Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Los sectores más competitivos en Australia son los relacionados con la producción de materias primas, minerales y productos energéticos, construcción y servicios (financieros, educativos y sanitarios).

Los grupos empresariales son de gran tamaño habiéndose producido procesos de concentración empresarial especialmente llamativos en el sector de la construcción de infraestructuras, la minería y las telecomunicaciones.

Sorprende en ocasiones la presencia de un número muy reducido de operadores de gran tamaño en sectores clave para la economía, como son el transporte aéreo, la distribución comercial, o la comunicación audiovisual. Las causas que explican este fenómeno son, por un lado, el pequeño tamaño del mercado y por otro lado, las dificultades de entrada a estos sectores ya sea por razones regulatorias o de otro tipo.
 

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Precios (minoristas y mayoristas)

Australia es una economía de mercado, con instituciones fuertes y una regulación económica, con carácter general, eficiente y eficaz. Hay sectores con estructuras oligopolísticas como la distribución (alimentos, automóviles,...) o, aunque matizable, los servicios financieros (banca minorista en manos de 4 grandes bancos).

La relativa escasez de ciertos productos (por ejemplo alimentos frescos de importación) hace que los precios de los mismos sean relativamente altos.

La Australian Competition and Consumer Commission (ACCC) vela por el cumplimiento de la normativa de competencia en los distintos sectores.

La Fair Work Commission establece salarios mínimos en un amplio número de sectores, en función de la edad y de la categoría de los trabajadores. La regulación del mercado laboral es muy alta.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Transporte terrestre

Las autopistas, a pesar del escaso número de kilómetros con que cuentan, soportan más del 90% del tráfico rodado. Alrededor del 69% del transporte interior se realiza por carretera.

Transporte aéreo

Debido a las enormes distancias, el 99% de los movimientos de pasajeros internacionales se realizan utilizando el medio aéreo.

Prácticamente todas las exportaciones de Australia usan en algún momento el medio de transporte aéreo, a excepción de las materias primas a granel. Productos como correo, suministros médicos, marisco vivo o partes de alta tecnología con gran valor añadido son los que más utilizan este medio de transporte. Existe un precio recomendado denominado TACT (The Air Cargo Tariff), que es usado a menudo, aunque las aerolíneas tienden a variar los precios dependiendo de la competencia, temporada, producto o ruta.

Ferrocarril

La red ferroviaria operada por el gobierno tiene una longitud de 37.855 km. En todos los estados existen ferrocarriles privados que atienden las zonas agrícolas, mineras e industriales. Hay un ferrocarril transaustraliano que cruza el país de este a oeste, desde Sydney hasta Perth y en enero de 2004 se inauguró el trayecto que une Alice Springs con Darwin y que completa la línea que cruza el país de norte a sur denominado ruta del Ghan (Adelaide-Darwin).

En la actualidad la industria se encuentra en medio de una importante fase de crecimiento. La inyección de fondos públicos federales y estatales en los principales proyectos ferroviarios de pasajeros ha contribuido también a consolidar el valor de la industria desde 2016. Algunos de estos proyectos son: Sydney Metro Northwest; Sydney CBD y South East Light Rail; Capital Metro light rail en Canberra;  y el Forrestfield-Airport Rail Link en Perth.

Tráfico marítimo

Con 15.000 km de costa, el tráfico marítimo es fundamental para Australia. Existen alrededor de 70 puertos de importancia, entre los que destacan Sydney, Newcastle, Fremantle, Melbourne y Brisbane. El 45% del transporte total de mercancías se realiza por vía marítima (sin tener en cuenta el transporte a granel de productos esenciales como: carbón, hierro, aluminio, cereales, azúcar o petróleo). Sin embargo, esta cifra disminuye hasta un 30% cuando se trata de transporte interior. La infraestructura portuaria está más adaptada al transporte a granel que al de contenedores.

Red de transporte Australiana (2018)
Carretera                                        877.651 Km.
Carreteras asfaltadas381.185 Km.
Autopistas6.488,3 Km.
Aeropuertos                                        Más de 480
Con pistas pavimentadas349
Viaductos 
Gas y Gas líquido30.691 Km.
Oleoductos3.849 Km.
Gas/Petróleo/Agua110 km.
Acueductos y canales2.000 Km.
Ferrocarril37.855 Km.
Puertos70 importantes

Fuente: CIA World Factbook 2015 y Australian Infrastructures statistics Yearbook 2018

Telecomunicaciones

 

Este sector contribuye al PIB de Australia en torno al 3%, registrando tasas de crecimiento positivas durante los últimos diez años. El crecimiento se aceleró especialmente a partir de 2014 y en el ejercicio 2017-2018 creció al 2,7% hasta alcanzar los 45.200 millones de dólares australianos (AUD). Concretamente, cuatro son los principales actores que copan más del 75% de la oferta del país: Telstra (41,3%), Optus (19,3%), Vodafone (9,8%) y NBN (6,8%).


En lo que respecta al empleo, se ha venido reduciendo desde 2007. En 2016-2017 la industria empleó a 200.000 personas. Los salarios, en cambio, han crecido por encima de la media del país. En noviembre de 2018, el salario medio del trabajador del sector era de 1.978 AUD a la semana frente a los 1567,90 AUD que gana de media el sector industrial.


La presencia de capital extranjero es muy relevante en el sector. En 2017 el stock de Inversión Directa Extranjera alcanzó los 22.100 millones de dólares australianos, suponiendo un 2,6% de la totalidad de la inversión directa extranjera del país. 

 

Energía

Consumo energético


El consumo energético en Australia aumentó por segundo año consecutivo un 1,1% en 2016-2017 hasta los 6.146 PJ, su nivel más alto hasta la fecha, motivado por un aumento en el consumo de energía en el sector minero, que aumentó durante este periodo en un 12%. También aumentó la demanda del sector de la agricultura, el segundo sector que más consume energía, con un 5,9%, seguido del sector del transporte con un 2,8%.

Como fuentes de energía primaria, destaca, en primer lugar, el petróleo que supone el (37%), seguido del carbón (32%) y el gas natural (25%). Las energías renovables representan el 6% el mix energético


Producción energética

La producción energética aumentó en Australia un 4% en 2016-2017 hasta los 17.957 PJ, como consecuencia del aumento en la producción de gas natural (23%) y de las energías renovables (5,3%). Sin embargo, tanto la producción de carbón como de petróleo se han reducido en un 8% y 12,3% respectivamente

Generación eléctrica

La generación de electricidad en Australia durante 2016-2017 fue relativamente estable, con un crecimiento del 0,2%, un crecimiento similar al experimentado en el periodo anterior tras tres años de caída. El total de electricidad generada ascendió a 929 PJ. La contribución del carbón al conjunto del mix supuso el 63%. Atendiendo a su tipología, la contribución del carbón negro aumentó un 3,5%, mientras que la del carbón blanco se ha reducido en un 10,7%. El gas natural representó el 20% del total de la generación de electricidad en 2016-20167y las energías renovables el 16%. La cuota de generación de gas natural se ha visto reducida en un 0,2% por el cierra de algunas plantas de generación y al aumento en los precios del gas. Por su parte, la contribución de las renovables se ha visto incrementada en un 6%, impulsada por un fuerte aumento de la energía geotérmica (133,3%) y de la energía solar (18%).
Comercio de energía
Australia sigue siendo un exportador neto de productos energéticos. Las exportaciones netas alcanzan casi el 80% de la producción energética doméstica.
En 2016-2017 las exportaciones aumentaron un 4% hasta los 14.141 petajulios, mientras que las importaciones apenas si crecieron un 2% (2.327 petajulios).

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

 

 

La tasa de paro en enero de 2019 fue el 5,1% de la población activa, bajando desde el 5,7% a finales de 2015. Se trata de una cifra relativamente baja en comparación con años anteriores (5,5% en 2017; 5,8% en 2016 o 5,8% en 2015) de forma que nos debemos trasladar hasta 2012 para observar tasas semejantes. Esta tasa esconde importantes diferencias, tanto entre estados como entre zonas urbanas. Así, la tasa de paro en NSW está en el 3,9% mientras que en Tasmania este dato llega al 7%.

Si bien la evolución del crecimiento económico nacional ha afectado al mercado de trabajo reduciendo la movilidad laboral en determinados sectores como el minero, sigue produciéndose escasez de mano de obra que afecta tanto a puestos cualificados como a los no cualificados y que se traduce claramente en un importante alza en los salarios de muchas profesiones, situando el incremento de su remuneración muy por encima del promedio de las subidas generales de salarios.

Durante 2018 el empleo aumentó en un 3,3%, experimentando un récord. La tasa de empleo alcanzó el 61,9% de la población activa. Es especialmente relevante la distinción entre empleo a tiempo parcial y completo, ya que por lo general el primero suele tener mayores tasas de crecimiento (crecimiento del 2,7% del empleo a tiempo parcial, frente al 1,9% del empleo a tiempo completo). Aún así, en el 2018 el empleo a tiempo completo aumentó en 161.900 personas a lo largo del año mientras que el empleo a tiempo parcial aumentó en 106.600, lo que lo sitúa en enero de 2019 como un 31,44% sobre el empleo total.

Existen importantes diferencias entre estados. Durante 2018, los principales estados creadores de empleo fueron Victoria y New South Wales. En cambio, los que menos empleo crearon, y en este caso destruyeron empleo, fueron Western Australia y Australian Capital Territory.

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PIB per capita y distribución de la renta

 

El PIB per cápita en septiembre de 2018 (dato más actualizado) se situaba en 75.061 dólares australianos (AUD) según el Australian Bureau of Statistics - ABS (56.698 US$ de acuerdo con datos publicados por el Fondo Monetario Internacional). En dólares americanos (FMI) este dato es un 1,8% superior al del año anterior.
 

Según los últimos datos la OCDE (2016) el índice de Gini para Australia es 0,33 (siendo 1 la mayor de las desigualdades), mejorando ligeramente respecto a 2014, con un 0,337.
 

En Australia existen numerosos programas gubernamentales para el apoyo a los más necesitados: pensionistas, discapacitados, cuidadores, desempleados, estudiantes y familias con hijos. Existen, además, otros programas que favorecen las condiciones de vida de los veteranos de guerra y las viudas. En el último año, los sueldos fueron la principal fuente de ingresos de los hogares de nivel medio-alto, mientras que las pensiones y subvenciones lo fueron para los hogares con menos recursos.

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Sector primario

La economía australiana depende, para sus exportaciones, del sector primario que, pese a emplear a menos del 5% de la población activa, representa más de la mitad de las exportaciones australianas.

Agricultura y ganadería

Emplea al 2,6% de la población activa (datos de noviembre de 2018) . En los últimos cinco años, el empleo en la industria ha aumentado un 5,2%. La edad media de los trabajadores en esta industria es de 49 años y el salario medio promedio es de alrededor de 945 AUD por semana. 

Australia produce principalmente trigo, avena, cebada, sorgo, hortalizas, frutas, frutas, semillas oleaginosas, algodón, azúcar, tabaco y plantas forrajeras. Australia es un gran productor y exportador de carne y lana. La mayor parte de la producción agrícola y ganadera es comercializada por los antiguos monopolios estatales, ahora privados, pudiendo citarse a la Australian Wheat Board (privatizado, pero que mantiene el monopolio de exportación de trigo), Australian Wool Innovation Limited y Meat and Livestock Australia. Por último, la Dairy Australia es aún una empresa pública que promueve la producción y comercialización rentable de los lácteos. En lo referente al azúcar, el Commonwealth-Queensland Sugar Agreement regula la producción y contrata la comercialización interna y externa, decidiendo igualmente los beneficios a repartir entre molturadores y agricultores.

El sector agrícola está permanentemente sometido a riesgos climatológicos (sequías e inundaciones) y, al mismo tiempo, a las fuertes oscilaciones del tipo de cambio del dólar australiano que afecta a la competitividad exterior de su producción.

El valor bruto de la producción total agrícola y ganadera aumentó en el periodo 2017-18 hasta alcanzar los 60.000 millones de dólares australianos (AUD). Esto se debe en gran medida al gran aumento en la producción de cultivos agrícolas, que alcanzó en este periodo los 30.800 millones de dólares australianos. Por su lado, la producción ganadera se mantuvo estable, alcanzando los 29.200 millones de dólares australianos.

Entre la producción agrícola australiana destaca: el trigo, frutas, vegetales, cebada, colza y caña de azúcar. En el sector ganadero destaca la producción de vacuno, ovino, aviar y porcino. Asimismo, es importante el valor de la producción de leche y lana.

En el subsector forestal, predominan los bosques de eucaliptos, siendo excedentarias las maderas duras para las necesidades internas. Por el contrario, existe un déficit en coníferas que debe ser cubierto por las importaciones.

Dado que el sector agrícola es uno de los principales sectores exportadores, el aumento en la producción en 2017-2018 se ha reflejado en la evolución de las exportaciones. En el mismo periodo se produjo un gran aumento en las exportaciones de arroz (61%) y de lana (14%). No obstante, las exportaciones de trigo y vino han resultado ser las de mayor relevancia, valoradas en 4.672 y 2.831 millones de dólares australianos. Asimismo, la partida de productos cárnicos aumentó el valor de sus exportaciones en un 14%.

Pesca

Aunque la zona pesquera australiana es la mayor del mundo -cubriendo un área de casi 9 millones de km2 que va de los trópicos a la Antártida, y que es un 16% mayor que su propio territorio- la captura comercial total supone únicamente alrededor el 0,2% del tonelaje mundial. Esto es un reflejo más de su baja productividad que de una insuficiente explotación. Es destacable el cultivo de perlas. Asimismo, cabe destacar las partidas de vieiras y salmónidos, dos de los cultivos de mayor crecimiento en Australia durante el periodo 2017-2018, con un 19% y 17%, respectivamente.

En 2017-2018 el valor de la producción pesquera y acuícola aumentó un 3% hasta los 3.148 millones de dólares australianos (AUD). Este aumento se explica especialmente por el aumento de la producción de salmónidos, vieiras y otros moluscos. Los productos acuícolas alcanzaron en este año el 44% del total de los productos pesqueros (1.350 millones AUD), suponiendo un crecimiento del 4% respecto al periodo anterior.

Tasmania es el principal estado productor (31% del total) seguido de Western Australia (20%), South Australia (16%) y Queensland (10%).

El sector empleó en 2016-2017 a 15.831 personas, aproximadamente el 75% de los trabajadores a tiempo completo y el resto a tiempo parcial. De la totalidad de empleados en el sector, 7.478 corresponden a la industria de la pesca comercial, y los 8.353 restantes a la industria de la acuicultura.

Australia se convirtió en importador neto de productos pequeros en 2007-2008 y desde entonces las importaciones netas no han dejado de aumentar. En 2017-2018 las exportaciones de estos productos disminuyeron un 1% hasta los 1.575 millones AUD. Por otro lado, las importaciones también disminuyeron (en un 2%) pero superaron aún en valor a las exportaciones con 2.183 millones AUD. Los principales destinos de las exportaciones australianas fueron China (657 millones AUD), Vietnam (298 millones AUD), Japón (175 millones AUD), y Hong Kong (158 millones AUD), mientras que los principales orígenes de las importaciones fueron Tailandia (470 millones AUD) y China (325 millones AUD) 

Minería
Australia es uno de los principales productores y exportadores mundiales de minerales. El sector minero representa el 8,9% del PIB, con un valor de 138.181 millones de dólares australianos (AUD). En 2017-2018 presentó una tasa de crecimiento del 2,8%. La recuperación de los precios de las materias primas, que han vuelto a crecer desde mediados del 2016, y el aumento de la demanda internacional han propiciado que el sector minero vuelva a registrar tasas de crecimiento positivas

El sector empleó de forma directa a 242.600 trabajadores y el salario medio anual de los empleados ascendía a 135.782 dólares australianos.

En el ejercicio 2017-2018 atrajo una inversión extranjera directa a Australia en torno a 315.000 millones de dólares australianos. Se trata del sector que más inversión atrajo, con un 37,1% del total.

El valor de las exportaciones totales de productos mineros y energéticos aumentó un 29% hasta alcanzar los 250.000 millones AUD en el periodo 2017-2018 (55% de las exportaciones totales de bienes y servicios). Las exportaciones de mineral de hierro alcanzaron los 61.844 millones de dólares australianos y las de carbón los 60.232 millones.

Australia está entre los cinco principales países exportadores del mundo de bauxita, alúmina, mineral del hierro, zinc, carbón y de gas natural licuado (GNL).

Con respecto a este último, se ha convertido en uno de los subsectores de la minería más importantes con un crecimiento en 2017-2018 respecto al periodo anterior de casi 20,5%. En línea con la tendencia internacional, Australia ha aumentado su capacidad de licuefacción de gas con varios proyectos offshore en Australia Occidental y proyectos de coal seam gas en los estados del este. Durante 2019 se espera que estén operativas diez nuevas instalaciones de GNL (incluidos los proyectos Prelude e Ichthys) con una capacidad anual de 87,6 millones de toneladas. Este aumento de la producción de GNL se ha visto acompañado por un incremento del volumen de las exportaciones del 40% durante el ejercicio analizado, que se prevé continúe en el tiempo. De hecho, se estima que Australia se convertirá en el primer exportador de GNL del mundo en dos años.
 

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Sector secundario

Industria

En cuanto al sector industrial, Australia ha atravesado durante los últimos años por un proceso de desindustrialización como consecuencia de la falta de competitividad internacional de sus manufacturas, que tiene su origen principalmente en unos costes de producción muy elevados, especialmente de mano de obra, en comparación con sus vecinos asiáticos, agravada por la fortaleza del dólar australiano. Por otro lado, destaca el reducido tamaño de su mercado interior así como la necesidad de importar todos los equipos productivos (equipos eléctricos, la máquina-herramienta, maquinaria especializada, equipos químicos y otros productos científicos o de alta tecnología).

Aunque en 2017-18 representó aun el 8% del PIB, este porcentaje no deja de caer (-3%). De esta forma la producción del sector alcanzó la cifra de 105.171 millones de dólares australianos (AUD) durante el ejercicio analizado. Asimismo, el empleo ha seguido una tendencia decreciente, y la industria contó durante el periodo 2016-17 con 830.000 empleados, un 1% inferior al periodo anterior.

En cambio, las exportaciones han aumentado desde enero de 2014. El sector de minerales y de combustibles minerales es el primer exportador con un 45,5% de las exportaciones totales

Construcción

El sector de la construcción supone el 9,2% del PIB, es decir, se trata de uno de los sectores de mayor tamaño aunque está perdiendo peso. En 2017-2018 la tasa de crecimiento aumentó en un 5,2%, llegando a los 150.000 millones AUD y empleando a casi 1,1 millones de personas. La evolución de la construcción difiere entre estados, con cifras positivas en New South Wales (con grandes proyectos de infraestructuras) y Victoria y caídas en el resto.

En particular, se espera que el sector de la construcción experimente una mayor actividad a lo largo del presente 2019. Esto incluye proyectos de carreteras y ferrocarriles, así como también otras infraestructuras civiles y de telecomunicaciones. Entre los proyectos que se encuentran actualmente en construcción destacan Bruce Highway y Pacific Motorway en Queensland, NorthConnex y Bringelly Road, Forrestfield Airport Link en Western Australia y los proyectos de Murray Basin y el Melbourne Metro rail en Victoria.

Otros sectores

Para desarrollar la industria, la administración australiana se sirvió en el pasado del proteccionismo arancelario y de la atracción de capital extranjero, creándose así una industria pesada alrededor de la minería y una industria ligera en los sectores de automoción, químico, textil, de la construcción y eléctrico. Sin embargo, la decisión del gobierno de no prorrogar los subsidios a la industria del automóvil (Toyota, Ford y Holden - propiedad de General Motors) ha provocado que estas empresas anunciaran ya el cese de su actividad en 2017.

Otros sectores importantes son el de la alimentación y siderúrgico. Por otro lado, los sectores que el Gobierno trata de promocionar son la biotecnología, nanotecnología, medioambiente, tecnologías de la información, turismo, servicios financieros y la industria cinematográfica. Australia es, además, competitiva en sectores de alto valor añadido como el equipamiento médico y hay una clara voluntad política de fomentar dichas industrias, incluido el sector defensa.

Existe potencial también para la maquinaria agrícola, sistemas de riego, material eléctrico, electrónico o equipos de telecomunicaciones. Otro subsector interesante es el de suministros mineros, especialmente equipos y maquinaria dirigidas a optimizar procesos, aumentar la eficiencia energética de las explotaciones, suministro y tratamiento de aguas. De la misma forma la agricultura y la industria de alimentación también ofrecen buenas perspectivas para los productores españoles de bienes de equipo y componentes así como para las ingenierías especializadas.

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Sector terciario

El sector de servicios sigue siendo el mayor de la economía australiana, representando el 69,1% del PIB (962.802 millones de dólares australianos - AUD) en junio de 2018. El empleo en este sector representa el 77% de la población activa en Australia, con 9 millones de empleados.

Las exportaciones de servicios representan una cantidad significativa en la economía del país. El valor de dichas exportaciones de servicios aumentó el pasado ejercicio 2017 en un 8,8%  (84,7 mil millones de AUD), mientras que en términos de volumen éstas crecieron un 7,6%.

Las exportaciones de servicios continúan creciendo como porcentaje del PIB, representando un 4,7% del mismo el pasado 2017. Los aumentos se registraron principalmente en los servicios de viajes relacionados con la educación, con un incremento del 17,3% (equivalentes a un crecimiento de 4,5 mil millones de AUD con respecto al periodo anterior); en los servicios financieros, con un aumento del 17,2% (626 millones de AUD); con los servicios de telecomunicaciones, informática e información, con un crecimiento de hasta un 11,0% (362 millones de AUD); y con los servicios de consultoría y de gestión, que aumentaron un 5,5% (272 millones de AUD).

Transportes

En lo que respecta al transporte aéreo, la aerolínea Qantas cuenta con participación pública y domina el 62,5% del mercado y es propietaria también de la aerolínea de bajo coste Jetstar. Desde el 2000 la competencia mejoró con la entrada de Virgin (27,9% de cuota) que opera también vuelos de bajo coste desde 2013 a través de su filial Tiger Air.

En cuanto al transporte por ferrocarril, en febrero de 2002 el gobierno federal y los gobiernos de los Estados de New South Wales y Victoria privatizaron la gestión de la red de ferrocarril para el transporte de carga que hasta ese momento desempeñaban las empresas públicas Freight Corp y National Rail, mediante su venta a un consorcio formado por Lang Corp y Toll Holdings. La propiedad de las vías, excepto en el caso de Western Australia, sigue quedando en manos públicas.

Turismo

En el año 2018 Australia recibió la visita de 8,8 millones de turistas, lo que supone un incremento del 6,5% frente al año 2017. Los países que más visitantes enviaron a Australia fueron Nueva Zelanda (1,36 millones), China (1,35 millones), Estados Unidos (0,781 millones), Reino Unido (0,732 millones),  Japón (0,434 millones) y Singapur (0,433 millones). se estima que el gasto de los turistas en el país durante 2018 ascendió a un total de 43,2 millones de dólares australianos, un 5% más que durante el periodo anterior.

China ha seguido siendo uno de los mercados con mayor crecimiento de Australia, con un crecimiento del 12%, lo que convierte al país en la segunda fuente de visitantes después de Nueva Zelanda. La evolución del turismo desde China ha sido especialmente llamativa: hace diez años, el total anual de turistas chinos era de 354.700. Esta cifra supera en la actualidad el millón de turistas, lo que supone una tasa de crecimiento medio anual de alrededor del 14% al año desde 2007.

Los principales mercados tradicionales de Australia también se han fortalecido en los últimos cinco años: las llegadas de turistas de Nueva Zelanda, EE.UU. y el Reino Unido, que en conjunto representan un tercio de las llegadas totales a Australia, aumentaron en una tasa promedio anual del 4%. Este crecimiento ha aumentado notablemente en la última década, dado que el crecimiento medio anual se situaba en torno al 0,1%.

Según las últimas estimaciones, el número de turistas australianos en España en 2017 alcanzó la cifra de 75.000. Cabe señalar que, según la Embajada de Australia en Madrid, muchos australianos visitan España incluyéndola dentro de un circuito continental y, por tanto, no señalan España como destino principal a efectos estadísticos.

El turista australiano no necesita visado para viajar a España y tiene un poder adquisitivo muy alto, lo que lo convierte en un potencial cliente muy interesante para el sector turístico español.
 

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Privatizaciones

En Australia, las principales privatizaciones a nivel federal y estatal tuvieron lugar durante los años 90 (sector bancario, telecomunicaciones, seguros, infraestructuras del sector eléctrico y transporte aéreo; la aerolínea Qantas, etc.).

A medio-largo plazo el gobierno federal podría privatizar los siguientes activos: participación en Snowy Hydro, la tercera empresa australiana generadora de electricidad por capacidad instalada; ASC - Australian Submarine Corporation que fabrica submarinos y buques para el Ministerio de Defensa; DHA - Defense Housing Corporation que gestiona activos por valor de 10.000 millones de dólares australianos (AUD). A largo plazo, la National Commission of Audit recomienda la privatización de Medibank Private (aseguradora médica con 3,8 millones de clientes y 29% del mercado) valorada en 4.000 millones AUD; Australian Post, con una división de paquetería y servicios logísticos muy atractiva (A$ 312 millones de beneficios después de impuestos); NBN - National Broadband Network (diseño, construcción, mantenimiento y operación de la red nacional de banda ancha); Australian Rail Track Corporation (ARTC), propietaria de gran parte de la red interestatal de ferrocarril; Airservices Australia, responsable nacional del control de tráfico aéreo.

A nivel estatal, New South Wales es el más activo: en junio de 2014 el Tribunal de Competencia de Australia autorizó a AGL la compra por A$ 1.500 millones, de Macquarie Generation (empresa estatal que genera el 40% de New South Wales). En 2015 se cerró el lease a Hasting Funds Manager y a Spark Infrastructure por 10.300 millones AUD de Transgrid, la empresa de distribución eléctrica de New South Wales. A finales de 2016 vendió el 50,4% de Ausgrid a varios fondos de pensiones locales por 16.200 millones. Durante 2017 se completó la venta de Endeavour Energy, que generó unos 4.000 millones al estado. El gobierno federal puso como condición que el 20% de Endeavour fuese adquirido por una empresa australiana.

En 2013 el estado de New South Wales ya privatizó infraestructuras portuarias como Port Botany (Sydney) y Port Kembla (4.300 millones AUD), negociando en 2014 la de Port of Newcastle (valorado en 700 millones AUD). Estos ingresos se destinarían a la financiación de grandes proyectos de infraestructuras como North West Rail Link, Reliance Rail PPP, South West Rail Link, North Connex o West Connex. A finales de 2018 Transurban adquirió el 51% de Sydney Motorway Corporation (SMC), empresa pública que gestiona el proyecto Westconnex.

En Queensland, el gobierno laborista de Anna Palaszczuk elegido en febrero de 2015 canceló el programa de privatizaciones (sobre todo puertos) del anterior gobierno, que pretendía recaudar 37.000 millones AUD y reducir así la enorme deuda estatal (80.000 millones AUD), recuperando la máxima calificación crediticia AAA. Una de las operaciones no canceladas, la privatización del Puerto de Darwin, se concretó a finales de 2015 con la cesión por 99 años a un grupo de origen chino.

En septiembre de 2016 el estado de Victoria privatizó el principal puerto de contenedores del país, el puerto de Melbourne, ingresando 9.700 millones.

Durante 2017 Sydney Airports decidió no ejercer su derecho de tanteo para construir el segundo aeropuerto de Sídney, Western Sydney Airport. Al no ejercer la opción, el proyecto quedó en manos del Gobierno Federal quien decidió hacerse cargo del desarrollo y gestión del aeropuerto.

En Western Australia, según el resultado de las elecciones, se contemplaba la privatización del puerto de Freemantle (2.000 millones) y de la distribuidora de electricidad Western Power (51%, podría ingresar 15.000 millones). La victoria de los laboristas en las elecciones de 2017 ha cancelado estos proyectos.

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  • Movilidad Internacional
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