53.629 ND
Tasa de variación real (%) 0,5 0,4 -5,9 4,4
INFLACIÓN
Media anual (%) 7,96 8,79 9,41 7,96
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL  
Fin de período (%) ND ND 4,5 5,75
EMPLEO Y TASA DE PARO                                      
Empleo (tasa %) 57,2 56,7 54,9 57,7
Población activa (tasa %) 62,4 62,2 61,3 62,0
% Desempleo sobre población activa 8,4 8,5 10,5 7
DÉFICIT PÚBLICO    
% de PIB -4,1 -4,7 -5,8 -4,4
DEUDA PÚBLICA    
En M USD 38.403 37.206 39.884 42.399
En % de PIB 59,5 60,8 74,4  ND
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)    
En MUSD 11.628 11.743 9.885 11.549
% Variación respecto a período anterior 4,6 1,0 -15,8 43
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
En MUSD 9.336 8.663 7.837 8.964
% Variación respecto a período anterior 2,0771 -7,2152 -9,5264 32
SALDO BB
En MUSD 2.292 3.081 2.048 3.963
En % de PIB 3,6 5,0 3,8 ND
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
En MUSD -286,0 986,2 -316 -1.092
En % de PIB -0,4 1,6 -0,6 -1,8
DEUDA EXTERNA     
En MUSD 42.783 44.845 46.439 46.816
En % de PIB 66,3 73,2 86,6 ND
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
En MUSD 2.487 3.540 ND ND
En % de exportaciones de b. y s. 21,4 30,1 ND ND
RESERVAS INTERNACIONALES
En MUSD 15.557  14.505 16.217 16.953
En meses de importación de b. y s. 9,7 9,7 13 ND
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA    
En MUSD 198,4 1.930,9 545,6 ND
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR    
Media anual 30,16 34,56 40,9 42,3
Fin de período 31,7 36,65 41,3 43,2

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

Los objetivos de la política económica del nuevo Gobierno iban dirigidos a corregir los desequilibrios existentes a finales de 2020 y especialmente el elevado déficit público. A finales de 2019, la economía registraba estancamiento económico, elevada inflación y desempleo, alta deuda externa bruta, pérdida de competitividad exterior y un elevado déficit público. La principal prioridad del gobierno era el control del gasto y adicionalmente, el aumento de la inversión, especialmente, la extranjera, para lo que había que flexibilizar el mercado laboral, y reducir la burocracia de la administración, reforma de la educación y la formación profesional.

Muchos de los objetivos quedaron paralizados ante la pandemia de la COVID-19 por lo que la política económica se centró paliar los efectos de la crisis, realizar algunas reformas en los sectores regulados (a través de la ley de urgente consideración) y fomentar los intercambios comerciales, especialmente con China.

Para 2022 los objetivos más inmediatos son impulsar la nueva transición energética, contener la inflación, recuperar el sector turístico y mejorar la competitividad.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

El FMI ha revisado al alza las previsiones macroeconómicas de Uruguay en octubre de 2021,proyectando un crecimiento del PIB del 3,4% para 2021 (rente al 3% previsto en mayo de 2021) y del 3,2% para 2022. A finales de 2021, observa ya una recuperación en todos los sectores, incluido el de comercio y alojamiento y suministro de comida y salud.  La reapertura de las fronteras (noviembre de 2021) y la reactivación del turismo podrían respaldar el crecimiento en 2022, aunque, según el FMI, las perspectivas siguen siendo inciertas. De acuerdo con el organismo, se espera que la inflación cierre el 2021 en torno a 7,2% y que mantenga una trayectoria descendente, alcanzando 5,8% a finales de 2022.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

Desde el punto de vista de la política fiscal, el déficit comenzó a incrementarse en 2016, como consecuencia de la desaceleración económica, la crisis argentina y la consiguiente caída en los ingresos fiscales, llegando en 2019 a un -4,7%, la cifra más alta desde los años 90. El anterior Gobierno había intentado aplicar una política fiscal restrictiva, con medidas de consolidación fiscal por el lado de los ingresos y de los gastos, aunque con escasos resultados pues el déficit pasó del 4,15 en 2018 a 4,7% en 2019. El principal motivo fue que, pese a la restricción de la inversión pública, había poco margen para reducir el gasto corriente de salarios y el gasto social en un año electoral.

En el año 2020, el nuevo Gobierno asumió con un compromiso firme de reducción del déficit y pese a crisis del covid, no se incrementó tanto como en otros países, alcanzando un -5,8% del PIB. El paquete de medidas sociales del COVID fue más moderado que en otros países.

A octubre de 2021, el déficit en los últimos 12 meses se ha moderado alcanzando un 4,4% del PIB.

La presión tributaria como porcentaje del PIB en Uruguay fue del 29% en 2019, superior al promedio de América Latina y el Caribe (22,9%) aunque por debajo del promedio de la OCDE (33,8%). La mayor parte de los ingresos provino de las cotizaciones sociales (26,4%) y del IVA (25,4%). Este impuesto indirecto tiene una proporción superior en la recaudación a la del promedio OCDE (20%) mientras que los impuestos sobre la renta de las personas representan en torno al 15%, un porcentaje muy inferior al de la OCDE (24%). La tasa básica del IVA es del 22%, existiendo una tasa mínima del 10% aplicable sólo a ciertos productos y servicios. El impuesto sobre sociedades se denomina IRAE.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

De acuerdo con el BCU, la actual política monetaria en Uruguay puede definirse como un esquema de metas de inflación basado en tasas de interés. La variable principal de referencia es la tasa del mercado de dinero interbancario a 1 día de plazo (hasta 2020 se usaba un agregado monetario).

La inflación se ha situado prácticamente todo 2020 y todo 2021 por encima del rango objetivo del 3 al 7%, por lo que el Banco central aumentó la tasa de política monetaria de referencia hasta el 5,75% en noviembre de 2021. La tasa de política monetaria se fijó en el 4,5% en 2020 y en 2021 se subió primero medio punto (hasta el 5%), otro cuarto en octubre (5,25) para cerrar el año en 5,75%, tras la última subida en noviembre. El BCE quiere llevar la inflación al rango central, entre el 3 y el 6% (nuevo rango objetivo a partir de septiembre de 2022) pero el objetivo está lejos pues a noviembre de 2021 se sitúa en el 7,9%, si bien es cierto que hay una tendencia inflacionista a nivel mundial. La inflación en Uruguay es una de las más elevadas de Latinoamérica (la mayoría de países están generalmente por debajo del 5%), aunque lejos de Argentina o Venezuela. Para lograr dicha meta, el gobierno ha llevado a cabo acciones como las reducciones de IVA a determinados productos, la exoneración de IVA a la tira de asado y ajustes de las tarifas de combustibles. 

Cabe destacar que, desde mediados de 2018, se ha producido una depreciación nominal del peso uruguayo frente al dólar de un 60%. Actualmente, se encuentra en torno a 41 pesos.

El tipo de cambio efectivo real ha mostrado una depreciación del 1,5% en el tercer trimestre frente al mismo periodo del año anterior. Si bien, hay que matizar que ha habido una depreciación del tipo de cambio intrarregional pero una apreciación respecto fuera de la región.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Obras de Infraestructura

La línea de financiación de los PPP se reforzó hasta su utilización completa en 2019, cuando se alcanzó el límite establecido en la Ley de los PPP, que establece el límite de este tipo de financiación en el 7% del PIB del año anterior. Además de la construcción de infraestructuras (autovías, puertos y líneas ferroviarias) se ha extendido a viviendas y edificios públicos (cárceles, hospitales, centros de asistencia, escuelas y centros para la infancia...). Actualmente la única vía para aumentar la financiación PPP , otra que el cambio de la Ley, sería el crecimiento del PIB. La Corporación Nacional de Desarrollo es la coordinadora de estos proyectos en su preparación y puesta en práctica. Algunos proyectos todavía no han sido adjudicados de manera definitiva, pero la mayoría de los procesos de licitación ya han sido culminados.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex