Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

Paraguay cuenta con un sistema de precios minoristas de libre mercado. En la medida en que una serie se servicios como la electricidad, el agua, la telefonía fija son de oferta por parte de monopolios públicos, sus precios están regulados y no sometidos a competencia.
 
La tasa de inflación cerró el 2018 en el 3,2%, manteniéndose dentro del objetivo del Banco Central de Paraguay de "mantener la inflación interanual la mayor parte del tiempo en un rango de 4% +/- 2% (4,2% en 2014, 3,1% en 2015, 3,9 en 2016, 4,5% EN 2017). 
 
En 2017, las grandes tensiones inflacionistas provinieron de los precios de los alimentos . El análisis detallado de la inflación de 2017, por componentes, muestra
 
 

 

2016

2017

2018

Bienes alimenticios

8,6

8,4

-0,6

Bienes alimenticios (sin frutas y verduras)

9

6,1

0,6

Otros bienes

0,8

1,5

5,5

Total Bienes

4,9

5,2

2,7

Servicios

2,1

3,5

3,9

Renta

2,8

2,5

2,4

Total servicios y renta

2,1

3,4

3,8

IPC

3,9

4,5

3,2

Inflación subyacente1

3,6

3,6

3,3

Inflación subyacente XI2

4,9

3,9

3,2

Inflación bienes consumo producción nacional

5,5

4,9

2,1

Inflación bienes consumo importados (sin frutas y verduras)

0,8

1,4

6,4

1 – excluyendo frutas y verduras

2 – excluyendo frutas y verduras, servicios tarifados y combustibles

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Infraestructura de transporte.  
 
La dotación de infraestructuras en Paraguay puede calificarse de muy deficiente. Según estudio Global Competitiveness Report 2019, del Foro Económico Mundial (WEF), a pesar de las ligeras mejoras año a año, Paraguay se encuentra aún en la zona baja de los países en términos de infraestructura, ocupando el puesto 99 (de 141 países analizados) en calidad de la infraestructura en general; con puesto 126 en calidad de las rutas, 119 en conectividad aeroportuaria (122 en eficiencia de servicios aéreos), 94 en eficiencia de servicios portuarios, 121 en calidad oferta de energía eléctrica, 89 en suscripciones a telefonía móvil y 91 en suscriptores a internet.
 
Transporte por carretera. El sistema de carreteras en Paraguay se clasifica en tres grupos de rutas, de acuerdo a su importancia y nivel de servicio: Rutas Nacionales, Rutas Departamentales y Rutas Vecinales. Según el tipo de superficie de rodadura, se cuenta con carreteras con pavimento asfáltico y pétreo, ripio y tierra.
 
Las rutas nacionales son 22 en total, y comunican las ciudades más importantes dentro del territorio nacional, entre las cuales se pueden citar: Rutas Nacionales Nº 2 y 7, que unen Asunción con Ciudad del Este y sirve para flujo de transporte con Brasil; Ruta Nacional Nº 1, que une Asunción y Encarnación y sirve para el flujo de transporte con Argentina;  y Ruta Nacional Nº 9 (Trascacho) y ramales, que atraviesan el Chaco para comunicarse con Bolivia. Esta ruta no está totalmente pavimentada y resulta difícil llegar a Bolivia con un vehículo convencional.
 
Paraguay tiene poco más de 5.000 km de rutas asfaltadas (la mayor parte construidas hace más de 26 años) y sólo 3.000 km de caminos vecinales, a pesar de que según indicadores del WEF, un país de las características de Paraguay debería contar con unos 15.000 km de rutas asfaltadas y 45.000 km de caminos vecinales. 
 
Transporte aéreo. Existen 2 aeropuertos internacionales: El “Silvio Pettirossi”, en Asunción y el “Guaraní”, de Ciudad del Este. Cabe destacar reciente estudio de BBC Mundo en la que se situaba a Asunción como la 5ª capital latinoamericana con peor conectividad internacional, detrás de Puerto Príncipe, La Paz, Brasilia y Tegucigalpa. Asunción tiene conectividad internacional directa sólo con: Madrid, Argentina (Buenos Aires, Puerto Iguazú y Córdoba), Uruguay (Montevideo y Punta del Este), Brasil (Sao Paulo, Curitiba, Río de Janeiro y Florianópolis), Lima, Chile (Santiago e Iquique), Bolivia (Santa Cruz de la Sierra) y Panamá.
 
El tráfico aéreo de pasajeros no es intenso. Según datos de la DINAC (Dirección Nacional de Aeronáutica Civil) el total de pasajeros movilizados en 2018 a través del aeropuerto Silvio Pettirossi ascendió a 1.211.576, con un aumento del 2,67% frente al 2017. Se incrementaron los pasajeros internacionales (+2,81%, hasta un total de 1.171.417), pero cayeron los nacionales (-1,41%, hasta los 40.159). El aeropuerto de ciudad del Este experimentó, también, aumento del tránsito total (1,44%, hasta los 41.512 pasajeros) y de nacionales (1,88%, hasta los 41.165), pero con caída de los internacionales (-34,16%, hasta los 347), debido al fin de operaciones de la compañía LATAM Airlines Paraugay a través de este aeropuerto). 
 
Transporte ferroviario. No existe actualmente línea de ferrocarril en funcionamiento en Paraguay, a excepción de un pequeño tramo de 6 Km en la frontera entre Encarnación (Paraguay) y Posadas (Argentina), que se usa para transporte tanto de mercancías como de pasajeros.
 
Transporte fluvial. La comunicación fluvial es sólo utilizada para el transporte de mercancías con origen/destino en los puertos de Buenos Aires y Montevideo. Los principales puertos de Paraguay son los de Asunción y Villeta, que constituyen la vía principal de entrada y salida de productos de importación y exportación.
 
En el puerto de Asunción pueden operar buques de hasta 9 pies de calado en todas las épocas del año. La Terminal Portuaria de Villeta se halla a 56 Km. al sur de Asunción y  el calado es de un mínimo de 10 pies para todo el año. 
 
Energía.
 
Según el Balance Energético Nacional 2018, la producción de energía primaria estaba dominada por la hidráulica, 59%; seguida de la biomasa (leña, residuos, carbón vegetal y alcoholes), con un peso del 41%. Los datos de ese año, con reducción del peso de la hidráulica se debe a las condiciones climáticas desfavorables, con menores lluvias ese año en la zona del río Paraná.
 
En cuanto al consumo final de energía, esta viene dominada por la biomasa (43%), seguida de combustibles fósiles (41%), principalmente petróleo, y electricidad (16%), esencialmente hidroeléctrica.
 
Las energías renovables eólicas y solar están muy poco desarrollada en Paraguay, existiendo únicamente un proyecto piloto de energía solar fotovoltaica en Bahía Negra, con potencia inferior a los 500kv por parte de ANDE.
 
Telecomunicaciones.
 
La dotación de infraestructura en este ámbito es también muy deficitaria. Según datos de la CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones), en diciembre de 2015 (último dato disponible), había 344.853 abonados de línea fija; 7.411.986 abonados a línea móvil; y 215.216 abonados de internet (2,95% con velocidad inferior a 512 Kbps, 50,84% con velocidad 0,512–2 Mbps, 45,67% con velocidad 2-10 Mbps y sólo 0,54% con velocidad superior a 10 Mbps). En 2016 se llevó a cabo la primera licitación y adjudicación de telefonía 4G.
 
La Conatel presentó en mayo de 2016 el “plan Nacional de Telecomunicaciones Paraguay 2016 – 2020”, entre cuyos objetivos podemos destacar:  
  • Expansión de la conectividad de banda ancha hasta el 40% de la población, desde el 10% actual; el 70% de las empresas; todas las instituciones administrativas y el 50% de las carreteras asfaltadas.
  • Reducción del precio de banda ancha para el usuario en un 80%.
  • Mayor cobertura de servicios de telefonía fija o móvil, hasta el 80% de la población con acceso a servicios de telefonía móvil.
  • Incremento del número de hogares con computadoras hasta el 60%, desde el 31% actual

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La proporción de actividad económica informal en Paraguay es alta, estimada para 2014 en el 38,9% del PIB; lo que tiene su reflejo en el mercado de trabajo, con un porcentaje de tasa de formalización en el mercado de trabajo del 34,7% para 2018.
 
Según la Encuesta Permanente de Hogares Continua - Boletín trimestral de Empleo, para 2018, la población en edad de trabajar (con 15 y más años de edad) era del 70,6%, con una tasa de actividad del 72%; lo que conduce a una cifra de población activa de 3.564.353 personas.
 
La tasa de desempleo fue del 5,6%, superior a la del 2017 (5,2%). Cabe destacar, como una de las características del mercado laboral en Paraguay, el alto porcentaje de subempleo. El subempleo visible se define como aquellos que trabajan menos de 30 horas a la semana, y desearían trabajar más y estaban disponibles para hacerlo. Así, la subocupación afecta al 5,9% de la población económicamente activa, tasa superior a los de 2017 (5,4%).
 
Caracteriza también al mercado de trabajo paraguayo el predominio de las actividades que requieren menor cualificación de la fuerza laboral.
 
Se especifica, a continuación, la población ocupada por rama de actividad económica y categoría de ocupación:
 

Población ocupada por rama de actividad económica - 2018

 

Porcentaje

Sector primario

19,4

sector secundario

19,0

    Industria manufacturera

11,5

    Construcción

7,5

Sector terciario

61,6

    Comercio, restaurantes y hoteles

26,2

    Servicios culturales, sociales

24,9

    Otros

10,4

 

Población ocupada según categoría de ocupación - 2018

 

Porcentaje

Asalariado

50,2

    Empleado/obrero público

9,9

    Empleado/obrero privado

40,3

Independiente

42,3

    Empleador o patrón

5,5

    Trabajador por cuenta propia

29,9

    Trabajador familiar no remunerado

7,0

Empleado doméstico

7,5

 
Con respecto a los salarios, la normativa vigente establece un salario mínimo, revisable en el mes de julio, de acuerdo a la evolución de la inversión. Actualmente, el salario mínimo legal se encuentra en 2.192.839 Guaraníes, y el jornal mínimo en Gs. 84.340, tras la última revisión de julio de 2019.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita en 2018 se situó en $5.810. Paraguay es un país con bajos niveles de renta respecto a la mayor parte de los  países latinoamericanos, si bien en la última década ha experimentado un fuerte crecimiento económico, que se traduce, también, en un importante aumento de la renta per-cápita, que era de tan solo $1.866 en el año 2005. 
 
A pesar de este notable incremento, Paraguay se caracteriza aún por un alto nivel de desigualdad. Según datos de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos Paraguay en 2018 tiene un índice de Gini de 0,461, que, si bien se ha reducido desde el 0,573 en 2002 (y 0,511 en 2014), sigue siendo elevado, reflejo de los altos índices de pobreza existentes.
 
Según el Informe de Desarrollo Humano del PNUD (2018), el Índice de Desarrollo Humano de Paraguay de 2017 se sitúa en 0,702 (similar al del 2016) lo que le ubica en el grupo de países con un nivel de desarrollo alto, en el puesto 110º del ranking, frente al 108º del 2016.
 
Según informe de la Secretaría Técnica de Planificación, para 2018 (último dato disponible), el 24,2% de la población (1,68 millones de personas) se encontraba en situación de pobreza, experimentando descenso de 2,2 puntos frente al 2017.
 
La población en situación de pobreza extrema fue del 4,8% (335.000 personas), experimentando ligero ascenso de 0,4 puntos frente a los datos del 2017, mayormente explicado por el incremento de la pobreza extrema (que alcanzó el 10%, frente al 9% en 2017). 
 
En 2016 se introdujeron cambios metodológicos, incorporando actualizaciones de la canasta básica de alimentos y consumo, a partir de encuesta sobre ingresos y gastos de 2011-12; y proyección de crecimiento poblacional y aumento el tamaño de la muestras, incluyendo a la población indígena. Con todo ello, la situación de pobreza se definió como población sin acceso a compra de la canasta básica de consumo (para 2018: Gs 686.075 en  el área urbana y G 488.172 en el campo). 
 
Para la línea de pobreza extrema el costo de la canasta básica de alimentos en el área urbana es de G. 262.768 y de G. 239.969 para la población del campo. Todo en términos mensuales.

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Sector primario

La economía de Paraguay se caracteriza por el importante peso en el PIB de su sector primario (11,4%), especialmente agricultura (8,4%) y ganadería (2,1%); siendo, junto a la electricidad generada en las 2 entidades binacionales, la mayor fuente de exportación del país. Con excepción de la región del Chaco, la tierra en Paraguay es fértil y muy apta para el cultivo, aunque está relativamente poco explotada. El sector agropecuario genera el 64%  de los ingresos por exportación.
 
El país es autosuficiente en la mayor parte de los productos alimenticios básicos, si bien resulta  deficitario en frutas y hortalizas. En ocasiones la oferta de productos hortícolas nacionales de ciertos artículos es escasa y estacional, siendo necesario que la oferta doméstica se complete con productos importados (principalmente desde Argentina y Brasil). Según datos del Ministerio de Agricultura (producción agrícola 2017-18, último disponible), los principales cultivos, ordenados por volumen de producción (Tn), fueron: soja, caña de azúcar, maíz, mandioca, arroz, trigo, yerba mate, habas, girasol, habas, canola, cacahuete y sésamo. Los dos principales cultivos exportados son la soja y el maíz.
 
La soja (con producción de 11,04 millones de Tn en 2017-18, en 3,5 millones Ha) se cultiva principalmente en los departamentos orientales del Alto Paraná e Itapúa, habiendo aumentado la producción significativamente en las décadas de los años 70 y 80, debido a la colonización y deforestación de la región oriental. Esto ha convertido a Paraguay en un referente mundial en la producción (6º productor) y exportación de este cultivo (4º exportador). Los cultivos de soja provienen de grandes latifundios muy mecanizados.
 
Por lo que se refiere al sector ganadero, destaca la importancia del ganado vacuno (con 13,5 millones de cabezas), que contribuye tanto al consumo interno como a la exportación. La mayor parte del país está habilitada como pastizal, para una ganadería explotada en régimen extensivo, enfocada sobre todo a la producción de carne. Las zonas ganaderas por excelencia se encuentran al noroeste del país (departamentos de Presidente Hayes, Alto Paraguay y Boquerón) y al nordeste (departamentos de San Pedro y Concepción). La propiedad está muy desigualmente distribuida entre los ganaderos: el 70% de los rebaños posee menos de 10 animales y el 58% de la cabaña nacional es propiedad del 1% de los ganaderos.  Estos poseen enormes fincas de hasta 40 mil hectáreas, ocupadas por millares de cabezas de ganado.
 
La exportación de carne vacuna y sus despojos se ha consolidado en los últimos años como la tercera partida en importancia exportadora después de la electricidad y la soja, con  exportaciones en 2018 por $1.178 millones. Paraguay ha conseguido conquistar nuevos mercados para la carne bovina en varios continentes del mundo, siendo sus principales cliente Chile y Rusia. 
 
La explotación forestal es muy activa, aprovechándose numerosas especies tropicales de madera dura. Destaca la explotación del quebracho en el Chaco oriental, del que se extrae el tanino, y el Ilex paraguaiensis, del que se obtiene la hierba mate. Paraguay es muy rico en especies vegetales, aunque la deforestación ha sido excesiva en las últimas décadas, lo que limita hoy esta actividad y obliga a importar madera de países vecinos. Sigue produciéndose una tala indiscriminada e ilegal de especies en peligro de extinción, a pesar de que la política de “deforestación cero” ha dado algunos frutos, dado que la biomasa sigue siendo una de las principales fuentes de generación primaria de energía. Existen algunas iniciativas privadas dirigidas a la reforestación de bosques especialmente con eucalipto.

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Sector secundario

El sector secundario de Paraguay es de tamaño reducido y ha venido creciendo muy lentamente en los últimos años. Su participación en el PIB alcanzo el 33,5% en 2018. Si excluimos construcción, minería, electricidad y agua, la producción industrial supone el 19,5% del PIB.
 
La industria está dominada por empresas de pequeño tamaño que producen para el mercado interno (alimentación, jabón, ladrillos, calzado y muebles principalmente). También es significativa por el lado del consumo la producción de bebidas y tabaco, la producción de aceites de textiles y prendas de vestir.
 
Al margen de éstas, existe también una industria de tamaño significativo en términos relativos, en los sectores farmacéuticos, cemento y equipamiento eléctrico. Las reformas políticas, económicas y legislativas, y el ingreso de Paraguay en el Mercosur favorecieron un aumento de la inversión extranjera de carácter industrial vinculada con la maquila. Así, se ha observado un importante desarrollo de la industria de autopartes, plásticos y confección, con destino a los países vecinos, y especialmente Brasil.
 
Paraguay posee uno de los mayores potenciales de generación de energía hidroeléctrica per cápita del mundo. Dispone de dos grandes complejos hidroeléctricos: la Binacional de Itaipú (proyecto conjunto con Brasil, finalizada en 1987) y la Binacional de Yacyretá (proyecto conjunto con Argentina, finalizada en marzo de 1997), cuyo peso en el PIB en 2018 fue del 8,1% (conjuntamente agua y electricidad).  Existe una tercera central hidroeléctrica nacional, la de Acaray, cuya producción alcanza una cifra suficiente para cubrir la demanda doméstica. El reducido consumo interno de energía eléctrica da lugar a un superávit energético, ya que Paraguay exporta el 75% de la producción.
 
Por lo que se refiere a la minería, es un sector  poco representativo (0,1% del PIB). Paraguay presenta un suelo pobre en minerales. La mayor parte de los depósitos minerales se encuentran situados en la zona occidental del río Paraguay.  Es cierto que en el sur del país se está empezando a explotar uranio y tradicionalmente se explota oro, pero  en pequeñas cantidades. En el Chaco se están poniendo  en marcha varios proyectos de prospección de petróleo y gas natural.
 
El sector de la construcción pública y privada, representó un 6% en el PIB de 2018. Con ambiciosos planes por parte del gobierno actual, mantiene su dinamismo gracias a los proyectos en materia de construcción civil financiados en gran parte por los bancos multilaterales y a la construcción residencial con financiación privada.  

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Sector terciario

Por lo que se refiere a las características estructurales, habría que señalar que se trata de un sector muy atomizado, formado por un gran número de negocios de pequeño tamaño. Destaca la expansión y modernización en los últimos años del sector de la distribución comercial y servicios financieros.
 
Una buena parte de los servicios públicos son suministrados por monopolios públicos de servicios básicos (Administración Nacional de Electricidad (ANDE),  Petróleos Paraguayos (PETROPAR), Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP), Compañía Paraguaya de Comunicaciones (COPACO)). Las empresas privadas de telecomunicaciones (telefonía móvil e internet), la banca extranjera, las cadenas de supermercados y, en menor medida, las empresas de transporte por carretera han adquirido relativo tamaño. En este sector cabe destacar la importancia que tiene aún la venta informal en el comercio minorista.
 
El peso del sector de los servicios en el PIB en 2018 fue del 47,5%, dominando dentro de los mismos por el comercio y la administración pública, con pesos totales en el PIB del 10,4% y 9,3%, respectivamente; seguidos de servicios inmobiliarios (6,4%), intermediación financiera (5,6%), servicios a los hogares (4,7%), transporte (3,7%), telecomunicaciones (3,5%), hoteles y restaurantes (2,7%) y servicios a las empresas (2,3%).

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