Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La composición del PIB guatemalteco refleja un alto potencial productivo marcado por el relativo dinamismo de sus tres sectores económicos: sector primario, secundario y terciario. Todo ello contribuye a que la economía guatemalteca sea una de las más diversificadas en Centroamérica.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Guatemala constituye una economía de mercado, si bien la existencia de barreras de entrada en numerosos sectores acaba redundando en frecuentes situaciones de poder de mercado por parte de las empresas presentes.

Tanto la Constitución Política de la República (1985), como el Código de Comercio, establecen la necesidad y la obligación del Estado de proteger la competencia, prohibiendo los monopolios y limitando el funcionamiento de empresas que absorban o tiendan a absorber, en perjuicio de la economía nacional, la producción en uno o más ramos industriales o de una misma actividad comercial o agropecuaria. Pero en la práctica, son numerosos los casos de monopolios y oligopolios que se establecen en el país, creando grandes conglomerados empresariales que mantienen cierto control sobre la fijación de precios.

Guatemala es, junto a Cuba, el único país de Latinoamérica que no dispone de una ley específica para la competencia, la cual que es reclamada por diferentes actores del país. La aprobación del DR- CAFTA y la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea han generado algunos avances en la construcción de un marco legal adaptado a los estándares internacionales. En este sentido, en mayo de 2016, el Ministerio de Economía presentó al Congreso de la República una Iniciativa de Ley que actualmente sigue discutiéndose en el Congreso de la República. El objetivo de la misma es evitar los monopolios y erradicar las prácticas de competencia desleal. 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

INFRAESTRUCTURAS DE TRANSPORTE

Guatemala dispone de una red vial que no se reparte de manera uniforme por el territorio al estar concentrada en unas determinadas áreas en detrimento de otras. La carretera Panamericana que comunica al país con México y el Salvador, así como las carreteras al Atlántico y al Pacífico desde la Capital, constituyen el eje del sistema. Guatemala cuenta con un total de 17.132 kilómetros de carreteras registradas, de los cuales el 44% es carretera pavimentada mientras que el resto es de terracería. Pero 84% de las carreteras pavimentadas registradas ya han llegado al final de su vida útil, esto es equivalente a 6.313 kilómetros de carretera, y es necesaria que las mismas sean atendidas, con mantenimiento, y sustituyéndolas por nuevo asfalto.

El uso de la totalidad de la red de carreteras es gratuito a excepción de una autopista que funciona bajo concesión. Esta autopista conecta la capital del país con la ciudad de Escuintla, situada en la costa pacífica.

Guatemala cuenta en la actualidad con cinco puertos marítimos, dos en la costa atlántica Santo Tomás de Castilla y Puerto Barrios y tres en la costa pacífica Puerto Quetzal, Puerto San José y Champerico.

El Puerto de Santo Tomás de Castilla es, actualmente, el más importante en cuanto al volumen de bienes industriales transportados, al estar situado en la Zona de Libre Comercio de Santo Tomás de Castilla (ZOLIC). El único oleoducto del país termina en este puerto por lo que la exportación de crudo pasa por él.

Está situado en la Bahía de Amatique a unos 290 kilómetros de la ciudad capital y sirve a la costa este de América y a Europa.

Guatemala cuenta con dos aeropuertos internacionales: Aeropuerto Internacional La Aurora, situado en el centro de la ciudad capital, y el Aeropuerto Mundo Maya, situado en Santa Elena, Petén, en el norte del país. La distancia entre los dos aeropuertos del país es de 500 km. El tercer aeropuerto nacional más importante es el de Puerto Barrios, ubicado en el este del país y que sirve de entrada al Caribe guatemalteco.

Adicionalmente, existen contabilizadas 27 pistas de aterrizaje de uso múltiple, militar y civil, repartidas por todo el territorio nacional.  

INFRAESTRUCTURAS DE ENERGÍA

Guatemala registra un índice de cobertura eléctrica nacional del 85% y el departamento de Guatemala, donde se encuentra la capital, se mantiene con un índice de cobertura de casi el 100%.

Cabe destacar que alrededor del 57% de la energía que se genera en Guatemala procede de fuentes renovables. De hecho, Guatemala es uno de los países de Latinoamérica con mayor potencial para generar energía renovable, principalmente a partir de centrales hidroeléctricas. Si se aprovecharan sus fuentes acuíferas, el país podría generar aproximadamente 6.000 MW. Sin embargo, en la actualidad solamente se ha explotado el 21,9%, según datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Guatemala ha incrementado su capacidad instalada de manera que ha podido, no sólo cubrir la demanda local, sino exportar para abastecer de energía a sus países vecinos. Los datos más recientes publicados por el Ministerio de Energía y Minas sobre la capacidad eléctrica instalada en Guatemala es 4.095 MW, y en promedio destinó 1.400 MW al resto de Centroamérica.

El sistema de transporte de energía eléctrica en Guatemala cuenta con una infraestructura que permite el abastecimiento de la energía eléctrica desde los principales centros de generación a los centros de consumo mediante una red de alta de tensión (1.491 km) y de baja tensión (3.321 km). La empresa de transporte y control de energía eléctrica (ETCEE) parte del INDE es la responsable del transporte de energía eléctrica de manera continua en el Sistema Nacional Interconectado -SNI- y de las interconexiones regionales, operación, mantenimiento, mejoras y ampliaciones de la infraestructura de transformación, control y comunicaciones.

El sistema de distribución de energía eléctrica de Guatemala está conformado por líneas, subestaciones y redes de distribución que operan en media tensión. Desde finales de los años 80, se ha venido implementando una reestructuración eléctrica que sustituyó al control centralizado de las empresas estatales en toda la región centroamericana. En Guatemala, son tres las principales empresas que prestan el servicio de distribución de energía eléctrica a las que se suman empresas municipales de pequeño tamaño autorizadas por la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE)

La política energética implementada por el Ministerio de Energía y Minas promueve la conversión del parque generador actual, todavía muy dependiente de derivados del petróleo, al desarrollo sostenible a partir de recursos energéticos renovables. Para ello, se han definido una serie de incentivos fiscales para aquellas empresas que inviertan en renovables.

Guatemala cuenta con el Plan de Expansión del Sistema de Generación y Transporte 2018- 2032 aprobados en 2018. Para la implementación de dicho plan se plantearon proyectos nuevos de líneas de transmisión y subestaciones, así como de sus respectivos equipos con la finalidad de ampliar la capacidad de transporte y aumentar la confiabilidad del suministro de energía eléctrica.

El Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) es una interconexión de las redes eléctricas de seis países de América Central. La red de transmisión de energía de la SIEPAC, a nivel centroamericano, se inició en 2005 y cuenta con 1.800 kilómetros de tendido eléctrico de 230 kV, que van desde Guatemala a Panamá. La inversión total fue de 505 M$ y el proyecto se completó a comienzos de octubre de 2014.  

INFRAESTRUCTURAS DE TELECOMUNICACIONES

Según la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT), existen más de 20 millones de líneas de telefonía móvil y los operadores de telefonía esperan tasas de crecimiento en el consumo de datos de más del 15%.

En Guatemala había hasta 2019 tres grandes operadores de telefonía móvil: Telefónica Movistar, Claro y Tigo. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, se ha producido la venta de Movistar Guatemala a Claro.

Respecto a la telefonía fija, el número de líneas contratadas en diciembre de 2019 ascendía a 1,9 millones de líneas, habiendo decrecido estas un 20% en comparación a 2018.

Según el último informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo "Índice de Desarrollo de la Banda Ancha", Guatemala cuenta aún con una penetración muy baja, ocupando la posición 23 de 26 países de Latinoamérica. La velocidad media de conexión de banda ancha de 4G en Guatemala es de 16,9 Mbps, la cobertura de esta es débil en el país en general.

Entre los grandes proyectos de este sector se encuentra el lanzamiento de la Autopista Mesoamericana de la Información (AMI), una red de fibra óptica de alta capacidad de 1.800 kilómetros de extensión que integra todos los países de la región (excepto Belice), desde Guatemala hasta Panamá. La infraestructura está instalada sobre el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), que cuenta con un total de 4.622 torres con puntos de interconexión en las capitales.

En una primera etapa, AMI integrará las redes de telecomunicaciones de América Central y, en una segunda fase, las de México y Colombia. De esta manera, se complementará la conexión existente a través de cables submarinos. Hasta la fecha, la única infraestructura terrestre de fibra óptica que conectaba la región era la de Telefónica.

La iniciativa recibió apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). En febrero de 2015, la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE) autorizó el contrato de arrendamiento para que REDCA (Red Centroamericana de Telecomunicaciones), la empresa público-privada creada por las empresas eléctricas de Mesoamérica, administre los cables de fibra óptica instalados sobre SIEPAC hasta el año 2036.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según el Banco de Guatemala y el Instituto Nacional de Estadística (INE), en Guatemala existe una población total de 17,6 millones de habitantes, que ha crecido un 2,2% en el año 2019. De ellos más de 11,6 millones están en edad de trabajar y aproximadamente 7,1 millones integran la población económicamente activa (PEA). En el caso de los desempleados, la cifra asciende al 2,5% de la PEA.

Por otra parte, el INE estima que el 9,4% de la PEA, cerca de setecientos mil trabajadores, está subempleado, es decir, contratados de forma ocasional para cualquier tipo de actividades, pero carecen de prestaciones y estabilidad laboral.

Adicionalmente, el sector informal de la economía absorbe el 70,6% del empleo a nivel nacional, destacándose el área rural, en donde 8 de cada 10 trabajadores son informales. Los trabajadores de este sector se caracterizan por trabajar en empresas de baja productividad o bien laborar por cuenta propia con bajo nivel educativo.

Uno de los principales problemas revelados por la última Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI) es el del bajo nivel educativo de la mano de obra, ya que un 23,4% de los trabajadores guatemaltecos no ha completado la educación primaria.

En 2018 se debió llevar a cabo el XII Censo Nacional de Población  VII de Vivienda por el INE, tras más de diez años de retraso.

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PIB per capita y distribución de la renta

Según el Banco de Guatemala, en 2019 el PIB per cápita en términos nominales se situó en 4.256 dólares, lo que supone un crecimiento del 3% respecto a 2018. Se esperaba que para 2020 el PIB per cápita registrara un crecimiento algo superior al observado en los últimos años, lo que no podrá producirse hasta el 2021, tras la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

El coeficiente de Gini es un medidor de la desigualdad, siendo 0 la igualdad perfecta, y 100 la desigualdad máxima. En Guatemala, este índice según el Banco Mundial es de 53,5 lo que sitúa a Guatemala en el puesto 114 como uno de los países más desiguales del mundo.

Esa desigualdad se manifiesta, en los altos índices de pobreza en el país, que rozan casi el 60%, especialmente en zonas indígenas y rurales. Además, otras variables que evidencian esta desigualdad son las tasas de desnutrición crónica infantil, que ha mejorado en los últimos años pero aún se encuentra en niveles relativamente elevados, y la alta tasa de mortalidad infantil, que según los últimos datos publicados por el INE, alcanza el 21 por mil.

Asimismo, en Guatemala, el 10% más pobre de la población dispone únicamente del 0,9% de los ingresos y gastos totales, mientras que el 1% de la población guatemalteca acumula el 40% de la riqueza del país, que corresponde aproximadamente a 21 mil millones de dólares.

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Sector primario

Según los últimos datos del Banco de Guatemala el sector primario, que incluye a las actividades de la agricultura, ganadería, caza, silvicultura, pesca y explotación de minas y canteras representó en 2019 el 10,5% del PIB total del país, lo que supone un crecimiento del 2,7% respecto al 2018.

No obstante, según estimaciones del Banco de Guatemala, la caída de los precios internacionales de ciertos productos agrícolas, de cuyo cultivo Guatemala es altamente dependiente, provocó una disminución en el crecimiento económico proyectado a principio de año.

Los subsectores del sector primario de Guatemala son el sector agrícola tradicional, el sector agrícola no tradicional, la industria forestal, el sector de la industria de la pesca y la acuicultura, la industria cárnica y el sector de explotación de minas y canteras.

Las industrias agropecuarias representaron el 29% del total de las exportaciones de Guatemala en 2019, incrementando en un 7,2% respecto al 2018. Los principales productos exportados de la industria agropecuaria representaron los siguientes pesos relativos dentro de ese sector:  

  • Banano (21%)
  • Caña de azúcar (18%)
  • Café (17%)
  • Cardamomo (16%)
  • Palma africana (12%)
  • Frutas frescas, secas o congeladas (8%)
  • Legumbres y hortalizas (6%)

En el 2019, las exportaciones de estos productos representaron el 80% del total de las exportaciones del sector agropecuario, y más de un 25% de las exportaciones totales del país. 

SECTOR AGRÍCOLA TRADICIONAL

BANANO

El sector genera más de 30.000 empleos formales, de los que el 30% son mujeres, según datos de la Asociación de Productores Independientes de Banano (APIB).

Así como el sector cafetalero se encuentra más atomizado, el sector bananero está más concentrado y se divide en empresas grandes y medianas. Las empresas grandes, que dominan el mercado, son Chiquita y Del Monte. La producción se concentra en ambas costas, especialmente en la del Pacifico. Las grandes empresas bananeras operan a través de contratos de compraventa realizados con anticipación con los productores. Antes de iniciar el proceso, se disponen de especificaciones de calidad, volumen, peso y precio para poder exportar y las que no cumplen estos requisitos se destinan al consumo local.

La exportación de banano aportó, en 2019, 844 millones de dólares en divisas, el 7,5% del total exportado, siendo el tercer exportador mundial por detrás de Ecuador y Filipinas. Desde el 2018 es el primer producto de exportación del agro y el 90% de la producción nacional es enviada a Estados Unidos el 10% restante a Asia y Europa.

CAFÉ

La producción de café ha experimentado importantes cambios en los últimos años. El sector mejoró ligeramente su productividad gracias a una mayor tecnificación del cultivo y los mayores niveles de fertilización por lo que llegó a ser la principal actividad económica del país. Sin embargo, el sector enfrentó dos grandes retos, la caída mundial del precio del café, propiciada parcialmente por un aumento de la capacidad productora de Brasil y Vietnam (primer y segundo exportador mundial, Guatemala es el 14) y la Roya del Cafeto, una enfermedad de la planta del café que en los últimos años ha afectado seriamente a un importante número de productores.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala (MAGA) considera que el sector cafetalero es de vital importancia socioeconómica para el país, ya que genera gran cantidad de empleo y divisas. Este sector acumula más de 305 mil hectáreas sembradas, es decir el 2,8% del territorio nacional. Desde el punto de vista del empleo, el sector aglutina alrededor de 90.000 productores y más de 500.000 trabajadores. En cuanto a la generación de divisas, éstas ascendieron a 662 millones de dólares en 2019, es decir una caída del 2,6%.

Sin embargo, aunque el sector cafetalero sigue siendo de vital importancia para la economía guatemalteca, el mercado de café disminuyó hasta su nivel más bajo en seis años en el año 2016. No obstante, esta tendencia se revirtió en 2017, año en el que las exportaciones de café alcanzaron su valor más elevado del último quinquenio, pero una nueva reducción en los precios internacionales en 2018 ha afectado al sector, que enfrenta dificultades para cubrir los costos de producción. En 2019 las exportaciones de café significaron el 5,9% de las exportaciones totales de Guatemala, y el 17% de las exportaciones de la agroindustria en este país.

Según el MAGA más del 90% de la producción de café se exporta. Según la Asociación Nacional del Café (ANACAFE), que agrupa los intereses del sector con más de 44.000 asociados, Estados Unidos es el mayor receptor, ya que recibió en 2019 el 38% del total exportado, seguido por Japón, con un 14% y Canadá con un 12%. En  2019, el café pasó a ser el cuarto producto más exportado de Guatemala, a pesar del nuevo descenso en los precios. Las exportaciones en volumen crecieron en un 5% para situarse en 216 millones de kilogramos.

El último informe de la Organización Internacional del Café (ICO), publicado a finales de 2019, sitúa a Guatemala como el noveno país productor de café a nivel mundial, participando con un 2,7% en el mercado internacional este producto.

AZÚCAR

La caña de azúcar es uno de los cultivos tradicionales más importantes de Guatemala y uno de los principales productos de exportación agrícola tradicional. Guatemala es el décimo productor mundial por volumen, tercero en productividad mundial, por detrás de Brasil e India, y el cuarto exportador mundial de azúcar de caña. La Asociación de Azucareros de Guatemala (ASAZGUA), estimó la producción total de 2019 en 2,9 millones de toneladas métricas. El 70% de esta producción fue destinada a la exportación enviada a 76 países en el mundo, y el 30% restante se dedica a abastecer el mercado interno.

Las exportaciones totales de azúcar han venido creciendo durante los últimos diez años. En 2017 representaron el 9% de las exportaciones totales, generando divisas por valor de 825 M$. Sin embargo, en 2018 descendieron a 632 M$ debido a las dificultades de los precios internacionales, una caída del valor de las exportaciones de más del 23%. En 2019 rompieron la tendencia y de nuevo volvieron a la senda del crecimiento a pesar de la importante caída de los precios internacionales. Se alcanzaron los 695 M$, lo que es igual al 6,2% de las exportaciones totales del país, gracias a un incremento del volumen exportado de más del 22%.

El 79,4% de las exportaciones de la Agroindustria Azucarera de Guatemala en 2019 fue azúcar, el 14,2% alcohol y el 6,4% restante melaza.

La producción de azúcar y melaza se realiza en doce ingenios azucareros, ubicados en cuatro departamentos de la costa del Pacifico. Estos ingenios generan alrededor de 280.000 empleos directos y 56.000 empleos indirectos. De esa suma, 82.000 empleos corresponden a cortadores de caña. Es decir, genera algo más del 5% del empleo nacional. Cabe destacar que el 81% de los ingenios de Guatemala están ubicados a tan solo 65 kilómetros de la terminal de embarque; que el ritmo de embarque de la terminal de exportación es de 2.022 toneladas métricas por hora y la capacidad de almacenamiento de esta misma alcanza las 408.600 toneladas métricas.

También conviene resaltar que, a partir del bagazo de caña, uno de los residuos de la producción de azúcar, se genera hasta el 31% de la energía eléctrica de Guatemala durante la temporada de cosecha, acumulando una capacidad instalada de 933 megavatios, más del doble de la capacidad de la central hidroeléctrica de Chixoy, la más grande del país.

CARDAMOMO

Guatemala es el principal exportador mundial de cardamomo, un producto escaso pero con  una alta demanda en el mercado de Medio Oriente. En el año 2019 se exportaron 648 M$, lo que significa un aumento del 50% respecto al año anterior, y convirtiendo el 2019 en el año de máxima cifra de exportación de Cardamomo en la historia de Guatemala. Este volumen representó un 16% del total de exportaciones de la industria agropecuaria de Guatemala, y un 5,8% de las exportaciones totales de Guatemala, además de mover casi el 1% del producto interior bruto del país. La baja producción en India y Guatemala en la última cosecha provocó escasez, y todo apunta que este sector tendrá un segundo año consecutivo con incremento en el ingreso de divisas.

Sin embargo, acorde al informe de modelización de las zonas agroclimáticas más adecuadas del cardamomo, presentado en 2018 por varias instituciones, a partir del 2030, los cambios climáticos afectarán las zonas agroclimáticas favorables para el cultivo del cardamomo, las áreas que tendrán potencial de cultivo verán sus superficies disminuidas, y las áreas sin potencial doblarán su superficie. Este estudio establece además que alrededor del 15% de las tierras productivas de cardamomo habrán desaparecido en 2030.

Las estadísticas indican que el volumen exportado de cardamomo hasta septiembre de 2019 fue de 24.043 kg, lo que representó frente al mismo mes del año pasado un crecimiento de 1.843 kg, es decir, un 8,3% más. La producción se destina a 85 países diferentes, los principales mercados están en el Medio Oriente, Sudeste asiático, acumulando el mundo árabe el 75% de las exportaciones totales, y en menor medida Europa. Existe la Asociación de Exportadores de Cardamomo (ADECAR), que involucra a más de 300,000 pequeños productores y productoras de los departamentos de Alta Verapaz, Baja Verapaz, Quiché, Izabal y Huehuetenango. Los exportadores miembros de la ADECAR representan el 98% de las exportaciones totales de Guatemala al mundo.

Se calcula que existen unas 100 fincas grandes, pero sólo hay diez empresas que exportan el 99% del total. De estas diez empresas, hay tres que exportan más del 80%: AGRONÓMICAS DE GUATEMALA, MONTE DE ORO, S. A, DEL TRÓPICO y CARDEX. 

SECTOR AGRÍCOLA NO TRADICIONAL

El sector agrícola no tradicional muestra una tendencia creciente durante los últimos diez años y ha sido en su mayor parte producto de la estrategia de los exportadores en comercialización y diferenciación de la oferta exportable. La contrapartida a esta diversificación hacia productos agrícolas no tradicionales es la reducción de áreas sembradas con otros vegetales como frijol, maíz, arroz o sorgo. Ello ha obligado a realizar importaciones masivas de estos productos para abastecer el mercado local.

FRUTAS

Las ventas de frutas han contribuido a la diversificación de las exportaciones de Guatemala. Muchos de sus productos son muy demandados en Europa y Estados Unidos: frutas del bosque, mango, melón, piña, papaya, pitaya, etc. El sector de las frutas frescas, secas o congeladas muestra una tendencia creciente durante los últimos diez años. En el año 2019 las ventas por este concepto se situaron en 298 M$, suponiendo el 2,7% de las exportaciones totales.

Respecto a la producción de verduras, ésta ha alcanzado cifras importantes en los últimos años gracias a la apertura de los mercados internacionales. Los principales destinos de productos como los calabacines, el brócoli o la arveja china son Estados Unidos y Europa. En 2019 se exportaron 217 M$ (2% del total de exportaciones).

CAUCHO

Actualmente, el país produce al año 90 mil toneladas de caucho natural ubicando a Guatemala como el segundo país productor en Latinoamérica, después de Brasil. Sin embargo, el caucho brasileño es destinado al autoconsumo por lo que Guatemala es el único país exportador de caucho en América Latina. El sector de caucho natural de Guatemala se ha posicionado como el mejor caucho a nivel mundial y genera 100 mil empleos en toda la cadena de producción.

El caucho guatemalteco, sembrado principalmente en la costa sur del país se utiliza para la producción de llantas, guantes médicos o suelas de calzado entre otros, siendo Colombia, Perú́, Estados Unidos y Chile sus principales destinos. Cabe destacar que hasta 2004, las exportaciones de caucho se mantuvieron estables y con una importancia secundaria en la economía. Sin embargo, a partir de 2004 comenzaron a crecer a una tasa media de 34% interanual hasta llegar a 2010 y 2011, años en lo que las exportaciones experimentaron un aumento muy considerable superior a la tasa habitual de crecimiento y alcanzando un volumen total de 397 M$. Desde entonces las exportaciones han venido decreciendo hasta situarse en 2019 en los 144 M$, representando un 1,2% de las exportaciones totales. Los precios internacionales han desincentivado la producción de manera que no sólo ha bajado la exportación en valor sino también en volumen. En efecto, el kilogramo de caucho seco en el mercado internacional se cotiza en la actualidad a 1,15 dólares, mientras que en el 2011 el valor era superior a los 4 dólares, lo que significó desde entonces una fuerte contracción para los productores. Actualmente en el país existen 110.000 hectáreas cultivadas con árboles de caucho.

Respecto al camino que debe seguir la industria del caucho en Guatemala para seguir manteniendo un crecimiento estable, el primer paso es la preparación de talento humano con estudios universitarios relacionados, ya que a pesar de que existe una incipiente factoría en el país, este debe llegar a una industrialización total del sector. Se deben ampliar las conexiones internacionales puesto que el mercado local es muy pequeño y es necesario posicionarse en países centroamericanos. El último paso de este camino es el de facilitar las políticas de inversión, para que las empresas internacionales puedan plantear en sus estrategias de expansión en Guatemala.

PALMA AFRICANA

Este cultivo se introdujo en los años 80 en el país, en sustitución del algodón y actualmente produce alrededor de 900 mil toneladas de aceite crudo de palma. Hoy un 2,3% de la superficie total de Guatemala, es decir, 171.451 hectáreas se dedica al cultivo de palma africana para obtención de aceite. Esta producción se logra gracias a 235 productores de palma en el país. Estos productores están repartidos según el tamaño de su cultivo de la siguiente forma: el 55% con plantaciones de 0 a 50 hectáreas; el 32% con plantaciones de 51 a 500 hectáreas; y el 12% con plantaciones mayores de 501 hectáreas.

El sector representa el 1,1% del PIB global del país, 28.000 empleos directos y más de 140.000 indirectos, inversiones por más de 1.800 millones de dólares y exportaciones por valor de más de 489 M$ al año, el 93% de la producción de aceite se exporta. Guatemala es el país con mayor productividad en promedio de toda Latinoamérica con una media de 26 tRFF/ha, frente a una media mundial de 18 tRFF/ha. En cuanto al volumen de producción es el sexto país en el mundo y el primero de Latinoamérica. Los principales países de destino de exportación son los Países Bajos, México, España y El Salvador.

La industria se agrupa en GREPALMA la Gremial de Palmicultores de Guatemala.  

INDUSTRIA FORESTAL

El último mapa de cobertura forestal de Guatemala fue elaborado en 2016 y determinó que 3.574.244 hectáreas corresponden a terreno forestal, es decir, el equivalente a un 33% del territorio nacional. Un poco más de la mitad de su territorio tiene vocación forestal, Guatemala cuenta con 43.578 km2 (al rededor 4.357.800 ha) de bosque, sin contar con la superficie de bosque secundario. De este total el 52,7% se encuentra bajo el régimen de áreas protegidas. De esa cobertura forestal, cerca de un 80% se concentra en cinco departamentos: Petén, Alta Verapaz, Quiché, Izabal y Huehuetenango. El 82% del suelo forestal son bosques de latifoliadas que se sitúan en el Petén, el 10% es bosque de coníferas, el 7,7 % es bosque mixto y el 0,5% manglares en peligro de extinción. En cuanto al número total de empresas dedicadas a la industria forestal, éste es de 1.824 en 2015, según el Sistema de Información Forestal de Guatemala (SIFGUA).

La leña es la mayor fuente de energía primaria, tendencia que continuará mientras no haya acceso a una fuente alternativa de energía según el Ministerio de Energía y Minas. Este Ministerio determinó que el 64% del total de la energía primaria consumida en el país procede de la leña y que el 97% es destinado al abastecimiento de uso residencial y el resto a uso comercial y de servicios. Esta demanda interna es atendida mayoritariamente por los bosques de Guatemala, con un estimado de un metro cúbico de leña per cápita anual.

Además, la industria forestal también abastece otros bienes no maderables como flora, proteína animal y servicios ambientales vinculados a los bosques. Si bien, las cuentas nacionales no tienen cuantificados los aportes económicos de todos estos bienes no maderables y servicios ambientales generados. Existe una Gremial Forestal en la Cámara de Industria de Guatemala.

En Guatemala la gestión de los recursos forestales del país está a cargo de dos instituciones: el Instituto Nacional de Bosques (INAB) y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), la primera dedicada a la gestión administrativa y productiva de las tierras forestales y bosques fuera de áreas protegidas, y la segunda enfocada al cuidado del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP). En términos de administración de los bosques existentes, un 48% son competencia de la administración del INAB y el resto, 52%, los administra el CONAP.

La importancia de uso de la leña en el mercado energético y el aumento del sector agrícola está produciendo una deforestación que afecta de manera importante a los ecosistemas existentes. El 50% de la deforestación es causa de la tala para leña y un 46% se produce por la política de tumba y quema, cuyo objetivo consiste en reutilizar la tierra para actividades agrícolas.  

PESCA Y ACUICULTURA

Guatemala cuenta con 30 empresas en el sector de Pesca y Acuicultura que dan empleo a 15.000 personas. La producción pesquera está concentrada fundamentalmente en la costa del Pacifico donde hay más que 40 comunidades pesqueras y acuícolas que se localizan principalmente en el Canal de Chiquimulilla y que se dedican a la pesca de pequeña, mediana y gran escala. Por su parte, en el litoral del Atlántico hay más de 23 comunidades donde la pesca artesanal especializada se realiza específicamente en la Bahía de Amatique. Por último, en las aguas interiores como lagos, lagunas y ríos, cuya extensión total equivale 150.000 hectáreas, predomina la pesca artesanal de subsistencia.

Entre los productos hidrobiológicos, el camarón es el principal producto que explota Guatemala. La alta calidad en el manejo del producto permitió que el país fuera incluido en la lista número uno de la Unión Europea.

También hay que destacar la actividad atunera que comenzó a principios del 2000, con varios barcos operativos y una significativa cuota de acarreo para el atún. Desde 2003 está en funcionamiento una planta de proceso de atún construida por Rianxeira que ha permitido el desarrollo del sector.

Las empresas productoras y exportadoras de productos pesqueros se encuentran asociadas en torno a la Comisión de Pesca y Acuicultura de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT), integrada por más del 80% de las compañías del sector. La Comisión está conformada por empresas de cultivo de camarón, pesca de camarón, dorado, pargo y tiburón, plantas procesadoras de productos pesqueros y molinos de alimentos balanceados para acuicultura.

Nueva Pescanova también dispone de una planta procesadora de camarones (langostinos) en Guatemala.

Esta Comisión de Pesca y Acuicultura, que recopila mensualmente información sobre las exportaciones de productos pesqueros de Guatemala, indicó que durante el año 2019 se exportaron 114 M$ de productos pesqueros, un 8% menos que el año anterior. El 44% de las exportaciones fueron destinadas a España en 2019, el 21% a México, y el 19% a Estados Unidos. Los principales productos de exportación de Guatemala son camarón, atún, dorado y tilapia.  

MINAS Y CANTERAS

La actividad de explotación de minas y canteras tiene una participación de 0,8% en el PIB y mostrando un aumento del 0,8% en 2019 respecto a los datos de 2018. En los últimos años este sector ha registrado un descenso pronunciado en su actividad derivado de la incertidumbre jurídica en referencia a las explotaciones mineras en el país que han paralizado la producción, en algunos casos, hasta que haya una resolución jurídica. Existen buenos niveles de extracción de minerales metálicos, como plomo, zinc y níquel, así́ como con un desempeño positivo en la extracción de piedra, arena y arcilla, materiales asociados a la evolución esperada de la actividad construcción.

Existe una Gremial de Recursos Naturales, Minas y Canteras (GreNAT) que integra a 21 empresas, que se ocupa de velar por los intereses del sector.  

INDUSTRIA CÁRNICA

Actualmente, las familias guatemaltecas consumen en torno a los 823 millones de libras anuales en productos cárnicos según el Informe del Sector de Avicultura de Guatemala de 2019 realizado con el apoyo del Ministerio de Economía. El consumo promedio anual de productos cárnicos por familia es de 380$ al año, si bien, las familias urbanas gastan un 30% más en este rubro que las familias de zonas rurales. A nivel individual, el consumo per cápita de carne es de 76$ al año. El principal mercado interior es el departamento de Guatemala con el 33% del total de consumido. Los principales productos cárnicos consumidos son carne de pollo o gallina (28%), carne de vacuno sin hueso (27%) y carne de vacuno con hueso (17%).

La industria avícola en Guatemala es una rama importante del sector agroindustrial, que supera los 387 M$ en inversión, según USAID, con un incremento anual promedio de 13 M$. El pollo es la carne de mayor consumo en el país. En el año 2019, la industria avícola guatemalteca aportó aproximadamente el 2% del PIB nacional y el 8% del PIB agropecuario, creciendo el sector de las exportaciones de pollo en un 119% en 2019 respecto a 2018, y generando 35.000 empleos directos permanentes y 200.000 indirectos. Según un informe elaborado por Euromonitor, el sector avícola está altamente concentrado ya que la empresa Pollo Rey junto con Pio Lindo controlan el 90% del mercado del pollo. La Asociación Nacional de Avicultores (ANAVI) se ocupa de la defensa de los intereses del sector y de organizar algunos congresos.

Por su parte, la producción de carne porcina, que hasta hace algunos años tenía una vocación claramente exportadora, se ha destinado en los últimos años al mercado local y han desaparecido las exportaciones por este concepto. En 2014, había en Guatemala 2,78 millones de cabezas de ganado porcino siendo también el departamento de Escuintla el que más cerdos concentraba con el 21%. Cabe destacar que, si bien la actividad económica del país se concentra habitualmente en Guatemala, en el caso de la porcicultura, ésta se distribuye más uniformemente a lo ancho del territorio guatemalteco.

Cabe destacar que en los últimos años la industria porcina ha incrementado su eficiencia a través del desarrollo de cuatro factores esenciales: genética, nutrición, sanidad y manejo. La Asociación de Porcicultores de Guatemala (APOGUA) se ocupa de promover el consumo de este tipo de carne.

Por su parte, la ganadería en Guatemala no se concentra en grandes productores ya que el 84% de las fincas ganaderas tienen una extensión inferior a 40 hectáreas. De hecho, la producción del 98% de la leche del país proviene de vaquerías de menos de 50 vacas. En la última década, se han producido cambios en el uso de la tierra provocados por el avance de los cultivos intensivos en la costa sur, territorio ocupado tradicionalmente para el desarrollo ganadero. Esto provocó que la ganadería migrara a zonas de mayor fragilidad ambiental como el departamento de Petén, lo que produjo una bajada de la productividad en el sector.  

De los 3,49 millones de cabezas de ganado bovino en Guatemala, el Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (MAGA), establece que el 49% son utilizadas para doble propósito (carne y leche), 35% son productoras de carne, y 16% son dedicadas a la producción especializada de leche. El MAGA también estima que la ganadería aporta unos 500 M$ anuales en ingresos directos. Estos ingresos provienen de 1,4 millones de litros de leche producidos al día, además de medio millón de cabezas de ganado vendidas para carne

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Sector secundario

En el 2019, el sector secundario de Guatemala representó el 18,6% del total de su PIB, según datos estimados del Banco Central de Guatemala. Dentro del sector secundario, hay dos actividades que cabría destacar: la industria manufacturera y el sector de la construcción.

El Índice de Capacidad Tecnológica (ICT) es un indicador que refleja cuan avanzada o básica es la tecnología utilizada por las empresas según datos sobre la inversión, la producción o el entorno económico. Los resultados de un estudio elaborado por el Banco Mundial sobre el ICT de 355 empresas del sector manufacturero de Guatemala sugieren que existe una gran oportunidad para mejorar la capacidad tecnológica de las empresas manufactureras del país. El informe también establece que las empresas involucradas en la producción de materiales químicos, caucho y plásticos tienden a estar más tecnológicamente avanzadas, mientras que las de productos minerales no metálicos obtienen una puntuación más baja en la escala del ICT.

Además, las empresas más grandes, que son las empresas orientadas a la exportación, las empresas de propiedad extranjera, las empresas con sede en la Ciudad de Guatemala y las empresas que tienen acceso a préstamos, todas muestran puntuaciones de ICT superiores a la media. La tasa de absorción tecnológica en el sector manufacturero parece ser relativamente baja en Guatemala, como lo demuestran las bajas tasas de colaboración empresarial o institucional. Esto implica que existe un vasto margen para mejorar la eficiencia productiva y la competitividad en la industria manufacturera de Guatemala. 

INDUSTRIA MANUFACTURERA

El sector manufacturero, entendido como la industria que incorpora valor a las materias primas que se producen en el sector agropecuario o a otro tipo de insumos, produce una escala importante de bienes de exportación, constituyéndose en uno de los sectores que más divisas aporta en el comercio internacional y genera una proporción elevada de puestos de trabajo. El sector manufacturero significó un 14,1% del PIB en 2019.

Destacan la industria de alimentos, industria textil y de confección y la industria química.

Las exportaciones de productos manufacturados han venido creciendo de manera gradual durante los últimos 20 años.

Dentro del sector de las manufacturas, el sector de los artículos de vestuario y textiles es el de mayor tamaño. Actualmente, esta industria es una de las más dinámicas de la economía nacional, contribuyendo considerablemente al crecimiento económico y el desarrollo del país según Vestex, la patronal del sector. Representa el 19% de la producción industrial (PIB industrial). Las exportaciones totales de vestuario y textiles en el 2019 alcanzaron los 1.398 M$, un 3,8% menos que en 2018.

Más de 280 empresas conforman la cadena de suministro integrada por textileras, fábricas de confección y empresas que prestan servicios de acabados y accesorios. Del total de empresas del sector, 173 se dedican a la confección lo que representa el 60% del total, 36 son textileras y 81 se dedican a proveer servicios y accesorios, equivalente al 28% de las mismas. La industria contribuye con la creación de 180 mil empleos directos e indirectos y en las empresas de confección el 46% de los empleados son mujeres. La industria textil se ha especializado en el tejido de punto de algodón y sintético ya que este equivale a un 78% frente al 22% que representa el tejido plano de algodón y fibra sintética. 

CONSTRUCCIÓN

El sector de la construcción representa el 4,4% del PIB, según el Banco de Guatemala, en el 2019. Se estima que este sector ha tenido un crecimiento del 8,3% respecto al 2018, influenciado por la evolución positiva en la construcción de edificaciones privadas para uso residencial y no residencial.

En 2019 se autorizaron 2,9 millones de metros cuadrados de construcción ligeramente inferiores a los casi 3 millones del 2018 pero muy superiores a los 2,2 millones autorizados en 2017. Se estima que el sector emplea el 7,5% de la población ocupada, es decir algo más de 520.000 personas.

Los proyectos energéticos, inmobiliarios y la construcción de centros comerciales, han contribuido a mantener el dinamismo del sector. En cuanto a su distribución por zonas, la municipalidad de Guatemala lidera la construcción, ya que el 45% de las obras se realizan allí, seguida por Mixco con 23% y Villa Nueva con 13%. Por proyecto realizado el mayor porcentaje es el de vivienda unifamiliar con 29%, seguido por la construcción para comercio con 26% y la vivienda en serie con un 16%.

Por otro lado, la infraestructura física del país es precaria y las calificadoras de riesgo no ocultan su preocupación ante los bajos indicadores de desarrollo de la infraestructura básica de Guatemala. Ante las necesidades crecientes de inversión en infraestructura, el gobierno en el pasado ha desarrollado planes para promover la inversión privada en el sector. Un paso trascendental en este sentido se dio en 2010, con la aprobación por el Congreso de la Ley sobre Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica, conocida como Alianzas Público-Privadas (APP; Decreto 16-2010). Esta Ley establece el nuevo marco para concesiones y participación privada en proyectos de infraestructura y el nuevo marco institucional para su implementación. La aprobación por parte del Congreso de la República en 2018 del proyecto de Metro Riel en Guatemala es el primer ejemplo de Alianzas Público-Privadas que tiene en el país, aunque todavía está en estudios. Más avanzada está la ejecución de la carretera de Escuintla al Puerto San José que ya fue adjudicada pero no se ha podido firmar el contrato por falta de la aprobación al mismo del Congreso de la República.

Está pendiente de aprobación por el Congreso de una Ley para el Desarrollo de la Infraestructura Vial que no termina de pasar y que según las empresas es indispensable para facilitar las inversiones en este sector. 

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Sector terciario

El sector servicios es el que más aporta a la producción del país, en 2019, representó un 60,2% del PIB de Guatemala. La transición hacia una economía más orientada hacia los servicios comenzó en el 2000 y se ha mantenido durante los últimos años. Dentro de este sector predominan el comercio al por mayor y al por menor que aporta el 18% al PIB de Guatemala, las actividades inmobiliarias que aportaron un 9%, la información y comunicaciones un 4,7%, y la actividades financieras y de seguros 3,8%. 

COMERCIO

Guatemala ha experimentado en los últimos años un proceso de apertura económica. Sin embargo, la expansión de las exportaciones no ha provocado un crecimiento equivalente de la demanda interna y, por ende, del consumo. Existe por tanto, una divergencia entre el producto orientado a las exportaciones y el PIB no exportable. Mientras que las exportaciones crecieron de forma acelerada, el producto no exportable, es decir, el PIB destinado al mercado interno, experimentó una tendencia al debilitamiento, aunque en 2019 creció un poco por encima de la media.

A todo esto, se le añade el efecto sobre la oferta interna provocado por la penetración de las importaciones que siguió a la apertura comercial y que causó un drástico proceso de ajuste en el aparato productivo, caracterizado por la oleada de cierres de empresas locales no competitivas frente a los productores extranjeros.

La demanda de la población es mayoritariamente para el consumo de alimentos. La alimentación constituye el rubro de consumo más importante, en promedio, en los hogares guatemaltecos. Sin embargo, el patrón no es el mismo para los diversos estratos sociales. El peso del rubro alimenticio en la estructura del hogar varía en forma inversamente proporcional al estrato socioeconómico. Así, para los hogares en pobreza, la alimentación ocupa más de la mitad de su consumo, mientras que, para los estratos medio y alto, constituye menos de la tercera parte. El gasto en alimentos del estrato más alto es más de seis veces el del estrato bajo extremo.  

La distribución del gasto de un hogar guatemalteco medio puede verse en la tabla a continuación:  

Gasto

%

Consumo de alimentos

30,47%

Pago del alquiler

10,94%

Servicios telefónicos

8,81%

Servicio de comidas en restaurantes

6,90%

Consumo de prendas de vestir

5,23%

Transporte

4,61%

Bienes y servicios para conservación ordinaria del hogar

3,52%

consumo de bebidas no alcohólicas

3,03%

Bebidas alcohólicas

1,20%

Calzado

1,68%

Electricidad, gas y otros combustibles

2,63%

Muebles y accesorios, alfombras y otros materiales para pisos

1,12%

Productos, artefactos y equipo médicos

1,47%

Servicios para pacientes externos

1,52%

Servicios de hospital

1,54%

Adquisición de vehículos

2,03%

Servicios de recreación y culturales

1,09%

Periódicos, libros y papeles y útiles de oficina

1,02%

Cuidado personal

2,50%

En cuanto a la distribución de este consumo, dada la gran centralización del país, oferta y demanda interna son mayores en el departamento de Guatemala que concentra el 48% del consumo interno local. 

ACTIVIDADES INMOBILIARIAS

Estas actividades tienen un peso relativo en el PIB de 9% en el PIB en 2019, con un crecimiento del 4% respecto al 2018, asociada al mayor dinamismo de la construcción. 

INFORMACIÓN Y COMUNICACIONES

Tienen un peso relativo de 4,7% en el PIB y el Banco de Guatemala estimó un crecimiento del 3,1% en 2019, asociado a la ampliación de los servicios de telefonía, particularmente los relacionados con la transmisión de datos y el aumento de suscriptores móviles.

El organismo regulador del mercado de las telecomunicaciones en Guatemala es la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT) que depende del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.

En cuanto a los operadores de telefonía fija, el principal es Telgua, propiedad de América Móvil, que tiene el 79% del mercado y, en segundo lugar, Tigo, propiedad de Millicom, que tiene un 14%.

Por su parte, en el país operan 20,8 millones de líneas de telefonía móvil, con tres operadores principales Tigo (Comunicaciones Celulares, S.A.) es el que tiene una mayor cuota de mercado con 52% le sigue Telgua (Telecomunicaciones de Guatemala, S.A.) propiedad de Claro con una cuota del 33% y finalmente Claro (Claro Guatemala, S.A.) con un 15%. En 2019 la española Telefónica fue adquirida por CLARO que aumentó su cuota de mercado al hacerse cargo de sus activos.

El sector de los call centers es un sector al alza en Guatemala. El primero de Centroamérica se instaló en Costa Rica hace 20 años y desde entonces este sector ha prosperado de manera exponencial. En la actualidad hay más de 100 empresas ofreciendo estos servicios en la región, cerca del 75% de ellas se ubican en Guatemala.

En el 2019, los call centers aportaron unos 42.000 puestos de empleo directos e inyectaron a la economía local 2.100 M$, un 30% más que las cifras registradas el año anterior. 

ACTIVIDADES FINANCIERAS Y DE SEGUROS

El sector de las actividades financieras y de seguros tiene un peso relativo del 3,8% del PIB total de la economía guatemalteca, ha registrado una tasa de crecimiento del 7,1% respecto al 2019, influenciado, principalmente, por la evolución prevista para el crédito al sector privado, así como para las actividades de seguros. El sector está concentrado principalmente alrededor las instituciones bancarias donde 18 entidades se reparten el 83% de los activos del sistema financiero. Entre los principales destacan ocho grupos financieros: Corporación BI, Bac Credomatic, Promérica, G&T Continental, Agromercantil, Banrural, Ficohsa y Banco Internacional (este último de capital español).

Según la Superintendencia de Bancos de Guatemala (SIB), el ritmo de crecimiento anual de los saldos de préstamos y descuentos por destino económico fue de 4,3%. Los principales destinos económicos de estos préstamos y descuentos fueron según su participación en 2019 los siguientes: consumo, transferencias y otros destinos, 35,9%; construcción, 13,6%; industrias manufactureras, 12,8%; y agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 11,8%.

Los depósitos en moneda nacional, principal fuente de captación de recursos, a diciembre de 2019, ascendieron a 28.070 M$, registrando un incremento interanual de 8,8. Los depósitos monetarios crecieron un 7,3%, los de ahorro tuvieron un crecimiento de 14,1% y, finalmente, los depósitos a plazo que aumentaron un 7,2%. Cabe indicar que el 84% de las obligaciones depositarias se encuentran en moneda nacional y el restante 16% (unos 5.459 M$) en moneda extranjera, proporciones que no han sufrido variaciones significativas en los últimos cinco años.

Las entidades mantuvieron una posición de liquidez adecuada para atender oportunamente sus obligaciones financieras. Además, la calidad de la cartera de créditos, medida por el indicador de morosidad, ha mejorado en los últimos años, ubicándose a diciembre de 2019 en el 2,2%.

La solvencia de las entidades, medida por el indicador de adecuación de capital, es buena y supera sin problemas el requerimiento mínimo legal de 10% establecido por el Banco de Guatemala y el estándar internacional de 8% recomendado por los acuerdos de capital de Basilea I y II, siendo en 2019 del 15,5%, mejorando frente a 2018.

Según el Boletín Anual de Estadísticas del sistema Financiero 2019, realizado por la SIB, el indicador de rendimiento del activo de las instituciones bancarias (ROA) fue un 1,7%, mientras que el de rendimiento del patrimonio (ROE) fue del 17,9% para los bancos.

El sector incluye también 13 sociedades financieras privadas cuya actividad ha venido disminuyendo estos últimos años, habiendo pasado su cartera de créditos de unos 235 M$ en 2015 a poco más de 100 M$ en 2019.

También hay cinco entidades fuera de plaza o entidades off shore y seis empresas de tarjetas de crédito.

La actividad de las compañías aseguradoras mostró una mejora del 6% en relación con el año 2018, alcanzando la cifra de 1.148 M$ en primas directas, contratadas en principalmente en el rubro de seguros de daño (47% del total de primas contratadas) donde destaca el de automóviles, seguido del seguro de accidentes y enfermedades que representa el 28% del total, donde sobresale el rubro de salud y hospitalización, y en el seguro de vida que representa el 21%.  

ACTIVIDADES DE ALOJAMIENTO Y SERVICIO DE COMIDAS

El sector turismo, en la región centroamericana, ha mostrado un fuerte crecimiento en los últimos años, tanto en el número de turistas que visitan la región como en el ingreso de divisas generadas por esta actividad. Este hecho, ha llamado la atención de los inversionistas regionales e internacionales, quienes desarrollan actualmente diversos proyectos en la región.

La demanda turística aumenta durante los meses de marzo, abril, julio y agosto, debido a la Semana Santa y al verano en Norte América y Europa. Las razones principales por las que ingresan turistas a Guatemala son vacaciones y negocios, seguido por visita a familia y amigos entre otros.

Las empresas del sector turístico son principalmente hoteles y operadores turísticos. En cuanto a la oferta hotelera, los últimos datos publicados por el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) indican que en Guatemala existen un total de 3.099 hospedajes de los que 983 corresponden a hoteles, si bien algunos de ellos no son recomendables para usos turísticos.

Atendiendo a la composición del sector, casi el 80% de los hoteles y cerca del 50% de los operadores son de propiedad familiar. Además, un hotel de Guatemala tiene una edad mediana de diez años, aunque varias empresas hoteleras superan los 30 años. Los resultados sobre el tamaño, medido según el número de empleados fijos, hacen posible determinar que el sector está integrado principalmente por micro y pequeñas empresas, especialmente al hablar de operadores turísticos. 

SUMINISTRO DE ELECTRICIDAD, AGUA Y SERVICIOS DE SANEAMIENTO

El suministro de electricidad, agua y servicios de saneamiento tiene una participación de 2,8% en el PIB, con un valor ligeramente inferior al de 2018.

El sector eléctrico ha mejorado su capacidad de generación de energía eléctrica con recursos renovables, que ha favorecido la composición de la matriz energética y el valor agregado del sector.

A finales de 2018 se contabilizaban 33 centrales hidroeléctricas en operación, y el Ministerio de Energía y Minas (MEM) señalaba que otros 11 proyectos se encontraban en construcción, entre los que destacan El Volcán, Santa Rita, Oxec II y Renace IV. Adicionalmente, 6 proyectos están en trámites de autorización y otras 13 centrales están pendientes de comenzar la construcción. En suma, todas las centrales aportarán una potencia de 2.303,73 MW.

El 85% de los hogares de Guatemala está conectado a la red de energía eléctrica y más de un 75% a la red de distribución de agua. 

TRANSPORTE Y ALMACENAMIENTO

El sector representa el 2,7% del PIB y en 2019 tuvo un crecimiento del 3,1%. Las perspectivas de crecimiento del transporte de carga por vía terrestre y del volumen de carga embarcada y desembarcada en los puertos nacionales son positivas. 

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y DEFENSA

La actividad administración pública y defensa tiene un peso relativo de 4% en el PIB del 2019 y con un crecimiento del 2,4% muy por debajo de la media del PIB general. 

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Privatizaciones

Las privatizaciones se iniciaron en Guatemala con el Gobierno presidido por Álvaro Arzú (1996-2000). Las más importantes entidades estatales privatizadas fueron la Empresa Eléctrica (EEGSA); Telecomunicaciones de Guatemala (Telgua); Ferrocarriles de Guatemala (Fegua); Instituto Nacional de Comercialización Agrícola (Indeca); Instituto Nacional de Electrificación (Inde), dividido en varias empresas, y otras.

Dentro de este proceso de privatizaciones destacan las inversiones realizadas por empresas españolas. En primer lugar, Iberdrola quien, junto a sus socios, invirtió 520M$ en la compra del 80% de las acciones de la Empresa Eléctrica de Guatemala (EEGSA) en 1997 y mantuvo una inversión de 20M$ anuales. En octubre de 2010, y debido a un litigio con las autoridades del país que todavía está vigente, vendió a la empresa colombiana Grupo EPM todos sus activos. En segundo lugar, Unión Fenosa adquirió al Instituto Nacional de Electrificación por 101M$, en 1998, las distribuidoras eléctricas DEOCSA y DEORSA. Sin embargo, Gas Natural Fenosa acordó en mayo de 2011 vender su participación al fondo de inversión británico ACTIS, surgiendo la denominada ENERGUATE.

En la actualidad, no hay planes privatizadores en vigor, ni perspectivas de que se desarrollen.

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