Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Tradicionalmente la estructura empresarial y el poder económico costarricense estaban basados en la agricultura, fundamentalmente en la producción de café. Esta situación cambió como consecuencia del desarrollo industrial y del turismo.

Aunque en el sector manufacturero existe un gran número de empresas medianas y pequeñas que producen muy distintos productos, desde zapatos a maquinaria para el procesado de café, solo algunas grandes compañías tienen un porcentaje importante en la producción total. En este grupo se incluyen los productores de cerveza, aceite de palma, pinturas, plásticos para la construcción, productos de la leche, derivados del cacao y textiles. El procesamiento de alimentos está experimentando un gran desarrollo, especialmente frutas, pescado y carne. Las empresas estatales tienen el monopolio de la generación eléctrica, telecomunicaciones, refino y distribución del petróleo, banca (parcialmente), seguros y fabricación de alcohol. El sector manufacturero ha tenido un importante impulso con la instalación de grandes empresas multinacionales en zonas francas, que fabrican electrodomésticos, circuitos eléctricos y textiles.

A continuación se citan algunos de los grupos económicos privados más importantes. Pujol: materiales de construcción, el grupo vendió abonos Agro a Guatemala, banca (Banco Finadesa); Borbón: Prensa (Diario La Nación), cafetaleros, caña de azúcar; Arias: Caña de azúcar; Quirós: Banca (Banco del Comercio), distribución de Toyota; Jiménez de la Guardia: Prensa (Diario La Nación); Walmart: Supermercados (Más x menos, Palí y Rayo Azul); Alonso: Supermercados; Mesalles: cadena de supermercados Perimercados, granjas avícolas, fábrica de botes y latas metálicas, palmito, papel y cartón; Crespo: Cadenas de tiendas; Constenla: importador y distribuidor de diversos productos.

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación general, aproximada por la variación del IPC, terminó en el 0,9% en 2020 como consecuencia de la débil demanda interna en medio de la situación de pandemia y de la caída de los precios de importación, que redujeron la tasa desde el 1,52% en diciembre del 2019 (cuando ya se venía desacelerando frente 2% en diciembre del 2018). La tasa por lo tanto se viene situando próxima al extremo inferior del rango objetivo de precios del BCCR, y aunque cierta reactivación económica se espera en 2021 que empuje el déficit por cuenta corriente hasta quizás el 3,2%, las expectativas de inflación se mantienen moderadas (1,2% para el FMI) .

Los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas (+3,7%) fueron el grupo que impactó en mayor medida el resultado del IPC en 2020 (INEC), junto con bebidas alcohólicas y cigarrillos (+2,1%); mientras que por el lado contrario prendas de vestir y calzado (-2,7%), educación (-0,9%) y comidas fuera del hogar (-0,2%) vieron reducir sus precios.
 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Carreteras

Dentro de la red de carreteras de Costa Rica se diferencia la Red Vial Nacional (RVN) y la Red Vial Cantonal (RVC). La primera son las rutas troncales nacionales y los ejes básicos de conexión regional por donde circula la mayor parte del tránsito nacional e internacional, que se subdivide a su vez en tres niveles jerárquicos: redes primarias, secundarias y terciarias. La segunda incluye las rutas de integración territorial y acceso capilar final, estas son administradas directamente por los Cantones a diferencia de la RVN que es administrada por el Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT). La mayoría de la RVN converge en el Valle Central, donde se encuentra la mayor parte de la actividad económica y de la población, pero las nuevas tendencias han ido obligando a ampliar las rutas transversales. La carretera más importante es la Interamericana, que atraviesa con 664 kilómetros el país desde Panamá y llega hasta Nicaragua y que continúa hasta Norteamérica. Otras carreteras importantes son las que conectan la capital con las fronteras y con los puertos principales: San José-Limón y San José-Caldera.

La Red ofrece una cobertura territorial completa (más de 44.000 kilómetros de los cuales más de 7.800 pertenecen a la Red Vial Nacional), si bien apenas se supera los 12.000 kilómetros pavimentados, siendo el resto caminos de tierra o lastre; y según un reciente informe del BID el 49% de las carreteras pavimentadas de la red principal se encuentra en malas condiciones, lo que supone el peor dato de Latinoamérica. Asimismo, atendiendo al último Informe Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, Costa Rica se encuentra en la posición 62ª sobre los 141 países participantes (5ª posición en Latinoamérica por detrás de Chile, Méjico, Uruguay y Colombia) en cuanto a calidad de la infraestructura general  pero en la posición 117 de 141 en calidad de las carreteras. Aunque el informe reconoce una mejoría en la calidad y conectividad de las vías nacionales debido a un aumento en la inversión de obras viales los dos últimos años, el estudio destaca el rezago que sufre en carreteras.

Puertos

Costa Rica cuenta con ocho puertos con tráfico internacional, seis de ellos (Puerto Caldera es el principal seguido de Punta Morales, Playas del Coco, Golfito, Quepos y Puntarenas) se encuentran en la vertiente del Pacífico y están gestionados por el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP), mientras los otros dos (Limón y Moín, que solo distan 8 km, siendo este último el de mayor tráfico) se encuentran en la vertiente del Atlántico y están gestionados por la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA). Las infraestructuras se encuentran en general en buen estado de conservación excepto Puerto Caldera que está acometiendo su modernización (en Marzo de 2021 se ha concluido rehabilitación del rompeolas). En febrero de 2019 se inauguró la nueva terminal de APM de contenedores de Moín y en diciembre de 2020 se adjudicaron estudios de factibilidad para terminal de cruceros, marina y un nuevo parque industrial en Limón.

Como señala el informe del Plan Nacional de Transportes del MOPT, existen ciertas incongruencias en cuanto a las infraestructuras portuarias ya que el número de puertos con tráfico internacional es muy elevado, por lo que algunos de ellos tienen escaso tráfico (el tráfico principal de combustible y a granel se realiza exclusivamente en Caldera en la vertiente del Pacífico y en Moín en la atlántica), mientras que el número de marinas deportivas es escaso en relación con la importancia del sector turístico en Costa Rica.

Aeropuertos

El último Informe Global de Competitividad publicado del Foro Económico Mundial sitúa a Costa Rica en el puesto 77 de 141 países analizados en cuanto a conectividad aérea, una posición más competitiva que el resto de países de la región, con excepción de Panamá, y también en relación con la competitividad del resto de infraestructuras. El transporte aéreo supone un pilar fundamental en el sector viajes y turismo, que como se ha señalado juega un papel crecientemente determinante en el desarrollo económico del país, y asimismo suple las carencias de otros tipos de transporte doméstico, como el terrestre. Anualmente se transportan unas 33.000 toneladas de carga vía aérea.

Existen 4 aeropuertos internacionales en el país, siendo con diferencia los principales aeropuertos el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría de Alajuela (a 17 km de San José) y el Aeropuerto Daniel Oduber Quirós de Liberia, este último centrado en el mercado estadounidense. Existe asimismo una veintena de aeropuertos y aeródromos nacionales. En 2016 se adjudicó un contrato para realizar el estudio de emplazamiento para un nuevo aeropuerto internacional en Orotina, provincia de Alajuela, a 60 kilómetros de San José y cerca de las playas de la provincia de Puntarenas, en el Pacífico Central. Sin embargo el proyecto se paralizó y el gobierno de Carlos Alvarado decidió no dar continuidad al proyecto y posponerlo sine die. El operador del puerto Juan Santamaría también ha retrasado los proyectos de mejora tras los efectos de la pandemia Covid-19.

Antes de la pandemia Covid-19 existían cuatro aerolíneas nacionales principales: Sansa, Aerobell, Costa Rica Green Airways, y Skyway (esta última creada en 2018). Algunas aerolíneas internacionales como Air Transat, Air Canadá (ambas canadienses), Sun Country y American Airlines (EE.UU) habían ampliado sus rutas a Costa Rica y las principales líneas europeas (IBERIA, British Airways, Airfrance..) y regionales, como Copa, estaban presentes. Además, había aumentado la presencia de aerolíneas de bajo coste en el país, como Volaris o Wingo, con conexiones con Cancún (Méjico) y Bogotá (Colombia) respectivamente.

Transporte ferroviario

El INCOFER (Instituto Costarricense de Ferrocarriles) es la entidad encargada de la gestión del transporte ferroviario, tanto de pasajeros como de carga pesada. Actualmente, dispone tan solo de 6 líneas en funcionamiento:San José-Heredia; Metrópoli III en Pavas-Curridabat; San José-San Antonio de Belén;Transporte de banano en Valle La Estrella;Transporte de acero de Moín a Leesville en Guácimo; Transporte turístico en Limón, Siquirres y  Transporte turístico a Caldera.

La red de ferrocarriles es bastante deficitaria y desde el INCOFER se pretende la reactivación del uso del tren como medio de transporte mediante la rehabilitación de las vías actuales y la compra de nuevos trenes, tal y como recoge el Plan Operativo Institucional 2020. También, estudia la reconstrucción y restauración del TCP (Tren del Pacífico Central), la construcción de una nueva línea ferroviarias -el TRP (Tren Rápido de Pasajeros) que uniría las ciudades de Cartago, San José, Heredia y Alajuela- la realización del proyecto TELCA cuyo objetivo es la rehabilitación de la red ferroviaria del Atlántico para la utilización de trenes eléctricos destinados al transporte de mercancías

Energía

Los recursos minerales y los hidrocarburos son propiedad del Estado y pueden ser explotados directamente o mediante el otorgamiento de permisos y concesiones de explotación, tanto a nacionales como a extranjeros. La empresa estatal RECOPE sigue teniendo el monopolio de la importación, el refinado, el transporte y la distribución al por mayor del petróleo y sus derivados. El precio de venta al público de los carburantes se fija tomando como referencia el precio internacional y es el mismo en todas las estaciones de servicio del país.
En el sector eléctrico, los operadores públicos pueden participar en la generación, transmisión y distribución/comercialización de la electricidad, mientras que las empresas privadas sólo pueden participar en la generación de electricidad. Los planes de desarrollo eléctrico de Costa Rica son elaborados por el ICE en conformidad con las políticas y lineamientos generales del Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Plan Nacional de Energía (PNE), que publican el Ministerio de Planificación y el Ministerio de Ambiente y Energía.

El Plan de Expansión de la Generación (PEG) sintetiza las estrategias de desarrollo eléctrico y permite identificar las necesidades de recursos y posibilidades tecnológicas del futuro, así como proporcionar una referencia para la fijación de tarifas. Es el marco de referencia de las entidades participantes en el sector y su contenido se actualiza cada 2 años cuando se realiza un nuevo ciclo de planificación, si bien el último fue elaborado el 2 de noviembre de 2018 (PEG 2018-2034) que aúna los objetivos energéticos de los próximos 16 años .
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) está conformado por los Sistemas de Generación, Transmisión y Distribución. Todos los elementos del SEN están completamente interconectados en un solo sistema de transmisión.

El Sistema de Generación está estructurado como un servicio público regulado, donde el ICE es el responsable, por mandato legal. El ICE es una institución autónoma del Estado costarricense, verticalmente integrada en generación, transmisión y distribución. Además de poseer la mayor capacidad en plantas de generación, maneja la red de transmisión y distribuye cerca del 40% de la energía eléctrica. También es el propietario accionario de la empresa distribuidora más grande del país, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL)., y tiene derechos exclusivos para participar en la compra y venta de electricidad en el mercado regional. En cuanto a las empresas privadas del sector, estas solo pueden participar en la generación de electricidad y, en caso de ser empresas extranjeras, han de estar domiciliadas en Costa Rica y poseer un máximo del 65 % del capital para operar una planta de generación.

Desde mediados del siglo pasado, Costa Rica explota sus fuentes renovables de manera planificada para obtener electricidad a través de una matriz eléctrica única en el mundo que garantiza el suministro y ha permitido dar cobertura al 98,6 % de la demanda nacional.
La electricidad suple el 21,3 % de las necesidades finales de energía del país, siendo el sector que consume más energía es el del transporte (demanda el 54,4% de la energía total), seguido por la industria (demanda de 21,2 %) y el sector residencial (demanda de 11,6 %).
En 2020, el 99,8 % del total de electricidad consumida en el país fue generada por cinco fuentes renovables, que ordenadas según su aportación son: hidroeléctrica (72,0 % del total), geotérmica (14,9 %), eólica (12,4 %), biomasa y solar (0,4%) . El restante 1,1% proviene de generación térmica, fuente utilizada como respaldo energético seguro. Además, Costa Rica exporta sus excedentes de energía tras satisfacer su demanda interna a países de la región como Panamá, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. Entre enero y agosto de 2019, el país registró 137,2 gigavatios/hora exportados, equivalentes a 7,2 millones de dólares. A finales de 2019, las exportaciones totales de electricidad ascendieron a 2.563,37 TJ.

De acuerdo al PEG, entre 2017 y 2019, el SEN incorporó 14 plantas de energía: siete eólicas, seis hidroeléctricas y una solar, y se han acumulado 1.197 días de producción 100% renovable. Gracias a ello se estima que hasta 2034 el SEN incremente su capacidad instalada en 653 megavatios (280 megavatios corresponderán a plantas eólicas, 165 megavatios a geotérmicas, 161 megavatios a solares y 47 megavatios a hidroeléctricas. No se ampliará la capacidad de respaldo térmico). La capacidad instalada, aunada a los proyectos por desarrollar adscritos al Plan, se considera suficiente para solventar la demanda eléctrica del país durante la próxima década. Basar su generación en recursos renovables ha permitido al país contar con una de las emisiones de gases de efecto invernadero por consumo eléctrico más bajas del planeta, y el Reporte Global de Competitividad 2018-2019 del Foro Económico Mundial lo situó en la posición 34 de 137 países en calidad de suministro.  

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El desempleo y la ocupación informal son dos de los problemas de mayor relevancia en la economía costarricense.

La tasa de desempleo, que había alcanzado el 12,4% a finales de 2019 (en una clara senda ascendente desde el 9,1% en 2016), se disparó hasta el 19,9% con motivo de la pandemia en 2020.  El porcentaje de población ocupada por su parte, que en 2019 había sido de 55,1% (67,7% para hombres frente 42,3%en mujeres), en 2020 terminó con 1.953.151 personas y una tasa del 48,7% (habiendo bajado en el peor momento de la pandemia hasta el 43,7%). El porcentaje promedio de personas ocupadas con empleo informal venía rondando el 46% hasta 2020, y con la pandemia se estima que se habrá incrementado notablemente.

En cuanto a los sectores que más porcentaje de población ocupan a finales de 2020 se encuentran el sector del comercio (mayorista y minorista) y de reparación de vehículos (16%), el agropecuario (13%), la industria manufacturera (10%), la enseñanza (7%), la construcción (7%), y hostelería (6%). Los empleados de los siguientes sectores son los que se vieron más afectados durante la pandemia: actividades de comercio y reparación, transporte y almacenamiento, hoteles y restaurantes, y construcción entre otras ramas de actividad.
 

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

El índice de Gini, según INEC,durante 2020 se situó en 0,519 que supone un empeoramiento respecto a los tres años anteriores cuando se había situado en 0,514. Existe no obstante diferencia entre el índice de desigualdad en el ámbito rural (0,491) y el índice en el ámbito urbana (0,516) donde se observa mayor desigualdad, y el hecho de que el índice general sea superior que el rural y el urbano apunta asimismo a notables diferencias de nivel de vida entre ambas zonas. Con todo se considera que Costa Rica posee una de las mejores distribuciones de la renta dentro de Centroamérica, una región marcadamente desigual.

El PIB per cápita en 2020 fue de 11.981$ según FMI, lo que representa un 4,9% de reducción con respecto al año anterior, cuando el PIB por habitante alcanzó los 12.600$ como consecuencia de los efectos de la pandemia. Con todo ese dato ubica a Costa Rica como un país de ingreso medio-alto y con el segundo PIB per cápita más elevado de la región centroamericana tan solo por detrás de Panamá.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

El sector agropecuario representó un 4,2% del PIB costarricense en 2019 y un 4,7% en 2020. Su peso ha ido disminuyendo en los últimos años, si bien en 2020 aumenta, pero como consecuencia de la mayor caída del sector servicios, que se vio más afectado por la pandemia del COVID.

La principal actividad de este sector es la agrícola (supone alrededor del 70% del total del sector) y está representada principalmente por: banano (23,3% del total agrícola), piña (17,5%) y café (4,3%). El sector agrícola costarricense tiene una estructura dual, con un subsector exportador dinámico (banano, piña, preparados para bebidas, café oro...) que mira sobre todo a EE.UU (entorno a un tercio de las exportaciones), la UE y Centroamérica, que se ha desarrollado junto a un subsector de cultivos tradicionales destinados principalmente al mercado interno, con menor productividad. El sector se enfrenta a algunos retos, como la necesidad de aumentar la productividad y mejorar los servicios prestados a la agricultura, aprovechando al mismo tiempo la transición que ofrece la liberalización arancelaria negociada en el marco de los acuerdos de libre comercio. Para hacer frente a estos retos, se busca una mayor integración en los mercados internacionales, así como un mercado interno más fuerte, una mejor gestión de la agroindustria y la modernización de los organismos encargados de aplicar la política agrícola 

Tras la rama agrícola le sigue en importancia la actividad pecuaria, que  representó entorno al 20% del  sector agropecuario y cuya principal actividad es la cría de ganado vacuno (13%), seguida de la cría de pollos (2%), y la cría de cerdos (1%), siendo el principal producto del sector pecuario la producción de leche de vaca.

La pesca y acuicultura apenas representan entorno al 2% del sector agropecuario a través de la pesca marítima y de agua dulce, representada principalmente por el camarón (71,5% del total), la tilapia (27,6%), la trucha (0,5%) y el langostino (0,3%).  La silvicultura y extracción de madera y caza representaron por su parte el 3% del sector agropecuario y las actividades de apoyo a la agricultura, ganadería y actividades postcosecha, el 6,2%.  

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

El sector secundario representó en 2020 el 19,3% del PIB según el BCCR. Costa Rica, sin poder considerarse un país industrializado, sí que goza de un desarrollo manufacturero superior al de la región.

El sector secundario costarricense está compuesto por la industria tradicional alimentaria ( productos cárnicos, productos lácteos) formada en las décadas de los años 60 y 70, y por una industria más nueva establecida en las zonas francas, de orientación exportadora y en su mayoría industrias de alta tecnología como instrumentos médicos, quirúrgicos, dentales y veterinarios, así como artículos y aparatos ortopédicos. La evolución de esta industria manufacturera ha sido oscilante dependiendo mucho de la evolución de las exportaciones de las zonas francas, principalmente a Estados Unidos. Cabe señalar que las más de 380 empresas en Zonas Francas aportan cerca de un 8% al PIB.

Hasta el año 2014 también lera muy relevante la industria de los componentes electrónicos pero el cierre de Intel, la mayor fábrica exportadora del país, y su cambio a un centro de investigación y desarrollo refleja la tendencia predominante en el país hacia la inversión en el sector servicios, dado que presenta el mayor empuje y mejores expectativas para el futuro.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

El sector servicios es el más importante de la economía costarricense. Según cifras del BCCR, en 2020 el sector aportó el 68,7%, a pesar de ser el sector más efectado por la pandemia, lo que frenó su continuo ascenso en el peso de la economía. Este crecimiento de los servicios en Costa Rica es fruto principalmente de la atracción de inversión en diversos sectores: turismo, servicios médicos, tecnologías digitales, telecomunicaciones, construcción, ingeniería arquitectura y diseño, entretenimiento audiovisual, desarrollo de software y servicios empresariales. 

Los servicios que mayor aportación realizaron al PIB en 2020 fueron los servicios educación y salud (14,5%), servicios de actividades profesionales (12,3%), actividades inmobiliarias (8,6%), servicios comerciales al por mayor y al por menor (8,4%), y actividades financieras y de seguros (6,1%). El Estado desempeña un papel fundamental en la economía costarricense, y en Costa Rica hay más de 60 empresas públicas estatales y unas 50 entidades públicas no estatales. La mayoría de ellas operan en el sector de los servicios, especialmente en el sector financiero - tanto la banca como los seguros - y en los sectores de las comunicaciones y la energía

El turismo es uno de los principales motores de la economía de Costa Rica. Si bien en 2020 lógicamente los ingresos del sector se vieron muy afectados por la pandemia, en 2019 se habían generado divisas por valor de 3.976,9 millones de dólares, lo que equivale aproximadamente al 8% del PIB, y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) recoge que el turismo empleó directamente a 170.870 personas, es decir, un 6,9% de los trabajadores del país de forma directa, y 20,8% si también se recoge el empleo indirecto. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, Costa Rica ocupa el tercer puesto de Latinoamérica en el índice de competitividad de viajes y turismo por detrás sólo de Méjico y Brasil, y el 41º mundial.  Según este Foro las fortalezas del sector turístico tico residen en los temas relacionados con recursos naturales, mediaombiente y sostenibilidad; la apertura internacional y las políticas de apoyo. Por el contrario los retos serían la baja competitividad en precio, las insuficientes infraestructuras (portuarias, aeroportuarias y de carreteras) o los recursos culturales.

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Privatizaciones

La apertura de los monopolios en poder del Estado costarricense es un tema de discusión recurrente, aunque por el momento no se ha detectado medidas de apertura específicas.

En Costa Rica existen varias empresas públicas que actúan en monopolio o que ostentan posiciones de dominio en distintos segmentos de mercado y servicios públicos, como se lista a continuación:

  • RECOPE mantiene el monopolio de la importación, el refinado, el transporte y la distribución al por mayor del petróleo y sus derivados. El precio de venta al público de los carburantes se fija tomando como referencia el precio internacional y es el mismo en todas las estaciones de servicio del país.
  •  ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) en el sector eléctrico es una institución del Estado verticalmente integrada en generación, transmisión y distribución. Además de poseer la mayor capacidad en plantas de generación, maneja la red de transmisión y distribuye cerca del 40% de la energía eléctrica. También es el propietario de la empresa distribuidora más grande del país, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y tiene derechos exclusivos para participar en la compra y venta de electricidad en el mercado regional.
  • INS (Instituto Nacional de Seguros), de propiedad estatal, era el único operador de seguros en el país hasta la conclusión del DR-CAFTA. Aún hoy, tras la liberalización del sector, mantiene una posición dominante ya que varias leyes favorecen que las entidades públicas contraten seguros de su cartera, además que el Estado otorga al INS una garantía estatal ilimitada.
  • Banco Nacional de Costa Rica y Banco de Costa Rica son los dos bancos nacionales, por lo que gozan de ciertas ventajas sobre los bancos privados: tienen el monopolio de los depósitos de las entidades públicas;  sus depósitos están totalmente garantizados; y no necesitan utilizar un porcentaje específico de sus depósitos de cuenta corriente para conceder préstamos preferentes. Asimismo, los bancos privados extranjeros pueden establecer filiales en Costa Rica, pero no sucursales. Como resultado del bajo nivel de competencia, los márgenes de intermediación en el sector bancario costarricense son muy elevados

La eventual privatización de estas entidades estaría supeditada en todo caso a la creación de organismos reguladores fuertes, dado que afectan a sectores estratégicos del país (finanzas y energía). Igualmente, en el pasado se ha debatido sobre la privatización de parte de los servicios de salud, idea que sin embargo ha quedado infravalorada a raíz de la pandemia, dado que la resiliencia del país ante el covid-19 ha tenido como base el fuerte y amplio sistema público de salud nacional centrado en la asistencia primaria.

Por otro lado, debe destacarse que las privatizaciones son un tema que despierta gran contestación social, pues el sector público es un gran empleador del país y buena parte de la población costarricense ve en el mantenimiento de los servicios públicos la virtud del crecimiento económico más inclusivo (para estándares centroamericanos) del que ha gozado Costa Rica en las últimas décadas. No obstante, también debe considerarse que el desmesurado aparato público de Costa Rica es uno de los causantes principales del abultado déficit fiscal que el país arrastra desde antes de la pandemia. FMI aprobó un crédito a Costa Rica de 1.750 MUSD (que a fecha de cierre de este informe no ha sido aprobado por la Asamblea Legislativa) con el objetivo de reflotar las finanzas públicas y que incluye como condición reformas del sector público costarricense.

Costa Rica es parte del Grupo de Trabajo sobre Propiedad Estatal y Prácticas de Privatización de la OCDE. Debido al tamaño y la importancia de las empresas públicas en la economía costarricense, la OCDE en su revisión de Costa Rica como parte de la evaluación del proceso de adhesión, emitió recomendaciones prioritarias para las empresas públicas, entre las que destacaron: proseguir con las reformas de la contratación pública para controlar y limitar el uso de excepciones para la contratación pública directa entre entidades públicas, incluidas las empresas públicas; avanzar en la implementación de iniciativas para fortalecer las juntas directivas de las empresas públicas; y revisar la remuneración de los consejos de administración de las empresas públicas apoyando una remuneración competitiva e incentivos para el buen desempeño de los consejos de administración.

La OCDE también publicó varias recomendaciones a largo plazo por las que aconsejan al país seguir trabajando para lograr una mayor igualdad de condiciones entre las empresas públicas en competencia con el sector privado, así como definir, informar y evaluar los costes del servicio público de servicio público para cada empresa pública.

 

Volver a índice de Estructura de la oferta