Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Omán es un país de renta media-alta con una economía de tamaño pequeño. En 2018 registró un PIB de 79.295 millones de dólares, equivalente a menos de un 6% del PIB español, un PIB por habitante de 17.238 dólares y una renta per cápita, según paridad de compra, de 47.933 dólares. Según el Centro Nacional de Estadísticas el Índice de Gini estaría en o,31 en 2015.

 

Por otra parte, Omán tiene una economía muy dependiente del petróleo y del gas natural: aproximadamente el 35% del PIB, el 80% de los ingresos públicos y dos terceras partes de las exportaciones proceden de estos recursos naturales. Desde mediados de los 90, Omán está ejecutando planes quinquenales –actualmente el IX Plan Quinquenal 2016-2020- en una estrategia de desarrollo económico basada en dos ejes: la reducción de su dependencia económica de la explotación de los hidrocarburos y la integración de la población omaní en el mercado laboral. Con el fin de alcanzar estos objetivos mediante medidas legislativas e inversión pública se ha promovido la modernización y ampliación de la red de infraestructuras de transporte, el desarrollo industrial y el fomento de los sectores turístico, minería, logística y pesca. También en el ámbito social se ha impulsado la mejora de los sistemas educativo y sanitario. Muchas de las reformas estructurales e iniciativas que se han implantado han pretendido crear un entorno más favorable para la actividad económica y, en particular, para la participación del sector privado en la economía. Asimismo, se ha buscado un desarrollo económico equilibrado para cohesionar las distintas regiones del país. En todo caso el gobierno sigue dedicando muchos recursos para aumentar la productividad de los pozos de hidrocarburos existentes y para la exploración de nuevos yacimientos. 

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Precios (minoristas y mayoristas)

Históricamente la inflación ha sido moderada y estable, la más reducida en la región del Golfo. Durante la década de los 90 la tasa interanual de inflación nunca superó el 2%, tendencia que se mantuvo hasta 2006. Después la inflación comenzó a acelerarse hasta alcanzar con el inicio de la crisis financiera mundial del 2008 un máximo interanual (de los últimos 25 años) del 12,6%. Desde entonces la tasa de crecimiento interanual se ha ido moderando al mitigarse los tres principales factores que la espoleaban: el aumento del precio del petróleo y de los alimentos y la devaluación del dólar.

 

En 2012 la tasa de crecimiento interanual del IPC se situó en el 2,9% y en los años siguientes se ha mantenido siempre por debajo del 2%. Los datos de los años 2017, 2018 y 2019 la sitúan en 1,6%, 0,88% y 0,13%, respectivamente. El tipo de cambio fijo frente al dólar también está ayudando a anclar las expectativas inflacionistas. 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Transporte

Omán ha realizado en las últimas décadas numerosas inversiones destinadas a modernizar sus infraestructuras de transporte con el fin de cohesionar el país y aprovechar su ventajosa situación geográfica. Actualmente dispone de una red de carreteras asfaltadas de unos 29.685 kilómetros que une los principales núcleos urbanos del país. En la red de autovías y autopistas destacan: la autopista de Batinah, finalizada en 2018 comunica con Emiratos Árabes Unidos; la autopista Mascate-Nizwa-Abu Dhabi; la autopista Sohar-Buraimi; y la autopista Al Amerat – Sur.

La mayoría de las importaciones entran en Omán por los puertos de Sohar (a unos 200 kilómetros al norte de Mascate) y de Salalah (en la costa sur, a unos 1.100 kilómetros de Mascate). En agosto de 2014 el puerto de Mascate (Sultán Qaboos, situado en la ciudad antigua de Matrah) dejó de operar como puerto comercial para dedicarse exclusivamente al turismo. Así, toda la actividad comercial se ha trasladado al puerto de Sohar, que fue construido tanto para dar salida a las mercancías que se producen en esa zona industrial, como para suministrar a Mascate y a la zona norte del país, donde se concentra la mayoría de la población. Salalah, el 46º del mundo en TEU en 2018, es el único puerto entre Europa y Singapur que puede acomodar a barcos de contenedores clase-S (los más grandes del mundo), y uno de los principales puertos de tránsito de la zona. Estos puertos ofrecen tránsitos semanales con España pasando por Emiratos Árabes Unidos, existiendo sólo una empresa que ofrezca tránsitos directos a Omán, desde Valencia a Salalah. Los principales puertos españoles con los que operan son Barcelona y Valencia.

El Gobierno ha promovido la construcción de un gran puerto comercial en Duqm, que aún no está operativo en su totalidad y que servirá como salida a un nuevo polo industrial en el este del país. El objetivo es potenciar a Omán como hub logístico en toda la región.

Principales operadoras navieras entre España y Omán:

Empresa Puertos de salida Puertas de destino Agente en España
MSC Barcelona, Bilbao y Valencia (cubre la mayoría de las líneas desde otros puertos alternativos) Sohar - Salalah MSC España
MAERSK LINE Barcelona, Bilbao, Valencia y Algeciras (cubre gran parte de las líneas desde otros puertos alternativos) Sohar - Salalah MAERS Spain
HAPAG LLOYD Alicante, Bilbao, La Coruña y Vigo Sohar - Salalah Belize Estate Co., Compañía Sud Americana, Cia Transportadora
UASC Barcelona, Valencia y Algeciras Sohar Uasac Iberia
CMA CGM Barcelona, Valencia y Algeciras Sohar - Salalah CMA CGM Iberica S.A.

Fuente: Elaboración propia.

El precio del envío de un contenedor entre España y Omán oscila entre 1.500 y 2.000 dólares dependiendo de la ruta y la compañía.

Omán dispone de dos aeropuertos comerciales internacionales: el nuevo aeropuerto ampliado de Mascate, operativo desde marzo de 2018, con una capacidad para 20M de pasajeros, y el de Salalah, inaugurado en junio de 2015, con capacidad para un millón de pasajeros. Por otra parte, se está acometiendo la construcción de otros cuatro aeropuertos regionales, en Duqm, Sohar, Ras al-Hadd y Adam, este último de uso militar. Ya existen vuelos regulares a Duqm y Sohar.

Omán carece de red de ferrocarril. El Ministerio de Transportes, Comunicaciones y Tecnologías de la Información había planificado un ambicioso desarrollo ferroviario de 2.244 kilómetros que atravesaría el país de norte a sur, pero en 2016 quedó suspendido. Por otra parte, se encuentra en fase de estudio de viabilidad un proyecto de ferrocarril para el transporte de minerales desde Shweimiyah (Dhofar) al puerto de Duqm.

La iniciativa para la construcción de una red ferroviaria común de transporte de mercancías y pasajeros con los demás países del CCG fue cancelada y no se ha vuelto a replantear después del bloqueo declarado a Qatar por algunos de los estados miembros de dicho Consejo.

Telecomunicaciones

El sector de las telecomunicaciones se ha transformado en los últimos años con la introducción de nuevas y avanzadas tecnologías, principalmente en la capital Mascate y en los núcleos urbanos de cierto tamaño y zonas industriales. En Omán operan dos grandes empresas: la compañía nacional Oman Telecomunication Company (Omantel), que mantuvo su monopolio en telefonía móvil hasta 2005, cuando la autoridad reguladora anunció la entrada de la segunda empresa, Nawras, que en 2014 cambió su nombre por Ooredoo. En mayo de 2019, la británica Vodafone se unió con Omán Future Telecommunications para solicitar la tercera licencia de telefonía móvil e implantarse en el país. A mitades del mismo año el gobierno omaní adjudico el permiso a la británica que se espera que comience a operar a principios de 2021.  Actualmente Ooredoo ofrece también servicios de banda ancha y telefonía fija. Asimismo, existen otras dos empresas operadoras de móviles virtuales, Friendi y Renna.

En el sector de la banda ancha e internet AWASR, participada por Omantel y Ooredoo, es la única compañía que dispone de licencia. La tasa de penetración del ancho de banda es del 69,8 % (por encima del 32% mundial, pero por debajo del 84% de los países desarrollados) y solo el 2,7% de los suscriptores tienen acceso a velocidades de 10Mbps o más. La velocidad media es de 2 Mbps frente a los 22 Mbps en Corea (país con mayor velocidad), los 12 Mbps en Japón, los 4,2 Mbps en Emiratos Árabes Unidos o los 3 Mbps en Kuwait. Con la implementación de la Estrategia Nacional de Banda Ancha (National Broadband Strategy), aprobada en agosto de 2016, se espera aumentar la conectividad y alcance de la banda ancha en el país.

Además, Omán se encuentra conectado con una red de fibra óptica con Emiratos Árabes Unidos, Yemen y Pakistán. En la actualidad se encuentra inmerso en el proyecto de implantación de la red 5G.

Energía

El país dispone de dos refinerías: Mina Al Fahal, en Mascate, y Sohar Refinery, en Sohar. Las dos están controladas por la empresa estatal Oman Oil Refineries and Petroleum Industries (ORPIC). Además, en Duqm ya se ha iniciado la construcción de la tercera refinería, que estaría finalizada e 2022.y en la cual participa como EPCista una empresa española.

La compañía estatal Oman Gas Company, junto con Petroleum Development Oman (PDO), son las titulares de la red de gasoductos del país. Ésta cubre una superficie de 2.300 kilómetros: en el norte desde Fahud, Mascate y Sohar y en el sur desde Saih-Rawl a Salalah. Omán cuenta con tres trenes de licuefacción de gas natural en Sur, dos pertenecen a Oman LNG y el tercero a Qalhat LNG, empresas que se fusionaron en 2016.

Por otra parte, ORPIC Logistic Company, Joint Venture entre la estatal ORPIC y la española CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos) gestionan el oleoducto Muscat Sohar Product Pipeline (MSPP) y la terminal en Al Jefnain. Se trata de un importante proyecto logístico que permite el suministro de más del 50% del petróleo que se consume en el mercado de Omán.

En diciembre de 2019 se anunció la creación de OQ, la nueva marca que integra en Oman Oil a Oman Oil Refineries & Petroleum Industries Company (Orpic) y a otras 6 empresas en un conglomerado de los sectores de energía y petroquímica.

Así, la lista de las empresas incluye las siguientes: 1) OOC, 2) Orpic, 3) Oman Oil Company Exploration & Production (OOCEP), 4) Duqm Refinery & Petrochemicals Industries (DRPIC), 5) Salalah Methanol (SMC), 6) Oman Trading International (OTI), 7) Oxea y 8) Salalah Liquified Petroleum Gas.

Con esta reestructuración, el gobierno pretende simplificar la operativa a la vez que ahorrar costes. Por otra parte, también se anunció la intención de vender el 20-25% de su participación en OOC mediante una oferta pública de acciones. En caso de llevarse a cabo, ésta sería la tercera salida a bolsa de una empresa pública petrolera en el Golfo.

Por último, otra iniciativa publicada sería la constitución de un fondo para invertir en renovables, eficiencia energética y tecnología en general. El objetivo de OQ sería posicionarse en un gigante energético integrado, que incluyera no solo los hidrocarburos sino también los petróleos bajos en carbono como el hidrógeno. Las inversiones previstas estimadas ascenderían a unos 28MM dólares de los cuales 18 MM dólares estarían relacionados con la refinería de Duqm y la petroquímica asociada.

Electricidad

Omán se divide en dos zonas electrificadas aisladas entre sí. En primer lugar, la red eléctrica principal (el 88% de la generación) que cubre las gobernaciones de Mascate y de Buraimi, la mayor parte del sur y el norte de las regiones de Batinah, Dakhilayah, Sharqiya y Dhahirah, suministrando electricidad a 864.500 clientes. En 2019 la capacidad instalada de esta red era de 10.389 MW mediante plantas que usan el gas como fuente. Asimismo, existe una interconexión de 220kW con la red energética de Abu Dabi, otra interconexión de 132kW con la red de la empresa semipública Petroleum Development Oman (PDO) y otras conexiones con industrias que cuentan con sus propios generadores para autoconsumo.

En segundo lugar, la región de Dhofar, al sur del país, dispone de una red que proporciona electricidad a unos 110.063 clientes, a través de dos plantas que operan con gas, con una capacidad instalada de 1.213 MW, un 10% del total de electricidad suministrada en Omán. En el último trimestre de 2019 se completó la construcción de una planta de generación eólica de 50MW en Thumrait habiendo un acuerdo para compartir la energía con PDO a través de la conexión de transmisión de 132 kV.

 

El resto del país se cubre mediante generadores de fuel estando en fase de licitación o de construcción varios proyectos de energía solar para suministrar electricidad a zonas rurales.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Según datos del Centro Nacional de Estadísticas, en 2019 la población ocupada es de 2,15M de personas. Un total de 1.920.444 están empleadas en el sector privado, siendo omanís el 16,13% (262,333 personas) frente a un 85,1% en el sector público. Por nivel de estudios, un 78,1% de los omanís y un 92% de los expatriados empleados en el sector privado carecen de estudios o tienen estudios básicos. El 29,55% de los expatriados estaría empleado en el sector de la construcción, seguido a distancia del servicio doméstico (14,4%), del comercio (14,1%) y de las manufacturas (11,8%).

Según el Centro Nacional de Estadísticas, en 2019 la tasa de desempleo se situaba en el 2,8%. Sin embargo, el desempleo juvenil fue más elevado, del 8,5% entre 18 y 24 años y del 6,0% entre 25 y 29 años. Los jóvenes menores de 30 años representan aproximadamente el 68% y sólo un 20% va a la Universidad.  Según la Organización Internacional del Trabajo, la tasa estaría en el 3,1%. La estimación del FMI es del 8,4%.

Uno de los retos más importantes al que se ha enfrentado Omán desde la Primavera Árabe ha sido proporcionar trabajo a los 50.000 omaníes que anualmente se incorporan al mercado laboral. Y la crisis del Covid-19 en 2020 está dificultando todavía más la consecución de este objetivo, prioritario para garantizar la paz social en el país.

Así, durante años el Gobierno ha favorecido la contratación en el sector público y también ha implementado la denominada política de omanización, es decir, nacionalizar, mediante legislación, la fuerza de trabajo en el sector privado. En un momento se pretendió sustituir a 100.000 trabajadores expatriados por mano de obra local y limitar la mano de obra extranjera al 33% de la población ocupada. En enero de 2018, el Ministerio de Trabajo en su Resolución Ministerial no. 38/2018 anunció la suspensión temporal por 6 meses, prorrogables, de la emisión de visados a trabajadores extranjeros. Esta decisión, que se ha ido prorrogando semestralmente, afecta a 87 profesiones del sector privado entre las que se incluyen las siguientes categorías: tecnologías de la información, finanzas, recursos humanos y administración, marketing, seguros, medios de comunicación, sanidad, aeronáutica, ingeniería y áreas técnicas.

Durante los últimos años estas disposiciones se han ido ampliando y prorrogando en el tiempo. En mayo de 2019 por primera vez el Ministerio de Trabajo publicó el Real Decreto Nº221/2019, prohibiendo a los expatriados del sector privado ocupar puestos de gestión y dirección, así como los de secretaría y administración. En febrero de 2020 siguiendo la línea de los anteriores decretos, se publicó la decisión 47/2020 que reservaba para los omaníes los trabajos de “representante de compras” y “representante de ventas”. A diferencia de las anteriores esta nueva orden tiene carácter indefinido.

En la política de empleo hay que destacar la “No-Objection Certificate” o “NOC, que en principio pretende mejorar la empleabilidad de los locales, y que obliga a los trabajadores expatriados a contar con el beneplácito de sus empleadores a la hora de cambiar de empleo. Sin este permiso el trabajador extranjero no puede renovar ni solicitar un nuevo visado de trabajo en un periodo de 2 años. Sin embargo, con los años se ha demostrado que uno de los mayores inconvenientes de la “NOC” ha sido la pérdida de trabajadores cualificados en el país. Así, para dar mayor flexibilidad al mercado laboral, con motivo del Covid-19, en junio de 2020 el gobierno ha aprobado la suspensión del NOC a partir de enero del próximo año.

Aunque en plena crisis el gobierno ha tomado medidas discriminatorias para proteger los salarios y los despidos de los locales, el aumento del paro está siendo inevitable. Hay que destacar que en Omán sigue pendiente la creación de un Fondo de ayuda a los desempleados como existe en otros países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

 

Por último, hay que señalar que en 2019 se creó el Centro Nacional de Reclutamiento con el objetivo de acelerar la colocación de los jóvenes en el sector privado. Desde el 1 de enero de este año ya está operativo, así como el Fondo Nacional de Formación, dotado con 28M de riales, otro instrumento creado en 2017 para proporcionar educación especializada a los desempleados.

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PIB per capita y distribución de la renta

 

En 2019 el PIB alcanzó los 76.232M dólares, la renta per cápita los 16.529 dólares y en términos de paridad de compra los 29.052,5 dólares[1]. Sin embargo, la distribución es muy desigual tanto individual como geográficamente, dando lugar a un mercado de consumidores muy segmentado y con una gran concentración de riqueza en torno a la capital, que registra alrededor de un tercio de la población del país. Según el Centro Nacional de Estadísticas el coeficiente de Gini en 2015 se situó en el 0,31.

Omán ocupa el 47º puesto, de un total de 189 países, en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Hay que destacar que en 2010 el PNUD publicó que Omán era el país con mayor avance en sus indicadores de desarrollo en las anteriores cuatro décadas. 



[1] Según los últimos datos del Banco Mundial.

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Sector primario

Aunque con anterioridad a los años 70 la agricultura y la pesca habían sido las dos formas tradicionales de sustento económico, representando el 90% del PIB, en 2019 en conjunto solo sumaron un 2,4%, el más alto en los países del CCG. En los últimos años el Gobierno está realizando inversiones con el fin de expandir el sector, mejorar la seguridad alimentaria e impulsar el crecimiento de la industria.

Se estima que hay 274.915 acres destinadas a la agricultura y 8,11 acres a la acuicultura. Según el Centro Nacional de Estadísticas, en 2019 la producción agrícola se elevó a 3M de toneladas (un 3,4% más que en 2018), 580.240 toneladas de pescado (un 4,8% más que en 2018) y más de 3,6M de animales (sin incluir la avícola), lo cual supone un aumento de más del 40% en la última década. La cabaña ovina se elevó a 617.000, la bovina a 405.000, la de camellos a 273.000 y la caprina a 2.348.000.

Asimismo, en 2019 se registró una producción anual de 25.483 toneladas de cereales, 468.654 de fruta (incluidas 376.850 toneladas de dátiles), 825.260 de vegetales y 1.698.706 de forrajes. Se estima que el país dispone de 8M de palmeras.

En 2019 el sector empleaba a 61.250 trabajadores, un 3,2% del total del sector privado.

En 2014 se constituyó la empresa pública Oman Aquaculture Development Company (OADC), filial del Oman Investment Fund, para el desarrollo de la industria de la pesca y la acuicultura (gamba, pez espada, moluscos…) a lo largo del litoral del país. Oman Food Investment Holding Company (OFIC) persigue la seguridad alimentaria. Entre 2015 y 2016 se crearon varias empresas estatales dedicadas al sector: ’Namaa Poultry Company, Al Bashayer Meat Company, Osool Poultry Company, Mazoon Dairy Company y Al Murooj Dairy Company y se integraron también otras existentes como Oman Flour Mills Company, Oman Fisheries y Oman National Livestock Development.  

En junio de 2020, se ha anunciado la creación de la Oman Investment Authority (OIA) que integra los activos de las empresas públicas y los fondos soberanos para mejorar la gestión de la cartera de proyectos, evitar duplicidades y aumentar la eficiencia reduciendo costes. Una de las primeras medidas que ha tomado la OIA ha sido fusionar las empresas Blue Water, Al Wusta Fishery Industries, y Oceanic Shrimp Aquaculture en la nueva Fisheries Development of Oman para impulsar la producción acuífera del país. 

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Sector secundario

En los últimos 5 años el sector secundario ha representado anualmente entre el 48% y el 70% del PIB. En 2019, se situó en un 54%. Dado que el sector industrial se mantiene estable, la fluctuación obedece a las variaciones en el peso de la industria extractiva, en particular del petróleo y del gas, la principal actividad económica en Omán.

 

El sector de hidrocarburos representó el 35,9% del PIB en 2018 y el 34,4%% en 2019, lejos aún del 19% fijado como objetivo en el documento Visión 2020. Las variaciones obedecen a 1) la volatilidad del precio del petróleo 2) la producción diaria, y 3) el incremento de la extracción de gas de los últimos yacimientos, como el de Khazzan, donde se espera duplicar la producción en los próximos años. En 2020 el sector se ha visto fuertemente afectado por el desplome los precios del crudo y por la crisis de demanda derivada de las medidas de prevención del virus COVID-19. La mayoría de los proyectos se han pospuesto y muchos de los suministros necesarios se han interrumpido por el cierre de las fronteras.

 

En cuanto a las reservas de crudo estimadas, según datos publicados por el Ministerio de Energía y Minerales, a finales de 2019 se disponía de un total de 4.842,71M de barriles, un 1,1% más que en el año anterior. En comparación con otros países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Omán cuenta con unos yacimientos petrolíferos mucho más limitados (Qatar 25.380M de barriles, Kuwait 104.000M de barriles, Emiratos Árabes Unidos 97.800M), de menor tamaño y más dispersos geográficamente. Por tanto, es más costosa su extracción, en el entorno de los 25 dólares por barril, frente a los 3 o 5 dólares en otros países de la región. Hasta 2007 la producción del sector se fue reduciendo gradualmente y luego empezó a incrementarse gracias al esfuerzo inversor del gobierno en técnicas de recuperación de petróleo Enhanced oil Recovery” (EOR). En 2019 la producción diaria de crudo se redujo un 0,7% respecto a 2018, hasta los 971.000 barriles diarios como consecuencia de los acuerdos sobre cuotas alcanzados por los países integrantes de la OPEP+.

  

En cuanto al gas natural, en 2019 Omán disponía de unos 673.941M de metros cúbicos de reservas estimadas. La producción fue de 122,2M de metros cúbicos, con un 19% asociado a la extracción de petróleo.

 

En relación con el sector industrial no hidrocarburos, en los últimos años su contribución se mantiene estable en el entorno del 20% y también su composición en los 4 siguientes capítulos: minería, manufacturas, construcción y electricidad y agua.

 

El peso total de la industria minera respecto al PIB nacional es muy reducido. Aunque ha tenido una tendencia creciente, según los últimos datos publicados por el Centro Nacional de Estadísticas e Información (NCSI) en 2019 ha reducido su peso en el PIB Nacional al 0,4%, en 2018 era del 0,5% y en los dos últimos ejercicios ha decrecido un 5,2% y un 10,6% en 2018 y 2019, respectivamente. De un importe de 140,3M de riales (364,4M de dólares) en 2018 a 125,5M de riales (326,0M de dólares) en 2019. Es uno de los sectores que el gobierno ha identificado con mayor potencial de crecimiento dentro del plan de diversificación de la economía, y por ello está potenciando los nuevos desarrollos y el impulso del sector mediante regulación e inversiones en nuevas infraestructuras. Adicionalmente, el gobierno busca la entrada de capital extranjero. Una nueva ley del sector sienta las bases para intentar atraer inversión a la industria, proporcionando más incentivos, simplificando los procedimientos, aumentando la transparencia en la obtención de licencias de explotación y la seguridad jurídica, aunque los avances son lentos. Los recursos mineros del país son abundantes destacando la potasa, el fosfato, el mármol, el cuarzo, la cromita, la dolomita, el zinc, la piedra caliza, el yeso, la sílice, el cobre, el oro, el cobalto y el hierro.

 

En cuanto a la industria manufacturera, en 2019 su contribución fue del 10,5% del PIB (10,5% en 2018 y 10,0% en 2017). Según el Banco Central de Omán la media en los últimos años habría estado en el 10,2% y el objetivo contemplado en el IX Plan Quinquenal se situaría en el 10% del PIB. El descubrimiento de nuevas reservas de gas no sólo ha impulsado la propia industria del gas natural licuado, sino que ha permitido el suministro a las empresas domésticas de un input industrial energético básico a un precio competitivo, fomentando el crecimiento del sector manufacturero (principalmente en aquellas ramas más intensivas en uso de energía como son la metalurgia y la petroquímica) y estimulando la inversión extranjera directa en el país. En la actualidad, el sector petroquímico está muy concentrado en Sohar y Salalah y, próximamente, en Duqm.

 

Sin duda el sector de la construcción fue uno de los motores de la economía entre los años 2007-2017. Desde ese año y debido a la sobreoferta en todos los segmentos del mercado, se observa un menor dinamismo, que se ha agravado notoriamente en 2020 por la pandemia global del COVID-19.  En 2017 el sector se contrajo un 9,0%, en 2018 un 6,6% y en 2019 un 4,8%. En los tres primeros meses de 2020, habría decrecido un 10,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

 

 

El desarrollo de los sectores de electricidad y agua, para hacer frente a la creciente industrialización y al aumento de la población, ha representado anualmente tasas de crecimiento positivas en el entorno del 2% del PIB. No obstante, en 2020 se espera que por primera vez la demanda de electricidad no aumente y, por ello, se paralicen o incluso se cancelen las nuevas plantas de generación previstas.

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Sector terciario

El sector servicios representa alrededor del 50% del PIB. En concreto, en 2019 fue del 48,1%. La media en los dos años anteriores se situaba en el 49,3% del PIB y en 2019 suponía un 68,9% del total no hidrocarburos. El sector da empleo a más del 50% de la población ocupada. En el mismo año, la rama de la administración pública y defensa aportan un 12,2% del PIB, seguido de comercio (7,0%); finanzas (6,9%) transportes y comunicaciones (5,9%); educación (5,5%), inmobiliario (4,8%), sanidad (2,9%) y, por último, hoteles y restaurantes (1,1%).

 

Cabe mencionar la apuesta del gobierno por desarrollar el sector turístico como fuente de ingresos y generación de empleo. La contribución del turismo al PIB se mantiene estable en los últimos años, 2,1% en 2017, 2,2% en 2018 y 2,2% en 2019. No obstante, en 2020 el sector se encuentra totalmente paralizado y los resultados hasta junio son muy negativos, con descensos de los ingresos de los hoteles en más de un 50% y una caída en la tasa de ocupación superior al 40%. Se espera una cierta recuperación en el segundo semestre del año cuando se abran de nuevo las fronteras y se restablezca la actividad en los establecimientos turísticos.

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Privatizaciones

Omán se ha desarrollado gracias a las inversiones del gobierno y de las empresas públicas en todos los sectores de la economía y, en las utilities, en particular. Desde hace varias décadas, muy tímidamente, se han tomado iniciativas para reducir el tamaño sector público. Y más recientemente, la política de privatizaciones se ha planteado como una prioridad. Por una parte, obedecería a la presión de organismos internacionales como el FMI por la urgencia de generar ingresos para cubrir los déficits presupuestarios. Por otra parte, por la necesidad de que el motor de la diversificación, al margen de los hidrocarburos, venga del impulso del sector privado. Esta nueva etapa es la que se contempla en el documento Vision 2040 ya aprobada y pendiente de su publicación.

Si bien este periodo de discusión, adopción de decisiones e implementación de la normativa está siendo extraordinariamente lento, es previsible que en los próximos años asistamos a una aceleración en el proceso de privatizaciones. En el documento recientemente publicado por el Comité creado en 2017 para hacer el seguimiento y acelerar el proceso de diversificación de la economía en el sultanato, el Implementation Support and Follow-up Unit (ISFU) se hace mención al conjunto de las 70 empresas públicas existentes y al Comité que está supervisando y facilitando su privatización. Así, el Ministerio de Finanzas habría desarrollado un nuevo plan con un horizonte de cinco años (2017-2021), que reportaría al gobierno un total de 700 millones de riales fruto de la venta de sus participaciones al sector privado. Se incluyen las siguientes  compañías: Oman Tourism Development Company (Omran); Oman Food Investment Holding Company, Electricity Holding Company (EHC), Oman Global Logistics Group (ASYAD) y Oman Oil Company (OOC).

A continuación se describen las distintas iniciativas adoptadas hasta la fecha en los sectores más relevantes:

·         El sector eléctrico. La primera data de diciembre del 1999, cuando el Consejo de Ministros aprobó la privatización del sector energético y de agua del Sultanato mediante la separación de los procesos de generación, transmisión y distribución, además de la creación de un marco independiente de organismos eficaces en materia de toma de decisiones, supervisión y control del sector. Esta reestructuración se promulgó bajo Decreto Real No. 78/2004 y se hizo efectiva el 1 de mayo del 2005 cuando el Ministerio de Vivienda, Medio Ambiental y Agua (MHEW) transfirió sus competencias en energía y agua, sus activos y personal. Desde entonces cualquier proyecto de planta de generación eléctrica y de desalinización de agua tiene que acometerla el sector privado.

El Gobierno ha ido vendiendo su participación en prácticamente todas las plantas de generación eléctrica y tiene la intención de reducir el capital social en todas las empresas públicas de distribución: Así, de las 11 empresas del Grupo NAMA, se ha comenzado por las 5 siguientes: Dhofar Power Company SAOC, Mazoon Electricity DistributionMajan Electricity Distribution, y Muscat Electricity Distribution Company-para la cual ya se inició el proceso de privatización del 49% en 2016 y en la transmisora Oman Electricity Transmission Company. Más recientemente en noviembre de 2018 el Grupo NAMA anunció la venta del 49% de su participación en Oman Electricity Transmission (OETC) y de hasta el 70% en las compañías de distribución: Muscat Electricity Distribution (MEDC), Majan Electricity Distribution (MJEC), Mazoon Electricity Distribution (MZEC), y Dhofar Power (DPC). Así, en una primera etapa la privatización se ha planteado únicamente para las dos primeras compañías y se ha invitado a las entidades elegibles a presentar, bien individualmente o en consorcio, una Expresión de Interés. En marzo de 2019 se publicó que se habían presentado un total de 25 peticiones de 23 inversores internacionales para las dos filiales.

En este sector también hay que hacer mencionar la obligación que tienen las empresas Independent Power Plants (IPP) de lanzar a bolsa un porcentaje de su participación después de cuatro años de operación de la planta. Recientemente, además de Gubrah,, en noviembre de 2018 salió a bolsa muy exitosamente el 40% del capital de Dhofar Generating Company (DGC) SAOG. Los accionistas fundadores, un consorcio formado por Mitsui, ACWA Power y Dhofar International Development and Investment Holding Company, conservarán su participación del 60%

·         En el sector de las telecomunicaciones. La primera fue Oman Telecommunication Company, Omantel. La participación del Gobierno en la empresa era del 71% del accionariado, y en marzo de 2014 se inició una venta de acciones que representaba el 19% de la propiedad del Gobierno.

·         El sector petróleo y gas. En 2015 se anunció la intención de privatizar entre el 15 y el 20% de Oman Oil Refineries and Petroleum Industries Company (Orpic) en los tres años siguientes.  Las operaciones de esta compañía representan en torno al 6% del PIB de Omán. Sus exportaciones suponen el 30% de su producción. En cuanto a Oman Oil y PDO, estas entidades prevén el anuncio de la privatización de varias de sus áreas de negocio distintas de las de su función principal. Asimismo, según el Ministerio de Asuntos Financieros, la privatización se centrará en aquellas empresas en que la participación del Gobierno sea del 60% o superior y obtengan beneficios. Dentro de esta definición se encuentran empresas como Al Suwaidi Power Co. (electricidad), Al Batinah Power Co. (electricidad) y Al Maha Ceramics (productor de cerámica), de las cuales se espera que a lo largo del año lleven a cabo procesos de privatización parcial.

Más recientemente, Oman Oil Company ha confirmado su intención de desinvertir el 10% de su participación (40%) en el bloque 61 relativo a los yacimientos de gas de Khazzan y Ghazeer. El otro 60% está participado por BP. La producción actual es de alrededor mil millones de pies cúbicos al día. También se ha planteado la privatización de la filial de servicios Abraj Energy Services, propiedad 100% de OOC. En cartera hay otras compañías listas para su privatización.

·         El sector logístico. En junio de 2019 la empresa pública de logística ASYAD, ha desvelado su intención de privatizar algunas líneas del transporte público en la ciudad de Mascate (Mwasalat) y de las rutas marítimas gestionadas por la National Ferries Company, como por ejemplo el 75% de la ruta Masirah-Shannah.

·         El sector transporte aéreo. En 2013 se anunció que la compañía Oman Air estaba lista para su privatización y 5 años después el plan sigue en suspensión, entre otras razones porque la empresa está registrando pérdidas anuales, cifradas en unos 180 millones de riales en 2017 t 129 millones de riales en 2016.

·         El sector financiero. Se ha anunciado la intención de sacar a bolsa una parte de la participación pública en la Muscat Securities Market.  Todavía se desconoce el calendario y las condiciones en que se realizará la privatización.

Por último, señalar que en julio de 2019 se han aprobado unas disposiciones clave para la mejora del clima empresarial, entre las que se encuentran la Ley de Inversión Extranjera, la Ley de Privatizaciones y la Ley del Partenariado Público y Privado (PPP). En los próximos meses se desarrollarán los reglamentos correspondientes para que estas puedan entrar en vigor en enero de 2020.

Según medios oficiales los PPPs se podrían aplicar a los sectores de sanidad, educación, transporte e infraestructuras y también se podría extender el régimen de concesiones a nuevas actividades, como el turismo, la gestión de parques o reservas naturales como en Al Saleel Wildlife Reserve en Al Sharqiyah y Rock Garden en Duqm. No obstante, en algunos de estos servicios el usuario no podrá pagar el coste en su totalidad por lo cual se requerirá una subvención que, en estos momentos, no sería asumible por las finanzas públicas.

Por último, señalar que uno de los asuntos clave que hay que clarificar, y que se espera quede resuelto cuando entren en vigor estas disposiciones, se refiere a las garantías que aportará el gobierno en el proceso.

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