Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Analizando con mayor detalle la composición del PIB desde el punto de vista de la oferta el epígrafe con mayor peso es el del sector de hidrocarburos, como cabía esperar del país con las mayores reservas comprobadas de crudo del mundo y las octavas de gas: viene representando aproximadamente un 12% del PIB, más del 40% de los ingresos fiscales y alrededor del 96% de las exportaciones totales de Venezuela.

Por lo que respecta a otros componentes sectoriales del PIB, la industria manufacturera reflejó hasta 2018 una contracción de -21,3 en 2016 y de -29,8% en 2017, consecuencia de los enormes problemas que padece. Fundamentalmente: dramática escasez de materias primas e inputs intermedios nacionales y gran dificultad para importarlos por escasez de divisas, e incertidumbre del marco jurídico. Algunas consideraciones: diversas industrias manufactureras se ven especialmente afectadas por la escasez de insumos a suministrar por las empresas básicas; la escasez de divisas ha provocado que los industriales venezolanos mantengan una deuda con sus proveedores extranjeros que se estima en, al menos, 9.000 M$; las cargas laborales no hacen más que subir; el control de precios restringe la actividad empresarial; el racionamiento eléctrico condiciona los procesos productivos; la ineficiencia de los puertos (el tiempo promedio para nacionalizar la mercancía llega a 31 días) encarece los costes. Asimismo hay que resaltar que entre 2004 y 2015 el Gobierno expropió 1.171 empresas, el 30% del sector industrial: afortunadamente, este proceso parece haberse ralentizado en los últimos años si bien las expropiaciones continúan siendo utilizadas como amenazas veladas contra el sector privado. Como consecuencia de todo lo anterior, si bien el sector industrial en su conjunto continúa siendo el que más peso tiene en el PIB (alrededor del 14%) continúa decreciendo (en los 90s suponía el 18% del PIB) y apenas trabaja al 40% de su capacidad instalada.

También la construcción mostró un pobre resultado en 2015 con una contracción del -20,2% superando notablemente a la registrada en 2014, -10,2%, para 2016 cayó a -42,4% y -5.5% en 2017. El peso relativo de la construcción en el PIB viene reduciéndose en los últimos años hasta el actual 6% y la actividad es ejercida mayoritariamente por el sector público que representa el 60% (la mayor participación corresponde al sector petrolero).

Otro epígrafe que está mostrando un comportamiento negativo es el de la actividad comercial que en 2015 registra una contracción del -11,8%, reflejando una nueva contracción de -34,6 % para 2016 y de -32.06 % para 2017: la disminución del poder adquisitivo provocada por la altísima inflación, la escasez de productos y la ley de Precios Justos que limita los márgenes comerciales para la importación y la producción al 30%, calculados sobre estructuras discrecionales de costes y con penas de hasta 14 de años de prisión por incumplimiento, pueden ser  algunos de los factores que explican estos resultados.

Entre los principales sectores que parecen haber registrado resultados positivos en 2015 destacan: comunicaciones 2,2% (representando el 12% del PIB) y Producción servicios del Gobierno General con 1%. Desde 2016 se han venido contrayendo todos los sectores del PIB, destacando las caídas en el sector construcción -42% , comercio -34% e instituciones financieras y seguros -32%. Para 2018 se produce una nueva contracción generalizada exceptuando el sector de la minería, que tuvo un crecimiento de 2.1%

Desde la perspectiva de la demanda, el comportamiento negativo que está mostrando el PIB venezolano se explica por las fuertes caídas que están registrando tanto el consumo como la inversión privada y que neutralizan las aportaciones positivas al crecimiento de la demanda externa consecuencia, a su vez, de la caída de las importaciones.

Durante el primer semestre de 2019 continuó el desplome de la producción petrolera y de la economía, que además acumula su sexto año consecutivo de recesión. Al cierre de 2018, la economía venezolana ya arrastraba una caída acumulada del ingreso per cápita cercana al 50% desde 2013 (tan solo en 2018 cayó 18%), representando así el mayor desplome experimentado en tiempos modernos por país alguno que no haya estado en situación de guerra. El ingreso per cápita es hoy incluso inferior al del año 1950. Esta caída se ha exacerbado durante el primer semestre de 2019, estimando el Fondo Monetario Internacional que la economía declinará nuevamente en 2019, y que lo hará a la alarmante tasa de 25% en 2019.  Según las previsiones de crecimiento económico del Banco Mundial, anticipan una caída acumulada del PIB venezolano de 60% en los últimos seis años.

La hiperinflación seguirá siendo el principal tema a resolver. Si no se toman las correcciones podría cerrar 2019 por encima de 8,4 millones por ciento.  Otras proyecciones como la del Fondo Monetario Internacional (FMI) indican que podría culminar en 10.000.000%.

Por otro lado está la producción nacional. Se espera que 2019 sea el sexto año de retroceso del Producto Interno Bruto Venezolano (PIB), la mayoría de las firmas y analistas estima que en mayor o menor medida el deterioro se profundizará. El banco de inversión Torino Capital, calcula una caída de 2,1%, mientras la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) bajó su proyección sobre la economía venezolana una baja de 10%, desde 8% que estimaba en octubre.

La contracción esperada del PIB es de 21,8% para 2019, lo que implica una caída acumulada de 60,5% desde 2013, contracción comparable solo con conflictos bélicos en la historia económica (el país solo tiene 40% del tamaño que registró hace 6 años).

Un aspecto clave de este colapso está relacionado con la producción petrolera. La caída de más de 510.000 barriles diarios hasta noviembre de 2018 hace prever un mayor deterioro en 2019, lo que incluso pone al país en riesgo de dejar de ser exportador de petróleo, con un bombeo destinado básicamente al consumo interno y al pago de deudas con China y Rusia.

Según el Banco Mundial, el FMI y la CEPAL está prevista una nueva caída del PIB del en 2019, -25% Banco Mundial, -20% FMI, -20% CEPAL. El sector privado alcanza unos niveles de actividad por debajo del 20% de su capacidad instalada y se aprecia una aguda disminución del consumo interno. Se estima que el PIB se ha reducido desde unos 400.000 millones de US$ en 2012 hasta apenas 119.000 M$ actualmente.

Desequilibrio fiscal: déficit público entre el 17 y 24% PIB, según analistas; y un nivel de deuda superior al 110% PIB. Para 2019 se espera una reducción de las importaciones hasta unos 11.700 M$, descenso de la producción petrolífera y la continuidad de los subsidios.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

 

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)2015201620172018*
POR SECTORES DE ORIGEN 
AGROPECUARIO3,13,02,93,0
AGRICULTURA3,13,02,92,9
GANADERÍAn.dn.dn.dn.d
SILVICULTURA Y PESCAn.dn.dn.dn.d
INDUSTRIAL33,331,228,322,3
MINERÍA Y PETRÓLEO11,712,712,712,3
MANUFACTURAS13,011,510,18,5
CONSTRUCCIÓN6,24,32,41,5
ELECTRICIDAD Y AGUA2,42,73,13,3
SERVICIOS58,860,261,262,7
TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO11,512,814,416,5
COMERCIO8,77,35,84,8
FINANZAS7,66,04,83,3
INMOBILIARIO10,310,811,412,6
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA14,216,618,719,9
OTROS SERVICIOS6,56,76,15,6
TOTAL100100100100
POR COMPONENTES DEL GASTO 
CONSUMO:88,089,091,8n.d.
Consumo Privado69,770,768,9n.d.
Consumo Público18,218,322,9n.d.
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL:26,214,56,0n.d.
Formación Bruta de Capital Fijo23,415,510,0n.d.
Var. existencias2,9-0,9-4,0n.d.
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS13,214,016,6n.d.
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS (menos)30,918,614,4n.d.
DISCREPANCIA ESTADÍSTICA0,00,00,0n.d.
TOTAL96,598,9100,0n.d
Fuente: BCV * Estimado
Última actualización: julio 2019

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Venezuela continúa atrapada en la peor debacle económica de su historia. A medida que la hiperinflación arrecia y sigue cayendo la producción petrolera (apenas 750 millones de b/d actualmente), el poder de compra de los salarios se reduce (el índice de salarios reales ha caído 97,2% en los últimos doce meses), los hogares encuentran mayores motivos para emigrar (se estima que han emigrado unas cuatro millones de personas) y la oferta de capital humano cae. Desde 2015, de forma clara, intensa y contundente, explosionaron los fuertes desequilibrios macroeconómicos que venía gestando la economía venezolana desde años atrás, aceleradamente desde 2013, cerrando el ejercicio en una profunda recesión.

Tras las importantes tasas de crecimiento registradas en 2011 (+4,2%) y en 2012 (+5,6%), impulsadas en gran medida por la recuperación de los precios internacionales del crudo y el importante gasto público ejecutado en un contexto electoralista, la economía venezolana padeció un profundo deterioro a lo largo de 2013 que se agravó en 2014 y acelerándose en 2015, sumiendo a la economía en un agudo proceso recesivo con contracción del PIB, según cifras oficiales, del -5.7%, -16.3% en 2016. Se estima que para el año 2017 el Producto cayó en -14,1%  y para 2018 en 15,8%. En promedio, se calcula que el PIB se ha reducido en un 60% durante los últimos seis años, lo que ha llevado a que unas diez millones de personas vivan por debajo del umbral de pobreza.

Venezuela tiene la inflación más alta del mundo. A falta de cifras oficiales actualizadas, la Asamblea Nacional calcula la inflación siguiendo la metodología del Banco Central, según esta fuente, la inflación acumulada en 2017 fue de 2.616% y de 1.698.488% en 2018, equivalente a una inflación promedio mensual de 133% y mensual de 22%. En julio de 2019 la inflación mensual cayó a 33,8%, situándose la inflación acumulada en 274,69%.

El 28 de mayo de 2019 el BCV publicó cifras que no publicaba desde finales de 2015. Entre ellas, los datos actualizados figuran el PIB, la inflación y la balanza comercial.  En cuanto a precios, las estimaciones del BCV están por debajo de las estimaciones de la Asamblea Nacional.

Según el BCV el PIB total de la economía para el tercer trimestre 2018 fue de 75.312 BsS a precios constantes de 1997, que comparado con el cuarto trimestre de 2015, supone una caída de 49% del producto, confirmando de facto los datos estimados por organismos internacionales y oposición. También se encuentra en la cima del desempleo regional: el FMI lo sitúa en el 44% para 2019.

En este contexto inflacionario, el 20/08/2018 el Gobierno puso en marcha el “Plan de Recuperación y Prosperidad Económica” en el que destacan las siguientes medidas: 1- reconversión monetaria de 1:100.000 entre Bolívar Soberano y el Bolívar Fuerte, 2- eliminación de aranceles para agro-insumos y bienes de capital, 3- despenalización del tipo de cambio paralelo, 4- anclaje de la cotización del bolívar a la  pseudo criptomoneda oficial “PETRO” e incremento del salario mínimo en 5.900 % estableciéndolo en 1.800 Bs, 5-inclusión de las reservas petrolera del Bloque Ayacucho II de la Faja petrolera del Orinoco dentro de los activos contables del BCV y 6- incremento del precio interno de la gasolina, 7- incremento de la alícuota del IVA a 16%, 8- aumento de ratios de reserva legal a los bancos del 21,5% al 31% y relación de liquidez marginal del 31% al 40%. A partir diciembre fueron aumentados a 100% y 50%, respectivamente.

Transcurridos los 100 primeros días, el 29 de noviembre 2018 se anunció un segundo conjunto de medidas sintetizadas en el aumento del precio del Petro a 9.000 Bs, que se tradujo en un nuevo incremento del salario mínimo de 125%, que se situaba para esa fecha en 4.500 Bs. El 14 de enero 2019, fueron anunciadas nuevas medidas, se incrementó nuevamente el valor de la unidad de cuenta de la criptomoneda petro, que pasó de 9.000 a 36.000 Bs.S , en consecuencia  el salario mínimo , calculado en 1/2 petro, pasó de 4.500 a 18.000 Bs.S (400% de aumento) a partir del 15 de enero. Igualmente  se anunció, la continuación del plan de “precios acordados”, se aumentó el encaje legal bancario a 60% y se estableció la obligatoriedad de que las industrias básicas del estado facturen el 15% de su exportación en petros. El 1º de mayo de 2019 se estableció un nuevo incremento del salario mínimo que ahora se sitúa en 42.000,00 Bs, siendo éste el último aumento decretado, por lo que se prevé que se decrete un nuevo aumento del salario mínimo en las próximas semanas.

En resumen el plan económico de agosto de 2018 del gobierno ha sido poco exitoso, el salario se ha vuelto a aumentar en tres ocasiones, muy por debajo de la inflación, el default selectivo (estimado en 7.000 M$) de la deuda externa continúa y no se observa disposición para revertir esa situación.

Por lo que se refiere a las variables fiscales, el último dato oficial publicado a junio de 2015, es el relativo al déficit público de 2013, -1,9 % del PIB, si bien estas estadísticas se refieren exclusivamente al saldo fiscal del Gobierno Central sin tener en consideración los datos del resto de la Administración del Estado: según observadores independientes el déficit fiscal de Venezuela se ha podido situar  entre el 17 y el 26 % del PIB. Respecto al nivel de Deuda en términos de PIB, las estimaciones apuntan a unos porcentajes 105 % del PIB en 2017 y de 118% en 2018.

El directorio ejecutivo del FMI informó en 2018 que Venezuela no entregó a tiempo los datos sobre su actividad económica (importaciones, exportaciones y Seguridad Social). El FMI ofreció un ultimátum a Venezuela de seis meses, pues podría considerarse su expulsión y aparentemente Venezuela ha aportado estos datos. Esto podría explicar el motivo de la reciente publicación de datos oficiales (tras años sin hacerlo) por parte del BCV. En cualquier caso, el FMI se vería impedido de desembolsar asistencia a Venezuela en ausencia del informe de evaluación (Art. IV) desde 2004.

Con relación al sector exterior, el deterioro de los precios del petróleo en el mercado internacional afectó los principales indicadores del sector externo En 2016, la cuenta corriente mostró un déficit de 3.870 M$,  que se explica por el superávit alcanzado en la balanza de mercancías de 11.033 M$ y por los balances negativos en las cuentas de servicios y de renta de 8.159 M$ y 6.918 M$, y, sin embargo, se amortizaron 10.886 M$ en concepto de deuda pública externa. Las importaciones en 2016 alcanzaron la cifra de 18.600 M$, es decir, una contracción del 51% con respecto al nivel observado en 2015, convirtiéndose en el mecanismo predilecto empleado por el Gobierno para enfrentar la crisis. En 2017 las importaciones se redujeron hasta 12.023 M$, un 27% menos que el año anterior. En 2018, produjo una ligera recuperación hasta 14.866 M$ mientras que las exportaciones se situaron en 33.677 M$.

El superávit de la balanza de mercancías para 2018 obedeció, principalmente, al descenso en las ventas externas globales (-26,0%), sobre todo las petroleras por efecto de la caída en el precio promedio de la cesta petrolera venezolana y del descenso de la  producción, que fue menor al observado para las importaciones de bienes (-51%). En 2017 el superávit de la balanza de mercancías fue de 20.007 M$ cayendo a 18.811 M$ para 2018. El sector público realiza el 77% de las importaciones (15,1% en 2005).

En cuanto al nivel de reservas internacionales, a finales de 2015 alcanzaban la cifra de 16.367 M$, 25.8% por debajo del nivel de 2014. A finales de 2017 la cifra fue de 10.992 M$. A diciembre de 2018 las reservas internacionales se sitúan en 8.862 M$, de los que unos 7.600 M$ son oro monetario. En agosto de 2019 se sitúan en 8.311 M$. Se estima que los DEG alcancen actualmente 810 M$, y 450 M$ sea la posición de reservas en el FMI.

Por otro lado la producción petrolera en julio 2019, cayó a 0.770 mbd según fuentes primarias reflejando un contracción sobre los 1.51 mbd registrados en diciembre, mientras que fuentes secundarias reportaron a la OPEP que la producción fue de 0.742 mbd. Se estima que la producción podría caer hasta 0.500 mbd para finales de 2019.

Según el índice EMBI, el riesgo país se sitúa en agosto de 2019 en 11.179 (prácticamente el doble del registrado en abril, 5.512) y la calificación de riesgo es con mucho la peor del mundo: Caa3, de Moody´s y RD, de Fitch. Standard & Poor´s la clasificación del crédito de Venezuela en moneda extranjera de corto y largo plazo se mantiene en 'SD' y 'D'.

 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS 2015201620172018
PIB    
PIB (M$ a precios corrientes)185.000154.000137.000119.000
Tasa de variación real (%)-6,2-16,3-16,1-17,7
Tasa de variación nominal (%)-5,716,518,3n.d.
INFLACIÓN    
Media anual (%)121,70254,91.5161.620.000
Fin de período (%)180,9274,42.6161.698.488
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL    
Media anual (%)20202020
Fin de período (%)22,0322,4922,5822,11
EMPLEO Y TASA DE PARO    
Población (x 1.000 habitantes)30.62031.02831.58231.940
Población activa (x 1.000 habitantes)14.00614.12414.07513.945
% Desempleo sobre población activa6,810,315,819,6
DÉFICIT /a    
% de PIB-15,6-15,1-17,7-24,2
DEUDA PÚBLICA /b    
en M$171.999148.707146.262147.500
en % de PIB93%97%107%124%
EXPORTACIONES DE BIENES /c    
en M$37.23627.40334.03433.677
% variación respecto a período anterior-50%-26%24%-1%
IMPORTACIONES DE BIENES /c    
en M$33.30816.37012.02314.866
% variación respecto a período anterior-70%-51%-27%24%
SALDO B. COMERCIAL    
en M$3.92811.03322.00718.811
en % de PIB2,1%7,2%16%16%
SALDO B. CUENTA CORRIENTE    
en M$- 16.051- 3.8708.7066.298
en % de PIB-8,7%-2,5%6,4%5,3%
DEUDA EXTERNA /d    
en M$124.918127.507113.161111.146
en % de PIB68%82,8%82,6%93,4%
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA/b    
en M$17.29316.35413.48412.339
en % de exportaciones de b. y s.46,4459,6839,6236,64
RESERVAS INTERNACIONALES    
en M$16.36710.9959.6628.837
en meses de importación de b. y s.5,98,13,43,2
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA    
en M$7691.068- 68886
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR    
media anual0,000630,0010,001107,6
fin de período *13,56723.336638
Fuentes: Banco Central de Venezuela-BCV, Instituto Nacional de Estadística de Venezuela-INE, Ministerio de Economía y Finanzas MEFBD. /a:Estimado no se publican datos para el conjunto de la Administración del Estado /b:interna y externa, restringida al Gobierno Central, no incluye PDVSA, Ministerio de Finanzas /c: FOB, /d: pública y privada, restringida al Gobierno Central no incluye PDVSA* en IIIT 2018 se realizó una reconversión monetaria, el tipo de cambio se expresa en B soberanos para todos los años
Última actualización: julio 2019
   

 

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Principales objetivos de política económica

Durante 2017, como en años anteriores, la política económica viene supeditada teóricamente a la consolidación de la revolución bolivariana y a la consecución de los objetivos plasmados en el Plan Patria 2013-2019. Para ello, en lugar de aplicar medidas ortodoxas de política económica que permitieran corregir los graves desequilibrios que padece la economía venezolana (fiscal, de precios y cambiario principalmente), el Gobierno ha venido desarrollando una política económica que no ha hecho sino profundizar en un ineficiente y abultado gasto público, presiones inflacionistas, depreciación de la moneda, controles cambiarios y controles de precios.

Así, tanto la política fiscal como monetaria han tenido un marcado carácter expansivo que han generado un insostenible déficit público y un impresionante aumento de la liquidez monetaria y sus efectos inflacionistas, al tiempo que se ha mantenido el desplazamiento del sector privado, la desindustrialización del país y el casi único protagonismo del petróleo tanto desde el punto de vista de la producción como de la exportación venezolanas. En este contexto, las importaciones adquieren una importancia extraordinaria y el Estado reparte las divisas provenientes de las exportaciones del petróleo adjudicando discrecionalmente dólares baratos, aumentando continuamente la nómina pública y otorgando subsidios desmesurados.

Como aspectos positivos hay que mencionar que desde 2004 se han mejorado los indicadores sociales pero ello a costa de un tremendo empeoramiento de los desequilibrios macroeconómicos que han llevado a un fuerte aumento de las vulnerabilidades externas e internas de la economía.

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Previsiones macroeconómicas

Las proyecciones del FMI de desempleo para Venezuela apuntan a una tasa del 34,3% en 2018 y de 39% para 2019, significativamente más alto del 27,1% registrado el año pasado. 

Las previsiones oficiales para 2019 reflejadas en la correspondiente Ley de Presupuesto estiman un presupuesto de 36 billones de bolívares, que cuadruplica el monto del presupuesto del año anterior, calculado en 8 millones 479.301 millones. De este total, 26,1 billones de bolívares están destinados a áreas prioritarias como educación, salud, defensa, alimentación y producción, bajo los supuestos de un precio medio del petróleo de 30 $/b y dos tipos de cambio flotante (uno fijado inicialmente en 10 Bs/US$ y otro, el Dicom, en 3.336 Bs/US$ en 2017), un descenso del PIB en términos reales del -7% (-14,1% según analistas independientes) y una inflación de entre el 800% y el 1.100%.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) informó el pasado 29 de julio de 2019, que las previsiones de contracción en Venezuela se elevan hasta el 35% para 2019, frente al 25% calculado hace tres meses, mientras que estima una inflacion por debajo de 1.000.000% respondiendo a la desaceleracion en la inflacion mensual que muestra el pais desde febrero a raiz de las medidas que ha implementado el BCV de incrementar encajes, asi como tambien, por algunas operaciones en el mercado cambiario.

Tambien esperan que la economía de Venezuela se contraiga en un 35% en 2019, y otro 10% en 2020; un colapso mayor que el proyectado en diciembre 2018 y que genera un arrastre considerable en el crecimiento para la región.

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Política fiscal y presupuestaria

El Fondo Monetario Internacional (FMI) en su nuevo informe de perspectivas economicas globales que se dinfundió en julio 2019 indica que prevé que Venezuela tendrá al cierre de 2019 una inflación de 1.000.000% y proyecta que la economía caerá este año en 35%.

La política fiscal desarrollada en Venezuela, basada en un gasto público a veces desmesurado e ineficiente y en ocasiones incontrolado, es excesivamente expansiva y es el origen de los problemas económicos que padece el país; paralelamente, la opción escogida de monetización de los elevadísimos déficit públicos alcanzados exige una política monetaria igualmente expansiva en exceso que, entre otros males, provoca las mayores tasas de inflación del mundo.

La última información publicada se refiere al déficit público de 2013 referido exclusivamente al del Gobierno Central sin incluir al del resto del sector público: según esa información, el déficit fue del 1,9% del PIB con un gasto público de 102,7 M$ y unos ingresos de 95,5 M$. Siguen sin publicarse datos pero todos los observadores coinciden en señalar que el déficit público total, no solo el del Gobierno Central, ha podido alcanzar la insoportable tasa del -16/-18% del PIB.

Según los datos para 2013, el gasto público (22,8 % del PIB) fue  principalmente gasto corriente, 83%, con una subida del 39% respecto a 2012. Pero en el análisis de la política fiscal que se aplica en Venezuela y, más concretamente, en el del gasto público hay que tener muy presente que son muchos los actores que intervienen en su ejecución y que no se dispone de información puntual sobre sus actuaciones: las cifras oficiales no incluyen los presupuestos paralelos gestionados por diversas entidades. Cuando se inició el boom de ingresos en 2004, el Gobierno comenzó a crear un gasto paralelo a través de fondos especiales y opacos, ajenos al control de la Asamblea Nacional, sobre cuya gestión no se publica información oficial: estos fondos se encargan, en principio, de financiar proyectos sociales y cubrir las insuficiencias de recursos de los entes oficiales. Asimismo, hay que tener también en cuenta el caso de PDVSA, importantísima unidad de gasto sobre cuya situación financiera es complicado hacer valoraciones exactas pues a la habitual incertidumbre con relación al precio del petróleo hay que agregar las dudas sobre el monto exacto de su producción, exportación,  plan de inversiones, costes y endeudamiento.

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Política monetaria

Como acompañamiento de la política fiscal expansiva, desde 2006 el Gobierno aplica una exageradamente expansiva política monetaria que se materializa en continuos y progresivos incrementos de la liquidez monetaria (M2). En 2014 aumentó un 65%, en 2015 aumento 100,5, en 2016 159% y 1.123 % en 2017 de acuerdo a las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela.Para 2018 las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela indican una Liquidez Monetaria (Var%) de 63.257,25%.


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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

La Bolsa de Valores de Caracas (BVC) es la única operativa en el país, tras la desaparición de la de Maracaibo. La BVC es una institución de carácter privado que actúa bajo la vigilancia de la Comisión Nacional de Valores (CNV). La BVC está operada mediante sociedades de corretaje, éstas son empresas autorizadas por la CNV para realizar todas aquellas actividades de intermediación de títulos valores y actividades conexas. Cuando una sociedad de corretaje es admitida en una bolsa de valores puede emplear la denominación de Casa de Bolsa. A la Bolsa de Valores de Caracas pertenecen 63 casas de bolsa, siendo cada una propietaria de una acción y habiendo sido aprobado su ingreso como miembro por la institución. La Bolsa de Valores de Caracas se encuentra en el octavo lugar en América Latina, de un total de 17 Bolsas en la región.

Todas las operaciones se realizan a través del Sistema Integrado Bursátil Electrónico (SIBE) La Bolsa de Caracas cuenta con tres índices, uno de carácter general, el Índice Bursátil de Capitalización (IBC), y dos sectoriales, el financiero y el industrial. El IBC es el promedio aritmético de la capitalización de una muestra de 11 títulos escogidos sin discriminar el tipo de actividad a los cuales pertenecen (los 4 con los que se obtiene el índice financiero, y los 7 que conforman el industrial), mientras que los Índices Financiero e Industrial tienen canastas diferentes. Los índices son calculados diariamente por la BVC y de su administración se ocupa un comité creado para tal fin.

Este índice IBC ha mostrado desde el año 2008 una tendencia creciente. En 2014 cerró en 3.974,02 (54,2% respecto al mismo período del año anterior). A diciembre 2016 acumuló un alza de 300% al pasar de 3.980.76 puntos a 15.384,26 puntos y casi un 600% en los últimos 12 meses. Según el Informe semestral del Mercado de Valores (enero a junio de 2018) en 2018 se registró un récord de variaciones elevándose el Índice Bursátil Caracas a niveles de 3.667,80 puntos (+190,37%); el índice financiero a 6.335,55 (+193,40%) y el índice industrial con variación de 145,56% culminando en 1.209,16.  

Aunque Venezuela no registra una cultura en torno a la actividad bursátil, es significativo el dato según el cual las ganancias de la Bolsa de Valores de Caracas cierran el primer semestre de 2018 en 7.409,19% y que el monto efectivo de la Bolsa (el total de las negociaciones realizadas) pasó de Bs 44,9 millardos en el primer semestre de 2017 a Bs 8,6 billones en el mismo período de 2018.

Al comportamiento anterior se suman los siguientes resultados: durante el primer semestre de 2018, se registraron en el mercado regular 21 mil 945 operaciones, lo que representa un incremento de 109,78% respecto al mismo período en el año 2017. La cantidad de acciones transadas se elevó 66,64%, siendo el mayor incremento el registrado en el monto efectivo transado, el cual finaliza el semestre con una variación de 16 mil 418,41%, respecto al primer semestre de 2017.

Según el informe, los inversionistas individuales representan 83,84% y 16,5% son personas jurídicas del país o del extranjero. La cantidad total de inversionistas en la Bolsa se ha incrementado en 196% este año respecto al 2017. En concreto, el número de personas naturales ha aumentado en lo que va del año en 230,5% y la cantidad de personas jurídicas en 101,8%. Una información que revela lo atractivo que resulta hoy la actividad bursátil para los inversionistas.

Los diez títulos más negociados en este período son: Grupo Zuliano, Mercantil Servicios Financieros (clase B), Banco Nacional de Crédito, Fondo de Valores Inmobiliarios (clase B), Banco Provincial, Proagro, Bolsa de Valores de Caracas, Envases Venezolanos, Ron Santa Teresa. La capitalización en la Bolsa de Valores de Caracas creció 917% respecto al año 2017. En marzo de 2018, alcanzó 696 millardos de bolívares. De los 25 títulos que se transaron, 20 cerraron con valoraciones positivas. 

Entre los sectores que presentaron mayor crecimiento se encuentran: la banca comercial con 491,4 millardos de bolívares, agricultura, pesca con 81,7 millardos de bolívares. También participan manufactura, construcción, servicios, banca hipotecaria, compañías de seguro, y bienes e inmuebles.

Sobre el incremento en la cotización de las acciones en la Bolsa, los inversionistas están dirigiendo su mirada hacia este espacio para combatir la inflación, proteger los bolívares y hacer cobertura. 

 

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