Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Las claves del aumento del 2,7% del PIB en 2017 han sido la reactivación del consumo y, sobre todo, el fuerte aumento de la exportación, gracias a un esfuerzo realizado en la apertura de nuevos mercados.  La inversión sufre una caída importante, con la Formación Bruta de Capital reduciéndose un 13,8% en relación a 2016 (la Formación Bruta de Capital fijo sufre una caída del 15,5%) lo que constituye un motivo de preocupación, por cuanto que puede condicionar el potencial de crecimiento futuro de la economía uruguaya..

Transporte, Almacenamiento  y Comunicaciones fue el sector que más contribuyó al crecimiento del PIB, con una incidencia de 1,6 puntos porcentuales, al crecer un 8,5%. Le siguió el de Comercio, Reparaciones y Hostelería con un crecimiento del 7,5% y una incidencia de un  1 punto porcentual, que refleja el excelente año del sector turístico, con una cifra de visitantes extranjeros de 4,2 millones.   El Suministro de Electricidad, Gas y Agua,  que en 2016 tuvo una incidencia de 0,4 puntos porcentuales,  este año 2017 ha tenido un crecimiento del 1,2% una incidencia nula.  La Ganadería, Agricultura y Silvicultura contribuyó con  -0,1 puntos porcentuales, al tener y una recesión del 1, 5%. La Industria Manufacturera tuvo una recesión del 3,5%, y contribuyo  con un -0,5 puntos porcentuales . Otras Actividades, con crecimiento del 0,6%, tuvo una contribución del 0,2% puntos. La Construcción  mostró un fuerte retroceso, con una caída del 6,5% , y una incidencia del -0,3 puntos porcentuales.

Al observar la aportación de las actividades económicas en el crecimiento del  PIB en 2017 se observan grandes diferencias con respecto a la de 2016,  con un drástico cambio de tendencia en el sector de Comercio, Reparaciones y Hostelería, que pasa de caer un 2,8% en 2016 ,a un crecimiento del 7,5% en 2017. El sector de Transportes, Almacenamiento y Comunicaciones continúa en plena expansión  (8,1% en 2016 y 8,5% en 2017) . Las industrias Manufactureras, que pasaron del crecer el 0,7% a una caída del 3,5%,  y el Suministro de Electricidad, Gas y Agua que creció el 9,6% en 2016, reduce su crecimiento al 1,2%.  Agricultura Ganadería y silvicultura  pasa de crecer el 2,7% en 2016, a una caída del 0,8% en 2017.

En lo que respecta al peso relativo de los distintos sectores en el PIB,  los cambios  son significativos, con porcentajes algo distintos a los del año anterior: por orden de importancia: Otras actividades (39% frente a 38,4% en 2016), Comercio, Reparación y Hostelería (14,1% frente a 13% en 2016), Industria Manufacturera (11,7% frente a 12,8% en 2016), Construcción (9,4% frente a 9,6% en 2016%), Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones (5,4%, sin cambios) y Sector Primario (5,6% frente a 6,3% en 2016)

En cuanto a los componentes del gasto final se registraron  un leve aumento en la demanda interna y una clara mejora de la demanda externa. Las ventas al exterior de bienes y servicios aumentaron un 7,5% mientras que las importaciones cayeron un 0,4%. El Consumo creció un 3,6% anual.  Pero la Formación Buta de Capital cayó un 13,8% en relación al año 2016, debido a que la Formación Bruta de Capital Fijo cayó un 15,5%, respondiendo a una caída de la inversión, tanto pública como privada.

Por lo que se refiere a su participación en el PIB,  en 2017se observa un aumento del Consumo Privado, que representó el 66,8% del PIB (66,1% en 2016), mientras que el Público supuso un 14,3% (14,5% en 2016). La participación de la Formación bruta de capital fijo fue del 16,7%,  2,3  puntos porcentuales  inferior a 2016 que fue del 19%. Por su parte, exportaciones e importaciones de bienes y servicios aumentaron su  participación, situándose las primeras en el 21,6% (contra 221,4% en 2016) y en el 18,4% las segundas (contra 19,9% el año anterior).
 

 

 

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) Precios constantes de 2005

2013

 %

2014

%

2015

%

2016  2017 

%          %

POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO, PESCA, Y MINERÍA8,47,26,66,3              5,6
MANUFACTURAS11,312,113,412,8          11,7
CONSTRUCCIÓN9,69,89,59,6              9,4
COMERCIO, REPARACIONES, HOTELES, BARES Y RESTAURANTES13,313,413,113,0          14,1
TRANSPORTE, ALMACENAMIENTO, Y COMUNICACIONES6,25,75,35,4              5,4
ELECTRICIDAD, GAS, Y AGUA2,22,32,12,7              2,7
OTRAS ACTIVIDADES (1)36,737,338,038,4          39,0
Impuestos menos subvenciones sobre los productos12,412,211,911,8          12,1
TOTAL100100100100          100
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO80,080,880,580,7         81,2
Consumo Privado66,567,166,666,1         66,8
Consumo Público13,613,713,914,5         14,3
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL22,721,219,817,8         15,7
EXPORT. DE BIENES Y SERVICIOS23,523,522,321,4         21,6
IMPORT. DE BIENES Y SERVICIOS-26,2-25,5-22,620,2         18,4
Fuente: OFECOMES Montevideo en base a cifras del Banco Central del Uruguay

Última actualización: marzo 2018
(1) Incluye Servicios de Actividades inmobiliarias, Financieros, Prestados a las empresas, del Gobierno general, Sociales, de esparcimiento y personales y el ajuste por los Servicios de intermediación financiera medidos indirectamente (SIFMI). La suma de los parciales puede no coincidir con el total debido al redondeo de las cifras.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía uruguaya experimentó entre 2003 y 2014 un muy elevado crecimiento económico, con disminución histórica del desempleo y la informalidad, crecimiento del salario real, reducción de la pobreza, “erradicación estadística” de la indigencia y mejora de la distribución del ingreso y del poder adquisitivo de todos los estratos de ingresos. Los efectos del empeoramiento de las condiciones económicas locales e internacionales empezaron a apreciarse en 2014 cuando la economía creció un 3,2%, contra el 5,2% del año anterior, pero sobre todo en 2015 cuando se obtuvo un magro crecimiento del 0,4%. La mejora de las condiciones en el segundo semestre de 2016 permitió el PIB a fin del año 2016 se situara en US$ 52.508 millones y el PIB p.c. en US$ 15.087.

La reactivación del consumo y la inversión fueron claves para recuperar el dinamismo de la economía durante el 2016, como también una sustitución de bienes y servicios comprados en el exterior por producción local. En el año 2017, sin embargo, el motor del crecimiento económico estuvo, sobre todo, basado en el tirón del sector exterior, con un aumento de las exportaciones por encima del 12%, y en el aumento de la actividad turística, con más de 4 millones de turistas extranjeros visitando Uruguay en el año 2017, que constituye el año record en la historia el Uruguay, con un aumento de más del 26% en relación al  año 2016. A fin del año 2017, el PIB se situaba en US$ 54.204, y un PIB p.c. de  casi US$16.000, prácticamente a la par con Chile en cabeza de toda América Latina. Mientras que en 2016 el dinamismo económico se dio en un contexto de un muy mal desempeño de los principales socios comerciales uruguayos, y de la región en general, con el PIB de Argentina cayendo 2,3% y el de Brasil bajando 3,6%. En los años 2014, 2015 y 2016  Uruguay creció en promedio un 1,7%, mientras que Argentina y Brasil se contrajeron respectivamente -0,8% y -2,3%.  En el año 2017, sin embargo,  la reactivación de las economías argentina y brasileña, permitió consolidar un crecimiento económico en Uruguay del 2,7%, gracias en parte al aumento de la demanda de estos países, y la apertura y consolidación de nuevos mercados, como fue el caso de China, que pasó a convertirse en el primer cliente del Uruguay.

El año 2018 comenzó con unas expectativas positivas, pero la sequía en el primer trimestre afectó las previsiones de producción de soja, arroz y la capacidad de exportación de carne... Esta misma sequía afectó la producción argentina y fue uno de los factores desencadenantes de la crisis argentina, al reducir drásticamente los ingresos exteriores del país, y forzar la necesidad de financiación exterior, lo que motivó el desplome del peso argentino, la necesidad se subir los tipos de interés en pesos y finalmente la solicitud de ayuda al Fondo Monetario Internacional. La crisis argentina afectó sensiblemente a Uruguay, que a pesar de no haber sufrido un contagio financiero, si que sufrió un parón económico por la caída de la demanda argentina, primer socio uruguayo, y la caída del turismo procedente de Argentina, que representa el 70% del turismo uruguayo.  Aunque en el primer Trimestre la economía uruguaya creció un 1,7%, en el total del año este crecimiento se redujo al 1,6%, al haber entrado en recesión, aunque ligerísima,  la economía en los dos últimos trimestres. 

El país logra así cumplir quince años consecutivos de crecimiento, acumulando desde 2003 un aumento del PIB superior al 80%, con la siguiente secuencia en los últimos años:

  • - 2010: 7,8%
  • - 2011: 5,2%
  • - 2012: 3,3%
  • - 2014: 3,2%
  • - 2015: 0,4%
  • - 2016: 1,5%
  • - 2017: 2,7%
  • - 2018: 1,6%

En 2019, el estancamiento, o ligera recesión, ha continuado en los primeros meses. Así, el primer trimestre se cerró con una disminución del 0,2%, con caídas en los principales rubros de actividad.: Comercio, Hoteles y restauración, Industrias Manufactureras, , y subidas en Transporte, comunicaciones (que se considera está sobrevalorada en el patrón de cálculo de crecimiento del PIB) y en Suministro de Agua, Gas y Electricidad. La demanda interna cayó en volumen físico en comparación con el mismo periodo del año anterior, con una reducción significativa de la Formación Bruta de Capital y en el Gasto de Consumo Final. La estimación del segundo trimestre es que el estancamiento (si no de clarea recesión) de la actividad económica continúa en esa mismas líneas,  produciendo un aumento en el desempleo... En el primer semestre, la producción industrial de Uruguay ha caído un 4,2 % en relación al mismo periodo del año anterior, lo que parece confirmar esa impresión de  recesión, aunque el sector industrial tiene poco peso en la economía uruguaya, y menos aún en las exportaciones uruguayas, principalmente compuestas de productos agrícolas y ganaderos o sus derivados que llegan a representar cerca de un 90% del total de exportaciones... por lo que el desempeño del sector primario (muy dependiente de las condiciones climáticas y de las cosechas en otras partes del mundo, y por ende de precios internacionales fluctuantes) es crítico a la hora de determinar la evolución de la economía uruguaya.

 A pesar de la larga serie de años con crecimiento económico positivo, la economía uruguaya está lejos de poderse considerar en una situación favorable, con grandes desafíos y problemas, y sobre todo, con una falta de dinamismo preocupante:

En primer lugar, la economía crece, en ocasiones a ritmos considerable, como en 2017,  pero no genera empleo, y se calcula que se han perdido más de 50.000 empleos desde 2014. En 2018 se terminó el año con una tasa de desempleo del 8,42% , mientras que en 2017 el desempleo alcanzó el 7,8% a final de año... la industria privada se ha visto muy afectada por la falta de competitividad de la mano de obra, una legislación laboral extraordinariamente rígida, una burocracia administrativa muy pesada y  unos costes generales de operación muy elevados. En el último trimestre de 2018 se han destruido 11.000 empleos. En el primer semestre del año 2019 esta tendencia ha continuado, cerrándose el semestre con un desempleo del 9,8%.

Un déficit público elevado y creciente, a pesar de el riguroso programa de austeridad y de  restricciones en el gasto que ha impuesto el Gobierno, que ha producido un parón de las inversiones públicas, pero que prácticamente no ha tocado el gasto corriente. El déficit alcanzó el 4,2% del PIB en el año 2018, frente al 3,5% de déficit en 2017. En un panorama electoral como el actual, se espera que el déficit siga creciendo a lo largo de 2019, al no poder el gobierno reducir estos gastos corrientes, por afectar negativamente a las expectativas electorales...En el primer semestre del años 2019, el déficit público ha alcanzado el 4,85 del PIB, confirmándose pues la tendencia esperada.

El entorno internacional se ha visto muy perjudicado con la crisis financiera argentina y la política brasileña, en 2018... lo que se  traducido en una menor demanda externa para los productos uruguayos y una caída de las exportaciones de cerca  del 4 % en 2018 (frente al crecimiento del 9% en 2017)...  Adicionalmente, se ha producido una caída del turismo  de cerca del 35% en 2018, frente al record de 4,2 millones de visitantes internacionales en 2017.... La caída en el monto del gasto turístico ha sido similar a la del número de turistas.  Las importaciones  en 2018 han crecido en un 3,3%, frente al volumen de importaciones de 2017.  La principal razón en la caída de las exportaciones es la caída de la exportación de soja, que fue el principal producto exportado en 2017 y que debido a la sequía de principios de 2018, tuvo una muy mala cosecha.  Uruguay ha seguido intentando la apertura de nuevos mercados internacionales para sus productos cárnicos, que tradicionalmente han sido su principal capítulo de exportación, este año consiguiendo la autorización de exportar carnes a bovinas a Japón. 

La inflación , a pesar de haberse reducido en 2017 hasta el 6,55%, ha sufrido un repunte en 2018 hasta el 7,96%, por encima del rango objetivo del Gobierno, lo que pone en serias dudas la consecución de los objetivos de inflación para el fin de  la legislatura  (en el rango del 3% al 7%). En el primer semestre de 2019 la inflación, sin embargo, se ha reducido, llegando al 7,36% en los doce meses anteriores a junio, y al 5,26% en los seis primeros meses del año, motivado por la caída en el consumo y por una cierta estabilidad del tipo de cambio.

En el primer trimestre de 2019, las exportaciones de bienes han caído un 6% en relación al primer trimestre de 2018, mientras que las importaciones han aumentado a una tasa del 2,28%.  En servicios, las exportaciones disminuyeron un 6,0% mientras que las importaciones aumentaron un 5,7%. Estos resultados se han traducido en un menor saldo neto positivo en la balanza comercial.

Los principales capítulos de exportación en 2018 han sido:

 Celulosa: Las exportaciones de celulosa han ocupado en 2018, por primera vez en la historia,  el primer lugar como capítulo de exportación, con un volumen  de  US$1.660 millones, con un incremento del 25% con relación a 2017, gracias a un aumento del precio de exportación del 30%, ya que la cantidad disminuyó en un 5%.Los principales clientes de este producto han sido los países de la Unión europea, con una participación del 50% del total exportado, seguidos por China (35%) y Estados Unidos (9%)

Carne: Las exportaciones de carne bovina alcanzaron en 2018 los US$ 1.629 millones, registrando un crecimiento del 8% sobre el año anterior, que se desglosaría en un aumento del volumen del 7% y un ligero aumento de precio del 1%. El principal cliente de este producto fue China, con un 45% de cuota, seguida de la Unión Europea (22%).

Productos Lácteos: Los productos lácteos ocupan en 2018 el tercer lugar en el ranking de productos exportados, con un total de US$ 682 millones, creciendo un 16$ con respecto a 2017. La leche en polvo es el principal producto exportado dentro de los productos lácteos, representando el 68% de las exportaciones. El mayor crecimiento dentro del capítulo lo tuvo la mantequilla, con un 36%, seguido de la leche con un 23%. El principal destino de este capítulo lo ocupó Argelia, con una cuota del 31%  (y que crece en sus compras uruguayas un 79% con respecto a  2017), seguido de Brasil con el 20%.

Soja: Las exportaciones de soja alcanzaron US$ 526 millones, un descenso del 56% en relación a 2017, resultado de la sequía de principios del año, que produjo la peor cosecha que se recuerda desde que existen registros.

Concentrados de bebidas: Las exportaciones de concentrado de bebidas se redujeron 5% respecto a 2017, con un volumen de 472 millones . Esto se explicó fundamentalmente por una disminución en los en los precios de exportación (5 %), ya que los volúmenes permanecieron estables.

Maderas: Las exportaciones de madera alcanzaron los US$ 468 millones, con un incremento del 42% en relación a 2017.

Arroz: Con montos de US$ 398, las exportaciones de arroz se redujeron un 11% con relación a 2017, que se explica parcialmente por una disminución del volumen exportado del 14%. El precio aumento un 3%, pero no consiguió compensar la caída del volumen exportado. Iraq fue el primer destino de la exportación de arroz, con una participación del 26% del total, duplicando el valor del año anterior, y seguido de Perú (con un 24% de cuota), México (10%) y Brasil (9%).

Productos Cárnicos: Las exportaciones de Productos Cárnicos crecieron en 2018 un 12% respecto a 2017, registrando valores exportados de US$280 millones. Este crecimiento se explica principalmente por el aumento del precio promedio de exportación (7%): 

Cabe destacar la importancia de los productos agrícolas y ganaderos y sus derivados, que representan cerca del 90 % de las exportaciones de Uruguay.

El Índice de Precios a la Exportación descendió en 2018 un 8,8%, pero hay que considerar que países como Argentina y Brasil redujeron sus Índices en torno al 15%, por lo que la competitividad de Uruguay en relación a sus principales socios disminuyó.

Cómo países clientes de Uruguay, destaca en primer lugar China, con una participación del 26% del total de las exportaciones, pero reduciendo el volumen de las mismas en un 8% en relación a 2017.  En segundo lugar se encuentra la Unión Europea, con una participación del 18% del total de exportaciones, y aumentando un 16% en relación a 2017. En la Unión Europea, los principales destinos fueron Países Bajos, Italia y Alemania, principales destinos de la celulosa uruguaya. Brasil ocupa el tercer lugar como destino de las exportaciones con un 12% del total de exportaciones, seguido de Estados Unidos, con un 6,5% del total y Argentina con un 5,2 % de las exportaciones. Otros destinos importantes son México y  Turquía.

En lo referente a las importaciones en 2018, las mismas crecieron un 3,3% en relación a 2017, y los principales capítulos de importación fueron los siguientes:

            - 27: Combustibles Minerales: US$ 1.319 millones, aproximadamente el 13% del total de importaciones, con un crecimiento del 428% con relación a 2017

    - 84.- Maquinas y sus partes: con importaciones de US$ 812 millones

    - 87: Vehículos Automóviles: con importaciones de US$  790 millones y una reducción del 1%

    - 85: Máquinas, aparatos y material eléctricos, con importaciones de US$ 719 millones, con una reducción del 3%

    - 39: Plásticos. con importaciones de US$ 482 millones,

    - 38: Productos Químicos:  con importaciones de US$ 280 millones

    - 30 productos farmacéuticos: con US$ 271millones.

    Los principales países proveedores han sido China, en primer lugar con un 22 % del total de importaciones, seguido de Brasil, con el 21%, Argentina (14%), Estados Unidos (7%), Alemania en quita posición, seguida de México, India, España, en octava posición,  Italia y Francia.

La crisis financiera de Argentina, con la devaluación galopante del peso argentino, la caída de la demanda argentina, la reducción de la inversión procedente de este país, la fuerte caída del turismo, han sido las principales causas de una evolución muy poco positiva en el conjunto del año 2018. El reciente deterioro de la situación de seguridad ciudadana ha producido un creciente descontento popular que en las elecciones de noviembre de 2019 podría pasar  factura a la coalición en el gobierno. Los recientes resultados de la primera vuelta electoral en Argentina, con una fuerte victoria de la coalición de Cristina Fernández Kirchner  y Alberto Fernandez por más de 15%, y la consecuente depreciación del peso argentino, eleva considerablemente el riesgo y la incertidumbre para Uruguay, máxime en un periodo previo a las elecciones que se celebraran en su primera vuelta en el último domingo de octubre  (día 26 de octubre).

Actualmente  ya hay una mayoría de economistas que auguran el país está en recesión económica en el año 2019, aunque en las estadísticas oficiales,  solamente parece confirmarse un estancamiento económico. Sin embargo, algunos economistas señalan que la excesiva ponderación del Sector de las Telecomunicaciones (15% cuando en la mayoría de las economías se considera entre un 3 y un 5%) explica  el que el país no esté claramente en recesión. De cualquier modo, la opinión pública, y la prensa, comienza a ser consciente de la recesión económica que se está produciendo en los sectores  manufactureros y cuya principal causa radica en la falta de competitividad del país... y en la necesidad de revertir la situación, loq ue sin duda ya está jugando un importante papel en la campaña electoral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS201320142015  2016       2017        2018             
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)57.57157.33953.339 52.508     54.470     60.933
Tasa de variación real (%)4,63,20,4   1,5            2,7            1,6 
Tasa de variación nominal (%)13,011,810,4   7,3             4,0          11,8
INFLACIÓN
Media anual (%)8,68,98,7   8,5            5,5           7,96
Fin de período (%)8,58,39,4   8,1            6,5           7,41
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL                                                                                      
Media anual (%)---    -                -                -
Fin de período (%)14,9/33,5 (*)15,5/34,117,1/34,716,2/34   15,1/34    14,6/21                    
EMPLEO Y TASA DE PARO                                                                                                                                                  
Población (x 1.000 habitantes)3.3903.4123.4673.493      3.440        3.472       
Población activa (x 1.000 habitantes)1.7231.7331.7531.774       1.770       1.758
% Desempleo sobre población activa6,16,57,5 7,7           7,8           8,4
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-2,4-3,5-3,5-3,5          -3,5          -4,2
DEUDA PÚBLICA
en M USD33.10233.60431.39633.350    38.721.     38.282
en % de PIB57.558,258,6   63,5         71,1       63,5
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD9.0159.1607.666 7.028       9.153       9.088
% variación respecto a período anterior3,71,6-16,3   -8,3           7,6        -1,8
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD11.64211.4859.489 8.137       8.607      8.893
% variación respecto a período anterior3,1-1,3-17,4   -14,2        -0,4        3,3
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-2.627-2.325-1.823 -1.109      2.807    - 805
en % de PIB-4,56-4,03-3,40   -2,1          3,2       -1,3
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-2.924-2.623-1.947  417          926       -374
en % de PIB-5,1-4,6-3,6   0.8          1,6         -0,6
DEUDA EXTERNA
en MUSD18.04019.08918.058 17.117     17.831     18.398
en % de PIB29,033,135,5  32,7          32,7          31,9  
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD1.8232.2132.328 1.932        2.074       1.680
en % de exportaciones de b. y s.13,416,419,2  16,2         18,1          18,5
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD16.28117.81015.634 13.436     15.963      15.557
en meses de importación de b. y s.1914,613,0  15,2        14,9          14,5
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD2.7552.6151.243  868           915         - 626   
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual20,4623,2127,91 28,42        29,34      31,04 
fin de período21,6524,3329,87 29,27        28,80       32,9
Fuente: Banco Central del Uruguay (BCU) e Instituto Nacional de Estadística (INE)
Última actualización: mayo de 2019

(*) Dado que en julio de 2013 el BCU abandonó la fijación de un tipo de interés de referencia, se incluyen aquí los tipos de interés del promedio de la banca en las operaciones activas a seis meses, en pesos preferenciales/normales. 

 

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Principales objetivos de política económica

La clave de política económica del actual gobierno es el control del gasto y la reducción del déficit fiscal , para no poner en peligro los avances conseguidos, así como el aumento de la exportación, lo que permitirá el equilibrio del sector exterior, que ya se ha conseguido en 2017 gracias al aumento de las exportaciones con destino a nuevos mercados, y al aumento del turismo, y que debe profundizarse en 2018. 

Inmediatamente después se sitúan el combate a la inflación ahora que se ha conseguido en 2017 situarla dentro del rango meta fijado por el gobierno de entre el 3% y el 7%; el énfasis en la realización de infraestructuras, sobre todo viales, pero también portuarias y ferroviarias; y una especial atención a la recuperación de la competitividad.

En lo que tiene que ver con la política comercial exterior, la primera prioridad seguirá siendo la profundización de una mayor integración en el seno del Mercosur y de su apertura al exterior, utilizando como acicate para ello su máximo esfuerzo para la firma de un Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Sin olvidar sus deseos de una mayor relación con otros bloques, entre los que destaca la Alianza del Pacífico.

Y, en este gobierno, siempre estará presente su lema de “crecimiento con inclusión”, por lo que continuarán, incluso redoblados, los esfuerzos para seguir disminuyendo los índices de pobreza e indigencia del país.
 

 

 

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Previsiones macroeconómicas

 

Con un cierre de año 2017 con un entorno regional positivo, habida cuenta de la recuperación de las economías brasileña y argentina, que son los principales socios comerciales del Uruguay, unido al relativamente buen desempeño de la economía uruguaya (inflación del 6,5%,dentro del objetivo marcado por el Gobierno, con un crecimiento económico cercano al 3%, y con un superávit  comercial y por Cuenta corriente,... la situación parece relativamente positiva para las autoridades uruguayas. Quedan algunos factores en los que la evolución no ha sido buena, pero que todavía se mantienen en un rango razonable, como es el déficit público , en el 3,5% del PIB, una tasa de desempleo del 7,8%, y una deuda pública creciente pero que se mantiene todavía por debajo del 40%.

El  panorama parece pues moderadamente positivo, aunque algunos analistas advierten de la debilidad del modelo de crecimiento económico uruguayo, muy concentrado en productos agrarios (más de un 80% de las exportaciones uruguayas son productos agrícolas y ganaderos y sus derivados), con elevada vulnerabilidad y con una perdida paulatina de competitividad y de capacidad en el resto de los sectores. El incrementar la actividad a través de mayores inversiones y una mejora de la competitividad, mantener la prudencia en el manejo monetario para continuar la evolución positiva de  la inflación, y la reducción del déficit público se ven como necesidades para este año 2018. Pero el reducir el déficit de forma estructural mediante un menor gasto público, es un reto que el  Uruguay tiene difícil llevar a cabo, ya que la coalición de izquierda  que sostiene al Gobierno, el Frente Amplio (una coalición de una treintena de partidos variados, que incluyen partidos de extrema izquierda) no va a aceptar que se reduzca el gasto público, en particular en temas sociales.

En estas circunstancias, ,  en 2017  el equipo económico del gobierno ha intentado aplicar algunas medidas de política económico ortodoxa, que no consiguieron aprobar en el parlamento, y que casi terminan en la dimisión del Ministro de Economía y Finanzas, Sr. Astori, al oponerse a algunas demandas sociales apoyadas por los partidos de extrema izquierda, que suponían un fuerte aumento del gasto.  

Así, las previsiones del Gobierno para el año 2018 son las siguientes:

- Crecimiento del PIB del 3% en 2018.
- Déficit fiscal del 3% en 2018.
- Inflación. del 6% en 2018.
- Cotización del dólar:  30 pesos al final de 2018.

 Aunque es posible que en la próxima Rendición de Cuentas, que probablemente tenga lugar antes del fin de abril, se realicen algunas modificaciones a estas previsiones.

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Política fiscal y presupuestaria

A la vista de que el déficit fiscal no se consiguió reducir durante 2015, a principios de 2016 el gobierno tomó un conjunto de medidas de política fiscal, para reducirlo, entre las que destacó el aumento de tasas en las franjas superiores del IRPF y del Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social (IASS). Con ello el gobierno calculó que se elevaría la recaudación en US$ 335 millones. La otra modificación fue la reducción de gastos públicos en US$ 135 millones mediante diferimientos y recortes. Otro cambio de importancia fueron los ajustes de las tarifas de las empresas públicas, que son un instrumento más de la política macroeconómica para el gobierno, y para las que se aprobaron subidas del 8% tanto para 2016 como para 2017. Otro factor que se ha utilizado en 2017 ha sido el retraso de todas aquellas inversiones que no se consideraban absolutamente prioritarias, pero el resultado de todo el paquete de medidas restrictivas ha sido muy reducido, y mientras que los ingresos públicos crecieron alrededor de un 4% , el incremento del gasto corriente (en particular los gastos de personal),compensaron  con creces el incremento de los ingresos.  Al finalizar 2017 el déficit fiscal alcanzó el 3,5%  del PIB, lo que equivalía a US$ 2.094 millones, una reducción con relación al déficit del 2016 (3,9% ) y  una décima porcentual superior al de 2015. El del 2016 es el peor registro desde 1989 (6,2% del PIB). Por su parte, el déficit primario (previo al pago de deuda) se redujo del 0,5% del PIB al 0,2% es decir a $ 163,4 millones.

En 2018, la crisis argentina y el parón que la misma produjo en la economía uruguaya, con una reducción de las exportaciones y una caída muy fuerte (35%9) del turismo, y el aumento de los gastos corrientes  (a pesar de un programa muy restrictivo de gastos y de inversiones), por un lado , y la caída de los ingresos por una menor recaudación por la menor actividad económica, han llevado al déficit hasta el 4,1%. En 2019, a pesar de que la reducción del déficit se colocó como la máxima prioridad en política económica para el gobierno , el déficit ha continuado aumentando hasta prácticamente el 5% en la primera mitad del año 2019.

La menor disponibilidad de presupuesto, unido al poco margen para reducir los gastos sociales y de personal en un año electoral, ha motivado que el Gobierno haya restringido al máximo posible la inversión, manteniendo como única vía de financiación la vía de  Participación Público Privada, un mecanismo que no se refleja como un mayor gasto o endeudamiento, sino como una inversión del socio privado, aunque los pagos de las retribuciones a esa inversión tenderán a aumentar el gasto en los años que dure la amortización de la inversión..

Finalmente, el déficit del BCU se a ha hecho depender de la necesidad de mantener una cierta estabilidad en el cambio del peso contra el dólar,  a través de intervenciones del BCU, lo que ha motivado un déficit del 0,3% del PIB . El aumento del stock de Letras de Regulación Monetaria (LRM) y de las tasas pagadas por las mismas, en un marco de sesgo contractivo de la política monetaria y de remonetización de la economía, ha determinando compras de divisas por parte del BCU por unos 3.500 millones de dólares anuales.

 La presión tributaria en Uruguay no es elevada para los estándares europeos, pues los ingresos tributarios vienen a suponer alrededor del  27,9 % del PIB, mientras que el promedio de la OCDE supera el 34%, pero es superior al promedio de América Latina y el Caribe (21,5%). Los servicios públicos son de mucha menor calidad, y mucho más caros cuando se abonan (como es el caso de las telecomunicaciones, la electricidad, el petróleo, el agua... todos ellos servicios monopolizados)

Los impuestos sobre la renta de las personas y las empresas representan un 23,1% de los ingresos tributarios. Las contribuciones a la seguridad social, el 28%. Los impuestos a la propiedad, el 6,9%. Y los impuestos sobre bienes y servicios el 42%.

En los circunstancias actuales, el gobierno ha renunciado a la obtención de la meta del déficit de 2,5% del PIB para el final de la legislatura (2019), habida cuenta de la dificultad en subir más los ingresos fiscales, y la inflexibilidad demostrada en el gasto público.

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Política monetaria

 

El Comité de Coordinación Macroeconómica (CCM) en función de su evaluación del contexto macroeconómico global, regional y doméstico decidió ratificar el rango objetivo para la inflación de 3%-7% para el final de la legislatura (nov.2019), que actualmente parece alcanzable, habida cuenta del parón económico, que ha dado un respiro al alza de los precios.
 
El panorama económico internacional  en 2019 se caracteriza por un entorno pautado por la persistencia de medidas proteccionistas y un elevado grado de incertidumbre. Ello ha traído aparejado una reducción de la actividad económica y del comercio internacional, acompañados por una nueva revisión a la baja en las proyecciones de crecimiento a nivel global.
  
En este contexto internacional, el nivel de actividad de la economía uruguaya continuó mostrando en 2019  síntomas de desaceleración, mientras que se produjo un descenso en la inflación a fin del segundo trimestre, alcanzando 7,36% en el año móvil cerrado a junio. Paralelamente, en el margen se ha verificado un aumento en las expectativas de inflación, las que actualmente se ubican en 7,66% para el final del horizonte de política.
 
Asimismo, durante el segundo trimestre de 2019 se observó un cambio de portafolio por parte de inversores institucionales con una mayor preferencia por la moneda extranjera. Ello provocó una importante presión compradora en el mercado de cambios durante el mes de mayo. Como en anteriores oportunidades y a efectos de evitar volatilidades excesivas en dicho mercado, el Banco Central intervino a través de diferentes modalidades: ventas al contado, ventas a futuro y una operación de recompra de instrumentos de regulación monetaria integrada mayoritariamente en dólares estadounidenses.
 
Cabe destacar que en lo que va del año se ha producido una depreciación del peso uruguayo superior a la registrada para la mayoría de las monedas de economías emergentes, aunque mucho menor que la registrada por el peso argentino (aproximadamente la mitad).  El peso uruguayo se ha venido depreciando desde 2017, cuando al final del año se cambiaba a 28,5 pesos uruguayos, que pasaron a ser 32,6 pesos al final de 2018 y a 36,2 pesos por dólar  al final de julio de 2019.  Las intervenciones del BCU en el mercado de cambio han sido constantes a lo largo del año 2019, en un intento de reducir la volatilidad, mas que en fijar un nivel determinado

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Obras de Infraestructura hasta 2030. En total la Agenda Nacional de Infraestructuras contempla más de 1.300 iniciativas por un monto superior a US$ 24.000 millones para el periodo 2015-2030, entre las que destacan obras públicas y de financiación público-privada. Son 386 iniciativas de la administración central por US$ 12.787 millones, 281 de empresas públicas por US$ 9.914 millones y 695 de organismos sociales por US$ 1.708 millones.

Para la actual legislatura la inversión en obras de infraestructura será de más de US$ 12.300 millones, cuyo 34% será financiado mediante participaciones público-privadas (PPP).

Aunque las inversiones previstas se han aparcado, ante la necesidad de reducir el déficit público, la línea de financiación de los PPP se ha reforzado: Además de la construcción de infraestructuras (autovías, puertos y líneas ferroviarias) se ha extendido a viviendas y edificios públicos (cárceles, hospitales, centros de asistencia,...). Actualmente se ha lanzado ya el segundo llamado, por un monto de unos 40 millones de US$ y el Tercer llamado, por un monto de unos 120 millones se prevé que será lanzado en abril-mayo de 2018. la Corporación Nacional de Desarrollo es la coordinadora de estos proyectos.
 

El primer proyecto bajo la fórmula PPP para la construcción de una cárcel en Punta Rieles fue ganada  con el consorcio conformado por las españolas Teyma Uruguay e Instalaciones Inabensa y la uruguaya Goddard Cattering Group Uruguay. Es para construir, conservar, operar y brindar servicios en la cárcel, mientras que el gobierno se ocupará de la seguridad. La cárcel constará de 25 edificios y tendrá 1.960 plazas. Por cada recluso el Estado le pagará al contratista 558 pesos ajustables por IPC (aproximadamente US$ 20,5) por día durante 27,5 años. Está en ejecución y su finalización prevista para fines 2017/principios 2018.

Se adoptó una nueva reglamentación para las PPP en el mes de septiembre de 2015, que agiliza los plazos. Mediante la misma, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) tiene previsto ejecutar ocho proyectos de restauración y recuperación de obras viales a través de la modalidad PPP, con una inversión cercana a los US$ 800 millones, uno ferroviario por 110 millones de dólares, otro educativo por 100 millones y otro hospitalario por 500 millones.

En 2017 se realizaron las licitaciones para cuatro proyectos viales y el ferroviario y el educativo. Como ya se ha dicho, el primer proyecto vial fue adjudicado al consorcio hispano-uruguayo SACYR/SACEEM.

Posición en Índices Internacionales. Uruguay se sitúa generalmente muy positivamente en los diferentes índices que se elaboran internacionalmente:

  • Índice de Democracia (The Economist): 19º mundial y y 1º de Latinoamérica.
  • Percepción de Corrupción (Transparencia Internacional): puesto 21 de 176 y país menos corrupto de América Latina.
  • Prosperidad (Legatum): Puesto 28 de 149 países, y 1º de Latinoamérica y el Caribe.
  • Crecimiento Inclusivo (Foro Económico Mundial): 6º entre 179 economías en desarrollo y 1º en Latinoamérica.
  • Implantación de gobierno electrónico (ONU): 34º entre los 193 países de la ONU y 1º en ALyC.
  • Facilidad para hacer negocios (TMF Group): 55º entre 95 y 1º en Sudamérica
  • Libertad económica (Fraser Institute): puesto 74º de 159 y 5° lugar en América Latina y el Caribe.
  • Competitividad (World Economic Forum): 73ª entre 138 países y 8º en América Latina
  • Transparencia Fiscal. El Foro Global sobre la Transparencia y el Intercambio de Información con Fines Fiscales, integrado por 126 países, aprobó por unanimidad el informe técnico de la Fase II para Uruguay, con la calificación de “cumplido mayormente”, lo que quiere decir que solo existen deficiencias menores. Para que Uruguay lograra superar esa fase, debió realizar algunos ajustes, como la firma de acuerdos de intercambio de información tributaria con “socios relevantes”, en especial Argentina y Brasil y la eliminación del régimen de sociedades anónimas con acciones al portador.

Ampliación del territorio marítimo. La Convención del Derecho del Mar otorgó a Uruguay la extensión de la plataforma continental hasta las 350 millas, con lo que pasó a tener menos tierra que mar. Son 83.000 mil km2 adicionales, lo cual puede constituir una oportunidad para explorar y explotar los recursos minerales bajo el suelo marino.

 

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex