Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La economía húngara es una economía desarrollada basada en el sector servicios, que representó el 71% del Producto Interior Bruto en 2018, incluyendo el sector de la construcción, que representó aproximadamente el 5,3% del PIB en dicho ejercicio. Según datos del Banco Nacional de Hungría, el sector servicios es el que ocupa el primer lugar como receptor de Inversión Directa extranjera con un 51,7% del stock total, seguido del sector Industrial con un 41,44%.

La industria húngara, representó un 24,8% del PIB en 2018, está desarrollada y orientada hacia la exportación, con predominio de algunos subsectores como el de automoción, electrónica, eléctrico, metalúrgico, químico, farmacéutico o informático. Desde la entrada de Hungría en la Unión Europea, la Inversión Directa por parte de multinacionales ha sido continua, lo que ha contribuido a modernizar y optimizar el sistema productivo del país. Dentro del sector industrial, el subsector con mayor inversión extranjera es el de vehículos y otro equipamiento de transporte, que supone un ----- del stock de la Inversión Extranjera Directa en el país.

El sector agrícola (4,2 % del PIB  incluyendo la pesca y la silvicultura en 2018) sigue teniendo una importancia relativa en la economía. Presenta necesidad de modernización de sus sistemas de explotación e instalaciones, ya que la productividad agrícola del país se encuentra por debajo de la media europea.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Durante 2017 se registró una continuación de la tendencia al alza de los precios alcanzándose una tasa de inflación interanual de 2,4% y una tasa de inflación subyacente de 2,3%. El objetivo de la tasa de inflación a medio plazo del Banco Nacional de Hungría es del 3% con una banda de fluctuación de ±1%. El índice anual de precios al consumo desde la mitad del año 2018 fluctuó alrededor del 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019. En el conjunto del año 2019, el índice de precios al consumo aumentó el 3,4% con respecto al mismo periodo del año anterior y la tasa de inflación subyacente se situó en el 3,8%. En enero 2020, la inflación y la inflación subyacente se situaron en el 4,7% y el 4% respectivamente reflejando sobre todo la evolución de los precios del petróleo y los alimentos. La situación sin embargo cambió como consecuencia de la COVID-19 de forma que los precios al consumo en mayo y junio de 2020 aumentaron solo el 2,2% y el 2,9 % respectivamente con respecto a mayo y junio del año anterior.

Cuadro 3: INFLACIÓN 2014 2015 2016 2017 2018 2019
Media anual (%) -0,2 -0,1 0,4 2,4 2,8 3,4
Fin de período (%) -0,9 0,9 1,8 2,1 2,7 4

Fuente: Oficina de Estadística Central de Hungría

Evolución del tipo de interés

Como consecuencia de las crisis financieras de 2008 el Banco Nacional de Hungría -tras fuertes movimientos especulativos- se vio obligado a subir el tipo de interés al 11,5% que fue en su momento el más alto de la UE. Desde el año 2011 el Banco Nacional de Hungría ha seguido una política de reducción del tipo de interés de referencia con la clara intención de abaratar el crédito y estimular la inversión. Por primera vez en cuatro años el 24 de junio de 2020 el BNH ha reducido la tasa de interés de referencia de 0,9% a 0,75% y el 22 de julio de 2020 volvió reducirla del 0,75% al 0,60% manteniendo sin cambios, en ambos casos, el tipo aplicable a los préstamos a un día.

En la siguiente tabla se observan las distintas reducciones del tipo de interés aplicadas por el Banco Nacional de Hungría en los últimos años:

Fecha Tipo de interés %
25/1/2011 6
30/11/2011 6,5
21/12/2011 7
29/8/2012 6,75
26/9/2012 6,5
31/10/2012 6,25
28/11/2012 6
19/12/2012 5,75
30/1/2013 5,5
27/2/2013 5,25
27/3/2013 5
24/4/2013 4,75
29/5/2013 4,5
26/6/2013 4,25
24/7/2013 4
28/8/2013 3,8
25/9/2013 3,6
30/10/2013 3,4
27/11/2013 3,2
18/12/2013 3
22/1/2014 2,85
19/2/2014 2,7
26/3/2014 2,6
30/4/2014 2,5
28/5/2014 2,4
25/6/2014 2,3
23/7/2014 2,1
25/3/2015 1,95
22/4/2015 1,8
27/5/2015 1,65
24/6/2015 1,5
22/7/2015 1,35
23/3/2016 1,2
27/4/2016 1,05
25/5/2016 0,9
24/6/2020 0,75
22/7/2020 0,60

Fuente: Banco Nacional de Hungría

 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Infraestructuras de transporte

La localización geográfica de Hungría en Europa central junto con su red de autopistas y carreteras supone una de las ventajas competitivas del país. Cuatro corredores de transporte europeos atraviesan Hungría y sitúan al país en una posición estratégica conectando los distintos países colindantes y proporcionando acceso a importantes puertos europeos y los mercados de Europa del Este.

El sistema de carreteras y autopistas del país tiene como punto de referencia Budapest, la gran mayoría de carreteras principales salen de la capital y todas se unen con la Red Europea de carreteras. La extensión total de la red de autopistas húngara es de 1.782 kilómetros.

En la actualidad, el Plan 2020 de la Unión Europea contempla la terminación de las tres líneas de transporte por carretera que pasan por Hungría (TEN-T: Mediterráneo; Oriente/Este-Mediterráneo; Rin-Danubio) así como la finalización de la autopista M4 ya iniciada. Asimismo, está previsto que se produzca una expansión y renovación de la autopista M30 que conecta el norte de Hungría con Eslovaquia. Para ello, la Unión Europea ha anunciado que invertirá 552,6 millones de euros del fondo de cohesión con el objetivo de mejorar el tráfico y la seguridad de dicha autopista.

Por otra parte, el gobierno húngaro pretende expandir la red de carreteras para el año 2024. El ministro de innovación, László Palkovics anunció que el gobierno tiene prevista una expansión de las carreteras en 1.000 kilómetros para finales del año 2024.

Esto, forma parte del Programa húngaro de Ciudades Modernas, al que el gobierno húngaro ha destinado 1.456 mil millones de HUF (1.542 millones de euros). El programa Ciudades modernas (MVP) consiste en un conjunto de proyectos de desarrollo de infraestructuras en el que se construirán 690 kilómetros de autopistas y autovías y se mejorará el transporte público de las 8 ciudades más importantes de Hungría. Son un total de 269 proyectos de los cuales ya se han completado 62, con la esperanza de que se terminen 23 más a finales de año.

Este programa, está subvencionado con el dinero de las arcas públicas y con fondos europeos.
Hungría posee una red de líneas de ferrocarril, que suplementa a la red viaria del país. En total cuenta con unos 8.000 kilómetros de vías férreas, de las cuales un 15% son de doble vía y un 36% están electrificadas. Unas 2.856 vías de la red forman parte de TEN-T. La red cubre el país y forma parte de la red internacional dando acceso a trenes internacionales provenientes de países vecinos. Además, varias líneas de tren conectan Hungría con los puertos marítimos de Hamburgo, Bremen y Rotterdam en el Mar del Norte; con Koper, Rijeka y Trieste en el Mar Adriático; y con Constanza en el Mar Negro.

El volumen de mercancías transportadas en ferrocarril descendió desde finales de los años 80, si bien con la apertura del mercado europeo esta tendencia cambió y hoy casi el 20% de las mercancías se transportan por ferrocarril en Hungría.

La densidad de la red ferroviaria húngara supera a la media europea, si bien está por debajo de ésta en cuanto a criterios de calidad. Una de las prioridades de la política de transportes húngara es mantener una ratio óptima de pasajeros y mercancías transportadas por ferrocarril.

El número de pasajeros transportados ha descendido en los trayectos de larga distancia en los últimos años. Pero por otro lado, los servicios ferroviarios suburbanos, con más de 50 millones de pasajeros anuales, y los servicios urbanos, con mayor número de pasajeros, mantienen la ratio de uso, aunque no sin tensiones en cuanto a eficacia.

Por otro lado, está planeada la construcción de la línea ferroviaria que conecte la capital húngara con Belgrado con financiación de capital chino. Esta obra no comenzara hasta el año 2020.Como modo de transporte adicional, en Hungría también existen 1.600 kilómetros de vías fluviales, la mayoría a lo largo del río Danubio. Hungría es un país interior pero cuenta con acceso al Mar Negro y al Mar del Norte a través del río Danubio. La apertura del canal Rin-Meno-Danubio en 1992 permitió la conexión del río Danubio con el río Rin a través de su afluente Meno, una vía que mejoró el tráfico de mercancías de importación y exportación con los países a lo largo del Rin así como con los puertos marítimos del norte. Los principales puertos interiores son los de Budapest, Dunaújváros, Györ-Gönyü y Baja.

En cuanto al transporte aéreo, el aeropuerto internacional Liszt Ferenc en Budapest es el más importante del país. En él operan grandes compañías internacionales y también líneas aéreas de bajo coste como Wizzair y Ryan Air. El número de pasajeros y de las toneladas transportadas por esta vía en Hungría se ha mantenido en los últimos años con una tendencia al crecimiento, experimentando un incremento de aproximadamente un 40% entre 2013 y 2016 en transporte de pasajeros y más de un 20% en transporte de mercancías. Asimismo, las rutas aéreas desde el aeropuerto de Budapest han aumentado durante el último año estableciéndose nuevos destinos y convirtiendo el aeropuerto en uno de los más importantes de centro Europa. Toda esta expansión del tráfico aéreo con Budapest hace necesario un aumento de la capacidad del aeropuerto internacional Listz Ferenc, estando prevista la construcción de una nueva terminal para el año 2025.

Existen también aeropuertos en otras ciudades, esencialmente para aviones privados, el segundo en importancia del país es el de Debrecen para aviones de línea y privados.

Infraestructuras de telecomunicaciones

Hungría ha experimentado una modernización progresiva del sistema de telecomunicaciones, especialmente gracias a la privatización de la compañía telefónica estatal Matáv. En el sector de las comunicaciones existe presencia de compañías multinacionales como Deutsche Telekom, Telenor o Vodafone. Además, el creciente uso de dispositivos de telefonía móvil e internet ha impuesto la necesidad de modernización de las infraestructuras de telecomunicaciones y la necesidad de invertir en la formación de los profesionales húngaros en el manejo de las nuevas tecnologías e internet. En la actualidad existen numerosas compañías que ofrecen servicios de telefonía, internet y televisión por cable.

En enero de 2019, la empresa de telecomunicaciones húngara, Magyar Telekom, lanzó su primera estación estándar con tecnología 5G en Zalaegerszeg (oeste del país) con una velocidad de prueba de 3,7 GHz. Esta tecnología supone una mejora de la velocidad de transmisión de datos de hasta 10 veces la velocidad actual. Las pruebas de la conexión han estado operando con un sistema 5G estandarizado, utilizando los componentes del 5G preparados para su comercialización. Las compañías de telecomunicaciones Vodafone y Huawei, también han colaborado con Magyar Telekom en la realización de dichas pruebas. Magyar Telekom afirma que estas pruebas operativas han ayudado a la compañía a conocer más sobre los retos asociados a la nueva tecnología y a prepararse para la futura integración.

En primera instancia, la red 5G será construida por la empresa de telecomunicaciones china Huawei en colaboración con la compañía británica Vodafone y la compañía alemana Telekom. Sin embargo, Huawei y Magyar Telekom aún no han llegado a un acuerdo para la completa construcción de la red 5G.

De acuerdo con el subsecretario de Estado para la Innovación y Comunicación del Ministerio de Tecnología e Innovación (ITM), Károly Solymár, en el año 2023 la red 5G estará establecida en las grandes ciudades y rutas principales y en el año 2025 en todo el país.

Vodafone, anunció en Agosto de 2019 que introducirá en Hungría su banda ancha denominada “Internet of Things” (IoT), que permite el acceso a internet a todos aquellos dispositivos que cuenten con conexión a internet.

Infraestructuras de energía

Respecto a las infraestructuras energéticas, por Hungría pasan dos oleoductos que transportan petróleo a lo largo de unos 1.000 kilómetros: el oleoducto de Adria que se extiende por Croacia, Serbia y Hungría y conecta con ramales en Eslovenia y Bosnia-Herzegovina, y el oleoducto-gasoducto Druzhba que se extiende desde el este de Rusia por Ucrania, Bielorrusia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa y Alemania.

Hungría cuenta con distintas infraestructuras de energía eléctrica: una central eléctrica de carbón, centrales de energías renovables (de biomasa, hidroeléctricas y eólicas) y una planta de energía nuclear. La línea eléctrica Albertirsa- Zakhidnoukrainskaya-Vinnytsia, que formaba parte de la antigua red de transporte “Mir” entre la Unión Soviética y los países del CAME, funciona hoy día entre Ucrania y Hungría como la única línea eléctrica de 750 KW de Hungría tras haber sido renovada en 2002.

El segundo mayor suministrador de energía eléctrica es la Planta de carbón de Mátra, con una capacidad de 950MW, que proporciona aproximadamente el 15% de la electricidad del país a través de recursos propios. A largo plazo, las centrales de carbón se extinguirán poco a poco debido a la regulación europea.

Además, existen siete plantas de biomasa de escasa capacidad, entre las que destaca la planta de Pécs con 200MW, la planta hidroeléctrica de Tisza de 28MW y siete plantas de energía eólica, entre las que destacan la planta de Rábaköz con 96MW de capacidad y la de Ikervár donde Gamesa instaló turbinas nuevas en 2011. La producción ha crecido considerablemente sobre todo en la incineración de residuos. En 2019, todos los países de la Unión Europea, incluido Hungría han diseñado un Plan Nacional de energía y cambio climático 2021 – 2030, cuyos objetivos principales consisten en: reducir los gases de efecto invernadero en al menos un 40%, aumentar la eficiencia energética en un 32,5%, incrementar el uso de energías renovables en, al menos un 32% del uso de energía de la UE y garantizar el uso de, al menos un 15% de electricidad a través de las interconexiones entre los países miembros que se encuentran más próximos.

Al igual que ocurre con la producción, la energía nuclear es la fuente energética de mayor importancia abasteciendo a un 35,67% del consumo, que, junto con el resto de fuentes de producción energéticas convencionales representan un 63,5% del consumo total del país. Las importaciones de energía en Hungría suponen un 27,56% del consumo por lo que es un país con un déficit comercial respecto a la energía.

En cuanto a las Energías renovables; a finales de 2016, el Gobierno modificó la normativa relacionada con la instalación de nuevos parques eólicos y la ampliación de los ya existentes, imponiendo unas condiciones para la construcción de plantas eólicas que supone la práctica imposibilidad de realizar nuevas inversiones en este campo. Tras esta medida, el Gobierno, en su Estrategia Energética está fomentando principalmente las centrales de biomasa, biogás, residuales, energía geotérmica y energía fotovoltaica. Estas representan un 8,94% del consumo total en el año 2019 y suponen el 12,35% del total de la producción doméstica, destacando la gran importancia de la energía producida por la biomasa y biogás, la eólica y la solar. A pesar de que este porcentaje sobre el total todavía es relativamente pequeño, la tendencia durante los últimos años es de un aumento de la importancia de las energías renovables, dado el aumento de un 2,44% del total de energía producida en el país en los últimos dos años.

A inicios del año 2020 se presentó la Estrategia Nacional de Energía, que establece los objetivos y directrices a cumplir hasta el año 2030 en el campo energético, los cuales se centran en reducir las emisiones de CO2 frente al crecimiento de las energías renovables, la eficiencia energética y el mercado nacional de la energía. Junto con ella, el gobierno húngaro expuso el Nuevo Plan Climático con el que se pretende conseguir la neutralidad climática para el año 2050. Con estos dos programas, el gobierno pretende que la producción de energía en Hungría sea limpia y eficiente consolidando unos servicios energéticos asequibles para los consumidores. Configurando de esta manera un sector energético respetuoso con el medio ambiente, que estimule las oportunidades de innovación mientras se mantiene un crecimiento del PIB.

Actualmente, la energía renovable que está cobrando mayor importancia es la solar/ fotovoltaica. El Gobierno húngaro, con el objetivo de reducir las importaciones de energía eléctrica en un período de 10 años, desde comienzos del año 2018 entrega subvenciones a la construcción de parques solares de pequeña escala en Hungría. Las plantas productoras más grandes del país son la Planta de Matra, al lado de la central de carbón mencionada anteriormente, de 16MW y la Planta de Pecs, de 10MW. Junto a la central nuclear de Paks, en 2018, se construyó una planta solar de 20 MW, que pasaría a ser la más grande del país junto con la de Felsözsolca que tiene igualmente 20MW. Cabe destacar la evolución de la energía solar en los últimos años, no solo por el crecimiento en el último año de un 57,75% sino porque en el periodo 2015-2018 la producción de energía solar ha aumentado en un 188,59%. Además, en la presentación de su plan energético de 2020, el gobierno anunció sus intenciones de multiplicar la capacidad de los parques solares por más de tres en los próximos 10 años y por 6 en los próximos 20. Alcanzando de esta manera los 6 GW en 2030 y los 12GW en 2040, partiendo de 1,3GW de los que dispone actualmente el país magiar.

Los grandes proyectos de energía solar en desarrollo o proyectos futuros son los llevados acabo por las empresas: E. ON y Audi (con un total de 12 MW que se construirá en la planta de Audi en Györ), MVM (con un total de 20,6 MW de capacidad y estará situada cerca de la central nuclear Paks), y CMC (con un total de 100 MW de capacidad en Kaposvár).

La planta nuclear de Paks produce el 40% de la energía eléctrica del país y en 2017, con la aprobación de la UE, se firmó un contrato con Rusia para la construcción de dos nuevos reactores que sustituirán a los más viejos que se encuentran al final de su vida útil y deberán ser desmantelados en los próximos años. Este proyecto, recibirá financiación preferencial de un banco ruso, aproximadamente el 80% del coste de la ampliación, y su diseño y los equipos principales a instalar serán realizados por Rosatom, empresa procedente de este país y contratista principal, que contará con la ayuda de Hungarian Electricity Works (MVM) para la provisión de servicios de mantenimiento a las plantas. Se espera que para el año 2026-2027 sean inaugurados los dos nuevos bloques de la planta.

En lo que a gas se refiere, existe una red de 4.400 kilómetros de gasoductos. En Hungría la demanda anual de gas se sitúa alrededor de 10.000 millones de metros cúbicos. En los últimos años y como consecuencia de la reducción de la actividad de la minería de carbón húngara, ha aumentado la dependencia del gas natural, especialmente del gas ruso. En términos generales, Hungría es un país muy dependiente de la energía importada de Rusia ya que, a principios de 2016, recibe 3/4 del petróleo y 2/3 del gas natural de dicho país. Sin embargo, en 2019 se pretende que esta tendencia cambie a través de la diversificación de gaseoductos proveedores de energía. El gasoducto Druzhba que viene desde el este de Rusia pasando por Ucrania provee al país del 80% del gas que consume. Aunque también existe desde 2010, el gaseoducto Arad – Szeged entre Rumanía y Hungría, y desde 2011 un gasoducto entre Városföld (Hungría) y Slobodnica (Croacia).

En abril de 2019, la UE advirtió que Hungría debería restaurar el gaseoducto BRUA que conecta Bulgaria, Rumanía, Hungría y Austria, y además ha otorgado 215 millones de euros – a través de “Connecting Europe Facility (CEF)- para la construcción de un gaseoducto en Hungría que reciba gas procedente de Noruega a través del Gaseoducto Báltico que conecta Polonia con Dinamarca. Dicho Proyecto se espera que finalice en octubre de 2022. Ambas medidas tomadas por la UE, se centran en obtener fuentes de energía alternativas y reducir la dependencia de Hungría al gas ruso.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En Hungría la población activa entre 15 y 74 años registrada en el año 2019 fue de un total de 4.671.900 personas. El 55% de esta población activa está formada por hombres por lo que hay 460.000 hombres más que mujeres activos. En comparación con 2018, se puede observar que la población activa ha aumentado en 30.000 personas. Los datos trimestrales ofrecidos por la Oficina Central de Estadística de Hungría muestran un ligero descenso de la población activa en el primer trimestre de 2020, formada por 4.638.800 personas, 36 mil menos que el trimestre anterior.

Con respecto al empleo entre la población joven (15-24 años) en 2019 alcanzó un ratio del 28,5%, sin mostrar cambios relevantes frente al 2018, cuyo ratio fue 29%. Cabe destacar que el mayor incremento ha tenido lugar en la población entre los 64 y 69 años, cuya tasa de empleo ha aumentado un 3,8% con respecto al año anterior, alcanzando un ratio de 9,8%.

La mejora del empleo en 2015 se debió en gran parte al aumento del empleo público por el Programa de Empleo Público puesto en marcha en 2014, centrado especialmente en las regiones menos favorecidas. Sin embargo, las diferencias regionales en materia de empleo son palpables entre los distintos condados, siendo la capital y la región de Györ-Moson-Sopron las que mayores tasas de empleo registran.

La población desempleada experimentó una fuerte disminución en el año 2016, que comenzó con una tasa de desempleo del 6,2% que se redujo hasta el 4,4% a finales de año. Esta tendencia se ha mantenido en los años 2017 y 2018, cerrando el período con unas tasas de desempleo del 3,8% y del 3,7% respectivamente. La tasa de desempleo media anual para 2019 se situó en el 3,4% a la vez que el número de empleados en el Programa del Gobierno ha descendido por debajo de los 100.000 trabajadores. Las consecuencias de la crisis provocada por la COVID- 19 se comenzaron a notar en Hungría ya en abril de 2020, en que alrededor de 73.000 personas perdieron el empleo y se alcanzó una tasa de desempleo del 4,1%; en mayo, la cifra de desempleados se incrementó en 28.000 con respecto al mes anterior, alcanzando una cifra de desempleados de 215.000 y una tasa de desempleo del 4,7%. En junio la tasa de desempleo ascendió al 5,1%, en julio descendió al 4,7% y en agosto fue del 3,9% con 185.000 desempleados, sin embargo en el periodo junio-agosto la tasa de desempleo aumentó el 1,2% con respecto al mismo periodo del año anterior. Se espera que el desempleo siga aumentando en los próximos meses como consecuencia de la disminución de la actividad económica en la mayoría de los sectores provocadas por las medidas tomadas para luchar contra la pandemia.

La influencia de las subidas de los salarios mínimos interprofesionales para la mano de obra cualificada y no cualificada que se han aplicado desde 2017 ha resultado en unos aumentos de los salarios medios brutos y netos mensuales del 12,86% en 2017 y el 11,09% en 2018 con respecto a los ejercicios anteriores. En 2019 el salario medio bruto fue de 367.833 HUF/persona mensuales y el neto 244.609 HUF/persona mensuales. Ambos aumentaron un 11,48% con respecto al año anterior. El salario mínimo anual para 2020 aumentó un 8% tanto para los trabajadores cualificados como para los no cualificados, situándose en el caso de los trabajadores cualificados en 210.600HUF (647 euros) y de 161.000HUF (494,85 euros) para los no cualificados.

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PIB per capita y distribución de la renta

Según la información proporcionada por Eurostat, el PIB per cápita real para Hungría en función de la paridad de poder adquisitivo para el año 2019 alcanzó el valor de 22.800€ (en unidades PPs), mientras que el valor medio para el conjunto de la UE fue en el mismo año de 31.300€, lo que supone que la capacidad de compra en Hungría alcanza el 72,84%de la capacidad de compra de la media europea, un 2,6 % más que en 2018 cuando la capacidad de compra se situó en el 70,22% de dicha media. Esta proporción ha ido en aumento desde la adhesión de Hungría a la UE en 2004. Así, esta cifra ascendía a 13.700 € PPs en dicho año, siendo la media de la UE 22.500 € PPs (es decir, suponía un 61% de la media comunitaria). En el año 2009, justo después de la crisis financiera mundial, el PIB de Hungría era de 15.600 € PPs con un valor medio de la UE de 24.500 € PPs (el 64% de la media comunitaria).

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Sector primario

Hungría posee 5,35 millones de hectáreas de tierra dedicada a la agricultura, que equivale al 57% de la superficie total del país. Incluyendo los bosques, el área total de tierra productiva se eleva a 7,4 millones de hectáreas. De los 5,3 millones de hectáreas de tierra dedicada a la agricultura, 4,3 millones de hectáreas corresponden a terreno de cultivo, 94.400hectáreas corresponden a cultivos frutales, 68.500a viñedos, 38.563a huertos y 790.000 hectáreas a pastos.

El país abastece la demanda interna de la mayoría de los productos agrícolas, y las exportaciones superan sustancialmente sus importaciones. Los cultivos principales son maíz, trigo, girasol, colza, alfalfa, patata, remolacha azucarera, uva, miel y verduras y frutas variadas.

En ganadería, porcino y aves de corral, así como la producción de leche y huevos, son también industrias importantes.

La agricultura y la viticultura tradicionalmente han jugado un importante papel en la economía. El sector primario tiene relativa relevancia para la balanza comercial, siendo exportador neto. Obtiene elevados rendimientos gracias a la tierra fértil y un clima favorable, lo que permite abordar cultivos exigentes.

El ingreso en la UE en 2004, no solo acabó con las barreras de protección aduanera de Hungría contra las importaciones de productos de otros países miembros, sino que la política agraria común (PAC), hizo reorganizar el sistema de subvenciones.

La productividad media de las explotaciones húngaras está por debajo de los niveles de la UE, aunque también hay granjas productivas con métodos y tecnología moderna.

En cuanto a la contribución de este sector a la economía húngara, el peso de la agricultura supuso, en 2019, alrededor de un 4,3% del PIB.

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Sector secundario

El sector secundario supuso en torno al 23,5% del PIB húngaro en 2019. Alrededor de un 70% de la producción industrial se destina a la exportación.

A pesar de la crisis, la presencia en los últimos años de inversión extranjera ha servido para que muchas de estas industrias tengan un comportamiento más dinámico. Es una industria en general competitiva con una mano de obra cualificada a coste todavía atractivo. La industria presenta un comportamiento altamente dinámico, con numerosas compañías extranjeras presentes en el país, sobre todo desde la entrada del país en la Unión Europea. De hecho, Hungría se ha convertido en los últimos años en un punto de atracción de inversiones extranjeras, debido a su gran potencial como plataforma logística y de fabricación (con moderados costes salariales) para toda la región de Centro-Europa.

El equipamiento para automoción es un subsector a destacar, encabezado por la industria de componentes de automoción. Hungría se ha establecido como base de producción de este tipo de componentes con costes salariales todavía relativamente bajos para cadenas de montaje con sede en la UE aunque la escasez de mano de obra cualificada está repercutiendo en los costes laborales. Algunos de los inversores principales de la industria de automoción son Audi, Mercedes, o Suzuki. En los últimos años se han concretado importantes inversiones de multinacionales como GM, Mercedes, Audi, para ampliar la capacidad de producción de sus plantas. Tras las inversiones realizadas en los últimos años por parte de varias empresas extranjeras, ha aumentado todavía más el peso del sector de automóvil dentro de la industria húngara, superando en 2018 el 27% de la producción industrial.

En el año 2017, el valor de las exportaciones de productos industriales y tecnología aumentó hasta alcanzar 79.209 millones de euros. En el año 2018, el valor de las exportaciones experimentó un ligero aumento con respecto al año 2017, alcanzando un importe de 82.787 millones de euros y en 2019 se volvió a incrementar hasta alcanzar 86.879 millones de euros.

La mayoría de los productos exportados de este tipo de industria son equipamiento para transporte (automóviles), que representa en torno al 30% de la producción. Las exportaciones de este tipo de productos aumentaron un 8,63% con respecto a 2018.

El sector del equipamiento electrónico y óptico ha visto impulsado su crecimiento en parte por inversiones extranjeras en campos como telecomunicaciones móviles y otros equipamientos de tecnología avanzada.

La industria química y farmacéutica también es importante para el país. Muchas farmacéuticas tienen sus propios programas de investigación y desarrollo. El país se ha convertido en una base de producción para compuestos patentados bajo licencia, así como para genéricos de alta calidad.

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Sector terciario

Hungría es una economía en la que el sector servicios presenta en 2019 una contribución al PIB en torno al 66,6%.

En el año 2019, la industria de la construcción representó aproximadamente el 5,6% del PIB de Hungría. La construcción de vivienda experimentó un boom en 2001-03, debido principalmente a un programa de subvenciones estatales para préstamos hipotecarios que liberó la demanda de inmuebles y viviendas de nueva construcción. El mercado creció considerablemente desde entonces en número de residencias construidas, a pesar del corte en las subvenciones de las hipotecas y los altos tipos de interés del forinto, hasta la llegada de la crisis de 2008. Tras encadenar 8 trimestres consecutivos de caídas, la industria de la construcción en Hungría bajó hasta los 6.400 millones de euros en 2010. El descenso fue notable en todos los subsectores, siendo la construcción de infraestructuras y carreteras donde la caída de la inversión fue mayor. Esta situación se invirtió a partir del último trimestre de 2013 y a lo largo de todo el año 2014 gracias a los cuantiosos fondos de la U.E, que permitieron el relanzamiento de la obra pública en infraestructuras.

El gobierno tomó varias medidas desde 2015 que se tradujeron en un aumento de la construcción de vivienda como por ejemplo las subvenciones para la compra de viviendas para familias con más de tres hijos y la reducción del tipo general del IVA desde el 27% al 5% para venta de nuevas viviendas hasta enero de 2020 que impulsaron la demanda. El número de permisos de construcción emitidos en 2018 se redujo un 3,4% con respecto al año anterior. 2018 fue un año de crecimiento para el sector de la construcción, principalmente el de la construcción residencial, con aumentos interanuales de hasta un 41,5% respecto de 2017. A lo largo del 2019 el sector de la construcción en Hungría experimentó un constante crecimiento, el total de la producción de la construcción aumentó en un 21,7%; la construcción de edificios creció un 20,2% y la ingeniería civil un 23,9%. En contrapartida, el año 2020 se inició con la caída, en enero, de la producción del sector de la construcción en un 2,5% con respecto al mismo mes de 2019, disminuyendo por primera vez en casi dos años. Adicionalmente, en febrero se experimentaba una recuperación pero con la llegada de las restricciones a la pandemia del coronavirus, la producción del sector de la construcción cayó un 3,4% y un 2,1% interanual en marzo y abril, respectivamente. Sin embargo, los efectos económicos alterados por la pandemia fueron más significativos en mayo y junio, dando lugar a una caída del 20,1% y del 15,7% interanual del volumen de producción de la construcción respectivamente. En julio la construcción de edificios se recuperó más rápidamente que la de otros segmentos de la construcción, no obstante, la producción total cayó en un 21% interanual, sufriendo el mayor descenso en más de tres años.

En cuanto al turismo, este sector ocupa un lugar destacado por su aportación al PIB y goza de una amplia oferta turística (actividades culturales, aguas termales, gastronomía...). Tras el descenso en la tasa de crecimiento en los años 2008-2009 derivado de la crisis económica, el sector turismo en Hungría presenta un constante crecimiento desde el año 2010, convirtiéndose en uno de los sectores principales de la economía nacional. El sector ha experimentado un aumento en todos los datos de referencia, tanto en el número de visitantes extranjeros como en el turismo interno. Budapest concentra una tercera parte del turismo total de la nación. En 2019, Budapest fue nombrada como Mejor Destino Europeo y, a lo largo del año, el sector turístico experimentó un pujante crecimiento. Siguiendo la tendencia de progresión del sector lograda en 2018, tras conseguir un récord de 31 millones de pernoctaciones y un crecimiento de 4,51% sobre los ingresos totales respecto al año anterior; la industria turística alcanzó en 2019 unos ingresos totales de 11.849,8 millones de euros (3.855,34 miles de millones de HUF, un 7,38% más que el año anterior), y un total de 449.000 personas empleadas directa e indirectamente en el sector, un 4,76% más que en 2018. Además, la contribución total del sector del turismo en Hungría (incluyendo servicios y actividades indirectas e inducidas) alcanzó el 8,30% del PIB en 2019, frente al 8,1% del PIB en 2018 .

La tendencia crecimiento se mantuvo los dos primeros meses de 2020, durante los cuales el número de pernoctaciones en alojamientos comerciales fue casi un 10% más alto en promedio que el año anterior. Sin embargo, el crecimiento del turismo en Hungría se ha visto truncado debido al cierre de fronteras establecido por el gobierno (desde el 17 de marzo hasta principios de junio) como medida para luchar contra la COVID-19. Como consecuencia de las restricciones, entre enero y septiembre se han registrado un 52% menos de pernoctaciones turísticas en establecimientos comerciales de alojamiento que en 2019, alcanzando un total de 12 millones y un descenso de 52% de los ingresos brutos totales a precios corrientes de los establecimientos comerciales , que lograron unos ingresos de 202.000 millones de HUF (620,87 millones de euros).

En los últimos años se ha desarrollado un subsector de los servicios relacionados con el sector I+D, tecnología, consultoría e informática como es el caso de los call-centers por ofrecer condiciones laborales y salariales muy competitivas.

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