Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Egipto es el país más poblado de los países árabes, su población supera los 95 millones en el interior del país, y hay otros 9 millones en la emigración. Su influencia y protagonismo político y económico en la región Norte de África-Oriente Medio es innegable. Egipto es la segunda mayor economía de Norte de África y Oriente Medio tras Arabia Saudita (según datos del FMI). Se estima que el sector informal supone el 30-35% de la actividad económica del país.

La economía de Egipto es una economía bien diversificada. El sector servicios es la columna vertebral de la economía egipcia en cuanto a participación en el PIB (el 55% en 2016/17), el empleo y las exportaciones. La contribución de la agricultura y del sector secundario en dicho año fiscal fue de 12% y de 33% respectivamente.

El porcentaje del PIB correspondiente a la agricultura ha ido disminuyendo en los últimos decenios y se situó en el 11,9% en 2016-2017 (frente al 14,5% registrado en 2010-2011), aunque este sector sigue siendo importante para el empleo y los ingresos en concepto de exportaciones de mercancías. Emplea al 25% de la mano de obra (lo que da idea de relativamente baja productividad) y genera la mayor parte de las exportaciones no petroleras. Egipto, que cultiva sólo el 3% de su superficie, carece de autosuficiencia alimentaria y es el principal importador de cereales del mundo.

La contribución del sector secundario al PIB fue del 33%, siendo la parte correspondiente al sector manufacturero de 17%  (frente al 16,5% en 2010/11). Las industrias extractivas y manufactureras de Egipto han tenido una evolución positiva en el año fiscal 2016/17, con las industrias extractivas que comprenden las industrias del petróleo y gas con tendencia a recuperarse, mientras que las industrias manufactureras también mejoraron.

El sector servicios sigue siendo el principal motor del crecimiento, con un turismo en fase de recuperación. El turismo es altamente dependiente de la situación del país/ región y en los últimos años ha mostrado una gran sensibilidad a la situación de inseguridad del país y a los ataques terroristas. Las remesas de los egipcios que se encuentran en el extranjero (17.500 millones de dólares en 2016/17), así como los ingresos por viajes y turismo y los derivados del Canal de Suez, siguen siendo de primordial importancia para la economía egipcia. El Canal de Suez es la tercera fuente de divisas tras las remesas de emigrantes y el turismo (aunque hay ejercicios en los que ha superado a este último).
 

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Precios (minoristas y mayoristas)

La prioridad inmediata de las autoridades monetarias es reducir la inflación, que supone un riesgo para la estabilidad macroeconómica y perjudica a la población pobre. Tras situarse en el 14% a finales del ejercicio fiscal 2015/16 el índice de precios de consumo (IPC) disparó reflejando la eliminación de los subsidios a los combustibles y a la electricidad, la introducción del IVA (y el aumento del tipo desde el 13% inicial al 14%), la depreciación de la libra y los estrangulamientos estructurales de oferta.

En el año fiscal 2016/17 la inflación media anual alcanzó el 23%. A mediados de 2017 la tasa interanual superó el 30%, Con posterioridad la política monetaria restrictiva aplicada por el CBE y el efecto base están jugando a favor de la reducción de la inflación que a finales de 2017 se había reducido al 21%. En mayo de 2018 la tasa de inflación alcanzó un mínimo del 11,4%, y en junio rebotó al 14,4%.

 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

El Ministerio de Transportes a través de la General Authority For Roads, Bridges And Land Transport, (GARBLT) es competente en lo que se refiere a la construcción y mejora de carreteras. En las últimas décadas se ha hecho un gran esfuerzo inversor y existen algunas autopistas muy bien acondicionadas, pero el nivel general es regular y queda mucho por hacer. Egipto posee ahora 127.742 km de carreteras asfaltadas, de los que alrededor de 1000 son de autopista. Se ha acometido también la construcción de una carretera de circunvalación de El Cairo de 90 km y una autopista que conecta El Cairo con Ain Shokna en el Mar Rojo. El Ministerio de Transportes tiene intención de licitar una serie de carreteras de peaje en los próximos años y también es destacable que muchos proyectos de carreteras son licitados directamente por la Autoridad politécnica de las Fuerzas Armadas egipcias.

La red ferroviaria de Egipto es la más antigua de todo África (desde 1834) con longitud total de casi 9.570 km, y un total de 705 estaciones y 820 locomotoras conectando El Cairo y Alejandría con las principales ciudades del norte del país, todas las grandes ciudades de la Cuenca del Nilo hasta Asuán y Safaga en la costa del Mar Rojo, para servir a alrededor de 230 millones de pasajeros anualmente. En los últimos años se ha acometido una mejora de la infraestructura férrea, que adolece de graves problemas de obsolescencia que provoca en ocasiones accidentes. Hay en marcha actualmente fuertes inversiones en señalización y eliminación de pasos a nivel, así como en renovación y adquisición de material rodante. Hay también importantes oportunidades en el desarrollo y construcción de nuevas líneas de ferrocarril (nuevo tren de velocidad alta Ain Shokna- Alejandría-New Alamein, uu monorraíl para conectar la Nueva Capital Administrativa y El Cairo y otro para unir el centro de El Cairo con la zona de extrarradio del 6 de Octubre). En cuanto al transporte de mercancías  el ferrocarril da salida solo a 4 millones de toneladas al año, frente a los 600 millones toneladas de mercancía transportadas en Egipto. El Ministro de Transporte ha asignado 4,2 MM EGP (casi 200 M€) para construir 4 nuevas líneas de trenes de cargo con el fin de aumentar el volumen de cargo a 25 millones de toneladas al año en 2022

El Cairo cuenta con una red de metro, con un total de 3 líneas. La obra civil de la tercera y última línea de metro fue adjudicada a un consorcio francés y el material rodante a Mitsubishi. Sin embargo están previstas otras 3 más de modo que en 2020 el Cairo tendría 6 líneas de metro, con un previsión de tránsito subterráneo para saltar de los actuales 4 millones de pasajeros a 16 millones al día. La expansión del metro es la alternativa a un tráfico rodado muy congestionado en una ciudad como El Cairo que supera los 20 millones de habitantes. La compañía estatal de Cairo Metro depende de la Autoridad Nacional de Túneles (NAT) del Ministerio de Transporte de Egipto.

En cuanto al transporte aéreo nacional cuenta con nueve compañías aéreas regulares nacionales, además de Egyptair, la principal y pionera, la cual es pública. Todas las otras líneas aéreas nacionales son de propiedad privada, entre estas, algunas cuentan con participación de inversión extranjera. Con esto se pretende fomentar la creación de nuevas empresas a fin de multiplicar el número de llegadas de turistas y reforzar las conexiones de Egipto. El aeropuerto internacional de El Cairo es el aeropuerto más grande del país; cuenta con cuatro terminales, una de las cuales está especializada a transporte de mercancías. El aeropuerto está bien conectado con la red de aeropuertos egipcios y cuenta con vuelos directos a prácticamente todos los países del mundo. Existen aeropuertos internacionales en otros lugares como en Alejandría (Borg el Arab), Luxor, Asuán, Hurghada, Taba y Sharm El Sheikh. También hay aeropuertos construidos y operados por compañías privadas como los de Alamein y Marsa Alam.

Referente al transporte marítimo, este es el que cobra mayor protagonismo en Egipto para el comercio internacional. En 2016, el valor de las importaciones transportadas por vía marítima asciende a 54.556 millones de dólares y el de las exportaciones a 11.478 millones de dólares. Egipto posee 15 puertos marítimos comerciales entre el mar Mediterráneo y el mar Rojo (siendo Alejandría, Damietta, Port Said Este y El Sokhna los principales) y 28 puertos especializados en petróleo, minería, turismo y pesca. Aproximadamente, el 60% de todos los barcos comerciales en el mundo recorren las aguas del Mar Rojo a través del estrecho de Bab-el-Mandeb hacia el Golfo de Adén y el Océano Índico.

La ciudad de El Cairo está a dos horas del puerto de Alejandría, que es la puerta de entrada de mercancías al mercado egipcio. Asimismo, está a tres horas del gran puerto de contenedores de Port Said, que se ha convertido en el tercero más grande del Mediterráneo y punto de encuentro de las grandes rutas transoceánicas entre Europa, África y Asia, que atraviesan el recientemente ampliado Canal de Suez.

En materia de energía en los últimos años se ha realizado un importante esfuerzo inversor para generar mayor capacidad de producción eléctrica basado fundamentalmente en plantas de fuel y gas, primando también la producción a partir de renovables, en particular eólica. La capacidad de generación hidráulica está agotada con la presa de Asswan. De este modo actualmente la capacidad de generación eléctrica (potencia instalada) asciende a unos 43 GW (gigawatios) de los que 91% tienen origen térmico, 7% hidráulico, 2,3% eólico y 0,3% solar. Se pretende aumentar el peso de las energías renovables en la generación eléctrica del país hasta el 20% en 2022 y hasta el 36% en 2035. Se espera además conseguir un aumento de la capacidad instalada hasta 55 GW para 2022, entre fuentes renovables y convencionales y hasta los 147 GW en 2035. Para ello se cuenta también construir una central atómica, en un acuerdo de colaboración con Rusia. Se está avanzando igualmente en el proyecto de interconexión eléctrica con Arabia Saudí, y posteriormente con Sudán. 

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

De conformidad con los datos publicados por la Oficina de Estadística egipcia, en el año 2016, únicamente 28,9 millones de personas eran consideradas población activa en Egipto. Teniendo en cuenta que en ese momento había unos 72 millones de egipcios mayores de 15 años, la tasa de actividad asciende a un 40,8%, siendo especialmente reducida entre las mujeres.

En dicho año, el número de parados ascendía a 3,6 millones y el gobierno cifraba la tasa de paro en el 12,5%. La ralentización de la economía tras la revolución de enero de 2011 y todos los acontecimientos políticos posteriores que desestabilizaron el país trajeron como consecuencia el incremento de la tasa de desempleo en un 4 puntos porcentuales, ya que pasó de ser del 9% en 2010 al 13,2% en 2013. Posteriormente la recomposición de la situación política y económica y el aumento del crecimiento han permitido volver a reducir el desempleo, situándose este en marzo de 2018 en el 10,6%. 

La distribución del empleo según los sectores de actividad es la siguiente: 

Sector

Porcentaje de población ocupada

Sector primario

25,0%

Sector secundario

25,0%

Sector terciario

50,0%

 

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PIB per capita y distribución de la renta

El crecimiento económico que ha experimentado Egipto en los últimos años ha traído como consecuencia un significativo incremento de la renta per cápita egipcia. La tendencia es clara: 700$ en 2004, 2.000$ en 2008, 3.181$ en 2012, 3.327$ en 2014 y 3.477$ en 2016. En el pasado año fiscal 2016/2017 sin embargo, y reflejando la fuerte depreciación de la libre egipcia, el PIB per cápita cayó a 2.508$. Además existen grandes desigualdades sociales en el país. En este sentido, debemos tener presente que únicamente una pequeña proporción de la población puede asemejarse en términos de poder adquisitivo y de hábitos de la vida cotidiana a la población de países occidentales. En efecto, los ingresos medios de un ciudadano egipcio ascienden a 63 euros/mes y sólo aproximadamente unos 15 millones de personas componen las clases adineradas del país. Por ello, desde el punto de vista de la política fiscal, las principales modalidades de reducción del gasto están suponiendo el paso a un modelo de red de seguridad social más centrado en pagos de transferencia específicos y en apoyo posterior para llegar a la población desfavorecida, en vez de subvenciones de insumos más generales y también menos eficientes.

 

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Sector primario

La participación del sector agrario en el PIB total cayó desde el 25,6% en 1985 al 11,9% actual. De todos modos emplea el 25% de la mano de obra y genera cerca del 30% de las exportaciones totales.

La superficie cultivable del país representa el 3% del territorio y se reduce prácticamente a la cuenca del río Nilo y a los cuatro oasis principales. La tierra negra del Nilo es muy rica en nutrientes y permite hasta tres y cuatro cosechas al año de determinados productos.Cabe destacar que la superficie total cultivada en Egipto se calcula cada diez años y está en alrededor de 8,6 millones de fedannes (unos 3,6 millones de hectáreas). La superficie cultivable viene creciendo a un ritmo del 3,6% anual.

Egipto es importador neto de productos agrícolas en particular de trigo, azúcar, carne roja y blanca, pescado, leche y aceites comestibles. El país sigue dependiendo de las importaciones para satisfacer la demanda de una población en rápido crecimiento. En 2016 importó 14.500 millones de dólares en alimentos, lo que representa el 25% de sus importaciones totales. Esta dependencia de sus importaciones explica, en parte, su déficit en el comercio de productos agrícolas y le hace más vulnerable a variaciones en los precios y a la oferta internacional de estos productos.

La agricultura depende casi enteramente del riego con las aguas del Nilo y los acuíferos se están salinizando por sobre-explotación En este contexto y con una población creciente, el Gobierno está decidido a introducir diferentes medidas, como mejorar la eficiencia en el consumo del agua mediante proyectos de regadío por goteo, implantar cultivos que acepten un mayor grado de salinización del agua, mejorar la red de canales y drenajes del país, instalar plantas desaladoras, etc.

Entre las principales cosechas destacan el trigo con 9,3 millones de toneladas en la campaña de 2016 y el maíz con 7,8 millones de toneladas en 2016. Además, tiene importancia la cosecha de arroz con 5,3 millones de toneladas (datos de 2016 ), mientras que la producción de algodón se ha reducido hasta niveles pequeños en los últimos años. Por último, cabe destacar las frutas, las verduras y hortalizas y la caña de azúcar, que con una producción de 15,5 millones de toneladas, se cultiva a lo largo del año en el Alto Egipto y ocupa una gran superficie. 

 Los alimentos más importados son los cereales (3.720 millones de USD), las grasas animales y aceites vegetales (1.680 millones de USD) y la carne (1.180 millones de USD). En concreto, los productos más importados son el trigo (2.300 millones de USD), maíz (1.370 millones de USD), carne de ternera congelada (869 millones de USD) y aceites: palma (680 millones de USD), soja (506 millones de USD), girasol (225 millones USD).

Por su parte, el país exporta 5.360 millones de USD en alimentos y bebidas, destacando las frutas, legumbres y hortalizas. Los productos principales son cítricos (589 millones USD), queso (250 millones USD), legumbres, cebollas y ajos (212 millones de USD)  patatas  (174 millones de USD) y frutas (402 millones de USD).

Si se toma como referencia los últimos diez años se observa que la producción de remolacha azucarera se ha cuadruplicado, la de trigo ha incrementado alrededor de un 15% y la de la caña de azúcar, la carne, fruta y legumbres y hortalizas apenas ha variado. En cuanto a la superficie de cultivo dedicada a cada producto, la de trigo, maíz y remolacha azucarera han aumentado. De modo contrario, la de arroz y algodón se han reducido, con el objetivo de racionalizar el agua de riego debido a la escasez de lluvias.

En cuanto a la producción ganadera, puede decirse que la misma no ha tenido un desarrollo positivo en Egipto, a pesar del proteccionismo y los precios elevados. El relativo abandono de esta política provocó caídas de la producción, con la excepción de la industria avícola gracias a las fuertes inversiones realizadas en este sector. No obstante, la producción avícola es fuertemente dependiente de la oferta y de los precios internacionales ya que la mayor parte de sus inputs es importada.

En cuanto a la pesca, Egipto es también un importador neto de pescado. Este sector tiene una importancia moderada en el país, siendo la acuicultura el segmento más importante, el cual se ha duplicado en los últimos diez años. Sin embargo, el volumen de capturas totales se ha mantenido estable. La producción total en 2015 (últimos datos publicados) fue de aproximadamente 0,34 millones de toneladas, dato relativamente uniforme en los últimos años. Observando las importaciones y exportaciones en millones de toneladas, se aprecia la fuerte dependencia del país por los productos pertenecientes a otros países. Con unas exportaciones de 0,02 millones de toneladas y unas importaciones de 0,30 millones de toneladas se puede concluir que Egipto presenta un déficit en el comercio de productos pesqueros.

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Sector secundario

El empleo en el sector secundario representa en torno a un 25% del total y su contribución al PIB está en torno al 33%.

Minería y sector energético

La minería en Egipto es de una importancia relativa.Las reservas de carbón, localizadas principalmente en el Sinaí, se estiman en 50 millones de toneladas.Hay que mencionar también la producción de mineral de hierro (6 millones de toneladas) y de fosfatos (1,6 millones de toneladas). Egipto posee también depósitos de manganeso, zinc, cobre, plomo, potasa, etc., aunque su remota localización y su elevado coste de extracción y transporte condicionan notablemente su explotación.

En cuanto al sector energético, que engloba la producción de hidrocarburos, productos de petróleo refinado y electricidad, representa en total en torno al 14% del PIB egipcio. A pesar de que el consumo de petróleo y gas en Egipto por habitante se mantiene relativamente bajo en comparación a los niveles internacionales, éste es el mayor consumidor del continente Africano.

Egipto es un exportador neto de petróleo crudo, puesto que su producción supera a su consumo interno. En el año fiscal 2015/2016 exportó 5,5 millones de toneladas frente a 3,1 que importó. La producción de petróleo del país viene de 7 puntos geográficos, entre ellos destacan el desierto occidental (56%), el Golfo de Suez (20%), la península del Sinaí (10%) y el desierto oriental (9%). Se calcula que las reservas comprobadas de petróleo ascienden a 4.200 millones de barriles (2017).

En cuanto al gas natural sus reservas probadas en 2014 ascendían a 77 billones (españoles) de pies cúbicos, equivalentes al 1,12% de las mundiales y al 14,1% de las africanas pero los nuevos hallazgos están suponiendo una fuerte revisión al alza de las mismas, así como de la producción. Esto es absolutamente necesario, pues debido a falta de planificación e inversiones, la producción fue declinando en los últimos años de Mubarak y en la época de Morsi sin haberse hecho nuevas exploraciones. Desde 2013 la producción de gas se volvió insuficiente para satisfacer la demanda interna, de modo que fué necesario restringir el suministro a la industria, además de que se dejó de exportar gas para, en su lugar, destinarlo al consumo local, con la consecuente caída en la entrada de divisas y problemas por incumplimiento de contratos firmados con empresas extranjeras. Se han intentado en este contexto negociaciones con Israel para importar gas desde el yacimiento de Tamar (en funcionamiento desde 2013 operado por la empresa americana Noble Energy y por la empresa israelita Delek Group). 

En este sentido, hay que destacar que en agosto de 2015, la empresa italiana ENI descubrió el mayor yacimiento de gas del Mediterráneo en aguas egipcias, Zhor (a 180 km al norte de Port Said). Se estima que la cifra total de reservas de gas podría verse incrementada en 30 billones (españoles) de pies cúbicos adicionales. De este modo Egipto volverá a ser autosuficiente e incluso podría volver a exportar gas en 2019. De este modo la producción diaria, que cayó de 7 miles de pies cúbicos (billion cubic feet, bcf) en 2010 a 4,0 bcf en 2015/16, volvió a aumentar en 2017 a 4,5 bcf, y se espera que alcance los 7.7 bcf diarios en los próximos tres años, superando un consumo interno actual de 5.2 bcf. Además hay posibilidades de que se descubran más yacimientos en la zona. 

Las empresas extranjeras que operan en Egipto pagan sus derechos de explotación cediendo parte de su producción a las empresas públicas locales. Entre los principales participantes extranjeros en el sector de la producción de gas natural destacan ENI, BG Group, BP, Shell y Apache.

Relacionado con la importancia de la industria extractiva de hidrocarburos, debe hacerse mención especial a las actividades de refino de crudo y a la industria petroquímica. La capacidad de refino en el país es de 28 millones de toneladas anuales (726.300 b/d), repartidas entre nueve empresas distribuidas por todo el país. El Ministerio del Petróleo ha fijado como prioridad absoluta el incremento de la capacidad de refino del país y poder reducir el gap existente entre la producción local y el consumo. En este sentido, dicho Ministerio tiene como objetivo aumentar la capacidad de refino para alcanzar los 30 millones de toneladas de petróleo crudo. Por lo que corresponde a la industria petroquímica, ésta se encuentra en fase de expansión y el Ministerio del Petróleo egipcio ha puesto en marcha un nuevo plan nacional global para petroquímicos, con el fin de abastecer la demanda creciente y abrir nuevos mercados de exportación. Existen proyectos para producir fibra acrílica, propileno y polipropileno, metanol, poliestireno, amoniaco, urea y poliéster.

Referente a la electricidad, ante la demanda creciente, el Gobierno se propone ampliar la capacidad instalada según se detalla en el apartado de infraestructuras económicas.  Además la congelación y subsidiación de las tarifas eléctricas provocó una serie de ineficiencias y un importante gasto para el sector público, aspectos que está actualmente intentando solucionarse mediante una reforma encomendada a EgyptERA. Esta reforma, aprobada con el objetivo de la eliminación gradual de las subvenciones estatales y apoyada por el FMI, empezó en el 2014/2015 y pretende acabar con las subvenciones para el 30 de Junio del 2019.

Industria manufacturera

Hasta hace pocos años, destacaban en el panorama industrial de Egipto los sectores textil y de alimentación. Sin embargo, en este momento, se encuentra mucho más diversificado. Aunque el sector de la alimentación sigue siendo el principal, cobran también gran importancia otros sectores como el mueble, productos cerámicos, industrias farmacéuticas y diversas ramas de la industria metalúrgica. 

El sector manufacturero tiene una participación en el PIB egipcio del del 17%. Se han fijado una serie de medidas para promover este sector, con el objetivo de lograr un incremento de la producción industrial anual del 8%, situar entre el 18-21% de peso de la industria en el PIB, intensificar el peso de microempresas y PYMES, incrementar las exportaciones hasta el 10% y crear 3 millones de puestos de trabajo, todas estas con fecha objetivo de 2020.

El subsector de los textiles y las prendas de vestir sigue desempeñando un papel importante en la economía de Egipto, ya que aporta el 3% del total del PIB y concentra alrededor del 30% del empleo total en las manufacturas. Cuenta con más de 7.400 empresas privadas y entorno a 40 de propiedad pública. 

Egipto firmó un acuerdo con EEUU e Israel para establecer siete zonas industriales cualificadas (QIZ), de forma que los productos manufacturados en ellas, siempre y cuando Israel participara en un 11,7% del valor del producto, pueden ser exportados a EEUU exentos del pago de aranceles. El QIZ beneficia sobre todo al sector textil. Según los últimos datos publicados de Febrero de 2017, el QIZ tiene en total 966 compañías registradas distribuidas en las 15 zonas cualificadas, de las cuales 773 pertenecían al sector de los textiles y las prendas de vestir. En 2016 las exportaciones totales realizadas en el marco de este régimen ascendieron a 674 millones de dólares.

Otro de los sectores importantes es la elaboración de productos alimenticios, que concentra el 25% del empleo de todo el sector industrial y aporta casi el 5% del PIB del país. Registra una tasa anual de crecimiento del 12%. Sus principales actividades incluyen la molienda de trigo y la confección de pan, la producción de aceites comestibles y la producción de refrescos. 

Por su parte, el sector del automóvil ha alcanzado un desarrollo considerable en los últimos años tras el abandono de su monopolio por parte del sector público, empezando a erigirse nuevas plantas de ensamblaje de automóviles. Actualmente existen alrededor de 12 marcas extranjeras actuando en este mercado, principalmente de EEUU, Alemania, Italia, Francia, Japón, Corea, etc. Sin embargo por lo general son plantas de montaje únicamente y no de producción con contenido local significativo. El Gobierno está estudiando una nueva Estrategia para el sector del automóvil que incorporaría incentivos específicos para los vehículos con contenido local elevado, pero hay dudas sobre la compatibilidad de estas posibles ayudas con las reglas de la OMC.

En Egipto la industria pesada se centra en la producción de acero, aluminio y cemento. El sector cementero, empujado por el boom de la construcción, se expandió enormemente hasta convertirse en unas de las mayores del mundo. El sector de la construcción ha registrado un fuerte crecimiento, representando un 5,6% del PIB. La construcción de la Nueva Capital Administrativa del país, ubicada a 50 kms de El Cairo está suponiendo un nuevo factor de impulso para el sector, y de atracción de inversión extranjera. Por ejemplo China Fortune Land Development, firmó un contrato con el gobierno egipcio por valor de 20 billones de dólares para construir el distrito financiero de la Nueva Capital.

Otro sector que presenta buenas perspectivas para el futuro es el de fertilizantes. Egipto consume aproximadamente 14,3 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenado y fosfatado al año. Existen actualmente 12 grandes fábricas estatales productoras de los dos tipos, fosfatados y nitrogenados. Sin embargo, durante los últimos años, ha bajado la producción de fertilizante y su exportación, a causa de la escasez del gas natural líquido. A pesar de que la producción local egipcia de productos fertilizantes ha seguido una tendencia decreciente, Egipto sigue siendo uno de los mayores consumidores y productores mundialmente. Además, se espera que sigan creciendo las exportaciones gracias a su posición competitiva fruto de la flotación de la libra egipcia producida en noviembre de 2016. Egipto tiene abundantes rocas de fosfato cuya demanda mundial está creciendo. Se estima que el sector del fertilizante fosfatado puede absorber inversiones 10 veces más de lo actual. Para ello, la IDA – Industrial Development Authority – aprobó en 2015 el establecimiento de 10 nuevos proyectos para producir el fertilizante fosfatado Por otro lado, en Asuán se ha construido una fábrica de fertilizante NPK (nitrógeno – fósforo – potasio) con una inversión de 1.200 millones de dólares.

Existe también una importante industria de defensa que emplea a unos 75.000 trabajadores y produce no solamente armamentos, sino también diversos productos industriales de uso civil.

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Sector terciario

El sector terciario supone, según las estadísticas egipcias, alrededor del 55 % del PIB. A diferencia de la evolución en los sectores primario y secundario, el peso del sector terciario ha venido aumentando paulatinamente en los últimos años, al tiempo que se ha mantenido en las mismas cifras en lo que a mano de obra empleada se refiere. Los tres grandes motores de la economía de los últimos años han sido el comercio, la construcción y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. No debe olvidarse tampoco la relevancia del sector turístico ( analizado en el punto 3.5)  y el Canal de Suez.

Canal de Suez

Los ingresos provenientes del Canal-unos 5.000 millones de dólares- tienen un peso importante en la economía egipcia pues suponen alrededor del 10% de los ingresos corrientes de divisas, tras las remesas de emigrantes (19.000 millones de dólares) y superando al turismo en algunos de los últimos ejercicios.

El presidente Al-Sisi inauguró en agosto de 2015 el proyecto de ampliación del Canal de Suez que ayudará a reducir el tiempo de espera de los barcos que cruzan el Canal. Asimismo, se ha constituido la Zona Económica del Canal de Suez que ayudará al desarrollo industrial de todo el área. Dicha Zona, establecida en 2002 bajo la ley 83 que regulaba “las zonas económicas de naturaleza especial”, fue modificada en el año 2015 con la idea del Gobierno de crear una zona industrial que anime a los inversores extranjeros y locales a establecer sus fábricas allí y beneficiarse de sus incentivos. Su superficie se extiende en 461 Km2 incluyendo 6 puertos en el mar mediterráneo y en el Golfo de Suez.
El coste del proyecto ascendió a 7.900 millones de euros y se hizo en un tiempo récord. La ampliación ha hecho posible el paso de embarcaciones de mayor tonelaje, además de reducir el tiempo de tránsito de los buques de 18 a 11 horas. El proyecto prevé atraer iinversiones de multinacionales extranjeras a una zona franca que se construirá a orillas de la vía marítima.

La nueva “General Authority for Suez Canal Economic Zone” tiene todos los poderes de la Administración en esta Zona: desde la ventanilla única que reduce la burocracia del Gobierno Central, pasando por la firma de contratos de usufructo de los terrenos concedidos, licencias para vender electricidad y agua, los permisos de construcción, de medio ambiente, etc. y hasta la recaudación de impuestos en nombre del Estado y la gestión de los problemas de los inversores. Las áreas más importantes de esta zona son: 1) Puerto este de Port Said, conectado por el túnel bajo el canal de Suez con la ribera occidental del canal, y ya ha empezado a operarse. 2) Qantara oeste, que está en construcción, 3) Área de Ain Sokhna y Adabia, en pleno rendimiento con el puerto de Sokhna único puerto privado en Egipto y 4) el valle tecnológico en el Este de Ismailía, también en funcionamiento, equipado para acoger industrias ligeras y medianas, I&D y servicios comerciales.

Comunicaciones

El sector de las telecomunicaciones ha mostrado un gran dinamismo derivado principalmente de los pasos tendentes a la liberalización de la telefonía móvil. Asimismo, este sector tiene gran potencial fruto del gran tamaño de población. La tasa de penetración de las telecomunicaciones de telefonía móvil ya es superior a la población (110 abonos por cada 100 habitantes) y el número de usuarios de Internet también está en aumento, y ya supera el tercio de la población.

Existen actualmente tres operadores de telefonía móvil: Vodafone Egypt (con una cuota de mercado del 41%) liderado por Vodafone Group, británica; Orange (34%) que adquirió la empresa privada egipcia MOBINIL, y Etisalat Egypt (25%), filial de la Empresa emiratí Etisalat, que cuenta con la participación en su accionariado de Egypt Post, National Bank of Egypt y Commercial International Bank.

Se ha anunciado que la empresa pública Telecom Egypt lanzará la cuarta operadora de telefonía móvil en Egipto, con nombre comercial "WE".

En el sector de la telefonía fija, Telecom Egypt tuvo durante muchos años el monopolio, pero en octubre de 2016 se autorizó a operar sobre línea fija a las tres compañías de telefonía móvil (Vodafone, Orange y Etisalat), aunque estas empresas tienen previsto ofrecer servicios fijos a través de la red de Telecom Egypt.

La empresa Telecom Egypt cuenta con más de 12 millones de clientes y cuatro filiales: Xceed (empresa de consultoría IT y call centres); TEData (proveedor de Internet), Centra (fabricante y distribuidor de ordenadores personales); y MERC (comunicaciones sin cable: radio y televisión.

Servicios financieros y bancarios

El sistema bancario y financiero del país ha resistido a los turbulentos acontecimientos políticos gracias a la fusión de empresas y a la intervención del Banco Central de Egipto. El número de bancos es de 40, frente a los 59 bancos que había en 2005.

Existen cinco grandes bancos públicos (el Banco Nacional de Egipto, el Banco Misr, el Banco de El Cairo, el Banco Agrícola de Egipto y el Banco Internacional Árabe Africano). Adicionalmente, en los últimos años se han producido varias adquisiciones en el sector bancario de propiedad extranjera, de modo que el 71% del total de los activos bancarios está controlado por bancos nacionales y el 29% por bancos extranjeros. Entre estos últimos destacan el banco italiano San Paolo Intesa a través del banco Alexbank y otros bancos de países del Golfo como Qatar National Bank y Al Ahli Bank de Kuwait.

En cuanto a los indicadores de solvencia financiera, éstos muestran unos resultados muy positivos, como se ve reflejado en el ratio de adecuación de capital, que ascendía a junio de 2017 al 14,5%.

Bolsa y valores

Si bien es cierto que la capitalización bursátil de las empresas cotizadas no es elevada, entorno al 25%, en líneas generales el mercado bursátil funciona adecuadamente, y existen iniciativas para su fortalecimiento. Tambén funciona razonablemente bien el mercado de deuda pública a corto plazo. 

Seguros y fondos de pensiones

El sector asegurador del país cuenta con bajas tasas de penetración ( las primas de seguros representan el 0,7% del PIB). Existen 36 empresas de seguros (20 de ellas con propiedad extranjera) y 61 de corretaje de seguros.

En lo que respecta a los fondos de pensiones, Egipto cuenta con múltiples de ellos, todos nacionales y de tamaño pequeño.
 

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Privatizaciones

El programa de largo plazo para vender empresas de propiedad estatal comenzó lentamente a mediados de los años noventa -más de tres décadas después de que el gobierno se había apoderado de gran parte de la economía egipcia en la época del socialismo/naserísmo- luego se retomó la privatización fuertemente durante años con el gobierno del ex primer ministro Ahmed Nazif, que llegó al poder en 2004.

Sin embargo, en 2008 se paralizó el movimiento de la privatización cuando una subasta polémica para vender Banque du Caire, el tercer mayor banco estatal del país, fue abortada porque las ofertas estaban por debajo de las expectativas del gobierno.

El programa de privatización había estado sumido en controversia desde el principio, con una opinión pública convencida de que los activos se estaban vendiendo a un precio bastante por debajo del valor de muchas instituciones y empresas estatales, por ejemplo Omar Effendi, la versión egipcio del El Corté Inglés. El gobierno de Nazif se enfrentaba con acusaciones de corrupción, asimismo, la oposición socialista unida a los HHMM entonces, se opusieron a la noción de privatización en principio, y se pararon las ventas hasta la caída de Mubarak en 2011.

Con la toma de posesión del Presidente Abdel Fattah El-Sisi, y ante los retos económicos que está la economía egipcia enfrentando hasta hoy en día con una deuda pública equivalente al 85% del PIB en 2016, la administración egipcia anunció en la conferencia económica de Sharm El Sheikh la reanudación de la privatización.

En septiembre 2016, la ex ministra de inversiones Dalia Khorshid anunció que el gobierno egipcio comenzaría a listar compañías estatales en la Bolsa Egipcia (EGX) para el primer trimestre de 2017. Se trata de 3 empresas que están programadas para iniciar su oferta pública inicial (IPO) para el primer trimestre del año actual, que son: Alexandria Mineral Oils (AMOC), la Compañía de Ingeniería para las Industrias Petroleras y de Procesos (ENPPI), y Sidi Kerir Petroquímicos Company (Sidpec).

El flotador de las empresas oscilará entre el 20% y el 35% según la propuesta y los requerimientos de cada empresa, asimismo el gobierno anunció que dichas empresas estatales emitirían recibos de depósito globales en los mercados bursátiles globales.

 

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