Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

El 2017 la tasa de inflación media anual se situó en el 3,2% (un 3,3% en diciembre). Hay que señalar que el IPC de Filipinas está muy sesgado por el elevado peso de Alimentos y bebidas (casi un 40%, frente al 18% de España) y de Vivienda, agua, electricidad y gas (casi un 23%, frente al 12% de España), de modo que juntos absorben casi dos tercios del índice.

El 2018 viene marcado por una aceleración paulatina mes a mes de las tasas de inflación, acusado por el repunte de los precios internacionales del petróleo y de los alimentos. En junio del 2018 se tasó dicha tasa en 5,7%. 

Las fuertes divergencias que se observa entre precios mayoristas y precios al consumo reflejan el mal funcionamiento de los mercados de distribución.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Carreteras

La red de carreteras en Filipinas es extensa y representa la vía de transporte predominante, acaparando el 98% del transporte de viajeros y el 58% del transporte de mercancías. 

La red de carreteras y puentes de Filipinas depende del gobierno central, concretamente del Dirección General de Obras Públicas y Carreteras o DPWH (Department of Public Works and Highways).

En carreteras, los proyectos son ofertados por DPWH y validados por la Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo o NEDA (National Economic and Development Authority). En 2017 este departamento fue el segundo que mayor presupuesto recibió, un total de 467,7 billones de PHP que representan un 17,8% del presupuesto total. En 2018, vuelve a ser el segundo receptor con un total de 638,9 billones representando un 16,96 % del total.

En 2017 se registran 32.868 km de red de carreteras nacionales, con un incremento del 0,3% respecto a las registradas en 2016. El 94,42% de dicha red corresponde a superficies pavimentadas (64% hormigón y 30% de asfalto). Solo el 5,57% corresponden a carreteras no pavimentadas, existiendo de grava (5,41%) y de tierra (0,16%).

Según datos del Departamento de Obras Públicas y Autopistas (DPWH) en 2017 sólo el 41,58% de la red viaria se encuentra en buenas o aceptables condiciones.

El Gobierno tiene en curso numerosos proyectos de ampliación y mejora de la red.

 

Ferrocarriles

La orografía del país limita severamente el desarrollo de una red ferroviaria eficaz. El sector ferroviario está gestionado por del Departamento de Transportes o Department of Transportation (DOTr). está compuesto por:

-          El Sistema de Tránsito de Metro o Metro Rail Transit (MRT). Línea MRT-3.

-          La Autoridad de Tren Ligero o Light Rail Transit Authority (LRTA). Líneas LRT 1 y LRT 2.

-          Ferrocarriles Nacionales Filipinos o la Philippine National Railways (PNR)

La línea cuenta actualmente (2017) con 77 kilómetros y pretende llegar a 320 en el año 2022.  

Se pueden destacar los siguientes proyectos:

Nombre del Proyecto Fase Kilómetros Presupuesto (billion PHP) Fuente de Financiacion
PNR NORTH 1 (North-South Commuter Rail) Desarrollo 38 105,3 Official Development Assistance (ODA)
PNR NORTH 2 Desarrollo 69,5 150 Official Development Assistance (ODA)
PNR SOUTH COMMUTER Desarrollo 72 134 Official Development Assistance (ODA) - ADB
PNR SOUTH LONG HAUL Desarrollo 581 151 Official Development Assistance-China (ODA-C)
MRT-7 Desarrollo 22 1,54 PPP-Unsolicited Proposal
LRT-1 SOUTH (CAVITE) EXTENSION PROJECT Desarrollo 32,4 64,9 PPP- Unsolicited Proposal
LRT-2 EAST (MASINAG) EXTENSION PROJECT Implementación 3.9 9.5 Official Development Assistance (ODA)
LRT -6 (extension de LRT 1 South) On-hold 19 65,09 BGTOM/BT + O&M
UNIFIED COMMON STATION Implementación N/A 2.8 General Appropriations Act (GAA)
MEGA MANILA SUBWAY Implementación 25 227 Official Development Assistance (ODA)
MINDANAO RAILWAY Desarrollo 105 31.5 General Appropriations Act (GAA)
SUBIC-CLARK CARGO RAILWAY PROJECT Desarrollo 71 50,03 GAA – ODA China

 

Puertos

Según datos de la Philippine Ports Authority (PPA), existen más de mil puertos en Filipinas (821 puertos comerciales y 429 puertos de pesca). Dada la naturaleza insular del país, el 98% de todo el comercio exterior de Filipinas se lleva a cabo por vía marítima, pese al insuficiente desarrollo de la infraestructura portuaria. Estas deficiencias suponen una barrera al comercio por los costes comparativamente más altos, lo que conlleva una pérdida de competitividad. Los principales puertos por tráfico de contenedores son los de Manila – Manila International Container Terminal-, Cebu y Subic Bay. También son importantes los de Iloilo, Zamboanga y General Santos.

El gobierno está fomentando la reconversión de algunos puertos y la creación de otros nuevos preparados para acoger buques “roll-on roll-off”, para mejorar las comunicaciones entre las distintas islas.

Existen varias compañías navieras internacionales que prestan servicios de línea regular de transporte de mercancías entre Filipinas y diversos puertos del mundo. 

A fecha de octubre de 2018 los siguientes son los principales proyectos portuarios en Filipinas:

Nombre del proyecto Coste millones de PHP Coste millones de EUR
Philippine Global Gateway Project (Sangley Seaport Component) 800.000,00 PHP 13.114,75 €
Davao Coastline and Port Development Project 39.000,00 PHP 639,34 €
Desarrollo del Quezon Port Cluster 33.411,00 PHP 547,72 €
Desarrollo del Pagasinan Port Cluster 28.954,00 PHP 474,66 €
Nueva terminal de contenedores y volúmenes del puerto internacional de Cebu 9.200,00 PHP 150,82 €
Desarrollo del puerto de Victoria 8.837,00 PHP 144,87 €
Desarrollo del puerto de P. Burgos 5.817,00 PHP 95,36 €
Modernización del sistema de transporte RORO de Filipinas 5.700,00 PHP 93,44 €
Programa de desarrollo turístico de Pasacao - Balatan (PBTCD) 4.740,00 PHP 77,70 €

 

Aeropuertos

La red aeroportuaria en Filipinas se compone de un total de 125 aeropuertos registrados en la Autoridad de Aviación Civil de Filipinas o Civil Aviation Authority of the Philippines (CAAP), de los que 85 son públicos, 26 son aeropuertos privados y 14 son aeropuertos militares. De los 85 aeropuertos públicos, solo tienen interés para empresas extranjeras los 10 aeropuertos internacionales y los aeropuertos nacionales de mayor capacidad.

El sector se encuentra en crecimiento en los últimos años debido al auge económico, turístico y demográfico de Filipinas. En el año 2017 el transporte de pasajeros ha tenido un crecimiento del 10%, refrendando el alcanzado durante los últimos años. El nº de pasajeros, tanto nacionales como internacionales, ha pasado desde los 72 millones en 2016 a aproximadamente 80 millones en 2017. Ello a pesar de que el principal aeropuerto filipino, el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino (NAIA) está saturado, habiendo recibido 42 millones de pasajeros en 2017, 11 millones más de su capacidad actual.

De los 247 aeropuertos o aeródromos de los que consta el país, la Civil Aviation Authority of the Philippines (CAAP), encuadra dentro de su clasificación y bajo su control a 84 aeropuertos, dividiéndolos según sus características en:

·       Internacionales: son aeropuertos con capacidad de operar vuelos internacionales. Actualmente, hay 13 aeropuertos en esta categoría: 

Aeropuertos internacionales
Ninoy Aquino Bacolod-Silay Mactan-Cebu
Clark Iloilo Laoag Kalobag
Francisco Bangoy General Santos Legazpi
Puerto Princesa Subic Bay Zamboanga

·       Principales/domésticos:

o Principales Clase 1: aeropuertos con capacidad para operar vuelos de al menos 100 pasajeros.

o Principales Clase 2: aeropuertos con capacidad para operar vuelos de al menos 19 pasajeros.

·       Comunitarios: son aeropuertos dedicados a la aviación general pero que no suelen contar con servicio regular.

El resto de aeropuertos no están bajo su dominio al ser privados, pertenecientes a entidades civiles o a gobiernos locales. En general, estos aeropuertos están dedicados principalmente a la recepción de vuelos chárter con fines turísticos o a la operación de aeronaves destinadas a tareas de fumigación agrícola.

El aeropuerto internacional Ninoy Aquino es el principal aeropuerto del país. Está situado en Parañaque, Metro Manila, a unos 10 kilómetros de Makati, el centro financiero del país. Casi todos los vuelos internacionales con destino a Filipinas entran en el país a través de la Terminal 1 de este aeropuerto (NAIA 1), salvo todos los de Philippine Airlines (PAL), que tiene una terminal propia (NAIA 2, muy cerca de la 1 pero no conectadas). La gran Terminal 3 del aeropuerto internacional Ninoy Aquino (NAIA 3) de Manila, que está construida desde 2004, entró en funcionamiento en 2008 para los vuelos de la compañía Cebu Pacific, si bien actualmente ya operan Philippine Airlines y otras compañías. La terminal tiene una capacidad para el tránsito de 33.000 pasajeros diarios. Existe otra pequeña terminal (NAIA 4) para vuelos domésticos, aunque desde la apertura de la Terminal 3 ha perdido importancia.

Los agentes públicos implicados los procesos de licitación de aeropuertos son los siguientes:

  • DOTr o Departamento de Transportes: oferta y regula los procesos de licitación de los aeropuertos.
  • CAAP: se encarga de la normativa tarifaria y de la gestión de los aeropuertos a excepción del de Manila, Cebú y Clark, los cuales tienen organismos reguladores propios. También oferta licitaciones para la adjudicación de material aeroportuario.

Entre las inversiones que están en desarrollo o en proyecto, destacan:

-          Ampliación del Aeropuerto Internacional Clark: que posibilitará recibir hasta 8 millones de pasajeros anualmente, permitiendo la descongestión del principal aeropuerto del país (NAIA). El proyecto está presupuestado en 46,6 M€ y va a ser gestionado por DOTr y CIAC conjuntamente. Asimismo hay prevista una segunda fase, que se encuentra en período de estudio, para la construcción de una nueva terminal con capacidad para 15 millones de pasajeros al año. Se ha fijado un presupuesto final de 294,7 M€. 

-          Operación, mantenimiento y desarrollo de 5 aeropuertos regionales (Aeropuerto Internacional Bacolod-Silay, Aeropuerto en Cabatuan, Aeropuerto Languindingan, Aeropuerto Nuevo Bohol y Aeropuerto de Davao), con un valor 1.800 M€. Recientemente, se ha rechazado la propuesta no solicitada realizada por Aboitiz para la operación y mantenimiento de 4 de estos aeropuertos. 

-          Ampliación aeropuerto de Mactan-Cebu: proyecto para la construcción de una nueva terminal de pasajeros para 12,5 millones de pasajeros, bajo la modalidad de PPP. Consta de un presupuesto de 292 millones de € y está prevista la conclusión de las obras para junio de 2018. Las empresas adjudicatarias son GMR Infrastructure y Megawide Consortium.

Por otra parte, hay diversas propuestas en un estado inicial o en fase de estudio con el mismo objetivo de conseguir descongestionar el principal aeropuerto del país como son:

-          Construcción de un nuevo aeropuerto en la Bahía de Manila valorado en 13.000 millones de USD  

-          Propuestas para la ampliación de NAIA: planteada por el Megaconsorcio compuesto por 7 de las principales constructoras del país, que ha obtenido el estado de OPS a falta de la aprobación por parte de NEDA. Aumentaría la capacidad del aeropuerto a 65 millones de pasajeros anuales con un coste de 6500 millones de USD o la propuesta rival de GMR-Megawide que tendría un coste aproximado de 3000 millones de USD.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Filipinas es una población joven con más 71,5 millones de personas en edad de trabajar, de las cuales 43 millones son población activa. El desempleo en 2017 afectaba a 2,3 millones de personas, un 5,4% de la población activa, dato que hay que sumar al de la tasa de subempleo del 17,2%. Aunque la tasa de desempleo es la más baja de los últimos 20 años, el elevado subempleo es el que presiona a la baja los salarios e impide una mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de menores ingresos. 

Del total de la población ocupada de Filipinas, poco más de la mitad trabaja en el sector servicios (56%), un cuarto en el sector agropecuario (pese a que el sector sólo aporta el 9,7% del PIB, lo que refleja su baja productividad) y el 17% restante en el sector industrial. El sector de externalización de servicios empresariales (BPO), sobre todo "call centers" es uno de los mayores generadores de empleo en el país (empleaba de forma directa a 800.000 trabajadores en 2015), pero la concentración en los servicios de voz lo hace muy vulnerable a posibles países competidores en el futuro.

El trabajo infantil sigue siendo un problema en Filipinas. La Philippine Statistics Authority calcula que hay 3,3 millones de niños entre 5 y 17 años que trabajan regularmente, un 12,4% del total de población en esa franja de edad. La región Norte de Mindanao tiene la tasa más alta de trabajo infantil, con una proporción en el mismo rango de edad del 22,1%, frente a la tasa más baja en la NCR, con una incidencia del 5,4%.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB por habitante de Filipinas ascendía en 2017 a 2.976 dólares (a precios corrientes). La renta nacional bruta por habitante es bastante superior, de 3.581 dólares, lo que refleja la importante contribución a la renta de las remesas de emigrantes (no computadas en el PIB, que sigue un criterio de territorialidad). Las desigualdades son grandes, ya que el 10% más rico de la población absorbe el 33,4% de la renta, mientras que el 10% más pobre sólo dispone del 2,4% de la renta (Banco Mundial, 2012). El coeficiente de Gini ascendía en 2015 (último dato disponible) al 0,444, muy superior al 0,3 europeo, y viene reduciéndose ligeramente en los últimos años.

En el último trimestre de 2016, los ingresos medios anuales de una familia filipina eran de 267.000 PHP, siendo su gasto de 215.000 PHP.

Se estima que el 21,6% de los filipinos vivía en 2015 por debajo del umbral de la pobreza (último dato disponible), frente al 25,2% en 2012.

La encuesta de Ingresos y Gastos Familiares de 2015 indicó que los ingresos per cápita en el 30% más pobre de la población aumentaron un 24,3% frente a los datos de 2012, lo cual implica un crecimiento mayor que el aumento del 12% en el 20% de población más rica del país. Así, la incidencia nacional de la pobreza se redujo del 25,2% en 2012 al 21,6% en 2015 (últimos datos disponibles), si bien sigue siendo elevada para un país de renta media. Además, Filipinas es uno de los países del sudeste asiático con mayores desigualdades en los ingresos de los hogares.

En cuanto a la incidencia de la pobreza por sectores, las personas dedicadas a la pesca, granjas y los niños procedentes de familias cuyos ingresos están por debajo del umbral de la pobreza muestran las mayores tasas de pobreza del país. El primer grupo muestra una incidencia del 34,3%; el segundo, un 34%; y el tercero, un 31,4%. 

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Filipinas se situó en 2018 en 0,699, lo que le sitúa en el puesto número 113 mundial y supone una subida de dos puestos respecto a 2014. Es inferior a la media mundial (0,728) y está por encima de países como Vietnam, Camboya o Indonesia, pero por detrás de Tailandia o Malasia.

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Sector primario

El sector primario es fundamental para la economía de Filipinas, no ya solo en cuanto a valor de su producción, sino especialmente en lo referente al número de personas en él que trabajan. Además, en torno al 55% de la población del país se encuentra en áreas rurales y dos tercios de la población filipina dependen de la agricultura para subsistir. Del área total del país, un 51% es superficie cultivable, siendo Mindanao la región con mayor potencial para la producción agrícola. En 2017 el sector primario empleaba al 25,4% de la población activa, lo que supone unos 10,3 millones de empleos, y representaba en 2017 únicamente el 9,7% del PIB en términos reales. Es destacable la insuficiente mecanización de la agricultura, lo que se traduce en la obtención de escaso valor añadido y bajas tasas de productividad en el sector. Esta baja productividad y escasa aportación al PIB, a pesar de la elevada tasa de empleo, es únicamente entendible teniendo en cuenta que se trata de un sector de estabilización social, dándose aún en muchos casos una agricultura de subsistencia.

El siguiente cuadro recoge el valor de la producción del sector primario en millones de pesos y en toneladas.

A precios constantes del 2000, el valor bruto de la producción de este sector ascendió en 2017 a 809.477 millones de pesos, esto supuso un incremento del 3,96% respecto al valor de producción del año 2014.

PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
M PHP constantes 2015 2016 2017 Variación 2015/14
Agricultura 398.016 385.091 410.870 6,69%
Ganadería 132.381 138.478 140.027 1,12%
Avicultura 121.755 123.501 129.206 4,62%
Pesca 136.547 131.576 129.374 -1,67%
TOTAL 788.699 778.645 809.477 3,96%
M Toneladas 2015 2016 2017 Variación 2015/14
Caña de azúcar 22,9 22,4 29,3 30,80%
Arroz 18,2 17,6 19,3 9,66%
Coco 14,8 13,8 14,0 1,45%
Plátano 9,1 8,9 9,2 3,37%
Maíz 7,5 7,2 7,9 9,72%
Otros (mandioca, piña, mango, camote y caucho) 7,1 7,1 7,2 1,29%
Ganadería 2,6 2,7 2,8 1,13%
Avicultura 2,2 2,2 2,3 4,62%
Pesca 4,6 4,4 4,3 -1,00%

Fuente: Philippines Statistics Authority (PSA), Bureau of Agricultural Statistics

Agricultura

El valor de la producción agrícola para 2017 fue de 964.654,1 millones de pesos en términos corrientes, un 9,28% más que el año anterior. El volumen de la producción del sector agrícola ha aumentado un 12,15% en 2017 con respecto al año anterior. Esta reducción rompe la línea de crecimiento iniciada en 2011.

La caña de azúcar se cultiva principalmente en grandes haciendas y se destina en su mayor parte a la exportación. La caída de los precios mundiales del azúcar en el año 2002 y la falta de modernización y reestructuración del sector hicieron que la industria entrase en crisis, requiriendo una cierta diversificación para poder subsistir. El valor bruto de la producción de la caña de azúcar (en términos corrientes) sufrió un fuerte descenso entre 2011 y 2013, con una reducción del 28,7%. Esto fue debido a un descenso en el volumen de producción a consecuencia de las tardías operaciones de molienda ocurridas en el segundo semestre de 2013 en Batangas y Cebú. Además, el tifón Yolanda provocó paradas en las operaciones de molienda en Leyte, dificultades y retrasos en la cosecha en Capiz y North Cotabato y reducciones de producción en Iloilo. En 2017, el valor de la producción equivale a 43.909 millones de pesos. No obstante, el volumen de la producción se ha reducido un 1,4% con respecto al año anterior, por lo que la tendencia ascendente en el valor de la producción se debe a un incremento en el precio por kilogramo (12,1%). La participación del cultivo de la caña de azúcar en el valor añadido total de la agricultura fue en la década de los años cincuenta del 19% y disminuyó de forma importante hasta el 4,35% del total de la producción agrícola en 2015. El principal mercado de destino es EE. UU. gracias al acceso y cuota preferencial que este país concedió a Filipinas. Otros mercados importantes son Holanda, Japón, Taiwán y Corea del Sur.

El arroz, al igual que ocurre en casi todo el sudeste asiático, es el alimento principal en la dieta filipina, por lo que tiene una gran importancia político-social y se asegura el apoyo de las inversiones públicas. Representó un 36% del valor total de la producción agrícola filipina en 2017. El volumen de la producción aumentó un 9,7% respecto al año anterior. A pesar de estar subvencionado por el Gobierno, el precio medio del kilogramo es el más alto del sudeste asiático, lo que pone de manifiesto la ineficiencia del sistema de distribución y comercialización. No obstante, los precios en 2017 aumentaron un 4,4%, como consecuencia de malas cosechas. El arroz que se cultiva en Filipinas no llega a exportarse, siendo incluso necesario importar producción de otros países para cubrir las necesidades locales. Un 98% de la producción total de arroz es destinada al consumo directo por la población filipina, hecho que hace necesaria la compra de arroz a terceros países para mantener niveles adecuados de reservas, asegurar la replantación de los arrozales y satisfacer las necesidades del sector ganadero y de procesado de alimentos. En los últimos cinco años se han importado grandes cantidades, principalmente desde Tailandia y Vietnam.

El tercer cultivo más producido es el coco y además es el producto agrícola filipino más exportado; aproximadamente el 58% de las exportaciones mundiales de aceite de coco provienen de Filipinas. Se trata del segundo productor mundial, ligeramente por detrás de Indonesia según la FAO. En 2017, la producción de coco fue de 14 millones de toneladas. El valor productivo del cultivo del coco dentro del total de la agricultura ha ido disminuyendo a lo largo de los últimos años, situándose en un 6,77% (12,47% en 2017) en 2015. Teniendo en cuenta que en los años 80 fue del 19% y en 1996 del 14%, tal evolución podría atribuirse a distintas causas como por ejemplo la falta de inversiones o la erosión de la competitividad en el mercado mundial. Existen 3,6 millones de hectáreas dedicadas al cultivo del coco, siendo el producto al que se dedica una mayor extensión de terreno (después del arroz), en concreto un cuarto de la tierra cultivable. Se estima que existen 3,5 millones de granjeros dedicados a su producción y que unos 25 millones de filipinos viven directa o indirectamente de la industria del coco. Se exporta aproximadamente el 47% de la producción, en forma de copra, aceite de coco, coco seco, y carbón de cáscara de coco. También se exportan productos derivados del coco que no son tradicionales, como la glicerina, el polvo de cáscara de coco, la nata de coco, la leche de coco, el agua de coco y el coco fresco. El principal país importador del aceite de coco son los Paises Bajos., con un 42%; y del coco desecado fueron los EE. UU con un 27%.  

Existen alrededor de 100 refinerías de aceite de coco en el país, con una capacidad total de más de 17.500 toneladas métricas por día que se concentran en Mindanao, Laguna y Quezón. Hay unas 13 plantas para disecar coco y unas 10 plantas para la producción de carbón de cáscara de coco.

Cabe destacar el incremento en la producción de plátano a gran escala, que comenzó en los años 70 debido a la alta demanda internacional, así como el notable aumento de las tierras en producción a lo largo de todo el país. Se trata del segundo cultivo en cuanto al valor de la producción (147.646 millones de pesos en 2017). La mayor parte de las plantaciones se encuentran en Mindanao. El precio del plátano, que se ha visto incrementado a lo largo de los años, varía en función de la disponibilidad de otras frutas de carácter estacional como el mango, la sandía, la papaya, la piña y otros. El cultivo del plátano incluye distintas variedades (saba, cavendish, lakatan, latundan, bungulan, etc.), algunas de las cuales se consumen solamente en el mercado doméstico, mientras que otras son distribuidas en el mercado mundial, exportadas por empresas multinacionales como Dole, Del Monte, Chiquita y Sumitomo. La mayor parte de la producción se exporta como plátano fresco (98%). Los principales países clientes de Filipinas de este producto son Japón, con un 35%, China 37%, Corea del sur 16%, Emiratos Árabes Unidos 8% e Irán 7%.

El maíz es el quinto cultivo atendiendo al volumen de producción, que alcanzó 7,9 millones de toneladas en 2017. El valor de la producción alcanzó 94.296 millones de pesos en 2017 (un 10,51% más que en 2016). La actual participación del cultivo de maíz en el valor añadido total de la agricultura es del 6,52%. La oferta total de maíz está compuesta en un 90,2% por la producción propia, un 5,4% es importado, y el restante 4,3% es completado por las reservas de años anteriores. Aproximadamente el equivalente a un 35% de la producción se utiliza para el consumo humano y un 65% para la alimentación animal. El país se ve obligado a importar para satisfacer la demanda local. El consumo de maíz por personas ha aumentado ligeramente en los últimos años, sin embargo, su utilización en la cría de ganado, después de varios años experimentando incrementos positivos, se ha estabilizado. Los productores de maíz acostumbran a ser pequeños granjeros.

A lo largo de las últimas décadas se han producido muy pocos cambios estructurales en el subsector de los cultivos. Los cultivos tradicionales han dominado el crecimiento, al ocupar la mayor parte de las tierras cultivadas.

Hay que destacar el crecimiento de la participación de la producción agrícola de Mindanao en el valor añadido bruto de la agricultura en Filipinas. Los sucesivos gobiernos han apoyado a la región como “primera fuente de alimentación del país”. Se pretende incrementar las hectáreas dedicadas al cultivo del arroz y el maíz, doblar el número de hectáreas dedicadas al regadío e invertir en el sector pesquero. 

Ganadería y avicultura

Históricamente el país había sido autosuficiente en carne de porcino y pollo, aunque recientes escaseces debidas en parte al crecimiento de la población han provocado un aumento de las importaciones y también la reducción de aranceles para determinados volúmenes. La producción de ganado bovino y productos lácteos es insuficiente para satisfacer la demanda del mercado. 

En 2017 el volumen de productos lácteos importados fue de 0,413 millones de toneladas métricas, un 4,3% menor en comparación con el ejercicio anterior, pero un 3,2% mayor en valor.

A continuación, se presenta la principal producción de carne del país en los últimos años:

PRODUCCIÓN DE CARNE
M Toneladas 2015 2016 2017 Variación
Porcino 2,1 2,2 2,2 2,95%
Pollo 1,7 1,7 1,7 4,10%
Bovino 0,3 0,2 0,2 -1,48%
Búfalo 0,1 0,1 0,1 -0,69%

Fuente: Philippines Statistics Authority (PSA), Bureau of Agricultural Statistics

La cría porcina continuó con su tendencia creciente, registrando un incremento de un 1,5% en 2017. La producción bovina aumentó un -1,4% en 2017. Y en cuanto a la producción de pollos, ésta también se incrementó de 2016 a 2017 en un 4,1%. El valor bruto de la producción ganadera se situó en 0,291 billones de pesos a precios corrientes, lo que indica un aumento del 12,7% respecto a 2016. Por otro lado, el valor de la producción avícola fue de 0,215 billones de pesos en 2017 (6% de incremento con respecto a 2016).

Pesca

Filipinas es un país de gran riqueza piscícola y exportador neto de pescado y marisco. Según la FAO, en 2013 Filipinas se posicionó como el séptimo país productor a nivel mundial en el sector de la pesca, con una producción total de 4,87 millones de toneladas métricas. El sector contribuye con un 1,2% al PIB. Filipinas posee buenas plataformas marítimas de pesca y existen unas pocas empresas, incluso con capital extranjero, que llevan a cabo una eficiente explotación de los recursos. El resto del sector empresarial -la mayor parte- se circunscribe a pequeñas y medianas empresas con una dotación de capital muy elemental.. El sector pesquero está compuesto en términos de producción en un 51,9% por piscifactorías, en un 21% por pesca comercial y en otro 26,11% por pesca municipal, tanto fluvial como marina.

En lo que respecta a la producción y captura pesquera en los últimos años:

PRODUCCIÓN Y CAPTURAS PESQUERAS
M de Toneladas 2014 2016 2017 Variación
Acuicultura 2,3 2,2 2,2 1,68%
Pesca municipal 1,2 1,1 1,1 -1,05%
Armadores comerciales 1,1 1,0 0,9 -6,78%
TOTAL 4,7 4,4 4,3 -1,01%

Fuente: Bureau of Fisheries and Aquatic Resources (BFAR) 

El subsector de la pesca muestra un ligero descenso del 1% en la producción con respecto a 2016, debido a las reducciones producidas en los armadores comerciales (-6,78%) y la pesca municipal (-1,05%). El valor bruto de la producción del subsector de la pesca fue 244 billones de pesos en 2017, un 6,55% más que en 2016.

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Sector secundario

Industria

El National Statistical Coordination Board incluye dentro del sector industrial generó en 2017 el 30,5% del PIB. El sector industrial registró un crecimiento espectacular en los años 60, siguiendo la política de la época de sustitución de importaciones por producción local. A pesar de ello, la producción siguió y sigue orientada a productos de consumo y al mercado interior, con ciertas excepciones tales como los componentes electrónicos y las prendas de vestir.

Aunque el gobierno ha intentado en los últimos años promover un plan de desarrollo de estructuras industriales básicas, las inversiones necesarias resultan excesivamente caras. Por lo tanto, al no disponer la administración de la capacidad financiera suficiente, la iniciativa debe descansar de nuevo en el sector privado, limitándose el sector público a otorgar diferentes incentivos fiscales y no fiscales que atraigan la inversión y capitales tanto nacionales como extranjeros. Por otra parte, habría que tener en cuenta que el gobierno filipino encuentra determinadas limitaciones con motivo de los compromisos adquiridos en el marco de los acuerdos derivados de la OMC, la ASEAN y demás acuerdos internacionales que exigen una liberalización progresiva del comercio, así como la eliminación de subvenciones. Otro aspecto que ha influido negativamente en el desarrollo de estos grandes proyectos han sido algunas polémicas de carácter político derivadas de la existencia de grupos de presión en las altas instituciones del país, provocando retrasos, costes desorbitados y excesiva burocracia que no han favorecido la inversión.

Manteniéndose constante de 2015 a 2016, en 2017 el sector industrial de Filipinas desacelera su crecimiento (de 30,8% al 30,5% del PIB). Esta tendencia parece revertirse durante el primer semestre de 2018, donde este sector alcanza un 30,7% del PIB.

Manufacturas

Es la mayor partida del sector industrial, con un 19,5% del PIB en 2017, que supone un 63,93% del total de la industria en el mismo año. De 2016 a 2017 sufre un descenso de 1 punto porcentual. Tras un crecimiento puntual en 2014 con un 20,6% del PIB respecto a un 20,4% en 2013, la tendencia hasta el día de hoy es de desaceleración.

Se trata de un sector prioritario para el Gobierno de Filipinas que tiene un gran potencial. El mismo Gobierno ha implementado el Comprehensive National Industry Strategy (CNIS) con el fin de revitalizar el sector hasta que suponga un 30% del PIB en 2025. Destaca el hecho de que del total de las exportaciones filipinas, que suponen 63,2 billones de USD, el 80,4% los más exportados son manufacturas: componentes eléctricos (44,8% o 28,4 B $) y maquinaria (14,8% o 9,4 B $).

Además, existen incentivos para las Zonas Económicas Especiales (SEZs) destinadas a la industria.

Una limitación para este sector es el alto coste eléctrico, el mayor de la zona ASEAN y el 16º del mundo.

Destacan los subsectores de las cementeras, las plantas químicas, maquinaria eléctrica, y la industria tabacalera. En general, la industria filipina de manufacturas adolece de una falta de estructuración básica como consecuencia del proceso de transición - todavía inconcluso - desde una economía típicamente agrícola hacia una economía más industrializada en la que el sector servicios resulta el sector predominante. De hecho, la mayoría de los sectores de manufacturas más avanzados del país, como los sectores de alimentación, química, bebidas y tabaco, etc., siguen dependiendo del sector agrícola como cliente principal o como suministrador de sus materias primas. No existen en Filipinas, hasta el momento, unas estructuras industriales básicas tales como plantas siderúrgicas integradas, plantas petroquímicas integradas, industrias básicas de máquina-herramienta, etc. La carencia de estas estructuras básicas hace que el sector se vea obligado a importar un alto porcentaje de materia prima y productos intermedios. Las posibilidades de diversificación de la industria filipina se ven, en consecuencia, muy condicionadas por la falta de ellas.

Minería

Los recursos minerales son abundantes (níquel, cobre y oro, especialmente), si bien se encuentran repartidos a lo largo y ancho de una difícil orografía con infraestructuras insuficientes, lo cual no facilita su explotación, que es llevada a cabo por empresas privadas con licencias de concesión. Filipinas es el quinto país más rico del mundo en oro, níquel, cobre y cromo. Es el 21º productor de oro mundial en 2016 con 40,2 toneladas; teniendo 196,34 en reserva. Además, cuenta con el mayor depósito de oro y cobre del mundo. En total, 30 millones de hectáreas de Filipinas albergan minerales metálicos.

La participación extranjera estaba limitada por ley al tratarse de recursos nacionales, no obstante, esto cambió con la aprobación de la Ley de Minería de 1995, mediante la cual el gobierno permitió la participación extranjera en el 100% de la actividad de exploración minera, aunque impuso límites en las actividades de explotación y producción. Un posterior fallo del Tribunal Constitucional, declarando inconstitucional la mencionada ley, permite la explotación integral de recursos mineros por parte de compañías participadas en su totalidad por capital extranjero. Ello ha permitido cierta recuperación del sector, gracias a las cuantiosas inversiones recibidas, sobre todo extranjeras.

Desde 2011, cuando el sector minero alcanzó un pico de 1,5% del PIB, su tendencia es decreciente hasta alcanzar un 0,9% en 2017, un punto porcentual por encima de lo alcanzado en 2015 y 2016

La industria minera del país se encuentra actualmente en una tendencia decreciente en su valor de producción, debido particularmente a la evolución de los precios de metales preciosos en los mercados internacionales. Las compañías mineras, entre las que se encuentran ya tras varios procesos de privatización empresas extranjeras y de capital mixto filipino-extranjero, proporcionan empleo directo a aproximadamente 236.000 personas a fecha del 2016.

La producción de mineral se ha caracterizado, en general, por un comportamiento desigual en el que el sector privado no ha logrado una consolidación de la producción de forma que le permita competir en mercados internacionales. Los altos costes de explotación, la inadecuada infraestructura y la falta de capital nacional junto con las antiguas limitaciones a la propiedad del capital extranjero, han impedido a lo largo de los pasados años una consolidación y desarrollo del sector minero.

Construcción

El sector de la construcción estaba prácticamente hundido desde el estallido de la crisis asiática en 1997. No se recuperó hasta 2003, año en el que alcanzó un 5% del PIB. Desde entonces ha seguido una senda continuada de crecimiento hasta alcanzar un valor del 7,1% del PIB en 2017, manteniéndose constante desde 2016.

Se trata de un sector protegido en el que las empresas españolas únicamente pueden participar en un máximo del 40% en consorcio o joint venture con una empresa local que ostente un mínimo del 60%. Son los grandes conglomerados filipinos que tienen su actividad muy diversificada los que acaparan la mayoría de los proyectos.

La actividad del sector se caracteriza por su gran concentración en un número reducido de ciudades o regiones urbanas. En 2017 el 24,7% del total de las construcciones (152.012, frente a 147.998 en 2016, un 2,71% más) se localizaron en Calabarzón (Región IVA), seguida por un 10,7% en Central Luzón (Región III) y de Central Visayas (Región VII) con un 10,2 del total. La mayoría de las construcciones, un 72,98%, corresponden al sector residencial, seguidas por las no residenciales que acaparan un 14,04% del total. Sin embargo, en términos de valor, las residenciales suponen el 53,38% mientras que las no residenciales suponen un 46,61% lo que indica el alto valor unitario de las mismas. El precio medio por m2 de construcciones residencial es de 10.070 php, un 5,6% menos que en 2016; mientras que el m2 de no residencial es de 9.532 php, un 15,4% menor que en el año 2016.

También destaca el aumento de la demanda de viviendas de calidad media-alta, que procede especialmente de los trabajadores filipinos en el extranjero, de expatriados residentes en Filipinas y de la demanda de espacios para oficinas comerciales donde establecer call centers y otras oficinas dedicadas a la externalización de procesos productivos, así como establecimientos hosteleros para acomodar a los turistas. Los precios finales se han visto influidos por la subida de los precios de los materiales de construcción como el cemento, que prácticamente ha visto doblado su valor en los últimos años.

Energía, Electricidad y Agua

En relación a los recursos energéticos, la política sectorial del gobierno en los últimos tiempos se ha visto condicionada por la necesidad de hacer frente al déficit de energía eléctrica que ha existido en algunas épocas.

En 2017 Filipinas presentó unos datos de capacidad energética instalada de 22.730 MW, un 6,1% más que en el año 2016. La garantizada alcanzó 20.515 MW mientras que la disponible fue 14.458 MW. El pico en la demanda durante 2017 fue 13.789 MW, un 3,9% más que el pico de 2016.

De la capacidad instalada en Filipinas el 31,15% corresponde a energías renovables, un 35,41% a carbón, un 15,17% a gas natural y un 18,27% al petróleo.

En cuanto a generación, un 24,57% es de energías renovables, un 49,64% de carbón, un 21,7% de gas natural y un 4,01% del petróleo.

Con respecto al mix energético de las EERR en 2017, el 51,2% corresponde a energía hidráulica, seguida de un 27,1% de geotérmica, un 12,5% de solar, un 6% de eólica y un 3,2% de biomasa.

El Plan Energético de 2012 – 2030 está orientado a desarrollar los recursos energéticos en áreas rurales, promover el uso de energías renovables y gas natural, reducir el impacto medioambiental, y conseguir una mejora en la eficiencia productiva mediante incentivos en el marco inversor para atraer tanto capital como tecnología extranjera. El objetivo es alcanzar en 2030 una generación total de energía eléctrica de 147.111 GWh, aumentando el porcentaje procedente de gas natural y energías renovables (34,3% y 30,5% respectivamente), en detrimento del carbón (31,7%).

La empresa Napocor (NPC), empresa de servicios públicos histórica en Filipinas se separó en 2001 en diferentes unidades: generación, transmisión y distribución. La práctica totalidad de la transmisión pasó a la recién creada empresa pública National Tramsmission Corporation (TransCo); mientras que la generación pasó a Power Sector Assets and Liabilities Management Corporation (PSALM). De este modo, Napocor empresa comenzó hace 17 años su proceso de privatización que sigue hoy en día.

En 2017, esta corporación pública basa su función en la alimentación eléctrica de lugares remotos del país (275 pequeñas centrales eléctricas); gestión de cuencas y diques en apoyo a la generación de energía; y el mantenimiento de la central hidroeléctrica de Agus y Pulangi; compartir su experiencia y conocimiento con otras agencias públicas, y en especial, con el Ministerio de Energía.

Aunque ha mejorado en los últimos años, el sector de la distribución de agua en Filipinas ofrece, hoy día, una infraestructura que sigue siendo insuficiente para las necesidades de la población. Filipinas cuenta con abundantes recursos naturales relacionados con el agua: ríos, lagos, arroyos y fuentes de agua subterránea. Sin embargo, muchos hogares no tienen acceso a agua potable, para quienes la alternativa radica en el autoabastecimiento. Además, el uso ineficiente de recursos y la contaminación, suponen grandes desafíos para el sector del agua y de los residuos en el país. 

En la actualidad, según datos del National Water Resources Board, más de 15,5 millones de filipinos no tienen acceso a agua corriente. Sin embargo, el Banco Mundial reduce la cifra a 8,2 millones. Una complicación añadida para el desarrollo del sector es la fragmentación en términos de estructuras, políticas y programas, así como la inexistencia de un marco regulatorio bien definido. En este sentido, existen hasta 30 agencias involucradas en el sector, con funciones no del todo establecidas.

El servicio de suministro de agua en centros urbanos está regulado por tres agencias gubernamentales. En el área de Metro Manila, el Metropolitan Waterworks and Sewerage System (MWSS) se encarga de regular el suministro de agua y el tratamiento de residuos. Por otra parte, el suministro de agua en aproximadamente 500 grandes centros urbanos fuera de Metro Manila es responsabilidad de las cooperativas locales de agua -Local Water Districts-, con apoyo técnico y financiero del Local Water Utilities Administration (LWUA). En cuanto a las poblaciones rurales, la responsabilidad de este servicio compete a los gobiernos locales.

Siguiendo el programa de privatizaciones de los servicios públicos del gobierno, se llevó a cabo la privatización de la agencia de aguas MWSS en febrero de 1997. Su privatización se basó en la modalidad de “Rehabilitar-Operar-Transferir”, y se adjudicó a dos consorcios compuestos por grupos locales (grupos Ayala y López) asociados a sendos grupos internacionales, que se hicieron cargo de la rehabilitación, modernización, administración y mantenimiento de sus respectivas zonas geográficas. Los concesionarios tenían originalmente un contrato de 25 años, pero en 2009 se extendió por otros 15 años, hasta mayo de 2037. El consorcio liderado por el grupo Ayala Corp. (Manila Water Company Inc. MWCI) obtuvo la adjudicación de la zona este de la ciudad, y actualmente ha extendido su actividad al recibir las concesiones de Clark, Laguna, Boracay y Cebú, a través de sus subsidiarias. Por otra parte, la zona oeste fue adjudicada al consorcio liderado por el grupo Metro Pacific Investment Corp. (Maynilad Water Services Inc., MWSI).

En los siguientes cuadros se muestra la aportación al Producto Nacional Bruto de los diferentes subsectores industriales en los últimos años en % del PIB:

VAB INDUSTRIAL
M PHP corrientes 2015 2016 2017 Variación 2016/17
Minería  108.109  114.330  134.514 0,45%
Manufacturera  2.669.222  2.847.597  3.074.575 5,10%
Construcción  904.510  1.034.279  1.116.365 1,84%
Electricidad, agua y gas  434.181  455.901  487.946 0,72%
TOTAL  4.116.022  4.452.107  4.813.400 -
M PHP constantes 2015 2016 2017 Variación 2016/17
Minería 80.500 83.106 86.222 3,75%
Manufacturera 1.760.989 1.885.514 2.043.118 8,36%
Construcción 456.932 512.113 539.267 5,30%
Electricidad, agua y gas 246.990 269.301 278.497 3,41%
TOTAL 2.545.411 2.750.034 2.947.103 -

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Sector terciario

Servicios

Según el Banco Mundial, el sector servicios emplea a 23,8 millones de personas (el 56% de la población activa). Según la Autoridad Estadística Filipina el sector generó el 59,9% del PIB durante el año 2017, aún lejos de las economías más desarrolladas (España, 75,1%), pero en crecimiento. Es el sector que más contribuye al PIB de la economía filipina y el que más ha aportado a las altas tasas de crecimiento del país. Es además el sector que más se ha beneficiado de las inversiones y de la aplicación de avances tecnológicos, especialmente en los subsectores bancario, de telecomunicaciones, transporte, distribución y comercio.

En el aporte al sector genérico de servicios, se clasifican los siguientes subsectores por orden de importancia: el comercio lidera el sector de los servicios con casi un tercio del aporte (30,9%); destaca a continuación el sector inmobiliario (22%) que ha venido aumentando considerablemente en los últimos años; luego encontraríamos al sector financiero (13,7%), al sector del transporte (10,2%) y a los servicios realizados por la Administración Pública (6,8%).

El sector servicios ha venido aumentando su aporte al PIB en los últimos años, impulsado sobre todo por el desarrollo del sector inmobiliario en los últimos años, y el auge sostenido del comercio y el sector financiero. Debido a las especificaciones propias de Filipinas: su carácter intrínsecamente periférico por el hecho de ser un archipiélago, sus barreras físicas, su desigual distribución de población etc., los servicios derivados del comercio y del transporte resultan vitales para el aprovisionamiento de bienes y productos agrícolas e industriales.

El anterior gobierno de Gloria Macapagal-Arroyo fijó como uno de sus objetivos a medio plazo convertir a Filipinas en el centro regional de outsourcing para servicios de telecomunicaciones, atención al cliente (call centers), diseño, programación, mantenimiento de software, etc. El bajo coste de la mano de obra y el alto índice de uso del idioma inglés con acento y expresiones americanas, junto con una política de incentivos fiscales y no fiscales marcan una ventaja competitiva para la exitosa consecución de dicha meta.

El número de puestos de trabajo en call-centers y similares está creciendo más en Filipinas que en la India, incluso superándolo como líder mundial de este sector.

El país se ha beneficiado de la gran expansión y diversificación de productos que han llevado a cabo las principales compañías de telecomunicaciones. El notable incremento de las suscripciones a Internet así como la mejor accesibilidad de los servicios de cable ha contribuido en gran medida al buen rendimiento del sector.

El turismo, capaz en principio de realizar un cierto efecto transformador y reestructurador de la economía en general, se encuentra muy condicionado por la falta de infraestructuras. Según el Departamento de Turismo, en el año 2017 Filipinas recibió 6,6 millones de turistas internacionales (ingresos estimados de 6.258 millones de dólares), cifra no muy alta dado el potencial del país y en comparación con otros países de la región. Sin embargo, esto supone más de un 100% de incremento en tan solo 6 años y un aumento del 46% respecto al año pasado. El objetivo marcado por el actual gobierno para el 2016 de 6 millones de visitantes internacionales y unos ingresos de 5.382 millones de dólares se superó con éxito.

El sector bancario ha ido creciendo en número de activos y sus ratios de deuda se han reducido permitiendo un impulso al crecimiento del sector financiero, ayudado además por la estabilidad de los tipos de interés. Además, en 2015, las diversas agencias de calificación crediticia otorgaron el grado de inversión con perspectivas estables (riesgo crediticio moderado y capacidad de pago adecuada) a la economía filipina. 

El siguiente cuadro muestra el valor añadido de los diferentes subsectores de servicios en los últimos años:

VAB SECTOR SERVICIOS
M PHP corrientes 2015 2016 2017 Variación
Comercio 2.401.777 2.652.835 2.919.613 10,06%
Otros servicios 1.280.307 1.425.023 1.553.521 9,02%
Administración pública y Defensa 506.600 575.043 648.404 12,76%
Transporte, Comunicaciones y Almacenaje 854.259 909.269 962.540 5,86%
Financieros 1.060.471 1.168.611 1.297.428 11,02%
Inmobiliario y alquileres 1.714.102 1.898.993 2.084.798 9,78%
TOTAL 7.817.516 8.629.775 9.466.305 9,69%
M PHP constantes 2015 2016 2017 Variación
Comercio 1.266.656 1.367.438 1.467.855 7,34%
Otros servicios 776.263 843.105 897.335 6,43%
Administración pública y Defensa 294.229 318.540 343.251 7,76%
Transporte, Comunicaciones y Almacenaje 579.054 611.902 636.577 4,03%
Financieros 545.076 590.112 635.064 7,62%
Inmobiliario y alquileres 861.581 930.685 999.493 7,39%
TOTAL 4.322.859 4.661.781 4.979.575 6,82%

Fuente: Banco Central de Filipinas

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