Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en agosto una variación interanual del 3,75%. En 2018 se situó en 3,18%, cifra inferior al 4,09% del 2017.

En los primeros meses de 2019 el IPC fue ligeramente superior al registrado en 2018. Asimismo, cabe mencionar que el mes de abril de 2019, el IPC registró una variación de 0,50% en comparación con el mismo periodo en 2019. Tres divisiones se ubicaron por encima del promedio nacional: Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,07%), Bebidas alcohólicas y tabaco (0,81%) y por último, Información y Comunicación (0,72%). Por debajo se ubicaron Alojamiento, Agua, Electricidad, Gas y Otros Combustibles (0,47%), Restaurantes y Hoteles (0,47%), Muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar (0,46%), Recreación y Cultura (0,33%), Salud (0,31%), Bienes y Servicios Diversos (0,30%), Transporte (0,23%), Educación (0,09%) y finalmente, Prendas de Vestir y Calzado (0,07%).

 IPC

Años

 
IPC
2008
7,67%
2009
2,00%
2010
3,17%
2011
3,73%
2012
2,44%
2013
1,94%
2014
3,66%
2015
6,77%
2016
5,75%
2017
4,09%
2018
3,18%

 Fuente: DANE

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

INFRAESTRUCTURAS

A finales del año 2018, tras la elección del Presidente Duque para el periodo 2018-2022, se presentó en el marco del XV Congreso Nacional de la Infraestructura el nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND), con un alcance hasta el final del mandato presidencial.

Dentro del Plan, se contempla una inversión total en materia de infraestructuras de transporte para este periodo de 30.000 millones de euros. La apuesta del Gobierno es potenciar la red fluvial y férrea y mejorar la eficiencia del transporte por tierra, mar y aire para mejorar los costos logísticos del transporte. Con ello, se espera promover el desarrollo de la infraestructura logística especializada, concluir los proyectos del Programa de Concesiones Viales de 4ª Generación y lograr una movilidad urbano-regional acorde a las necesidades de los territorios.

El nuevo PND 2018-2022 recoge los lineamientos del Plan Maestro de Transporte Intermodal (PMTI) 2015-2035, iniciado por el Gobierno anterior del Presidente Santos. Este plan estableció una serie de objetivos para aumentar la competitividad y la integración territorial del país. Bajo el abrigo de este Plan, está prevista la intervención en 31 aeropuertos, 5 vías férreas, 52 proyectos en redes de integración y 101 proyectos en redes básicas. La implementación de este plan tiene un costo aproximado de aproximadamente 3.000 millones de euros anuales.

A continuación, se listan una serie de proyectos que se están impulsando en Colombia, y que está previsto que se adjudiquen en 2019 y años venideros:

·         Metro de Bogotá. La Primera Línea del Metro de Bogotá está prevista que quede adjudicada a finales del mes de octubre de 2019. El contrato, el más grande en el sector de la infraestructura en la historia del país, tendrá un valor aproximado de 4.500 millones de USD para el diseño, construcción, suministro de materiales, mantenimiento y operación durante 20 años. En la fase final de la adjudicación, se encuentran tres consorcios liderados por empresas españolas (FCC, Sacyr y Acciona).

·         Regiotram de Occidente. Este proyecto consiste en el diseño, construcción, suministro de material rodante, operación y mantenimiento de un sistema de tren ligero que conecte Bogotá con los municipios de la Sabana de Occidente (Línea Bogotá – Facatativá). El contrato tendrá un valor de unos 1.500 millones de euros y se espera que quede adjudicado en noviembre de 2019.

·         Vías 4G. El Programa de Concesiones Viales de Cuarta Generación se estructuró en cuatro olas de 10 Proyectos cada una. Hoy por hoy, han sido 32 las concesiones adjudicadas, por lo que aún existen proyectos dentro del Programa que no han sido adjudicados y que está previsto que se concesionen en los próximos años. Asimismo, se espera que durante 2019 y 2020 se reactiven concesiones que habían quedado paralizadas.

·         Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas. Este proyecto, consistente en la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales, tendrá un valor de más de 1300 millones de euros. El alcalde actual de Bogotá, Enrique Peñalosa, y el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, Néstor Franco, firmaron en junio de 2019 el convenio de cofinanciación de la obra. Se espera que la obra esté lista en el año 2026.

·         Aeropuerto de El Dorado. Dentro del proyecto de mejora de las instalaciones actuales del Aeropuerto Internacional de El Dorado (Bogotá), se está estructurando en la actualidad el proyecto de construcción de una tercera pista que permita aumentar el tráfico anual de pasajeros. Según la ANI, el proyecto está en revisión y en el momento en que consiga la factibilidad, el estructurador del proyecto tendría hasta dos años más para entregar los datos de cómo se llevaría a cabo la iniciativa.

·         Ferrocarril de Antioquia. Este proyecto consiste en la recuperación del trazado histórico del Ferrocarril de Antioquia, entre Puerto Berrío y La Pintada. El proyecto se divide en tres tramos: dos de ellos se encuentran en fase de prefactibilidad (La Felisa – Caldas y Barbosa – Puerto Berrío) y uno en fase de factibilidad (Caldas – Barbosa). No obstante, el proyecto aún requiere de la estructuración técnica definitiva y del cierre financiero, que depende de un aporte de los recursos de la Nación (alrededor de un 60%). Se calcula que el proyecto requiere de una inversión de unos 900 millones de euros.

·         Ferropista de la Cordillera Central. Este proyecto surge de una iniciativa privada de la empresa española ARCS Consulting. La idea consiste en construir un túnel de 45 Km de longitud que atraviese la Cordillera Central de los Andes, con la idea de que el corredor sirva para crear una línea ferroviaria que transporte camiones destinados al transporte de mercancías. Actualmente, el proyecto fue declarado viable por parte de la Agencia Nacional de la Infraestructura, y se encuentra en el desarrollo de la fase de factibilidad. Se prevé una inversión necesaria de unos 2.500 millones de euros, y 6 años de plazo de construcción.

·         Nuevo aeropuerto de Cartagena de Indias. El proyecto de la construcción del nuevo aeropuerto de Cartagena, que se encuentra en la fase de prefactibilidad, requerirá una inversión cercana a los 650 millones de euros. El proyecto, que se espera que inicie su construcción en 2020 (en la primera de las 4 fases), podría aumentar el tráfico aéreo en la ciudad hasta los 30 millones de pasajeros anuales. El proyecto es una iniciativa privada y no requiere de recursos públicos.

·         Proyecto ALO Sur de Bogotá. Con este proyecto, estructurado mediante una APP de iniciativa privada, se pretende mejorar los accesos a la ciudad desde la zona sur, así como construir una alameda y ciclorrutas para fomentar modos de transporte no motorizados. El proyecto, con un valor de 345 millones de euros, será adjudicado entre octubre de 2019 y enero de 2020.

Además de señalar todos los proyectos venideros que se encuadran dentro de la estrategia política del gobierno conviene señalar como se ha estructurado Colombia en cuanto a infraestructuras hasta el momento. Para ello hay que decir que la topografía de Colombia exige el desarrollo de sistemas multimodales de transporte. En años recientes el país ha aumentado la inversión en infraestructura de transporte por medio de concesiones en todas las áreas.

Red de carreteras: Consiste en tres redes con una longitud total de más de 200.000 kilómetros de los cuales casi 20.000 kilómetros están a cargo de la Nación, más de 40.000 kilómetros se encuentran a cargo de la red departamental y en torno a 140.000 forman parte de la red terciaria.

La red básica tiene siete carreteras principales norte-sur y ocho vías este-oeste. La red secundaria y terciaria tiene carreteras que permiten comunicaciones a las diferentes regiones con los principales centros urbanos.

De la red primaria, en torno al 83% está pavimentada, según datos del ministerio. En total, sólo el 20% de las vías aproximadamente están pavimentadas, pero en las vías terciarias esta cifra es de escasamente un 6%. Con el plan de carreteras de cuarta generación (4G) se podrían adicionar otros 1.200 km a la red primaria actual.

La ayuda proporcionada por el paquete de ayuda de los EEUU, comúnmente llamado "Plan Colombia", al programa del gobierno "Carreteras para la Paz" es notable y ha proporcionado la financiación para importantes proyectos de construcción de infraestructura de carreteras en diversas áreas del país.

Otro proyecto importante es la iniciativa de construcción del túnel de la Línea. Este túnel es parte del corredor Bogotá-Buenaventura; que tendrá una longitud de 503 kilómetros y con el que se espera reducir en 10 kilómetros la distancia de Bogotá, el centro de producción principal del país, al Puerto de Buenaventura, a través del cual se envían el 89% de las exportaciones colombianas de la Costa Pacífica. Esta menor distancia acortará el tiempo de viaje de los vehículos livianos en aproximadamente 30 minutos y de los vehículos pesados en 80 minutos.

Actualmente hay tres grandes proyectos en proceso: la “Ruta del Sol” con cerca de unos 1.000 kilómetros de carretera que enlazará Bogotá con la Costa Atlántica, la “Autopista de la Montaña” compuesta de 4 corredores viales de 900 kilómetros de longitud en la zona de Medellín y la “Autopista de las Américas”, una red de doble calzada que unirá las fronteras de Panamá con la de Venezuela por el norte del país.

Red ferroviaria: Después de las carreteras, los ferrocarriles son el segundo medio de transporte de  carga más utilizado en el país, con 1.995 kilómetros de red férrea concesionada, de los cuales 1672 km están bajo administración del ANI y 319 km del INVIAS, básicamente utilizadas para transportar carbón.

Actualmente están en curso importantes proyectos para reparación, mantenimiento, y operación de redes ferroviarias bajo concesión:

Sistema Ferroviario del Pacífico: se extiende sobre 498 kilómetros, atravesando el Departamento del Valle del Cauca. Los principales productos transportados son azúcar, café, cereales y madera. 

Sistema Ferroviario del Atlántico: se extiende sobre 1.493 kilómetros, conectando los dos principales centros de consumo del país (Bogotá y Medellín) con la Costa del Caribe. La concesión tiene 245 kilómetros. Los principales productos transportados son carbón, cemento, acero, café, cereales, papel y fertilizantes.

Se está dedicando especial atención a la renovación y construcción de líneas ferroviarias. La meta es mejorar el transporte de carbón conectando las minas con las ciudades y puertos.

Adicionalmente, se están realizando estudios de trenes para pasajeros urbanos y suburbanos.

Actualmente existen dos grandes proyectos en proceso:

Sistema Ferroviario Central: se extiende sobre 1.045 kilómetros desde Villavieja en el Huila hasta Chiriguaná en el Cesar. El proyecto de rehabilitación se encuentra en proceso de licitación pública.

Tren del Carare: desarrollo de un corredor férreo que permita potenciar la explotación de los recursos carboníferos de las cuencas de Cundinamarca, Boyacá y Santander. Se construirían 202 nuevos kilómetros y 62 kilómetros con servidumbre.

En Colombia solo existen dos redes ferroviarias privadas; entre Belencito y Paz del Río (39 Km) y entre segunda Cerrejón y Puerto Bolívar (145Km).

Transporte urbano: El país ha progresado de un sistema anticuado de transporte público de pasajeros urbanos a un nuevo sistema de transporte masivo.

Bogotá, la ciudad líder en este nuevo sistema, se ha convertido en un modelo para varias ciudades colombianas tales como Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, y Pereira, así como para países tales como Perú, Chile, la República Dominicana, Venezuela, México, Panamá, Nicaragua, Honduras, Indonesia, India y Vietnam.

Transmilenio, el sistema de transporte masivo de Bogotá comenzó a funcionar en diciembre de 2000. Este sistema transporta a 160 pasajeros por autobús a una velocidad promedio de 27km/hora, transportando en hora punta una media de 196.637 pasajeros. Cuenta con 114 estaciones en 84 kilómetros de red troncal y además da servicio a 663 kilómetros con su flota de alimentación a la red troncal.

Los autobuses que viajan sobre las calles principales reciben pasajeros de autobuses de más baja capacidad (64 a 72 pasajeros), dicho recorrido va de los barrios que están lejos del sistema a las estaciones terminales. Ello ayuda a los residentes de la ciudad a tener acceso a un sistema de transporte más completo, más eficiente y más rápido.

Además, actualmente se están realizando estudios para la construcción de un metro en Bogotá.

Red fluvial: Debido a la abundancia de recursos hidrológicos, Colombia tiene una ventaja competitiva significativa en términos de transporte fluvial.  La ruta fluvial está conformada por alrededor de 16.877 kilómetros de ríos, clasificada como navegación mayor permanente, navegación mayor transitoria y navegación menor, de acuerdo con las características de los canales navegables. Esta red recorre del centro del país hacia los cuatro puntos cardinales y conforman las vertientes hidrográficas del Magdalena, del Orinoco, del Atrato y del Amazonas.

La Red Primaria con 8.423 kilómetros sirve como medio de comunicación entre los puertos fluviales y las carreteras de acceso a varias capitales de departamento, mientras que la Red Secundaria, con 8.454 kilómetros cumplen una función de comunicación regional y local.

La política del gobierno colombiano ha impulsado la rehabilitación de los ríos como medio para transportar pasajeros y carga.

Los seis principales ríos navegables en Colombia son: el Magdalena, Meta, Cauca, Orinoco, Amazonas y el Atrato.

El Gobierno planea dar bajo concesión la operación, mantenimiento y administración portuaria de los ríos Magdalena y Meta.

Río Magdalena

Conecta el interior del país con la Costa del Caribe. La navegación mayor cuenta con 636 kilómetros de red navegable permanente y 277 transitoria y la navegación menor con 1.092 kilómetros de red navegable permanente.

Los principales productos transportados son hidrocarburos, minerales, carbón y cemento. 

El proyecto YUMA, diseñado para mejorar la navegabilidad de este río e incentivar el transporte de carga y de pasajeros a través del río. Se busca involucrar a inversores privados en la financiación de las diversas etapas del proyecto, a través de concesión o asociación con el gobierno. El proyecto convertirá al río Magdalena en la ruta principal para el comercio exterior, aprovechándose no solamente los bajos costos de los fletes, sino también desarrollando posibilidades de turismo para las ciudades y puertos situados a lo largo del río.

Río Meta

La principal vía fluvial en la parte noreste del país que también sirve como ruta para el comercio con Venezuela.

Los productos transportados a través del Río Meta incluyen materiales de construcción, bebidas, alimentos y ganado. 

Hay un proyecto para mejorar la navegabilidad del Río Meta con el fin de aumentar el comercio bilateral con Venezuela. 

La Reforma Fiscal (Ley 788 de 2002) exime de pagar el impuesto sobre la renta durante 15 años a las compañías que suministran servicios de transporte fluvial con planchones de bajo calado.

Transporte marítimo

Actualmente existen en Colombia 9 puertos especializados en actividades específicas.

En Colombia nos podemos encontrar con tres tipos de puertos bastante diferenciados: los de contenedores, los de carbón a granel y los de granel líquido, principalmente petróleo.

En contenedores, el principal puerto del país es Cartagena. Tradicionalmente el puerto de Buenaventura había sido el principal puerto del país en contenedores, pero los últimos años el auge del puerto de Cartagena ha sido muy importante.

El principal producto transportado por red fluvial es el carbón a granel y el puerto con más tráfico es el de Santa Marta.

Transporte aéreo: El transporte aéreo está muy desarrollado y el sector experimenta una continua mejora tecnológica. Oficialmente hay 77 aeropuertos, 11 de los cuales son internacionales.

ENERGÍA

Otro de los aspectos relevantes a tratar es el sector de la energía. A pesar de que actualmente el sector de las energías renovables no convencionales en Colombia se encuentre muy rezagado respecto a los países de la región, tiene gran potencial y posibilidades de desarrollo en los próximos años. Por una parte, el gobierno está llevando a cabo diversas iniciativas pata impulsar estas fuentes de energía y, por otra, han surgido diversas oportunidades comerciales en el sector privado a través de acuerdos de compra de energía. Además, por su posición geográfica, Colombia cuenta con una radiación solar constante durante todo el año, especialmente en regiones como La Guajira, Atlántico, Antioquia y Valle del Cauca. El país también ofrece importantes oportunidades para las empresas interesadas en proyectos de energía eólica, con una calidad excepcional de los vientos en La Guajira.

El gobierno colombiano apuesta por que, en los siguientes cuatro años, Colombia pase de tener menos de 50 MW instalados de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) a un mínimo de 1.500 MW. Con este fin, ha incluido en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND) la integración de estas fuentes dentro de la canasta energética del país. En este sentido, la principal herramienta que se incluye en el plan consiste en la obligación dirigida a los agentes comercializadores del Mercado de Energía Mayorista a que entre 8% y 10% de sus compras de energía provengan de fuentes no convencionales de energía renovable.

Además, ha incluido varios artículos que otorgan beneficios en temas de deducciones y eliminación del IVA. En esta línea, se amplía el plazo de aprovechamiento de la deducción especial en renta para las inversiones en FNCER de 5 a 15 años.

Por otra parte, dentro del Plan de Expansión de Transmisión 2017- 2031 de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), se detallan los esfuerzos del gobierno para aumentar la infraestructura de transmisión y distribución con el fin de satisfacer las necesidades futuras y cubrir las deficiencias actuales. El plan tiene un coste total estimado de más de 1.300 millones de USD, repartidos en 22 proyectos que se distribuyen por todo el país, incluidas las regiones que anteriormente estaban excluidas de la red nacional.

Subasta de energías renovables

La subasta de energías renovables consiste en un mecanismo que promueve la contratación de largo plazo para proyectos de generación de energía eléctrica complementario a los mecanismos existentes en el Mercado Energético Mayorista (MEM).

La primera subasta de energías renovables no convencionales (febrero 2019) terminó sin adjudicaciones, ya que no se cumplieron los indicadores diseñados por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

La segunda subasta, celebrada en octubre de 2019, ha sido poco transparente y la participación de las empresas chinas (todas pertenecientes a la sociedad Trina Solar) ha hundido los precios:

·         Se adjudicaron 10.186 MWh por un precio medio de $95 kWh. Lo que supone una capacidad total asignada de 1.298 MW, correspondiendo el 17,4% con energía fotovoltaica y el 82,6% restante con eólica. Esta capacidad se divide entre 7 generadores con 8 proyectos y será comprada por 22 comercializadores de energía.

·         A diferencia de la subasta de febrero, que contaba con una audiencia pública a la que se invitaron a todos los agentes, en esta ocasión el proceso no contó con ningún evento público, sino que se realizó de forma interna, por medio de una plataforma electrónica. Por la noche, el Presidente Duque y la Ministra de Minas y Energía de Colombia anunciaron que la subasta había dado como resultado la adjudicación a 7 generadores y a 22 comercializadores, sin concretar el nombre de las empresas. Este dato se dio a conocer al día siguiente, por la noche, lo que en cierto modo resta transparencia al proceso si se compara con el anterior, en el que se publicaron al momento las empresas que habrían resultado ganadoras si la subasta no se hubiese cancelado por no cumplir ciertos criterios de competencia.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El panorama laboral en Colombia durante los últimos 5 años ha sido favorable, conservando tasas de desempleo de un dígito, como resultado de los avances sociales y las reformas implementadas para promover la formalización. Si bien la tasa de desempleo creció con respecto a los años anteriores, Colombia continúa generando nuevos puestos de trabajo y en 2018 mantiene una tasa de desempleo promedio de un dígito.

La tasa de desempleo en Colombia en 2018 se ubicó en el 9,7%, 3 puntos básicos mayor al del 2017. Así, en 2018 hubo un incremento de la población ocupada de 75.000 personas y de la población desocupada de 92.000 personas.

Las actividades económicas que más contribuyeron a la generación de empleo fueron la industria manufacturera, los servicios en salud, el sector financiero y la construcción. Asimismo, las actividades que más aumentaron en 2018 en lo que se refiere a materia de empleo fueron suministro de electricidad, gas y agua (14.7%), explotación de minas y canteras (10.6%), industria manufacturera (2.2%), servicios comunales, sociales y personales (1.1%), construcción (0.9%) e intermediación financiera (0.3%). Por otro lado, el empleo se redujo en transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0.5%) y en actividades inmobiliarias y empresariales (-4.0%).

En todo caso, el elevado grado de informalidad que existe en el país hace que estas cifras pierdan representatividad. A pesar de ello, cabe resaltar que la relación entre trabajadores informales y ocupados totales se situó en 2018 en el 47%, lo que refleja una mejoría respecto a los años anteriores. 

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PIB per capita y distribución de la renta

La renta per cápita alcanzó, en datos del Mundial, una cifra ligeramente superior a los 6.300 dólares, aumentando ligeramente respecto a 2016.

La distribución de la renta en Colombia es muy desigual. Según datos de la DIAN, el 1% de los mayores perceptores de la renta se queda con una quinta parte de la riqueza producida en Colombia, que es uno de los índices más altos del mundo, sólo superado por Estados Unidos. Mientras en este último, los perceptores mayores son ejecutivos que deciden sobre sus exorbitantes salarios, en nuestro caso más tradicional se trata de rentistas y dueños del capital. Los últimos datos disponibles en el Banco Mundial, de 2017, establecen que Colombia tiene un índice de Gini de 49,7, reduciéndose este indicador respecto a anteriores anualidades. A pesar de ello, esto sigue situando a Colombia como un país eminentemente desigual.

Según los últimos resultados del informe del DANE sobre pobreza y desigualdad del año 2018, el porcentaje de población que se encuentra bajo el umbral de la pobreza aumento respecto al año anterior. En el año 2017 un 26,9% de la población se encontraba bajo este umbral, por el contrario, en el 2018 esta cifra aumentó al 27%. Por otra parte, el 7,2% de la población se encuentra en situación de pobreza extrema.

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Sector primario

La participación de las principales actividades pertenecientes al sector primario (agricultura, ganadería, caza, silvicultura, pesca y explotación de minas y canteras) han supuesto aproximadamente en los últimos años un 11,5% del total del PIB del país.

Por un lado, el crecimiento conjunto que han experimentado la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca ha sido superior al crecimiento promedio de la economía en los últimos años. En 2017 estos sectores experimentaron un crecimiento del 5,6%, muy superior al 1,77% que experimentó la economía en su conjunto. Bien es cierto que perdieron importancia entre el año 2018 y 2019 y son sectores que están tendiendo al estancamiento. Prueba de ello es que la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca cada representa un menos porcentaje del PIB, ha pasado del 6,61% en 2016 al 6,21% en 2019. La explotación de minas y canteras por el contrario ha aumentado el porcentaje que representa sobre el PIB, no obstante, cada vez aumenta menos y entre 2018 y 2019, si bien aumento ligeramente, prácticamente se mantuvo en las mismas cifras.

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Sector secundario

En 2019 destacan en el sector secundario por su peso sobre el producto interno bruto, dos campos: el de las industrias manufactureras con un 10,93% y el de la construcción con un 6,2%.

La industria manufacturera durante el año 2018 tuvo un desempeño favorable, con signos claros de recuperación frente al complejo panorama que se vivió en 2017 en el sector. Al iniciar el último trimestre del año, la producción y las ventas mostraron cifras positivas, los indicadores de pedidos e inventarios fueron alentadores y el clima de los negocios reflejó una situación favorable. De hecho, en 2018 de acuerdo con el DANE la producción aumentó 3,2% y las ventas totales 3,5%. En el año inmediatamente anterior, estas tasas eran de -0,5% y -0,3% respectivamente.

El sector de la construcción por el contrario ha obtenido peores resultados. Si bien, al igual que la industria manufacturera, obtuvo una tasa de crecimiento negativa en 2017 del 2%, no consiguió mejorar su situación en el 2018, en el cual obtuvo una nueva tasa de crecimiento negativa del 2,5%.

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Sector terciario

En el 2018, los sectores con mayor dinámica fueron en su gran mayoría parte del sector terciario. En orden de crecimiento son: administración pública y defensa (5,2%), actividades profesionales, científicas y técnicas (4,8%), comercio, transporte, almacenamiento y hoteles (3,1%) y actividades financieras y de seguros (3,1%). La mayoría de estos sectores experimentaron un crecimiento mayor respecto al año 2017, por lo que la tendencia es positiva y se prevé que siga siéndolo.

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  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex