Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Las claves del aumento del 1,5% del PIB en 2016 fueron a reactivación del consumo y la inversión, así como también una sustitución de bienes y servicios importados por producción local.

Transporte y Comunicaciones fue el sector que más contribuyó al crecimiento del PIB, con una incidencia de 1,1 puntos porcentuales, al crecer un 6,5%. Le siguió el de Suministro de Electricidad, Gas y Agua, con una incidencia de 0,4 puntos porcentuales y un crecimiento del 15,6%. La Ganadería, Agricultura y Silvicultura contribuyó con 0,1 puntos porcentuales al crecer un 0,9%. Misma incidencia tuvieron las Industrias Manufactureras, y Otras Actividades, con crecimientos respectivos del 0,4% y el 0,2%. Tan solo la Construcción y el sector de Comercio, Restaurantes y Hoteles mostraron retrocesos, en ambos casos del 0,2%.

Al observar la participación de las actividades económicas en el PIB en 2016, no hay grandes diferencias con respecto a la de 2015, si acaso la de las Industrias Manufactureras, que pasaron del 13,2% al 12,7% y Suministro de Electricidad, Gas y Agua que creció desde el 2,2% al 2,7%. Los demás sectores se mantuvieron casi con idénticos porcentajes que el año anterior: por orden de importancia Otras Actividades (38,7%), Actividades Primarias (6,5%) y Transporte y Comunicaciones (5,2%).

En cuanto a los componentes del gasto final se registraron aumentos tanto en la demanda interna (0,9%) como en la externa (0,6%). Las ventas al exterior de bienes y servicios cayeron un 1,4% y las importaciones un 2,9%. El Consumo creció un 0,7% anual. Y la inversión lo hizo un 0,9%, que se explicó en su totalidad por la inversión pública en infraestructura, que creció un 7,9% luego de un 2015 de fuerte caída (-12,2%). A nivel privado, la menor ejecución de obras de construcción y de compra de maquinaria y equipos llevó a un retroceso del 0,8% en los niveles de inversión.

Por lo que se refiere a su participación en el PIB, se observa una disminución del Consumo Privado, que representó el 65,6% del PIB (66,6% en 2015), mientras que el Público supuso un 14,5% (13,8% en 2015). La participación de la Formación bruta de capital fijo fue del 18,9%, un punto inferior a 2015. Por su parte, exportaciones e importaciones de bienes y servicios redujeron su participación, situándose las primeras en el 21,4% (contra 22,5% en 2015) y en el 20,2% las segundas (contra 22,9% el año anterior).
 

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

PIB (por sectores de origen y componentes del gasto) Precios constantes de 20052013 %2014 %2015 %2016 %
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO, PESCA, Y MINERÍA8,47,26,66,5
MANUFACTURAS11,312,113,412,7
CONSTRUCCIÓN9,69,89,59,5
COMERCIO, REPARACIONES, HOTELES, BARES Y RESTAURANTES13,313,413,113,0
TRANSPORTE, ALMACENAMIENTO, Y COMUNICACIONES6,25,75,35,2
ELECTRICIDAD, GAS, Y AGUA2,22,32,12,7
OTRAS ACTIVIDADES (1)36,737,338,038,7
Impuestos menos subvenciones sobre los productos12,412,211,911,8
TOTAL100100100100
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO80,080,880,580,1
Consumo Privado66,567,166,665,6
Consumo Público13,613,713,914,5
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL22,721,219,818,7
EXPORT. DE BIENES Y SERVICIOS23,523,522,321,4
IMPORT. DE BIENES Y SERVICIOS-26,2-25,5-22,620,2
Fuente: OFECOMES Montevideo en base a cifras del Banco Central del Uruguay

Última actualización: abril 2017
(1) Incluye Servicios de Actividades inmobiliarias, Financieros, Prestados a las empresas, del Gobierno general, Sociales, de esparcimiento y personales y el ajuste por los Servicios de intermediación financiera medidos indirectamente (SIFMI). La suma de los parciales puede no coincidir con el total debido al redondeo de las cifras.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

La economía uruguaya experimentó entre 2003 y 2014 un muy elevado crecimiento económico, con disminución histórica del desempleo y la informalidad, crecimiento del salario real, reducción de la pobreza, “erradicación estadística” de la indigencia y mejora de la distribución del ingreso y del poder adquisitivo de todos los estratos de ingresos.

Los efectos del empeoramiento de las condiciones económicas locales e internacionales empezaron a apreciarse en 2014 cuando la economía creció un 3,2%, contra el 5,2% del año anterior, pero sobre todo en 2015 cuando se obtuvo un magro crecimiento del 0,4% (al publicarse el PIB de 2016 se corrigió el crecimiento de 2015 del 1% al 0,4%). La mejora de las condiciones en el segundo semestre de 2016 permitió que el PIB creciese en el último trimestre un 3,4%, con lo que el año cerró con un crecimiento del 1,5%. Esto supone que el PIB a fin de año se situó en US$ 52.508 millones y el PIB p.c. en US$ 15.087.

La reactivación del consumo y la inversión fueron claves para recuperar el dinamismo de la economía durante el 2016, como también una sustitución de bienes y servicios comprados en el exterior por producción local. En el año 2017, sin embargo, el motor del crecimiento económico ha estado en el tirón del sector exterior, con un aumento de las exportaciones por encima del 12%, y en el aumento de la actividad turística, con más de 4 millones de turistas extranjeros visitando Uruguay en el año 2017, que constituye el año record en la historia el Uruguay.

El dinamismo en 2016, se dió en un contexto de un muy mal desempeño de los principales socios comerciales uruguayos, y de la región en general, con el PIB de Argentina cayendo 2,3% y el de Brasil bajando 3,6%. En los años 2014, 2015 y 2016  Uruguay creció en promedio un 1,7%, mientras que Argentina y Brasil se contrajeron respectivamente -0,8% y -2,3%.  En el año 2017, sin embargo,  la reactivación de las economías argentina y brasileña, ha permitido consolidar un crecimiento económico en Uruguay del 3,5%, gracias en parte al aumento de la demanda de estos países, y la apertura y consolidación de nuevos mercados, como es el caso de China, que ha pasado a convertirse en el primer cliente del Uruguay.

El país logra así cumplir quince años consecutivos de crecimiento, acumulando desde 2003 un aumento del PIB superior al 80%, con la siguiente secuencia en los últimos años:

- 2010: 7,8%
- 2011: 5,2%
- 2012: 3,3%
- 2014: 3,2%
- 2015: 0,4%
- 2016: 1,5%

-2017: 3,5%

A pesar del crecimiento económico alcanzado, la economía uruguaya  enfrenta importantes desafíos: un crecimiento que no permite generar suficiente empleo y con un desempleo que ha crecido hasta el 7,8% de la población activa y que se ha alejado del pleno empleo técnico que mostraba hasta 2014;  un déficit fiscal elevado y creciente hasta 2016 y que no ha logrado reducirse ni un ápice en 2016 y 2017, a pesar del riguroso programa de austeridad impuesto por el Gobierno; una  deuda creciente a partir de 2013 y que empieza a alcanzar niveles elevados, aunque todavía no alarmantes; una  pérdida de competitividad en relación a los principales socios comerciales; una inflación todavía elevada aunque en clara disminución.

Veamos a continuación lo ocurrido en 2017 con las variables macro más significativas:

  • La tasa de desempleo se situó en el 7,8% de la Población Activa, tres décimas porcentuales superior a la de 2015 y  0,1 punto por encima de la de 2016. Se considera preocupante que no se haya conseguido reducir el desempleo a pesar de una tasa de crecimiento económico del 3,5%. Se achaca esta resistencia a la generación de empleo a las fuertes rigideces del mercado laboral y al poder de las organizaciones sindicales uruguayas.
  • Las exportaciones de bienes crecieron un 12,7%, en el total del año para situarse en US$ 7.885 millones. Las importaciones totales (CIF) del año ascendieron a US$ 8.458 millones, con un crecimiento del 3,8%, resultando en un déficit comercial de US$ 557 millones.  Si excluimos las importaciones de petróleo y sus derivados- las importaciones crecieron el 1,4%  hasta los 7.395 millones, lo que hubiera dado un superávit comercial parcial, lo que no ocurría desde hace varios años.
  • La inflación ascendió a fines de 2016 al 8,1%, y a lo largo del 2017 han descendido hasta cerrar el año con el 6,55%, claramente dentro del rango objetivo marcado por el gobierno - de entre el 3% y el 7% . De cualquier modo, y pese a la consecución del objetivo, la inflación uruguaya continúa siendo una de las más altas de la región, por lo que se mantiene  como una de las preocupaciones de las autoridades económica uruguayas, aunque ha pasado a segundo plano.
  • Los principales capítulos de exportación en 2017 han sido:

-Carne bovina, con exportaciones de 1.517 millones de US$ (un 17% del total de exportaciones, y un incremento del 6%),

 -Celulosa: con 1.327 millones de US$, un 15% del Total y un aumento del 7%

-Soja: con 1.189 millones de US$, un 13% del total, y un aumento del 36%,

-Productos Lácteos: con 591  millones de US$ , un 7% del total y un aumento del 4%

-Concentrados de jugos: con 495 millones de US$ , un 5% del total y una reducción del 12%

-Arroz: con 448 millones US$, un 5% del total y un aumento del 4%

-Madera: con 329 millones US$, un 4% del total y un incremento del 43%.

Cabe destacar la importancia de los productos agrícolas y ganaderos y sus derivados, que representan cerca del 90 % de las exportaciones de Uruguay.

  • A nivel de importaciones en 2017, los principales capítulos de importación han sido los siguientes:

-2710 - Aceites de petróleo o minerales bituminosos (con un 8% del total de importaciones)

- 8703- Automóviles de turismo para el transporte de personas (con un 4,8% del total de importaciones)

- 8517- Aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía sin hilos (...3,73%)

-2709  - Aceites crudos de petróleo o material bituminoso (...3,3%)

- 8704- Vehículos para el transporte de mercancías (...2,5%)

- 3004 - Medicamentos dosificados (...1,74%)

-3808 - Insecticidas, Raticidas, Fungicidas,...  (1,73%)

- 8708 - Accesorios para automóviles (... 1,3%)

- 8471 - Maquinas automáticas para el tratamiento  o procesamiento de datos y sus partes (...1.1%)

- 0203 - Carne porcina fresca, refrigerada o congelada

  • El déficit fiscal se mantuvo prácticamente inalterado en el 3,5% en relación a 2016, y a cuatro décimas porcentuales con respecto a 2015 , por lo que ha pasado a ser una las principales preocupaciones de la autoridad económica uruguaya..
  • La competitividad se ha mantenido en 2017 prácticamente sin variación, aunque hasta 2016 acumulaba 10 años consecutivos de caídas. El Índice de Precios de Exportación en dólares cerró 2016 con una caída del 4,6% frente a 2015, pero a lo largo del 2017 parece haberse recuperado parcialmente, cerrando el año con un aumento del 0,1%,  aunque las cifras para el total del año todavía no son definitivas.
  • Todos los sectores mostraron incrementos, excepto la Industria Manufacturera que cayó un 1,6%, si bien si se elimina del cálculo el efecto de la parada de mantenimiento de la refinería de petróleo, el sector habría crecido un 2% (y el conjunto de la economía un 5%). Por orden de su magnitud, los siguientes fueron los crecimientos observados en el resto de los sectores:

- Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones: 9,45%
- Comercio, Restaurantes y hoteles: 8,7%
- Agropecuario: 5,4%
- Otras Actividades: 1,4%
- Electricidad, gas y Agua: 1,4%
- Construcción: 0,7%

  •  Los desafíos que tienen ante sí la economía uruguaya de cara al año 2018,  se centran en la diversificación económica (en particular en relación al conjunto de sus exportaciones, que en un 80-90% se encuentran concentradas en productos agrarios y sus derivados), la reducción del déficit público, la reducción del desempleo, la reforma del mercado laboral y la eliminación de rigideces a la gestión de la mano de obra y a la capacidad gerencial, facilitando una mejora de la productividad de la mano de obra uruguaya. En el trasfondo se plantea una necesidad de reformar el sector educativo y de aumentar las capacidades profesionales de la mano de obra, con vistas a aumentar la competitividad de la economía uruguaya y su adecuación a las nuevas tecnologías de producción.
  • La demanda laboral  ha seguido contrayéndose en 2017, aunque el ritmo de caída se ha suavizado considerablemente. Así la demanda de puestos de trabajo cayó en 2017 un 4% en relación a 2016,  año en que cayó un 27,8% en relación a 2015, que a su vez sufrió una reducción del 30% en relación a 2014. En la segunda mitad del año la evolución de la demanda de trabajo fue positiva, gracias al fuerte tirón experimentado por el sector turístico, que ha sido la gran impulsora de la demanda laboral en 2017.
  • Por sectores, la demanda laboral del 2017 la lideró el sector comercial y ventas, con el 14,3% del total, seguido por la hostelería, turismo y gastronomía (con el 14,2% del total), administración y finanzas (10,4%) e industria (10,2%). El 51% restante fue conformado por la categoría de “otros”.

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS2013201420152016
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes)57.57157.33953.33952.508
Tasa de variación real (%)4,63,20,41,5
Tasa de variación nominal (%)13,011,810,49,6
INFLACIÓN
Media anual (%)8,68,98,78,5
Fin de período (%)8,58,39,48,1
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%)----
Fin de período (%)14,9/33,5 (*)15,5/34,117,1/34,716,2/34,5
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x 1.000 habitantes)3.3903.4123.4673.493
Población activa (x 1.000 habitantes)1.7231.7331.7531.774
% Desempleo sobre población activa6,16,57,57,7
DÉFICIT PÚBLICO
% de PIB-2,4-3,5-3,5-3,9
DEUDA PÚBLICA
en M USD33.10033.60431.39633.324
en % de PIB57.558,258,663,5
EXPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD9.0159.1607.6667.028
% variación respecto a período anterior3,71,6-16,3-8,3
IMPORTACIONES DE BIENES (BP)
en MUSD11.64211.4859.4898.137
% variación respecto a período anterior3,1-1,3-17,4-14,2
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD-2.627-2.325-1.823-1.109
en % de PIB-4,56-4,03-3,40-2,1
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD-2.924-2.623-1.947-717
en % de PIB-5,1-4,6-3,6-0,2
DEUDA EXTERNA
en MUSD18.04019.08918.93017.146
en % de PIB29,033,135,532,7
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD1.8232.2132.3281.932
en % de exportaciones de b. y s.13,416,419,216,2
RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD16.28117.81015.63413.436
en meses de importación de b. y s.1914,613,015,2
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD2.7552.6151.243868
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual20,4623,2127,9128,42
fin de período21,6524,3329,8729,27
Fuente: Banco Central del Uruguay (BCU) e Instituto Nacional de Estadística (INE)
Última actualización: abril 2017

(*) Dado que en julio de 2013 el BCU abandonó la fijación de un tipo de interés de referencia, se incluyen aquí los tipos de interés del promedio de la banca en las operaciones activas a seis meses, en pesos preferenciales/normales. 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Principales objetivos de política económica

La clave de política económica del actual gobierno es el control del gasto, para no poner en peligro los avances conseguidos. Inmediatamente después se sitúan el combate a la inflación para situarla en el menor tiempo posible dentro del rango meta fijado por el gobierno de entre el 3% y el 7%; el énfasis en la realización de infraestructuras, sobre todo viales, pero también portuarias y ferroviarias; y una especial atención a la recuperación de la competitividad.

En lo que tiene que ver con la política comercial exterior, la primera prioridad seguirá siendo la profundización de una mayor integración en el seno del Mercosur y de su apertura al exterior, utilizando como acicate para ello su máximo esfuerzo para la firma de un Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. Sin olvidar sus deseos de una mayor relación con otros bloques, entre los que destaca la Alianza del Pacífico.

Y, en este gobierno, siempre estará presente su lema de “crecimiento con inclusión”, por lo que continuarán, incluso redoblados, los esfuerzos para seguir disminuyendo los índices de pobreza e indigencia del país.
 

 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Previsiones macroeconómicas

 

Con un cierre de año 2016 marcado por un panorama incierto a nivel regional e internacional, pero una economía que empieza a mostrar signos de recuperación junto a una atenuación de la inflación y el déficit fiscal, el reto unánime expresado por los economistas hacia 2017 es la consolidación de esas señales positivas. Incrementar la actividad a través de mayores inversiones y una mejora de la competitividad, mantener la prudencia en el manejo monetario para encauzar la inflación a niveles más bajos en un contexto previsto de fortalecimiento global del dólar, y reducir el déficit de forma estructural mediante un menor gasto público, son algunos retos concretos que tendrá Uruguay el año próximo.

En estas circunstancias, el equipo económico del gobierno, en su último pronóstico sobre lo que sucederá en 2017 – y que se hizo tras conocerse el resultado del primer trimestre de 2017, con un increíble 4,3% de crecimiento del PIB - previó que el PIB crecerá un 2% en 2017 y un 2,5% en 2018 (proyecciones que el propio ministro de Economía califica de muy cautelosa), una inflación del 6%, un déficit fiscal del 3,3% (2,9% en 2018 para llegar a la meta del 2,5% en 2019), un desempleo entre el 7,5% y el 8% y una cotización del dólar a 32,9 pesos al final del año.

Esos pronósticos son muy parecidos a los analistas locales, que, en promedio, son los siguientes:

- Crecimiento del PIB. Del 3,3% en 1997 y del 3,2% en 2018.
- Déficit fiscal. Del 3,5% del PIB en 2017 y el 3,2% en 2018.
- Inflación. Del 5,9% en 2017 y del 6,9% en 2018.
- Cotización del dólar. 29,3 pesos a fines de 2017 y 32,0 pesos al final de 2018.

El Banco Mundial, por su parte, prevé un crecimiento del 1,3% para el presente año y del 2,1% para 2018. Más optimista se muestra el FMI que, en su última proyección del mes de abril, estimaba crecimientos del 1,6% y del 2,8% en 2017 y 2018 respectivamente. Pero ambos pronósticos fueron publicados antes de conocerse el comentado dato del primer trimestre de 2017.

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política fiscal y presupuestaria

A la vista de que el déficit fiscal no se consiguió reducir durante 2015, a principios de 2016 el gobierno tomó un conjunto de medidas de política fiscal, para reducirlo, entre las que destacó el aumento de tasas en las franjas superiores del IRPF y del Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social (IASS). Con ello el gobierno calculó que se elevaría la recaudación en US$ 335 millones. La otra modificación fue la reducción de gastos públicos en US$ 135 millones mediante diferimientos y recortes. Otro cambio de importancia fueron los ajustes de las tarifas der las empresas públicas, que son un instrumento más de la política macroeconómica para el gobierno, y para las que se aprobaron subidas del 8% tanto para 2016 como para 2017.

Al finalizar 2016 el déficit fiscal alcanzó al 3,9% del PIB, que equivale a US$ 2.040 millones, tres décimas porcentuales superior al de 2015. Es el peor registro desde 1989 (6,2% del PIB). Por su parte, el déficit primario (previo al pago de deuda) fue del 0,7% del PIB, es decir US$ 358 millones.

El nivel del déficit no sorprendió al gobierno que había proyectado un 4,3% del PIB en junio. La meta que persiguen las autoridades es mejorar el resultado fiscal en un punto del PIB para 2019, hasta 2,5%.

El resultado primario de las Empresas Públicas se ubicó al cierre del año en 1,2% del PIB, unos US$ 518 millones. UTE, Antel y Ancap dieron beneficios, ANP tuvo un resultado neutro y AFE y OSE arrojaron pérdidas.

La presión tributaria en Uruguay no es elevada para los estándares europeos, pues los ingresos tributarios vienen a suponer algo más del 27% del PIB, mientras que el promedio de la OCDE supera el 34%, pero es superior al promedio de América Latina y el Caribe (21,5%).

Los impuestos sobre la renta de las personas y las empresas representan un 23,1% de los ingresos tributarios. Las contribuciones a la seguridad social, el 28%. Los impuestos a la propiedad, el 6,9%. Y los impuestos sobre bienes y servicios el 42%.

Tras unos primeros meses en que el dólar se revaluó con respecto al peso, ya desde el comienzo del segundo trimestre comenzó una caída constante, que movió al BCU a adoptar medidas de política monetaria para frenarla y así evitar sus efectos inflacionarios (la inflación había llegado en febrero al 11%). Así, permitió a los inversores adquirir Letras de Regulación Monetaria - deuda que emite el BCU en pesos - con dólares, sin necesidad de pasar por el mercado cambiario, evitando una mayor afluencia de dólares al mercado.

También se adoptaron diversas medidas para combatir la inflación mediante el “anclaje” de las expectativas. Unas fueron convencionales, como el reforzamiento del sesgo contractivo de la política monetaria y el aumento de los encajes bancarios. Y otras menos ortodoxas, como analizar subidas de precios por sospecha de constituir prácticas ilegales en materia de competencia y obligar a los supermercados a informar a la DG de Comercio sobre los precios de 150 productos diariamente en lugar de quincenalmente.

Por fin, tras la divulgación de los “Panamá Papers” en los que se detectó la creación en cuatro décadas de unas 5.000 compañías de este tipo por uruguayos y para desalentar la utilización de sociedades "off-shore" radicadas en países de baja o nula tributación (los BONT o "paraísos fiscales"), se dictó la ley de Transparencia Fiscal que estableció un aumento de la carga impositiva para las sociedades constituidas en países o jurisdicciones BONT que tengan vinculación con sujetos o entidades residentes en Uruguay o posean activos en el país.
 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Política monetaria

El Comité de Política Monetaria del BCU, reafirmó en el año una política monetaria contractiva para converger con los compromisos en materia de reducción de la inflación y con el crecimiento potencial a medio plazo. Durante el año se mantuvo la meta de crecimiento del dinero en poder del público (M1 ampliado: dinero en poder del público, depósitos a la vista y en cajas de ahorro en el sistema bancario) en el rango del 7%/9% interanual (recordar que en 2014 pasó del 10%/13% en el primer trimestre al 8%/10% en el último). Para el primer trimestre de 2016 la política sigue siendo contractiva y la meta se mantiene en el 7%/9%.

Por otro lado, y a la vista de la alta volatilidad observada en los mercados financieros internacionales, el BCU decidió empezar a intervenir en el mercado cambiario spot y forward desde la última semana del mes de julio con el fin de evitar una excesiva volatilidad. Dicha medida se acompañó a partir de mayo con la eliminación gradual de los encajes bancarios marginales en moneda extranjera.

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Obras de Infraestructura hasta 2030. En total la Agenda Nacional de Infraestructuras contempla más de 1.300 iniciativas por un monto superior a US$ 24.000 millones para el periodo 2015-2030, entre las que destacan obras públicas y de financiación público-privada. Son 386 iniciativas de la administración central por US$ 12.787 millones, 281 de empresas públicas por US$ 9.914 millones y 695 de organismos sociales por US$ 1.708 millones.

Para la actual legislatura la inversión en obras de infraestructura será de más de US$ 12.000 millones, cuyo 34% será financiado mediante participaciones público-privadas.
Proyectos PPP. Se firmó el primer proyecto bajo la fórmula PPP para la construcción de una cárcel con el consorcio conformado por las españolas Teyma Uruguay e Instalaciones Inabensa y la uruguaya Goddard Cattering Group Uruguay. Es para construir, conservar, operar y brindar servicios en la cárcel, mientras que el gobierno se ocupará de la seguridad. La cárcel constará de 25 edificios y tendrá 1.960 plazas. Por cada recluso el Estado le pagará al contratista 558 pesos ajustables por IPC (aproximadamente US$ 20,5) por día durante 27,5 años. Está en ejecución y su finalización prevista para fines 2017/principios 2018.

Se adoptó una nueva reglamentación para las PPP en el mes de septiembre de 2015, que agiliza los plazos. Mediante la misma, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) tiene previsto ejecutar ocho proyectos de restauración y recuperación de obras viales a través de la modalidad PPP, con una inversión cercana a los US$ 800 millones, uno ferroviario por 110 millones de dólares, otro educativo por 100 millones y otro hospitalario por 500 millones.

En 2016 se publicaron las licitaciones para cuatro proyectos viales y el ferroviario y el educativo. Como ya se ha dicho, el primer proyecto vial fue adjudicado al consorcio hispano-uruguayo SACYR/SACEEM.

Posición en Índices Internacionales. Uruguay se sitúa generalmente muy positivamente en los diferentes índices que se elaboran internacionalmente:

  • Índice de Democracia (The Economist): 19º mundial y y 1º de Latinoamérica.
  • Percepción de Corrupción (Transparencia Internacional): puesto 21 de 176 y país menos corrupto de América Latina.
  • Prosperidad (Legatum): Puesto 28 de 149 países, y 1º de Latinoamérica y el Caribe.
  • Crecimiento Inclusivo (Foro Económico Mundial): 6º entre 179 economías en desarrollo y 1º en Latinoamérica.
  • Implantación de gobierno electrónico (ONU): 34º entre los 193 países de la ONU y 1º en ALyC.
  • Facilidad para hacer negocios (TMF Group): 55º entre 95 y 1º en Sudamérica
  • Libertad económica (Fraser Institute): puesto 74º de 159 y 5° lugar en América Latina y el Caribe.
  • Competitividad (World Economic Forum): 73ª entre 138 países y 8º en América Latina
  • Transparencia Fiscal. El Foro Global sobre la Transparencia y el Intercambio de Información con Fines Fiscales, integrado por 126 países, aprobó por unanimidad el informe técnico de la Fase II para Uruguay, con la calificación de “cumplido mayormente”, lo que quiere decir que solo existen deficiencias menores. Para que Uruguay lograra superar esa fase, debió realizar algunos ajustes, como la firma de acuerdos de intercambio de información tributaria con “socios relevantes”, en especial Argentina y Brasil y la eliminación del régimen de sociedades anónimas con acciones al portador.

Ampliación del territorio marítimo. La Convención del Derecho del Mar otorgó a Uruguay la extensión de la plataforma continental hasta las 350 millas, con lo que pasó a tener menos tierra que mar. Son 83.000 mil km2 adicionales, lo cual puede constituir una oportunidad para explorar y explotar los recursos minerales bajo el suelo marino.

Conflicto con y Philip Morris. En un caso que generó la atención internacional hacia Uruguay, el país logró en julio de 2016 una histórica victoria sobre Philip Morris International (PMI) ante el Centro Internacional de Diferencias sobre Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, que rechazó una reclamación de la tabacalera sobre las leyes antitabaco impuestas en el país, que – alegaba PMI - violaban el tratado bilateral de inversiones con Suiza. El Ciadi determinó, además, que PMI debe pagar a Uruguay US$ 7 millones en concepto de los costos del proceso.
 

 

Volver a índice de Demanda y Coyuntura

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex