Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

1.1 ESTRUCTURA 

En el 2016, la economía ecuatoriana tuvo uno de los peores desempeños de los últimos años y experimentó una contracción de -1,47%. Los bajos precios del petróleo, un dólar fuerte que resta competitividad a sus exportaciones y la caída de la demanda interna y externa, especialmente de Estados Unidos, China y Brasil conspiraron, entre otros factores, para este escenario negativo. A todo ello se suma el terremoto del 16 de abril de 2016, con trágicas consecuencias humanas y materiales, lo que ahondó la complicada coyuntura económica.

El sector agrícola tuvo un crecimiento leve (0,49%), gracias al buen desempeño del sector pesquero y camaronero, este último que se vio beneficiado por unos altos precios en los mercados internacionales y por la caída de la producción de importantes competidores como Vietnam y Brasil.

El sector industrial subió 2,01%, sin embargo el subsector de la manufactura cayó en -0,53%. Aunque el 2016 no ha sido especialmente bueno para el sector petrolero, debido a la caída de los precios del petróleo principalmente en primer trimestre del año, hay que destacar la importancia crucial que históricamente ha tenido este sector para la economía del país. Su aporte al PIB fue de 11% con una variación positiva de 4,6% con relación al 2015, aunque redujo su peso en las exportaciones del país al 30%, cuando en 2015 fue 35% y en 2014 el 51%.

Dentro del sector servicios, que registró una baja de -3,1%, algunos sectores de gran peso en la economía han experimentado variaciones negativas importantes, con afectación en el empleo y en la demanda interna. El sector de la construcción, redujo su cuota de participación al 9,12% con respecto al PIB, registrando una variación negativa de -8,9% con relación al año 2015. En el período 2008 y 2012, el aporte del sector de la construcción al PIB se situó entre el 8% y 10%, muy por encima de los demás sectores económicos, lo que refleja su importancia dentro de la estructura económica del país. Para el año 2013, el indicador de crecimiento para este sector fue del 10% y 9,8% para el 2014. Esta importante desaceleración obedece al menor ritmo de la inversión en obra pública estatal, a estrecheces de liquidez y demora de la banca pública (BIESS, Banco de la Seguridad Social) y privada y a la vigencia de la Ley de Plusvalía, que afecta con nuevas cargas impositivas las operaciones de compra-venta de inmuebles. El nuevo gobierno del Presidente Lenín Moreno, posesionado en mayo del 2017, ha comprometido su apoyo para ayudar a reactivar a este importante sector, para lo cual y atendiendo al pedido general del sector de la construcción, propondrá cambios o la eventual derogación de la citada Ley de Plusvalía. Otro elemento positivo para levantar al sector es la ejecución del plan “casa para todos”, impulsado por el actual Presidente, a través del cual se construirá 325.000 viviendas populares, con subsidio total y parcial, para atender la demanda de vivienda de los sectores más deprimidos de la población.

En cuanto a los demás subsectores que engloba el sector servicios, prácticamente todos los subsectores, a excepción de suministro de electricidad y agua y servicio doméstico, han experimentado descensos, siendo los más significativos, por su peso en la economía, la contracción en comercio -8,86%; alojamiento y servicios de comida -5,94%; actividades profesionales, técnicas y administrativas -3,93%; comunicaciones -10,75%, Administración Pública y defensa -7,04%.

En cuanto a la evolución del PIB desde el punto de vista de la demanda, la inversión total del país (pública y privada) ha decrecido en el año 2016 al -8% sobre el año anterior. La demanda interna se ha contraído en -3,2%; el consumo público lo ha hecho al -3,3% y el consumo privado al -1,9%. En el sector exterior, la contribución de las exportaciones al PIB han decrecido en -0,3% y las importaciones en -6,4%

 

 

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Precios (minoristas y mayoristas)

El sistema de comercialización es bastante tradicional y aunque existen grandes comercializadores que han ido ganando espacio en la cadena de distribución, aproximadamente un 70% está controlado todavía por los minoristas especializados que se suministran de los importadores y distribuidores mayoristas.
En el caso de los productos de consumo masivo y alimentos, los pequeños abastos, comercios y mercados populares siguen teniendo un papel fundamental en la distribución. Existen, en algunos casos, notables diferencias de precios entre la oferta de los comercios tradicionales (con precios más bajos) y las grandes superficies, principalmente en relación con los productos frescos. A la inversa, en los productos transformados, gracias al mayor volumen que comercializan y a su mayor rotación, las grandes superficies y supermercados suelen ofrecer menores precios y mejores ofertas.
La cadena de distribución suele estar conformada por el productor o importador/mayorista - distribuidor - grandes superficies / pequeños comercios y abastos.
La inflación se ha mantenido en niveles moderados en el país desde la introducción de la dolarización en el año 2000, aunque generalmente con incrementos de precios por encima de los experimentados en Estados Unidos, salvo en el transcurso de finales de 2017 y 2018, cuando han existido tasas negativas de inflación, que ahora ya se van recuperando, si bien con cifras inferiores al 1%. En tanto en cuanto el dólar se ha mantenido bajo en relación con otras divisas durante la mayoría de los años transcurridos hasta ahora, Ecuador se ha beneficiado de una ganancia de competitividad frente a otros países, fundamentalmente con respecto a sus países vecinos, lo que ha ayudado a la expansión de sus exportaciones no petroleras. Por el contrario, el dólar caro de estos dos últimos años, sumado a las depreciaciones de las monedas de sus países vecinos, Colombia y Perú, está perjudicando a sus exportaciones y está haciendo que los productos y servicios del país empiecen a resultar menos competitivos incluso en relación con países europeos como España.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

La comunicacion por carretera es la más completa entre todas las vías de transporte porque alcanza prácticamente a todos los lugares del Ecuador. La red vial cuenta con unos 45.000 km. de carreteras, con una evidente mejora en las vías principales, debido a la intensa obra llevada a cabo por el Gobierno en años recientes. Se ha concluido la llamada “Troncal Amazónica” que conecta a las principales ciudades de la Amazonía. De igual forma, las carreteras principales de la sierra y de la costa están perfectamente habilitadas, lo que ha contribuido de manera notable a un mejoramiento de la red vial del país. A pesar de estos avances, se debe mejorar todavía el sistema de señalización vial.  El precio medio por peaje es de aproximadamente 1 dólar por 65 km.

Las comunicaciones por vía férrea, tras ser prácticamente inexistentes durante años, están siendo rehabilitadas para explotarlas, fundamentalmente, con fines turísticos. El proyecto, encabezado por la Mancomunidad de Municipios y la Empresa de Ferrocarriles Ecuatorianos (EFE), rehabilita integralmente el sistema con la colaboración de las españolas RENFE y FEVE. El total de kilómetros existentes asciende a 391,7 y cubre, principalmente, el trayecto de Quito a Guayaquil. Actualmente, ya funcionan varios tramos del recorrido. En fechas próximas se iniciará la construcción de dos importantes proyectos que facilitarán el transporte urbano como son el Metro para Quito y un Tranvía para Cuenca, la tercera ciudad del país. 

Actualmente, el proyecto de inversión en infraestructura de transporte más importante es el proyecto del Metro de Quito, valorado en aproximadamente 2.000 millones de USD. Hay intereses españoles muy importantes en este proyecto que se espera se adjudique antes de terminar el año 2015 y cuya ejecución duraría 4 años.

El transporte marítimo se realiza mensualmente entre el Puerto de Bilbao y Guayaquil y/o Manta. No existen compañías españolas operando directamente. Las empresas que realizan este transporte son: Transnave (ecuatoriana), Flota Mercante Grancolombiana (Colombia-Ecuador) y CCNI (chilena). La red fluvial es marginal y se reduce al transporte en los pocos ríos navegables de la Costa y de la Amazonía.

Los tres aeropuertos internacionales de Ecuador son los de Quito, Guayaquil y Latacunga, aunque este último sólo opera carga. En Quito se inauguró un nuevo aeropuerto en la localidad de Tababela (a 45 minutos de Quito) en febrero de 2013; este aeropuerto sustituye al anterior, que estaba en medio de la ciudad. Existen vuelos a todo el continente americano, especialmente a Estados Unidos. Con España hay vuelos directos con las compañías Iberia y LAN.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Ecuador (INEC), desde el año 2015, utiliza un nuevo marco conceptual que ha sido trabajado con la OIT para clasificar a la población con empleo. Esta clasificación consta de tres grupos: empleo adecuado, empleo inadecuado y empleo no clasificado. La característica de “adecuado o inadecuado” se determina por dos requerimientos: a) el cumplimiento de una jornada legal de trabajo, y b) el ganar al menos el salario básico unificado.

El empleo adecuado lo conforma la población que no tiene deficiencias ni de horas ni de ingresos. El empleo inadecuado lo conforma la población con alguna deficiencia ya sea de hora y/o de ingreso.
Dentro de la categoría de empleo inadecuado existen tres subgrupos:
• Los subempleados: conformado por las personas con empleo pero que presentan alguna deficiencia (de horas o de ingreso); reportan adicionalmente tener el deseo y la disponibilidad de trabajar más. Éste es el tradicional concepto de subempleo que utilizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
• El empleo no remunerado lo conforman los trabajadores que no perciben ingresos, especialmente trabajadores familiares, aunque laboran en actividades que se transan en un mercado. Actualmente se encuentran clasificados dentro de los subempleados, pero sin cumplir con las recomendaciones que para esta población define la OIT.
• El “otro empleo inadecuado” lo conforma la población que pese a tener una deficiencia en ingresos reportan no tener el deseo ni la disponibilidad de trabajar más. En ese sentido, no pueden ser clasificados como subempleados, pero tampoco pueden ser clasificados como adecuados ya que no ganan el salario básico unificado.
Según datos del INEC, la tasa de desempleo bajó hasta el 4% a septiembre de 2018, frente al 4,1% de septiembre del año anterior. No obstante, hay que subrayar el gran espacio que sigue teniendo el subempleo y el empleo inadecuado, según la clasificación que hace el INEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) sobre este sector. A septiembre de 2018 el subempleo y el empleo inadecuado registraron tasas del 19,4% y 39,6% respectivamente dando un total de 59%. Un año antes estos indicadores se situaban en 20,5% y 40,4%, respectivamente, con un total de 60,9%.
De acuerdo con los datos del INEC, la población en edad de trabajar (PET) la forman aproximadamente más de 12 millones de personas (70% de la población total); la población económicamente activa (PEA) 7,98 millones. En junio de 2018, el dato de empleo adecuado era del 46,1% para los hombres y del 29% para mujeres.
Según la composición del mercado laboral, aprox. 91,9% de los ocupados en el país prestan servicio en el sector privado y un 8,1% en el público a junio de 2018.

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PIB per capita y distribución de la renta

Según el Banco Mundial, el PIB per cápita en Ecuador para el año 2017 fue de 6.198 USD, 3,6% más que el año anterior. En relación con los países vecinos, este valor es inferior al de Perú (USD 6.762) y ligeramente inferior al de Colombia (USD 6.273).

El Índice de Gini para Ecuador en 2016 fue 0,459 según el Banco Mundial situando al país en el puesto mundial 126 entre 160. Este índice se ha mantenido prácticamente estable desde el año 2011. Según el INEC de Ecuador, a junio 2018 este indicador se ubica en 0,472. A continuación, se detalla la situación de los países de Latinoamérica de acuerdo con este coeficiente, en el que 0 es total paridad y 1 la total desigualdad en la distribución de la renta:
 

Brasil: 0,513 (2015)  Paraguay: 0,479 (2016)
Colombia: 0,508 (2016)  Chile: 0,477 (2015)
México: 0,434 (2016)  Argentina: 0,417 (2017)
Perú: 0,438 (2016)  Venezuela: 0,39 (2011)
Bolivia: 0,47 (2016)  Ecuador: 0,459 (2017)
Fuente: Banco Mundial


Respecto al Índice de Desarrollo Humano (IDH), según el informe de la PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), Ecuador obtiene una puntuación en 2017 de 0,752 (puesto 86) ubicándose por encima de Colombia, país que está en el puesto 90, Perú (puesto 89) y por debajo de Venezuela (puesto 78). Ecuador subió tres posiciones entre 2015 y 2017. Entre 2010 y 2017 Ecuador subió diez puestos en el ránking de desarrollo humano, pero dentro de ese crecimiento experimentó por primera vez que el valor del IDH se mantuviera constante entre 2014 y 2015. En ambos años el IDH de Ecuador registró 0.739.

 

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Sector primario

 

El sector agrícola, en términos nominales, tuvo un crecimiento leve en 2017 (2,28%), gracias al buen desempeño de los sectores de la agricultura y el camaronero. Este último que se vio beneficiado por unos altos precios en los mercados internacionales y por la caída de la producción de importantes competidores como Vietnam y Brasil.
La aportación en términos reales de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura al PIB en 2017 fue del 7,88% del total (USD 5.593,4 millones) con una variación interanual de -0,18%. Si a esto sumamos la aportación al PIB de la pesca y acuicultura (USD 1205,6 millones; 1,69% del PIB total) obtenemos que la participación total del sector primario en el PIB del año 2017 fue del 9,58%.
Además, las exportaciones de este sector supusieron aproximadamente el 42,16% de las exportaciones totales, muy en línea con las cifras del año anterior.
Las condiciones geográficas y climáticas que caracterizan a Ecuador le permiten contar con una gran variedad de cultivos. Los denominados tradicionales: banano, café, cacao, etc., son testigos de la diversificación que está sufriendo la agricultura ecuatoriana en favor de otros cultivos de gran potencial exportador. Así, ha existido un desarrollo de las plantaciones de flores, frutas (mango, maracuyá, fresa, melón, sandía, piña, etc.) y vegetales (brócoli, palmito, espárrago, tomate, etc.), denominados cultivos no tradicionales.
Por otro lado, los cultivos orgánicos han comenzado a implantarse paulatinamente en el país, y se ha aprobado un sello oficial nacional que los identifica. Los principales productos que se identifican para destinos de exportación son las hortalizas, el banano, el camarón, la caña, el café y el cacao.
En términos generales, el nivel tecnológico del sector agrícola ecuatoriano sigue siendo en general bajo. La tecnología aplicada se caracteriza por una cierta dualidad. Los productores capitalizados, básicamente los de banano y flores, son un segmento que utiliza equipos importados de alta calidad, mientras que los agricultores familiares cuentan con una nula o mínima tecnología.
Por lo que se refiere al sector pesquero en su conjunto, este ha tenido un buen desempeño en el 2017, con una tasa de crecimiento del 11,69% con respecto al año precedente. Hay que señalar que en este sector se encuentran dos de los productos más importantes de la oferta exportadora tradicional ecuatoriana, el atún y el camarón. Las exportaciones de camarón en 2017 (incremento interanual del 17,74%) han dado continuidad a un excelente rendimiento en el 2015 y 2016, debido principalmente a las enfermedades del camarón en los países asiáticos, lo que se tradujo en altos precios del crustáceo en los mercados internacionales.

 

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Sector secundario

El sector industrial subió en 2017 un 9,08% hasta alcanzar los 20.000 millones de USD, experimentando crecimientos muy importantes en los subsectores del petróleo y las minas (32,19%) y la refinación de petróleo (17,68%). Su aportación final al PIB en ese año fue del 19,18%.
El 2017 ha sido bastante bueno para el sector petrolero, lo que se traduce en impactos positivos en las cuentas estatales dada la importancia crucial que históricamente ha tenido este sector para la economía del país. Su aporte al PIB en 2017 fue del 5,88%, y su peso en las exportaciones del país se situó en torno al 35%.
La renegociación de los contratos petroleros con las empresas privadas, con vigencia hasta 2018, obligó a éstas a cambiar sus contratos de participación en los campos concesionados por contratos de prestación de servicios, para cumplir con la Ley de Hidrocarburos vigente. Dicha Ley otorga al Estado la propiedad del 100% de la producción de crudo, además de obligar a las empresas a invertir en el país.
En parte por los bajos precios del petróleo, el Gobierno ha tenido que implementar algunas medidas para restringir las importaciones, reajustar los montos y proyectos de inversión pública y recurrir a endeudamiento externo para cerrar la importante brecha fiscal. Hay que anotar, sin embargo, que Ecuador siendo un país productor de petróleo, es importador de derivados y combustibles, lo que evidencia la debilidad de su sector industrial. La consiguiente salida de divisas por este concepto neutraliza, en buena parte, los altos ingresos petroleros debido a que la importación de derivados supone un mayor coste.
Respecto a la minería, de momento ésta supone un aporte mínimo sobre el PIB, aunque el Gobierno ecuatoriano ha realizado esfuerzos para aumentar las inversiones en este sector a través de nueva regulación minera, cuyos resultados se podrán evidenciar en el medio plazo. La apuesta del Gobierno se evidencia en que en 2018 se han aprobado explotaciones en varias regiones del país. La idea del ejecutivo en esta materia es redirigir hacia la minería la excesiva dependencia que tiene el país sobre el petróleo en la actualidad.
Ecuador es un país que ha concentrado muy pocos esfuerzos en su industria, por lo que esta contiene pocos subsectores. Además está fuertemente concentrada en los dos núcleos urbanos más importantes del país: Quito y Guayaquil; y en menor medida en Cuenca. Aun así, la IED en este sector aumentó considerablemente en 2017 (284,27%) situándose en 144,1 millones USD frente a los 37,5 millones de dólares de 2016.
Por otro lado, conviene tener en cuenta la relevancia progresiva que va adquiriendo el procesamiento de pescados, sobre todo de atunes, en la ciudad de Manta. Por su situación estratégica es uno de los puertos más importantes de la costa pacífica ecuatoriana. En este sentido, el grupo Albacora, mediante su filial Sálica del Ecuador, ha consolidado su importante inversión y ha logrado exportar volúmenes importantes de productos pesqueros hacia el mercado español y europeo, principalmente.
El sector de la construcción aportó en 2017 un 8,6% al PIB real, un dato discreto comparando con el peso del sector en años anteriores. En 2013, este sector fue el que mayor peso tuvo en el PIB con un 9,8%. A partir de 2014 el peso del sector disminuyó obteniendo un decrecimiento de un 0,8% y no volviéndose positivo hasta 2017 con un 0,1%. Durante el periodo de 2013 a 2017 la construcción fue uno de los cinco sectores que más contribuyeron al PIB suponiendo en promedio un 8,6% del PIB, lo que refleja su importancia dentro de la estructura económica del país (Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros).
La desaceleración que viene experimentando el sector de la construcción obedece al menor ritmo de la inversión en obra pública estatal, a estrecheces de liquidez y demora de la banca pública (BIESS, Banco de la Seguridad Social) y privada y a la vigencia de la Ley de Plusvalía, que afecta con nuevas cargas impositivas las operaciones de compraventa de inmuebles.
El gobierno del Presidente Lenín Moreno, posesionado en mayo del 2017, ha comprometido su apoyo para ayudar a reactivar a este importante sector, para lo cual impulsó la derogación de la citada Ley de Plusvalía. Otro elemento positivo para levantar al sector es la ejecución del plan “casa para todos”, impulsado por el actual Presidente, a través del cual se construirán alrededor de 250.000 viviendas populares, con subsidio total y parcial, para atender la demanda de vivienda de los sectores más deprimidos de la población. Para el año 2019 se ha incluido en el presupuesto de Estado alrededor de USD 1.000 millones para este Programa.

 

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Sector terciario

 

El sector terciario ha participado en el PIB Real ecuatoriano, con 46.260 millones USD en el año 2017, cifra que supone el 65,2% del total y un incremento del 1,36% respecto al año anterior.
En términos nominales, el sector servicios registró un incremento del 3,31%. Este crecimiento generalizado del sector se ha visto representando por lo general en prácticamente todos los subsectores que lo componen que, a excepción del transporte, han experimentado crecimientos, siendo los más significativos, por su peso en la economía; comercio 3,41%; alojamiento y servicios de comida 4,81%; actividades profesionales, técnicas y administrativas 7,57%; comunicaciones 0,83%, Administración Pública y defensa 2,58%.
Por otro lado, el sector financiero se consolidó a partir de la dolarización del país, después de la fuerte crisis de 1999, en la que numerosas entidades financieras quebraron y pasaron a manos del gobierno. El bajo nivel de ahorro interno, los altos costes de administración y las altas tasas de interés vigentes (la Ley Financiera establece la segmentación del crédito y tasas de interés diferenciadas) convierten al sector financiero ecuatoriano en un sector rígido. De este modo, su crecimiento en términos reales en los últimos años ha sido desigual: -0,66%, -1,22% y 6,3% entre los años 2015 y 2017, respectivamente.

 

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Privatizaciones

 

El sector terciario ha participado en el PIB Real ecuatoriano, con 46.260 millones USD en el año 2017, cifra que supone el 65,2% del total y un incremento del 1,36% respecto al año anterior.
En términos nominales, el sector servicios registró un incremento del 3,31%. Este crecimiento generalizado del sector se ha visto representando por lo general en prácticamente todos los subsectores que lo componen que, a excepción del transporte, han experimentado crecimientos, siendo los más significativos, por su peso en la economía; comercio 3,41%; alojamiento y servicios de comida 4,81%; actividades profesionales, técnicas y administrativas 7,57%; comunicaciones 0,83%, Administración Pública y defensa 2,58%.
Por otro lado, el sector financiero se consolidó a partir de la dolarización del país, después de la fuerte crisis de 1999, en la que numerosas entidades financieras quebraron y pasaron a manos del gobierno. El bajo nivel de ahorro interno, los altos costes de administración y las altas tasas de interés vigentes (la Ley Financiera establece la segmentación del crédito y tasas de interés diferenciadas) convierten al sector financiero ecuatoriano en un sector rígido. De este modo, su crecimiento en términos reales en los últimos años ha sido desigual: -0,66%, -1,22% y 6,3% entre los años 2015 y 2017, respectivamente.

 

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