Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

 

Aunque el peso del sector primario en la economía se reduce, éste sigue siendo un sector clave. En 2016 generó 173.000 empleos y la producción agrícola bruta se valoró en 6.920 millones de euros.

Las temperaturas suaves, gracias a la influencia de la corriente del Golfo, una pluviosidad adecuada y una baja densidad de población, permiten una ganadería extensiva, de forma que la cría de ganado domina la producción agraria, el 81% del área agrícola está destinada a la producción de trigo, cebada, avena y heno. En cuanto a los cultivos, destacan la producción de champiñones, patatas, verduras, frutas y bulbos. El número de granjas en 2016 fue de 139.600 y su tamaño medio 32,5 hectáreas.

El sector industrial y de construcción en Irlanda emplea alrededor de 407.500 personas, un 18% de la población total en 2017.

El sector industrial y de la construcción en Irlanda generó en 2016 un VAB de 36,42% del PIB, un 1,99% menos que el año anterior y primer año en caída desde el año 2009. En 2014 cae también el número de empresas presentes en este sector de la economía, pasando de 77.898 empresas en 2008 a 64.850 en 2014. En 2016 el valor de la producción industrial ascendió a 133,3 miles de millones de euros; el valor de los proyectos de construcción ese mismo año ascendió a 19 miles de millones de euros.

En cuanto a la composición de la facturación del sector, en 2016 el sector farmacéutico suponía el 43,7% del total de la facturación del sector, sufriendo un importante aumento respecto a la cifra de 2014 del 28,5%. La industria manufacturera alimentaria y el sector de los productos químicos mantienen un 16,1% y un 12% respectivamente en 2016. El sector de la informática y la electrónica ha aumentado su contribución a la facturación total del sector desde un 10,5% en 2014 a un 11% en 2016.

El sector secundario se caracteriza por una clara dicotomía entre las empresas modernas y las tradicionales. Las primeras se encuentran en la fabricación de productos farmacéuticos, químicos, informáticos, ópticos y electrónicos y en los suministros médicos; y las segundas se emplean en el resto de subsectores.

En 2016 el sector servicios generó el 59,6% del VAB del país. El sector es el más importante en términos de empresas activas e incluye una amplia gama de actividades: telecomunicaciones, transporte, actividades financieras, comunicación y entretenimiento, entre otras.

En marzo de 2017 existían 5.953.122 suscripciones de telefonía móvil en un país con 4.712.200 de habitantes, determina que la penetración de la telefonía móvil basada en la población era del 126,3% incluye el acceso a banda ancha. El consumo medio mensual por usuario ha pasado de los 34€ en 2010 a los 22,1€ en 2017 debido no sólo a la crisis, sino también a la bajada de los precios de las operadoras y la existencia de planes combinados de teléfono fijo y banda ancha, entre otros factores.

El sector bancario irlandés está integrado por dos segmentos claramente diferenciados:

Los bancos comerciales locales, que fueron severamente afectados por la crisis financiera, lo que llevó al gobierno a nacionalizar total o parcialmente buena parte de las instituciones y a reestructurar algunas de ellas. Ha experimentado, no obstante, una notable mejoría.

La banca ligada a las multinacionales presentes en Irlanda, que no se ha visto castigada por la crisis irlandesa, ya que actúa globalmente. En este sentido, cabría señalar que el International Financial Services Centre de Dublín actúa como ciudad financiera, con más de 500 empresas internacionales, con más de 38.000 trabajadores dedicados a servicios de banca, seguros, fondos de inversión, tesorería y leasing aeronáutico principalmente, que general el 7,4% del PIB de la República y suponen el 5% de la actividad financiera de la Unión. 



 

 

   

 

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Precios (minoristas y mayoristas)

El nivel de precios es mayor al de España pero en línea con el nivel salarial del país.

Por regla general, en Irlanda el sistema de precios esta desarrollado dentro de un grado aceptable de competitividad. A pesar de ser una isla y no contar con una población muy elevada, la proximidad al Reino Unido y la pertenencia a la Unión Europea hacen que el abastecimiento sea adecuado, sin observarse barreras, ni legales ni de facto, que limiten la competencia.

Datos de inflación de los últimos años (IPC armonizado, variación anual promedio):

Año IPC
2015 0,00%
2016 -0,20%
2017 0,30%
2018 0,70%

Fuente: CSO Ireland. Última actualización: 16-08-2019.

La inflación entre julio de 2018 y julio de 2019 fue del 0,5%. Las variaciones positivas más llamativas se produjeron en: Hogar, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+4,0%); Bebidas alcohólicas y tabaco (+2,5%); Restaurantes y hoteles (+2,3%) y Educación (+1,7%). Han sufrido descensos los precios de: Comunicaciones (-6,8%); Mobiliario, equipamiento y mantenimiento del hogar (-3,8%); Ropa y calzado (-1,6%) y Transporte (-1,2%).

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

La mejora considerable en las finanzas públicas ha permitido al Gobierno irlandés aumentar el nivel de gasto durante los últimos años en infraestructuras esenciales, de forma sostenible y con un diseño y enfoque a largo plazo. A tal efecto, el Gobierno presentó en 2015 el “Capital Plan”, un nuevo marco de inversión en infraestructuras de 42.000 millones de euros para el período 2016-2021. El Plan es fiscalmente sólido y prioriza el gasto en aquellas áreas de mayor necesidad a medida que la economía continúa su recuperación.

El plan combina la inversión directa por parte del Ministerio de Economía de 27.000 millones de euros, inversiones mediante PPP (por sus siglas en inglés, Public Private Partnership), es decir, con cofinanciación de capital privado (aproximadamente 500 millones de euros) y la inversión a nivel estatal de alrededor de 14.500 millones de euros. En total, este paquete de inversión respaldado por el Estado representará más del 3,5% del PIB cada año entre 2016 y 2021.

El paquete de inversión por parte del Ministerio de Economía junto a las PPP está destinado principalmente a atender las necesidades prioritarias en el transporte, la educación, la vivienda y la salud. Se realizarán inversiones en transporte público, incluyendo el inicio del proyecto de metro en Dublín, escuelas nuevas, centros de salud de cuidado continuo y atención primaria, así como nuevas viviendas sociales.

Por su parte, el paquete restante de 14.500 millones se destinará a inversión de empresas estatales, principalmente en infraestructura de energía, incluyendo las energías renovables y dispositivos como los contadores inteligentes, y la mejora de las infraestructuras de suministro de aguas y gestión de aguas residuales.

En junio de 2018, el gobierno presentó bajo el plan “Project Ireland 2040” el programa Linking people and places, que comprende cerca de 25.000 millones de euros para la inversión en transporte, turismo e infraestructuras en los próximos 10 años. Del total, 8.600 millones se dedicarán a la inversión en transporte público, 6.600 millones para mejorar la red de carreteras nacionales y 4.800 millones de euros en aeropuertos y puertos internacionales.

Carreteras:

Hasta agosto de 2015 la National Roads Authority (NRA) era la agencia responsable de la construcción y mantenimiento de la red de carreteras. Actualmente, la Transport Infrastructure Ireland (TII) es la encargada de llevar a cabo esas funciones, tras la fusión entre la Railway Procurement Agency (RPA) y la NRA.

La red de carreteras sigue siendo el principal medio para la comunicación interna de Irlanda. En el caso de los puentes, el Eirspan Bridge Management System establece un programa de mantenimiento y evaluación continua de los mismos en las carreteras secundarias.

La red de carreteras nacional ha crecido hasta alcanzar los 5.332 kilómetros construidos (National Roads Network Indicators 2018, TII, abril 2019), de los cuales 916 kilómetros son de autopistas, 320 mantenidos mediante PPP. La Transport Infrastructure Ireland mantiene las redes que suponen el 45% del transporte total por carretera del país. En cuanto a la red de carreteras nacionales primaria, supone aproximadamente el 50% del total de carreteras del país.

El Ministerio de Transportes, Turismo y Deporte ha asignado a la TII para 2019 286 millones de euros para el mantenimiento y mejora de la red vial nacional.

En 2011, la NRA llevó a cabo un informe sobre el estado de las carreteras siguiendo los estándares internacionales marcados por el Índice de Rugosidad Internacional (IRI según sus siglas en inglés). Dicho patrón establece una escala de 2 a 14, siendo el menor (IRI=2) el valor para una conducción muy suave a velocidades superiores a 120 km/h y el mayor (IRI=14) el valor para una conducción muy rugosa a velocidades por encima de 30 km/h. El estudio concluye que las condiciones de las carreteras han mejorado en el periodo 2004-2011 hasta situarse en un valor IRI=3. Esto indica una muy buena situación de las carreteras ya que se sitúa 1 punto por encima del mínimo valor (IRI=2) descrito con anterioridad y el siguiente (IRI=4), conducción suave a velocidades de 100-120 km/h. En 2017, el 67% de la red de carreteras tenía una IRI muy buena. En 2010, 738 km de autovías conectaban Dublín con ciudades como Belfast, Cork, Limerick, Galway y Waterford. Además, las mejoras llevadas a cabo en la M50 fueron finalizadas para evitar la saturación de vehículos que cada día circulaban por la misma, unos 145.000 (Annual Report and Financial Statements 2018, TII, 2019).

En 2018, el tráfico se incrementó en un 0,5% principalmente en autopistas, lo que refleja un importante aumento del tráfico, debido en parte a la mejora económica experimentada en los últimos años.

Los tiempos de desplazamiento aproximados desde la M50 son los siguientes: 

Ruta
Tiempo de desplazamiento
Dublín – frontera
1 hora y 10 minutos
Dublín – Cork
2 horas y 50 minutos
Dublín – Galway
2 horas y 25 minutos
Dublín – Limerick
2 horas y 25 minutos
Dublín – Waterford
2 horas
  
 

El tráfico de mercancías por carretera aumentó en 2013 después de cuatro años consecutivos cayendo, y la tendencia continúa al alza sobre todo en los centros económicos próximos a los principales puertos. Durante 2017 se transportaron por carretera 11.759 millones de toneladas por kilómetro, un 1,7% más que el año anterior (Transport Omnibus 2017, CSO Ireland, octubre 2018).

Ferrocarriles:

La red ferroviaria es radial, con centro en Dublín, y tiene escasa densidad. El Irish Rail (Iarnród Éireann), perteneciente a Córas Iompair Éireann (CIE, la corporación pública que se encarga de gestionar el grueso de las infraestructuras y transporte públicos), gestiona las comunicaciones por ferrocarril entre los principales centros urbanos y opera el puerto marítimo de Rosslare.

Los últimos datos de 2018 cifran en 48 millones los pasajeros que utilizaron el ferrocarril (Bus & Rail Statistics, National Transport Authority, marzo 2019). Este dato supera al de 2017 en un 5,4%, y supone el segundo servicio de transporte público más utilizado (17,9%).

La red ferroviaria muestra notables deficiencias, tanto por la escasa densidad de la red como en relación con su electrificación. La distribución de la población en el país no favorece el desarrollo de una amplia red ferroviaria y, en cambio, sí que fomenta el transporte por carretera. De hecho, el autobús es una opción más atractiva para aquellos que no poseen vehículo propio, por una cuestión de costes y frecuencia del servicio.

Desde 2004 está en funcionamiento un sistema híbrido de tranvía-cercanías denominado LUAS, que conecta los alrededores del sur y oeste de Dublín con el centro. Desde diciembre de 2017 se están llevando a cabo las obras de extensión de uno de los dos tramos del LUAS para unirlo con el otro. Ello conectará la zona noroeste de Dublín con la zona sur. Además, se empieza a replantear la posibilidad de retomar dos antiguos proyectos de nuevas líneas: LUAS Liberties y LUAS Lucan. Existe también un servicio suburbano (DART-Dublin Area Rapid Transit) bordeando la costa de Dublín, inaugurado en 1834.

Entre los proyectos financiados por el Capital Plan lanzado por el gobierno para el periodo 2016-2021, se encuentra el proyecto del Metro Norte de Dublín, que se lleva posponiendo desde 2007. Se trata de una línea de 16,5 kilómetros que conectará el parque de St. Stephen’s Green con Swords a través del aeropuerto de Dublín. Se espera que las obras de construcción comiencen en 2021 y que la nueva línea de tren esté abierta a los pasajeros en 2026 o 2027.

Puertos:

Los puertos irlandeses juegan un papel muy importante, ya que en torno al 90% del volumen del comercio exterior del país se gestiona por transporte marítimo. Según los últimos datos disponibles relativos a 2018, en los puertos se movieron unos 4,5 millones de pasajeros y el volumen de mercancías a granel fue de 31,3 millones de toneladas, un 3% más que en 2017. El valor de las mercancías importadas y exportadas en 2018 se incrementó un 14% y un 15% respectivamente, resultando en un superávit comercial de 50.659 millones de euros (Irish Maritime Transport Economist 2018, IMDO, abril 2019).

En 2018, el puerto de Shannon Foynes en Limerick fue el líder en transporte de mercancía a granel (34%), seguido por el puerto de Cork (24%) y Dublín (22%). En relación con el tráfico de líquidos, el puerto de Cork lideró las estadísticas (44%) seguido de Dublín (38%). Por su parte, el puerto de Dublín obtuvo el primer puesto en el tráfico Lift-On/ Lift-Off y Roll-On/ Roll-Off, con un 58% de cuota. Dublín también fue líder en el transporte de personas con un 34%, seguido por Belfast (32%) y Cork (27%).

Gran Bretaña e Irlanda del Norte siguen siendo las principales áreas de intercambio con los puertos de Irlanda, y supusieron el 40% del total de intercambio de mercancías en 2018 (Statistics of Port Traffic 2018, CSO Ireland, junio 2019). El resto de países de la Unión Europea acumularon el 34% del tráfico comercial, mientras que otros puertos no europeos supusieron el 15% de los movimientos.

Las rutas entre Dublín y tres puertos del Reino Unido - Holyhead, Liverpool y Milford Haven- han sido las más transitadas en cuanto a la importación de mercancías en 2018. Las rutas Dublín-Liverpool y Dublín-Holyhead fueron también las más transitadas en términos de bienes exportados.

Entre las empresas que enlazan la isla con Gran Bretaña y Europa las más destacadas son P&O Irish Sea, Irish Ferries, Stena Line, Brittany Ferries y Swansea Cork Ferries. El Puerto de Dublín tiene un servicio regular de ferry a Cherbourg, Francia. En mayo de 2018, Brittany Ferries inauguró la línea de ferry Santander-Cork.

Además de este puerto, destacan con importantes cifras de tráfico los puertos de Cork, Drogheda, Shannon Foynes y Waterford. Según los últimos datos, correspondientes al año 2018, de toda la mercancía traficada, el 54,3% corresponde a mercancía a granel (tanto líquida como seca), el 29,1% a mercancía rodada (Roll-On/ Roll-Off) y el 13,9% en buques de carga izada (Lift On/Lift-Off). El resto corresponde a mercancía llegada en contenedores y descargada mediante grúas.

Aeropuertos:

Los tres principales aeropuertos de Irlanda son, por orden, Dublín, Cork y Shannon. En 2018 gestionaron el 96% del tráfico aéreo del país. La Autoridad Aeroportuaria de Dublín (DAA) ha invertido desde 2005 alrededor de 1.600 millones de euros en estos tres aeropuertos, que en 2017 empleaban a 143.745 personas, 21.635 de forma directa (Ireland’s main airports: An economic profile, Oireachtas Library & Research Service, julio 2018).

En 2018, más de 36,5 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos irlandeses, un aumento del 6,1% respecto al año anterior (Aviation Statistics Q4 and Year 2018, CSO Ireland, abril 2019). En total se operaron más de 266.000 vuelos comerciales. Dublín representó el 83,6% de los vuelos (222.692), mientras que Cork operó el 7,7% del total (20.441).

Además de los aeropuertos internacionales (Dublín, Cork, Shannon y Knock), que ofrecen conexiones frecuentes fundamentalmente con Europa y Estados Unidos, Irlanda cuenta con otros aeropuertos (Kerry, Waterford, Sligo, Galway y Donegal) que ofrecen cobertura nacional.

En 2018, las rutas más importantes desde el aeropuerto de Dublín fueron Londres-Heathrow, Londres-Gatwick y Amsterdam-Schiphol, mientras que desde Cork los destinos más populares fueron Londres y Ámsterdam. Los tres países más populares de origen / destino fueron el Reino Unido, EE. UU. y España, que conjuntamente supusieron el 58,2% del total de pasajeros.

La nueva zona de embarque de la Terminal 1 (Pier D) del aeropuerto de Dublín fue inaugurada en 2007. La zona de salidas, con 15.000 metros cuadrados y 12 puertas de embarque, puede albergar hasta 10 millones de viajeros anualmente. La inversión total de este proyecto fue de 120 millones de euros.

En 2010, se produjo la apertura de la nueva Terminal 2 (T2) en el aeropuerto de Dublín, cuya construcción duró cinco años y cuyo coste total ascendió a 609 millones de euros. Esta terminal dispone de 75.000 metros cuadrados y es utilizada por las siguientes compañías: Aer Lingus, Etihad Airways, American Airlines, Continental (United) Airlines, Delta Airlines y US Airways. Esta terminal puede acoger a 15 millones de pasajeros al año y está conectada con la T1.

Para el periodo 2017-2019, se proporciona apoyo financiero a las aerolíneas que generen un volumen de tráfico superior al del año anterior, mediante el reembolso de los cargos por servicio de pasajeros bajo el programa GROWTH Incentive Scheme.

Por otra parte, los cinco aeropuertos principales de Irlanda manejaron un total de 157.364 toneladas de carga en 2018, de las cuales 143.708 toneladas corresponden al aeropuerto de Dublín, el 91,3% del total.

Vías fluviales:

El río más importante de Irlanda es el Shannon, con 386 kilómetros, el de mayor longitud tanto de Gran Bretaña como de Irlanda, que separa el interior del país de la costa oeste de Irlanda. El río se desarrolla a lo largo de tres lagos o loughs en su curso: el Lough Allen, el Lough Ree y el Lough Derg. De ellos, el Lough Derg es el mayor. El río Shannon desemboca en el Océano Atlántico a la altura de Limerick en el estuario que lleva el nombre del propio río. Otros ríos importantes son el Liffey, el Lee, el Blackwater, el Nore, el Suir, el Barrow y el Boyne.

En el siglo XIX se construyeron canales que conectaban el río Shannon con Dublín. Fueron importantes para el transporte de bienes y mercancías antes de la llegada del ferrocarril. Los más importantes fueron el Gran Canal de Irlanda (Grand Canal of Ireland), situado más al sur, y el Canal Real de Irlanda (Royal Canal of Ireland), más al norte.

Aunque existen algunos puertos comerciales emplazados en la desembocadura de algunos ríos, como el New Ross Port situado a 32 kilómetros del mar en el río Barrow, actualmente los ríos y canales se usan para el transporte recreativo de pasajeros. El Waterways Ireland es una de las seis instituciones para la gestión de la isla a nivel global establecidas bajo el acuerdo irlandés-británico de 1999 y se encarga de la gestión, mantenimiento, desarrollo y restauración de las vías fluviales navegables de la isla, principalmente para fines recreativos, que serían: la navegación por el Barrow, el Gran Canal, el Real Canal, la vía fluvial que une el Erne (río del Norte de Irlanda) y el Shannon, la navegación por el Shannon, la navegación por el Erne y por el Lower Bann. Estas dos últimas están situadas en Irlanda del Norte y suponen unos 1.000 km de recorrido.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Tras una situación en el mercado de trabajo en décadas anteriores que podía considerarse como de pleno empleo, la recesión provocó subidas continuadas en la tasa de desempleo, llegando a cifras cercanas al 15% en los primeros trimestres de 2012. No obstante, el aumento del empleo a partir del último trimestre de 2012 ha dado como resultado una tasa de paro del 4,6% al término de julio de 2019. (Monthly Unemployment, CSO Ireland, julio 2019).

Al término de junio de 2019, Irlanda contaba con una población activa de 2.430.800 personas, de las cuales 130.800 estaban desempleadas (Labour Force Survey Q2 2019, CSO Ireland, agosto 2019).

Durante el segundo trimestre de 2019, la creación de empleo respecto al mismo periodo en 2018 fue del 2,0% (45.000 puestos de trabajo) y se extendió a la inmensa mayoría de sectores económicos (once de los catorce), siendo especialmente intensa en los sectores de Transporte y almacenamiento (+8,6%) y Educación (+7,8%). La mayor caída del empleo se registró en el sector de Agricultura, silvicultura y pesca (-4,7%).

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PIB per capita y distribución de la renta

Irlanda es uno de los países de la Unión Europea con las rentas más altas. La evolución del PIB por habitante en Irlanda es la siguiente:  

Año 2013 2014 2015 2016 2017 2018
PIB per cápita (euros) 38.932 41.938 56.068 57.322 61.999 66.716

Fuente: National Income and Expenditure 2018, CSO Ireland. Última actualización: 11-07-2019.

Asimismo, Irlanda en 2015 (dato más actualizado) obtiene una puntuación de 31,8 en el Índice de Gini, un coeficiente elaborado por el Banco Mundial para estimar la desigualdad en la distribución de la riqueza en una población (Gini Index, World Bank Development Research Group, agosto 2019). El valor medio de este índice es de 25 puntos en los países más equitativos y de 50 en los menos equitativos.

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Sector primario

ConceptoUnidad Ganadera (2018) 
Reses6.593.500
Ovejas3.743.500
Cerdos1.527.200

Fuente: CSO Ireland. Última actualización: 14-02-2019.

Irlanda cubre un área de 6,9 millones de hectáreas, de ellas 4,4 millones están destinadas a la agricultura y 730.000 ha. a la silvicultura, principalmente de bosques de coníferas. Cabría destacar que, por su carácter insular, Irlanda está en gran medida libre de enfermedades perjudiciales para el desarrollo forestal.

El informe Food Harvest 2020, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, fija el objetivo sobre el crecimiento, inteligente y sostenible, de la agricultura, silvicultura y pesca hasta 2020. De este modo, plantea un crecimiento de 1.500 millones de euros del VAB (cerca de un 7%) y un 40% sobre las exportaciones. En el periodo 2013-2018 la Hacienda Pública irlandesa realizó una inversión de 672 millones de euros, 168 al año.

Por lo que se refiere a la pesca, Irlanda posee un gran potencial dada su condición insular, los 7.500 kilómetros de longitud de sus costas, así como los ríos Shannon y Erne y los lagos que forman en sus respectivos recorridos, que atraen a gran número de turistas para la pesca del salmón y la trucha. Dentro de los productos exportados destacan la caballa, el salmón (fresco o ahumado), los mejillones, el bacalao, el abadejo, la merluza y algunas clases de marisco, especialmente las gambas y los cangrejos. En cualquier caso, el consumo de pescado es reducido comparado con el de otros países europeos, si bien en los últimos años ha empezado a incrementarse. En 2018, la pesca generó 14.000 empleos y 1.150 millones de euros, representando un aumento del 6,4% respecto al año anterior. En dicho informe, además, el Gobierno revela la línea estratégica marcada para los próximos años de cara a potenciar el crecimiento del sector. Se estima que la facturación supere los 6.400 millones de euros para 2020 y pueda duplicar el valor de la riqueza oceánica de Irlanda para 2030, alcanzando el 2,4% del PIB.

Aunque el peso del sector primario en la economía se reduce, éste sigue siendo un sector clave. En la actualidad genera 173.000 empleos, lo que representa un 7,7% del empleo total (Annual Review and Outlook 2019, Department of Agriculture, Food and the Marine, julio 2019). Esta cifra aumenta hasta un 10-14% en zonas fuera de la región Centro-Este y Dublín. En 2018, la producción agrícola bruta se valoró en 8.182 millones de euros (Output, Input and Income in Agriculture Final Estimate 2018, CSO Ireland, junio 2019), lo que supone un incremento del 1,2% respecto al año anterior.

Las temperaturas suaves, gracias a la influencia de la corriente del Golfo, una pluviosidad adecuada y una baja densidad de población permiten una ganadería extensiva, de forma que la cría de ganado domina la producción agraria. El 81% del área agrícola está destinada a la producción de trigo, cebada, avena y heno. En cuanto a los cultivos, destacan la producción de champiñones, patatas, verduras, frutas y bulbos. Según la publicación más reciente, el número de granjas en 2016 era de 137.500 y su tamaño medio 32,4 hectáreas (Farm Structure Survey 2016, CSO Ireland, mayo 2018). 

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Sector secundario

El sector industrial y de construcción en Irlanda emplea alrededor de 424.700 personas, un 18,6% de la población activa en 2018 (Labour Force Survey Q2 2019, CSO Ireland, agosto 2019).

El sector industrial y de la construcción en Irlanda generó en 2018 un VAB de 39,4% del PIB, un 1% más que el año anterior. En 2017, el número de empresas presentes en este sector de la economía fue 76.072 (Business Demography 2017, CSO Ireland, julio 2019), recuperando niveles precrisis (se pasó de 77.898 empresas en 2008 a 64.850 en 2014, fundamentalmente aquellas relacionadas con la construcción). En 2018, el valor de la producción industrial ascendió a 121.442 millones de euros (Irish Industrial Production by Sector 2018, CSO Ireland, julio 2019), mientras que el valor de los proyectos de construcción ese mismo año ascendió a 27.284 millones de euros (National Income and Expenditure 2018, CSO Ireland, julio 2019).

En cuanto a la composición del sector, en 2018 el sector farmacéutico suponía el 39,3% del total de la facturación industrial, experimentado un incremento del 7,4% respecto a la cifra de 2017. La industria manufacturera alimentaria y el sector de los productos químicos mantienen un 19,4% y un 10,6% respectivamente en 2018. El sector de la informática y la electrónica ha aumentado su contribución a la facturación total del sector desde un 10,3% en 2017 a un 11% en 2018.

El sector secundario se caracteriza por una clara dicotomía entre las empresas modernas y las tradicionales. Las primeras se encuentran en la fabricación de productos farmacéuticos, químicos, informáticos, ópticos y electrónicos y en los suministros médicos; y las segundas se emplean en el resto de subsectores.

Así, el sector farmaquímico es uno de los grandes puntales de la economía irlandesa. Nueve de cada diez principales empresas farmacéuticas mundiales tienen presencia en Irlanda. El país exportó en 2014 medicinas valoradas en 64.000 millones de euros y pasó a convertirse en el principal exportador neto de productos farmacéuticos en la UE. En 2018, las exportaciones fueron de 86.100 millones de euros, representando un incremento del 27% respecto a 2017 (Goods Exports and Imports December 2018, CSO Ireland, febrero 2019). El sector farmacéutico en el país se ha diversificado y cuenta con centros dedicados a la producción de todas las fases del producto, desde centros de procesamiento y terminado de producto a centros de investigación y desarrollo. Sin embargo, la rebaja de impuestos para las empresas del 35% al 20% establecida en Estados Unidos podría provocar un descenso en la atracción de inversión.

Dentro este sector se encuentra el biotecnológico, que empleó a más de 6.600 especialistas en 2016. El país es ahora una localización líder para el desarrollo y la producción de este tipo de productos.

El sector de la construcción, que estuvo sumido en una profunda crisis desde que en 2007 alcanzara su punto más alto aportando el 11% del VAB y empleando a 270.000 personas, se encuentra en la senda de recuperación tras seis años de crecimiento, superando los 20.000 millones de euros de facturación en 2018 y una estimación de crecimiento del 20% en 2019 (Ireland Annual Review 2019, AECOM, enero 2019). En 2018, el sector empleó directamente a 144.000 personas (Labour Force Survey Q2 2019, CSO Ireland, agosto 2019), muy por debajo de cifra de 236.000 en 2007. Debido al aumento en el número de edificaciones, el sector se enfrenta a una posible falta de personal cualificado anual estimada de 80.000.

En cuanto a la construcción residencial, esta se mantiene todavía en niveles por debajo de los previos a la crisis. Se ha producido una reactivación del sector, y se han construido un total de 71.500 viviendas entre 2011 y 2018 (New Dwelling Completions Q2 2019, CSO Ireland, agosto 2019). No obstante, se estima que la demanda de viviendas seguirá sobrepasando a la oferta durante los próximos 4 años. Los precios han experimentado una subida importante en todo el país, situándose un 23% de los máximos en la era del Tigre Celta. En el periodo comprendido entre junio de 2018 y junio de 2019, los precios se incrementaron de media en un 2,0% (Residential Property Price Index June 2019, CSO Ireland, agosto 2019). Para evitar problemas financieros asociados a la recuperación del sector, recientemente el gobierno introdujo medidas para limitar el importe máximo de las hipotecas en relación con el precio de la vivienda.

A ello hay que sumarle el grave problema que está sufriendo el mercado inmobiliario de alquiler. Ante la reciente introducción de un impuesto inmobiliario del 0,18% del valor de mercado del inmueble que grava las rentas de alquiler, se está produciendo una masiva venta de propiedades que ha provocado una mini burbuja en el sector inmobiliario, con subidas en los precios de venta. Esto ha provocado una importante caída del número de casas disponibles para ser alquiladas, lo que, junto con el auge de inmigración, ha generado una crisis en el sector inmobiliario de alquiler, en el que los precios experimentan fuertes subidas. En 2018, Dublín fue calificada como la ciudad de la zona euro con mayor coste de vida para los trabajadores expatriados.

La minería es un sector pequeño, que emplea alrededor de 3.900 personas y cuya facturación en 2018 fue de 677.538 euros (Irish Industrial Production by Sector 2018, CSO Ireland, julio 2019) pero Irlanda destaca como segundo mayor productor de zinc de la UE y el decimocuarto productor de plomo (Production of Mineral Raw Materials of individual Countries, World Mining Data, 2019). En cuanto a la minería no metálica, destaca la explotación de canteras para producción de áridos y la extracción de caliza azul como piedra ornamental.

En lo referente a la energía, en 2017 el consumo primario de energía fue de 11,9 mtoe (miles de toneladas en equivalentes de petróleo), lo que supuso un incremento del 0,5% de consumo energético respecto a 2016, a pesar de que la PIB creció un 7,2% en 2017 (Energy in Ireland 2018 Report, SEAI, diciembre 2018). Las previsiones indican que la demanda energética continuará en crecimiento y superará los 13 mtoe para 2020 (Ireland’s Energy Projections, SEAI, noviembre 2018).

En cuanto a las fuentes de energía, en 2017 fueron las siguientes: 76,6% de combustibles fósiles (2,1% carbón, 57,5% petróleo, 15,4% gas natural, 1,6% turba), 18,8% de electricidad, 4% renovables. Entre estas fuentes de energía destaca el crecimiento en el uso de las renovables y del gas natural (151% y 33,2% más desde 2005, respectivamente).

Asimismo, la energía se empleó en 2017 de la siguiente manera: 21,3% en la industria, 42,9% en el transporte, 22% en uso residencial, 11,8% en uso público/comercial y 2% en agricultura/pesca.

En cuanto al gas, Irlanda cuenta con una red de gasoductos que conecta las principales ciudades y se unen con la red escocesa, lo que permite las importaciones de gas del Mar del Norte. Dicha red está gestionada por Gas Networks Ireland, subsidiaria de la empresa semi-pública Ervia (antigua Bord Gáis hasta 2014, que fue comprada por Centrica, dueña de British Gas) y está formada por 13.403 kilómetros, de los cuales dos líneas conectan la República de Irlanda con Escocia (el 93% del gas proviene de allí) y la Isla de Man, y una línea conecta con Irlanda del Norte.

Desde julio de 2007 el mercado del gas está liberalizado, por lo que en la actualidad, además de Ervia, existen otras nueve empresas en el sector como: Airtricity (propiedad de la escocesa SSE), Bord Gáis Energy y Electric Ireland -que desde 2010 proveen de gas tanto a industrias como hogares- y Energia (del grupo Viridian), Flogas y Vayu (del grupo Gas Natural Fenosa), únicamente orientadas a empresas. A finales de 2018, las principales compañías de gas por cuota de mercado eran Bord Gáis Energy (45,4%), Electric Ireland (21%) y Airtricity (13,5%), mientras que PrePayPower fue la que más creció, con un incremento anual del 1,86% (2018 Electricity and Gas Retail Annual Report, CRU, julio 2019).

Con respecto al mercado de la electricidad, éste se liberalizó oficialmente en febrero de 2005 y en noviembre de 2007 entró en funcionamiento el SME (Single Electricity Market): un mercado eléctrico único en toda la isla en unión con Irlanda del Norte. En abril de 2011, el sector de la electricidad quedó desregulado permitiendo a las empresas la libre implantación de tarifas. En la actualidad existen doce compañías: Electric Ireland, Airtricity, BE Smart, Bord Gáis Energy, Energia, Panda Power, Pinergy y Just Energy-que se dedican al segmento residencial y al industrial- y Flogas, Go Power, Vayu, que actúan sólo en el ámbito no doméstico. A éstas se une Prepaypower, que opera por medio del prepago.

Con la crisis económica, la demanda energética y las emisiones de CO2 han caído y el gobierno pretende aprovechar el momento para avanzar en una mayor eficiencia y reducir la dependencia de combustibles fósiles, con el lanzamiento del Plan Nacional de Eficiencia Energética 2009-2020, aunque debido a la crisis rehicieron el programa en 2012 marcándose nuevos objetivos. En 2017 se lanzó la cuarta revisión de dicho plan, denominado NEEAP #4 2017-2020 (por sus siglas en inglés, National Energy Efficiency Action Plan).

En 2017, la contribución total de las energías renovables al consumo final bruto fue del 10,6%, y la cuota de electricidad a partir de fuentes renovables alcanzó el 30,1% (Renewable Energy in Ireland 2019 Report, SEAI, enero 2019). Aunque históricamente la energía hidroeléctrica ha sido el mayor contribuyente a las renovables en Irlanda, su peso ha disminuido a favor de la producción de electricidad a partir de energía eólica.

En 2007 se publicó el Libro Blanco de la energía, fijando el objetivo para la generación de electricidad a partir de fuentes renovables en un 15% para 2010 y un 33% en 2020. De esta manera, según el documento “Previsiones para la energía en Irlanda hasta 2020”, de la Autoridad de Energía Sostenible de Irlanda (SEAI), si el país planea cumplir con la Directiva Europea sobre Renovables (2009/28/CE), que establece el objetivo de que el 16% del consumo final bruto de energía provenga de renovables, el 40% de la electricidad debe tener un origen renovable.

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Sector terciario

En 2018, el sector servicios generó el 59,8% del VAB del país (National Income and Expenditure 2018, CSO Ireland, julio 2019). El sector es el más importante en términos de empresas activas e incluye una amplia gama de actividades: telecomunicaciones, transporte, actividades financieras, comunicación y entretenimiento, entre otras.

El mercado de las telecomunicaciones está liberalizado en Irlanda desde 2007 y cuenta con más de 30 proveedores de este servicio y 465 autorizaciones de uso del espectro concedidas. El antiguo monopolista público Eircom (desde 2006 en manos de la australiana Babcock&Brown y de los propios trabajadores de la empresa) pierde cada año cuota de mercado (40,7% en el segundo trimestre de 2019) en favor de otros operadores más importantes (Vodafone, Virgin Media, Sky, BT y AT&T) que ya acaparan un 43,8% de la industria (Irish Communications Market Q2 2019 Report, Commision for Communications Regulation, septiembre 2019).

En junio de 2019 existían 6.418.952 suscripciones de telefonía móvil, lo que supone un incremento anual del 4,9%, en un país con 4.921.500 de habitantes. Por tanto, la ratio de penetración de la telefonía móvil era del 130,4%, incluyendo el acceso a banda ancha y M2M. El consumo medio mensual por usuario ha pasado de los 34€ en 2010 a los 21,6€ en 2019 debido no sólo a la crisis, sino también a la bajada de los precios de las operadoras y la existencia de planes combinados de teléfono fijo y banda ancha, entre otros factores.

Hay tres operadores de telefonía móvil tradicional: Vodafone, Three y Eircom (la compañía Three compró O2 a Telefónica). Por otra parte, la irrupción de los operadores virtuales, con una cuota de mercado en 2014 del 3,1%, ha incrementado el número de empresas presentes en el mercado. El mayor operador virtual de Irlanda es Tesco Mobile, con un 6,4% de cuota.

Vodafone Ireland Limited forma parte del Grupo Vodafone y es actualmente la mayor empresa de telefonía móvil en Irlanda en términos de abonados activos, con un 39% de los usuarios irlandeses en el segundo trimestre de 2019.

Three, la filial irlandesa del grupo de telecomunicaciones de capital mayoritario asiático Hutchison Whampoa, se posiciona como la segunda operadora tras la compra de O2 a Telefónica, con una cuota de mercado del 35,6%.

Eircom, que actúa bajo el nombre comercial de Meteor, es la única operadora de capital irlandés en el mercado y la tercera compañía por cuota de mercado, con un 15,9%.

En relación con internet, en junio de 2019 había 1,742 millones de suscripciones a la red en el país (Irish Communications Market Q2 2019 Report, Commision for Communications Regulation, septiembre 2019), esto es, un 1,9% más con respecto al año previo debido a la expansión, sobre todo, de líneas de fibra óptica, que ya suponían el 6,9% del total de banda ancha en el segundo trimestre de 2019.

En 2018, el índice de penetración de Internet era del 93% (Digital News Report 2019, Reuters Institute, mayo 2019) y el de banda ancha en Irlanda un 82% (ICT Usage by Households 2018, CSO Ireland, agosto 2018). En este sentido, el Gobierno irlandés ha lanzado el programa National Broadband Plan, que contempla una inversión de 3.000 millones de euros durante los próximos 25 años con el objetivo de proporcionar cobertura de banda ancha de alta velocidad a todos los hogares, empresas y explotaciones agrícolas de Irlanda.

En cuanto a la televisión, Radio Telefis Eireann (RTE) es el organismo encargado del servicio público de retransmisión audiovisual. Cuenta con tres cadenas de televisión: RTE1, RTE2 y TG4, esta última en gaélico. La principal cadena independiente es TV3. Desde 2012 se dejó de emitir señal en analógico, y en la actualidad la señal digital tiene una cobertura del 98% de la población. RTE también cuenta con cinco emisoras de radio. Casi todos los hogares tienen contratados servicios audiovisuales de pago, con canales internacionales, sobre todo estadounidenses y británicos. Existen dos formas de ver televisión de pago: por cable y por satélite. La principal compañía de televisión por cable es Virgin Media Ireland (antigua UPC). Por otro lado, el principal suministrador de televisión por satélite es Sky Ireland, subsidiaria de BSkyB.

Con respecto a la prensa escrita, cuatro de cada cinco irlandeses leen el periódico de forma regular, perdiendo mucho peso la prensa tradicional frente a la prensa online. Uno de cada dos irlandeses declara informarse de las noticias a través de las redes sociales. Entre los periódicos de tirada diaria se encuentran: The Irish Independent, The Irish Times, The Irish Examiner, The Sun, Daily Mirror, Irish Daily Star y Irish Daily Mail. El grupo Independent News and Media es el agente más importante en el mercado con The Irish Independent, que es leído por 676.000 personas a diario y el número de copias vendidas es de 83.900 diarias (Irish Newspaper Circulation July to December 2018, ABC, enero 2019). El segundo periódico diurno más importante es The Irish Times, con 410.000 lectores cada día y una distribución de 58.131 copias. En términos generales, la venta física de periódicos ha caído un 10,1% respecto a 2017, mientras que el número de suscriptores digitales ha aumentado en 21.700 usuarios en el mismo periodo, un 25% más que en 2017. En 2018, el periódico TheJournal.ie fue la principal fuente de noticias online para los irlandeses.

Por otro lado, el mercado de las revistas es un sector pequeño, de temática diversa (motor, prensa rosa, moda, hogar, jardinería y comida y bebida principalmente) y muy competitivo debido a la presencia de muchas publicaciones del Reino Unido y a las que ofrecen los propios periódicos, sobre todo en sus ediciones de fin de semana.

Finalmente, el mercado del servicio postal fue liberalizado a finales de 2011, lo que supuso el fin del monopolio de An Post y la implantación de un sistema de códigos postales nacional nuevo.

El sector bancario irlandés está integrado por dos segmentos claramente diferenciados:

-Los bancos comerciales locales, que fueron severamente afectados por la crisis financiera, lo que llevó al gobierno a nacionalizar total o parcialmente buena parte de las instituciones y a reestructurar algunas de ellas. Ha experimentado, no obstante, una notable mejoría.

-La banca ligada a las multinacionales presentes en Irlanda, que no se ha visto castigada por la crisis irlandesa, ya que actúa globalmente. En este sentido, cabría señalar que el International Financial Services Centre de Dublín actúa como ciudad financiera, con más de 500 empresas internacionales, con más de 38.000 trabajadores (salario medio de 60.000 euros anuales) dedicados a servicios de banca, seguros, fondos de inversión, tesorería y leasing aeronáutico principalmente, que genera el 7,4% del PIB de la República y contribuye con 2.100 millones de euros a la Hacienda irlandesa.

El país cuenta con importantes centros tecnológicos, y es el centro europeo de las tecnologías de la información y la comunicación. La industria genera más de 37.000 puestos de trabajo y las exportaciones ascienden a 35.000 millones de euros anuales.

Cabe destacar la creciente importancia de otros sectores como: el leasing aeronáutico, que emplea directamente a 1.700 personas (Taking flight – 2018, PWC, enero 2018) y gestiona activos por valor de más de 140.000 millones de euros (Aircraft Leasing in Ireland 2007-2016, CSO Ireland, febrero 2018); el desarrollo de software, donde Irlanda destaca como segundo mayor exportador mundial y genera 16.000 millones de euros a la economía y 24.000 empleos; las tecnologías médicas (MedTech), con más de 300 empresas que emplean a 25.000 personas y unas exportaciones por valor de 12.600 millones de euros, el segundo exportador más grande de Europa; y por último, las ingenierías de productos industriales, aeroespacial y tecnologías limpias que generan 18.500 puestos de trabajo y 4.200 millones de euros anuales (Doing Business in Ireland, IDA Ireland, 2019). 

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