Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Los sectores más competitivos en Australia son los relacionados con la producción de materias primas, minerales y productos energéticos, construcción y servicios (financieros, educativos y sanitarios). Los grupos empresariales son de gran tamaño habiéndose producido procesos de concentración empresarial especialmente llamativos en el sector de la construcción de infraestructuras, la minería y las telecomunicaciones. Sorprende en ocasiones la presencia de un número muy reducido de operadores de gran tamaño en sectores clave para la economía, como son el transporte aéreo, la distribución comercial, o la comunicación audiovisual. Las causas que explican este fenómeno son, por un lado, el pequeño tamaño del mercado y por otro lado, las dificultades de entrada a estos sectores ya sea por razones regulatorias o de otro tipo.
 

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Precios (minoristas y mayoristas)

Australia es una economía de mercado, con instituciones fuertes y una regulación económica, con carácter general, eficiente y eficaz. Hay sectores con estructuras oligopolísticas como la distribución -como alimentos y automóviles- o, aunque matizable, los servicios financieros (banca minorista en manos de 4 grandes bancos). La relativa escasez de ciertos productos (por ejemplo, alimentos frescos de importación) hace que los precios de los mismos sean relativamente altos. La Australian Competition and Consumer Commission (ACCC) vela por el cumplimiento de la normativa de competencia en los distintos sectores. Por su parte, la Fair Work Commission establece salarios mínimos en un amplio número de sectores, en función de la edad y de la categoría de los trabajadores.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

En 2019-2020, el 51% del gasto en infraestructuras fue en el sector transporte, 24% en el sector de energías, 14% en telecomunicaciones y 11% en sector del agua.

Transporte terrestre: las autopistas, a pesar del escaso número de kilómetros con que cuentan, soportan más del 90% del tráfico rodado. Más del 75% del transporte interior se realiza por carretera. En 2018-19 el Gobierno invirtió 28.891 millones de AUD en carretas.

Transporte aéreo: debido a las enormes distancias, el 99% de los movimientos de pasajeros internacionales se realizan utilizando el medio aéreo. En 2018-19, 32,2 millones de pasajeros pasaron por el aeropuerto de Sídney. Para el transporte de pasajeros interno, es el segundo medio más utilizado, tras el coche. Prácticamente todas las exportaciones de Australia usan en algún momento el medio de transporte aéreo, a excepción de las materias primas a granel. Productos como correo, suministros médicos, marisco vivo o partes de alta tecnología con gran valor añadido son los que más utilizan este medio de transporte. Según el Bureau of Infrastructure, Transport and Regional Economics, el transporte internacional de mercancías por vía aérea superó el millón de toneladas en 2019-20. Existe un precio recomendado denominado TACT (The Air Cargo Tariff), que es usado a menudo, aunque las aerolíneas tienden a variar los precios dependiendo de la competencia, temporada, producto o ruta.

Ferrocarril: la red ferroviaria operada por el gobierno tiene una longitud de 32.868 km. En todos los estados existen ferrocarriles privados que atienden las zonas agrícolas, mineras e industriales. Hay un ferrocarril transaustraliano que cruza el país de este a oeste, desde Sídney hasta Perth y en enero de 2004 se inauguró el trayecto que une Alice Springs con Darwin y que completa la línea que cruza el país de norte a sur denominado ruta del Ghan (Adelaide-Darwin). En la actualidad, la industria se encuentra en medio de una importante fase de crecimiento. La inyección de fondos públicos federales y estatales en los principales proyectos ferroviarios de pasajeros ha contribuido también a consolidar el valor de la industria en los últimos años. Destacan el proyecto del Metro de Sydney -con un presupuesto de 28.000 millones de AUD (incluye Sydney Metro West, Sydney Metro - Western Sydney Airport, y Sydney Metro City & Southwest)-, los proyectos de Suburban Rail Loop y Geelong Fast Rail en Victoria, Cross River Rail en Queensland, y el Inland Rail -el mayor proyecto ferroviario del país en cien años que contempla un corredor de mercancías de alta productividad entre Melbourne y Brisbane y recibirá alrededor de otros 10.000 millones de AUD.-

Tráfico marítimo: con 15.000 km de costa, el tráfico marítimo es fundamental para Australia. Existen alrededor de 70 puertos de importancia, entre los que destacan Sydney, Newcastle, Fremantle, Melbourne, Brisbane, Gladstone, Dampier y Port Hedland. Más del 90% del tráfico marítimo está dedicado al comercio internacional, por lo que el transporte doméstico tiene una importancia pequeña (IBIS World, 2021).Aproximadamente el 45% del transporte total de mercancías se realiza por vía marítima (sin tener en cuenta el transporte a granel de productos esenciales como: carbón, hierro, aluminio, cereales, azúcar o petróleo). Sin embargo, esta cifra disminuye hasta un 20% cuando se trata de transporte interior. La infraestructura portuaria está más adaptada al transporte a granel que al de contenedores. En 2018-19 se movieron 8,2 millones de TEU (Twenty-foot Equivalent Unit) en los principales puertos.

 

Red de transporte Australiana (2020)
Carretera877.651 Km.
Carreteras asfaltadas381.185 Km.
Autopistas6.488,3 Km.
Aeropuertos418 (7 internacionales)
Con pistas pavimentadas349
Redes de distribución 
Gasoductos39.000 Km.
Oleoductos3.609 Km.
Acueductos y canales2.000 Km.
Ferrocarril32.894 Km.
Puertos70 importantes

Fuente: CIA World Factbook 2020 y Australian Infrastructures statistics Yearbook 2020;Australian Pipelines and Gas Association; Department of Infrastructure, Transport, Regional Development and Communications.

Telecomunicaciones: según IBIS World, el sector de servicios de telecomunicaciones generó unos ingresos de 33.100 millones de AUD en 2020, con un margen de beneficios del 4,6%. En los últimos 5 años el sector ha registrado una variación anual del -3,2% en promedio, aunque se espera que se estabilice en torno a un -0,6% en los próximos años. El sector consta de 2.378 negocios, aunque 4 grandes empresas copan el 92% de los ingresos: Telstra (42,6%), SingTel Optus (20,6%), National Broadband Network (14,9%) y TPG Corporation (13,6%). En lo que respecta al empleo, se ha venido reduciendo a un 3,3% anual en los últimos 5 años, y actualmente da trabajo a 48.621 personas en todo el país, con un salario medio de 90.500 dólares australianos anuales. El sector presenta un nivel de exposición internacional moderado. El peso de los operadores extranjeros ha ganado peso en los últimos 10 años, entre los que destacan SingTel Optus (sede en Singapur) y TPG Corporation (Vodafone es su accionista mayoritario)
 

Energía: Según el Australian Energy Update 2020, el consumo energético en Australia aumentó un 0,6% en 2018-19 hasta los 6.196 PJ, su nivel más alto hasta la fecha. Los sectores que más consumen son transporte (28%), suministro de electricidad (26%), industria manufacturera (17%) y minería (13%). Los sectores que han visto su demanda aumentada notablemente en este periodo han sido minería (11,3%) y gestión de agua y residuos (8,8 %). Como fuentes de energía primaria, destaca, en primer lugar, el petróleo que supone el (38,8%), seguido del carbón (29,1%) y el gas natural (25,7%). Las energías renovables representan el 6,4% del mix energético. La producción energética aumentó en Australia un 6% en 2018-19 hasta los 19.711 PJ, como consecuencia del aumento en la producción de LPG (Liquefied Petroleum Gas, 32%), gas natural (18,3%) y combustibles líquidos de gas natural y petróleo (18,3%). También se ha incrementado la producción a partir de renovables (4,6%) y carbón negro (hulla, 1,8%), mientras que el lignito se ha reducido en un 6,1%. La generación de electricidad en Australia durante 2018-19 fue relativamente estable, con un crecimiento del 1%, tras lo que se alcanzó el máximo histórico con un total de 950 PJ (264 TWh). La contribución del carbón al conjunto del mix supuso el 58,5%. Atendiendo a su tipología, la contribución de la hulla disminuyó un 1,5%, mientras que la del lignito se ha reducido un 4,3%. El gas natural representó el 20% del total de la generación de electricidad en 2018-19. Las energías renovables generaron el 19,7% de la electricidad, con crecimiento del 16% en 2018-19. Este fuerte crecimiento se explica por importantes aumentos en la generación solar fotovoltaica (49,5%) y eólica (16,7%). Las energías renovables con mayor cuota de generación son la eólica (6,7% de la generación total), hidráulica (6%) y solar fotovoltaica (5,6%). Australia sigue siendo un exportador neto de energía, especialmente de carbón y gas natural, los cuales suponen un 95,7% de las exportaciones. En total, se exporta alrededor del 74% de la producción de los diferentes combustibles. En 2018-19 las exportaciones aumentaron un 8% hasta los 15.911 PJ. Las importaciones se mantuvieron estáticas en 2018-19, con un valor de 2.451 PJ; estuvieron compuestas en su mayoría por refinados (55,8%) y crudo (34,4%).

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En los últimos años, las tasas de participación y de actividad de Australia venían registrando una tendencia al alza y la tasa de paro una tendencia a la baja. Sin embargo, esta evolución se visto interrumpida como consecuencia de los shocks de oferta y demanda ocasionados por la propagación del coronavirus. El impacto de la perturbación en el mercado de trabajo australiano ha sido particularmente negativo, con una caída muy acusada de la tasa de participación -del 66% en junio de 2019 al 64% en junio de 2020- y de la tasa de empleo – del 74,2% en junio de 2019 al 70,8% en junio de 2020-, así como con un aumento de la tasa de paro del 5,3% en junio de 2019 al 7,4% en junio de 2020. En este periodo, 280.200 personas perdieron sus empleos con lo que el número total de parados se aproximó al millón (992.300). El pico de desempleo se produjo en julio de 2020, con una tasa de paro del 7,5%. Adicionalmente, la tasa de subempleo aumentó al 11.7%, un 3,5% superior respecto a junio de 2019. Por su parte, el número de subempleados superó los 1,5 millones personas, un 39.8% respecto al año anterior. En todo caso, ya hay señales de que el mercado de trabajo se estaría recuperando con el apoyo de las medidas de estímulo y con la relajación paulatina de las medidas de confinamiento. Efectivamente, algunos de los indicadores del marcado de trabajo apuntan hacia una mejoría en estos últimos meses de 2021. En términos cíclicamente ajustados, en marzo de 2021, la población en edad de trabajar ha ascendido a 16,604,800 personas y la tasa de participación se ha situado en el 66,3% -un 0,4% superior respecto al mismo mes en 2020-. Por estados y territorios, las tasas de participación más elevadas se registran en Northern Territory con un 72,7% y en Western Australia con un 68,4%, mientras que la tasa de participación más baja del país se produce en el estado de Tasmania (61,9%). En cuanto a la población empleada, en este mismo mes de marzo, el número de personas empleadas ha ascendido a 13,077,600 -un 0,6% superior al mismo mes que el año pasado- y la tasa de actividad ha registrado un 62,6%. Respecto a la población entre 15-64 años, la tasa de actividad asciende a 74,8%. Por su parte, el número de desempleados se ha situado en los 778.100. Aunque representa un aumento del 8,7% respecto al mismo mes del año pasado, sí que supone una disminución del 3,4% respecto a febrero de 2021. Por su parte, la tasa de paro se ha reducido al 5,6%, un 0,2% inferior respecto al mes anterior. Se trata de un resultado mejor de lo esperado. Las previsiones del FMI sitúan la tasa de paro de Australia en un 6% para este ejercicio. Finalmente, cabe indicar que la tasa de subempleo ha disminuido un 0,6% respecto al mes de febrero hasta el 7,9%.

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PIB per capita y distribución de la renta

Australia es un país con un elevado PIB per cápita que se sitúa por encima de la media de los países más desarrollados. En 2020, el PIB per cápita términos corrientes ha ascendido a los 76.761 AUD según el Australian Bureau of Statistics (ABS). De acuerdo con los datos publicados por el FMI en abril de este año, el PIB per cápita de Australia en ese mismo es 52.825 USD, un 3% inferior al del año anterior. Por otro lado, cabe destacar que las desigualdades en al distribución de la renta en Australia han disminuido sensiblemente desde el inicio del milenio. En todo caso, en el pasado año 2020, el índice de Gini para Australia ha empeorado ligeramente respecto a años anteriores y se ha situado en 0,481 (siendo 1 la mayor de las desigualdades). En Australia existen numerosos programas gubernamentales para el apoyo a los más necesitados: pensionistas, discapacitados, cuidadores, desempleados, estudiantes y familias con hijos. Existen, además, otros programas que favorecen las condiciones de vida de los veteranos de guerra y las viudas.

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Sector primario

La economía australiana depende, para sus exportaciones, del sector primario que, pese a emplear a menos del 5% de la población activa, mantiene un peso muy importante dentro de las exportaciones australianas.

Agricultura y ganadería: emplea al 2,5% de la población activa (datos de noviembre de 2019). En los últimos cinco años, el número de empleados en la industria ha aumentado un 0,9%. La edad media de los trabajadores en esta industria es de 49 años y el salario medio promedio es de alrededor de 1038 dólares australianos (AUD) por semana. Australia produce principalmente trigo, avena, cebada, sorgo, hortalizas, frutas, frutas, semillas oleaginosas, algodón, azúcar, tabaco y plantas forrajeras. A su vez, Australia es un gran productor y exportador de carne y lana. La mayor parte de la producción agrícola y ganadera es comercializada por los antiguos monopolios estatales, ahora privados, pudiendo citarse a la Australian Wheat Board (privatizado, pero que mantiene el monopolio de exportación de trigo), Australian Wool Innovation Limited y Meat and Livestock Australia. Por último, Dairy Australia es aún una empresa pública que promueve la producción y comercialización rentable de los lácteos. En lo referente al azúcar, el Commonwealth-Queensland Sugar Agreement regula la producción y contrata la comercialización interna y externa, decidiendo igualmente los beneficios a repartir entre molturadores y agricultores. El sector agrícola está permanentemente sometido a riesgos climatológicos (sequías e inundaciones) y, al mismo tiempo, a las fuertes oscilaciones del tipo de cambio del dólar australiano que afecta a la competitividad exterior de su producción.

El valor bruto de la producción total agrícola y ganadera aumentó un 3% en el periodo 2018-19 hasta alcanzar los 61.000 millones de AUD a pesar de las condiciones de sequía sufridas, una de las peores de la historia de Australia. Esto se debe en gran medida a la producción ganadera que aumentó un 4% hasta alcanzar en este periodo los 31.000 millones de AUD. Por su lado, la producción de cultivos agrícolas aumentó un 1% hasta alcanzar en este periodo los 30.000 millones de AUD. Entre la producción agrícola australiana destaca: el trigo, frutas, vegetales, cebada, algodón, colza y arroz. En el sector ganadero destaca la producción de vacuno, ovino y porcino. Asimismo, es importante el valor de la producción de leche, lana y huevos. En el subsector forestal, predominan los bosques de eucaliptos (76,8% sobre el total), siendo excedentarias las maderas duras para las necesidades internas. Por el contrario, existe un déficit en coníferas que debe ser cubierto por las importaciones. El sector agrícola es uno de los principales sectores exportadores y durante los últimos años ha presentado un continuo crecimiento. No obstante, cabe destacar la disminución de las exportaciones totales de cereales. En 2017 se alcanzó un máximo de 8.591 millones de AUD y en 2019 esta cifra se ha reducido a 4.950 millones, lo que supone una reducción del 42% en este periodo. En términos generales, las exportaciones de todas las partidas arancelarias de cereal se han visto reducidas en 2019. Las partidas más afectadas han sido las de trigo (-12%), cebada (-43%), arroz (-37%) y sorgo en grano (-73%). Según el Department of Agriculture australiano, esta reducción se debe al aumento del consumo doméstico y a unas condiciones climáticas globales favorables que han permitido una mayor producción en otros países. Por último, cabe destacar que las exportaciones de cebada se verán gravemente perjudicadas por la imposición de China de un arancel del 80% a la cebada australiana.
 

Pesca: aunque la zona pesquera australiana es la mayor del mundo -cubriendo un área de más de 8 millones de km2 que va de los trópicos a la Antártida, y que es un 16% mayor que su propio territorio- la captura comercial total supone únicamente alrededor el 0,2% del tonelaje mundial. Esto es más un reflejo más de su baja productividad que de una insuficiente explotación. Es destacable el cultivo de perlas. Asimismo, cabe resaltar las partidas de salmónidos, atunes y vieiras, tres de las especies de acuicultura que presentaron un mayor crecimiento en Australia durante el periodo 2018, con un 13% y 10% y 9%, respectivamente. En 2018 el valor de la producción pesquera y acuícola aumentó un 4% hasta los 3.180 millones de AUD. Este aumento se explica especialmente por el aumento de la producción de salmónidos, así como un mayor valor unitario de exportación de la langosta de roca occidental. Los productos acuícolas alcanzaron en este año el 44% del total de los productos pesqueros (1.420 millones AUD), lo que supuso un crecimiento del 5% respecto al periodo anterior, mientras que la captura salvaje creció un 3% hasta alcanzar los 1.790 millones AUD. Tasmania es el principal estado productor (33% del total) seguido de Western Australia (20%), South Australia (15%) y Queensland (9%). El sector empleó en 2017-18 a 17.000 personas, aproximadamente el 75% de los trabajadores a tiempo completo y el resto a tiempo parcial. De la totalidad de empleados en el sector, 11.000 corresponden a la industria de la pesca comercial, y los 6.000 restantes a la industria de la acuicultura. Australia se convirtió en importador neto de productos pesqueros en 2007-08 y desde entonces las importaciones netas no han dejado de aumentar. En 2017-18 las exportaciones en términos de valor de estos productos aumentaron un 10% hasta los 1.575 millones AUD. Por otro lado, las importaciones se mantuvieron estables, pero superaron aún en valor a las exportaciones con 2.183 millones AUD. Los principales destinos de las exportaciones australianas fueron China (658 millones AUD), Vietnam (298 millones AUD), Japón (175 millones AUD), y Hong Kong (158 millones AUD), mientras que los principales orígenes de las importaciones fueron Tailandia (470 millones AUD) y China (325 millones AUD).
 

Minería: Australia es uno de los principales productores y exportadores mundiales de minerales del mundo. El sector minero representa el 10% del PIB, con un valor de 148.000 millones de AUD en 2018. En 2018-19 el sector minero fue uno de los principales impulsores del crecimiento de la economía australiana con un crecimiento del 6%, impulsado principalmente por la extracción de petróleo y gas. El sector empleó de forma directa a 242.800 trabajadores y el salario medio anual de los empleados ascendía a 141.000 AUD. En 2018 atrajo una inversión extranjera directa a Australia en torno a los 366.000 millones de AUD. Se trata de uno de los sectores que más inversión atrajo, con un 38% de la inversión extranjera directa total. Las exportaciones de mineral de hierro alcanzaron en 2018-2019 los 100.000 millones de AUD. Australia está entre los cinco principales países exportadores del mundo de bauxita, alúmina, mineral del hierro, zinc, carbón y de gas natural licuado (GNL). Con respecto a este último, se ha convertido en uno de los subsectores de la minería más importantes con un crecimiento en 2018-19 del 11,4% respecto al año anterior. Es más, este crecimiento ha permitido a Australia superar a Qatar y convertirse en el primer exportador de GNL del mundo, con 77,5 millones de toneladas y un valor de 49.000 millones de AUd.

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Sector secundario

Industria: en cuanto al sector industrial, Australia ha atravesado durante los últimos años por un proceso de desindustrialización como consecuencia de la falta de competitividad internacional de sus manufacturas, que tiene su origen principalmente en unos costes de producción muy elevados, especialmente de mano de obra, en comparación con sus vecinos asiáticos. Por otro lado, destaca el reducido tamaño de su mercado interior así como la necesidad de importar gran parte de los equipos productivos de la economía (equipos eléctricos, la máquina-herramienta, maquinaria especializada, equipos químicos y otros productos científicos o de alta tecnología). Así, como resultado de este proceso de desindustrialización la participación en el PIB de este sector se ha venido reduciendo, aunque cabe resaltar que durante el cuarto trimestre de 2019 la producción experimentó un repunte, alcanzando los 26.442 millones de AUD. Asimismo, el empleo ha seguido un repunte al alza similar, alcanzando en el mes de noviembre de  2019 los 907.200 empleados. No obstante, la exportación de bienes y servicios que venía creciendo desde 2014 experimentó una leve desaceleración a finales de 2019.

Construcción: el sector de la construcción supone el 7,8% del PIB, es decir, se trata de uno de los sectores de mayor tamaño en la economía australiana. Aunque durante el ejercicio 2019 experimentó una variación negativa de -2,3% debido a la caída de un 3,4% en los proyectos de edificios residenciales y no residenciales. Este sector empleó a casi un 1,2 millones de personas, es decir, el 9,4% de la población activa. La evolución de la construcción difiere entre estados, con cifras positivas en New South Wales (NSW) y Victoria y caídas en el resto. Los recientes incendios forestales y la crisis del Covid-19 no tuvieron un impacto significativo en las estadísticas de construcción en febrero de 2020 (el sector ha venido manteniendo la actividad). Se espera un aumento en los proyectos de construcción debido a las actividades de reconstrucción y recuperación de las zonas afectadas por los incendios forestales. Según IBISWorld, Construction in Australia, el sector crecerá en torno al 2,3% durante los próximos cinco años. No obstante, debido a la incertidumbre generada por la crisis del Covid-19 la tendencia de estas previsiones puede verse afectada.

Otros sectores: para desarrollar la industria, la administración australiana se sirvió en el pasado del proteccionismo arancelario y de la atracción de capital extranjero, creándose así una industria pesada alrededor de la minería y una industria ligera en los sectores de automoción, químico, textil, de la construcción y eléctrico. Sin embargo, la decisión del gobierno de no prorrogar los subsidios a la industria del automóvil (Toyota, Ford y Holden - propiedad de General Motors-) provocó que estas empresas anunciaran ya el cese de su actividad en 2017. Otros sectores importantes son el de la alimentación y siderúrgico. Por otro lado, los sectores que el gobierno trata de promocionar son la biotecnología, nanotecnología, medioambiente, tecnologías de la información, servicios financieros y la industria cinematográfica. Australia es, además, competitiva en sectores de alto valor añadido como el equipamiento médico y hay una clara voluntad política de fomentar dichas industrias, incluido el sector defensa. Existe potencial también para la maquinaria agrícola, sistemas de riego, material eléctrico, electrónico o equipos de telecomunicaciones. Otro subsector interesante es el de suministros mineros, especialmente equipos y maquinaria dirigidas a optimizar procesos, aumentar la eficiencia energética de las explotaciones, suministro y tratamiento de aguas. De la misma forma la agricultura y la industria de alimentación también ofrecen buenas perspectivas para los productores españoles de bienes de equipo y componentes así como para las ingenierías especializadas. De nuevo, la incertidumbre generada por la crisis de la pandemia mundial puede afectar la tendencia y potencial de estos sectores en Australia.

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Sector terciario

El sector de servicios sigue siendo el mayor de la economía australiana, representando cerca del 70% del PIB en 2019. El empleo en este sector representa el 78,3% de la población activa en Australia, con 10 millones de empleados en febrero de 2019. Aunque la balanza de servicios es deficitaria, las exportaciones de servicios representan una cantidad significativa en la economía del país (4,9% del PIB en 2018). El valor de dichas exportaciones de servicios alcanzaron los 97.000 millones de AUD en 2018, lo que supuso un incremento anual de más del 10%. Los aumentos se registraron principalmente en los servicios de viajes, con un incremento del 11,3% (equivalentes a un crecimiento de 6.174 millones de AUD con respecto al periodo anterior); en los servicios financieros, con un aumento del 14,1% (4.865 millones de AUD); con los servicios de telecomunicaciones, informática e información, con un crecimiento del 19,6% (718 millones de AUD). Dentro de la partida de exportaciones de servicios de viajes sobresalen los servicios relacionados con la educación. Este sector, con un crecimiento del 15% con respecto al año anterior contribuye con 37.600 millones de AUD a la economía australiana, lo que supone el quinto año consecutivo de crecimiento superior al 10%. Esta actividad emplea a 240.000 personas en todo el país.

Transportes: en lo que respecta al transporte aéreo, la aerolínea Qantas cuenta con participación pública y domina el 58,6% del mercado y es propietaria también de la aerolínea de bajo coste Jetstar. Desde el 2000 la competencia aumentó con la entrada de Virgin (31,6% de cuota) que opera también vuelos de bajo coste desde 2013 a través de su filial Tiger Air. Esta situación se ha visto fuertemente afectada por la crisis del Covid-19. En cuanto al transporte por ferrocarril, en febrero de 2002 el gobierno federal y los gobiernos de los estados de New South Wales y Victoria privatizaron la gestión de la red de ferrocarril para el transporte de carga que hasta ese momento desempeñaban las empresas públicas Freight Corp y National Rail, mediante su venta a un consorcio formado por Lang Corp y Toll Holdings. La propiedad de las vías, excepto en el caso de Western Australia, sigue quedando en manos públicas.

Turismo: en el año 2019 Australia recibió la visita de 9,5 millones de turistas, lo que supone un incremento del 7,4% frente al año 2018. Los países que más visitantes enviaron a Australia fueron, China (1,438 millones),  Nueva Zelanda (1,433 millones), Estados Unidos (0,817 millones), Reino Unido (0,715 millones),  Japón (0,498 millones) y Singapur (0,478 millones). Se estima que el gasto de los turistas en el país durante 2019 ascendió a un total de 45.400 millones de AUD, un 3,3% más que durante el periodo anterior. En 2019 los turistas procedentes de China aumentaron un 6,12%, lo que ha propiciado que este país superara a Nueva Zelanda como principal fuente de visitantes. La evolución del turismo desde China ha sido especialmente llamativa: hace diez años, el total anual de turistas chinos era de 354.700. Esta cifra se acerca en la actualidad al millón y medio de turistas, lo que supone una tasa de crecimiento medio anual de alrededor del 12,3% al año desde 2007. Los principales mercados tradicionales de Australia: Nueva Zelanda, EEUU y el Reino Unido también se ha fortalecido en los últimos años,  salvo en el caso de este último que ha visto su número de turistas decrecer ligeramente en el último año. Estos países representan cerca de un tercio de las llegadas totales a Australia, con tasas de crecimiento anual en 2019 del 5% en el caso de Nueva Zelanda, del 4,4% de EEUU y del -2,4% de Reino Unido. Según las últimas estimaciones disponibles, el número de turistas australianos en España en 2017 alcanzó la cifra de 75.000. Cabe señalar que, según la Embajada de Australia en Madrid, muchos australianos visitan España incluyéndola dentro de un circuito continental y, por tanto, no señalan España como destino principal a efectos estadísticos. El turista australiano no necesita visado para viajar a España y tiene un poder adquisitivo muy alto, lo que lo convierte en un potencial cliente muy interesante para el sector turístico español.

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Privatizaciones

Las principales privatizaciones llevadas a cabo en Australia a nivel federal y estatal tuvieron lugar durante los años 90 -sector bancario, telecomunicaciones, seguros, infraestructuras del sector eléctrico y transporte aéreo (Qantas)-. En el siguiente enlace, puede verse una relación detallada de las privatizaciones que han tenido lugar en el país en las últimas dos décadas. La aplicación permite filtrar por año, sector y jurisdicción. https://infrastructure.org.au/chart-group/privatisations-asset-sales-by-year/

A nivel federal, hay planes a corto plazo para privatizar la corporación pública National Broadband Network (NBN Co.) una vez que el despliegue de su red de fibra óptica haya terminado. Se espera que NBN Co. presente flujos de caja positivos a partir del año fiscal 2022-23. Además, se estima que su EBITDA para entonces esté en el entorno de los 3.000 millones de AUD. En diciembre de 2020, el ministro de comunicaciones, Paul Fletcher, declaró que la citada Red Nacional de Banda Ancha estaba completa y totalmente operativa. Este anuncio constituye el primero de los 4 pasos necesarios para la privatización de la red, estimada en 57.0000 millones de AUD. No obstante, el proceso llevará tiempo y no se estima que finalice antes de 2022. Por otro lado, durante 2017 Sydney Airports decidió no ejercer su derecho de tanteo para construir el segundo aeropuerto de Sídney, Western Sydney Airport. Al no ejercer la opción, el proyecto quedó en manos del gobierno federal, quien decidió hacerse cargo del desarrollo y gestión del aeropuerto. En cualquier caso, las autoridades han indicado que la posible privatización todavía está sobre la mesa, una vez la construcción haya finalizado.

A nivel estatal, el estado de New South Wales es el más activo: en 2015 se cerró el arrendamiento lease a Hasting Funds Manager y a Spark Infrastructure por 10.300 millones de AUD de Transgrid, la empresa de distribución eléctrica de New South Wales. A finales de 2016, vendió el 50,4% de Ausgrid a varios fondos de pensiones locales por 16.200 millones de AUD. Durante 2017 se completó la venta de Endeavour Energy, que generó unos 4.000 millones de AUD al estado. El gobierno federal puso como condición que el 20% de Endeavour fuese adquirido por una empresa australiana. Por otra parte, a finales de 2018, Transurban adquirió el 51% de Sydney Motorway Corporation (SMC), empresa pública que gestiona el proyecto Westconnex. A principios de 2020, el gobierno de Gladys Berejiklian anunció su firme intención de privatizar el 49% restante. Por otro lado, a finales de 2019 las autoridades de este estado dieron a conocer sus planes para privatizar una parte de las plantaciones forestales de titularidad estatal (pertenecientes a Forestry Corporation). Con esta venta planificada para 2020, esperan recaudar 1.000 millones de AUD, que previsiblemente utilizarán para financiar la construcción de infraestructuras. Asimismo, en junio de 2021 se cerró la licitación para la operación de las rutas de autobús de la Región 9, una de las pocas zonas de Sídney gestionadas por el estado de NSW. El contrato tendrá una duración de 8 años y el ganador será anunciado en noviembre. Finalmente, cabe indicar que existen una serie de activos en el sector del agua cuya propiedad podría pasar a manos privadas. Entre éstos se encuentran Sydney Water y Hunter Water. No obstante, estas ventas, de momento, cuentan con pocas posibilidades de llegar a materializarse a corto plazo.

En septiembre de 2020, el gobierno de Australia Meridional adjudicó la gestión de la red de trenes de pasajeros de Adelaida a la compañía Keolis Downer por 2.140 millones AUD. El contrato tendrá una duración de 8 años.

En Queensland, el gobierno laborista de Anna Palaszczuk elegido en febrero de 2015 canceló el programa de privatizaciones (sobre todo, puertos) del anterior gobierno, que pretendía recaudar 37.000 millones de AUD y reducir así la abultada deuda estatal (80.000 millones de AUD), recuperando la máxima calificación crediticia AAA. Desde entonces, el gobierno de Palaszczuk ha renovado su compromiso de no llevar a cabo ninguna privatización. Con este fin, creó en 2020 el Queensland Future Fund. Este fondo, dotado con 5.000 millones AUD, busca, además de servir de instrumento de apoyo a las finanzas estatales, evitar una posible privatización de los activos públicos.

En marzo de 2021, el gobierno de Victoria anunció una privatización parcial de elementos clave de VicRoads, formando una alianza estratégica con el sector privado. De este modo, se subcontratará a una empresa privada para reestructurar y gestionar el sistema informático de licencias y matriculaciones por un periodo de hasta 40 años.

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