Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

PIB POR SECTORES DE ACTIVIDAD Y POR COMPONENTES DEL GASTO (%)*20162017201820192020
POR SECTORES DE ORIGEN
AGROPECUARIO12,212,912,211,8 14,2
AGRICULTURA9,710,39,99,8 11,5
GANADERÍA1,81,91,51,3 1,8
SILVICULTURA Y PESCA0,70,70,80,7 0,9
INDUSTRIAL25,626,126,430,1 23,3
MINERÍA0,60,70,70,6 0,2
MANUFACTURAS17,117,016,818,1 18,0
CONSTRUCCIÓN5,35,86,26,9 2,3
ELECTRICIDAD Y AGUA2,52,62,74,5 2,8
SERVICIOS62,261,061,458,1 62,5
TRANSPORTE, COMUNICACIONES Y ALMACENAMIENTO7,36,96,77,8 14,5
COMERCIO16,916,716,916,1 9,2
FINANZAS6,66,66,46,8 20,9
INMOBILIARIO9,59,49,47,8 3,9
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA5,55,45,66,0 5,3
OTROS SERVICIOS16,516,016,413,6 8,7
TOTAL100,0100,0100,0100,0100,0
POR COMPONENTES DEL GASTO
CONSUMO92,091,592,989,5 93,4
Consumo Privado77,577,779,177,0 79,3
Consumo Público14,513,813,812,5 14,1
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO23,323,824,222,4 16,7
FBCF21,823,123,322,2 16,1
Var. existencias1,50,70,90,2 0,6
EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS-15,3-15,3-15,0-16,2-15,2
Exportaciones de bienes y servicios42,743,642,540,2 47,3
Importaciones de bienes y servicios58,058,859,756,3 56,9
DISCREPANCIA ESTADÍSTICA0,00,00,00,0 0,0
TOTAL100,0100,0100,0100,0100,0

*PIB a precios de mercado
Fuente: Banco Central de Honduras
Última revisión: mayo 2021 

 

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Precios (minoristas y mayoristas)

El sistema de precios en Honduras se basa en la libertad de precios para la mayoría de los productos. Según está establecido en la Constitución de la República, el Estado reconoce, garantiza y fomenta las libertades de consumo y competencia, sin embargo, por razones de orden público e interés social, podrá dictar medidas transitorias para restaurar el desequilibrio que presentan los precios de los productos que conforman la canasta básica, así como, los insumos indispensables para la operación de las actividades económicas del país. En base a esta prerrogativa del Gobierno se han llevado a cabo intervenciones de fijación de precios máximos en los últimos años en los siguientes productos:

Precios de los carburantes: Mediante Decreto Ejecutivo se ha establecido un "Sistema de Precios Paridad de Importación" como mecanismo automático de fijación de precios máximos de venta al consumidor final de los Combustibles Derivados del Petróleo. La justificación es la existencia de un mercado oligopólico, muy integrado verticalmente.

Precios de la canasta básica: La última vez que se hizo uso de esta medida de fijación de precios máximos fue en noviembre de 2015 por un plazo de 60 días y afectó a 64 productos entre ellos carne, pollo, huevos, verduras, lácteos, café, harina, azucar y arroz.  

Precio del cemento: Se aplicó por última vez a comienzos de 2014 durante un mes, con el objetivo de evitar la especulación.

Tarifas para el transporte de carga: mediante la fijación de las tarifas mínimas que se revisan periódicamente. La última revisión se realizó en diciembre de 2013.

En ciertos productos se ha detectado que la estructura del mercado podría estar afectando a los precios. Destacan los siguientes: cemento (duopolio), energía eléctrica (la distribución y comercialización es monopolio del Gobierno), distribución comercial (mercado muy concentrado e integrado verticalmente), productos farmacéuticos (debido a restricciones legales que impiden la entrada de nuevos competidores), seguros (oligopolio), derivados del petróleo (oligopolio) y transporte de viajeros (oligopolio).

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

El país cuenta con una red vial de 14.044 kilómetros, de los cuales 3.280 km (23%) pertenecen a la red vial primaria, 2.550 (18%) a la red vial secundaria y 8.214 km a la red vecinal. De total de la red vial nacional el 21,2% está pavimentados (concreto asfáltico, concreto hidráulico y tratamiento doble). La estructura vial pavimentada se divide en varios corredores: corredor logístico (de sur a norte por Choluteca- Tegucigalpa- Comayagua- San Pedro Sula- Puerto Cortés), corredor turístico (costa norte del país), corredor agrícola (une el sur con el este del país desde Choluteca aTrujillo) y el corredor de occidente que conecta el centro del país con Guatemala y Salvador .

Honduras no cuenta con red ferroviaria. En el pasado existieron tres redes en el norte del país destinadas principalmente al transporte de banano. En la actualidad, hay 40 Km de vías férreas en San Pedro Sula, pero están sin uso.

La Empresa Nacional Portuaria (ENP) administra los principales puertos marítimos del país, que se encuentran en Ceiba, Tela, San Lorenzo (en el Golfo de Fonseca) y Puerto Cortés. Este último es una de las principales vías de entrada de mercancías en Centroamérica aunque en los últimos años ha perdido importancia frente a otros puertos de la región. Actualmente, se está desarrollando un proyecto de modernización que incluye inversión privada y pública para impulsar su desarrollo.

Honduras cuenta con un total de cuatro aeropuertos internacionales, situados en Tegucigalpa, San Pedro Sula, la isla de Roatán y la ciudad de La Ceiba. En la actualidad, se encuentra en construcción un nuevo aeropuerto internacional en Palmerola, a 78 Km de Tegucigalpa, para suplir las deficiencias del aeropuerto de Tegucigalpa. Asimismo para fomento del turismo interno se han habilitado para vuelos locales los aeropuertos de Tela, Gracias y Copán. 

Las vías fluviales suman un total de 465 Km. pero sólo son navegables con pequeñas embarcaciones.

En cuanto a las telecomunicaciones, el número de líneas móviles activas es de 8,06 millones que supone una cobertura del servicio de 93%, en cambio solamente existen 609.250 líneas fijas en servicio. El sector representó una de las actividades de mayor crecimiento en Honduras, que en 2011 registró fusiones entre grandes operadores de servicios de telecomunicaciones, pasando de tres operadores internacionales a dos: Claro y Tigo.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), hay 1.145.020 usuarios de Internet.

La generación y suministro de energía eléctrica se realiza principalmente a través del Sistema Interconectado Nacional (SIN) operado por la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Las centrales generadoras tienen una capacidad instalada de 2.575,6 MW de los cuales un 17% corresponde a centrales hidroeléctricas y un 2% a térmicas propiedad del Estado. El 81% restante pertenece al sector privado con la siguiente distribución: centrales térmicas (bunker, diésel y carbón mineral) 35%, centrales hidroeléctricas 9% y el resto eólicas 9%, biomasa 8% y plantas fotovoltaicas 1%. Las fuentes de energías renovables han aumentado su participación en el sistema eléctrico, el 67,2% (1.731 MW) corresponde a energía limpia y el 32,8% (844,6 MW) a fuentes térmicas. Las plantas térmicas con bunker y diésel tienen una capacidad instalada de 739,6 MW y es la que más aporta al sistema eléctrico con el 28,7% del total. De la generación con fuentes renovables, las fuentes hídricas son las más importantes con 728,9 MW, seguida de la solar con 510,8 MW, eólica con 235 MW, biomasa con 221,3 MW y geotérmica con 35 MW. 

El porcentaje de cobertura del servicio para todo el país es de 84% (en el año 2000 era de 54,89%). En cuanto al consumo de energía eléctrica, el sector residencial ocupa el primer lugar con el 30%, seguido del sector industrial con el 19,3% y en tercer lugar, el sector comercial con el 18%. Las pérdidas por transmisión y distribución ascienden al 31,3%.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La “Encuesta permanente de hogares y propósitos múltiples” de 2020 señala que el 10,9% de la población activa se encuentra en situación de desempleo. Sin embargo el principal problema del mercado laboral de Honduras no es el desempleo sino el subempleo, que asocia bajos ingresos con trabajos de baja productividad. Según la encuesta, el 14,2% de los ocupados se encuentran en la categoría del subempleo visible (personas que desearían trabajar más y no encuentran otro trabajo) y el 48,6%, están en situación de subempleo invisible (personas con trabajo cuyos ingresos mensuales están por debajo del salario mínimo). Esta situación se agrava más en el área rural.

El bajo nivel de ingresos del mercado laboral hondureño es el resultado de una fuerte presencia de empleos temporales y la baja productividad de su fuerza laboral. Hay asimismo una fuerte presencia de economía “informal”. Según estimaciones del Banco Mundial, Honduras se caracteriza por poseer un mercado laboral dual, al tener un 80% de los trabajadores en el sector informal, sin protección y con salarios bajos y una minoría más capacitada, el 20%, que trabaja en el sector formal con protección y salarios más altos.

El problema del desempleo es mayormente urbano, potenciado principalmente por la migración constante de personas del campo a la ciudad y la poca capacidad del mercado laboral para absorber esta fuerza de trabajo. Mientras la tasa de desempleo urbano se estima en 11,2%, la rural es del 10,5%; el Distrito Central y San Pedro Sula tienen la mayor tasa de desempleo, 13% y 11,6% respectivamente. La capacidad del mercado laboral para absorber la fuerza de trabajo puede medirse por Meses Buscando Trabajo (MBT) que tienen las personas desocupadas. Así, en el área urbana en promedio a una persona desocupada lleva 3,2 meses buscando trabajo, en cambio en el área rural son 2 meses. En San Pedro Sula es donde un desocupado pasa más tiempo sin encontrar trabajo: 3,6 meses. Si la Tasa de desempleo Abierta se analiza desde un enfoque de género, se comprueba que el mercado laboral tiene un sesgo hacia la ocupación masculina. Este indicador, para los hombres es 4,2% y para las mujeres 8,1%. El desempleo se concentra en la población joven, el 48% de desempleados son jóvenes menores de 25 años.

De la población ocupada, el Instituto Nacional de Estadística señaló que el 48,1% de la población ocupada es asalariada (trabajando para el sector público el 6,3%), el 39,6% trabaja por cuenta propia, mientras que el 12,3% realizan trabajos familiares no remunerados.

En cuanto a la ocupación por sectores, el 30,8% de la población ocupada trabaja en la agricultura y minería, el 19,2% en el sector servicios, el 13,5%  la industria manufacturera y el 6,2% en la construcción.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita de Honduras, que lo clasifica como país de renta media-baja, ha aumentado en los últimos años desde los 1.640$ en 2007 hasta los 2.595$ en 2020. Sin embargo, esta evolución no se ha traducido en una mejora en la distribución de la renta. De acuerdo al informe Hogares en Condiciones de Pobreza 2019 realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 59,3 % de la población se encuentra bajo la línea de pobreza[1], ya que sus ingresos se sitúan por debajo del costo de una canasta básica de consumo, que incluye alimentos y otros bienes y servicios. De ese 59,3% de la población, un 36,7% se encuentra en la extrema pobreza (menos de 2,5$ diarios). Dicho nivel de pobreza extrema se concentra principalmente en las zonas rurales (el 57,2% de la pobreza extrema).

En cuanto a la distribución territorial, el 57,5% de la población reside en áreas urbanas[2]. Existen dos focos de desarrollo económico, los Departamentos de Francisco Morazán y Cortés, donde se concentran la mayor parte de la industria y los servicios del país. En la zona franca de Puerto Cortés, al norte del país, y en el entorno de San Pedro Sula se concentra más del 60% del PIB Honduras y el 80% de la actividad maquiladora. El otro foco industrial, de menor importancia, es la capital Tegucigalpa. Las zonas de las llanuras costeras tienen un marcado carácter agrícola (banano, palma africana) y en las regiones centrales se concentra la producción de café.

Los indicadores sociales  de Honduras están entre los peores de América Latina. Según los últimos datos publicados por el PNUD para 2019, Honduras se sitúa en el puesto 130 a nivel mundial con un Índice de Desarrollo Humano de 0,617 y un coeficiente de Gini de 0,57 según los datos suministrados por el Banco Mundial.[3].

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[1] Hogares en condición de pobreza 2020. Fuente: “Instituto Nacional de Estadística” (INE).https://www.ine.gob.hn/index.php/component/content/article?id=87  

[2] Población urbana (% del total). 2020. Fuente: "Instituto Nacional de Estadística" (INE).https://www.ine.gob.hn/index.php/component/content/article?id=87  

[3] Honduras: panorama general. Octubre 2020. Fuente: Banco Mundial. http://www.bancomundial.org/es/country/honduras/overview  

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Sector primario

Debido a la gran variedad de climas y extensiones de tierra apropiadas para una diversidad de cultivos, el país posee un amplio potencial para la producción especializada de frutas de temporada y hortalizas frescas y procesadas, productos altamente valorados en los mercados internacionales.

Honduras es conocido como productor de banano, café y melón, a lo cual se añade una amplia variedad de otras frutas de temporada como pueden ser mango, sandía y papaya. Adicionalmente, el cultivo e industrialización de la palma africana (por el impulso de los biocombustibles) y tabaco han alcanzado niveles de producción y competitividad altos.

Según datos del Banco Mundial, el sector primario emplea al 36,6% de la población activa.

Agricultura

La actividad productiva del sector está dominada por dos cultivos tradicionales, el café y el banano, aunque en los últimos años han adquirido gran importancia otros cultivos como la palma, la sandía, el melón y la piña.

El grueso de la actividad productiva del banano se reparte entre dos compañías: la Tela Railroad Company y la Standard Fruit Company, filiales de las multinacionales estadounidenses Chiquita y Dole, respectivamente.

Otro producto tradicional que sigue teniendo cierta importancia es el tabaco, que se destina a la elaboración manual de puros.

En el Sur (zona de Choluteca, cercana al Pacífico) se encuentran las grandes explotaciones de melón y sandía, mientras que en dos valles del centro del país (Comayagua y El Zamorano) están las de pepino, mango, tomate, y pimiento.

Entre los productos llamados "no tradicionales", todos ellos con tendencia a aumentar, se encuentran también: las verduras y hortalizas asiáticas, semilla de marañón y frutas tropicales diversas, como la guayaba. Entre los productos agroindustriales destaca el concentrado de naranja.

Ganadería y pesca

La producción de carne de bovino se ha ido reduciendo en los últimos años hasta quedar limitada al abastecimiento del mercado nacional, siendo sustituida mayoritariamente por la producción de carne de pollo. Existe una producción tradicional de productos lácteos (en particular leche y quesos frescos y madurados), que se exporta en parte a los países vecinos. Es importante la producción y exportación de camarón (langostino en términos europeos) y tilapia (una especie local de pez de río) con grandes instalaciones de acuicultura en la zona sur del país. 

Silvicultura

Las zonas boscosas cubren un tercio del territorio y se calcula que otro 20% tiene un fuerte potencial de reforestación. Sin embargo, la producción y exportación de madera ha seguido una tendencia decreciente en los últimos años debido a la falta de políticas de forestación, insuficientes incentivos y problemas de propiedad de las tierras. La madera en bruto o aserrada que produce la industria primaria y se exporta, contribuye con más de la cuarta parte de las exportaciones de esta partida, siendo su principal mercado de destino la zona del Caribe, particularmente Jamaica, Trinidad y Tobago, República Dominicana y otras islas más pequeñas.

Se estima que en el país existen 1.200 unidades productivas en el sector secundario de transformación de la madera, dentro de las cuales el 10% son empresas grandes y medianas y el resto son pequeños talleres de carpintería.

 

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Sector secundario

La industria manufacturera es una de las más débiles de la región y podría dividirse en  tres subsectores diferenciados:

1)     La industria tradicional, que provee de alimentos procesados, bebidas y prendas de vestir para el mercado doméstico

2)     La industria procesadora relacionada con los principales productos de agro-exportación dominadas por las multinacionales estadounidenses Chiquita y Dole y que abastecen tanto el mercado local como el mercado exterior.

3)     La maquila, cuyo desarrollo comienza en la década de los 90.

En la industria agroalimentaria destacan los productos lácteos (leche, quesillo, quesos frescos y madurados), exportados a los países vecinos, así como el concentrado de naranja y otros productos alimenticios.

Ensamblaje Liviano. 

Durante los últimos años, más de 250 compañías se han establecido en Honduras. En su mayoría, estas empresas están ubicadas dentro de los 25 parques industriales existentes en el país y se dedican a la confección de ropa, fabricación de artículos deportivos y ensamblaje electrónico. Los parques industriales pueden localizarse en cualquier parte del territorio nacional.

El crecimiento de la maquila ha sido posible gracias a la ubicación geográfica del país (entre Estados Unidos y el resto de Latinoamérica), y a la promulgación de leyes que conceden importantes beneficios fiscales a las empresas que se instalan en los parques industriales del país.

La producción de las empresas se exporta en su totalidad fuera del área centroamericana, de hecho, Honduras es uno de los principales proveedores de productos textiles a EEUU, junto con China y México.

La industria maquiladora en Honduras es relativamente homogénea: predomina la fabricación de prendas de vestir, concentrándose en este sector más del el 50% de las empresas. Se utiliza maquinaria sencilla, son intensivas en mano de obra en la que prevalece la femenina, en edades comprendidas entre los 15 y los 26 años. Sin embargo, esta situación se ha visto modificada en los últimos años por el establecimiento de plantas dedicadas a la elaboración de piezas automotrices, eléctricas, productos de madera, equipo de deporte y productos de limpieza, lo que podría favorecer la transferencia tecnológica y reducir la vulnerabilidad de depender de un único sector como el textil.

Construcción

Hasta la crisis económica, este sector experimentó un crecimiento significativo con tasas anuales superiores al 15%, impulsado por edificaciones comerciales y hoteleras, a los que se unieron los trabajos de reconstrucción tras el huracán Mitch. El sector continúa en su esfuerzo para superar el desplome de 2009, mediante la construcción comercial y turística, el sector residencial muestra crecimientos medios del 5% anual. 

Minas y canteras

La nueva Ley de Minería que entró en vigor en abril de 2013 abre el espacio para el aprovechamiento racional de los grandes recursos mineros nacionales de plata, plomo y zinc y, en menor cantidad, oro, así como antimonio, hierro, cobre, estaño y carbón.

Este sector emplea al 18,9% de la población activa del país.

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Sector terciario

El sector terciario es el más importante de la economía hondureña, dando empleo al 44,4% de la población activa.

Turismo

Honduras es un destino turístico en crecimiento de la región centroamericana. Entre sus principales atractivos cuenta con playas e islas rodeadas por la segunda barrera coralina más grande del mundo, bosques nublados, diversas reservas ecológicas, culturas indígenas, arqueología maya y ciudades coloniales.

Además posee potencial para convertirse en un centro turístico de relevancia en el Caribe. Cuenta con incentivos en este sector como son la Ley de Zonas Libres Turísticas y la Ley de Incentivos Turísticos.

Se han desarrollado varios proyectos turísticos para incentivar el sector, como son el desarrollo de la Bahía de Tela, con una inversión para la primera fase de 15 M$, el muelle de cruceros en Roatán (Mahogany Bay) con una inversión de 63 M$ y el de Trujillo con 15 M$.

Pese a los esfuerzos, el turismo hondureño se ha mantenido estancado durante los últimos años. Las causas, en parte, son la inseguridad y la falta de una estrategia clara de promoción por parte del Gobierno.   

Recursos Energéticos

Honduras carece de recursos energéticos propios salvo la generación eléctrica de origen hidráulico y fotovoltaico, este último de reciente incorporación a la matriz energética.

El insuficiente desarrollo de los recursos hidroeléctricos obligó a acudir de forma creciente a la generación térmica, hasta que en 2013 se reformó la Ley de Promoción a la Generación de Energía Eléctrica con Recursos Renovables y se estableció un incentivo del 10% sobre el precio base y unas amplias exoneraciones a estos proyectos. Estas ventajas propiciaron que a partir de 2014 se instalaran casi 500 MW de energía solar fotovoltaica, principalmente en la zona sur del país, que están teniendo importantes problemas para su integración en la red dada la escasa planificación energética del Gobierno. 

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) es responsable de la distribución y de la práctica totalidad de la generación hidroeléctrica y de una parte decreciente de la térmica, mientras que el grueso de la generación térmica se ha contratado con empresas privadas, fundamentalmente de capital nacional, mediante licitaciones que han dado lugar a considerable polémica.

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Privatizaciones

Pese a la delicada situación y la falta de rentabilidad de las principales empresas estatales, el Gobierno de Honduras no ha puesto en marcha hasta el momento una política abierta de privatizaciones pero ha comenzado varios procesos para la cesión de activos de estas empresas que permitan inyectar fondos privados en estas instituciones. Las empresas más afectadas son la Empresa Nacional Portuaria (ENP), la Empresa Nacional de la Energía Eléctrica (ENEE), la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (HONDUTEL) y el Servicio Autónomo Nacional de Aguas y Alcantarillados (SANAA).

Honduras intentó sin éxito a principios del 2013 vender el 49 por ciento de las acciones de HONDUTEL. En el proceso, pese a que varias empresas habían mostrado interés, no se presentó ninguna oferta. En enero de 2014, el Congreso ha autorizado la suscripción de un fideicomiso con una entidad bancaria para que administre los recursos de Hondutel y estructure un modelo de negocio para convertir la empresa estatal en sociedad anónima. El objetivo del gobierno es transformar a la empresa en una empresa mixta de capital público y privado.

En el caso de la ENP y la ENEE, se ha optado por los modelos de participación público-privada con contratos que ceden los activos públicos a entidades privadas  a cambio de la inversión, modernización y operación de dichos activos durante un periodo de tiempo determinado. En este sentido, ya han sido adjudicados sendos contratos para la modernización y operación de la Terminal de Contenedores y para la Terminal de Graneles de Puerto Cortés (activos de la ENP). En el caso de la ENEE, están en marcha los procesos para la concesión de los servicios de Transmisión, Distribución y Reducción de pérdidas y Alumbrado Público. Además, la nueva Ley General de la Industria Eléctrica aprobada en enero de 2014, también prevé que la ENEE se convierta en Sociedad Anónima y se escinda en tres sociedades (generación, transmisión y distribución) con sus correspondientes activos. Aunque el gobierno ha negado que el objetivo sea privatizar la empresa, esta nueva norma deja la puerta abierta a la venta futura de participaciones de la compañía a actores privados.

En 2014 el congreso aprobó la suscripción de un fideicomiso con una entidad bancaria para la estructuración del proyecto Pérdidas en la Distribución de Agua, Potabilización y Tratamiento de Aguas Servidas en los Servicios que presta el SANAA, a través de un modelo de participación público privada. Asimismo, en virtud de la Ley marco del sector del Agua Potable y Saneamiento de 2003, los activos del SANAA debían pasar de forma gradual a las municipalidades que se harían cargo de la gestión. Este proceso, ha sido más lento de lo previsto por la falta de capacidad técnica de estas instituciones y la falta de recursos financieros para cubrir los derechos laborales de los trabajadores. Todavía en 2018 se hizo el traspaso del Distrito Central (alcaldía de Tegucigalpa), El Progreso, Yoro, La Ceiba y Amapala.  

En cuanto a la privatización de servicios públicos, el gobierno ha aprobado la suscripción de fideicomisos con entidades bancarias para la estructuración de proyectos con el objetivo de concesionar a entidades privadas algunos servicios como la gestión de aduanas, emisión de pasaportes o servicios de registro de la propiedad.

 

 

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