Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Omán es una economía de tamaño pequeño y con una población de renta media-alta de unas 4,5M de personas en diciembre de 2021. Por otra parte, es muy dependiente del petróleo y del gas natural: aproximadamente en un 30% del PIB, el 80% de los ingresos públicos y dos terceras partes de las exportaciones. Desde mediados de los 90, Omán está ejecutando planes quinquenales –en la actualidad el Décimo (2021-2025)- en una estrategia de desarrollo económico basada en dos ejes: la reducción de su dependencia de los hidrocarburos y la integración de los omanís en el mercado laboral. Con el fin de alcanzar estos objetivos, mediante medidas legislativas e inversión pública el Gobierno ha promovido la modernización y la ampliación de la red de infraestructuras de transporte, la actividad industrial, así como los sectores turístico, minero, logístico y pesquero. También en el ámbito social se ha impulsado la mejora de los sistemas educativo y sanitario. Muchas de las reformas estructurales e iniciativas pretenden crear un clima empresarial más favorable para animar la participación del sector privado y, en particular, de capital extranjero. Asimismo, se pretende un desarrollo equilibrado para cohesionar las distintas regiones del país. En todo caso el Gobierno sigue dedicando elevados recursos para aumentar la productividad de los pozos de hidrocarburos existentes y la exploración de nuevos yacimientos.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Históricamente, la inflación ha sido moderada y estable, la más reducida en la región del Golfo. Durante la década de los 90, la tasa interanual nunca superó el 2%, tendencia que se mantuvo hasta 2006. Después comenzó a acelerarse hasta alcanzar con el inicio de la crisis financiera mundial del 2008 un máximo interanual (de los últimos 25 años), del 12,6%. Desde entonces la tasa de crecimiento interanual se fue moderando al mitigarse los tres principales factores que la espoleaban: el aumento del precio del petróleo y el de los alimentos y la devaluación del dólar.

En 2012 la tasa de crecimiento interanual del IPC se situó en el 2,9% y, en los años siguientes, se ha mantenido siempre por debajo del 2%. En 2017, 2018, 2019 y 2020 estaría en 1,6%, 0,88% y 0,13%, respectivamente. En 2020 se registró una reducción del 0,9% pero en 2021 aumentó un 1,5% entre otras razones por la introducción del IVA y la reducción gradual de subsidios a determinados servicios básicos.

 Las previsiones para el año 2022 son de incrementos continuados de precios, en línea con la tendencia de los mercados internacionales a causa de la subida en los combustibles y commodities, en general. Según datos del National Center for Stadistics and Information, el incremento del IPC desde enero hasta abril de 2022 fue del 3,65%.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

transporte

En las últimas décadas Omán ha realizado grandes inversiones destinadas a modernizar sus infraestructuras de transporte con el fin de cohesionar el país y aprovechar su ventajosa situación geográfica. Actualmente dispone de una red de carreteras asfaltadas de unos 40.374 kilómetros que une los principales núcleos urbanos. En la red de autovías destacan: la de Batinah, finalizada en 2018 y que comunica con Emiratos Árabes Unidos; la de Mascate-Nizwa-Abu Dabi; la de Sohar-Buraimi; y la de Al Amerat – Sur.

La mayoría de las importaciones tienen su entrada por los puertos de Sohar (a unos 200 kilómetros al norte de Mascate) y de Salalah (en la costa sur, a unos 1.100 kilómetros de Mascate). En agosto de 2014 el puerto de Mascate (Sultán Qaboos, situado en la ciudad antigua de Matrah) dejó de operar como puerto comercial para dedicarse exclusivamente al turismo. Así, toda la actividad comercial se ha trasladado al de Sohar, que fue construido tanto para dar salida a las mercancías que se producen en esa zona industrial, como para suministro a la capital ya la zona norte, donde se concentra la mayoría de la población . Según la World Shipping Organisation el puerto de Salalah , el 47º del mundo enTEU en 2020 y el de 370 puertos del mundo (por detrás del King Abdullah Port en Arabia Saudí y por delante del Hamad Port de Qatar) en The Container Port Performance Index 2021 de The World Bank , con un volumen de 5,2M de TEU en 2021. Es el único puerto entre Europa y Singapur que puede acomodar a barcos de contenedores clase-S (los más grandes del mundo), y uno de los principales de tránsito de la zona. Estos puertos ofrecen tránsitos semanales con España que pasan por Emiratos Árabes Unidos y sólo una empresa dispone de tránsitos directos a Omán, desde Valencia a Salalah. Los principales puertos españoles con los que operan son los de Barcelona y Valencia.

Para potenciar a Omán como un hub logístico en toda la región, el Gobierno ha promovido en el enclave estratégico industrial de Duqm la construcción de un gran puerto comercial, que aún no está operativo en su totalidad.

Principales operadoras navieras entre España y Omán:

Empresa Puertos de salida puertos de destino Agente en España
MSC Barcelona, Bilbao y Valencia (cubre la mayoría de las líneas desde otros puertos alternativos) Sohar - Salalah MSC España
LINEA MAERSK Barcelona, Bilbao, Valencia y Algeciras (cubre gran parte de las líneas desde otros puertos alternativos) Sohar - Salalah España
HAPAG LLOYD Alicante, Bilbao, La Coruña y Vigo Sohar - Salalah Belize Estate Co., Compañía Sud Americana, Cía Transportadora
UASC Barcelona, Valencia y Algeciras Sohar Uasac Iberia
CMA MCG Barcelona, Valencia y Algeciras Sohar - Salalah CMA CGM Ibérica SA

Fuente: Elaboración propia.


Históricamente, el precio del envío de un contenedor entre España y Omán oscilaba entre 1.500 y 2.000 dólares, dependiendo de la ruta y la compañía. No obstante, desde 2019 el precio del transporte marítimo desde Asia se ha disparado. Esta fuerte subida de fletes se debe, principalmente, a la caída de la capacidad de las navieras y al cierre de numerosos puertos por el Covid, así como por el accidente del Evergiven en el canal de Suez en marzo de 2021, que paralizó el comercio marítimo mundial.

Omán dispone de dos aeropuertos comerciales internacionales: el nuevo ampliado de Mascate, operativo desde marzo de 2018, con una capacidad para 20M de pasajeros, y el de Salalah, inaugurado en junio de 2015, con capacidad para 1M de pasajeros. Por otra parte, los aeropuertos de Duqm y Sohar, inaugurados en 2019 y 2014, respectivamente, son de menor tamaño, pero ya cuentan con vuelos regulares nacionales e internacionales. En octubre de 2021, se inauguró la ruta directa Sohar-Dubai, operada por la aerolínea de bajo coste Flydubai. Otros aeropuertos regionales son el de Ras al-Hadd, cuya terminal de pasajeros se encuentra en la tercera fase de construcción, y el de Khasab (Musandam), en expansión. Por último, el aeropuerto de Adam que es de uso exclusivamente militar.

Omán carece de red de ferrocarril. El Ministerio de Transportes, Comunicaciones y Tecnologías de la Información planificó un ambicioso desarrollo ferroviario de 2.244 kilómetros de norte a sur del país, pero en 2016 quedó suspendido. También la iniciativa para la construcción de una red ferroviaria común de transporte de mercancías y pasajeros con los demás países del CCG fue cancelada y, en diciembre de 2021, a raíz de la recuperación económica de la zona se ha vuelto a publicar la creación de la GCC Railways Authority. No obstante, no parece que vaya a ejecutarse en el corto o medio plazo por falta de consenso entre los países involucrados.

A fecha de hoy no hay novedades sobre el inicio de un ferrocarril para el transporte de minerales desde Shweimiyah (Dhofar) al puerto de Duqm. En 2019 se concluyó el estudio de viabilidad que lo valoraba positivamente.

Telecomunicaciones

El sector se ha transformado en los últimos años con la introducción de nuevas y avanzadas tecnologías, principalmente en la capital Mascate y en los núcleos urbanos de cierto tamaño y zonas industriales. En Omán operan dos grandes empresas: la compañía nacional Oman Telecomunication Company (Omantel), que mantuvo su monopolio en telefonía móvil hasta 2005, cuando la autoridad reguladora anunció la entrada de la segunda empresa, Nawras, que en 2014 cambió su nombre por Ooredoo. En mayo de 2019 la británica Vodafone se unió con Oman Future Telecommunications y en enero de 2021 le fue adjudicada la tercera licencia de telefonía móvil. Actualmente Ooredoo ofrece también servicios de banda ancha y telefonía fija. Asimismo, están establecidas otras dos empresas operadoras de móviles virtuales, Friendi y Renna.

Desde 2016 se está implementando la Estrategia Nacional de Banda Ancha (National Broadband Strategy) para aumentar la conectividad y alcance de la banda ancha.

En la actualidad hay varias empresas con licencia en las diferentes ramas de las telecomunicaciones como satélite o fibra internacional, pero solo tres de ellas cuentan con licencia de clase I para instalar red móvil: Ooredoo, Omantel y desde 2020 Oman Future Communication (Vodafone). En ese año, según el Banco Mundial, alrededor del 95,2% de la población tenía acceso a internet. En concreto, en 2021, 526.557 suscripciones de línea fija y 5,1M de líneas móvil, según el National Center for Statistics and Information. Por otra parte, hay una clara preferencia por el internet móvil por ser más accesible y económico. También hay grandes desigualdades tecnológicas en función de la nacionalidad del usuario.

Por último, hay que señalar que Omán está conectado con una red de fibra óptica con Emiratos Árabes Unidos, Yemen y Pakistán y está en proceso el proyecto de implantación de la red 5G.

Energía

La industria es un oligopolio de un número reducido de empresas estatales y también del sector privado. Así:

1) Petroleum Development Oman (PDO). Principal empresa semipública que controla la mayor parte de la industria del petróleo. Está participada de forma minoritaria por Shell (34%), TOTAL (4%) y PTTEP (2%) y explota tres cuartas partes de la superficie. En agosto de 2020 se creó Energy Development Oman (EDO) como tenedora de la participación pública del 60% en PDO, con el fin de reestructurar su deuda y obtener financiación a un coste más atractivo que el que proporciona la garantía del estado;

2) Grupo Oman Qaboos (OQ). Conglomerado empresarial de hidrocarburos, que desde 2020 integró a las empresas públicas anteriormente especializadas por sectores de actividad (upstream, midstream y downstream, refino, petroquímica y gas), entre otras Oman Refineries and Petrochemical Company (ORPIC), Oman Oil Company (OOC)y Oman Gas Company (OGC).

3) Entre las empresas privadas que operan en upstream hay que destacar, además de las ya mencionadas: BP, Occidental Petroleum Corporation (OXY), ENI, Petrogas, PetroTel, Masirah Oil, Frontier Resources, Tethys o Maha Energy AB; en gas, Oman LNG.

La red de gasoductos propiedad de la OGC, dispone de 2.300 kilómetros de transmisión de alta presión e instalaciones auxiliares, sistemas de transmisión y distribución de gas natural. Además de los propios de PDO.  La red cubre en el norte desde Fahud, Mascate y Sohar y en el sur desde Saih-Rawl a Salalah.

El país también cuenta con tres trenes de licuefacción de gas natural en Sur de Oman LNG, participada por NATURGY y que tiene los derechos exclusivos para producir y vender gas natural licuado y sus productos derivados.

En Omán hay dos refinerías principales, la de Mina Al Fahal, en Mascate, y la de Sohar. En la tercera, todavía en construcción en Duqm, participa como EPCista Técnicas Reunidas, estando previsto el comienzo de sus operaciones en el primer trimestre de 2023.

Por último, EXOLUM (antes CLH) en Joint Venture con ORPIC gestiona el oleoducto Muscat Sohar Product Pipeline (MSPP) y la terminal en Al Jefnain. Se trata de un importante proyecto logístico para el suministro de más del 50% del petróleo destinado al consumo interior.

Electricidad

El país se divide en dos zonas electrificadas aisladas entre sí. En primer lugar, la red eléctrica principal (el 88% de la generación), que cubre las gobernaciones de Mascate y de Buraimi, la mayor parte del sur y el norte de las regiones de Batinah, Dakhilayah, Sharqiya y Dhahirah, suministrando electricidad a 864.500 clientes. En 2019 la capacidad instalada de esta red era de 10.389MW, mediante plantas que usan el gas como fuente de energía. Asimismo, hay varias interconexiones: una de 220kW con la red energética de Abu Dabi, otra de 132kW con la red de la empresa semipública PDO y otras con industrias que cuentan con sus propios generadores para autoconsumo.

En segundo lugar, la región de Dhofar dispone de una red que proporciona electricidad a unos 110.063 clientes, mediante dos plantas que operan con gas, con una capacidad instalada de 1.213 MW, un 10% del total de electricidad suministrada en Omán. En el último trimestre de 2019 se completó la construcción de una planta de generación eólica de 50MW, en Thumrait, habiendo un acuerdo para compartir la energía con PDO a través de la conexión de transmisión de 132 kV.

El resto del país se cubre mediante generadores de fuel. En la actualidad están en fase de licitación o de construcción varios proyectos de energía solar para suministrar electricidad a zonas rurales. El de energía solar fotovoltaica, en Ibri II, de 500 MW, fue inaugurado en enero de 2022.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según el National Centre for Statistics and Information, en 2021 la población ocupada fue de 1,85M de personas. Un total de 1.638.276 estuvieron empleadas en el sector privado y doméstico, siendo omanís el 16,3% (266.799 personas) frente a un 83,7% en el sector público. En cuanto a los expatriados, casi un 90% de los empleados en el sector privado carecen de estudios o tienen estudios básicos. Por otro lado, el 25,1% de los expatriados estaría empleado en el sector de la construcción, seguido del comercio (14,7%), el servicio doméstico (9,9%) y de las manufacturas (9,3%).

En 2020 la tasa de desempleo se situaba en el 2,9%. Sin embargo, el desempleo juvenil fue más elevado, ya que el 10,8% de los jóvenes entre 15 y 29 años se encontraban en situación de desempleo. De ellos, el 56,6% son mujeres mientras que el 43,4% son hombres. Según la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de paro en Omán estaría en el 5,0%. La estimación del Fondo Monetario Internacional es del 3,0% y la del Banco Mundial 5,0%.

El reto más importante al que se ha enfrentado Omán desde la Primavera Árabe de 2011 ha sido proporcionar trabajo a los cerca de 50.000 omaníes que anualmente se incorporan al mercado laboral. En los últimos años, la crisis del Covid y la paralización de la economía han dificultado todavía más la consecución de este objetivo, prioritario para garantizar la paz social en el país.

Así, durante años el Gobierno ha primado la contratación en el sector público y también está implementando la denominada política de omanización, es decir, nacionalizar, mediante legislación, la fuerza de trabajo en el sector privado. En un momento se pretendió sustituir a 100.000 trabajadores expatriados por mano de obra local y limitar la mano de obra extranjera al 33% de la población ocupada. En enero de 2018, el Ministerio de Trabajo (Ministry of Labour) anunció la suspensión temporal por 6 meses, prorrogables, de la emisión de visados a trabajadores extranjeros. Esta decisión, que se ha ido prorrogando semestralmente, afecta a 87 profesiones del sector privado entre las que se incluyen las siguientes categorías: tecnologías de la información, finanzas, recursos humanos y administración, marketing, seguros, medios de comunicación, sanidad, aeronáutica, ingeniería y áreas técnicas.

Durante los últimos años estas disposiciones se han ido ampliando y prorrogando. En mayo de 2019 por primera vez el Ministerio de Trabajo (Ministry of Labour) publicó el Real Decreto nº221/2019, prohibiendo a los expatriados del sector privado ocupar puestos de gestión y dirección, así como los de secretaría y administración. En febrero de 2020 se publicó la Decisión Ministerial nº47/2020 que reservaba para los omaníes los trabajos de “representante de compras” y “representante de ventas”. Asimismo, a comienzos de 202, se decretó la omanización de nuevas profesiones relacionadas con las finanzas, la venta y conducción de vehículos, la educación y la optometría. Según las Decisiones Ministeriales nº8/2021 y nº9/2021, desde junio de 2021 los empleos relacionados con el diseño web y la asistencia, la venta de automóviles, la administración en el sector de los seguros y el transporte de combustible, bienes agrícolas y productos alimenticios están reservados a nacionales omaníes.

En 2019 se creó el Centro Nacional de Reclutamiento (National Centre for Recruitment) con el objetivo de acelerar la colocación de los jóvenes en el sector privado y en 2017 se había constituido el Fondo Nacional de Formación (National Training Fund) para proporcionar educación especializada a los desempleados.

Para dar mayor flexibilidad al mercado laboral, con motivo del Covid, en junio de 2020 el Gobierno aprobó la suspensión de la “Non-Objection CertificateNOC, efectiva a partir de enero de 2021. Esta medida se interpreta como un avance importante para la liberalización del mercado laboral y como un logro para garantizar los derechos humanos.

La NOC, que en principio se estableció con la intención de mejorar la empleabilidad de los locales, obligaba a los trabajadores expatriados a contar con el beneplácito de sus empleadores a la hora de cambiar de empleo. Sin este permiso el trabajador extranjero no podía renovar ni solicitar un nuevo visado de trabajo en un periodo de 2 años. Sin embargo, con los años se demostró que uno de los mayores inconvenientes de la “NOC” era la pérdida de trabajadores cualificados en el país.

Aunque en plena crisis del Covid el Gobierno tomó medidas discriminatorias para proteger los salarios y los despidos de los locales, con la destrucción de empresas fue inevitable el aumento del paro también entre los omaníes. Por este motivo se optó finalmente por la creación de un Fondo de ayuda a los desempleados, como existe en otros países del CCG, desarrollado por la Autoridad de la Seguridad Social (Public Authority for Social Insurance) con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo. Este Plan se estableció con una donación inicial de 10M de riales de S.M. el Sultán Haitham. Desde enero de 2021 los empleados y empleadores del sector público y privado tienen que aportar el 1% de sus ingresos mensuales.

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PIB per capita y distribución de la renta

Según el National Center for Stadistics and Information y el FMI, en 2021 el PIB alcanzó los 85.757,1M de dólares y el PIB per cápita fue de 18.299 dólares, aunque en términos de paridad de compra se elevó hasta los 32.347 dólares. Sin embargo, la distribución de la renta es muy desigual, tanto individual como geográficamente, dando lugar a un mercado de consumidores muy segmentado y con una gran concentración de riqueza en torno a la capital, que registra alrededor de un tercio de la población. Según el National Center for Stadistics and Information, en 2015 el coeficiente de Gini se situó en el 0,31.

En 2020 Omán ocupó el 60º puesto, de un total de 189 países, en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En 2010 ese mismo organismo había publicado que era el país con mayor avance en sus indicadores de desarrollo en las anteriores cuatro décadas.  

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Sector primario

Aunque con anterioridad a los 70 la agricultura y la pesca habían sido las dos formas tradicionales de sustento económico, representando el 90% del PIB, en 2021 en conjunto sumaron un 2,4%, el más alto en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). En los últimos años el Gobierno está realizando inversiones con el fin de expandir el sector, mejorar la seguridad alimentaria e impulsar el crecimiento de la industria con más valor añadido.

En 2020 se estima que había 266.724 acres destinados a la agricultura y una producción de 1.307 toneladas de acuicultura. Según el Stadistical Year Book 2021 del National Centre for Statistics and Information, la producción agrícola se elevó a 3.034M de toneladas (un 0,5% más que en 2019), más de 3,7M de animales (sin incluir la avícola), registrando un aumento del 44,6% en la última década. La cabaña ovina se elevó a 630.000, la bovina a 413.000, la de camellos a 279.000 y la caprina a 2.395.000.

Asimismo, en 2020 se registró una producción anual de 162.545 toneladas de cereales, con un crecimiento del 538% respecto al año anterior. Se amplió el área de cultivo de 43M de m2 a más de 100M de m2 y se alcanzó una producción anual de 464.929 toneladas de fruta (incluidas 368.577toneladas de dátiles), 1.159.540 de vegetales y 1.247.105 de forrajes. Se estima que el país dispone de 7M de palmeras.

Desde el punto de vista del empleo, son 81.857 trabajadores contratados, un 4,8% del total de la mano de obra del sector privado, y omaníes el 1,4%.

El sector de la pesca está recibiendo mucha inversión pública para su desarrollo y modernización. En 2021 las capturas de pescado aumentaron un 9,6% respecto a 2020, hasta las 920.241 toneladas; y en 2020 un 44,5% hasta las 839.071 toneladas respecto a 2019. Adicionalmente, el número de puertos pesqueros aumentó de 18 a 24. Al margen de la pesca tradicional, siempre han dominado las grandes empresas públicas, creadas con los fondos presupuestarios asignados en los Planes de Desarrollo. En 2014 se constituyó Oman Aquaculture Development Company (OADC) y con la creación de la Oman Investment Authority (OIA), en junio de 2020, se procedió a una reestructuración total fusionando otras como Blue Water, Al Wusta Fishery Industries y Oceanic Shrimp Aquaculture en la nueva estatal Fisheries Development of Oman (FDO).

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Sector secundario

En los últimos 5 años el sector secundario ha representado anualmente entre el 48% y el 70% del PIB. En 2021 se situó en un 52,2% frente al 46,8% en 2020. Dado que el sector industrial se mantiene estable, la fluctuación obedece a las variaciones en el peso de la industria extractiva, en particular del petróleo y del gas, la principal actividad económica en Omán.

La participación anual en el PIB del sector de hidrocarburos depende de: 1) la volatilidad del precio del petróleo; 2) la producción diaria resultante de los acuerdos de la OPEP+; y 3) de la extracción de gas de los últimos yacimientos como el de Khazzaen y Ghazeer, que han añadido al sistema 1.500M de pies cúbicos diarios.

Así, este sector representó el 35,9% del PIB en 2018, el 34,4%% en 2019, el 26,8% en 2020 y el 31,9% en 2021. En el periodo 2018-2020, los hidrocarburos estuvieron muy afectados por el desplome del precio y por la crisis de demanda derivada de las restricciones para luchar contra el Covid. A partir de 2021 los precios se han recuperado y consolidado hasta niveles muy elevados a raíz de la invasión de Ucrania.

En cualquier caso, la economía omaní sigue lejos de alcanzar el 16,1% fijado como objetivo para 2030 en el documento Vision 2040.

En cuanto a las reservas de crudo estimadas, según datos publicados por el Ministerio de Energía y Minerales, a finales de 2020 se disponía de un total de 4.842,71M de barriles, un 1,1% más que en el año anterior. Los yacimientos de petróleo se encuentran en la zona centro en el interior (Jibal, Fuhud, y Natih) y en el área de Dhofar. En comparación con otros países del CCG, los yacimientos petrolíferos de Omán son más limitados (Qatar 25.380M de barriles, Kuwait 104.000M de barriles, Emiratos Árabes Unidos 97.800M de barriles), de menor tamaño, más dispersos geográficamente y con 85 barriles de agua por cada 15 barriles de petróleo. En definitiva, los costes marginales de extracción son proporcionalmente más elevados (25 dólares por barril) que la media en los países del Golfo (3-5 dólares).

En los últimos 10 años hasta 2018 se ha mantenido una tendencia de explotación creciente superando los 970.000 barriles diarios. Después de los recortes durante la pandemia, en 2021 la producción media diaria de petróleo se recuperó de nuevo alcanzando los 354,5 millones de barriles, registrando un aumento del 1,9% respecto a los 347,9 millones de barriles de 2020.

Los bloques están repartidos entre la empresa semi estatal Petroleum Development Oman (PDO), que explota tres cuartas partes de la superficie, y las compañías privadas locales e internacionales, principalmente de Estados Unidos y Europa, aunque en los últimos años han entrado también asiáticas, de Tailandia y China. Los contratos se firman con el Ministerio de Energía y Minerales. La estrategia de PDO es convertirse en una empresa completa dando prioridad a la búsqueda de nuevos yacimientos a la vez que a la eficiencia energética (técnicas EOR), el desarrollo de las renovables y la gestión de servicios.

Desde 1996 se está desarrollando la industria del gas natural, principal materia prima para generar electricidad, desalar agua, producir amoníaco como fertilizante y para reinyectarlo en la explotación de campos petrolíferos.

En 2020 Omán disponía de unos 651.290M de m3 de reservas estimadas (884.000 M de m3 en 2019). En 2021 la producción de gas natural alcanzó los 46.627,7 millones de metros cúbicos, registrando un aumento del 4,8% respecto al año anterior. Un 19% como promedio sería gas asociado y el 81% gas no asociado. En la actualidad, la producción de gas licuado proviene en su totalidad de los tres trenes de licuefacción (GNL) de la empresa Oman LNG, ubicados en Qalhat, cerca de Sur.

En relación con la contribución del sector industrial no hidrocarburos; minería, manufacturas, construcción y electricidad y agua, en los últimos años se mantiene estable en el entorno del 20% del PIB.

El peso de la industria minera en el PIB nacional sigue siendo muy reducido. Aunque ha tenido una tendencia creciente, llegando a máximos de producción en 2021, 598M de dólares (alcanzó un 0,7% del PIB), un 4,3% más que en 2020, cuando se registró una producción de 573M de dólares (0,8% del PIB). Se estima que solo el 3% de los yacimientos están siendo explotados. La variedad de recursos mineros es abundante destacando la potasa, el fosfato, el mármol, el cuarzo, la cromita, la dolomita, el zinc, la piedra caliza, el yeso, el silicio, el cobre, el oro, el cobalto y el hierro, entre otros.

La nueva ley del sector, que entró en vigor en 2019, pretende atraer inversión a la industria mediante incentivos, simplificando los procedimientos, aumentando la transparencia en la concesión de licencias de explotación y mejorando la seguridad jurídica. No obstante, los avances son lentos. El objetivo del Gobierno es multiplicar por tres su contribución al PIB hasta el 1,5% en 2030, alcanzando una producción de 779M de dólares. También la creación de 1.600 puestos de empleo directos para la población local.

En 2021 la contribución al PIB de la industria manufacturera (incluida la petroquímica) fue del 9,7% (8,0%, 10,5% y 10,5% en 2020, 2019 y 2018 respectivamente). Según el Banco Central de Omán, la media en los últimos años habría estado alrededor del 10% y el objetivo contemplado en el Décimo Plan Quinquenal de Desarrollo se sitúa en el 12,2% del PIB. El descubrimiento de nuevas reservas de gas no sólo ha impulsado la propia industria del gas natural licuado, sino que ha permitido el suministro a las empresas de un insumo energético básico a un precio competitivo, fomentando el crecimiento del sector manufacturero (principalmente en aquellas ramas más intensivas en uso de energía como son la metalurgia y la petroquímica) y estimulando la inversión directa extranjera. En la actualidad, el sector industrial y petroquímico está muy concentrado en Sohar y Salalah y en el complejo de Duqm.

El sector de la construcción fue uno de los motores de la economía en el periodo 2007-2017, contabilizando un 7%-8% del PIB. Desde ese año y debido a la sobreoferta en todos los segmentos del mercado, se observa un menor dinamismo, que se agravó en 2020 y 2021 por la pandemia.  El sector ha registrado menores crecimientos pasando del 7,7%, 6,3% y 4,8% en 2017, 2018 y 2019, respectivamente. Si bien en 2020 fue uno de los sectores más afectados por la paralización del país, representó un 9,2% del PIB debido a la caída de otros sectores consecuencia de la crisis económica. En 2021, con un 7,4%, recuperó los niveles anteriores al Covid. 

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Sector terciario

El sector servicios ha representado una media del 50% del PIB en los últimos años. Y en 2021 supuso el 50,2% y el 73,8% del total no hidrocarburos. Dentro de este capítulo, “transporte y comunicaciones”, “comercio”, “inmobiliario” y “finanzas” habrían tenido el mejor comportamiento en este último año. También se puede destacar que “administración pública y defensa” se aproxima al 22% del total. El sector da empleo a más del 50% de la población ocupada.

Cabe mencionar la apuesta del Gobierno por desarrollar el sector turístico como fuente de ingresos y generación de empleo. La contribución del turismo al PIB se mantenía estable en los últimos años, 2,7% en 2017, 2,2% en 2018 y 2,8% en 2019. En 2020 el sector estuvo totalmente paralizado y los resultados fueron muy negativos, con descensos de los ingresos de los hoteles en más de un 50% y una caída en la tasa de ocupación superior al 40%. No obstante, su aportación al PIB se mantuvo en un 2,3%. En 2021 se inició la recuperación y en 2022, tras el levantamiento de todas las restricciones relacionadas con el Covid se han remontado y superado cifras de turistas y beneficios de los establecimientos hoteleros. Hasta abril de 2022 se han recibido 577.000 visitantes, cifra 12 veces superior a la del periodo anterior.  

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Privatizaciones

Omán se ha desarrollado gracias a las inversiones del gobierno y de las empresas públicas en todos los sectores de la economía y, en las utilities, en particular. Desde hace varias décadas, muy tímidamente, se han tomado iniciativas para reducir el tamaño sector público. Y más recientemente, la política de privatizaciones se ha planteado como una prioridad. Por una parte, obedecería a la presión de organismos internacionales como el FMI por la urgencia de generar ingresos para cubrir los déficits presupuestarios. Por otra parte, por la necesidad de que el motor de la diversificación, al margen de los hidrocarburos, venga del impulso del sector privado. Esta nueva etapa es la que se contempla en el documento Vision 2040 ya aprobada y pendiente de su publicación.

Si bien este periodo de discusión, adopción de decisiones e implementación de la normativa está siendo extraordinariamente lento, es previsible que en los próximos años asistamos a una aceleración en el proceso de privatizaciones. En el documento recientemente publicado por el Comité creado en 2017 para hacer el seguimiento y acelerar el proceso de diversificación de la economía en el sultanato, el Implementation Support and Follow-up Unit (ISFU) se hace mención al conjunto de las 70 empresas públicas existentes y al Comité que está supervisando y facilitando su privatización. Así, el Ministerio de Finanzas habría desarrollado un nuevo plan con un horizonte de cinco años (2017-2021), que reportaría al gobierno un total de 700 millones de riales fruto de la venta de sus participaciones al sector privado. Se incluyen las siguientes  compañías: Oman Tourism Development Company (Omran); Oman Food Investment Holding Company, Electricity Holding Company (EHC), Oman Global Logistics Group (ASYAD) y Oman Oil Company (OOC).

A continuación se describen las distintas iniciativas adoptadas hasta la fecha en los sectores más relevantes:

·         El sector eléctrico. La primera data de diciembre del 1999, cuando el Consejo de Ministros aprobó la privatización del sector energético y de agua del Sultanato mediante la separación de los procesos de generación, transmisión y distribución, además de la creación de un marco independiente de organismos eficaces en materia de toma de decisiones, supervisión y control del sector. Esta reestructuración se promulgó bajo Decreto Real No. 78/2004 y se hizo efectiva el 1 de mayo del 2005 cuando el Ministerio de Vivienda, Medio Ambiental y Agua (MHEW) transfirió sus competencias en energía y agua, sus activos y personal. Desde entonces cualquier proyecto de planta de generación eléctrica y de desalinización de agua tiene que acometerla el sector privado.

El Gobierno ha ido vendiendo su participación en prácticamente todas las plantas de generación eléctrica y tiene la intención de reducir el capital social en todas las empresas públicas de distribución: Así, de las 11 empresas del Grupo NAMA, se ha comenzado por las 5 siguientes: Dhofar Power Company SAOC, Mazoon Electricity DistributionMajan Electricity Distribution, y Muscat Electricity Distribution Company-para la cual ya se inició el proceso de privatización del 49% en 2016 y en la transmisora Oman Electricity Transmission Company. Más recientemente en noviembre de 2018 el Grupo NAMA anunció la venta del 49% de su participación en Oman Electricity Transmission (OETC) y de hasta el 70% en las compañías de distribución: Muscat Electricity Distribution (MEDC), Majan Electricity Distribution (MJEC), Mazoon Electricity Distribution (MZEC), y Dhofar Power (DPC). Así, en una primera etapa la privatización se ha planteado únicamente para las dos primeras compañías y se ha invitado a las entidades elegibles a presentar, bien individualmente o en consorcio, una Expresión de Interés. En marzo de 2019 se publicó que se habían presentado un total de 25 peticiones de 23 inversores internacionales para las dos filiales.

En este sector también hay que hacer mencionar la obligación que tienen las empresas Independent Power Plants (IPP) de lanzar a bolsa un porcentaje de su participación después de cuatro años de operación de la planta. Recientemente, además de Gubrah,, en noviembre de 2018 salió a bolsa muy exitosamente el 40% del capital de Dhofar Generating Company (DGC) SAOG. Los accionistas fundadores, un consorcio formado por Mitsui, ACWA Power y Dhofar International Development and Investment Holding Company, conservarán su participación del 60%

·         En el sector de las telecomunicaciones. La primera fue Oman Telecommunication Company, Omantel. La participación del Gobierno en la empresa era del 71% del accionariado, y en marzo de 2014 se inició una venta de acciones que representaba el 19% de la propiedad del Gobierno.

·         El sector petróleo y gas. En 2015 se anunció la intención de privatizar entre el 15 y el 20% de Oman Oil Refineries and Petroleum Industries Company (Orpic) en los tres años siguientes.  Las operaciones de esta compañía representan en torno al 6% del PIB de Omán. Sus exportaciones suponen el 30% de su producción. En cuanto a Oman Oil y PDO, estas entidades prevén el anuncio de la privatización de varias de sus áreas de negocio distintas de las de su función principal. Asimismo, según el Ministerio de Asuntos Financieros, la privatización se centrará en aquellas empresas en que la participación del Gobierno sea del 60% o superior y obtengan beneficios. Dentro de esta definición se encuentran empresas como Al Suwaidi Power Co. (electricidad), Al Batinah Power Co. (electricidad) y Al Maha Ceramics (productor de cerámica), de las cuales se espera que a lo largo del año lleven a cabo procesos de privatización parcial.

Más recientemente, Oman Oil Company ha confirmado su intención de desinvertir el 10% de su participación (40%) en el bloque 61 relativo a los yacimientos de gas de Khazzan y Ghazeer. El otro 60% está participado por BP. La producción actual es de alrededor mil millones de pies cúbicos al día. También se ha planteado la privatización de la filial de servicios Abraj Energy Services, propiedad 100% de OOC. En cartera hay otras compañías listas para su privatización.

·         El sector logístico. En junio de 2019 la empresa pública de logística ASYAD, ha desvelado su intención de privatizar algunas líneas del transporte público en la ciudad de Mascate (Mwasalat) y de las rutas marítimas gestionadas por la National Ferries Company, como por ejemplo el 75% de la ruta Masirah-Shannah.

·         El sector transporte aéreo. En 2013 se anunció que la compañía Oman Air estaba lista para su privatización y 5 años después el plan sigue en suspensión, entre otras razones porque la empresa está registrando pérdidas anuales, cifradas en unos 180 millones de riales en 2017 t 129 millones de riales en 2016.

·         El sector financiero. Se ha anunciado la intención de sacar a bolsa una parte de la participación pública en la Muscat Securities Market.  Todavía se desconoce el calendario y las condiciones en que se realizará la privatización.

Por último, señalar que en julio de 2019 se han aprobado unas disposiciones clave para la mejora del clima empresarial, entre las que se encuentran la Ley de Inversión Extranjera, la Ley de Privatizaciones y la Ley del Partenariado Público y Privado (PPP). En los próximos meses se desarrollarán los reglamentos correspondientes para que estas puedan entrar en vigor en enero de 2020.

Según medios oficiales los PPPs se podrían aplicar a los sectores de sanidad, educación, transporte e infraestructuras y también se podría extender el régimen de concesiones a nuevas actividades, como el turismo, la gestión de parques o reservas naturales como en Al Saleel Wildlife Reserve en Al Sharqiyah y Rock Garden en Duqm. No obstante, en algunos de estos servicios el usuario no podrá pagar el coste en su totalidad por lo cual se requerirá una subvención que, en estos momentos, no sería asumible por las finanzas públicas.

Por último, señalar que uno de los asuntos clave que hay que clarificar, y que se espera quede resuelto cuando entren en vigor estas disposiciones, se refiere a las garantías que aportará el gobierno en el proceso.

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