Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Evolución reciente del PIB

La economía argentina tiene una tendencia histórica a alternar períodos de fuerte crecimiento con crisis significativas.

Tras la crisis de 2001 y 2002, que llevó al "corralito" y supuso una contracción del PIB del 20,9% en 4 años, Argentina comenzó a experimentar una cierta mejora que se transformó en un crecimiento robusto en el período 2003-2007 (a tasas del 8% anual), principalmente debido al aumento del consumo privado y la inversión. Las exportaciones también jugaron un rol importante en la recuperación, con un crecimiento sostenido a lo largo de los últimos años.

En 2008 el fuerte crecimiento se vio frenado por la crisis internacional y por el enfrentamiento entre el Gobierno y el campo, que paralizó parte de la actividad económica del país durante cuatro meses. La tasa de crecimiento del PIB ese año se vio reducida con respecto a los cinco años previos, alcanzando el 6,8%.

Esta tendencia negativa iniciada en 2008 se vio acentuada en 2009, cuando se produjo un estancamiento de la actividad: el crecimiento del PIB fue del 0,9%. Este estancamiento se debió a la crisis financiera internacional unida a la fuerte sequía que tuvo lugar en al primera mitad del año pasado. Pero en el último trimestre de 2009 comenzó a observarse una recuperación de la economía que se confirmó en los primeros meses de 2010 y finalmente el año cerró con un crecimiento del 9,2%, gracias a la buena cosecha de soja, al dinamismo de la industria, al fuerte incremento del gasto público, que ha permitido la recuperación de la demanda interna; y a la evolución de las monedas de los principales socios comerciales de Argentina (entre ellos, Brasil).

Resumiendo, el PIB de Argentina creció a una tasa promedio anual de 6,9% durante 2007-2011.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el Producto Interior Bruto (PIB) de Argentina creció en 2012 un 1,9%, lo que supone una fuerte desaceleración respecto al crecimiento del año anterior (8,9%). Se trata de la menor tasa de crecimiento de la economía desde el año 2009, cuando la economía creció un 0,85%, ya que la tasa de crecimiento de la economía para el resto de años desde 2003 ha sido superior al 5%.

La mayoría de los economistas proyecta para 2013 un moderado crecimiento económico (2-3%) y una inflación en alza (en torno al 28%). Estos datos contrastan con las previsiones del gobierno que espera un 2013, tal y como contempla el presupuesto de 2013, una inflación anual del 5,8%, el cambio USD/ARS a 5,10 y un crecimiento del PIB del 4,4%.

Estructura económica

La economía argentina se basa principalmente en los sectores de servicios que suponen más del 60% del PIB frente a los sectores productores de bienes que suponen algo más del 25%.

En Argentina existen aproximadamente 703 mil empresas de las cuales el 90% tienen menos de diez trabajadores, 5,5% entre 11 y 100 y 1,5% más de 100. En cuanto a sectores, los más relevantes son el comercio y la industria, con el 53,7% y 11,3% respectivamente. En términos regionales más del 70% se genera en el Centro y Buenos Aires.

El desempeño de los diferentes componentes del PIB durante 2012 fue el siguiente: los sectores productores de bienes cayeron un 1,92%, principalmente arrastrados por la agricultura, ganadería y silvicultura que disminuyó un 11,33%, la construcción que cayó un 2,64% y la pesca que bajó un 1,73%. Estas caídas se vieron suavizadas por el crecimiento del sector de suministro de electricidad, gas y agua que creció un 4,83%.

Por su parte, el sector de los servicios creció un 4,18% en el año 2012, principalmente impulsada por la intermediación financiera que creció casi un 20%. También destacan sectores como el transporte, almacenamiento y comunicaciones, la administración pública y defensa y el sector de la enseñanza, servicios sociales y de salud todos ellos con crecimientos superiores al 4%.

Evolución del PIB en 2012

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el Producto Interior Bruto (PIB) de Argentina creció muy levemente en 2012. Entre los sectores más dinámicos destacan “Intermediación Financiera” y entres los sectores que peor comportamiento tuvieron está la construcción.

Inflación

El Índice de Precios al Consumo para el área del gran Buenos Aires (IPC-GBA) calculado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) mostró un incremento de los precios del 10.8% anual en 2012. Estas cifras son sin embargo muy criticadas por analistas independientes desde que el organismo fuera intervenido por el Gobierno en 2007. De acuerdo con estimaciones privadas, la cifra real de inflación se situaría en el 25,6% en 2012.

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Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación representa uno de los principales problemas en el horizonte económico de Argentina.

La evaluación de la inflación en Argentina ha sido una cuestión controvertida desde hace años. Desde 2007 las cifras oficiales del instituto de estadísticas oficiales (INDEC) fueron cuestionadas, lo que llevó al FMI a una declaración de censura hacia Argentina en 2013, y a dejar de publicar publica datos de inflación argentina para los años 2014-2016. Tras la visita del FMI en septiembre de 2016 se ha suspendido la moción y el nuevo gobierno está restableciendo el sistema estadístico. Aun así, no existen series fiables continuas para esos años y solo se tienen datos de inflación interanuales desde 2017.

Por ello, aparecieron mediciones alternativas, superiores a las oficiales: algunas basadas en las medias de algunas provincias, otras en provincias representativas, y varias consultoras privadas. Algunos miembros del congreso (de la oposición al anterior gobierno) empezaron a hacer público un índice basado en la media de distintas estimaciones privadas, denominada “inflación congreso”. Al no ser pública la metodología ni la cobertura del índice también ha sido cuestionado.

Según el último dato publicado por el INDEC, de mayo de 2019, la inflación ha sido del 3,1% comparado con el mes de abril. Con este dato, la inflación desde principio de año es del 19,1%. Asimismo, la subida respecto al mismo mes del año anterior es del 57,3%, el dato más alto de los últimos años, debido principalmente a la crisis cambiaria de 2018.

Por otro lado, cabe destacar que el dato más bajo se registra en el Gran Buenos Aires, 56,8%, mientras que en otros puntos como el norte del país es del 59,3%. Por sectores, los más afectados son alimentación, salud y transporte.
 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Como consecuencia de la crisis financiera que está atravesando el país, desde el tercer trimestre de 2018 se ha frenado la reactivación de la inversión en infraestructura que había comenzado en 2017 para resolver los problemas de insuficiencia y deterioro en los sectores de energía, transporte y comunicaciones.

La inversión en infraestructura pasó de representar el 6% del PIB en los noventa al 3% en la década posterior, mientras que la inversión privada se contraía del 5% al 0,7% en el mismo período. A ello contribuyó un marco regulatorio confuso y volátil (con rupturas de contratos), un mercado de capitales local poco desarrollado y un clima de negocios adverso. Además, han dificultado la inversión privada la devaluación de 2002, que afectó muy negativamente a las empresas con deudas en dólares, y la congelación de las tarifas, salvo subidas puntuales, desde hasta 2001 hasta 2016.

En el contexto actual de profundo ajuste fiscal, para sostener el crecimiento de la inversión en infraestructura el Gobierno dará mayor relevancia a los proyectos de Participación Público Privada (PPP), especialmente en las áreas de transporte, energía, vivienda y recursos hídricos (0,6% del PIB en 2019), en detrimento del gasto del presupuesto nacional (que pasa del 1,6% al 1% del PIB en 2019). La crisis financiera y el escándalo de corrupción que salpica a buena parte de los habituales adjudicatarios, ha dificultado el acceso a la financiación internacional de los PPP, por lo que el Gobierno ha constituido un fondo fiduciario habilitado para contraer préstamos que actúa como intermediario entre el sector financiero y los contratistas. Los principales proyectos bajo este régimen son los corredores viales (algunos ya licitados) y las líneas de transmisión eléctrica de extra alta tensión. Paralelamente, sigue mostrando cierto dinamismo la financiación bilateral (especialmente en energía) y de organismos multilaterales (el BID, principal prestamista, tiene pendientes desembolsos por 3.875 M$ ya aprobados).

El principal objetivo en materia de energía es evitar los cuellos de botella en las épocas de alta demanda (verano e invierno). Hasta 2025, pretende incrementar en 22.500 MW la potencia instalada, de los que 10.000 MW provendrán de energías renovables al amparo del Régimen de Fomento de las Energías Renovables, que ha elevado notablemente el interés en un sector casi inexistente hasta 2016 (actualmente hay en construcción 3.700 MW, que representan una inversión de 5.200 M$). Otros grandes proyectos en cartera son las hidroeléctricas Cóndor Cliff-La Barrancosa y Chihuido, así como la central nuclear Atucha III (se ha suspendido la construcción de Atucha IV).

La red nacional de caminos tiene una longitud de 38.744 kilómetros, que sumando la red provincial y municipal, alcanza los 500.000 kilómetros. En 2019, se continuará con el Plan Nacional Vial que prevé en el mediano plazo 2.800 kilómetros de nuevas autopistas, vías seguras y repavimentación de rutas, además de las mejoras en el Acceso Norte y Acceso Oeste, los corredores de los proyectos PPP (de los que ya se han adjudicado seis de la Etapa I por 6.000 M$) y los proyectos con financiación multilateral, como el Túnel de Agua Negra.

La red ferroviaria argentina es una de las más largas del mundo (47.059 kilómetros), pero la infraestructura del transporte de larga distancia de pasajeros y mercancías está infrautilizada y presenta graves deficiencias, mientras que la red de cercanías está colapsada. El Plan Nacional de Transporte contempla inversiones en la red de transporte por 2.600 M$ en la línea Belgrano Cargas hasta 2019. Asimismo, se invertirá en la red de cercanías de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo obras de la línea Sarmiento (parte del recorrido será soterrado), la electrificación del San Martín y la repotenciación del Mitre y Sarmiento.

En infraestructuras marítima y fluvial, Argentina cuenta con 38 puertos marítimos a lo largo de la costa atlántica y 25 fluviales, siendo los más importantes los de Buenos Aires, Bahía Blanca y Rosario. La concesión del Puerto de Buenos Aires vence en 2019 y se ha lanzado la licitación para su renovación, que conllevará una inversión cercana a los 2.000 M$. Por su parte, el Sistema Nacional de Aeropuertos cuenta con 67 aeropuertos de los cuales 24 son internacionales. Del total, 33 están concesionados en favor de AA2000 y 3 de London Supply.

Por otra parte, Argentina presenta aún niveles de inversión insuficientes en la red de telecomunicaciones, aunque en los últimos años las operadoras han aumentado notablemente sus inversiones. Cuenta con una de las tasas de penetración de teléfono móvil más altas de América Latina, pero el funcionamiento de la red presenta problemas de congestión y deficiencias de coordinación interjurisdiccional.

Para las zonas menos desarrolladas en el norte y sur del país, el Plan Belgrano y el Plan Patagonia, respectivamente, buscan acelerar el desarrollo social, productivo y de infraestructura. Incluyen algunas de las acciones contenidas en el Plan Nacional de Transporte.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en el primer trimestre de 2019, la población potencialmente activa asciende a 28.261.000 millones de personas, de las que son económicamente activas 13.285.430 personas (47%), de las que a su vez 11.947.000 están ocupadas (42,3%). La desocupación en el primer trimestre de 2019 es del 10,1% (1.239.000 desempleados).

 

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PIB per capita y distribución de la renta

En la actualidad, el PIB per cápita se ubica alrededor de los 11.644 $ (2018). El efecto de la devaluación hizo que cayera respecto al año anterior en un 25%
La tasa de pobreza viene recogida por el INDEC, en base a una cesta tipo cuya compra determina un umbral de pobreza. En 2017, bajo el mandato de Macri y en año de crecimiento, esta cifra bajó a 25,7%, desde el 32% en 2015. No obstante, a raíz de la crisis iniciada en Abril de 2018, y el aumento de la inflación y valor de esta cesta, los niveles han aumentado hasta el 27,3% en septiembre. Así, durante el segundo semestre de 2018, se encuentran por debajo de la línea de pobreza 2.142.945 hogares, representando 8.925.592 personas.
En el contexto de la Encuesta Permanente de los Hogares, publicada trimestralmente por el INDEC, se conoció el valor del Coeficiente de Gini (medida de la desigualdad de los ingresos en una economía) para el primer trimestre de 2019, el coeficiente de Gini es 0,447
Lo que supone un aumento respecto los años anteriores: 0,440 en 2018, 0,437 en 2017 y 0,428 en 2016.
 

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Sector primario

El peso del sector primario sobre el total del PIB a 2018 es del 6,95%. Dentro del sector, las actividades de agricultura, ganadería, caza y silvicultura son las que tienen un mayor peso, representando un 4,32% del total. La pesca supone un 0,17% del total. 

AGRICULTURA 

La actividad agrícola es uno de los pilares fundamentales de la economía argentina; el extenso territorio y la variedad climática existente permiten una buena distribución de los cultivos. El país cuenta con una superficie cosechada de 34 millones de hectáreas, que, en la última campaña con datos disponibles, 2016-2017, dieron lugar a 138 millones de toneladas en producción agraria. 

Entre 20 y 25 millones de hectáreas se destinan a cultivos de producción extensiva, tales como cereales y oleaginosas (en especial a la soja, que abarca unos 18 millones de hectáreas). La región agrícola más importante es la Pampa Oriental y el Sur de la Mesopotamia, con clima y suelos favorables para el cultivo de cereales, oleaginosas, forrajero, frutales y hortalizas.

La producción de granos y oleaginosas experimentó un fuerte crecimiento en los últimos años, doblándose entre las temporadas 1995/96 y 2006/07 (cuando fue de 96 millones de toneladas). Los rendimientos han experimentado una cierta mejoría, pero es el incremento de la superficie cultivada el principal impulsor del aumento de producción. Este aumento de superficie cultivada se produjo a coste de terrenos ganaderos, terrenos dedicados a otros cultivos y terrenos de reciente puesta en explotación (principalmente a través de la deforestación de bosques). En la campaña 2016-2017 la producción ha alcanzado los 138 millones de toneladas, lo que ha supuesto un crecimiento total interanual de 9,52%. Todo parece indicar que en 2019 se alcanzará una cosecha récord de soja, maíz y trigo. Un estudio de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires destaca el potencial de Argentina y su capacidad para llegar a producir 200 millones de toneladas de granos para 2027.

La evolución del maíz, que creció un 24% (casi 10 millones de toneladas más que el año anterior) y del trigo, con un 62% de crecimiento (7 millones de toneladas más) explican el aumento de la producción. Por otra parte, la soja, principal cultivo del país, continuó el descenso de la cosecha pasada, cayendo un 6,5%. También descendió la producción de la cebada, el centeno, el sorgo y el cártamo. La producción de centeno en concreto experimentó una caída considerable, cercana al 87%.

Los precios de exportación se encuentran en los niveles más bajos desde 2007, debido a factores como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la mala cosecha del país americano o la peste porcina africana. El precio de la soja descendió en 2018, con un precio de 342,67 US$/tn, lo que supone una merma en la cantidad del 4,5% con respecto a 2017. El trigo y el maíz se situaron en 182,06 US$/tn y 144,92 US$/tn, un 13,6% y un 2,4% más altos respectivamente que en 2017. 

Cereales

Como puede comprobarse en la tabla que se encuentra a continuación, el cereal más cultivado en Argentina es el maíz, alcanzando un 46% del total, seguido del trigo, que ocupa un 34% de la superficie sembrada. Con un nivel de participación bastante más pequeño figuran la avena (7%), la cebada cervecera (5%) y el sorgo (4%).

Proporción de cada cultivo sobre el total de cereales
Maíz 46%
Trigo 34%
Avena 7%
Cebada cervecera 5%
Sorgo 4%
Otros 3%

Fuente: SIIA


A continuación, se incluye un cuadro que contiene información sobre la superficie y producción de cada uno de los cultivos de cereales:

Cultivo Sembrado (miles ha) Cosechado (miles ha) Producción (miles tn) Porcentaje sobre total agrícola Porcentaje sobre cereales
Alpiste 32 31,7 44,4 0,08% 0,17%
Arroz 207 1.328,3 1.328,3 0,54% 1,13%
Avena 1.353 785 785 3,5% 7,4%
Cebada cervecera 980 870,2 3.308,4 2,5% 5,36%
Centeno 308 40,9 7,9 0,8% 1,68%
Maíz 8.482 6.530,7 49.475,9 21,97% 46,42%
Mijo 3 2,8 5,3 0,01% 0,16%
Sorgo 542 542 2.526,9 1,4% 2,97%
Trigo 6.364 5.566,4 18.395,1

16,49%

34,83%

Fuente: SIIA 

Oleaginosas

En cuanto al cultivo de oleaginosas y de acuerdo con el cuadro que se incluye a continuación, se puede observar que la mayor parte de la producción sigue correspondiendo a la soja.

Cultivo Sembrado (miles ha) Cosechado (miles ha) Producción (miles tn) Porcentaje sobre total agrícola Porcentaje sobre oleaginosas
Girasol 1.861,6 1.819 3.546,7 2,61% 5,95%
Lino 13 13 16,6 0,12% 0,03%
Maní 364,2 334,1 1.081 0,8% 1,81%
Soja 18.056,5 17.335,1 54.971,6 40,56% 92,18%
Cártamo26,126,117,60,012%0,03%

Fuente: SIIA

 

En cuanto a la soja, Argentina es conocida por sus extensas plantaciones que representan la mayor parte de su producción agrícola. Además, cabe destacar que Argentina es el tercer productor de soja a nivel mundial, solo superado por EE. UU. y Brasil. 

Durante la campaña 2016/2017, se ha obtenido la mayor producción de maíz de la historia del país, y se prevé que, en los próximos años, los datos de este cereal superen a los de la soja. Esta última, por segundo año consecutivo, ha disminuido su producción en un 6,5%.

A falta de la publicación de los datos definitivos, en el siguiente cuadro se recogen las estimaciones de superficie sembrada y producción para la campaña 2017/2018.

 

Principales cultivos campaña 2017/2018

Cultivo Sembrado (ha) Producción (tn)
Soja 17.259.260 37.787.927
Maíz 9.139.766 43.462.323
Trigo 5.927.610 18.518.045
Girasol 1.704.296 3.537.545
Avena 1.150.896 491.713
Cebada cervecera  1.019.710 3.741.158
Sorgo  640.620 1.563.445
Maní452.118921.231

 
 Fuente: SIIA 

 

 Azúcar

El sector azucarero se recupera con respecto al año anterior. La producción total en 2018 fue de 2.128 millones de toneladas, lo que, comparado a las 1.709 toneladas del año precedente, supone un aumento de la producción interanual del 24%. 

En 2018 los precios internacionales del azúcar han caído, debido principalmente al aumento de la producción. El precio promedio de la tonelada de azúcar en el mercado de la Bolsa de Londres en 2018 fue de 343,66 dólares, lo que supone una caída del 20,7% con respecto a 2017.

En cuanto a las exportaciones de este producto, experimentaron un descenso del 41,2% en 2018 con respecto al año anterior, acercándose a valores de 2015, tras dos años superando la franja de los 200 millones de dólares. Chile, Indonesia y Estados Unidos son los principales destinos de las exportaciones argentinas de azúcar.


Frutas

En cuanto al cultivo frutícola, la gran variedad de climas permite que la producción de frutas argentinas sea complementaria a la que se produce en el hemisferio norte. Destaca el hecho de que, durante 2018, Argentina exportó fruta fresca por un valor de 2.582 millones de dólares. Más del 85% del valor corresponde a uvas, limones, peras y manzanas. 

Si clasificamos la producción frutícola argentina dentro del marco internacional, el país se posiciona como octavo productor de cítricos del mundo y el primer productor de limones. Un activo económico importante que ayuda también a fomentar la conservación del medioambiente. La producción de cítricos se reparte entre dos zonas principales: por un lado, el área Noroeste, especializada en naranjas, pomelos y limones; por otro, el área Noreste, centrada en la producción de naranjas y mandarinas.

Además, Argentina también es el primer productor y exportador de peras del hemisferio sur, un sector que involucra a más de 4.000 productores sobre todo en las provincias de Río Negro, Neuquén y Mendoza. Al mismo tiempo que es el sexto exportador mundial de arándanos.



Uvas y vinos

La producción de uva argentina se divide en función de su destino de la siguiente manera: un 97,8% va a la elaboración de vinos y mostos, el 1,9% a pasas y el 0,3% es para su consumo en fresco. En 2018, la producción principal destinada a vinos y mostos ha aumentado un 11,8%, después de 3 años de caídas. 

En cuanto al vino, los últimos datos disponibles del periodo enero-diciembre 2017 muestran caídas tanto en mercado interno (-5,4%) como en mercado externo (-7,3%) respecto al mismo periodo del año anterior. El consumo interno ha disminuido de manera continuada desde hace una serie de años.

Asimismo, cabe destacar el incremento de las importaciones de vino. Según los últimos datos oficiales disponibles, de 2016 a 2017 se pasó de importar 93.161hl a 812.340hl, experimentado gran parte del cambio la categoría de vinos a granel.


Otros cultivos
Argentina también tiene una participación significativa en la producción y exportación de otras producciones agrarias como el ajo o la miel. De este último epígrafe Argentina es el mayor exportador mundial después de China y Turquía.

 

GANADERÍA

Argentina ha sido tradicionalmente uno de los grandes productores y exportadores mundiales de carne vacuna

Sin embargo, el sector ha enfrentado diferentes problemas en los últimos años, puesto que ha existido un control a las exportaciones de carne vacuna, para mantener bajos los precios internos. Una tendencia que parece comenzar a contrarrestarse a partir de 2017.

A pesar de que los precios de exportación de la carne vacuna han registrado un fuerte crecimiento durante los últimos años, desde el mínimo en 2004, los bajos precios internos, a los que se ven forzados a destinar la mayor parte de la producción desincentiva mucho la producción. El precio real del vacuno ha sufrido vaivenes en los últimos años. Si tomamos como referencia el precio del año 2007, el precio de la carne vacuna aumentó hasta llegar a un máximo en 2011 de un 57,6% más que en 2007. A partir de ese momento bajó y en el 2015 era tan solo un 26,3% más cara que en 2007.

En 2018, la producción total de carne vacuna alcanzó las 3.060 mil toneladas, lo que supone un incremento interanual del 7,7%. El consumo interno, por su parte, alcanzó los 56,37 kilos per cápita, cifra un 1,89% inferior a la de 2017. Comparando el dato con el de 2015, supone una merma del consumo de un 3,78%.

En cuanto a la exportación de carne vacuna, 2018 experimentó un aumento del 78% con respecto al 2017. Las ventas al exterior superaron las 500.000 toneladas, siendo el mayor volumen exportado de los últimos nueve años. se produjo un incremento del 34,0%. Esto se debió principalmente al aumento del 115,2% de las exportaciones a China.

La carne aviar ha ganado bastante peso en los últimos años en el país. Los últimos datos disponibles, relativos a 2017, indican un aumento de la faena de un 1,8% con respecto al año anterior. La producción en miles de toneladas lo ha hecho en un 2,2% en el mismo período. Asimismo, se ha observado un incremento en el consumo de carne aviar por habitante del 0,6%, alcanzando los 44,05 kg por habitante al año. Las exportaciones también reflejan el buen momento de esta industria, con un incremento del 9,8% en el período analizado.

La carne porcina muestra importantes crecimientos en faena, producción y consumo. Los últimos datos disponibles indican que, en 2017, la faena superó los 6,4 millones de cabezas, un 7,3% superior a la del 2016. Además, la producción porcina se elevó a niveles récord, con 6,422 millones de cabezas, lo que supone un crecimiento interanual del 8,4%. El consumo por habitante en 2017 superó los 14 kg.


PESCA

Argentina cuenta con un amplio espacio marítimo que permite la existencia de una gran diversidad de especies. En 2018 se capturaron 784.951,8 toneladas de más de 75 especies. De estas, la merluza, el calamar y el langostino fueron las principales capturas. Existen en la actualidad más de 1.000 buques argentinos operando diariamente en la Zona Económica Exclusiva. 

Del monto total capturado, se han exportado 456.181 toneladas por valor de 2.000.772.000 dólares, lo que representa un aumento del 1,6% en volumen y del 7,5% en divisas con respecto a 2017. Los principales destinos de las exportaciones son China, España, Italia, Estados Unidos, Japón y Brasil.

Existen importantes intereses españoles en el sector pesquero argentino que abarcan sobre todo las capturas de merluza, calamar y langostino. Estos vienen de la mano de un reducido número de empresas de origen español establecidas en el país. Las exportaciones de la partida pescados y crustáceos a España ascendieron a un total de 483.595 mil USD en el año 2018, siendo este el principal destino de exportación de Argentina.


 

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Sector secundario

El sector secundario sumó 8.980.614 millones de pesos (211.000 millones de dólares aprox.) en precios corrientes al PIB 2018, suponiendo un 38,14% del mismo. Dentro del sector, la industria manufacturera es la que presenta un mayor tamaño, con 6.203.219 millones de pesos (146.000 millones de dólares aprox.), un 26,34% del PIB, seguido por el sector de la Construcción, con 1.108.480 millones de pesos (26.000 millones de dólares aprox.), un 4,71% del PIB, la explotación de minas y canteras, con 911.676 millones de pesos (21.500 millones de dólares aprox.), un 3,87% del PIB, y la Electricidad, Gas y Agua, con 757.238 millones de pesos (18.000 millones de dólares aprox.), un 3,22% del PIB.

Industria

El sector industrial se vio enormemente afectado por la crisis que sufrió Argentina en 2001, con una caída de la producción del 23% y de los empleos del 28% entre 1998 y 2002. La industria metal-mecánica y la textil fueron los sectores más afectados.

Tras la devaluación, la industria recuperó parte de su dinamismo. Los primeros sectores en verse beneficiados fueron los orientados al mercado doméstico. Después seguirían los sectores dedicados a la transformación de materias primas, y otros sectores industriales con un importante componente de exportación, como el automóvil. Esto a su vez estimuló la industria local de bienes de capital. El sector industrial creció entre 2 y 3 puntos por encima del crecimiento del PIB durante los primeros años de la recuperación, para después tener un comportamiento similar al del PIB. El uso de la capacidad instalada alcanzó niveles récord y comenzaron a producirse nuevas inversiones en el sector industrial. El resultado de todo este proceso fue un fuerte crecimiento del sector industrial a niveles muy altos, que se prolongó hasta finales de 2008.

En consonancia con lo ocurrido en los demás sectores de la economía, en 2009 se produjo una fuerte reducción del crecimiento de la industria: la producción industrial aumentó en el último año apenas un 0,4% frente al 5% de 2008. Desde finales de 2009, la actividad industrial creció un 9,7% interanual y en el año 2011 creció un 6,5%.

De acuerdo con datos del Estimador Mensual Industrial (EMI), la variación acumulada anual de la actividad industrial a noviembre de 2018 presenta una disminución del 3,8%. Según la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad industrial se redujo un 6,1% interanual en mayo del 2019 respecto a mayo del 2018, con una variación mensual desestacionalizada del 1,8%.

En noviembre de 2018, la producción nacional de la industria automotriz y de motocicletas presentó una caída del 14,8% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, los datos son positivos si se observa el conjunto de los once primeros meses del año. En el intervalo enero-noviembre de 2018 la producción fue un 5,5% superior a la del mismo periodo del año anterior. Las exportaciones por su parte registraron en noviembre un aumento respecto al mismo mes del año anterior de un 36,2%. El principal destino de esta exportación es Brasil, que recibe más del 60% de lo exportado.

La elaboración de productos minerales no metálicos muestra en noviembre una caída del 10,5% respecto a noviembre de 2017, si bien presenta una mejora del 1,5% si comparamos los primeros 11 meses de este periodo con los del anterior. Dentro de este rubro, la producción de cemento cayó en noviembre de 2018 un 13,9% con respecto al mismo mes del año anterior. Según datos del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), el consumo interno de cemento ha disminuido un de 17,8% en noviembre de 2018 en comparación con el mismo periodo del año anterior. El sector prevé que disminuya la demanda, vinculada mayormente a las obras públicas en ejecución y con el emprendimiento privado. Por su parte, el vidrio presenta una disminución del 16,8% en noviembre de 2018 respecto del mismo mes de 2017, al igual que el rubro de otros materiales de construcción, que cae un 7% respecto a noviembre de 2017.

La producción de industrias metálicas básicas registró un aumento del 10,9% entre enero y noviembre en comparación con el mismo periodo de 2017, gracias a la producción de acero crudo (aumento del 13,3% en los once primeros meses del año) y del aluminio primario (1,1% de crecimiento).

La industria alimentaria presenta para los primeros once meses de 2018 una reducción del 0,9% en comparación con el mismo período del año anterior. Los rubros que observan incrementos en el mes de noviembre, en comparación con el mismo mes del año anterior, son las producciones de carnes rojas (2,2%) y la yerba mate y té (10,2%). Por su parte, los sectores que presentan descensos son la molienda de cereales y oleaginosas (-3,7%) y bebidas (-8,8%).

Los datos de la industria textil arrojan por su parte caídas del 32,2% para noviembre de 2018 respecto al mismo mes del año anterior, debido a la contracción en el consumo de prendas de vestir y otras confecciones.

La industria del papel y cartón presenta una caída del 5,7% y la edición e impresión del 16,7%, en comparación con noviembre de 2017.

Al mismo tiempo, el sector químico ha experimentado una caída del 5,5% comparando los mismos periodos.

Sector energético

Desde enero hasta septiembre de 2018 la demanda energética creció un 2,2% respecto al mismo periodo del año 2017, con una demanda neta total del mercado eléctrico mayorista de 101.426 GWh (Gigavatios hora). Del total de la generación consumida en el año, un 66,8% fue de origen térmico, seguido a mucha distancia por la energía hidráulica (27%), la nuclear (3%) y las renovables (3,2%). Asimismo, en septiembre de 2018 se importó de Uruguay 21 GWh y se exporto a Brasil 143,8 GWh.

El precio medio monómico (precio real, de coste) de energía se situó en 2.864,9$/MWh en septiembre de 2018, frente a los 1.179,1$/MWh del mismo mes del año anterior. El precio de la energía ha sufrido una fuerte subida en los últimos años, aumentando gradualmente desde los 50$/MWh en los que se situaba en 2004.

La generación neta de energía eléctrica experimentó en el primer trimestre del año 2019 una disminución de 8,9% respecto al mismo periodo de 2018. El 50% de las empresas consultadas por el INDEC afirman que la demanda interna no variará en el siguiente trimestre, y la totalidad de firmas consultadas cree que no exportará.

El gas entregado neto de centrales eléctricas del primer trimestre de 2019 ha sufrido un aumento de 1,6% respecto al mismo período del año anterior.

En materia de producción de derivados del petróleo, para el mismo periodo se presenta una caída general del 3,2%. Se observan descensos en diésel oil, keroseno, gasoil neto de lo entregado a centrales eléctricas, gas licuado de petróleo, combustible para retropropulsión y naftas. Las expectativas para el segundo trimestre de 2019, en comparación con el mismo periodo del año pasado y según las empresas del sector, son que la demanda interna disminuirá, y que las exportaciones se mantendrán estables.

De acuerdo con el INDEC, durante el primer trimestre de 2019 se incrementó la autogeneración de energía eléctrica en la minería y en la industria manufacturera un 11,5%, alcanzando los 4.114.175 MW/h. La cogeneración, por su parte, registró una caída de 35,7% durante el mismo período, llegando a los 421.694 MW/h.

En cuanto a la producción de biodiésel, ésta presentó durante el primer trimestre de 2019 una disminución de 35,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior y las exportaciones registraron una caída de 81,2%.

Por último, la balanza comercial Argentina se encuentra en situación de déficit energético. Aunque es cierto que este déficit energético, que fue noticia durante la década del 2000, se está reduciendo progresivamente. De acuerdo con el Instituto Argentino de Energía (IAE), el déficit acumulado anual a abril de 2019 es de 103 millones de dólares. Adicionalmente, el primer cuatrimestre de 2019 muestra un superávit comercial energético de 96 millones de dólares, logrando revertir un déficit de 271 millones de dólares en igual periodo del año anterior.

Construcción

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) elaborado por el INDEC, muestra la evolución del sector según el comportamiento de la demanda de un conjunto de insumos representativos y cubre la construcción pública y privada a nivel nacional. Durante el mes de abril de 2019 el índice cayó un 7,5% con respecto al mismo mes del año anterior. El dato acumulado durante el primer cuatrimestre de 2019 registra una disminución del 10,3% con respecto al mismo período de 2018.

Complementando los datos del ISAC, se publica información sobre los puestos de trabajo registrados en la actividad de la construcción en el sector privado. La información se refiere a puestos de trabajo sobre los que se efectúan aportes y contribuciones al sistema previsional (Seguridad Social). Este indicador registró en el mes de marzo de 2019 una subida de 1,7% con relación al mes anterior. Por su parte, en comparación con el mismo mes del año pasado, el dato de marzo registró una disminución del 0,7%, que lo deja en 449.530 empleados.

La superficie a construir, medida por los permisos de edificación otorgados para la ejecución de obras privadas en una muestra representativa de 60 municipios, registró en el mes de abril de 2019 una subida del 36,5% con relación al mes anterior. Además, comparándolo con el mismo mes de 2018, el dato de abril registró un incremento del 16,2%.

Por su parte, en lo que respecta a insumos para la construcción, si se analizan las variaciones del consumo acumulado durante los cuatro primeros meses del año 2019 en su conjunto en relación a igual período del año anterior, se observan subidas de 7% en yeso y 3,7% en hormigón elaborado y bajadas de 30,2% en pisos y revestimientos cerámicos, 23,9% en artículos sanitarios de cerámica, 19,9% en ladrillos huecos, 19% en asfalto, 13,2% en hierro redondo y aceros para la construcción, 12,5% en mosaicos graníticos y calcáreos, 12,2% en placas de yeso, 11,4% en cales, 9,5% en cemento portland, 5,9% en pinturas para la construcción y 5,1% en el resto de los insumos.

Por último, señalar que la encuesta cualitativa asociada al ISAC, revela las expectativas desfavorables de empresas del sector para el periodo comprendido entre mayo y julio de 2019, tanto se dediquen a realizar principalmente obras privadas o públicas. Las causas del empeoramiento de las expectativas son fundamentalmente la caída de la actividad económica, los atrasos en la cadena de pagos y la inestabilidad de los precios.
    

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Sector terciario

Según INDEC, el valor bruto de las actividades del sector terciario en precios corrientes en el año 2018 fue de 8.103.929 millones de pesos, lo que se tradujo en una participación en el PIB del 55,48 %.

Dentro del agregado, el rubro que más peso tiene en ese mismo año es el Comercio mayorista, minorista y reparaciones, con 1.890.404 millones de pesos, seguido por la actividad inmobiliaria, con 1.465.869 millones de pesos

Turismo

Los siguientes son datos recogidos por la Encuesta de Turismo Internacional (ETI), elaborada por el INDEC.

En el mes de abril 2019 se estimó un total de 243.428 mil llegadas de turistas no residentes, cifra que representó un crecimiento interanual de 12%. El acumulado hasta ese momento de 2019 era de 1.083,1 mil llegadas de turistas, lo que supone un incremento del 20,4% respecto del mismo periodo del año anterior. Las salidas al exterior de turistas residentes alcanzaron los 316.879 mil, en abril de 2019 lo que significó una disminución del 23,6% con respecto al mismo mes del año anterior. El saldo acumulado de salidas hasta agosto de 2018 es de 1.489,3 mil, lo que supone una caída del 18,5% 

Los turistas no residentes llegados a los aeropuertos argentinos provinieron principalmente de Brasil (24,5%), Europa (21,7%), y Resto de América (15,81%). 

La estancia promedio de los turistas no residentes fue 112 noches. La mayor estancia promedio es de 18,6 noches y se observó en los turistas residentes en Europa. Seguidos por el bloque “Resto de América”, con 16,4 noches. Las pernoctaciones de los turistas no residentes sumaron 2617,3 miles de noches, 5,6% mayor con respecto a abril de 2018. 

Los turistas residentes que partieron del Aeropuerto de Ezeiza y del Aeroparque Jorge Newbery tenían como destinos principales Brasil (26,1%), Estados Unidos y Canadá (21,4%) y “Resto de América” (18,9%).

La estancia promedio de los turistas residentes fue 14,5 noches. Europa presentó la mayor estancia promedio, 23,2 noches. Las pernoctaciones sumaron 3.779,3,0 miles de noches, 17,9% menos que el mismo período del año anterior.

Como en muchos otros sectores, la relación entre Argentina y España en lo que se refiere al turismo es muy relevante. En 2017 viajaron a España 747.467 argentinos, un 32,84 % más que el año anterior. EN 2018 viajaron a España 714.774 turistas argentinos, un 4.3% menos que el año anterior y un 0,.86% del total. Por otra parte, de acuerdo con los datos provisionales del Ministerio de Turismo de Argentina, en 2018 visitaron Argentina 197.654 turistas españoles, lo que representa un incremento del 2,2% respecto al año anterior.
 

Sector Financiero

En Argentina, la actividad bancaria está regulada por la Ley N° 21.526 de 1977, según la cual el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es la autoridad de aplicación y, como tal, emite normas reguladoras y controla las entidades incluidas en la Ley (autorización y condiciones de operación dentro de la industria bancaria; definición de las operaciones permitidas, prohibidas y limitadas; controles monetarios; cumplimiento de determinadas relaciones técnicas; presentación de información; sistema de contabilización y control; disolución y liquidación; etc.).

Las tenencias de personas físicas o jurídicas extranjeras (no residentes en Argentina) en entidades bancarias locales con capital extranjero deben superar el 30% del capital (ya sea en forma directa o indirecta) o bien el accionista extranjero debe tener la posibilidad de controlar un número de votos a fin de imponer sus decisiones en las asambleas de accionistas. Además, debe estar inscrito en el Registro de Inversiones Extranjeras. Los bancos extranjeros sólo pueden efectuar operaciones en Argentina como bancos de inversión o comerciales y deben contar con la autorización previa del BCRA para poder establecer sucursales en el país. Por otra parte, existen requisitos de capital mínimo para poder funcionar.

Clasificación
Bancos comerciales
Estatales: nacionales, provinciales y municipales.
Bancos privados locales de capital nacional: cooperativos y no cooperativos
Extranjeros: bancos y sucursales de bancos extranjeros.
Bancos de inversión
Bancos estatales provinciales.
Bancos locales con capital extranjero.
Bancos hipotecarios
• Bancos de desarrollo
• Cajas de ahorro
• Compañías financieras
• Sociedades de ahorro y préstamo para la construcción de viviendas y otros inmuebles
• Cajas de crédito
• Representaciones

Las operaciones financieras se realizan principalmente en pesos (moneda de curso legal), en dólares estadounidenses y en títulos públicos.

En total a 31 de marzo de 2019, última fecha con datos disponibles había 78 entidades en el sistema financiero, de las cuales 63 son bancos. De estos bancos, 13 son públicos y 50 privados. De los privados, 34 son bancos locales de capital nacional y 9 de capital extranjero, además de 7 sucursales de entidades financieras del exterior. Existen además 15 entidades no bancarias, de las cuales 14 son compañías financieras y una caja de crédito.

En cuanto al mercado monetario, todas las masas monetarias han aumentado en los últimos años. Si tomamos el M3 (billetes y monedas en circulación más los depósitos en pesos y dólares), observamos que la cifra total a junio 2019 asciende hasta los 5.106 millones de pesos.

Las reservas internacionales y principales pasivos del BCRA han evolucionado de diferente manera. Las reservas internacionales del BCRE suponen a 26 de junio de 2019 un total de 64.394 millones de dólares, lo que supone una variación anual del 1,95%. Por su parte, el total de los pasivos principales del banco central argentino asciende a 30 de junio de 2019 a 5.708.741.357 miles de pesos (133.381.807 mil dólares a esa fecha).

Además, el Informe de estabilidad financiera del primer semestre de 2019 emitido por el BCRA destaca una serie de claves acerca de la situación actual del sistema financiero de Argentina. En primer lugar, resulta imprescindible resaltar que el sistema financiero desaceleró marcadamente su actividad de intermediación desde el segundo trimestre de 2018.
A principios de 2019, y como viene observándose desde el segundo semestre del año pasado, el sado de crédito en pesos al sector privado continuó reduciéndose en términos reales.
El crédito bancario en pesos pasó de representar el 11% del PIB en septiembre de 2019 a 9,1% en el cierre del primer trimestre de este año. Por tanto, Argentina continúa siendo un país con un nivel de intermediación bancaria en el sector privado relativamente reducido. A modo de comparación, el crédito total de media en LATAM supone el 48% del PIB de los países de la región.

Mercado de capitales

Este mercado reúne diversos operadores a fin de que interactúen en la oferta pública de títulos valores. A través de este mercado tanto las empresas como el gobierno obtienen financiación por parte de inversores mediante una serie de operaciones relacionadas con la negociación de acciones y títulos de deuda públicos y privados.

Los operadores que constituyen el mercado de capitales se agrupan de la siguiente manera:

1. Mercado bursátil
• Bolsas de comercio
• Mercados de valores
• Agentes de bolsa
• Sociedades de bolsa
• Sociedades emisoras o cotizantes
• Caja de Valores
• Fondos comunes de inversión
• Sociedades gerentes
• Sociedades depositarias

2. Mercado abierto o extrabursátil
• Agentes del mercado abierto
• Mercado abierto electrónico


Todos estos operadores son supervisados y controlados por la Comisión Nacional de Valores, entidad que autoriza y controla las partes intervinientes y los mercados en los que tiene lugar la oferta pública de valores.

En la Argentina operan actualmente 14 bolsas de comercio, 6 de las cuales tienen mercados de valores adheridos y están autorizadas para la cotización de títulos valores: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, La Plata y Rosario. La más antigua y más importante de ellas es la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), fundada en 1854.

La inestabilidad macroeconómica cíclica de Argentina, sus períodos de alta inflación, la falta de grandes compañías nacionales y la ausencia de inversores significativos han sido los principales problemas que han impedido el desarrollo de un mercado de capitales significativo en el país. Durante los años 90 el mercado de acciones creció rápidamente gracias a las privatizaciones, el crecimiento de la economía y la llegada de inversión extranjera. Sin embargo con la crisis del 2001 esta tendencia se revirtió. El Merval (índice de referencia de la Bolsa de Buenos Aires), alcanzó sus mínimos históricos a mediados de 2002. Desde entonces la actividad del mercado de capitales creció significativamente.

En 2011, el índice de precio de las acciones del MERVAL tuvo un promedio de 3.107 puntos, valor que aumentó significativamente hasta situarse en 11.065 puntos en 2015. El 30 de junio de 2016 cerró ligeramente por debajo de los 22.000 puntos lo que ha ido subiendo hasta alcanzar el 1 de julio de 2019 los 41.507,48 puntos. Por su parte, el Índice General de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, ha pasado de los 171.821 puntos de media en 2011 a los 471.298 en 2015 y en enero de 2018 llegó a estar por encima de los 1.501.000 puntos. A día 02 de julio de 2019 este valor se sitúa en los 1.790.128,62 puntos

Por otro lado, la capitalización del mercado, es decir, el valor del capital de las acciones está experimentando un incremento, en enero de 2018 alcanza los 299.851 miles de millones de dólares. A modo de referencia, en 2015 la cifra de cierre no llegó a 201 mil millones de dólares. El número total de compañías que cotizaban en bolsa en 2015 era de 101, lo que supone 6 e menos que en 2010. En la actualidad, el número de compañías cotizando se ha reducido a 97.

Por último, destacar el surgimiento de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA). Organismo cuyo toque de campana se realizó el 23 de mayo de 2017 y que pretende adaptarse a las necesidades de la nueva Ley 26.831 del mercado de capitales. Integra la actividad del Mercado de Valores de Buenos Aires con el apoyo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Actualmente, 104 empresas cotizan en el BYMA.

 

 

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex