Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

La población de Corea del Sur es de unos 50 millones de habitantes, con casi 100.000 Km cuadrados, y de esta extensión se dedican a la agricultura el 20%. El PIB supera el billón de dólares y en los últimos años se aproxima al español.

Por sectores, los de más peso, han sido las Manufacturas (31% del PIB), Comercio y Hostelería, (11%), Inmobiliario (7 %), Finanzas (7 %), y Administración (6%). La Agricultura, Bosques y Pesca han supuesto sólo un 3 % y la minería un 0,5%. La tendencia es que el sector industrial mantenga su peso, al ser una economía volcada a la exportación y que en el pasado contó con fuerte apoyo estatal.

En el sector industrial, destaca la electrónica de consumo, los astilleros navales y los automóviles como los sectores donde Corea ocupa posiciones de primer nivel en el contexto mundial. En concreto, en automóviles se han convertido en el quinto productor mundial con 4,6 millones de vehículos producidos, de los cuales solo una cuarta parte se venden en el mercado local.

La importancia de los servicios es creciente (cerca del 60 % en términos de PIB), aunque su peso en la economía es de los más bajos dentro de la OCDE. El turismo no es muy relevante, y la construcción (próxima al 6% del PIB), de forma general, podemos decir que se encuentra estancada.

Por el lado de la demanda, Corea destaca por ser una economía con un elevado peso del comercio exterior: las exportaciones se mueven en torno al 50% del PIB y las importaciones otra cifra similar. La inversión también mantiene una cifra elevada entre los países desarrollados. El consumo privado supera el 50 % y el gasto público se sitúan en torno al 15%. del PIB. 

 

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Precios (minoristas y mayoristas)

El sistema de distribución en Corea mantiene una estructura oligopolista controlado en muchos sectores por los conglomerados empresariales, lo que determina niveles de precios intermedios y al consumo relativamente más elevados que en países de su entorno económico y similar desarrollo económico. En el sector primario en concreto se da un alto grado de intervención en determinados productos como el arroz, o el azúcar, mientras que en otros la protección comercial es todavía elevada, en muchos casos mediante restricciones regulatorias. Los márgenes de la distribución son grandes, señalando falta de competencia. El organismo que se encarga de la defensa de la competencia, la Korea Fair Trade Commission, depende directamente del Primer Ministro.

La evolución de los precios industriales en los últimos cuatro años hasta 2016 incluido han tenido un crecimiento negativo, y se han vuelto positivos solo a partir de 2017. La evolución de los precios al consumo se ha mantenido en torno al 1% de media en esos años y ha aumentado hasta el 1,9% y 1,5% a final de periodo en 2017 y 2018 respectivamente. Durante este periodo la evolución de los precios internacionales de la energía ha contribuido al bajo crecimiento interno de los precios, junto al enfriamiento de la demanda y la ralentización de la economía en general. Por otra parte el banco central, Banco de Corea, ha mantenido una política monetaria expansiva durante este periodo reduciendo sus tipos de interés de referencia a partir de la primera mitad de 2012. La primera subida del tipo central ha tenido lugar en noviembre de 2017 en que se fijó en el 1,25%, la última subida se produjo en noviembre de 2018 hasta el 1,75%, tipo todavía vigente en marzo de 2019. 

A medio plazo las previsiones apuntan a un ligero incremento de los precios pero siempre dentro del objetivo central del banco de Corea, fijado en el 2% para su política monetaria. Por un lado actúan presionando al alza el ligero repunte esperado en los precios de las materias primas, y las medidas de política económica de la administración del presidente Moon en favor de las transferencias sociales y el aumento del salario mínimo. Por otro lado la política monetaria ira normalizándose más lentamente de lo inicialmente previsto con subidas paulatinas de los tipos de interés, y el tipo del cambio del won podría tender ligeramente hacia la apreciación, aunque actúan otros factores estructurales de largo plazo. 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Corea del Sur mantiene una red amplia y moderna de infraestructuras de transporte por carretera, ferrocarril, aeropuertos, puertos y telecomunicaciones.

Comunicaciones por vía marítima

Corea es un centro de transporte logístico fundamental para el Noreste de Asia. Debido a la situación de Corea y al cierre de la única frontera terrestre (con Corea del Norte), el medio más habitual de transporte de mercancías es el barco. La infraestructura portuaria es adecuada y Corea dispone de una importante flota mercante. La principal empresa de transporte de contenedores es ahora Hyundai Merchant Marine Co (HMM), importante en el sector a nivel mundial.

 Los puertos principales son los de Busan e Incheon. Busan, al sur del país, es el sexto mayor puerto del mundo, y está especializado en contenedores (carga seca), mientras el puerto de Ulsan próximo al anterior recibe carga líquida, incluida hidrocarburos. El puerto de Incheon, próximo a Seúl es el segundo puerto en importancia del país. 

Las comunicaciones con España por mar son relativamente buenas. Los principales puertos de embarque son Valencia, Barcelona, y Algeciras con frecuentes salidas de buques con destino a Busan. La duración aproximada del trayecto es de 24/25 días. También hay una conexión regular entre Bilbao y Busan pero con menor frecuencia y mayor duración del viaje debido a las escalas.

Comunicaciones por vía aérea

Existen numerosos vuelos internacionales a la semana que enlazan Seúl con las principales ciudades del mundo. Desde España, tanto Korean Air como Air Asiana ofrecen vuelos directos entre Madrid y Barcelona, y Seúl. Esas dos compañías son las mayores del país. Han comenzado a operar desde Corea lineas de bajo coste: Air Asia (con base en Malasia), Jeju Air, Jin Air (de Korean Air), Air Busan (de Asiana Airlines). 

El principal aeropuerto internacional del país es el de Incheon, situado a 60 km. de distancia de Seúl, clasificado como uno de los más eficaces del mundo, en cuya construcción se emplearon los últimos avances tecnológicos, para dotarle con capacidad para dar servicio a 27 millones de pasajeros y 1.7 millones de toneladas de carga al año. Junto a Incheon los aeropuertos internacionales de Gimhae, cerca de Busan, y de Jeju, en la isla de Jeju, absorben el 90% del tráfico aéreo internacional del país, repartiéndose el resto entre los otros cinco aeropuertos internacionales de menor tamaño existentes en Corea del Sur, a saber: Yangyang, Cheongju, Daegu, Gimpo y Gwangju.

Por otro lado, las rutas aéreas domésticas, tanto de Korean Air como de Asiana Airlines, sirven doce ciudades: Seúl, Busan, Jeju, Daegu, Sokcho, Gwangju, Chinju, Yosu, Ulsan, Kangnung, Yechon y Pohang. El transporte aéreo interno mantiene dura competencia con la alta velocidad.

Comunicaciones por carretera

Corea cuenta con una avanzada infraestructura de transporte de carretera. La red viaria consta de más de 100.000 km. de carreteras asfaltadas. El sistema de autovías y autopistas es extenso, si bien el fuerte aumento del tráfico rodado en los últimos años ha provocado una creciente saturación de las carreteras y de las grandes ciudades coreanas produciéndose continuas retenciones de tráfico a la entrada y salida. El rápido crecimiento económico, y la necesidad de tener un mercado automovilístico interno ha propiciado durante muchos años la utilización del automóvil, y la expansión de la red viaria.

Comunicaciones por vía férrea

La moderna infraestructura de transporte de ferrocarril, cuenta con con una extensa red de alta velocidad (KTX) que se extiende en racimo desde Seúl a todo el país, y que une las principales ciudades y centros logísticos de transporte. La red de ferrocarriles comprende 6.580 km de vías, cubre aproximadamente todo el país, y es administrada por la empresa estatal Korea National Railroad (KORAIL) como operadora, y por otro Korea Railroad Corporation (KRN), que se encarga del mantenimiento de la infraestructura vial. Los metropolitanos (metro) están administrados por compañías municipales.

Energía

Corea del Sur es el octavo mayor consumidor de energía y uno de los principales importadores de energía del mundo, ya que depende de los suministros externos para satisfacer aproximadamente el 95% de su demanda de energía.  La economía utiliza energía de manera muy intensiva por su estructura productiva industrial y por el alto consumo de energía residencial. Los programas para mejorar la eficiencia energética no han arrojado resultados convincentes en los últimos años. La energía renovable sigue relativamente poco desarrollada y los gobiernos han demostrado hasta ahora falta de ambición y de políticas activas definidas. Consecuentemente, la calidad del aire en Corea es la peor de entre todos los países de la OCDE, y continúa deteriorándose, afectada no únicamente por la utilización intensiva de energía de su economía sino por la polución procedente de China.

 

La política energética de Corea del Sur ha perseguido tradicionalmente los siguientes objetivos generales: Maximizar el uso de la energía nuclear; aumentar el uso de la energía renovable; reducir la intensidad energética; y reducir la demanda de electricidad. En diciembre de 2017 se presentó el Octavo Plan Básico para la Oferta y Demanda de Electricidad, que modifica el enfoque para incluir la protección del medio ambiente y la seguridad. A grandes rasgos contempla: la reducción gradual de la capacidad de generación nuclear, lo que implica reducir la vida operativa de algunos reactores y no sustituir otros;  el cierre de 7 plantas de generación térmica de carbón, y la reconversión de otras 6 en plantas alimentadas con GNL para reducir las emisiones; el mantenimiento del precio de la electricidad (con un aumento no superior al 11% hasta 2030). El Plan contiene una estimación de que demanda de electricidad pueda alcanzar un máximo de 100,5 GW en 2030 (11% de descenso respecto al anterior plan. En cuanto a la energía renovable el Plan 3020 promueve la generación de electricidad de origen solar y eólica para alcanzar el 20% en 2030.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El mercado de trabajo se ha comportado de manera resiliente durante la crisis en los últimos diez años. El desempleo se ha mantenido muy bajo, fluctuando entre el 3,5% y el 4,5%. Aun considerando las diferencias metodológicas de medición entre países (los requisitos para cualificar como desempleado son muy exigentes) se trata de un porcentaje bajo respecto de la media de la OCDE.  

Con datos de la encuesta de población activa a fin de 2018, la tasa de desempleo se sitúa en el 3,8%. La tasa de participación en el mercado de trabajo alcanza el 63,4%, con una  ratio de empleo respecto de la población del 61,4%, porcentaje que sube si se calculan los empleados respecto de la población entre los 15 y los 64 años al 67,1%. El número de personas ocupadas asciende a 27.200.000. La incidencia del paro es mayor entre las capas más jóvenes de la población y menos educadas (el desempleo para este grupo de población de edades comprendidas entre los 20 y 24 años llega al 10%). Los datos a febrero de 2019 muestran un aumento del desempleo según la encuesta de población activa hasta el 4,7%, señalando un comienzo de año particularmente malo.

A la hora de valorar unas cifras tan reducidas de desempleo hay que tener también en cuenta la elevada proporción de autoempleo, muy por encima del registrado en otros países OCDE y que sin duda incluye un cierto grado de subempleo. La alta segmentación del mercado de trabajo y la diferencia de productividad entre las pequeñas y medianas empresas y las grandes empresas. Sólo aproximadamente el 13,6% de los trabajadores (según la OCDE) están empleados en empresas con más de 300 trabajadores, mientras que el 41,3% lo están en empresas pequeñas de menos de 10 trabajadores y microempresas, con bajos salarios, empleo precario, y con un régimen de cobertura de seguridad social limitado. 

La principal fortaleza del mercado de trabajo es el elevado nivel de participación, el porcentaje de las personas activas y empleadas, y una tasa muy baja de desempleados. Sin embargo, se desempeña relativamente mal en términos de algunos aspectos relacionados con la calidad del empleo, la baja remuneración salarial media, y el nivel de desigualdad salarial, y la duración de la jornada de trabajo. El gobierno Moon decidió un aumento del salario mínimo del 16,4 % desde 2018, y del 10,9 % en 2019 y limitar de 68 a 52 horas el número máximo de horas de trabajo semanal, que entró en vigor a partir de julio 2018, primero en las grandes corporaciones y luego en Pymes. Aproximadamente un 20% de los empleados  mantienen empleos irregulares, de corto plazo, y con un nivel de salarios por debajo de los empleados regulares a tiempo completo, con un nivel de inseguridad laboral más alto, y con menores probabilidades de recibir formación y aumentar su productividad potencial.

En relación con el resto de la OCDE es alto el grado de desigualdad salarial entre hombres y mujeres y la dificultad de la mujer para ascender en la empresa hacia puestos de mayor responsabilidad. Por géneros, la tasa de ocupación masculina está en el 73,1 % y la femenina en el 49,7 %.

El sector servicios es el principal proveedor de empleo, (más del 70% de la población activa). El sector secundario incorpora el 24% de la población activa, mientras el sector primario ha venido perdiendo importancia en los últimos años y actualmente incluye a menos del 5% de la población activa. 

A pesar de estas cifras, la evolución relativa del desempleo entre los jóvenes es uno de los motivos de preocupación con respecto a la economía coreana, junto a la dificultad de generar suficientes nuevos empleos bien remunerados en sectores distintos de los industriales dominados por los grandes conglomerados. A ello se suma el que el país no cuenta con una red de protección social comparable a las existentes en países europeos. 

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita en términos nominales (datos FMI: WEO Oct18) se estimó en 29.938 dólares en 2017, lo que sitúa a Corea entre los países avanzados de alto nivel de renta con una cifra ligeramente superior a la española de 28.360 dólares, aunque ambos países superaron los 30.000 USD en 2018.

En cuanto a la distribución de la renta, el cuadro siguiente recoge la evolución del índice GINI (mayor igualdad en la distribución cuanto más próximo de cero). Las cifras (OCDE https://stats.oecd.org) del índice reflejan una ligeramente menor desigualdad que el correspondiente a España después de impuestos y transferencias y menor desigualdad relativa medido antes de impuestos y transferencias:

Año

Índice de Gini*

2005

0,281

2010

0,310

2014

0,302

2015

0,295

2016

0.304

Fuente: OCDE. Renta disponible después de impuestos y transferencias

Desde mediados de los años 80, el país ha conocido un continuado incremento en los niveles de renta per cápita, solo interrumpido en 1997, 1998 y en 2008. El primero como consecuencia de la crisis asiática, que afectó duramente al país, y el segundo como consecuencia de la crisis financiera internacional que conllevó la necesidad de aplicar un ajuste rápido por parte del gobierno. El nivel de renta per capita a precios corrientes, que apenas superaba los 1.700 dólares estadounidenses (poco más del millón de wones) en 1980, subió por encima de los 6.500 dólares (4,6 millones de wones) en 1990, a 11.947 dólares (13,5 millones de wones) en el año 2000, 22.087 dólares (35,5 millones de wones) en 2010 y ha llegado a superar los 31.000 dólares en 2018 (35,3 millones de wones) (FMI).

Este crecimiento de la renta vino acompañado por una distribución más igualitaria durante toda la década anterior a la crisis del 97, pasando el índice de Gini en una década del 30,6 en 1987 al 25,7 en 1997. La crisis asiática de ese último año provocó una pausa en el crecimiento de la renta y un deterioro en su distribución como resultado fundamentalmente del incremento del desempleo y de los ajustes salariales que afectaron principalmente a los trabajos de menor cualificación y niveles más reducidos de salarios.

La crisis asiática provocó un aumento de la desigualdad, que la rápida recuperación económica que experimenta el país a partir de 1999 no consiguió corregirla del todo, y aunque el índice de Gini se mantiene por debajo de la media de la OCDE, ha vuelvo a aumentar recientemente (aunque se mantiene por debajo de la de Japón o España). A pesar de los altos niveles de participación en el mercado laboral y de población ocupada, ha aumentado el empleo temporal, considerablemente peor remunerado que el empleo indefinido  y el autoempleo, fundamentalmente en el sector servicios, de baja productividad y con niveles retributivos bajos. Otro factor influyente es el crecimiento de la población jubilada.

La pobreza relativa es mayor entre la población de más edad que en el resto de la OCDE, y es elevado el nivel de desempleo entre los jóvenes. La movilidad social mediante la educación y el emprendimiento se ha hecho más difícil en los últimos tiempos. En términos de desigualdad, resultan desfavorables la limitada red de protección social y la dualidad en el mercado de trabajo entre trabajadores y entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas. El nuevo gobierno ha puesto en marcha políticas económicas centradas en los objetivos de la creación de empleo, el crecimiento del consumo vía aumento de los ingresos del trabajador, la innovación y la mayor competencia entre empresas.

El gobierno del Presidente Moon ha diseñado una política de rentas cuyos principales ejes son los siguientes:

-  un presupuesto complementario de valor equivalente al 0,7% del PIB en 2018 y mayores partidas centradas en políticas sociales en el presupuesto de 2019

-   un aumento del salario mínimo del 16,4% desde 2018, y del 10,9% en 2019.

-   un aumento permanente del gasto en políticas sociales a partir del presupuesto de 2018.

-   una revisión del sistema impositivo para hacerlo más progresivo.

-   una hoja de ruta para elevar la contratación pública de empleo, restricciones a la contratación a tiempo parcial, limitar la jornada semanal a 52 horas. 

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Sector primario

Agricultura y ganadería

Corea tiene aproximadamente la quinta parte de la superficie de España con una población que supera los 51 millones de habitantes. El 70% de la superficie es montañosa y los accidentes geográficos que recorren la península hacen de este país un lugar poco favorable para el desarrollo de una agricultura moderna y competitiva. A ello se añade el continuo descenso del área cultivable debido a la demanda de tierra para usos industriales y urbanos. La superficie destinada al sector primario es aproximadamente el 18% de la superficie total, dos terceras partes de los cuales son bosques y una tercera parte cultivo agrícola o ganadero. En términos económicos, el sector primario ha ido disminuyendo su importancia relativa según avanzaba el proceso de desarrollo económico del país. Supone en torno al 2% del total del PNB coreano, y ocupa aproximadamente al 4,9% de la población activa. El rendimiento agrícola es decreciente, debido al reducido tamaño de las explotaciones, su baja capitalización, o envejecimiento de la población agrícola.

Los agricultores y ganaderos coreanos tienen una gran influencia política debido al reparto de votos de las circunscripciones electorales entre escaños parlamentarios, que favorece considerablemente al medio rural de menor población. Ejercen un poderoso lobby contrario a la apertura comercial, apoyados en esto por las autoridades sanitarias, como se ha demostrado tanto en la renegociación en 2018 del acuerdo de libre comercio con EE.UU. (KORUS), como con el Acuerdo de Libre Comercio con la U.E. en vigor desde 2011 y durante su aplicación.

Además de las numerosas barreras de tipo sanitario y fitosanitario, hay prohibiciones a la importación de determinados productos, como el arroz, producto muy excedentario cuya protección empieza a ser muy costosa para Corea, o la carne de vacuno y muchas frutas y hortalizas de Europa, y una clara discriminación hacia la producción de determinados países frente a otros en sectores protegidos.

Los productos agrícolas más cultivados son el arroz y la cebada. Otros productos cultivados son la patata, la soja y el maíz pero también se cultivan frutas y hortalizas. El sector ganadero ha visto decrecer progresivamente la cabaña vacuna. El porcino se vio afectado por la peste porcina, teniendo que ser sacrificada hace pocos años una altísima proporción de la cabaña.

El consumo de pescado es muy elevado en Corea, mientras que la producción pesquera se sitúa por debajo de 0,5% del PIB. Su flota de altura ha ido reduciéndose durante los últimos años y los caladeros de bajura han experimentado un agotamiento debido a la sobreexplotación. Como compensación, en la costa oeste del país se han desarrollado explotaciones acuícolas.   

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Sector secundario

Principales sectores industriales

Representa aproximadamente el 39% de la actividad generada anualmente por el país (PIB) y acoge aproximadamente al 24% de la población activa.  La industria coreana está dominada por los grandes conglomerados industriales conocidos como Chaebols, de estructura compleja, que son los pilares de la economía coreana y que mantienen estrechas relaciones con el poder institucional y político, provocando problemas de corrupción. Los conglomerados industriales son  protagonistas en la estructura productiva del país (sus activos equivalen  a más del 60% del PIB) y de las exportaciones, (aproximadamente dos terceras partes de productos manufacturados y aproximadamente una tercera parte de los ingresos por exportaciones de servicios), emplean el mejor capital humano y ofrecen el empleo de mejor calidad y remuneración. Son también las empresas de mayor capitalización bursátil en la bolsa coreana en cuyo principal índice compuesto, el KOSPI,  los cinco primeros grupos representan el 51% de los activos. Estos grupos continúan su diversificación sectorial, con efecto la competencia en los mercados. Siguen controlados por las familias fundadoras, aun cuando su participación en el capital no supere el 2% en los cuatro principales grupos, mediante cruces en la participación en el accionariado de las filiales, y gracias también a una débil gobernanza corporativa (según la OCDE).  Los principales grupos empresariales son los siguientes:

-Samsung (principalmente industria electrónica; pero también construcción civil y naval; seguros y otros servicios financieros; participación cercana al 20% en la empresa Renault Samsung Motors; centros médicos; hoteles). Samsung Electronics fue en 2017 el cuarto inversor en I+D del mundo (12.200 millones de euros). Samsung Electronics Co. es la empresa del grupo que registra los mayores beneficios y el mayor productor mundial de semiconductores y teléfonos móviles. 

 -SK (telecomunicaciones, semiconductores SK Hynik, energía, química, construcción, servicios).

 -LG (electrónica, química, telecomunicaciones, servicios). LG Electronics fue el 50 mayor inversor del mundo en I+D en 2017 (2.790 millones de euros) 

 -Lotte (alimentación, distribución –supermercados, franquicias, grandes almacenes, tiendas de conveniencia, franquicias-, hoteles, servicios financieros). Las 62 empresas integradas en  los 10 principales grupos industriales acaparan el 79% de los beneficios de las cotizadas en la KRX Korea Exchange durante 2017.

 -Hyundai (automóviles Hyundai Kia; material ferroviario Hyundai Rotem; construcción naval Hyundai Heavy Industries; construcción de infraestructuras; centros comerciales). Otros grandes grupos son SPC (alimentación y distribución-franquicias), Hanwha (construcción, servicios financieros, químicos, energía, distribución comercial), Doosan maquinaria, equipos, vehículos industriales); Hanjin (logística de transportes, aviación –Korean Air-), Kumho Asiana (aviación, construcción, petroquímica, farmaceutica)

Las industrias siderúrgicas y petroquímicas también están controladas por estos conglomerados, no existiendo prácticamente presencia extranjera en Corea del Sur. Pohang Iron & Steel Corporation POSCO, uno de los pilares históricos del desarrollo industrial de Corea, se ha convertido en uno de los principales productores a nivel mundial, manteniendo su accionariado coreano, al tiempo que las empresas coreanas del sector petroquímico están incrementando su presencia en el exterior.

Corea es el segundo país de la OCDE que mayor porcentaje del PIB destina a inversión en investigación y desarrollo del mundo. La mayor parte de esta inversión procede del sector privado. Un altísimo porcentaje de esta inversión tiene origen en los principales conglomerados industriales, con una concentración notable en únicamente tres grupos, Samsung Electronics, LG Electronics, y Hyundai Motor Group. El porcentaje de la inversión en I+D concentrada en estas grandes empresas en el sector de la electrónica supera el 90%; se acerca a ese porcentaje el sector del automóvil, en el que tienen una presencia dominante Hyundai Motor Group (Hyundai Motors Co y Kia Motors Corp) principalmente y los fabricantes de partes y componentes. El Índice Bloomberg de Innovación 2018 vuelve a situar a Corea del Sur en el primer puesto de la clasificación mundial (debido en gran parte a la empresa Samsung), por delante de Suecia, Singapur, Holanda, Alemania o Japón destacando en el primer puesto en cuanto a actividad de patentes, y entre los primeros puestos mundiales en intensidad de I+D, valor añadido en las manufacturas, densidad de alta tecnología.

Asia es el mercado de mayor crecimiento en el mundo en cuanto a la utilización de robots industriales, y Corea tiene un papel destacado. Del total de robots entregados en el mundo para su utilización en la industria durante 2017 (datos del FMI Regional Outlook, Abril 2018) el 65% lo fueron en Asia, un 17,3% en Europa y un 13,6% en América. Mientras China es el mayor mercado mundial de robots, con un 30% del total en 2016, Corea es el segundo mayor mercado con un 14%  y Japón el tercero con un 13%, los tres por delante de EEUU, con un 11%. En términos de densidad de robots (número de robots industriales por cada 10.000 trabajadores), Corea del Sur es el líder mundial, seguido de Japón y de Alemania (International Federation of Robotics).

El gobierno Moon ha identificado ocho industrias prometedoras de futuro: fábricas inteligentes, ciencias de la biosalud, fintech, automóvil eléctrico y autónomo, ciudades inteligentes, agricultura inteligente, nuevas energías, servicios de drones.

Las Pymes tienen una gran importancia por su número y el empleo que proporcionan, pero dependen de los conglomerados, y se han visto afectadas por las subidas del salario mínimo. Necesitan invertir en innovación y crecer.

Industria electrónica: Es uno de los principales motores de la economía coreana, gracias a su gran capacidad exportadora. Alrededor del 60% de la producción se destina a los mercados exteriores.  Por otro lado depende de una parte muy importante de importaciones de componentes, mientras que genera considerables pagos de royalties. Se trata por tanto de una industria muy dependiente del exterior. El fuerte de la industria coreana en la cadena global de valor de electrónica se encuentra en los semiconductores/circuitos electrónicos (memorias), en los que dominan las empresas Samsung y LG Hynix. Las exportaciones de semiconductores por si mismos representan el 17% del total de las exportaciones de Corea, ayudado por el aumento reciente de sus precios en el mercado internacional. También ocupa un lugar destacado en la fabricación de monitores (Samsung Display y LG Display). Y teléfonos móviles (Samsung y LG). Corea también tiene un peso importante en la fabricación de componentes electrónicos, y de marcas reconocidas internacionalmente en electrónica de consumo, televisiones, ordenadores, etc, con  plantas de producción en China, México, Brasil, India y Europa.

Corea ha surgido junto a China como uno de los líderes tecnológicos de Asia, y del mundo, sumándose a la lista del grupo de países avanzados líderes tecnológicos. La industria coreana de la electrónica es la tercera a nivel mundial del sector según la Asociación sectorial detrás solo de China y EE.UU. copando un 8,8 de la producción mundial. Por sectores, Corea es el segundo productor mundial de componentes electrónicos después de China, especialmente de semiconductores. También se beneficia de la enorme expansión de la demanda de dispositivos móviles. La cadena de producción de componentes relacionados con la fabricación de estos dispositivos y de otros productos electrónicos ha contribuido en los últimos dos o tres años a una considerable proporción del crecimiento del PIB en Corea.

El sector electrónico es uno de los de mayor importancia para la economía coreana. Es el primer sector inversor en tecnología y el de mayor productividad de la economía. Los principales productos de exportación son teléfonos móviles, chips de memoria, pantallas de ordenador (especialmente TFT), televisores digitales, componentes de ordenador y accesorios (webcams, MP3, etc.). Los mayores desafíos a los que se enfrenta el sector son el aumento de la competencia procedente en parte de China y la excesiva dependencia de las importaciones para mejorar la productividad y la capacidad de producción. Sin embargo, la mejora constante de sus cifras de exportación, cuota de mercado mundial y peso en el total de la exportación coreana hace pensar que la inversión en equipos y en I+D están permitiendo ganancias de productividad que han reforzado su posición competitiva. Para mantener esta ventaja sobre sus rivales han desarrollado un plan de inversión muy importante a medio plazo, especialmente LG y Samsung Electronics, tanto en baterías solares, como en pantallas planas. Diversificándose además en negocios nuevos como los de cuidados de la salud y productos ecológicos, en los que Samsung invertirá 21 mil millones de US$. en los próximos años. Recientemente, tras el endurecimiento para la exportación de materiales clave para la industria coreana por parte de Japón, el gobierno se compromete a contribuir al desarrollo de componentes y equipos propios. 

Industria petroquímica: se desarrolla durante la década de los 90, en dos etapas claramente diferenciadas. Desde 1990 a 1996 crece rápidamente gracias a las fuertes inversiones en instalaciones productivas realizadas por los grandes chaebols, fundamentalmente SK, Hyundai y Samsung, y al desarrollo de industrias afines, llegando a convertirse en el tercer productor mundial. Tras la crisis de 1997 la situación cambia y el sector se enfrenta a problemas de exceso de capacidad y financieros como consecuencia del excesivo endeudamiento asumido en la etapa anterior, forzando una reestructuración, aunque solo parcial, del sector. En los últimos años el crecimiento de la demanda exterior, especialmente la procedente de China, ha mejorado considerablemente su situación. En la actualidad, la entrada en producción de nuevas instalaciones de refino actualmente en construcción en China y Oriente Medio cuyo output restaría competitividad a la producción surcoreana. No obstante se encuentra entre los cinco primeros países en la producción de etileno (más de 7.340.000 MTA), y PE/PP, habiendo instalado en los últimos años plantas para la elaboración de resinas sintéticas, fibras artificiales y caucho sintético.

 PRINCIPALES EMPRESAS DE LA INDUSTRÍA ELECTRÓNICA

OBSERVACIONES

Samsung Electronics

La mayor empresa del Grupo Samsung y una de las compañías de electrónica más importante del mundo. Tiene más de 160.000 empleados directos. Fabrica fundamentalmente móviles y electrónica de consumo, con base en una fuerte política de inversión en innovación.

LG Electronics

Otro líder global e innovador en tecnología de consumo electrónico, componentes para automóviles y las telecomunicaciones. Cuenta con una plantilla de aproximadamente 75.000 personas y está presente en 118 países. 

Pantech Co., Ltd

Especializada en la fabricación y exportación a todo el mundo de teléfonos móviles. En sus orígenes fue suministradora de baterías de Sky Electronics.

SK Hynix Semiconductor Inc

Fundada en 1983, dedicada a la fabricación de semiconductores. Hoy en día cuenta con la mayor capacidad de fabricación de DRAM del mundo, gracias en parte a su fusión con LG Semiconductor en 1999.

Dongyang Telecom Co., Ltd

Fundada en los años sesenta, ofrece soluciones para equipos de telecomunicación centrados especialmente óptico, coaxial, CATV/SMATV, antena e ingeniería.

Fuente: Elaboración propia con datos del MSICT

Industria siderúrgica: El origen de la industria siderúrgica coreana se encuentra en la política industrial aplicada por el Presidente Park, optando en los años sesenta por desarrollar el sector siderúrgico como uno de los principales motores económicos del país suministrando material para la industria del automóvil, la construcción naval y la construcción civil. A pesar de un punto de partida sin recursos naturales nacionales propios ni de carbón ni de mineral de hierro, la empresa Pohang Iron & Steel Co. (POSCO) nació en 1973, y desde entonces Corea se ha convertido en uno de los principales (el sexto en 2017) productores mundiales de acero y es también uno de los principales consumidores mundiales junto a Alemania, Japón o China (datos de KOSA, la asociación sectorial coreana).

La UE aplicó a partir de julio de 2018 medidas provisionales de salvaguarda frente a la posible desviación de Comercio resultante de la imposición de medidas restrictivas del Comercio por parte de EE.UU. (Sección 232) al comercio de acero de algunos países, por las posibles consecuencias negativas para la industria europea del acero de la desviación del comercio desde países exportadores afectados por la medida estadounidense.  La medida afecta también a Corea a la que EE.UU. excluyó de la aplicación de aranceles extraordinarios pero aplicó una cuota máxima anual para sus exportaciones a EE.UU. Las medidas aplicadas por la Comisión de la UE se hicieron definitivas a partir de febrero de 2019 y tienen un plazo de validez de 3 años. Afectan a 26 categorías de productos y consisten en cuotas arancelarias que irán aumentando progresivamente para preservar los niveles tradicionales de importación en la UE, por encima de las cuales se aplican aranceles del 25%.

Energía:  Corea del Sur es el octavo mayor consumidor de energía y uno de los principales importadores de energía del mundo, ya que depende de los suministros externos para satisfacer aproximadamente el 95% de su demanda de energía, que utiliza de manera muy intensiva por su grado de desarrollo y su estructura productiva industrial. Su consumo de energía primaria total fue más del doble de la española en 2016 (datos de BP calculados en millones de toneladas de petróleo equivalentes) y en términos europeos solo es superada por Alemania. La procedencia del suministro total de energía primaria es la siguiente: petróleo 42,6%; carbón 28,5%; gas natural 14,3%; nuclear 12,8%; hidroeléctrica y renovable 1,7%. Corea sigue por otra parte aumentando sus emisiones de CO2 (662,1 millones de toneladas en 2016).

Corea es el quinto mayor importador mundial de petróleo, y cuarto en Asia después de China, India, y Japón. Y es también el quinto mayor importador de Gas en el mundo, y segundo de Asia después solo de Japón, que importa en forma de Gas Natural Licuado del que es el tercer mayor importador mundial después de Japón y China (España es el sexto importador mundial). El 8º Plan Básico de Eléctricidad de diciembre de 2017 enfatizó la necesidad de progresar hacia la reducción de la importancia de la generación con plantas nucleares y térmicas de carbón, y hacia el impulso de la generación con energías renovables y con plantas combinadas de Gas Natural Licuado. El próximo 9º Plan Básico de Electricidad, que se espera para finales de 2019 incluirá previsiblemente un nuevo impulso a las renovables y a la creación de mayor capacidad de generación con GNL.

Los programas para mejorar la eficiencia energética no han arrojado resultados convincentes en los últimos años. La energía renovable sigue relativamente poco desarrollada y los gobiernos han demostrado hasta ahora falta de ambición y de políticas activas definidas. El gobierno actual del Presidente Moon presentó el Octavo Plan Básico de la Electricidad. El Plan contempla que una quinta parte del consumo total de electricidad del país provenga de fuentes renovables. La promoción de la generación de electricidad de origen solar y eólica, seguirá el Plan 3020 de Energía Renovable. En la actualidad el 70% de la electricidad generada en el país es de origen nuclear (30,3%) o de carbón (45,3%) mientras que las renovables suponen poco más del el 6%. Aunque el 20% de energía renovable consumida que se alcanzaría con la ejecución del plan en 2030 no sea un porcentaje particularmente elevado en términos de otros países OCDE (donde la media se sitúa ya actualmente en torno al 24%), el objetivo es ambicioso en tanto conlleva aumentar capacidad instalada de generación con renovables desde los 11,3 GW de 2017 hasta los 58,5 GW en 2030, quintuplicando la capacidad actual de generación solar y ampliar en casi 14 veces la capacidad existente de generación eólica (aumentando aproximadamente en 31 GW la capacidad de generación solar, y 16,5 GW la eólica). Serán necesarias importantes inversiones, incluidas las destinadas a nuevas infraestructuras para la transmisión de esta electricidad, y para garantizar la estabilidad de la red. Paralelamente, la capacidad de generación de electricidad con carbón se reducirá al 36,1% en 2030 y la nuclear al 23,9% de la capacidad. La compañía estatal Korea Electric Power KEPCO continua como minorista, y activa en transmisión y distribución; la generación se distribuye en cuatro compañías regionales (GINCOs), a excepción de los hidroeléctricas y los nucleares, para cuya gestión se creó la Korea Hydropower & Nuclear Energy Company.  

Construcción: hasta finales de los años 80 el sector se desarrolla fundamentalmente a base de la construcción de instalaciones industriales y de infraestructuras. Posteriormente el desarrollo de los grandes centros urbanos en Corea ha generado una gran demanda de construcción civil y el crecimiento de los grupos de construcción. La urbanización de la sociedad es bastante alta, como se puede ver en el punto 1.2.2 de esta guía, relativo a la población urbana y de las principales ciudades.

La crisis financiera produjo la paralización del sector por la caída de los precios de los inmuebles, pero al recuperarse la economía, se volvió a avivar la actividad constructora, repuntando la construcción civil, y planificando grandes proyectos de obra pública, como la construcción de una red de carreteras en el subsuelo de Seúl, y el desarrollo de la construcción con técnicas de ahorro de energía. Es un sector con posibilidades, y pero donde los conglomerados nacionales acaparan los contratos.

Industria automovilística: La industria del automóvil nació en la década de los 70 mediante la firma de acuerdos entre algunas de las empresas coreanas emergentes (Hyundai, Daewoo, etc.) y grandes empresas de automoción mundial (Mitsubishi, G.M.). Gracias a estos acuerdos y a una política industrial decidida, las compañías coreanas empezaron a producir modelos basados en tecnologías propias desde los años 90.

La estructura actual de la industria automovilística deriva de la crisis asiática. Por una parte, KIA Motors fue fusionada por Hyundai Motors; por otra, se produjo una entrada de capital extranjero en los grupos existentes como fue el caso del acuerdo en 2000 del grupo francés Renault con Samsung Motors, fabricando incluso coches marca Renault para su venta en Europa; Daewoo Motors era adquirido por General Motors; Shanghai Automotive Industry Corporation (SAIC) tomó una participación del 60% en la más pequeña de las compañías coreanas, Ssangyong, que en 2011 paso a las manos de la india Mahindra, con el 70% del capital. 

Hoy día Corea del Sur ocupa la séptima posición internacional en la industria de la automoción en el mundo (4,1% de la producción mundial, después de China, EEUU,  Japón, Alemania, India, México). Es un sector integrado en las cadenas globales de valor, muy robotizado, con alta productividad por empleado, y elevada inversión en I+D+i y de gran capacidad exportadora. Según la Asociación de fabricantes de automóviles coreana (KAMA), las cinco empresas locales fabricaron en torno a los 4 millones de unidades en los últimos 8 años, aunque la producción (y la de la importante industria auxiliar) ha ido descendiendo desde 4.56 millones en 2015 a 4.23 en 2016, 4.12 en 2017 y 4,03 millones de unidades en 2018. En 2019 el gobierno compromete ayudas financieras por favor de 3.000 M$ para el sector de componentes de automoción, y se compromete también a fomentar la producción de vehículos de hidrógeno (ver más abajo) con financiación destinada a I+D.

Las exportaciones también se redujeron a 2.45 millones de vehículos en 2018 desde 2.53 millones de 2017. El descenso procede de algunos de los principales mercados exteriores, como EEUU, Canadá o Australia, aunque aumentaron en otros destinos como Rusia o Brasil. Las importaciones de automóviles de fabricación extranjera se mueven en el segmento más alto del mercado. 

Cuadro 4: EMPRESAS FABRICANTES DE AUTOMÓVILES

OBSERVACIONES

Hyundai Motors

Principal empresa automovilística surcoreana con una capacidad de producción total aproximada de 1.700.000 de vehículos. La mayor parte de esta producción, se destinó al mercado exterior. El grupo Hyundai-Kia Motors acapara el 75% del mercado automovilístico surcoreano.

Kia Motors

En 1998 Hyundai Motors adquirió el 51% de esta compañía que es el segundo mayor fabricante de vehículos en Corea del Sur (alrededor de 1.000.000 unidades).

GM Daewoo

GM Daewoo pertenece a la norteamericana General Motors desde el año 2002. Su producción también está orientada al mercado exterior. Produce cerca de 800.000 de vehículos, trabajando también para las subsidiarias de GM en el mundo. En 2018 General Motors negoció con el gobierno la reestructuración de la empresa con el cierre de una planta y la eliminación de 5.000 puestos de trabajo (30% de los empleados en Corea). El 77% del capital de GM corea es propiedad de GM USA, otro 17% del Korea Development Bank y el restante 6% de socio chino SAIC Motor Corp Ltd. GM se compromete a mantener la fabricación en Corea durante un mínimo de 10 años y establecerá una sede central para Asia y el Pacifico para la fabricación de partes y componentes.

SsangYong Motors

El 60% de esta compañía perteneció a la Shanghai Automotive industry Corporation (SAIC) hasta finales de 2010. En la actualidad la india Mahindra&Mahindra tiene el 70% del capital. Su producción se destina al mercado exterior y al doméstico, no superando los 100.000 vehículos, principalmente todo terreno.

Renault-Samsung

El 70% de esta compañía pertenece a la francesa Renault desde el año 2000. Su producción de unos 300.000 vehículos se destina a partes iguales al mercado doméstico y a la exportación.

 Fuente: Elaboración propia, con datos de la Korea Automobile Manufacturers Association (KAMA)

Coche eléctrico de pila de combustible de hidrógeno: El mayor fabricante de vehículos coreano Hyundai y el gobierno están apostando decididamente por el automóvil de pila de combustible (FCV, por Fuel Cell Vehicle) basado en el hidrógeno, competencia del coche eléctrico o eléctrico de batería para sustituir al vehículo de combustión. La industria del automóvil de Corea del Sur junto a Japón (Toyota) son los dos que en mayor medida apuestan por el desarrollo de esta tecnología. Para ello se buscan soluciones para la producción y suministro de hidrógeno; conseguir sobre todo reducir costes para elevar la demanda y, por encima de todo lo demás, crear una red de hidrogeneras para el repostaje. El desarrollo y dominación de los coches eléctricos tendrá un impacto muy notable sobre la industria de los componentes para la automoción puesto que requieren un número de componentes mucho menores que los vehículos de combustión.

Producción de baterías para coches eléctricos. Las tres competidoras coreanas mantienen en la actualidad una fuerte expansión de su producción con inversiones en Europa, Asia y América, cercanas a los centros de producción de automóviles. Han unido esfuerzos bajo el patrocinio del MOTIE (Ministerio de Industria, Comercio y Energía) para el desarrollo de tecnologías de nueva generación más allá de las baterías de iones de litio.

- LG Chem. Ensambla celdas de baterías en su fábrica en Wroclaw, Polonia y ha anunciado en 2019 que invierte en la planta para expandir su producción hasta los 15 GWh por año, y que está considerando la construcción de una segunda planta de baterías para automóviles en Europa. LG Chem tiene acuerdos para el suministro de baterías con Audi, Porsche y Daimler, y Volkswagen.

- Samsung SDI. Construyó una fábrica para la que invirtió aproximadamente 315 millones de euros cerca de Budapest con la que pretende suministrar baterías para 50.000 coches eléctricos al año y ha decidido ampliar la fábrica con una inversión de 440 millones de euros en una nueva planta. La compañía tiene acuerdos de suministro con Volkswagen y BMW, mantiene otra planta ensambladora de paquetes de baterías importadas en Austria.

- SK Innovation. Construye su nueva fábrica de baterías para coches eléctricos en Hungría para fabricar celdas de ion-litio a partir de 2020, y construirá una segunda planta con una inversión de 740 millones de euros. Aunque se trata de la mayor empresa petroquímica de Corea del Sur, ha diversificado con éxito sus inversiones para crear numerosas divisiones tecnológicas, como lubricantes, baterías y electrónica.

Construcción naval: La construcción naval (buques, plataformas, etc) está concentrada a nivel mundial en unos pocos países en función de los pedidos en stock a finales de 2017 (KOSHIPA): China (39,5% del mercado global), Corea (27,7% de cuota mundial) en segundo lugar, la Unión Europea (19,9% mundial, con importancia de los astilleros de Alemania, Rumanía,...), y Japón (8,6% de cuota mundial). Otros países con una importante industria naval y de construcción de plataformas son Filipinas, Taiwán, Vietnam, EE.UU., y Brasil.

La industria coreana, concentrada en torno a las ciudades de Ulsan y Busan al sur del país, empezó a desarrollarse a finales de la década de los años 1970 y en 20-25 años consolidó su posición como uno de los líderes mundiales, aunque en ocasiones (como denunció la Comisión de la UE en 2000) con prácticas desleales de precios. En la actualidad concentra a 7 de las 10 empresas más importantes del sector a nivel mundial (Hyundai Heavy Industries, Samsung Heavy Industries, Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering, Hyundai Mipo, Hyundai Samho, Hanjin Heavy Industries, y STX Shipbuilding) aunque hay aproximadamente otras 78 astilleros pequeños y medianos. Su especialización se centra en la fabricación de grandes buques transatlánticos, de carga seca, petroleros, buques metaneros y plataformas petrolíferas offshore. Y busca además reducir la diferencia tecnológica con Europa para embarcaciones de recreo de lujo y buques altamente especializados.

El sector sufrió la crisis financiera internacional de 2008 a través del desplome del comercio internacional de mercancías. El gobierno puso en marcha programas de rescate de las navieras, con créditos subsidiados, compras de barcos, y otras medidas que consiguieron mantener competitiva la industria de la construcción naval. Más recientemente en el año 2016 hubo una fortísima desaceleración de nuevos pedidos a nivel mundial, que se recuperó en 2017 con el repunte del comercio internacional junto al descenso de los precios del petróleo.  Los petroleros fueron los buques más demandados junto a las plataformas offshore, aunque también aumentaron los pedidos de otros tipos de buques. Con todo, las tres principales empresas (Hyundai Heavy Industries, Samsung Heavy Industries, y Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering Co.), siguieron acumulando pérdidas y trabajando por debajo de su capacidad, enfrentándose sobre todo a la competencia china. Las dificultades financieras llevaron a la quiebra en febrero de 2017 de la primera empresa coreana de shipping, Hanjin Shipping, inversora en el Puerto de Algeciras hasta que vendió su participación.

En 2018 siguió la recuperación de los pedidos internacionales mientras la administración coreana dedicaba fondos al impulso de la construcción naval y de transporte marítimo. La UE y Japón mostraron su preocupación por las ayudas supuestamente encubiertas en el Plan de Reestructuración del sector, que incluyó la creación de la Korea Ocean Business Corporation (KOBC) para mejorar de las condiciones financieras de las empresas navieras destianndo un mínimo de 5.000 millones de dólares (5 billones de wones), supuestamente con fondos obtenidos en los mercados de capitales como inyección financiera para el sector del transporte marítimo coreano para actualizar y ampliar su  flota. Las perspectivas para 2019 y años próximos vuelven a ser buenas para los astilleros coreanos que concentran los pedidos a nivel mundial de buques  gaseros (GNL). Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering,  Hyundai Heavy Industries, y Samsung Heavy Industries, han ganado más de 50 contratos de grandes buques para los próximos tres años. En julio d e2019 Hyundai Heavy Industries firmo un acuerdo condicional para la adquisición del 56% de las acciones que aproximadamente mantiene la institución pública Korea Development Bank en  Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering, lo que crearía un gigante del sector a nivel mundial.

La construcción naval en Corea, aun siendo intensivo en la utilización de mano de obra muy especializada, invierte intensivamente en automatización y reduce en número de trabajadores empleados en el sector (la industria ofrece ahora unos 90.000 empleos) según el último informe de KOSHIPA.

PRINCIPALES EMPRESAS DE CONSTRUCCIÓN NAVAL

OBSERVACIONES

HHI: Hyundai Heavy Industries

Es la empresa líder (12%) del sector a nivel mundial, copando junto con sus filiales ( Hyundai Mipo Dockyard Co., Ltd y Hyundai Samho Heavy Industries Co, Ltd) el 20% del mercado mundial.

SHI: Samsung Heavy Industries

Es el segundo fabricante a nivel mundial con unos astilleros de 3,3 millones de m2 que le proporcionan una capacidad anual de 4 millones de Toneladas brutas. Posee el 50% de la cuota de mercado en la fabricación de buques offshore.

DSME: Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering

Líder mundial en la fabricación de buques LNGC, LNPC y grandes porta contenedores. Además está especializado en buques militares plantas offshore de exploración y desarrollo de proyectos energéticos.

HHIC: Hanjin Heavy Industries & Construction

Fabricación anual de 1,1 millones de GT. Fabrica buques de gran y mediano tamaño de hasta 150.000 DWT, tales como porta contenedores, graneleros, químicos, LNGC, dragas y buques militares.

HMD: Hyundai Mipo Dockyard

Empresa que forma parte del grupo Hyundai Heavy Industries y que está especializada en la construcción de buques de pequeño y mediano tamaño.

STX Shipbuilding

Gran reputación internacional por la alta tecnología aplicada en su proceso de fabricación. Es el único astillero surcoreano que hace uso del método SLS (Skid Launching System) en la fabricación de los buques.

Dae Sun Shipbuilding & Engineering

Especializado en la fabricación de buques de pequeño y mediano tamaño, así como de su reparación.

Fuente: Elaboración propia con datos de la Korea Marine Equipment Association (KMEA)

Industria de defensa. La industria de la defensa ha cobrado importancia en las últimas dos décadas en Corea que ha conseguido aumentar sus exportaciones más de diez veces en aproximadamente diez años (aunque también tiene un volumen de compras importante), siendo sus principales clientes países del sudeste asiático y Oriente Medio y suministrando a sus propias fuerzas armadas, las séptimas mayores del mundo en cuanto a personal militar. El presupuesto de defensa supone un 2,4% del PIB y es el décimo mayor del mundo en términos absolutos.

Industria agroalimentaria. La importante industria alimenticia de Corea utiliza principalmente productos importados, puesto que el país mantiene un elevado déficit comercial en el sector primario, no obstante tener protegido algunos segmentos como el de la carne, algunos cereales, y las frutas y hortalizas, en particular los procedentes de la UE. La empresa de mayor tamaño de Corea en este sector es Lotte Group, con una cuota del mercado calculada en torno al 9-10%, seguida de Nong Shim Co Ltd, aproximadamente 6-7% de cuota, y CJ Cheiljedang Corp otro 6%.

Productos de consumo. Las exportaciones de manufacturas tradicionales -textiles, muebles y calzado- fueron claves en el rápido crecimiento de la economía surcoreana. Sin embargo, la producción comenzó a descender drásticamente a finales de la década de los 90 debido a dos factores: por una parte, la crisis de la economía coreana, que provocó un fuerte descenso de la demanda doméstica; y paralelamente, gran parte de la producción se trasladó hacia lugares con menores costes de producción, especialmente hacia China y países de Sudeste Asiático.

Textil: A pesar del descenso de producción en los últimos años, Corea es aún hoy uno de los mayores productores y exportadores mundiales de textil. Existen más de 19.000 empresas textiles y el sector emplea alrededor de 139.000 personas, que tienden a la deslocalización a favor de China. 

Mueble: El sector manufacturero del mueble se encuentra en serias dificultades por la competencia del mueble de China y los países del sudeste asiático (en gama baja), y Europa y Estados Unidos (en gama alta). Por razones culturales, el mercado coreano fue de muy difícil acceso para las empresas occidentales, sin embargo en los últimos años la occidentalización de las costumbres coreanas ha perjudicado a los fabricantes locales. Existen en el sector aproximadamente 10.135 empresas que dan empleo a más de 61.348 personas. Este proceso de decaimiento de la actividad, se va a ver afectado por la próxima irrupción en el mercado de las grandes superficies europeas dedicadas al mueble.

Calzado: Corea del Sur se convirtió en los años 70 en uno de los principales centros mundiales de producción y exportación de calzado, sobre todo de calzado deportivo. Sin embargo, en los últimos años el sector ha sufrido un fuerte reajuste y actualmente sólo hay unas 90 empresas manufactureras en el país.  

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Sector terciario

Sector Servicios

El sector servicios ha estado fuertemente regulado y protegido. Está dominado por un altísimo número de pequeñas y de medianas empresas que emplean el 90% de los puestos de trabajo en este sector.  En relación con otros países de la OCDE la productividad del trabajo por hora trabajada en Corea está entre las más bajas en el sector servicios, y es menos de la mitad de la productividad de las empresas industriales, que han absorbido en su proceso de desarrollo orientado hacia la exportación la mayor parte del capital, los recursos y los trabajadores con mejor formación. Siendo Corea el país de más alto porcentaje del PIB dedicado a I+D, el nivel de inversión en I+D en el sector servicios es bajo, aproximadamente el 8% en del total, comparado con la media del 30-35% en la OCDE.  El crecimiento del sector ha venido impulsado por tanto por el aumento de trabajadores empleados.

Los organismos internacionales siguen recomendando prioritariamente eliminar las trabas regulatorias a la entrada, aumentar la competencia, revisar las políticas de apoyo públicos y elevar la inversión en innovación en el sector servicios como clave para elevar la productividad general del país. El exceso de regulación aún existente se señala como la principal causa del débil crecimiento experimentado, que ha llevado incluso a reducir levemente su participación en el PIB en los últimos años. Aun así, supone en  torno al 60% del PNB del país, ocupando a más del 70% de la población activa. La administración actual busca diversificar el sector hacia servicios de alto valor añadido, como la Inteligencia Artificial, y ha desarrollado también planes de promoción turística, sanidad, tecnología financiera, Smart shipping y otros servicios con alto contenido de tecnología digital.

La población de Corea envejece rápidamente lo que aumentará la demanda de ciertos tipos de servicios como los sanitarios, de prevención de la salud o el cuidado de los mayores. La educación es otro sector que absorbe una proporción relativamente elevada de la renta de las familias coreanas. El número de empresas, la mayoría de muy pequeño tamaño, dedicadas a la hostelería es altísimo.

Sector financiero

El sector financiero genera el 6,2% del PIB en 2018 en cálculos del Banco de Corea, con un comportamiento en términos de crecimiento superior al registrado por el resto de sectores económicos, creciendo a un ritmo del 4,9% en 2018, frente al 2,7% del conjunto de la economía. El gobierno actual pretende rebajar barreras de entrada en el sector, mejorar la supervisión financiera, promover las nuevas tecnologías financieras (fintech), y la protección del consumidor de servicios financieros. La nueva Ley de Promoción de la Innovación Financiera entra en vigor el 1 de abril de 2019, con regulación ajustada a las necesidades de los bancos de prueba (sandbox) para tecnologías y servicios innovadores.

A partir del final de la crisis de finales de la década de los 90, se inicia un proceso de liberalización, especialmente en el sector financiero, pero las reformas han ido recibiendo un impulso desigual a lo largo de los años. La estructura del sector está formada por 57 bancos, 52 de ellos comerciales, que mantienen (en datos del FSAP del FMI de 2014) el 55% de los activos del sistema financiero; otras instituciones no bancarias de depósito el 13% de los activos; instituciones de seguros el 18%; empresas de tenencia de valores un 6%; y entidades de inversión colectiva el 8%. Los principales bancos por volume de activos totales son el KB (Kookmin Bank), el Woori Bank, Shinhan Bank; NH Bank; Banco Industrial de Corea (IBK); Hana Bank; Korea Development Bank (banco público); Standard Chartered Bank (SC Korea); Citibank Korea. El sector público mantiene el control en instituciones financieras públicas de peso.

El sector ha estado aumentando su presencia en el exterior centrando su expansión en Asia, China y Japón principalmente pero con nuevo enfoque hacia el Sureste Asiático. El número de sucursales y establecimientos fuera del país de bancos, compañías de seguros y otras entidades financieras coreanas ha aumentado de 431 en 2013 hasta 431 en 2017, aumentando sus activos totales de 87.000 millones $ hasta 157.00 millones en ese periodo (datos de la Comisión de Servicios Financieros FSC). El próximo informe (FSAP) del FMI de evaluación del Sistema financiero coreano incluirá también el papel de la Comisión de Servicios Financieros (FSC) y del Servicio de Supervisión Financiera (FSS), se presentará en 2020. 

En cuanto a los bancos internacionales con presencia en Corea, han estado reduciendo su presencia en Corea recientemente, Barclays, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Goldman Sachs, Royal Bank of Scotland, y UBS han cerrado sus oficinas. 

Corea es el tercer mercado asiático de seguros y el tercero también en cuanto a los servicios bancarios, alcanzando un alto nivel de desarrollo y regulación para garantizar su estabilidad. La ratio de préstamos fallidos (non performing loans) se encuentra por debajo del 1% (en torno al 0,5% del volumen total bruto de préstamos según el FMI), nivel bajo en términos comparativos regionales. Los inversores extranjeros poseen el 70% del sector bancario.

Con respecto a la bolsa de valores coreana, agencias como FTSE o S&P clasifican este mercado como un mercado desarrollado. El Fondo Monetario Internacional (y el Banco Mundial) clasifican al país en el grupo de países de renta más alta; Corea es miembro de la OCDE, y del G20 como una de las economías avanzadas.

Sin embargo MSCI mantienen a la bolsa coreana más importante (la de Seúl y a su índice KOSPI) entre los mercados emergentes. Esta clasificación puede carecer de fundamento atendiendo a criterios objetivos económicos e incluso a la percepción dominante entre los inversores internacionales. Lo mismo puede decirse atendiendo a factores tales como la calidad de su mercado en términos regulatorios, la profundidad y el grado de liquidez, su predictibilidad, o su estabilidad. MSCI, que podría cambiar su criterio próximamente, considera sin embargo que hay dos criterios fundamentales que les lleva a mantener la bolsa coreana entre los otros emergentes: en primer lugar la no convertibilidad de la divisa coreana (won) fuera de territorio coreano, fuera de las horas de funcionamiento del mercado coreano, y al margen de entidades coreanas. Este hecho impone dificultades a la libertad de los inversores extranjeros para que reequilibren sus mercado y para poder ejecutar con libertas su trading de divisas. Las autoridades coreanas a este respecto consideran de importancia crítica la estabilidad del mercado para su economía, de tamaño medio y muy internacionalizada, temiendo el posible impacto de la volatilidad del mercado sobre la economía en u conjunto. La convertibilidad exterior del won no parece ser un tema que figure entre las prioridades a corto plazo de las autoridades. El otro tema que se presenta recurrentemente por parte de MSCI es la no autorización por parte de la Financial Services Commissiona a los inversores institucionales extranjeros de abrir cuentas "ómnibus", o cuenta global, consistentes en una cuenta de valores donde todos los activos están agrupadas en una misma cuenta que permite gestionar las carteras de clientes más eficientemente. Al no permitirse en Corea operar a través de una cuenta ómnibus se incurre en costes de transacción entre cuentas teniendo que ir por ejemplo al mercado de divisas para cada transacción.

El mercado coreano es uno de los más activos en el mundo en el mercado de criptomonedas, que regula se Finance Supervisory Service, y promueve la tecnología blockchain. Varios bancos principales del país ofrecen cuentas para su uso en varios mercados de estos criptoactivos, como el de la empresa coreana Korbit. Las monedas más utilizadas son el Bitcoin, Ethereum y Ripple. El ministerio de Justicia amenazo con una severa regulación en abril tras la caída brusca de la cotización de estas monedas. El elevadísimo grado de conectividad de la población de Corea, que ocupa los lugares de cabeza en el mundo en número de hogares con acceso a internet y de uso de teléfono móvil, ha facilitado la participación de la población coreana en estos mercados.

Distribución comercial

El sector de la distribución en Corea ha sufrido un importante proceso de transformación como consecuencia, principalmente, de la liberalización del sector y de la apertura del mercado a la competencia extranjera.

Los grandes conglomerados que mantienen una actividad central predominantemente industrial, incorporan otras actividades no directamente relacionadas como la distribución comercial, la construcción, o los servicios financieros, entre otros. Este tipo de empresas siguen además una forma de integración vertical en los diferentes sectores de actividad en los que trabaja, incorporando en la acción productiva otras actividades complementarias relacionadas consiguiendo a menudo controlar los suministros y dominar los canales de distribución, que puede transitar desde la importación, a la distribución intermedia y al punto de venta final, limitando por tanto la competencia lo que se traslada en muchos casos al nivel de precios para el cliente o el consumidor. Esta importante característica del mercado afecta tanto a su concentración de poder como importadores, afectando a las posibilidades de entrada, a la negociación del precio, y a la presencia en la distribución. Y afecta a sectores tan importantes en la economía coreana como el del automóvil, la construcción, la maquinaria, o los productos agroalimentarios.

Al margen de estas empresas que forman parte de conglomerados, es un sector tradicionalmente fragmentado, con empresas pequeñas y poco capitalizadas, y con altos costes de funcionamiento, la apertura del sector a la competencia internacional ha traído cambios muy importantes. Algunas grandes cadenas internacionales de distribución se han instalado en el país y ha aumentado el número de grandes almacenes y centros comerciales que han ido atrayendo a los consumidores en detrimento de las tiendas tradicionales. Carrefour entró en el mercado en 1996 y posteriormente lo hizo Wal-Mart, pero ambas lo abandonaron, de manera casi simultánea, vendiendo sus establecimientos a cadenas locales. Costco, por el contrario, disfruta de un negocio de rentabilidad creciente. Desde finales de 2013, H&M y numerosas cadenas de moda se han instalado en el país, incluidas las españolas. IKEA, a pesar de las dificultades que sufrió para acceder al mercado, abrió su primera tienda a finales de 2014.Por otro lado, la británica TESCO ha decidido poner a la venta sus hipermercados HOMEPLUS.

En el caso de los bienes de consumo y agroalimentarios, los grandes almacenes y las grandes cadenas de supermercado (estando los principales integrados en alguno de los grandes grupos empresariales) tienen importancia como distribuidores finales al consumidor. En la distribución minorista en cualquier caso los pequeños establecimientos aún suponen una parte muy considerable del total de ventas. Las tiendas de conveniencia (todas ellas también pertenecientes a los grandes grupos de empresas citadas) tienen una extensa presencia por todo el país en zonas urbanas.  Especialmente notable ha sido el desarrollo de las franquicias, tanto locales como extranjeras. Asimismo han hecho su aparición nuevas formas de distribución como la venta por televisión o Internet, las cuales están experimentando un gran y rápido desarrollo.

La concentración del 50 % de la población en torno a la capital facilita hasta cierto punto la búsqueda de socios comerciales, aunque Busan, Daegu o Daejeon u otras grandes ciudades acogen a numerosas empresas y a sectores específicos. Como en otros mercados muy maduros, las redes de distribución y las formas de distribución pueden variar entre sectores y productos industriales y de consumo. Igualmente, tanto el precio como la calidad son las variables claves junto al servicio posventa. Se espera y demanda de los productos europeos que se diferencien por su calidad y diseño.

La dificultad del mercado coreano aconseja utilizar un socio local para entrar en el mercado, si no se hace directamente. Debe tenerse cuidado con la protección intelectual. La figura del agente es más habitual en el sector industrial, que debe buscarse con capacidad de distribución y de aportar apoyo técnico y post venta. En otros sectores sobre todo, los agentes suelen ser de pequeño tamaño y sin capacidad financiera, aunque pueden aportar buenos contactos y representación. Los agentes por otra parte encarecen el coste del producto al consumidor final y puede perderse el control directo de las ventas.

La distribución a través del comercio electrónico (Coupang, G-Market, 11thStreet, Auction) está creciendo a un ritmo muy elevado (se calcula llegará a los 60.000 millones de € para finales de 2019). Los productos que más se comercializan por esta vía son especialmente alimentación, moda, calzado, cosmética, productos deportivos, artículos para el hogar, electrónica de consumo, ocio, etc. Naver es el buscador más utilizado por los coreanos. Un hecho diferencial de la distribución final en Corea es la rapidez en la entrega.

Servicios de telecomunicaciones

La demanda de servicios de información y telecomunicaciones se ha incrementado fuertemente en los últimos años impulsada por el avance de los servicios de telefonía móvil e Internet. Según datos del Ministerio de Información y Comunicaciones el número de suscriptores de telefonía móvil alcanza ya el 90 % de la población mientras que aproximadamente el 95% de los hogares coreanos están conectados a redes de Internet de alta velocidad, siendo el primer país de la OCDE en hogares conectados a líneas de alta velocidad. En cuanto a telefonía móvil es el tercer país en la región después de China y Japón por número de suscriptores.

El gobierno otorga especial importancia al desarrollo de la infraestructura de alta tecnología para el fomento de las redes 5G, fintech y sistemas de pago online.  

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Privatizaciones

Sector Servicios

El sector servicios ha estado fuertemente regulado y protegido. Está dominado por un altísimo número de pequeñas y de medianas empresas que emplean el 90% de los puestos de trabajo en este sector.  En relación con otros países de la OCDE la productividad del trabajo por hora trabajada en Corea está entre las más bajas en el sector servicios, y es menos de la mitad de la productividad de las empresas industriales, que han absorbido en su proceso de desarrollo orientado hacia la exportación la mayor parte del capital, los recursos y los trabajadores con mejor formación. Siendo Corea el país de más alto porcentaje del PIB dedicado a I+D, el nivel de inversión en I+D en el sector servicios es bajo, aproximadamente el 8% en del total, comparado con la media del 30-35% en la OCDE.  El crecimiento del sector ha venido impulsado por tanto por el aumento de trabajadores empleados.

Los organismos internacionales siguen recomendando prioritariamente eliminar las trabas regulatorias a la entrada, aumentar la competencia, revisar las políticas de apoyo públicos y elevar la inversión en innovación en el sector servicios como clave para elevar la productividad general del país. El exceso de regulación aún existente se señala como la principal causa del débil crecimiento experimentado, que ha llevado incluso a reducir levemente su participación en el PIB en los últimos años. Aun así, supone en  torno al 60% del PNB del país, ocupando a más del 70% de la población activa. La administración actual busca diversificar el sector hacia servicios de alto valor añadido, como la Inteligencia Artificial, y ha desarrollado también planes de promoción turística, sanidad, tecnología financiera, Smart shipping y otros servicios con alto contenido de tecnología digital.

La población de Corea envejece rápidamente lo que aumentará la demanda de ciertos tipos de servicios como los sanitarios, de prevención de la salud o el cuidado de los mayores. La educación es otro sector que absorbe una proporción relativamente elevada de la renta de las familias coreanas. El número de empresas, la mayoría de muy pequeño tamaño, dedicadas a la hostelería es altísimo.

Sector financiero

El sector financiero genera el 6,2% del PIB en 2018 en cálculos del Banco de Corea, con un comportamiento en términos de crecimiento superior al registrado por el resto de sectores económicos, creciendo a un ritmo del 4,9% en 2018, frente al 2,7% del conjunto de la economía. El gobierno actual pretende rebajar barreras de entrada en el sector, mejorar la supervisión financiera, promover las nuevas tecnologías financieras (fintech), y la protección del consumidor de servicios financieros. La nueva Ley de Promoción de la Innovación Financiera entra en vigor el 1 de abril de 2019, con regulación ajustada a las necesidades de los bancos de prueba (sandbox) para tecnologías y servicios innovadores.

A partir del final de la crisis de finales de la década de los 90, se inicia un proceso de liberalización, especialmente en el sector financiero, pero las reformas han ido recibiendo un impulso desigual a lo largo de los años. La estructura del sector está formada por 57 bancos, 52 de ellos comerciales, que mantienen (en datos del FSAP del FMI de 2014) el 55% de los activos del sistema financiero; otras instituciones no bancarias de depósito el 13% de los activos; instituciones de seguros el 18%; empresas de tenencia de valores un 6%; y entidades de inversión colectiva el 8%. Los principales bancos por volume de activos totales son el KB (Kookmin Bank), el Woori Bank, Shinhan Bank; NH Bank; Banco Industrial de Corea (IBK); Hana Bank; Korea Development Bank (banco público); Standard Chartered Bank (SC Korea); Citibank Korea. El sector público mantiene el control en instituciones financieras públicas de peso.

El sector ha estado aumentando su presencia en el exterior centrando su expansión en Asia, China y Japón principalmente pero con nuevo enfoque hacia el Sureste Asiático. El número de sucursales y establecimientos fuera del país de bancos, compañías de seguros y otras entidades financieras coreanas ha aumentado de 431 en 2013 hasta 431 en 2017, aumentando sus activos totales de 87.000 millones $ hasta 157.00 millones en ese periodo (datos de la Comisión de Servicios Financieros FSC). El próximo informe (FSAP) del FMI de evaluación del Sistema financiero coreano incluirá también el papel de la Comisión de Servicios Financieros (FSC) y del Servicio de Supervisión Financiera (FSS), se presentará en 2020. 

En cuanto a los bancos internacionales con presencia en Corea, han estado reduciendo su presencia en Corea recientemente, Barclays, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Goldman Sachs, Royal Bank of Scotland, y UBS han cerrado sus oficinas. 

Corea es el tercer mercado asiático de seguros y el tercero también en cuanto a los servicios bancarios, alcanzando un alto nivel de desarrollo y regulación para garantizar su estabilidad. La ratio de préstamos fallidos (non performing loans) se encuentra por debajo del 1% (en torno al 0,5% del volumen total bruto de préstamos según el FMI), nivel bajo en términos comparativos regionales. Los inversores extranjeros poseen el 70% del sector bancario.

Con respecto a la bolsa de valores coreana, agencias como FTSE o S&P clasifican este mercado como un mercado desarrollado. El Fondo Monetario Internacional (y el Banco Mundial) clasifican al país en el grupo de países de renta más alta; Corea es miembro de la OCDE, y del G20 como una de las economías avanzadas.

Sin embargo MSCI mantienen a la bolsa coreana más importante (la de Seúl y a su índice KOSPI) entre los mercados emergentes. Esta clasificación puede carecer de fundamento atendiendo a criterios objetivos económicos e incluso a la percepción dominante entre los inversores internacionales. Lo mismo puede decirse atendiendo a factores tales como la calidad de su mercado en términos regulatorios, la profundidad y el grado de liquidez, su predictibilidad, o su estabilidad. MSCI, que podría cambiar su criterio próximamente, considera sin embargo que hay dos criterios fundamentales que les lleva a mantener la bolsa coreana entre los otros emergentes: en primer lugar la no convertibilidad de la divisa coreana (won) fuera de territorio coreano, fuera de las horas de funcionamiento del mercado coreano, y al margen de entidades coreanas. Este hecho impone dificultades a la libertad de los inversores extranjeros para que reequilibren sus mercado y para poder ejecutar con libertas su trading de divisas. Las autoridades coreanas a este respecto consideran de importancia crítica la estabilidad del mercado para su economía, de tamaño medio y muy internacionalizada, temiendo el posible impacto de la volatilidad del mercado sobre la economía en u conjunto. La convertibilidad exterior del won no parece ser un tema que figure entre las prioridades a corto plazo de las autoridades. El otro tema que se presenta recurrentemente por parte de MSCI es la no autorización por parte de la Financial Services Commissiona a los inversores institucionales extranjeros de abrir cuentas "ómnibus", o cuenta global, consistentes en una cuenta de valores donde todos los activos están agrupadas en una misma cuenta que permite gestionar las carteras de clientes más eficientemente. Al no permitirse en Corea operar a través de una cuenta ómnibus se incurre en costes de transacción entre cuentas teniendo que ir por ejemplo al mercado de divisas para cada transacción.

El mercado coreano es uno de los más activos en el mundo en el mercado de criptomonedas, que regula se Finance Supervisory Service, y promueve la tecnología blockchain. Varios bancos principales del país ofrecen cuentas para su uso en varios mercados de estos criptoactivos, como el de la empresa coreana Korbit. Las monedas más utilizadas son el Bitcoin, Ethereum y Ripple. El ministerio de Justicia amenazo con una severa regulación en abril tras la caída brusca de la cotización de estas monedas. El elevadísimo grado de conectividad de la población de Corea, que ocupa los lugares de cabeza en el mundo en número de hogares con acceso a internet y de uso de teléfono móvil, ha facilitado la participación de la población coreana en estos mercados.

Distribución comercial

El sector de la distribución en Corea ha sufrido un importante proceso de transformación como consecuencia, principalmente, de la liberalización del sector y de la apertura del mercado a la competencia extranjera.

Los grandes conglomerados que mantienen una actividad central predominantemente industrial, incorporan otras actividades no directamente relacionadas como la distribución comercial, la construcción, o los servicios financieros, entre otros. Este tipo de empresas siguen además una forma de integración vertical en los diferentes sectores de actividad en los que trabaja, incorporando en la acción productiva otras actividades complementarias relacionadas consiguiendo a menudo controlar los suministros y dominar los canales de distribución, que puede transitar desde la importación, a la distribución intermedia y al punto de venta final, limitando por tanto la competencia lo que se traslada en muchos casos al nivel de precios para el cliente o el consumidor. Esta importante característica del mercado afecta tanto a su concentración de poder como importadores, afectando a las posibilidades de entrada, a la negociación del precio, y a la presencia en la distribución. Y afecta a sectores tan importantes en la economía coreana como el del automóvil, la construcción, la maquinaria, o los productos agroalimentarios.

Al margen de estas empresas que forman parte de conglomerados, es un sector tradicionalmente fragmentado, con empresas pequeñas y poco capitalizadas, y con altos costes de funcionamiento, la apertura del sector a la competencia internacional ha traído cambios muy importantes. Algunas grandes cadenas internacionales de distribución se han instalado en el país y ha aumentado el número de grandes almacenes y centros comerciales que han ido atrayendo a los consumidores en detrimento de las tiendas tradicionales. Carrefour entró en el mercado en 1996 y posteriormente lo hizo Wal-Mart, pero ambas lo abandonaron, de manera casi simultánea, vendiendo sus establecimientos a cadenas locales. Costco, por el contrario, disfruta de un negocio de rentabilidad creciente. Desde finales de 2013, H&M y numerosas cadenas de moda se han instalado en el país, incluidas las españolas. IKEA, a pesar de las dificultades que sufrió para acceder al mercado, abrió su primera tienda a finales de 2014.Por otro lado, la británica TESCO ha decidido poner a la venta sus hipermercados HOMEPLUS.

En el caso de los bienes de consumo y agroalimentarios, los grandes almacenes y las grandes cadenas de supermercado (estando los principales integrados en alguno de los grandes grupos empresariales) tienen importancia como distribuidores finales al consumidor. En la distribución minorista en cualquier caso los pequeños establecimientos aún suponen una parte muy considerable del total de ventas. Las tiendas de conveniencia (todas ellas también pertenecientes a los grandes grupos de empresas citadas) tienen una extensa presencia por todo el país en zonas urbanas.  Especialmente notable ha sido el desarrollo de las franquicias, tanto locales como extranjeras. Asimismo han hecho su aparición nuevas formas de distribución como la venta por televisión o Internet, las cuales están experimentando un gran y rápido desarrollo.

La concentración del 50 % de la población en torno a la capital facilita hasta cierto punto la búsqueda de socios comerciales, aunque Busan, Daegu o Daejeon u otras grandes ciudades acogen a numerosas empresas y a sectores específicos. Como en otros mercados muy maduros, las redes de distribución y las formas de distribución pueden variar entre sectores y productos industriales y de consumo. Igualmente, tanto el precio como la calidad son las variables claves junto al servicio posventa. Se espera y demanda de los productos europeos que se diferencien por su calidad y diseño.

La dificultad del mercado coreano aconseja utilizar un socio local para entrar en el mercado, si no se hace directamente. Debe tenerse cuidado con la protección intelectual. La figura del agente es más habitual en el sector industrial, que debe buscarse con capacidad de distribución y de aportar apoyo técnico y post venta. En otros sectores sobre todo, los agentes suelen ser de pequeño tamaño y sin capacidad financiera, aunque pueden aportar buenos contactos y representación. Los agentes por otra parte encarecen el coste del producto al consumidor final y puede perderse el control directo de las ventas.

La distribución a través del comercio electrónico (Coupang, G-Market, 11thStreet, Auction) está creciendo a un ritmo muy elevado (se calcula llegará a los 60.000 millones de € para finales de 2019). Los productos que más se comercializan por esta vía son especialmente alimentación, moda, calzado, cosmética, productos deportivos, artículos para el hogar, electrónica de consumo, ocio, etc. Naver es el buscador más utilizado por los coreanos. Un hecho diferencial de la distribución final en Corea es la rapidez en la entrega.

Servicios de telecomunicaciones

La demanda de servicios de información y telecomunicaciones se ha incrementado fuertemente en los últimos años impulsada por el avance de los servicios de telefonía móvil e Internet. Según datos del Ministerio de Información y Comunicaciones el número de suscriptores de telefonía móvil alcanza ya el 90 % de la población mientras que aproximadamente el 95% de los hogares coreanos están conectados a redes de Internet de alta velocidad, siendo el primer país de la OCDE en hogares conectados a líneas de alta velocidad. En cuanto a telefonía móvil es el tercer país en la región después de China y Japón por número de suscriptores.

El gobierno otorga especial importancia al desarrollo de la infraestructura de alta tecnología para el fomento de las redes 5G, fintech y sistemas de pago online.  

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