Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La economía húngara es una economía desarrollada basada en el sector servicios, que representó el 71% del Producto Interior Bruto en 2018, incluyendo el sector de la construcción, que representó aproximadamente el 5,3% del PIB en dicho ejercicio. Según datos del Banco Nacional de Hungría, el sector servicios es el que ocupa el primer lugar como receptor de Inversión Directa extranjera con un 51,7% del stock total, seguido del sector Industrial con un 41,44%.

La industria húngara, representó un 24,8% del PIB en 2018, está desarrollada y orientada hacia la exportación, con predominio de algunos subsectores como el de automoción, electrónica, eléctrico, metalúrgico, químico, farmacéutico o informático. Desde la entrada de Hungría en la Unión Europea, la Inversión Directa por parte de multinacionales ha sido continua, lo que ha contribuido a modernizar y optimizar el sistema productivo del país. Dentro del sector industrial, el subsector con mayor inversión extranjera es el de vehículos y otro equipamiento de transporte, que supone un ----- del stock de la Inversión Extranjera Directa en el país.

El sector agrícola (4,2 % del PIB  incluyendo la pesca y la silvicultura en 2018) sigue teniendo una importancia relativa en la economía. Presenta necesidad de modernización de sus sistemas de explotación e instalaciones, ya que la productividad agrícola del país se encuentra por debajo de la media europea.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Durante 2017 se registró una continuación de la tendencia al alza de los precios alcanzándose una tasa de inflación interanual de 2,4% y una tasa de inflación subyacente de 2,3%. El objetivo de la tasa de inflación a medio plazo del Banco Nacional de Hungría es del 3% con una banda de fluctuación de +/- 1%. En el año 2018, el índice de precios al consumo aumentó un 2,8% con respecto al año anterior con una inflación subyacente del 2,5%. Aún así, en índice anual de precios al consumo desde la mitad del año fluctuó alrededor de 3% y la inflación subyacente se había elevado al 3% a comienzos de 2019 por lo que se alcanzó el objetivo de inflación del gobierno.

En el año 2018, el precio medio de la comida aumentó un 4,2% con respect al año anterior. El mayor aumento de precio medio fue de un 5,6% en las bebidas alcoholicas y en el Tabaco. Por otra parte, el precio medio de la electricidad, el gas y otros combustibles aumentó un 1,4% con respecto al año 2017.En en primer semestrer del año 2019, el repunte de los precios ha alcanzado un 3,4% con respecto al mismo período del año anterior. En julio y Agosto, la inflación subyacente se situaba en un 3,7% respect al mismo mes del año anterior. La fuerte demanda interna supone una mayor presión al alza de los precios al consumo pero el gobierno opina que el debilitamiento de la actividad económica internacional previsto para 2019 tendrá un efecto que compensará esta presión y la tasa de crecimiento de los precios domésticos será contrarrestada por una inflación externa moderada.

Cuadro 3: INFLACIÓN20142015201620172018
Media anual (%)-0,2-0,10,42,42,8
Fin de período (%)-0,90,91,82,12,7
Fuente: Oficina de Estadística Central de Hungría 

Evolución del tipo de interés

Como consecuencia de las crisis financieras de 2008 el Banco Nacional de Hungría -tras fuertes movimientos especulativos- se vio obligado a subir el tipo de interés al 11,5% que fue en su momento el más alto de la UE. Sin embargo, desde el año 2011 el Banco Nacional de Hungría ha seguido una política de reducción del tipo de interés de referencia con la clara intención de abaratar el crédito y estimular la inversión. La última reducción se aprobó el 25 de mayo de 2016, cuando el tipo de referencia quedó en 0,9% nivel al que se sigue manteniendo en 2018.

En la siguiente tabla se observan las distintas reducciones del tipo de interés aplicadas por el Banco Nacional de Hungría en los últimos años:

FechaTipo de interés %
25/1/20116
30/11/20116,5
21/12/20117
29/8/20126,75
26/9/20126,5
31/10/20126,25
28/11/20126
19/12/20125,75
30/1/20135,5
27/2/20135,25
27/3/20135
24/4/20134,75
29/5/20134,5
26/6/20134,25
24/7/20134
28/8/20133,8
25/9/20133,6
30/10/20133,4
27/11/20133,2
18/12/20133
22/1/20142,85
19/2/20142,7
26/3/20142,6
30/4/20142,5
28/5/20142,4
25/6/20142,3
23/7/20142,1
25/3/20151,95
22/4/20151,8
27/5/20151,65
24/6/20151,5
22/7/20151,35
23/3/20161,2
27/4/20161,05
25/5/20160,9
Fuente: Banco Nacional de Hungría

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Infraestructuras de transporte

La localización geográfica de Hungría en Europa central junto con su red de autopistas y carreteras supone una de las ventajas competitivas del país. Cuatro corredores de transporte europeos atraviesan Hungría y sitúan al país en una posición estratégica conectando los distintos países colindantes y proporcionando acceso a importantes puertos europeos y los mercados de Europa del Este.

El sistema de carreteras y autopistas del país tiene como punto de referencia Budapest, la gran mayoría de carreteras principales salen de la capital y todas se unen con la Red Europea de carreteras. La extensión total de la red de autopistas húngara es de 1.782 kilómetros. En la actualidad, el Plan 2020 de la Unión Europea contempla la terminación de las tres líneas de transporte por carretera que pasan por Hungría (TEN-T: Mediterráneo; Oriente/Este-Mediterráneo; Rin-Danubio) así como la finalización de la autopista M4 ya iniciada. Asimismo, está previsto que se produzca una expansión y renovación de la autopista M30 que conecta el norte de Hungría con Eslovaquia. Para ello, la Unión Europea ha anunciado que invertirá 552,6 millones de euros del fondo de cohesión con el objetivo de mejorar el tráfico y la seguridad de dicha autopista.

Por otra parte, el gobierno húngaro pretende expandir la red de carreteras para el año 2024. El ministro de innovación, László Palkovics anunció que el gobierno tiene prevista una expansión de las carreteras en 1.000 kilómetros para finales del año 2024.

Esto, forma parte del Programa húngaro de Ciudades Modernas, al que el gobierno húngaro ha destinado 1.456 mil millones de HUF (1.542 millones de euros). El programa Ciudades modernas (MVP) consiste en un conjunto de proyectos de desarrollo de infraestructuras en el que se construirán 690 kilómetros de autopistas y autovías y se mejorará el transporte público de las 8 ciudades más importantes de Hungría. Son un total de 269 proyectos de los cuales ya se han completado 62, con la esperanza de que se terminen 23 más a finales de año. Este programa, está subvencionado con el dinero de las arcas públicas y con fondos europeos.

Hungría posee una red de líneas de ferrocarril, que suplementa a la red viaria del país. En total cuenta con unos 8.000 kilómetros de vías férreas, de las cuales un 15% son de doble vía y un 36% están electrificadas. Unas 2.856 vías de la red forman parte de TEN-T. La red cubre el país y forma parte de la red internacional dando acceso a trenes internacionales provenientes de países vecinos. Además, varias líneas de tren conectan Hungría con los puertos marítimos de Hamburgo, Bremen y Rotterdam en el Mar del Norte; con Koper, Rijeka y Trieste en el Mar Adriático; y con Constanza en el Mar Negro.

El volumen de mercancías transportadas en ferrocarril descendió desde finales de los años 80, si bien con la apertura del mercado europeo esta tendencia cambió y hoy casi el 20% de las mercancías se transportan por ferrocarril en Hungría.

La densidad de la red ferroviaria húngara supera a la media europea, si bien está por debajo de ésta en cuanto a criterios de calidad. Una de las prioridades de la política de transportes húngara es mantener un ratio óptima de pasajeros y mercancías transportadas por ferrocarril.

El número de pasajeros transportados ha descendido en los trayectos de larga distancia en los últimos años. Pero por otro lado, los servicios ferroviarios suburbanos, con más de 50 millones de pasajeros anuales, y los servicios urbanos, con más pasajeros todavía, mantienen la ratio de uso, aunque no sin tensiones en cuanto a eficacia.

Por último, debemos considerar los grandes proyectos para mejorar las infraestructuras de transporte ferroviario que se están llevando a cabo actualmente en Hungría. Por un lado, se quiere realizar una línea de alta velocidad que conecte Budapest con Varsovia. Aunque todavía no se ha iniciado el proyecto, se está realizando un estudio de viabilidad del mismo que debe entregarse a finales de año.

Por otro lado, está planeada la construcción de la línea ferroviaria que conecte la capital húngara con Belgrado con financiación de capital chino. Esta obra no comenzara hasta el año 2020.Como modo de transporte adicional, en Hungría también existen 1.600 kilómetros de vías fluviales, la mayoría a lo largo del río Danubio. Hungría es un país interior pero cuenta con acceso al Mar Negro y al Mar del Norte a través del río Danubio. La apertura del canal Rin-Meno-Danubio en 1992 permitió la conexión del río Danubio con el río Rin a través de su afluente Meno, una vía que mejoró el tráfico de mercancías de importación y exportación con los países a lo largo del Rin así como con los puertos marítimos del norte. Los principales puertos interiores son los de Budapest, Dunaújváros, Györ-Gönyü y Baja.

En cuanto al transporte aéreo, el aeropuerto internacional Liszt Ferenc en Budapest es el más importante del país. En él operan grandes compañías internacionales y también líneas aéreas de bajo coste como Wizzair y Ryan Air. El número de pasajeros y de las toneladas transportadas por esta vía en Hungría ha mantenido en los últimos años una tendencia al crecimiento, experimentando un incremento de aproximadamente un 40% entre 2013 y 2016 en transporte de pasajeros y más de un 20% en transporte de mercancías. Asimismo, las rutas aéreas desde el aeropuerto de Budapest han aumentado durante el último año estableciéndose nuevos destinos y convirtiendo el aeropuerto en uno de los más importantes de centro Europa. Toda esta expansión del tráfico aéreo con Budapest hace necesario un aumento de la capacidad del aeropuerto internacional Listz Ferenc, estando prevista la construcción de una nueva terminal para el año 2025.

Existen también aeropuertos en otras ciudades, esencialmente para aviones privados, el segundo en importancia del país es el de Debrecen para aviones de línea y privados.

Infraestructuras de telecomunicaciones

Hungría ha experimentado una modernización progresiva del sistema de telecomunicaciones, especialmente gracias a la privatización de la compañía telefónica estatal Matáv. En el sector de las comunicaciones existe presencia de compañías multinacionales como Deutsche Telekom, Telenor o Vodafone. Además, el creciente uso de dispositivos de telefonía móvil e internet ha impuesto la necesidad de modernización de las infraestructuras de telecomunicaciones y la necesidad de invertir en la formación de los profesionales húngaros en el manejo de las nuevas tecnologías e internet. En la actualidad existen numerosas compañías que ofrecen servicios de telefonía, internet y televisión por cable.

En enero de 2019, la empresa de telecomunicaciones húngara, Magyar Telekom, lanzó su primera estación estándar con tecnología 5G en Zalaegerszeg (oeste del país) con una velocidad de prueba de 3,7 GHz. Esta tecnología supone una mejora de la velocidad de transmisión de datos de hasta 10 veces la velocidad actual. Las pruebas de la conexión han estado operando con un sistema 5G estandarizado, utilizando los componentes del 5G preparados para su comercialización. Las compañías de telecomunicaciones Vodafone y Huawei, también han colaborado con Magyar Telekom en la realización de dichas pruebas. Magyar Telekom afirma que estas pruebas operativas han ayudado a la compañía a conocer más sobre los retos asociados a la nueva tecnología y a prepararse para la futura integración.

La Autoridad Nacional de Prensa e Info-comunicación (NMHH) en Hungría ha finalizado la documentación que detalla la subasta de las frecuencias adecuadas para ofrecer servicios de banda ancha inalámbrica programada para otoño de este año, con el fin de apoyar a la introducción de la tecnología 5G. El documento fue publicado el pasado 18 de julio, marcando el inicio oficial del procedimiento de la subasta. El objetivo principal de la NMHH es ayudar a las redes de telefonía húngaras y a sus usuarios a beneficiarse del progreso tecnológico, contribuyendo además al desarrollo de la economía digital del país. El 21 de octubre la compañía británica Vodafone resultó adjudicataria de la banda de frecuencia 3,6 GHz para el establecimiento de la red 5G, hecho que hace que se convierta en el primer operador telefónico que lance la comercialización del servicio 5G en Budapest. En primera instancia, la red 5G será construida por la empresa de telecomunicaciones china Huawei en colaboración con la compañía británica Vodafone y la compañía alemana Telekom. Sin embargo, Huawei y Magyar Telekom aún no han llegado a un acuerdo para la completa construcción de la red 5G.

De acuerdo con el subsecretario de Estado para la Innovación y Comunicación del Ministerio de Tecnología e Innovación (ITM), Károly Solymár, en el año 2023 la red 5G estará establecida en las grandes ciudades y rutas principales y en el año 2025 en todo el país.

Con respecto a las compañías de telecomunicaciones húngaras destacan T-Sistems y 4Ig. En Julio de 2019, 4Ig compró la compañía T-Sistems, convirtiéndose en una de las compañías húngaras de telecomunicaciones más grandes del país. El 25 de julio de 2019, la compañía 4Ig en consorcio con T-Systems han resultado adjudicatarias de la licitación de la UE del proyecto de implementación del Sistema de información de la red de transportes urbana requerida por el Instituto de la Ciencias del Transporte (HKIR).

Vodafone, anunció en Agosto de 2019 que introducirá en Hungría su banda ancha denominada “Internet of Things” (IoT), que permite el acceso a internet a todos aquellos dispositivos que cuenten con conexión a internet.

La multinacional china Huawei, es considerada una de las marcas de fabricación de móviles más conocidas y con un mayor volumen de ventas en Hungría. En noviembre de 2018, el Presidente regional de tecnologías de Huawei, James Li, firmó un Memorándum de entendimiento (MoU) con el Ministro de Innovación y Tecnología, László Palkovics, sobre el desarrollo de la infraestructura 5G. Posteriormente, el 1 de julio de 2019, el CEO de Huawei en Hungría, Wu Biquiang, y el Ministro de Innovación y Tecnología, László Palkovics, firmaron una carta de intenciones en la que la compañía china confirma su compromiso con el desarrollo del sector de info-comunicaciones de Hungría. El acuerdo extiende el campo del MoU firmando en 2018 y describe medidas concretas que las partes tomarán en función de lo acordado en él. Huawei continuará organizando visitas de estudiantes húngaros a China; y prevé lanzar un programa de prácticas para ingenieros - con el objetivo de ofrecer formación en avances tecnológicos a 200 jóvenes húngaros durante los próximos cinco años. Según información publicada en la prensa, Huawei planea abrir una academia de TIC en Hungría. Por último, el MoU refleja la intención de Huawei de contribuir al desarrollo de las infraestructuras de comunicación del ferrocarril; las Smart cities y la tecnología de la salud.

Infraestructuras de energía

Respecto a las infraestructuras energéticas, por Hungría pasan dos oleoductos que transportan petróleo a lo largo de unos 1.000 kilómetros: el oleoducto de Adria que se extiende por Croacia, Serbia y Hungría y conecta con ramales en Eslovenia y Bosnia-Herzegovina, y el oleoducto-gasoducto Druzhba que se extiende desde el este de Rusia por Ucrania, Bielorrusia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, República Checa y Alemania.

Hungría cuenta con distintas infraestructuras de energía eléctrica: una central eléctrica de carbón, centrales de energías renovables (de biomasa, hidroeléctricas y eólicas) y una planta de energía nuclear. La línea eléctrica Albertirsa- Zakhidnoukrainskaya-Vinnytsia, que formaba parte de la antigua red de transporte “Mir” entre la Unión Soviética y los países del CAME, funciona hoy día entre Ucrania y Hungría como la única línea eléctrica de 750 KW de Hungría tras haber sido renovada en 2002.

El segundo mayor suministrador de energía eléctrica es la Planta de carbón de Mátra, con una capacidad de 950MW, que proporciona aproximadamente el 15% de la electricidad del país a través de recursos propios. A largo plazo, las centrales de carbón se extinguirán poco a poco debido a la regulación europea.

Además, existen siete plantas de biomasa de escasa capacidad, entre las que destaca la planta de Pécs con 200MW, la planta hidroeléctrica de Tisza de 28MW y siete plantas de energía eólica, entre las que destacan la planta de Rábaköz con 96MW de capacidad y la de Ikervár donde Gamesa instaló turbinas nuevas en 2011. La producción ha crecido considerablemente sobre todo en la incineración de residuos. En 2019, todos los países de la Unión Europea, incluido Hungría han diseñado un Plan Nacional de energía y cambio climático 2021 – 2030, cuyos objetivos principales consisten en: reducir los gases de efecto invernadero en al menos un 40%, aumentar la eficiencia energética en un 32,5%, incrementar el uso de energías renovables en, al menos un 32% del uso de energía de la UE y garantizar el uso de, al menos un 15% de electricidad a través de las interconexiones entre los países miembros que se encuentran más próximos.

En cuanto a las Energías renovables; a finales de 2016, el Gobierno modificó la normativa relacionada con la instalación de nuevos parques eólicos y la ampliación de los ya existentes, imponiendo unas condiciones para la construcción de plantas eólicas que supone la práctica imposibilidad de realizar nuevas inversiones en este campo. Tras esta medida, el Gobierno, en su Estrategia Energética está fomentando principalmente las centrales de biomasa, biogás, residuales, energía geotérmica y energía fotovoltaica. De momento, las energías renovables aún tienen una cuota pequeña en la producción energética, alrededor de un 10% de la producción del país. Se espera que para 2021 esta cifra ascienda a un 12% aproximadamente.

Por otra parte, el Gobierno esta llevando a cabo un programa, denominado Programa Métar, de apoyo a la introducción en el mercado de energías renovables. Este programa se introdujo el 1 de enero de 2017 y se regula por lo establecido en el Decreto No.62/2019 y en el Acto LXXVI de 2007. El periodo de licitación para obtener estas ayudas finaliza en diciembre del 2019 y consisten en ayudas económicas para el desarrollo y la implantación de métodos de generación de energía renovable.

Actualmente, la energía renovable que está cobrando mayor importancia es la solar/ fotovoltaica. El Gobierno húngaro, con el objetivo de reducir las importaciones de energía eléctrica en un período de 10 años, desde comienzos del año 2018 entrega subvenciones a la construcción de parques solares de pequeña escala en Hungría. Con esto, el Gobierno depositó su confianza en este proyecto para alcanzar un 50% de la energía obtenida a través de fuentes renovables, en particular de la energía solar. Las plantas productoras más grandes del país son la Planta de Matra, al lado de la central de carbón mencionada anteriormente, de 16MW y la Planta de Pecs, de 10MW. Junto a la central nuclear de Paks, en 2018, se construyó una planta solar de 20 MW, que pasaría a ser la más grande del país junto con la de Felsözsolca que tiene igualmente 20MW.

Los grandes proyectos de energía solar en desarrollo o proyectos futuros son los llevados acabo por las empresas: E. ON y Audi (con un total de 12 MW que se construirá en la planta de Audi en Györ), MVM (con un total de 20,6 MW de capacidad y estará situada cerca de la central nuclear Paks), CMC (con un total de 100 MW de capacidad en Kaposvár).

En cuanto a las empresas españolas de energía solar fotovoltaica establecidas en Hungría, destaca I + D energías, que cuenta con un total de 30 MW de potencia pico instalada divididos en los 8 proyectos que ha llevado a cabo.

Por último, en lo que respecta a la energía eólica, existen numerosas plantas de energía eólica, entre las que destacan la planta de Rábaköz con 96MW de capacidad y la de Ikervár, donde Gamesa instaló turbinas. A pesar de ello, en los últimos años, Hungría se encuentra entre los países de la Unión Europea donde la energía eólica representa únicamente un 1% del consumo total de energía. Esto puede deberse a los cambios en la normativa local que tuvieron lugar en el año 2016 mediante el decreto gubernamental 277/2016 del 15 de octubre que prácticamente imposibilita la instalación de nuevos aerogeneradores o parques eólicos en Hungría, ya que exige mantener una distancia de seguridad de las zonas pobladas y militares y a su vez prohíbe la ampliación de la capacidad de los parques ya existentes. La planta nuclear de Paks produce el 40% de la energía eléctrica del país y en 2017, con la aprobación de la UE, se firmó un contrato con Rusia para la construcción de dos nuevos reactores que sustituirán a los más viejos que se encuentran al final de su vida útil y deberán ser desmantelados en los próximos años. Este proyecto, recibirá financiación preferencial de un banco ruso, aproximadamente el 80% del coste de la ampliación, y su diseño y los equipos principales a instalar serán realizados por Rosatom, empresa procedente de este país y contratista principal, que contará con la ayuda de Hungarian Electricity Works (MVM) para la provisión de servicios de mantenimiento a las plantas. Se espera que para el año 2026-2027 sean inaugurados los dos nuevos bloques de la planta.

En lo que a gas se refiere, existe una red de 4.400 kilómetros de gasoductos. En Hungría la demanda anual de gas se sitúa alrededor de 10.000 millones de metros cúbicos. En los últimos años y como consecuencia de la reducción de la actividad de la minería de carbón húngara, ha aumentado la dependencia del gas natural, especialmente del gas ruso. En términos generales, Hungría es un país muy dependiente de la energía importada de Rusia ya que, a principios de 2016, recibe 3/4 del petróleo y 2/3 del gas natural de dicho país. Sin embargo, en 2019 se pretende que esta tendencia cambie a través d ela diversificación de gaseoductos proveedores de energía. El gasoducto Druzhba que viene desde el este de Rusia pasando por Ucrania provee al país del 80% del gas que consume. Aunque también existe desde 2010, el gaseoducto Arad – Szeged entre Rumanía y Hungría, y desde 2011 un gasoducto entre Városföld (Hungría) y Slobodnica (Croacia), En abril de 2019, la UE advirtió que Hungría debería restaurar el gaseoducto BRUA que conecta Bulgaria, Rumanía, Hungría y Austria, y además ha otorgado 215 millones de euros – a través de “Connecting Europe Facility (CEF)- para la construcción de un gaseoducto en Hungría que reciba gas procedente de Noruega a través del Gaseoducto Baltico que conecta Polonia con Dinamarca. Dicho Proyecto se espera que finalice en octubre de 2022. Ambas medidas tomadas por la UE, se centran en obtener fuentes de energía alternativas y reducir la dependencia de Hungría al gas ruso. Por ultimo, en Junio de 2019, el Ministro de Comercio Exterior, Sr. Péter Szijjártó firmó un acuerdo con el Ministro de energía serbio, Alexander Antic, para la construcción de un intercambiador de gas que conecte Serbia con Hungría y mostró su interés en crear un gaseoducto en el Mar Adriático que conectase Hungría con Croacia, con el objetivo de crear un Mercado de gas que genere una elevada demanda y elimine los impuestos en la frontera común.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En Hungría la población activa registrada en el año 2018 fue de un total de 4.469.500 personas, un 59,4% de la población entre 15 y 74 años. El 55% de esta población activa está formada por hombres entre los 15 y 74 años, esto supone que hay 423.000 hombres más que mujeres activos. Si lo comparamos con el año 2017, puede verse un aumento de la población active en 48.100 personas desde un total de 4.421.400.

Con respecto al empleo entre la población joven (15-24 años) en 2018 alcanza un ratio del 29%. Cabe destacar que el mayor incremento ha tenido lugar en la población entre los 55 y 64 años, cuya tasa de empleo ha aumentado un 2,7% con respecto al año anterior, alcanzando un ratio de 54,4%.

La mejora del empleo en 2015 se debió en gran parte al aumento del empleo público por el Programa de Empleo Público puesto en marcha en 2014, centrado especialmente en las regiones menos favorecidas. Sin embargo, las diferencias regionales en materia de empleo son palpables entre los distintos condados, siendo la capital y la región de Györ-Moson-Sopron las que mayores tasas de empleo registran.

La población desempleada experimentó una fuerte disminución en el año 2016, que comenzó con una tasa de desempleo del 6,2% que se redujo hasta el 4,4% a finales de año. Esta tendencia se ha mantenido en los años 2017 y 2018, cerrando el período con unas tasas de desempleo del 3,8% y del 3,7% respectivamente. En 2019, ha seguido disminuyendo hasta situarse en el período mayo - julio en un mínimo del 3,4%

El salario bruto mensual siguió creciendo a lo largo de 2015 y 2016 gracias a la reducción del tipo fijo del impuesto sobre la renta que el 1 de enero de 2016 pasó del 16 al 15 %. El 1 de enero de 2017 entró en vigor una subida del salario medio interprofesional de un 15% para la mano de obra no cualificada y de un 25% para la mano de obra cualificada. El salario medio bruto y neto mensual crecieron un 13,5% con respecto a diciembre de 2016. El 1 de enero de 2018 el salario mínimo aumentó de nuevo un 8% para la mano de obra no cualificada y un 12% para la mano de obra cualificada con lo que se alcanzaron salarios de 138.000 forintos (445€) y 180.500 forintos (582€) respectivamente. En 2018, el salario medio neto en Hungría alcanzó los 219.400 forintos (688,05€), y creció un 11,3% con respecto al mismo período del año anterior.

Debido al incremento en los precios al consumo, los salarios reales aumentaron un 8,3% en dicho ejercicio. El 1 de enero de 2019 los salarios mínimos aumentaron un 8%, tanto para los trabajadores cualificados como para los no cualificados, con lo que se situaron en 149.000 forintos (465,64 €) para los no cualificados y en 195.000 forintos (609,34 €) para los cualificados. En el período enero – Junio de 2019, el salario medio bruto se sitúa en 359.500 forintos (1.121,44€) y el salario medio neto se sitúa en 239.000 forintos (745,55€), ambos han experimentado un crecimiento del 10,6% con respecto al mismo período del año anterior.

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PIB per capita y distribución de la renta

Según la información proporcionada por Eurostat, el PIB per cápita real para Hungría en función de la paridad de poder adquisitivo para el año 2018 alcanzó el valor de 21.700€ (en unidades PPs), mientras que el valor medio para el conjunto de la UE fue en el mismo año de 30.900€lo que supone que la capacidad de compra en Hungría alcanza el 70,22%de la capacidad de compra de la media europea, un 2,2% más que en 2017 cuando la capacidad de compra  se situó en el  68% de dicha media. Esta proporción ha ido en aumento desde la adhesión de Hungría a la UE en 2004. Así, esta cifra ascendía a 13.700 € PPs en dicho año, siendo la media de la UE 22.500 € PPs (es decir, suponía un 61% de la media comunitaria). En el año 2009, justo después de la crisis financiera mundial, el PIB de Hungría era de 15.600 € PPs con un valor medio de la UE de 24.500 € PPs (el 64% de la media comunitaria).

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Sector primario

Hungría posee 5,35 millones de hectáreas de tierra dedicada a la agricultura, que equivale al 57% de la superficie total del país. Incluyendo los bosques, el área total de tierra productiva se eleva a 7,4 millones de hectáreas. De los 5,3 millones de hectáreas de tierra dedicada a la agricultura, 4,3 millones de hectáreas corresponden a terreno de cultivo, 94.400hectáreas corresponden a cultivos frutales, 68.500a viñedos, 38.563a huertos y 790.000 hectáreas a pastos.

El país abastece la demanda interna de la mayoría de los productos agrícolas, y las exportaciones superan sustancialmente sus importaciones. Los cultivos principales son maíz, trigo, girasol, colza, alfalfa, patata, remolacha azucarera, uva, miel y verduras y frutas variadas.

En ganadería, porcino y aves de corral, así como la producción de leche y huevos, son también industrias importantes.

La agricultura y la viticultura tradicionalmente han jugado un importante papel en la economía. El sector primario tiene relativa relevancia para la balanza comercial, siendo exportador neto. Obtiene elevados rendimientos gracias a la tierra fértil y un clima favorable, lo que permite abordar cultivos exigentes.

El ingreso en la UE en 2004, no solo acabó con las barreras de protección aduanera de Hungría contra las importaciones de productos de otros países miembros, sino que la política agraria común (PAC), hizo reorganizar el sistema de subvenciones.

La productividad media de las explotaciones húngaras está por debajo de los niveles de la UE, aunque también hay granjas productivas con métodos y tecnología moderna.

En cuanto a la contribución de este sector a la economía húngara, el peso de la agricultura supuso, en 2018, alrededor de un 4,2% del PIB.

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Sector secundario

El sector secundario supuso en torno al 24,8%% del PIB húngaro en 2018. Alrededor de un 63% de la producción industrial se destina a la exportación.

A pesar de la crisis, la presencia en los últimos años de inversión extranjera ha servido para que muchas de estas industrias tengan un comportamiento más dinámico. Es una industria en general competitiva con una mano de obra cualificada a coste todavía atractivo. La industria presenta un comportamiento altamente dinámico, con numerosas compañías extranjeras presentes en el país, sobre todo desde la entrada del país en la Unión Europea. De hecho, Hungría se ha convertido en los últimos años en un punto de atracción de inversiones extranjeras, debido a su gran potencial como plataforma logística y de fabricación (con moderados costes salariales) para toda la región de Centro-Europa.

El equipamiento para automoción es un subsector a destacar, encabezado por la industria de componentes de automoción. Hungría se ha establecido como base de producción de este tipo de componentes con costes salariales todavía relativamente bajos para cadenas de montaje con sede en la UE aunque la escasez de mano de obra cualificada está repercutiendo en los costes laborales. Algunos de los inversores principales de la industria de automoción son Audi, Mercedes, o Suzuki. En los últimos años se han concretado importantes inversiones de multinacionales como GM, Mercedes, Audi, para ampliar la capacidad de producción de sus plantas. Tras las inversiones realizadas en los últimos años por parte de varias empresas extranjeras, ha aumentado todavía más el peso del sector de automóvil dentro de la industria húngara, superando en 2018 el 27% de la producción industrial.

En el año 2016 el valor de las exportaciones de productos industriales alcanzó un importe de 58.974 millones de euros, lo que supone un aumento del 1,92% con respecto al valor de las exportaciones del año 2015 (57.865 millones de euros). En el año 2017, el valor de las exportaciones continuó aumentando hasta alcanzar 63.038 millones de euros. Por ultimo, en el año 2018, el valor de las exportaciones experimentó un ligero aumento con respecto al año 2017, alcanzando un importe de 64.375 millones de euros.

La mayoría de los productos exportados de este tipo de industria son equipamiento para transporte (automóviles), que representa un 35%de la producción. Las exportaciones de este tipo de productos aumentaron un4,8%, con respecto a 2015 y las importaciones un 7,1%.

El equipamiento electrónico y óptico representa un 16%de la producción. Este subsector ha visto impulsado su crecimiento en parte por inversiones extranjeras en campos como telecomunicaciones móviles y otros equipamientos de tecnología avanzada.

La industria química y farmacéutica también es importante para el país. Muchas farmacéuticas tienen sus propios programas de investigación y desarrollo. El país se ha convertido en una base de producción para compuestos patentados bajo licencia, así como para genéricos de alta calidad.

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Sector terciario

Hungría es una economía en la que el sector servicios presenta en 2018 una contribución al PIB en torno al 65,7%.

En el año 2018, la industria de la construcción representa aproximadamente el 4,5%del PIB de Hungría, aunque hay variaciones debido a factores estacionales en la contratación. La construcción de vivienda experimentó un boom en 2001-03, debido principalmente a un programa de subvenciones estatales para préstamos hipotecarios que liberó la demanda de inmuebles y viviendas de nueva construcción. El mercado creció considerablemente desde entonces en número de residencias construidas, a pesar del corte en las subvenciones de las hipotecas y los altos tipos de interés del forinto, hasta la llegada de la crisis de 2008. Tras encadenar 8 trimestres consecutivos de caídas, la industria de la construcción en Hungría bajó hasta los 6.400 millones de euros en 2010. El descenso ha sido notable en todos los subsectores, siendo la construcción de infraestructuras y carreteras donde la caída de la inversión fue mayor. Esta situación se ha invertido a partir del último trimestre de 2013 y a lo largo de todo el año 2014 gracias a los cuantiosos fondos de la U. E, que han permitido el relanzamiento de la obra pública en infraestructuras.

El gobierno ha tomado varias medidas desde 2015 que están comenzando a traducirse en un aumento de la construcción de vivienda como por ejemplo las subvenciones para la compra de viviendas para familias con más de tres hijos y la reducción del tipo general del IVA desde el 27% al 5% para venta de nuevas viviendas hasta enero de 2020 están impulsando la demanda. El número de permisos de construcción emitidos en 2018 se han reducido un 3,4% con respecto al año anterior. 2018fue un año de crecimiento para el sector de la construcción, principalmente el de la construcción residencial, con aumentos interanuales de hasta un 41,5% respecto de2017.

En 2018 también podría tener un impacto positivo en este sector la reanudación de las inversiones financiadas por la UE.

En cuanto al turismo, hay que decir que este sector ocupa un lugar destacado por su aportación al PIB y goza de una amplia oferta turística (actividades culturales, aguas termales, gastronomía...). Tras el descenso en la tasa de crecimiento en los años 2008-2009 derivado de la crisis económica, el sector turismo en Hungría presenta un constante crecimiento desde el año 2010, convirtiéndose en uno de los sectores principales de la economía nacional. El sector ha experimentado un aumento en todos los datos de referencia, tanto en el número de visitantes extranjeros como en el turismo interno. Budapest concentra una tercera parte del turismo total de la nación. Según los datos estadísticos presentados por la Agencia de Turismo Nacional Húngara correspondiente a2015, el sector turismo generó 1.843.000 millones de forintos, lo que representó el 6% del PIB o un 9,7%% si hablamos de turismo amplio, y 412.000 puestos de trabajo (10%del total nacional). En el año 2018, el sector contribuyó al PIB de Hungría de manera directa en un 6,84%; sumando además las industrias auxiliares del sector, la aportación aumenta hasta un 10,74% del PIB. Asimismo, el sector empleó a un 10% del total de trabajadores del país de manera directa. Teniendo en cuenta la industria dependiente del turismo, la cifra de empleo aumenta hasta el 13,2%del total de trabajadores del país, lo que supone aproximadamente 428.000 puestos de trabajo.

De acuerdo con datos de la Oficina Central de Estadística de Hungría (KSH), en 2016 aumentaron tanto el número de pernoctaciones como de visitantes en un 2,67% y un 5,22% respectivamente principalmente provenientes de Alemania, Reino Unido, Austria y Rumanía. Esta tendencia se ha mantenido desde 2012, y en 2018 alcanzó el récord tanto en pernoctaciones de turistas nacionales como internacionales. En cuanto a las pernoctaciones, se registraron 15,34 millones durante 2018, un 2,67%más que en 2017.

En los últimos años se ha desarrollado un subsector de los servicios relacionados con el sector I+D, tecnología, consultoría e informática como es el caso de los call-centers por ofrecer condiciones laborales y salariales muy competitivas.

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