Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La falta de cooperación en la construcción de instituciones comunes continúa retrasando la integración económica del país, particularmente en el caso de la República Srpska contraria al fortalecimiento de un estado bosnio fuerte y partidaria de su unión con Serbia.

El desarrollo del sector privado es crucial para el futuro de ByH porque existe una urgente necesidad de creación de empleo. En función de la marcha que se imponga a las reformas legales y estructurales, se conseguirá favorecer el desarrollo del sector privado y de la inversión, especialmente la extranjera.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Con la caída del precio del petróleo en 2019, se ha reducido de nuevo la inflación, con un 0,3% en el 2019, lejos del 1,4% de 2018 y del 1,2% del 2017.

Los precios energéticos los fija el gobierno con el visto bueno de la Comisión Reguladora de Energía de la Federación/RS.

Existe libertad en la fijación de precios de los bienes de consumo e industriales. En el ámbito alimentario y de bienes de consumo, la llegada de las grandes cadenas de alimentación, así como la apertura de nuevos centros comerciales en Sarajevo y Mostar, están impulsando una mayor oferta de productos y, por consiguiente, una mayor competencia en precios.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

La red de transportes resultó seriamente dañada por la guerra y por la división del país.

Las numerosas inversiones realizadas en el sector de infraestructuras, telecomunicaciones y energías han permitido rehabilitar, en gran medida, los daños ocasionados por la guerra. Sin embargo, los problemas políticos internos y la inoperancia de las instituciones a nivel estatal, han limitado su eficiencia.

Actualmente, el mayor proyecto de infraestructuras que se está llevando a cabo es la construcción de la autopista del Corredor Pan-Europeo 5c, que unirá Budapest con la costa croata del Adriático y que atraviesa Bosnia de norte a sur. Su construcción se está financiando con fondos multilaterales, principalmente del Banco Mundial, y europeos (BERD y BEI).

La red ferroviaria está anticuada, al igual que el material rodante, y se utiliza poco, tanto para el transporte de mercancías como para el de pasajeros, aunque las autoridades han mostrado interés por revertir la situación. A día de hoy, solo se han rehabilitado 200 km de los 1.030 existentes. Asimismo, se han puesto en funcionamiento unidades TALGO en los tramos Sarajevo-Doboj y Sarajevo-Mostar-Capljina.

Las conexiones aéreas se realizan fundamentalmente desde el aeropuerto de Sarajevo, que en el 2018 superó el millón de pasajeros. Gracias a la creciente firma de acuerdos con nuevas compañías aéreas europeas y árabes, el aeropuerto de Sarajevo está incrementando su actividad y su renovación en estos últimos años, así como la de los otros aeropuertos del país: Mostar, Banja Luka y Tuzla.

Finalmente, por lo que se refiere al transporte por vía marítima, Bosnia y Herzegovina cuenta con un acceso al mar de 20 km por el corredor de Neum, que divide el sur de la costa de Croacia en dos. Sin embargo, para el trasporte de mercancías, el país utiliza el puerto croata de Ploce (en virtud de los Acuerdos de Washington de 1999, ByH y Croacia firmaron un acuerdo para la utilización de dicho puerto, que hasta la fecha no ha sido ratificado por Croacia). Existe un puerto fluvial importante en Brcko, en el río Sava, que permite el acceso a la red fluvial del Danubio.

En el ámbito energético, el 57% de la producción energética procede de plantas hidroeléctricas, mientras que el resto es producido en plantas térmicas. Según la Agencia Bosnia de Promoción de Inversiones (FIPA), sólo se aprovecha el 35% del potencial en energía basado en recursos hídricos, al tiempo que se estiman buenas perspectivas en la generación eólica (con dos plantas actualmente en Jelovac y Mesihovina y una tercera proyectada en la República Srpska) y en las energías basadas en gas y petróleo (con reservas por explorar). Sin embargo, todo esto confronta con la Estrategia Energética de Bosnia y Herzegovina de septiembre de 2018, que fomenta la construcción de plantas térmicas que puedan aprovechar el carbón de las numerosas minas en explotación en el país frente al impulso de las energías renovables (eólica, solar y plantas hidroelécticas).

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En diciembre de 2019, se estima que la fuerza de trabajo alcanzó un total de 1.232.229 personas:  830.383 trabajadores y 401.846 desempleadas. Estas cifras podrían variar según las fuentes utilizadas.

Por sectores económicos de actividad, se ha registrado que: un 2,35% estaba empleado en el sector primario; un 27,15% en la industria, donde se incluye un 2,16% dedicado a la minería y un 4,84% a la construcción; y, un 70,4% en el sector servicios y en la administración pública.

El desempleo sigue siendo uno de los indicadores macroeconómicos más negativos del país, así como también uno de los más difíciles de calcular. Los datos oficiales lo sitúan en torno al 15,7% en 2019.

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PIB per capita y distribución de la renta

En 2019, el PIB de Bosnia y Herzegovina fue de 17.908 millones de euros, mientras que el PIB per cápita fue de 5.128 euros.

Según el Banco Mundial, el Índice de GINI de ByH para el 2015, último año calculado, es de 32,7, siendo 0 la igualdad perfecta y 100 la desigualdad perfecta.

Según Naciones Unidas, el Índice de Desarrollo Humano del país en 2018 es de 0,768, siendo 1 el máximo. Esto sitúa al país en el puesto 77 a nivel mundial.

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Sector primario

El territorio de Bosnia y Herzegovina cuenta con una importante riqueza de flora y fauna. El clima del país es continental en el centro y norte, y mediterráneo en el sur. Este clima permite el cultivo todo tipo de frutas y hortalizas, cítricos, vid, olivo, maíz y trigo. Además, el país cuenta con importantes áreas forestales.

El sector primario contribuye muy poco al PIB del país. La aportación del sector agrícola fue de un 5,6% en 2019, donde la falta de mejoras en el sector frenaron su desarrollo.

El sector agrícola cuenta con un millón de hectáreas, de la cuales un 51,8% corresponden a tierras cultivadas. De este porcentaje, un 58,9% son cereales (313.000 ha), 24,9% son cultivos forrajeros (132.000 ha), 13,9% son vegetales (74.000 ha) y un 2,3% son cultivos industriales. Este sector ha estado siempre marginado y su producción se ha concentrado en pequeñas granjas familiares con escasa mecanización y baja productividad.

Como consecuencia de todo ello, la aportación en términos de empleo generado es estable y con una tendencia a la baja por la emigración. En 2019, la agricultura empleaba a 19.550 personas, es decir, un 2,35% del empleo total.

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Sector secundario

La industria aportó un 12,9% al PIB en 2019 y empleó en 2019 a 167.374 de personas, es decir, un 20,15% del empleo total. En la Federación de ByH se concentra el 80% del total de la producción industrial, fundamentalmente en los sectores de la minería, madera, maquinaria y metalurgia, textil, cuero, construcción y el subsector alimentario.  

El subsector de la minería sigue siendo un sector muy importante (ByH es rica en carbón, acero, zinc, bauxita de alta calidad, plomo, sal y arcilla) y está dirigido fundamentalmente a la exportación y hacia las centrales térmicas del país que siguen manteniendo su actividad (e incluso aumentar su capacidad con inversión china en la central de Tuzla) a pesar de las recomendaciones de la Comunidad Internacional por buscar nuevas fuentes de energía no contaminantes. Su contribución al PIB es del 1,7%, con un empleo estable en torno a los 18.000 personas. En 2019, fue de 17.966 personas, un 2,16% del total del empleo.

Este país, que no cuenta con reservas propias de gas o de petróleo, tiene sin embargo una importante experiencia en el refino, con una capacidad de 5 millones de toneladas anuales y una importante planta en Slavonski Brod, propiedad de capital ruso.

El subsector maderero cuenta con un considerable potencial exportador y sobrevive en la actualidad solo gracias a la calidad de su materia prima: haya, picea y pino, que encuentran gran demanda en Europa Occidental, especialmente en Italia. La mayor parte de los aserraderos y fábricas no están bien gestionadas y su productividad es baja a pesar de la ventaja comparativa de los costes salariales realmente bajos.

El subsector agroalimentario tiene un importante potencial de crecimiento dado que Bosnia y Herzegovina es muy dependiente de las importaciones. Los problemas siguen siendo el difícil acceso a las tecnologías de producción y los obstáculos existentes entre Entidades que impiden una fluida distribución de los productos. A esto hay que añadirle las tasas impositivas a las materias primas para proteger la producción local pero que al mismo tiempo encarecen la producción local agroalimentaria.

Los principales problemas con los que se encuentra la industria son sus instalaciones obsoletas y la falta de capital.

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Sector terciario

El sector servicios y la administración pública son los que más participación tuvieron en el PIB (75,5% en el 2019). Por subsectores, la principal aportación procede del sector del comercio, con un 14,5%. El peso del sector público es muy elevado.

El sector servicios, donde se incluye la sobredimensionada administración pública, daba empleo a 585.239 personas en 2019, es decir, un 70% del total.

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Privatizaciones

Las principales privatizaciones se realizaron durante el 2006 y 2007 como se ha indicado anteriormente, quedando aún por privatizar importantes empresas públicas por la falta de acuerdo entre las autoridades de las entidades.

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