Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Bélgica es actualmente una de las economías más abiertas y dinámicas del mundo. Situada en el corazón de Europa, el país cuenta con buenas infraestructuras de transporte (puertos, ferrocarriles y carreteras) que le permiten integrar su industria y comercio con los países vecinos.

Los inicios tanto del comercio como de la industrialización de Bélgica que explican el nivel desarrollo económico actual, se asientan en una larga tradición comercial y empresarial iniciada a principios de la Edad Media. Durante este período, el puerto de Brujas primero y de Amberes después se convirtieron en los centros financieros y comerciales más importantes del norte de Europa, comerciando con productos de gran valor como especias, seda, plata y tejidos de lana.

Al mismo tiempo, Bélgica se convirtió en el primer Estado de la Europa continental en el que se desarrolló la Revolución Industrial. El país disponía de una economía rica en recursos naturales además de una configuración geomorfológica muy parecida a la inglesa con una extracción más sencilla al encontrarse más cerca de la superficie. A su vez, Bélgica tenía una de las agriculturas más modernas del continente, abundante mano de obra y una red de canales y carreteras, que en 1850 era tres veces mayor que la británica.

Por otra parte, el Reino de Bélgica, que había conseguido su independencia en 1830, disponía de una larga tradición empresarial e industrial al que se sumó un novedoso instrumento financiero de apoyo a la actividad industrial: la “Société Générale pour favoriser l’industrie nationale de la Belgique”, un banco de inversión que financiaba y creaba empresas, interesándose directamente por el buen funcionamiento de las mismas.

Todos estos factores permitieron el desarrollo temprano de la industria pesada en Bélgica, convirtiéndolo en el país europeo que más creció durante la primera mitad del siglo XIX. De hecho, a mediados de dicho siglo, con una tasa de crecimiento medio del PIB entre 1820 y 1870 del 1,4%, era claramente el país más industrializado de la Europa continental y siguió siéndolo, en términos relativos, hasta la primera guerra mundial.

Actualmente Bélgica cuenta con un sector secundario basado en la industria del automóvil, química, farmacéutica y la industria del acero que sigue teniendo un peso importante en el sector secundario aunque en clara decadencia desde el principio de los noventa, cuando el sector sufrió su primera crisis y sobre todo desde que en octubre de 2011 Arcelor-Mittal anunciara el cierre definitivo de la fase en caliente y, en enero de 2013, su decisión de cerrar siete de las doce líneas de la fase en frío de los altos hornos que la empresa tiene en Lieja. Aun así, la industria sigue teniendo un peso importante en la economía, alrededor del 15% del PIB. 

Desde hace más de veinte años el sector servicios se ha convertido en el motor de la economía belga que en la actualidad contribuye aproximadamente con cerca del 70% del PIB.

El país es uno de los principales receptores de inversión extranjera directa, así como un centro neurálgico del comercio internacional, situándose el puerto de Amberes en 2018 como el 13º puerto más importante del mundo por volumen de mercancías, y el segundo de Europa por detrás de Rotterdam. Por último, cabe destacar la presencia en Bruselas de numerosos organismos internacionales y de la Unión Europea que han atraído a muchas empresas así como agencias de representación internacional.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Precios

El IPCH en 2018 fue del 2,3%, 0,1% más alta que en 2017, cuando fue del 2,2%. Estuvo por encima de la media de la zona euro, que se situó en el 1,8%. Esta inflación se vio impulsada por factores como el mayor precio de los combustibles y de la electricidad, así como por el precio de los alimentos.

Se espera que la inflación general disminuya hasta el 1,6% en 2019 y 2020, lo que refleja el supuesto de precios de petróleo más bajos y también de los alimentos.

La menor competencia en algunos sectores empresariales y de servicios profesionales se espera que contribuya a una mayor inflación subyacente en 2019 y 2020, que se reflejará en la indexación automática de salarios.

Se espera que la brecha de inflación entre Bélgica y la zona euro se reduzca en 2019 hasta 0,3 pp y se mantenga estable en 2020.

*Fuente: European economic forecast (summer 2019 interim)

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Bélgica cuenta con 155.514 Km. de carreteras, de las cuales 128.457 Km. están pavimentadas y 27.057 Km. sin pavimentar (2019).

En lo que se refiere al ferrocarril, Bélgica cuenta con 3.536 Km. de vías férreas. La Compañía nacional de Trenes Belgas (SNCB) comunica eficientemente mediante tren con los países limítrofes: como Países Bajos (Bruselas-Ámsterdam: 2h.40 min.); Alemania (Bruselas-Dusseldorf: 3h 30´ min.); Reino Unido (Bruselas-Londres 1h 50 min.); o Francia (Bruselas-Paris: 1h. 50 min.). En 2009 el número de viajantes que utilizaron un medio de transporte por rail en Bélgica fue de 210 millones, mientras que en 2018 se registraron casi 250 millones.

Los principales puertos de Bélgica son los de Amberes, Gante, Lieja y Zeebrugge. Bélgica cuenta con 66,5 Km. de costa y 1.532 Km. de vías navegables en el interior del país. El puerto de Amberes es el segundo más importante de Europa, tras el puerto de Rotterdam, y uno de los veinte más importantes del mundo en volumen de comercio de mercancías marítimas. En 2018 llegaron 25758 barcos, mientras que partieron del puerto 26737.

Bélgica cuenta con un total de 117 aeródromos, de los cuales 34 de ellos son aeropuertos. Sin embargo, de esos 34 solo 6 de ellos poseen pistas que superen los 3 Km. de extensión. Los principales aeropuertos son los siguientes: un aeropuerto nacional (Bruxelles-National-Zaventem) y 4 aeropuertos regionales (Anvers-Deurne, Charleroi-Gosselies, Liège-Bierset y Ostende-Middelkerke), todos ellos con vuelos internacionales. En 2018 el número total de pasajeros que se han registrado en los aeropuertos belgas fue de 35 millones de personas.

Fuentes: Eurostat, Statbel, AAPA, statista, Service public féderall Mobilité et transports 
 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La población activa ascendió a 4,7 millones de personas último trimestre del 2018, aproximadamente 90.000 personas más que en 2017 siguiendo con la tendencia moderadamente creciente de los últimos 4 años.

Según Statbel, en el primer trimestre de 2019:

La tasa de empleo alcanzó el 64,5%

La tasa de desempleo sigue disminuyendo y se sitúa en el 5,7%, es decir, el nivel más bajo desde que se iniciaron los registros en 1983. La Comisión Europea espera que esta tendencia a la baja continúe durante los próximos años y que 2020 cierre con una tasa de paro del 5% (mínimo en 4 décadas).

El coste laboral medio por hora fue de 39,6€/hora en 2018 en Bélgica, el más alto de la Unión Europea tras Dinamarca (42,5€/hora) y Luxemburgo (40,6€/hora).
 

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PIB per capita y distribución de la renta

PIB per capita

Según los datos de Eurostat el PIB per cápita en Bélgica en el año 2018 ascendió a 39.500 euros.

PIB per cápita nominal20142015201620172018
Bélgica35.80036.60037.60038.70039.500
UE 2827.70029.10029.20030.00030.930
*Fuente: Eurostat

Distribución de la renta

Top cut-off point, renta per cápita más alta dentro de cada quintil poblacional:

 1ºQuintil2ºquintil3º Quintil4º Quintil5º Quintil
2017201820172018201720182017201820172018
EU 2810.933 14.876 19.127 25.532   
BE14.62815.16819.88120.89425.48426.51432.10132.772  
*Fuente: Eurostat


Porcentaje de acumulación de renta en cada quintil:  

 1ºQuintil2ºquintil3º Quintil   4º Quintil5º Quintil
2017201820172018201720182017201820172018
EU 287,8 13,3 17,5 22,8 38,6 
BE9,19,114,114,318,618,823,323,334,934,5
*Fuente: Eurostat

 

 

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Sector primario

SECTOR PRIMARIO

La agricultura representó en 2018 (últimos datos disponibles) un 0,69% del PIB total y el 5,4% de las exportaciones belgas. Cobra una mayor importancia si se añade la industria agroalimentaria.

Una de las características del sector, actualmente, es la disminución del número de granjas por la concentración de la tierra. Flandes y Valonia han experimentado el mismo ritmo de pérdida de granjas (-3,3% anual en promedio). También se está produciendo una pérdida de empleados en actividades agrícolas, dicha reducción se cuantifica en un 60% en los últimos años.

Así, el número de explotaciones agrícolas descendió en el año 2017 hasta 34.258 (61.926 en 2000), con una superficie total de 1.329 hectáreas en 2017 (OCDE data), ocupadas en su mayoría por prados permanentes (496.417 ha), seguido de campos de cereales para el grano (336.578 ha.) y campos de forraje (258.083 ha.). El 65,3% de las explotaciones agrícolas, que representan el 46,4% de la superficie, se encuentran en la región de Flandes, y el restante 34,7% de las explotaciones que representa el 53,6% en la región de Valonia.

En 2016, el índice de producción de cultivos fue de 88,7 puntos.

En 2014 había registrados en Bélgica 2,47 millones de cabezas de ganado bovino, 6,35 millones de porcino y 33,7 millones de aves. Los datos a 1 de enero de 2017 muestran que Bélgica es el tercer país de la Unión Europea por detrás de Malta y Países Bajos con una mayor densidad de ganado (2.8 cabezas por hectárea). Por último, según el informe anual de la Confederación Belga de la Industria Lechera (BCZ), la industria láctea belga procesó 4.7 billones de litros de leche en 2017. Además, el procesamiento de leche ha aumentado considerablemente en los últimos años: actualmente se procesa un 55% más de leche que en 2006.

Las competencias en materia agrícola corresponden a las Regiones aunque la base de la política agraria viene determinada por las directrices de la Unión Europea.

Fuentes: Belgian dairy, Eurostat
 

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Sector secundario

SECTOR SECUNDARIO

El sector secundario representó en 2018 (últimos datos disponibles) un 19,59% del PIB total belga. Destacan particularmente las ramas de química, metalurgia, y materiales de transporte; caracterizadas por su alto grado de apertura internacional han sabido aprovecharse del repunte del comercio mundial logrando tasas de crecimiento mayores que aquellas obtenidas en ramas menos dependientes del sector exterior.

Al término de 2018, la producción de la industria y la construcción se elevaba a 88.262 millones €.

La industria manufacturera continúa siendo uno de los sectores más importantes de la economía belga, tanto en términos de empleo como de valor añadido. La deslocalización de empresas hacia destinos con mano de obra más barata es una realidad, aunque afecta menos que a otros países europeos, debido a que la mano de obra belga está muy cualificada. A pesar de haber sido un sector muy afectado por la fase de recesión, con una caída cercana al 10%, el ajuste de la industria se ha relanzado logrando mantener un ritmo de crecimiento relativamente estable desde 2010.

En abril de 2019, el índice de producción desestacionalizado reflejaba un aumento del 5,5% en comparación con abril de 2018.

Dentro del sector secundario, la industria química y farmacéutica, concentrada principalmente en Amberes, y en cierta medida en Gante, representa el 19% del total de la industria y un 31% del total de exportaciones. Su peso económico en Bélgica la sitúa en el primer puesto del ranking de la industria manufacturera; seguida de la rama metalúrgica y fabricación de productos metálicos, que representa un 13,78% del total de la industria. Las nuevas industrias (química ligera, ingeniería ligera, electrónica, bebidas y alimentación) han incrementado su actividad en el país, sobre todo en la Región de Bruselas y en Flandes.

La región de Bruselas, que en su día fue la primera aglomeración industrial del país, ha sufrido también un proceso de desindustrialización. Hoy en día, el primer centro industrial del país es Amberes, especialmente en el sector petro-químico, la construcción de automóviles y los productos no ferrosos. Dentro del sector de la ingeniería, la producción ha evolucionado de una industria pesada (productos metálicos, maquinaria pesada y bienes de equipo) hacia una ligera con un mayor componente tecnológico.

Amberes alberga también una notable actividad en torno al sector de la joyería, en especial del diamante. Esta industria juega un importante papel en el comercio belga. Más de la mitad de la producción mundial de diamantes pasa por Amberes y la mayoría de los diamantes tallados se exportan.

Las abundantes reservas de carbón, que permitieron el gran desarrollo del siglo anterior, están ahora agotadas. Bélgica posee moderados recursos minerales, mayoritariamente en la zona de Lieja, donde existen pequeños depósitos de hierro, plomo, zinc, cobre y antimonio.

El cambio principal del sector secundario se produjo en los años 60 y principio de los 70, cuando tuvo lugar una gran afluencia de inversión directa extranjera. En gran parte, esta inversión estaba dirigida hacia la Región Flamenca, debido a sus grandes puertos, sus incentivos y su mayor productividad en comparación con la Región Valona. La inversión extranjera fue decisiva para desarrollar la industria del automóvil, tan importante para Bélgica, a pesar de su gran sensibilidad ante la globalización de los mercados. Actualmente, prueba de esta sensibilidad, la inversión en este sector se encuentra en clara retirada, con el cierre de la fábrica de Ford en Genk (y su traslado a la planta de Almussafes en Valencia) o el cierre de la fábrica de Opel (General Motors) en Amberes.

El proceso de desindustrialización ha afectado más a la Región de Valonia que a la Región Flamenca, modificando el peso económico regional. El empleo de la industria en Valonia ha retrocedido de un 40% a un 13% en los últimos 50 años. La metalurgia y los altos hornos de Valonia en Bélgica tuvieron su momento de esplendor durante el siglo XIX cuando Bélgica fue la tercera potencia industrial en el mundo, por detrás de EEUU e Inglaterra. La metalurgia valona disfrutaba de una gran reputación en el exterior por la utilización de maquinaria innovadora. China, India y Rusia compraban locomotoras y vías de tren en Valonia. El sector, que ya conoció una crisis en los años 80, se ha visto afectado por la disminución de la demanda como consecuencia de la crisis económica mundial.

La evolución de la producción industrial belga a lo largo de los últimos meses de 2018 ha sido la siguiente:

Sep 2018: -1.2%,  Oct 2018: -0.2%, Nov 2018: +3.7%,  Diciembre de 2018: +0,4%.
 

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Sector terciario

SECTOR SERVICIOS

Como en la mayoría de países industrializados, el desarrollo del sector terciario ha sido clave en los últimos 20 años. En 2018, el sector terciario representaba el 79,72% del PIB, con una cifra de 282.476 millones de euros.

Dentro del sector servicios, la partida de «administración pública, defensa, educación, sanidad y servicios sociales» representa tradicionalmente la parte más grande, con aproximadamente el 19,71% del valor del sector. Le sigue el comercio, que con un valor de 77.978 millones de euros en 2018 supuso el 17,31% del sector (el 13% del PIB belga). En Bélgica hay 107 hipermercados y 2.214 supermercados registrados en 2018.

Otro sector clave de la economía belga son las actividades especializadas y científicas (13% del total del sector). Bélgica posee un sector de servicios a empresas muy desarrollado. La Región de Bruselas es sede de una gran cantidad de empresas de asesoría jurídica, consultoría, contabilidad y todo tipo de servicios. Un gran número de empresas se han implantado en Bruselas debido a la presencia de las Instituciones europeas y su localización estratégica.

Según la encuesta anual sobre el atractivo de la inversión en Bélgica de Ernst & Young, Bélgica es uno de las principales destinos para las empresas que quieren establecer su sede central, centros logísticos y servicios administrativos. Sin embargo, las nuevas empresas que buscan establecerse en la capital lo hacen cada vez más en la periferia, para evitar los atascos de tráfico y aprovechar las ventajas fiscales que ofrecen algunas comunas flamencas.

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