Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

En Estonia, la importancia relativa del sector de servicios en el conjunto de la economía se complementa con la importancia significativa del sector manufacturero en la economía nacional. A lo largo de los últimos años, los sectores del comercio, del transporte, almacenaje y comunicaciones, financiero y, finalmente, de la administración pública, han mantenido una participación relativa estable en la generación del valor añadido bruto de la producción estonia. Junto a la fortaleza de estos sectores de servicios, tanto el sector manufacturero como el de la construcción suponen una parte significativa de la actividad económica.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La tasa de inflación media anual de Estonia aumentó significativamente a partir de 2016. En 2016 estuvo en el 0,1%, mientras que tanto en 2017 como en 2018 ésta aumentó al 3,4%, disminuyendo en 2019 al 2,2%.

En cuanto a la formación de precios, se forma por mecanismos de mercado.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

El transporte y la logística constituyen un sector destacado de esta economía: Estonia desempeña un papel clave en el tránsito de mercancías, especialmente en el de productos petrolíferos, al estar situada en los dos ejes que unen, por una parte, Rusia y Europa del Oeste y, por otra, los Países Escandinavos y Europa Central.

Las carreteras estonias son la primera vía de transporte nacional. Dado que el sistema de vías férreas está directamente conectado al ruso y al de los otros países de la zona, trenes especiales para contenedores operan en la línea Tallin-San Petersburgo-Moscú. Estas rutas de transporte suponen alrededor del 60 % del volumen total anual de mercancías en tránsito que absorbe Estonia.

La red de carreteras es el medio de transporte más importante en Estonia. Existen carreteras nacionales, locales y forestales. Estonia cuenta con 16.605 km en carreteras nacionales, de las cuales 4.015 km eran principales y 12.481 km eran carreteras secundarias. La longitud total de las vías férreas estonias es de 2.141 km.

En el año 2019 se registraron un total de nuevos 27.584 turismos (1.274 más que el año anterior), 5.493 camiones, 201 autobuses, 825 motocicletas y 562 ciclomotores en el registro de tráfico de "Estonian Road Administration". El número de camiones y ciclomotores disminuyó respecto al año anterior. Hay 1,76 turismos por cada habitante en Estonia.

La Dirección General de Carreteras de Estonia depende del Ministerio de Economía y Comunicaciones. Es este el organismo encargado de su construcción y mantenimiento.

Dentro del sector de los transportes ferroviarios, destaca el proyecto Rail Baltica que se está desarrollando entre las tres Repúblicas Bálticas. El propósito de esta obra es construir un nuevo trazado ferroviario de velocidad alta, de doble vía electrificada y de ancho europeo uniendo los territorios estonio, letonio y lituano con la red europea de ferrocarril de velocidad alta a través de Polonia, enlazando así Tallinn, Pärnu, Riga, Panevežys, Kaunas, Vilnius y Varsovia. Es un proyecto que esta cofinanciado con fondos de la Unión Europea. Se estima que la construcción de la obra llegue a su fin para finales de 2025 y en esa misma fecha también empiece el periodo de prueba. El objetivo es que para 2026 comience el trafico de pasajeros y de mercancías por las nuevas vías férreas.

En relación con la infraestructura portuaria, Estonia cuenta con siete puertos comerciales, siendo el de Tallin el más importante y estando situados cerca de la capital los otros tres más destacados: Kopli, el más antiguo y dedicado principalmente al manejo de madera; Muuga, el más moderno y situado a unos 20 kms. de Tallin y Paljassaare, el segundo puerto más antiguo. El Departamento Marítimo del Ministerio de Economía y Comunicaciones define la política gubernamental en materia de transporte marítimo, negocia los tratados internacionales, lleva el registro y el control de los barcos así como de la seguridad y topografía marítimas. Desde 2001, Estonia es miembro de la Organización Marítima Internacional.

En relación con la infraestructura aérea, Estonia cuenta con cinco aeropuertos, todos estatales, en las ciudades de Tallin, Pärnu, Kuressaare, Kärdla (de ultraligeros) y Tartu.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En el año 2019 la tasa de desempleo ha sido del 4,4% un punto por debajo del año anterior. La población activa en ese mismo año ha sido de 671.300 personas sobre una población total de 1.328.360. Con respecto al año pasado, la población activa ha aumentado en 6.600 personas

La tasa de paro de 2017 cortó el pequeño repunte que se produjo en 2016, quedando por debajo de la de 2015. De esta forma se volvió a la senda de disminuir el desempleo generado en la época crisis (16,7% en 2010). 

En 2016 entró en vigor una reforma laboral, que retrasa la edad de jubilación de las mujeres para igualarla gradualmente a la de los hombres. De esta forma, en el 2026 la edad de jubilación femenina será de 65 años.

En años anteriores hubo tasas de desempleo más altas por el impacto de la crisis (6,2% en 2015; 7,4% en 2014; 8,6% en 2013).

El proceso de ajuste estuvo acompañado de un decremento de la población activa, que se vio forzada a emigrar (temporal o establemente) a otros países, especialmente, del área de la UE. La pérdida de empleos ha afectado principalmente al sector servicios y en menor medida a la industria. Aproximadamente 200.000 estonios viven en el extranjero, según se publicó en mayo de 2018.

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita en Estonia  ha ido creciendo en los últimos años. La renta per cápita ha pasado de los 15.260 euros en el año 2014 a los 19.449 euros en 2018.

De acuerdo con el índice de Gini, la distribución de la renta en Estonia se caracteriza por un grado de desigualdad superior al de la media europea. El índice de Gini de Estonia fue de 30,4 en 2017, mientras que el del conjunto de los 28 países de la Unión Europea fue de 30,7. Aun a pesar de ello, el índice de Gini ha ido disminuyendo desde 2013, año en el que estuvo en 35,1 puntos. 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

Unas generaciones antes la agricultura era la principal ocupación en Estonia pero la época de transición de los 90 fue dura para este sector. Existía mucha competencia con los productos baratos importados y las empresas necesitaban modernizar equipo y maquinaría pero no había dinero para invertir. A finales de los 90 no era posible exportar a Rusia por la crisis interna que se estaba viviendo y para Estonia Rusia había sido comprador principal de productos agrícolas durante la época soviética. Unirse a la Unión Europa fue beneficioso para la agricultura estonia, ya que podía vender productos alimentarios sin ningún tipo de restricción aduanera. El mercado ruso también volvió a abrirse.

En cuanto a la agricultura, lo que más se cultiva en Estonia son cereales, cultivos forrajeros, cultivos industriales y legumbres. Según los datos de 2019 se cerró el año con una producción total récord. La producción de cereales en 2019 fue un 77% más alta que en 2018, y el rendimiento de cereales por hectárea fue de 4,5 toneladas, que supone la cifra más alta hasta la fecha. Sobre todo se ha incrementado el cultivo de patatas con una producción total de 120.500 toneladas, que es la mayor cifra en los últimos seis años.

En cuanto a la ganadería, en Estonia hay unas 255.100 cabezas de ganado vacuno, incluyendo vacas lecheras (85.200). Se contabilizaron 290.500 cerdos, 78.300 ovejas y cabras y por último poco más de 2.1 millones de aves de corral. La producción de leche ascendió a 807.500 toneladas y la producción de leche por cada vaca es de 9.326kg., un 41% más que hace diez años. La producción de carne fue de 112.900 toneladas, un 6% más que el 2017.  También se produjeron 206 millones de huevos y 1.165 toneladas de miel.

El sector forestal y sus bosques son el recurso natural más importante que existe en Estonia y desde donde provienen muchas de las materias primas. Los bosques cubren el 51% del territorio terrestre de Estonia. El área total que cubren los bosques es de 2.3 millones hectáreas. Las especies más comunes son: pino 32,6%, abedul 30%, picea 17,4% y aliso gris 9,2%.

La mayoría de la pesca proviene del mar Báltico. En 2018 las empresas acuícolas vendieron 944 toneladas de peces y cangrejos de río. El volumen de producción en 2018 fue el más alto en los últimos cinco años. La mayoría de las capturas se hacen en mar abierto. Las especies que más se pescan en el mar Báltico son el arenque báltico y el espadín europeo. La trucha arcoiris es la especie de pez más cultivada y vendida en Estonia. Respecto a aguas interiores, la cantidad capturada al año es de 2. 954 toneladas. El pescado se captura sobre todo en el lago Peipus. El siguiente más importante de entre las aguas continentales es el lago Võrtsjärv. La cantidad capturada en aguas lejanas es de aproximadamente 15.135 toneladas. Las áreas principales donde se captura son la zona noroeste y nordeste del océano Atlántico; sobre todo la zona nordeste.

Los principales recursos minerales de Estonia son los esquistos bituminosos, fosforita, turba, piedra caliza y arena grava. Una de las riquezas de Estonia es la abundancia de agua dulce.

La producción interna de energía en Estonia depende mayoritariamente de la pizarra bituminosa (el 82% de la electricidad se genera debida a ella), grupo de rocas abundantes en querógeno de las que se obtiene petróleo. Estonia es uno de los pocos productores mundiales de energía a partir de esta fuente, ya que presenta bajos rendimientos y tiene un negativo impacto medioambiental.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

El sector secundario en Estonia, según los datos de 2018, empleaba a 189,5 miles de personas y esto quiere decir que el 27,5% del empleo se centraba en este sector. Además, supuso el 28,3% de la economía del país.

Las industrias manufactureras más destacadas son la producción de madera y productos de madera, productos electrónicos y la producción de productos alimenticios. En 2019, la producción de empresas industriales disminuyó en un 2% respecto al año anterior. La producción aumentó solo en manufactura, y disminuyó en energía y mineria.

El 68% del total de la producción industrial se vende en el mercado exterior.

La industria química se caracteriza por una fuerte concentración en la región de Viru. A pesar de los considerables cambios que tuvieron lugar en su estructura en los años 90 (desaparición de la producción de fertilizantes fosfóricos, benceno y tolueno, y la disminución de la producción de medicamentos, por ejemplo), ha conseguido mantenerse estable. Hay un alto grado de penetración extranjera, procedente básicamente de Suecia, Reino Unido, los EE.UU. y Letonia. Sus principales exportaciones son tintes, fertilizantes, productos químicos orgánicos y productos farmacéuticos.

La electrónica, industria con larga tradición en este país, es una de las de mayor crecimiento. En la actualidad, la Universidad Técnica de Tallin, la Escuela Técnica Superior y otros centros de educación superior proporcionan mano de obra e ingenieros cualificados para las empresas estonias. Varias multinacionales se han establecido en el país, pasando de una producción de trabajo intensiva a otras más complejas y de mayor valor añadido, lo que está contribuyendo a aumentar la competitividad de este sector. La combinación de la tecnología extranjera con la buena preparación y los menores salarios estonios ha conseguido que su crecimiento haya sido el más rápido de todas las ramas industriales. Dentro de esta industria destacó durante varios años la compañía fino-estonia Elcoteq, que daba empleo a alrededor de 3.600 personas, pero que quebró hace unos años. 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

En 2018, el sector servicios empleaba al 69,2% de la población activa; esto se traduce en 476,9 miles de personas empleadas en este sector. Esta tendencia no ha cambiado mucho respecto al año anterior; ya que en 2017 el sector terciario empleaba a 68,7 % de la población activa y esto supuso la cantidad de 465,9 miles de personas.

El 70% del valor añadido bruto se creó en el sector servicios en el año 2016. Las ciudades de Tallin y Tartu en sus respectivos condados de Harju y Tartu son las que destacan por tener economías centradas en el sector terciario (con cifras del 80% y 77% respectivamente). Por consiguiente, la mayor parte del desarrollo que se está llevando a cabo en el sector se centra en las dos ciudades mencionadas.

 

 

Volver a índice de Estructura de la oferta