Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

Dentro del sector primario, destaca la minería que supuso en 2020 un 6,8% de la economía sudafricana. Destacan las grandes explotaciones de carbón y de piedras preciosas del país. La gran riqueza mineral de Sudáfrica constituyó la base sobre la que se inició el desarrollo económico en sus orígenes. Sin embargo, la minería está en retroceso como consecuencia del desarrollo de otros sectores, el agotamiento de algunas explotaciones y la conflictividad laboral e incertidumbre regulatoria. La agricultura, la ganadería y la pesca aportan el 2,7% del PIB, pero emplean aproximadamente un 10% de la mano de obra del país.

En el sector secundario, la industria supone un 11,6% de la economía, mientras que la construcción no llega al 3%. El restante 2,1%, lo aporta la producción de electricidad, agua y gas. Dentro de la industria, destaca la automoción, química y petroquímica. El sector siderúrgico está viéndose negativamente afectado por el progresivo aumento en el precio de la electricidad.

En el sector terciario, destaca el sector financiero y de servicios a empresas que representa más del 21% del PIB del país. Le siguen en importancia los servicios públicos (16,7%) y el sector comercial (alrededor del 13%) cuyas grandes compañías de distribución están también sólidamente establecidas en los países vecinos.

Precios contantes, millones de rands

SECTORES DE LA ACTIVIDAD 2018 % 2019 % 2020 %
SECTOR PRIMARIO 304.671 9,7% 295.203 9,4% 279.521 9,5%
Agricultura, silvicultura y pesca 74.157 2,4% 69.049 2,2% 78.069 2,7%
Minería 230.514 7,3% 226.154 7,2% 201.452 6,8%
SECTOR SECUNDARIO 560.481 17,8% 553.600 17,6% 483.709 16,5%
Agua, gas y electricidad 65.932 2,1% 65.619 2,1% 61.369 2,1%
Construcción 107.665 3,4% 104.150 3,3% 82.977 2,8%
Industria 386.884 12,3% 383.831 12,2% 339.363 11,6%
SECTOR TERCIARIO 1.994.453 63,4% 2.017.745 64,1% 1.908.745 65%
Comercio y hostelería 431.669 13,7% 431.720 13,7% 392.300 13,4%
Transportes y comunicaciones 273.193 8,7% 272.179 8,6% 231.899 7,9%
Finanzas y servicios a las empresas 640.368 20,4% 655.040 20,8% 626.055 21,3%
Servicios públicos 478.693 15,2% 486.617 15,5% 490.228 16,7%
Otros servicios sociales y personales 170.530 5,4% 172.189 5,5% 168.263 5,7%
TOTAL 2.859.605 91%* 2.866.548 91,0%* 2.671.974 91,0%*

Fuente: Statistics South Africa, junio 2020.
*La suma total de los porcentajes no equivale al 100% ya que faltan los ingresos públicos obtenidos al restar las subvenciones de los impuestos recaudados.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

Precios contantes, millones de rands

SECTORES DE LA ACTIVIDAD 2017 % 2018 % 2019 %
SECTOR PRIMARIO 312.037 10,0% 304.671 9,7% 295.203 9,4%
Agricultura, silvicultura y pesca 77.515 2,5% 74.157 2,4% 69.049 2,2%
Minería 234.522 7,5% 230.514 7,3% 226.154 7,2%
SECTOR SECUNDARIO 557.526 17,9% 560.481 17,8% 553.600 17,6%
Agua, gas y electricidad 65.329 2,1% 65.932 2,1% 65.619 2,1%
Construcción 109.008 3,5% 107.665 3,4% 104.150 3,3%
Industria 383.189 12,3% 386.884 12,3% 383.831 12,2%
SECTOR TERCIARIO 1.968.520 63,1% 1.994.453 63,4% 2.017.745 64,1%
Comercio y hostelería 429.224 13,8% 431.669 13,7% 431.720 13,7%
Transportes y comunicaciones 268.993 8,6% 273.193 8,7% 272.179 8,6%
Finanzas y servicios a las empresas 628.972 20,2% 640.368 20,4% 655.040 20,8%
Servicios públicos 472.497 15,1% 478.693 15,2% 486.617 15,5%
Otros servicios sociales y personales 168.834 5,4% 170.530 5,4% 172.189 5,5%
TOTAL 2.838.083 91,0%* 2.859.605 91%* 2.866.548 91,0%*

Fuente: Statistics South Africa, junio 2020.
*La suma total de los porcentajes no equivale al 100% ya que faltan los ingresos públicos obtenidos al restar las subvenciones de los impuestos recaudados.

En el lado de la demanda del PIB de 2019, el capítulo más importante lo constituyó el consumo, en el cual destaca el privado, un 62% del total, frente al público que supuso tan solo el 20,6%. La inversión no alcanzó el 19% el pasado año.

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Crecimiento económico
Sudáfrica ya venía sufriendo una crisis económica desde el 2015 causada principalmente por los problemas que tiene el país de productividad: la ineficiencia en las empresas e infraestructuras, una mano de obra no cualificada, los numerosos casos de corrupción y una excesiva carga burocrática. En el último trimestre de 2019 Sudáfrica entró en una recesión técnica y se ha venido rebajando la calificación crediticia por las principales agencias.
Los problemas en el suministro eléctrico que vienen dándose en los últimos años afectan gravemente a toda la actividad productiva y son una clara manifestación de la urgencia de implementar reformas estructurales. En particular, el sector minero y manufacturero, ambos claves en las exportaciones del país, se han visto profundamente perjudicados en el último año.
La pandemia y las medidas para combatirla, implantadas desde finales de marzo de 2020, han deteriorado significativamente todos los indicadores macroeconómicos. La economía se contrajo un 7% respecto a 2019 en gran medida por un confinamiento muy estricto y prolongado. Con la relajación de estas medidas, se produjo una cierta recuperación económica en los últimos trimestres del 2020 y el FMI prevé una recuperación del 3,1% para 2021.
El presidente Ramaphosa anunció a mediados de octubre de 2020 el Plan Económico de Recuperación, centrado en cuatro estrategias: despliegue masivo de infraestructuras, creación de empleos públicos temporales, ampliar la capacidad de generación de energía eléctrica e impulso de la industria local.

Cuentas públicas

El deterioro en las cuentas públicas observado en los últimos años ha llevado a la pérdida de credibilidad que se ha acentuado con el impacto económico de la pandemia y del confinamiento. La agencia Moody's ha rebajado la calificación crediticia soberana de Sudáfrica a Ba2, lo que significa que se considera ‘bono basura’ por parte de las tres principales agencias internacionales (las agencias Fitch y S&P también han ido rebajando progresivamente su calificación desde 2013).
El desencadenante ha sido el deterioro fiscal de Sudáfrica, donde el FMI prevé que la deuda pública que en  2020 ha sido de 77.1% alcance el 87.3% del PIB en el 2023, y la falta de reformas económicas estructurales. Debido a la rebaja, los economistas esperan que aumenten los costos de endeudamiento de Sudáfrica y que el consecuente aumento de las salidas de capital debilite aún más el tipo de cambio rand / dólar estadounidense.
El país africano debe hacer frente a los gastos derivados de los programas de alivio social adoptados durante el confinamiento y a la caída de ingresos provocada por la pérdida de impuestos (aproximadamente 4.800 millones de dólares). Además, otro de los retos es la rigidez de los gastos, derivada de la inexistencia de medidas contundentes para controlarlos, y las políticas económicas intervencionistas, como la necesidad de mantener viva la empresa pública de electricidad y de rescatar a la aerolínea de bandera, fuertemente endeudada. Sólo en el año 2020, el rescate de South African Airways supuso un total de 1.640 millones de dólares. Todo esto ha supuesto un aumento del déficit presupuestario en los últimos años, alcanzando un total de 6,2% del PIB en 2019 e incrementándose en el 2020 al 15,7%.

Inflación y política monetaria

El IPC de 2020 subió al 3,3% respecto al año anterior. Esto refleja la debilidad de la demanda tras el confinamiento. El banco central sudafricano ha reaccionado agresivamente, reduciendo significativamente el tipo de interés director. El recorte fue de 100 puntos básicos en marzo, otros 50 puntos en mayo y 25 en julio hasta situarlo en el 3,5%, manteniéndose este porcentaje en febrero de 2021.
Sector exterior y tipo de cambio
En los últimos años, el rand mantuvo un nivel depreciado en comparativa histórica llegando en agosto de 2020 a situarse en los 20.58 rand/euro, debido principalmente a la huida generalizada de capitales de los mercados emergentes y la llegada de la pandemia y del confinamiento al país. Tras superar la primera ola, con la apertura de sus fronteras se ha alcanzado una cierta estabilidad en la moneda. A principios de abril de 2021 el tipo de cambio es de alrededor de 17,22 rands por 1 euro.

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

DATOS ECONÓMICOS 2016 2017 2018 2019 2020
PIB
PIB M.USD (3) 296.273 349.433 368.135 358.839 282.590
Tasa de variación real (%) (1) 0,4 1,4 0,8  0,2 -8
(Q3 2020)
INFLACIÓN
Media anual (%) (1) 6,4 5,3 4,7 4,1 3.3
Fin de período (%) (1) 6,8 4,7 4,5 4,0 3,3
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) (2) 6,90 6,88 6,59 6,63 3.5
Fin de período (%) (2) 7 6,75 6,75  6,5 3,5
(dic 2020)
EMPLEO Y TASA DE PARO
Población (x1.000 habitantes) (1) 55.653 55.700 57.700 58.775 59.622
Población activa (x1.000 habitantes) (1) 21.849 22.051 22.668 23.109 22.257
(dic 2020)
% Desempleo sobre población activa (1) 26,5 26,7 27,1 26,9 28,7
DEUDA PÚBLICA
BRUTA en M.USD (3) 152.468 183.987 208.769 207.162 232.926 (dic 2020)
en % de PIB (3) 51,46 53,02 56,71 62.2 77.1 (dic 2020)
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
en MM.USD (4) 91 104 110 112 114
% variación respecto periodo anterior (7) -5,22 14,3 5,8 1,8 1,8
IMPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
en MM.USD (4) 89 99 109 110 113
% variación respecto periodo anterior (7) -11 11,2 10,1 0,9 2,7
SALDO B. COMERCIAL
en M.USD (4) 1,6 4.480 1.266 1.769 14.800
en % de PIB (4) 0,5 1.4 0.5 0,8 5.7
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en M.USD (4) -8.883 -8.878 -13.073 -10.607 6.522
en % de PIB (4) -2,9 -2,5 -3,5 -3.0 2.2
DEUDA EXTERNA 
en M.USD (2) 143.396 173.319 172.287 189.108 156.340
(junio 2020)
en % de PIB (4) 48.4 49.6 48.8 52.7 55
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en M.USD (6) 13.921 14.705 23.383 17.974 n.d.
en % de exportaciones de b. y s. (6) 14,3 13,4 19,9 19.9 n.d.
RESERVAS INTERNACIONALES
en M.USD (6) 47.180 50.723  51.600 53.800 55.013
en meses de importación de b. y s. (6) 5,47 5,26 4,84 5,4 8,1(nov 2020)
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en M. USD (5) 2.235 2.007  5.334 4.625 n.d
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual (2) 14,71 13,30 13,23 14,43 16.46
fin de período (2) 13,62 12,29 14,36  14,11 14,65

Fuentes: (1) STATS South Africa; (2) SA Reserve Bank; (3) IMF World Economic Outlook Database, October; (4) SARB boletín trimestral (5) UNCTAD - World Investment Report; (6) World Bank; (7) Elaboración propia con datos de la propia tabla.

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Principales objetivos de política económica

En 2013, el gobierno aprobó el ambicioso Plan de Desarrollo Nacional 2030, el programa que sirve de referencia a largo plazo para el diseño de la política económica, industrial y social del país. El objetivo principal es reducir significativamente la pobreza y la desigualdad en Sudáfrica en 2030. Según este, el Índice de Gini debe disminuir hasta el 0,6. Para ello, las metas a cumplir son las siguientes: aumentar el empleo y la renta per cápita; invertir en educación (mejorar tanto la oferta como la calidad), sanidad y transporte público; obtener seguridad alimenticia y asegurar que la propiedad de los activos productivos está repartida en toda la población.

La política económica sudafricana se caracteriza por ser desarrollista e intervencionista. El sector público es el protagonista y motor del crecimiento económico e interviene a través de numerosas empresas públicas y agencias que proporcionan gran número de servicios y productos. Se pone especial énfasis en el desarrollo de la industria, para lo que se ha diseñado un plan específico: Industrial Policy Action Plan (IPAP). Los ministerios que dirigen la política económica del país se encargan de seleccionar qué sectores son los estratégicos para liderar el país y se establecen medidas de corte proteccionista: subsidios y ayudas fiscales, principalmente. En particular, el Gobierno ha categorizado como sectores prioritarios y multiplicadores del crecimiento al de la automoción, la fabricación de metales, equipos ferroviarios, plásticos y la industria farmacéutica y química. En el largo plazo, aparecen el sector minero, energético y las TIC.

En cuanto a la desigualdad, el Gobierno ha retomado el debate político sobre las políticas de redistribución de la tierra, una reivindicación histórica en la lucha contra el apartheid. En 2018 la ANC anunció la voluntad de modificar la Constitución para permitir la expropiación sin compensación. Hoy en día la posición del Ejecutivo no es clara ya que existe una división interna en el partido, lo que ha incrementado la incertidumbre sobre este asunto. 

En el corto plazo, el empeoramiento de los indicadores financieros y las rebajas en la calificación crediticia en los últimos años, están forzando al gobierno a otorgar prioridad a la consolidación de las cuentas públicas, lo cual pasa necesariamente por el saneamiento de las empresas públicas, en especial de SOUTH AFRICAN AIRWAYS y ESKOM. Estas empresas estarían quebradas si no fuera por los rescates regulares que reciben del presupuesto nacional.

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Previsiones macroeconómicas

A pesar de las enormes potencialidades de la economía, el escenario más probable para el futuro económico del país es el un progresivo declive. Más allá de que el crecimiento económico de Sudáfrica se haya apoyado históricamente en la construcción de monopolios y el otorgamiento de ventajas y privilegios a determinados sectores y colectivos, el país da muestras de agotamiento de su modelo económico post-1994 y, más allá de las declaraciones, los cambios que se introducen son sistemáticamente dirigidos a restringir la competencia o en todo caso a propiciar a la sustitución de unos colectivos monopolistas y rentistas por otros. Al tiempo que el país cae en productividad de forma sostenida, se produce un silencioso éxodo de cuadros y profesionales formados que no encuentran aquí oportunidades o que las saben fuera de su alcance debido a la preponderancia de las políticas de reparación de las injusticias asociadas al apartheid sobre cualquier consideración de mérito o eficacia. Los limitados recursos fiscales se dedican a sostener empresas públicas que como en el caso de la eléctrica tienen hasta cuatro veces más empleados de los que el Banco Mundial en un estudio de 2016 consideraba necesarios.

Con todo, la economía tiene un tamaño muy suficiente y una clase media amplia que no cabe ignorar.

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Política fiscal y presupuestaria

Cuentas públicas

El deterioro sostenido de las cuentas públicas en los últimos años ha llevado a una pérdida de credibilidad acentuada con el impacto económico de la pandemia y del confinamiento. Las  principales agencias de calificación crediticia han ido rebajando desde 2013 la calificación soberana de Sudáfrica hasta el Ba2, lo que significa que la deuda pública sudafricana se considera bono especulativo.

El FMI prevé que la deuda pública que en octubre de 2020 fue de 78.8% alcance el 87.3% del PIB en el 2023. Debido a la rebaja en la calificación crediticia, se espera que aumente de manera duradera el costo del endeudamiento de Sudáfrica.

A corto plazo el país debe hacer frente a los gastos derivados de los programas de alivio social adoptados durante el confinamiento y a la caída de ingresos provocada por la pérdida de impuestos (aproximadamente 4.800 millones de dólares).

De forma estructural, destaca la rigidez de los gastos, derivada de la inexistencia de medidas contundentes para controlarlos, las políticas económicas intervencionistas y las reiteradas y abultadas aportaciones para mantener viva la empresa de electricidad –técnicamente quebrada según la auditoría de 2020 y con unos niveles de deuda dos veces superiores a los que podría mantener sin inyecciones de capital desde el gobierno-  y rescatar la aerolínea de bandera. Sólo en el año 2020, el rescate de South African Airways supuso un total de 1.640 millones de dólares.

Así el déficit alcanzó el 6,2% del PIB en 2019 y se incrementó en el 2020 al 15,7% con la llegada de la pandemia y el contundente confinamiento impuesto por el gobierno. Todo lo anterior condujo, el 28 de julio de 2020, a que el FMI aprobara una ayuda financiera a Sudáfrica de 4.300 millones de dólares

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Política monetaria

Inflación y política monetaria

El IPC de enero de 2021 registró un 3,16% respecto al año anterior. Estos porcentajes reflejan la debilidad de la demanda tras el confinamiento. El banco central sudafricano ha reaccionado agresivamente a lo largo de 2020 reduciendo significativamente el tipo de interés director. El recorte fue de 100 puntos básicos en marzo, otros 50 puntos en mayo y 25 en julio hasta situarlo en el 3,5%, manteniéndose este nivel en febrero de 2021.

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

Las reformas estructurales tan esperadas y necesarias han sido inexistentes en los últimos años. No ha habido reformas estructurales para flexibilizar la legislación laboral o de visados, ni tampoco modificaciones en el sistema educativo, privatizaciones de empresas públicas, una reducción de las cargas administrativas o ayudas para la promoción de la investigación, el desarrollo y la innovación. La nueva administración se ha centrado en el problema más urgente: la gobernanza y sostenibilidad financiera de las empresas públicas.

Por otra parte, el Gobierno se ha propuesto facilitar la resolución de obstáculos legales y administrativos que la inversión extranjera encuentra en el país y está llevando a cabo grandes esfuerzos a nivel diplomático y legislativo para lograrlo. Reflejo de lo anterior es la ley de regulación de inversiones exteriores que entró en vigor en 2018 y que introdujo certidumbre jurídica. A pesar de ello, la ley ha sido duramente criticada sobretodo por representantes de la Unión Europea.

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