Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación es uno de los problemas a los que se enfrenta la economía turca. En los últimos ejercicios el IPC ha seguido una senda creciente: 11,92% en 2017; 20,30% en 2018, 11,84% en 2019 y 14,60% en 2020, expresados en tasas interanuales. En 2021 la inflación se disparó, registrando un crecimiento anual de precios del 36,1% en diciembre, con un 19,6% de promedio. Este crecimiento ha continuado acelerándose, alcanzando máximos históricos en enero de 2022 con un 48,7% y en febrero con un 54,4%.

Según la última revisión del IPC realizado por el Instituto de Estadísticas Turco (TurkStat) el mayor aumento de precios en 2021 lo sufrieron el grupo de bebidas alcohólicas y tabaco (24,3%) y vivienda, electricidad, gas y otros combustibles (17,7%), transporte (26,6%) y mobiliario y equipamiento del hogar (25%). 

Por regiones, los mayores incrementos de precios en 2021 se han registrado en las regiones siguientes:

Regiones Tasa de variación anual (%)
TRB1 (Malatya, Elazig, Bingol, Tunceli) 23,20
TR09 (Trabzon, Ordu, Giresun, Rize, Artvin, Gumushane) 21,88
TR83 (Samsun, Tokat, Corum, Amasya) 21,75
TR06 (Antalya, Isparta, Burdur) 21,63
TR32 (Aydin, Denizli, Mugla) 21,51
TR42 (Kocaeli, Sakarya, Duzce, Bolu, Yalova) 21,51
Fuente: EVDS

Volver a índice de Estructura de la oferta

Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Transporte

Turquía cuenta actualmente con una red de infraestructuras de transporte en desarrollo, pero notablemente desequilibrada. La red de carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos es insuficiente para abastecer la demanda creciente del país. La mayoría del transporte, tanto de mercancías como de pasajeros, se realiza por carretera, no existiendo una alternativa multimodal eficiente.

Para el desarrollo económico del país se hace imprescindible crear un modelo de transporte equilibrado, racional y eficiente, basado en un sistema multimodal integrado. Con este objetivo, se están llevando a cabo políticas de 1) fortalecimiento del ferrocarril como medio de transporte de mercancías y de 2) conversión de los puertos marítimos en verdaderos centros logísticos.

El cambio de modelo de transporte se constata en el esfuerzo inversor que las instituciones están realizando. De acuerdo con la Organización de la Planificación Estatal (SPO), el sector transporte ha recibido las mayores dotaciones presupuestarias en los últimos años. 

En 2019 se destinaron 65.400 MTL (aproximadamente 11.500 Meur) para financiar 2.964 proyectos de inversión pública. En 2020 el Programa de Inversiones públicas de Turquía contaba con un presupuesto de 77.134 MTL (aproximadamente 13.600 Meur). En 2021 se destinaron 138.300 MTL (aproximadamente, 12.220 Meur), para financiar 3.091 proyectos. Con respecto a 2022 se espera que la inversión pública ascienda a 256.3000 MTL (22.640 Meur aprox.); el 32.7% de este presupuesto está asignado al sector de transportes.

Aunque las infraestructuras han mejorado enormemente en los últimos años, el transporte es el sector con mayor necesidad de nuevas inversiones. Se calcula que requerirá inversiones por valor de 861.000 Meur hasta 2040 para hacer frente a las crecientes necesidades del país.

Carreteras

La carretera es el medio de transporte más utilizado tanto para pasajeros como para mercancías, debido a la escasez y obsolescencia de otros medios, en especial del ferrocarril. Como consecuencia del uso excesivo del vehículo por carretera y la inexistencia de circunvalaciones en los núcleos urbanos, las ciudades más importantes de Turquía sufren problemas circulatorios, contaminación y un alto nivel de siniestralidad.

La Dirección General de Carreteras (KGM) es la entidad pública con financiación presupuestaria especial, auspiciada por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (UAB), responsable de la planificación, diseño, construcción, mantenimiento y operación de las autopistas, carreteras estatales y secundarias en cumplimiento de la ley número 6001. La longitud de la red de carreteras turcas alcanza los 68.633 km de los cuales 34.136 km (50%) corresponden a carreteras provinciales, 30.974 km (45%) corresponden a carreteras nacionales y 3.523 km a autopistas. Desde 2002 las autopistas turcas aumentaron en 1.849 km, pasando de 1.674 km a 3.523 km. De acuerdo con la Dirección General de Carreteras (KGM) se espera que de aquí a 2035 la red de autopistas alcance una longitud de 9.680 km. En 2020 se han transportado 272.913 ton/km de mercancía y 288.992 pasajeros/km.

Cabe destacar también las labores realizadas en cuanto a los túneles en Turquía, que aumentaron de 49,9 km en 2003 a 403 km en 2020 alcanzando un total de 346 túneles. Por otra parte, Turquía cuenta con 8.387 puentes, alcanzando una longitud total de 508,81 km en 2020.

Analizando la inversión dedicada a infraestructuras de transporte, la red de carreteras es la segunda partida del KGM a la que se destina más recursos. En 2020 se asignó un presupuesto de 21.195 millones de TL (aprox. 2.636 Meur), un 1,93% del presupuesto del gobierno central a la Dirección General de Carreteras, de los cuales 7.601 millones de TL se van a invertir en construcción de carreteras. Para 2021 se ha asignado un presupuesto de 34.559 millones de TL a la Dirección General de Carreteras, de los cuales 14.000 millones de TL se van a invertir en construcción de carreteras.

Hasta hace unos años, todas las inversiones en la red de carreteras se habían financiado exclusivamente mediante presupuesto estatal. Actualmente, la prioridad del Gobierno respecto al modelo de financiación para la construcción de carreteras es el Partenariado Público-Privado (PPP). Así se refleja en el dossier de la red de carreteras del Gobierno, documento en el que se presentan más de 1.000 km de autopistas en régimen BOT (Build-Operate-Transfer) para ser construidas hasta 2023, año en el que se celebra el centenario de la fundación de la República. Antes de 2035 se prevé la construcción de otros 2.000 km.

Entre los proyectos en construcción más relevantes, cabe destacar: 1) el megaproyecto del puente de Çanakkale-1915 (cuya longitud es de 4.608 metros), que está previsto que entre en funcionamiento en marzo de 2022; y 2) la autopista Malkara-Çanakkale, uno de los proyectos de autopista bajo el modelo Build-Operate-Transfer (BOT) del Ministerio de Transporte e Infraestructura.

Ferrocarriles

El sector del transporte de Turquía se caracteriza actualmente por una fuerte dependencia del transporte por carretera (casi el 90% del transporte interior de mercancías y pasajeros) y un papel insuficiente del sistema ferroviario.

Las acciones llevadas a cabo en este sector son diseñadas y ejecutadas principalmente por el Ministerio de Transporte e Infraestructuras junto con la empresa estatal de ferrocarriles de la República de Turquía (TCDD); y por la Dirección General de Inversiones en Infraestructura (AYMG), dependiente del Ministerio de Obras Públicas, y que se encarga de llevar a cabo proyectos de infraestructura ferroviaria.

A pesar de los esfuerzos realizados para fomentar la producción local tanto de material ferroviario como rodante la importación representa el 80% de la oferta total en los últimos años. Se trata de un mercado fuertemente competitivo, aunque España cuenta con una posición destacada siendo uno de los principales exportadores a Turquía donde destaca la aportación de material rodante (vehículos, tranvías, locomotoras).

En 2020 la red ferroviaria turca cuenta con una longitud de 12.803 km, de los cuales 11.590 km son líneas convencionales y 1.213 km de línea de alta velocidad, representando así el 90,5% y el 9,5% del total de la red ferroviaria respectivamente. Uno de los objetivos es aumentar la red ferroviaria hasta alcanzar la longitud de 18.000 km en 2025; de los cuales 3.400 km serian red de alta velocidad. Además, la red ferroviaria cuenta con 6.828 km de señalización y 5.828 km de electrificación, cubriendo un 53,3% y un 45,5% respectivamente de la red ferroviaria.

Los objetivos más importantes del sector ferroviario en los próximos años, son los siguientes:

  1. Construir 10.000 km de nuevas líneas de alta velocidad y 5.000 km de nuevas líneas convencionales.
  2. Convertir 800 km de líneas de vía única en líneas de vía doble.
  3. Señalizar las líneas restantes de 8.000 km, donde actualmente no se dispone de señalización.
  4. Electrificar líneas de 8.000 km en función del volumen de tráfico.
  5. Renovar un mínimo de 500 km de líneas al año.
  6.  Construir 40 nuevos ramales a zonas industriales, puertos e industrias importantes.
  7. Construir 16 centros logísticos con conexiones efectivas por carretera y ferrocarril.

Además, para 2035 se establecen las siguientes necesidades:

  1. Tren de alta velocidad: 190 piezas
  2. Locomotora eléctrica: 1.400 piezas
  3. Locomotora eléctrica diésel: 100 piezas
  4. Locomotora de maniobra: 155 piezas
  5. Conjunto de tren eléctrico: 116 piezas
  6. Conjunto de tren diésel: 75 piezas
  7. Vagón de mercancías: 33.000 piezas
  8. Vehículo de metro: 3.300 piezas
  9. Tranvía: 650 piezas

Según los costes aproximados de cada tipo de elemento, el monto total de inversión a realizar en vehículos del sistema ferroviario hasta 2035 rondará los 19.000 Meur.

Los Planes Nacionales de Transporte se enmarcan dentro del Undécimo Plan Nacional de Desarrollo publicado para el periodo 2019-2023. En este plan se considera a los vehículos de transporte sobre raíles como un sector prioritario, enfocado a una producción competitiva y eficiente. El plan también recoge la electrificación de 2.657 km. y la señalización de otros 2.654 km.

En este año, el marco general de inversiones en Turquía viene definido en el “Programa de Inversiones 2022” con una asignación presupuestaria de 50.000 Millones de TL (en torno a 3.200 Meur) para el sector de transporte, que representa el 30% del presupuesto total. Es la mayor partida presupuestaria con un incremento notable tanto en el volumen de inversión (17%) como en el número de proyectos (32%) respecto al año anterior.

Material rodante

La compra de material rodante también es muy relevante para cubrir las necesidades de las nuevas líneas ferroviarias. En este apartado es importante señalar que Turquía tiene el objetivo de desarrollar sus propios trenes, por lo que habitualmente incluye requisitos de contenido local en las licitaciones.

De acuerdo con los objetivos entre 2023 y 2035, se llevarán a cabo proyectos de ferrocarril de alta velocidad y convencional, se modernizarán las vías, la flota y las estaciones existentes, se conectará la red ferroviaria con los centros de producción y los puertos, y se desarrollará la industria ferroviaria avanzada con el sector privado.

TCDD tiene como objetivo extender la longitud de la línea ferroviaria en los próximos años, se han establecido las siguientes necesidades a cubrir en 2035:

  • Tren de alta velocidad: 190 piezas
  • Locomotora eléctrica: 1.400 piezas
  • Locomotora eléctrica diésel: 100 piezas
  • Locomotora de maniobra: 155 piezas
  • Conjunto de tren eléctrico: 116 piezas
  • Conjunto de tren diésel: 75 piezas
  • Vagón de mercancías: 33.000 piezas
  • Vehículo de metro: 3.300 piezas
  • Tranvía: 650 piezas

Según los costes aproximados de cada tipo de elemento, el monto total de inversión a realizar en vehículos del sistema ferroviario hasta 2035 rondará los 19.000 Meur.

Entre 2023-2035, se incluirán nuevos kilómetros en la infraestructura de red. En este periodo se construirán 6.000 kilómetros adicionales de ferrocarril de alta velocidad y la red ferroviaria será de 31.000 kilómetros. Se desarrollarán infraestructuras y sistemas de transporte inteligentes que permitan la integración de la red ferroviaria con otros sistemas de transporte.

Transporte ferroviario urbano (metro, tren ligero, …)

Los ayuntamientos de las principales ciudades están apostando por el metro y los trenes ligeros para descongestionar el tráfico rodado en el centro urbano (nuevos sistemas de ferrocarril urbano y metro en Ankara, Antalya, Bursa, Estambul, Gaziantep, Izmir, Samsun, etc.).

El transporte ferroviario urbano es también un objetivo prioritario para el país. Todas las ciudades grandes y muchas medianas tienen proyectos para ampliaciones o nuevas líneas de metro o metro ligero. Entre los proyectos cabe mencionar el mayor proyecto de la nueva línea de alta velocidad conocida como New Gebze--Aeropuerto Sabiha Gökçen—Puente del Sultan Selim I—Aeropuerto internacional de Halkali (en Estambul) que tendrá un recorrido de 118 km, pasará por los 2 aeropuertos de Estambul y será la segunda línea de ferrocarril interurbana que conecte el lado asiático con el europeo de Estambul, en este caso a través del recién construido tercer puente del Bósforo.

Otras ciudades como Antalya, Bursa, Estambul, Gaziantep, Izmir, Samsun, etc. también tienen previstos nuevos sistemas de transporte ferroviario urbano.

Puertos

Turquía cuenta con 180 puertos, la mayoría de propiedad y gestión estatal.

Hay importantes proyectos previstos en Izmir e Izmit para descongestionar el intenso tráfico del Bósforo. Los principales puertos son los 3 de Estambul (Haydarpasa, Ambarli y Sali Pazari), Derince (Golfo de Izmit), Alsancak, Aliaga (Egeo), Bandirma Gemlik (Mármara) Iskenderun y Mersin (Mediterráneo) y Karadeniz Eregli y Zonguldak (Mar Negro). 

La mayoría de los puertos son de propiedad del Estado a pesar de que el sector privado está introduciéndose progresivamente. La Autoridad de Privatizaciones (www.oib.gov.tr) ha privatizado varios puertos en los últimos meses, (entre ellos los puertos de Mersin, Samsun y Bandirma) y se espera que las privatizaciones continúen.

El servicio de transporte marítimo se mantiene como uno de los sistemas de transporte más importantes en Turquía. Las empresas privadas dominan el transporte de mercancías, mientras que el sector público domina el de pasajeros, incluyendo el transporte por ferry.

Es un sector bastante desarrollado en Turquía y la actividad en cuanto a nuevos proyectos es baja. Entre los proyectos portuarios más importantes que se van a poner en marcha a corto plazo destaca la nueva área de regasificación y almacenamiento flotante que se va a construir en el puerto de Saros, la rehabilitación del puerto de Ekmar y el incremento de la capacidad de los puertos de Mersin y Martas.

Actualmente, hay previstos tres proyectos a gran escala como inversiones estatales amparados bajo el proyecto Uç Denizde Uç Buyuk Liman, en español, “tres grandes puertos en tres mares”. Los proyectos se van a clasificar en dos bloques: proyectos en fase de construcción y proyectos en fase de planificación. En construcción se encuentra el Puerto Çandarli en el Norte del Mar Egeo y el Puerto de Filyos, mientras que en planificación se encuentra el Puerto de Mersin y el Puerto de Derince (fuera del programa “Uç Denizde Uç Buyuk Liman”).

Es necesario mencionar el megaproyecto del Canal de Estambul, un canal marítimo paralelo al Bósforo (en la parte europea) uniendo el Mar Negro con el Mar Mediterráneo. Es un proyecto muy ambicioso y de una gran envergadura que está en fase de estudio. Se obtuvo la aprobación presidencial para licitar el Proyecto Canal Istanbul, de una inversión aproximada de 75.000 MTL (más de 15.000 MUSD) en BOT, y se completaron las autorizaciones burocráticas en agosto de 2020. El canal tendrá una longitud de 45 km, y su objetivo será aliviar el tráfico marítimo del Bósforo y permitir el paso de buques de mayor capacidad.

En junio de 2021 se completaron las obras de infraestructura en el puerto de Filyos, además de la finalización de los estudios preliminares y los trabajos de diseño en el principal puerto de contenedores que se prevé construir en la Región del Mediterráneo Oriental. También se prevé la realización de estudios preliminares sobre la planificación del puerto marítimo de Çandarli, la realización de una empresa comercial dirigida por el sector privado tras la preparación de un Plan de Acción del Corredor Caspio y la suscripción de acuerdos multilaterales.

Aeropuertos

Turquía cuenta con un total de 56 aeropuertos civiles de los cuales 39 son internacionales.

La normalización de la Industria Aeroportuaria, la más afectada por la pandemia Covid-19, es relativamente lenta y se espera que las cifras de pasajeros de 2019 se alcancen de nuevo en 2023-2025. El tráfico de pasajeros en Turquía se redujo en un 65% en 2020. En el período enero-agosto de 2021, más de 14 millones de visitantes extranjeros llegaron al país, un aumento del 94% respecto al mismo período del año pasado y una disminución del 55% respecto a 2019.

El sector está dominado por la empresa Turkish Airlines, privatizada al 51%. Pegasus Airlines, de bajo coste, es la segunda compañía más grande y ofrece vuelos a multitud de destinos tanto nacionales como de corto y medio alcance (Europa, Asia Central, Cáucaso y Oriente Medio). Desde la liberalización de tarifas, hace unos años, han entrado al sector varias compañías nuevas.

El proyecto más relevante en este sector es el nuevo aeropuerto de Estambul, inaugurado en octubre de 2018 y que entró en plena actividad en abril de 2019 con el cierre a vuelos comerciales del aeropuerto Atatürk, hasta ese momento el más importante del país. La tercera pista se puso en funcionamiento el 14 de junio de 2020. Una vez acabada esta primera fase, que ha supuesto una inversión de 37.000 MUSD, el aeropuerto cuenta con 4 pistas y la mayor terminal de pasajeros del mundo, con capacidad para 90 millones de pasajeros anuales.

Están previstas 3 fases más hasta 2027 que añadirían 4 nuevas pistas y 2 terminales –una de ellas satélite– con capacidad para otros 110 millones de pasajeros anuales, además de otras instalaciones aeroportuarias. Una vez acabado será uno de los aeropuertos más grandes del mundo.

Según datos del Ministerio de Transporte e Infraestructura, el Gobierno ha tomado medidas para desarrollar el sector de la aviación, uno de los elementos más importantes en el sistema de transporte. Actualmente, el 90% de los ciudadanos turcos y turistas extranjeros que viajan en avión pueden acceder a un aeropuerto turco cada 100 km. El objetivo es proporcionar a todos en Turquía acceso a un aeropuerto para 2023. Dentro del proyecto “un aeropuerto cada 100 kilómetros”, Turquía planea construir los siete nuevos aeropuertos siguientes: Rize-Artvin, Çukurova, Bayburt Gümüshane, Yozgat, Tokat, Karaman y Çesme-Alaçati. De este modo, continúa la construcción de los aeropuertos regional de Çukurova, Rize-Artvin, Bayburt-Gümüshane, Tokat y Yozgat. Otro proyecto previsto que se espera próximamente es el nuevo aeropuerto Bati-Antalya.

Para 2022 está prevista la licitación sobre un aumento de capacidad y la transferencia de derechos operativos de explotación del aeropuerto de Antalya, así como la ampliación de dos pistas de aterrizaje y la ampliación del aeropuerto de Trabzon. Asimismo, se espera se completen las obras de infraestructura en el aeropuerto de Çukurova. Además, existen planes de desarrollo de nuevas terminales en los aeropuertos de Gaziantep, Samsun, Kapadokya y Kayseri

Energía

La posición geográfica de Turquía, ubicada cerca de más del 75% de las reservas de petróleo y gas en el mundo, hace que el país tenga la localización ideal para convertirse en un centro energético clave de tránsito. Como parte de su estrategia, el país apunta a fortalecer su posición entre los corredores de energía Este-Oeste y Sur-Norte.

El subsector energético del petróleo y del gas en Turquía se caracteriza por la dependencia de las importaciones, que complementan la limitada producción nacional para hacer frente a la gran demanda interna.

El mercado de petróleo turco es un mercado liberalizado, pero altamente regulado, mientras que no se han tomado medidas para liberalizar el mercado de gas natural. TPAO es la empresa estatal que realiza actividades de exploración, perforación, producción, refinería y comercialización de hidrocarburos en nombre de la República de Turquía. BOTAS controla el suministro y el comercio de gas natural. Si bien, el sector privado tiene un efecto limitado sobre el suministro, las empresas privadas de comercio y distribución de gas natural desempeñan un papel activo en el mercado. Los proyectos de exploración y producción de gas siguen siendo atractivos para el sector privado.

Turquía ha estado ampliando su infraestructura de importación de gas. Dos gasoductos recientemente terminados -TANAP y TurkStream- transportarán enormes volúmenes de gas a Turquía y potencialmente a Europa desde Azerbaiyán y Rusia, respectivamente. Las inversiones permitirán al país mitigar el efecto de posibles interrupciones del suministro y asegurar la posición del país como centro de distribución de gas natural.

Según fuentes de IEA, la capacidad de importación a Turquía pasó de 190 mcm/día a finales de 2015 a 318 mcm/día a finales de 2019. Además, según los planes de BOTAS, se ampliarán aún más y se pretende superar los 400 mcm/día en 2021. Se están construyendo nuevas terminales FSRU (Floating Storage & Regasification Unit), y se están conectando nuevos puntos de entrada a la red para garantizar la diversificación del suministro. Se prevé que la ampliación de las instalaciones de almacenamiento subterráneo con el fin de aumentar la capacidad total de almacenamiento de 3,4 bcm en 2019 a 10 bcm en 2023, lo que corresponderá aproximadamente al 20% de la demanda total anual de gas.

En el sector actúan un gran número de empresas locales, pero también existe una alta participación de empresas extranjeras como la empresa estatal azerbaiyana SOCAR o el gran productor estadounidense energético TransAtlantic Petroleum. Para poder llevar a cabo su actividad, estas empresas tienen que obtener las licencias correspondientes a su actividad, que, dependiendo de la naturaleza de esta, serán otorgadas por la Autoridad Reguladora del Mercado Energético de Turquía (EMRA) o por la Dirección General de Asuntos del Petróleo (GDPA). Dado que uno de los objetivos del país en esta materia es propulsar la producción nacional, existen ciertas barreras legislativas para las empresas extranjeras a la hora de acceder a estos procesos de licitaciones, ya que se prioriza la actuación de las empresas locales del sector.

Tanto el consumo de petróleo como el consumo de gas se espera que aumenten en los próximos años, impulsado por el aumento demográfico, el impulso del sector de la construcción, los nuevos proyectos de aeropuertos, así como la demanda industrial cuya capacidad ha aumentado gracias a la construcción de la nueva refinería STAR. Actualmente, el país, cuenta con un total de cinco refinerías con una capacidad conjunta aproximada de 778.500 b/d (barriles por día).

El Ministerio de Recursos Naturales y Energía (en adelante MERN) ha publicado el último Plan Estratégico 2019-2023, en el que se establece varios objetivos, incluido el fortalecimiento de la infraestructura de gas natural, la aceleración de las actividades de exploración y producción de petróleo y gas natural, los esfuerzos continuos para transformar Turquía en un centro de comercio de energía y la implementación de estrategias para mejorar las oportunidades de cooperación e inversión.

La generación de gas en Turquía crecerá de forma constante hasta 2028, recuperándose del desplome provocado por la recesión económica de 2019 y por la pandemia del COVID-19. La inversión en curso dedicada a la expansión de la infraestructura de gas natural en Turquía impulsará el suministro de materia prima para respaldar el crecimiento de la generación de energía a partir de gas natural durante la próxima década. Se están realizando más inversiones en unidades flotantes de almacenamiento y regasificación (FSRU) e instalaciones de almacenamiento subterráneo para alcanzar el 20% del consumo total.

La dependencia de Turquía del gas natural importado deja su economía expuesta a las fluctuaciones de precios internacionales del gas. El MERN prevé promover la seguridad del suministro de gas natural aumentando la capacidad total de almacenamiento de gas natural del país a 10 bcm.

Energías renovables

Turquía es un país netamente importador de petróleo, gas y carbón. Por ello, el impulso de las energías renovables es una prioridad del Gobierno turco para reducir la dependencia de estas importaciones y mejorar la seguridad energética. Dentro de las energías renovables, el aumento de capacidad eólica y solar es uno de los principales objetivos.

Durante la última década, Turquía ha experimentado un impresionante crecimiento de las energías renovables (especialmente solar, eólica y geotérmica) que se debe a una dotación de recursos favorable, un fuerte crecimiento de la demanda de energía y a políticas gubernamentales de apoyo. En particular, la generación de electricidad renovable se ha triplicado prácticamente en la última década.

Turquía cuenta con un gran potencial para estas energías y con ambiciosos planes para desarrollarlas. Ocupa el quinto puesto entre los países del G20 en generación de electricidad a partir de la eólica y la solar. Ya en 2019, la generación de electricidad a partir de las energías renovables representó el 44% del total, por encima del 38,8% establecido como objetivo en el marco del Undécimo Plan de Desarrollo (2019-2023).

La capacidad total de generación de electricidad en Turquía alcanzó los 101 gigavatios (GW) en 2021. Las energías renovables representan el 53% de la capacidad total instalada superando a la de los combustibles. Por tipo de energía el 32,4% es capacidad instalada en la energía hidroeléctrica, el 10,5% es eólica, el 7,8% solar y el 1,6 % de biomasa y otros. Con respecto a la generación, las energías renovables representan el 41,9% de la generación total. Por tipo de energía, el 25,6% de la electricidad esta generada por la energía hidroeléctrica, el 9% es eólica, el 4% solar y el 3,2 % de biomasa y otros. 

Las previsiones del gobierno son las de aumentar la capacidad de las energías renovables (excluyendo la energía hidráulica) en 13 GW para 2026 (7 GW de energía eólica y 6 GW de energía solar) y aumentar la generación de electricidad a partir de estas energías en 30 GW para el mismo año. Es decir que las energías renovables no-hidráulicas generen el 22% de la electricidad total para 2026, comparado con el 15% en 2020.

El marco general de inversiones en Turquía viene definido en el “Programa de Inversiones 2022” publicado por la Presidencia de la República de Turquía el 15.01.2022. El programa asigna 184.300 Millones de TL (liras turcas) (unos 12.000 Meur) a 3.134 proyectos realizados por instituciones públicas. La asignación presupuestaria para el sector energético es de 23.800 Millones de TL (unos 1.500 Meur) y representa el 12% del presupuesto total.

Existe un compromiso por parte de las autoridades turcas para incrementar el peso de las energías renovables en el mix energético del país. Según el Plan de Acción Nacional de Energía Renovable en Turquía (NREAP) publicado en 2013, el gobierno preveía un aumento de la capacidad instalada de 61 GW para 2023. Estos objetivos se han cumplido en parte, por lo que en 2018 el gobierno turco aumentó en 10 GW adicionales de capacidad la energía solar y eólica para 2027. Este plan contempla una inversión de 22.000 MUSD.

En Plan de Acción Nacional de Eficiencia Energética (NEEAP), que abarca el período 2017-2023, cuenta con un programa de inversión de 10.900 MUSD y crea varios mecanismos que fomentan la generación de electricidad a partir de las energías renovables, como son el YEKA, el YEKDEM y Mini-YEKA.

 

1. En enero de 2021 se publicó la prórroga del Mecanismo de Apoyo a las Energías Renovables (YEKDEM), incentivo que se creó para fomentar la producción de energía renovable. Turquía ofrece tarifas de alimentación (Feed-in Tariff, FiT) a las centrales eléctricas basadas e energías renovables incluyendo eólica, solar, biomasa, hidroeléctrica y geotérmica. El esquema YEKDEM proporciona a las empresas unas tarifas de alimentación (Feed-in Tariffs o FiT) denominadas en liras turcas y garantía de compra de la electricidad durante un período de diez años. Estas tarifas oscilan entre 0,32 – 0,54 TL/kWh dependiendo del tipo de plantas de energía renovable.

FEED-IN TARIFFS 1 JULIO 2021– 31 DICIEMBRE 2025
Precio fijo de compra (TL/kWh) Tipo de plantas
0,54 Plantas de generación basadas en energía geotérmica
0,40 Plantas de generación basadas en energía hidroeléctrica
0,32 Plantas de generación basadas en energía eólica y solar
0,32 Para los residuos obtenidos a partir de gas de vertedero o
subproductos del procesamiento de neumáticos usados
Plantas de generación basadas en biomasa
0,50 Para la eliminación térmica en instalaciones de
generación basadas en la biomasa
0,54 Para la biometanización

Fuente: Decisión presidencial N.º 3453

Asimismo, existen incentivos adicionales al contenido local sobre la generación de electricidad a través de fuentes renovables. El requisito indispensable para la obtención de estos incentivos adicionales (que pueden ser por región o contenido local) es que como mínimo el 55% del contenido debe ser de material local. Así, por ejemplo, el incentivo al componente local consistiría en el pago de 0,08 TL/kWh, durante un período de cinco años.

2. En 2016, el Gobierno introdujo la estrategia de Zonas de Recursos de Energías Renovables (YEKA). Este programa pretende apoyar la construcción de grandes proyectos de energías renovables (1 GW) en zonas que se consideran más adecuadas para la generación de este tipo de energía, denominadas RE-zones. El requisito más importante en las subastas es el del cumplimiento de un contenido local mínimo del 55%.

3. En mayo de 2021, bajo el modelo Mini YEKA se subastaron capacidades más pequeñas de energía solar. En concreto se construirán 74 plantas solares nuevas en 36 ciudades diferentes de Turquía. Las plantas tendrán capacidades de entre 10 MW, 15 MW y 20 MW. En virtud de estos proyectos se generará 1 GW de capacidad. Las 36 ciudades se han distribuido en cinco grupos y se han asignado fechas de vencimiento diferentes a cada uno de los grupos. El periodo de licitación comprendió las fechas del 18 al 22 de enero de 2021.

Defensa

Desde mediados de los años ochenta, Turquía ha emprendido un amplio programa para desarrollar una industria de defensa moderna basada en la cooperación con empresas de otros países.

La situación geoestratégica de Turquía ha forzado a su gobierno a desarrollar sus capacidades de defensa. Sin embargo, un informe recientemente publicado por la Asociación de Fabricantes de la Industria Aeroespacial y de Defensa (SASAD) muestra que el crecimiento de la industria sigue siendo propenso a riesgos políticos y dificultades externas.

De acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, el nivel de gasto militar en Turquía fue de 17.700 MUSD en 2020 ocupando el 16º lugar del mundo, justo por delante de España. Según esta fuente, el gasto militar del gobierno en 2020 disminuyó un 5% con respecto al año anterior y alcanzó el 2,8% del PIB. La caída fue una excepción en una década marcada por una continua tendencia al alza en el gasto militar de Turquía, y un aumento del 77% entre 2011 y 2020. El crecimiento se hizo más pronunciado a partir de 2015, con una facturación alrededor de 5.000 MUSD. Esto, además, coincidía con una política exterior turca cada vez más asertiva. En 2019 el sector duplicó su facturación, sin embargo, en 2020 las cifras volvieron a los niveles de 2018.

Las principales razones de esta disminución del gasto militar son:

  • La eliminación de Turquía por parte de Estados Unidos del programa de combate conjunto F-35 en julio de 2019.
  • Las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.
  • Las sanciones que Estados Unidos impuso a Turquía por su compra de sistemas de defensa aérea S-400 a Rusia en diciembre de 2020.

Medio ambiente

El sector del medioambiente, que comprende infraestructuras de gestión de recursos hídricos y de residuos sólidos, tiene una importancia clave en Turquía. Tanto es así que el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, ha definido el agua como el "valor más estratégico" del próximo siglo. La gestión de desechos sólidos es una de las prioridades del Ministerio de Medioambiente y Urbanismo, el cual ha establecido como objetivo aumentar la tasa de reciclaje del 22% en 2021 hasta el 60% en 2035.

El mercado del agua tiene importantes necesidades. Turquía está situada en una región semiárida y sólo dispone de una quinta parte del agua per cápita de la que disponen las regiones consideradas ricas en agua (aquellas que disponen de 10.000 metros cúbicos de agua per cápita/año), como Europa Occidental. Turquía cuenta con 1.350 metros cúbicos per cápita/año, cifra que se reducirá a los 1.000 m3 per cápita/año para 2030 según fuentes gubernamentales, y todo con una población prevista de 100 millones de habitantes. 

En lo que respecta al sector de los residuos sólidos, el aumento de la población, unido al desarrollo de la industrialización, viene desembocando en una urbanización y proceso de desarrollo que está provocando considerables problemas de gestión de los desechos. Estos problemas se agudizan en los centros urbanos con mayor actividad industrial y en las regiones más turísticas. Para remediarlos, es necesaria la coordinación entre las municipalidades turcas (en las que recae el mayor peso de la implementación de la política de desechos) y las instituciones encargadas de la gestión de residuos.

El creciente volumen de residuos sólidos en Turquía está derivando en un aumento exponencial de vertederos en los últimos años, en los que las prácticas no siempre son salubres. Un reciente informe de Greenpeace indica que en los cinco puntos de quema de desechos plásticos analizados en la ciudad de Adana, se han encontrado materias tóxicas y carcinógenas como resultado de la mala gestión de los residuos.

Cabe destacar que gran parte de esos residuos provienen de países europeos. Y es que se observa una tendencia muy pronunciada de aumento en las exportaciones de desechos plásticos desde países de la UE a Turquía: de 2016 a 2020 la cifra se ha multiplicado por 20. Este fenómeno pone de relieve la necesidad que tiene Turquía de que se ejecuten proyectos solventes y responsables con el medioambiente, en los que los países europeos, directamente involucrados en este problema, tienen la oportunidad de contribuir a la mejora del mismo.

Las autoridades competentes en materia de medioambiente son el Ministerio de Medioambiente, Desarrollo Urbano y Cambio Climático, la Dirección General de Aguas Hidráulicas (DSI), la Agencia de Medioambiente de Turquía, creada en 2020, y las Municipalidades Metropolitanas, que juegan un papel importante en el suministro y saneamiento de aguas junto con la gestión de residuos urbanos.

Dado el carácter prioritario de la gestión de desechos, el Ministerio de Medioambiente y Urbanismo turco publicó en 2016 el Plan de Acción Nacional para la Gestión de Residuos para el periodo 2016-2023 con el fin de analizar la situación de la gestión de residuos en las 81 provincias del país y establecer los objetivos de gestión de residuos para las mismas.

El “Programa de Inversiones 2022” realiza las siguientes asignaciones a proyectos medioambientales: 1) 2.100 Millones de TL (en torno a 134,1 Meur ) al sector de agua potable para paliar el estrés hídrico en las ciudades; 2) 11.250 Millones de TL (718,3 Meur) a las inversiones en riego agrícola en toda Turquía; 3) 2.200 Millones de TL (140,5 Meur) a proyectos para controlar las inundaciones; y 4) 7.000 Millones de TL (447 Meur) asignados a la Dirección General Forestal para combatir los incendios forestales.

El “Zero Waste Project” es una iniciativa lanzada en 2017 que cuenta con diferentes vectores: el Zero Waste Blue Program para reducir los vertidos al mar, el Zero Waste Education Program para concienciar a los estudiantes y a la población de la importancia de reciclar y recuperar desechos, o el Zero Waste System como hoja de ruta con los pasos que deben dar las empresas e instituciones. En el marco de esta iniciativa se inyectarán 90.000 Millones de TL (5.747 Meur) en la economía para aumentar la tasa de reciclaje hasta el 60% en el 2035 y la tasa de reciclaje de envases al 65% en 2026.

Cabe señalar que la legislación turca en materia de gestión de residuos se ha elaborado de acuerdo con el proceso de armonización con la Unión Europea. Así, los residuos sólidos se categorizan (sobre la base de la Ley de Medioambiente N.º 2872 de 1983) como: 

  • Residuos municipales
  • Tierra excavada
  • Residuos de construcción y demolición
  • Residuos médicos
  • Residuos peligrosos
  • Residuos de envases
  • Pilas y acumuladores usados
  • Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos etc.

 

Volver a índice de Estructura de la oferta

Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La población total de Turquía en 2021 ascendía a 84.680.273 habitantes. La población masculina representa el 42,4% con 41,9 millones de personas y la femenina el 49,9 % con 42,3 millones.

La población activa en 2021 fue de 33,3 millones de personas (49% de la población mayor de 15 años) representando un aumento del 2% respecto al año anterior. El 67% de la población activa son hombres y el 33% mujeres. Durante 2021 el sector servicios ha sido el sector con mayor tasa de empleo con un 55,4% del total de personas empleadas, seguido por la industria (21,7%), el sector primario (16,8%) y la construcción (6,2%).

La población en edad de trabajar (población con más de 15 años) alcanza los 64,2 millones en 2021 y viene aumentando a un ritmo cercano al millón de personas por año. En 2020 la creación de empleo se vio afectada por la pandemia del COVID-19, problema coyuntural al que se añade la ineficiencia del mercado de trabajo turco para absorber el aumento de población activa provocado por el crecimiento de la población de un millón de personas anual y el crecimiento económico.

El desempleo se ha caracterizado por mostrar una gran resistencia a la baja. La tasa de desempleo en los últimos años ha sido en 2018 el 11% y en 2019 ascendió hasta el 13,7%. La tasa de desempleo en 2021 desciende al 11,3%, es decir 3.749.000 de desempleados, con un descenso de un 6% respecto al año anterior. El 50% corresponde al desempleo entre hombres. La tasa de desempleo juvenil sigue siendo elevada, situándose en el 21,6%. 

La región con mayor desempleo sigue siendo la zona sureste del país (Mardin, Batman, Sirnak, Siirt) con un 33,5% y Anatolia sudeste con 20,7%. La región con menor tasa de desempleo en 2020 fue la zona del Mar Negro y Mármara con cifras por debajo de los dos dígitos. La región con mayor tasa de generación de empleo se encuentra en Tracia (Tekirdag, Edirne, Kirklareli) con una tasa de empleo del 50,9%. 

REGIONES MÁS AFECTADAS POR EL DESEMPLEO 2019-2020

 Regiones más afectadas por el desempleo

Regiones TR IECTR2021
Fuente: TUIK
Última actualización: octubre 2021 

Volver a índice de Estructura de la oferta

PIB per capita y distribución de la renta

La renta per cápita de Turquía en los últimos años ha seguido una senda descendente, en dólares, pasando de los 10.696 USD en 2017; 9.793 USD en 2018; 9.208 USD en 2019 8.597 USD en 2020y 9.539 USD en 2021 lo que lo sitúa como un país de renta media alta, según el Banco Mundial. La distribución de la riqueza entre la población es muy desigual sin que, de momento, se encuentren indicios de que se puedan aminorar las diferencias. Esta característica es todavía más acentuada si se comparan las zonas urbanas con las rurales. Sin embargo, el PIB per cápita expresado en moneda local, ha presentado un ritmo ascendente en los últimos años alcanzando los 85.672 TL en 2021 (Lira Turca). Según datos del Banco Mundial, Turquía ocupa el decimotercer puesto en 2020 según las cifras del PIB expresado en PPP. 

El índice de Gini mide hasta qué punto la distribución del ingreso entre individuos u hogares dentro de una economía se aleja de una distribución perfectamente equitativa. De ese modo, un índice de Gini de 0 representa una equidad perfecta, mientras que un índice de 100 representa una inequidad perfecta. Según datos del Banco Mundial en 2019 Turquía se situó con un índice del 41,9%, con un índice cercano al de países como EEUU (41,5); Argentina (40,6); Costa de marfil (41,5); Dji¡bouti (41,6); Filipinas (40,1); Malasia (41); Turkmenistán (40,8); Kenia (40,8); Irán (40).

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector primario

Visión general

A partir de 2001 la economía turca empezó a crecer a un ritmo elevado consiguiendo triplicar el PIB real en 2008. Hasta la fecha, la economía ha experimentado signos de crecimiento continuo con algún periodo de debilidad. En 2020 el PIB real ascendía a 717.049 millones de dólares (5.047.909 millones de liras turcas, en adelante TL). Pese a los efectos de la pandemia provocada por la COVID-19, Turquía es uno de los pocos países que ha registrado un crecimiento positivo de su economía en 2020 (1,8%). En 2021, se ha registrado un crecimiento acelerado del 11%, convirtiéndose en la economía de mayor crecimiento del G20. Sin embargo, el Banco Mundial estima que el crecimiento se verá reducido a un 2% en 2022 según siga incrementando la inestabilidad macrofinanciera.

Con respecto al PIB por sectores y según los datos de la Agencia de Estadísticas turca (en adelante TUIK o TURKSTAT según las siglas en turco), en 2021 el sector servicios es el más dinámico en el conjunto de la economía de Turquía con una contribución al PIB del 59% aunque dicha aportación ha disminuido con respecto a los años anteriores. Además da trabajo a más de la mitad del empleo total. El peso del sector primario se mantiene a lo largo de los años y el sector secundario experimenta el crecimiento más importante de 3 puntos en 2021.

Distribución de la actividad
económica por sectores
económicos
2017 2018 2019 2020 2021
PIB por sectores (en %) 
Agricultura 6,8% 6,4% 7,1% 7,5% 6,3%
Industria 32,5% 32,4% 30,2% 31,5% 34,7%
Servicios 59,7% 60,2% 62,6% 61,0% 59,0%
Valor añadido (crecimiento anual en %) 
Agricultura 17,2% 14,5% 27,3% 22,0% 20,7%
Industria 23,6% 45,5% 6,4% 20,2% 58,4%
Servicios 0,6% 23,4% 19,0% 12,3% 39,0%
Empleo por sectores (en % sobre empleo total)  
Agricultura 19,4% 18,4% 18,2% 17,6% 17,2%
Industria 26,5% 26,7% 25,3% 26,2% 27,5%
Servicios 54,1% 54,9% 56,5% 56,2% 55,3%
Fuente: Agencia de Estadísticas turca (TUIK o TURKSTAT)
Actualización: febrero de 2022
 

Sector primario

El sector primario en Turquía ha sido tradicionalmente el sector más importante en la economía turca, si bien a medida que se ha ido desarrollando la economía, ha perdido peso en el PIB. La agricultura, pesca y silvicultura representan un 6,3 del PIB en 2021 y ocupa al 17,2% de la población activa.

Según la FAO, Turquía ocupa el 7º lugar como productor agrícola en el mundo, con una superficie agrícola total de 38,1millones de hectáreas de las cuales el 52,2%, es decir, 19,8 millones de hectáreas son tierras cultivables (área efectivamente utilizada para el cultivo). Se consolida el descenso progresivo desde 2005 que contaba con 41,2 millones de hectáreas. El tamaño medio de las explotaciones agrícolas es de 6 hectáreas, por lo tanto, nos encontramos ante un sector con una gran fragmentación.

Dentro de la producción del sector agrícola destacan los cereales, que ocupan un 42,1% del total de las tierras cultivadas. El cultivo de frutas, verduras y especias ocupa el 6,1% de las tierras; mientras que el 38,4% se destina a pastos.

En lo que refiere a la producción agraria total por productos, los cereales aumentan un 87% alcanzando los 69,3 millones de toneladas (Mt) en 2020, y representa el 53,9% de la producción agraria total, siendo el trigo el primer producto con 20,5 Mt; le sigue la patata (9,4 Mt), el maíz (9,4 Mt) y la cebada (7,6 Mt).

En el ámbito de vegetales la producción en 2020 alcanzó los 31,1 millones de toneladas. Por su parte, el cultivo de hortalizas, frutas y té, en 2020 contó con un total de 23,6 Mt. Entre los vegetales destaca la producción de tomates con 13,2 Mt (42,3% del total) y la cebolla con 2,3 Mt (7,3% del total). Dentro del cultivo de frutas y hortalizas destacó la producción de cítricos con 4,3 Mt (18,4% del total) y la uva con 4,2 Mt (17,8% del total).

La mecanización del sector agrícola ha mejorado paulatinamente en los últimos años. Según datos del Ministerio de Agricultura y Silvicultura, en el periodo comprendido entre 1996 y 2011 el número total de tractores se incrementó en un 28,5%. Esta tendencia se mantiene con un aumento del 20,4% hasta 2019. El uso de fertilizantes químicos ha permanecido constante. Es necesario una mayor inversión en mecanización para poder aumentar la productividad y la competitividad del sector. La escasa inversión en maquinaria agrícola es en parte reflejo de la pequeña extensión de las explotaciones, caracterizadas por ser principalmente minifundios. 

Hay que destacar la importancia del proyecto GAP (Southeastern Anatolia Project) (http://www.gap.gov.tr). Se crea en los años 70 para elevar los estándares de una región formada por 9 provincias (Adiyaman, Batman, Diyarbakir, Gaziantep, Kilis, Mardin, Siirt, Sanliurfa and Sirnak), que ha sido tradicionalmente la más atrasada del país. Recibe financiación de la UE y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. El Plan de Acción ha alcanzado una inversión acumulada en 2018 de 10.000 MUSD, abarcando los sectores de regadío, energía hidráulica, agricultura, infraestructuras rurales y urbanas, gestión forestal y mejoras de los centros urbanos. El proyecto emplea a un millón de personas y se espera que las exportaciones de la región alcancen los 22.000 MUSD en un futuro. En 2021 se celebró el 32 aniversario del establecimiento de esta iniciativa. El Programa de Desarrollo Regional vigente (2021-2023) para la región GAP entró en vigor el 19 de febrero de 2021 y cuenta con un presupuesto de 400 millones de liras turcas (aprox. 40 Meur).

Mapa Proyecto GAP peq. IECTR 2021

El proyecto GAP cubre el área de 9 provincias (Adiyaman, Batman, Diyarbakir, Gaziantep, Kilis, Mardin, Siirt, Sanliurfa and Sirnak) situadas en la cuenca del rio Éufrates-Tigris y alta Mesopotamia. Esta zona representa el 10,7% tanto en términos de población como geográficos de Turquía.

El sector ganadero en Turquía se centra en el ganado ovino, caprino y vacuno. La amplitud de la cabaña ganadera turca contrasta con su escasa productividad, que hace necesaria la importación de productos ganaderos. El suministro de carne sigue siendo un problema importante en Turquía, más aún cuando el consumo de carne roja por habitante está torno a los 12 kg anuales y el consumo de ésta representa casi el 90% del consumo total de carne. La cabaña de bovino cuenta con 18 millones de cabezas en 2020 y registra un aumento del 1,5% con respecto al año anterior. La cabaña ovina cuenta con 54 millones de cabezas en 2020 y registra un aumento del 11,6% con respecto al año anterior.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector secundario

La industria turca representa el 34,7% del PIB y ocupa al 27,5% de la mano de obra, con 7,9 millones de trabajadores en 2021. La base industrial turca es amplia, con gran potencial de atracción de la inversión extranjera.

La industria manufacturera es la principal rama de la actividad industrial del país, con un peso del 24,6% del PIB. La producción industrial se centra en bienes de consumo y bienes intermedios con un uso de tecnología media y baja. Según los últimos datos publicados por TUIK, en 2020 los bienes intermedios representan el 46,4%; los bienes no duraderos un 24,8%; los bienes duraderos un 5,1%; los bienes de equipo un 19,5% y energía un 4,3%. Por sectores, en 2020, destacó la producción de la industria alimentaria (14,2%), seguida de los metales básicos (11,3%), la industria auxiliar sector automovilístico (9,4%), la industria textil (8,2%), la industria química (6,3%); la producción de productos de metal excepto maquinaria y equipos (6,2%); la industria del cuero y del plástico (5,4%); la industria de equipos eléctricos (5,1%); y la fabricación de prendas de vestir (4,4%).

La industria minera ha experimentado un notable aumento desde el comienzo del año 2000. Tras años de estancamiento, en los últimos 10 años registra un gran crecimiento alcanzando los 8.600 millones de TL (aprox. 1.069 Meur) en 2020. Dicha dinámica responde al Plan Quinquenal del Gobierno para fomentar el sector energético y de minas. Los recursos minerales son abundantes en Turquía y presentan oportunidades para la industria. En el campo de la minería podemos mencionar las considerables reservas de bauxita, cromo, cobre, boro, hierro, magnesio, azufre, mármol y zinc; alguno de ellos no está, sin embargo, suficientemente explotados. Destacan por la importancia de sus exportaciones el boro y el mármol (35% de las reservas mundiales de mármol). La minería ha atraído a importantes empresas extranjeras del sector. 

Con respecto al suministro de electricidad y gas continua una senda expansiva muy notable en la última década. En 2020 esta senda se vio afectada por los efectos de la pandemia. El sector de la construcción tiene un peso importante en el PIB con un 5,7% en 2021, si bien en 2019 y 2020 fue del 6,0% y 5,9% respectivamente. El sector privado está liderado por una serie de grandes holdings, de estructura familiar y muy diversificados sectorialmente, que dominan la actividad económica y entre los que cabe citar a KOÇ, SABANCI, DOGUS, ÇUKUROVA, ENKA, YASAR, ECZACIBASI, AKKOK, PROFILO, ALARKO, RUMELI, OYAK y STFA. Junto a estos grandes holdings, se encuentra una numerosa participación en la actividad económica de las Pymes y el pequeño negocio familiar.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Sector terciario

El sector terciario o de servicios es el de mayor peso y el más dinámico de la economía turca, está en pleno desarrollo, aporta el 59,0% del PIB y emplea al 55,3% de la población ocupada en 2021. El sector servicios es heterogéneo, abarca desde el pequeño comercio privado hasta las grandes compañías de transportes, telecomunicaciones y finanzas pertenecientes a los holdings privados.

Destaca el turismo como subsector clave, en el que se han producido inversiones de considerable magnitud. Rusia ocupa el primer lugar como país origen de los turistas que recibe Turquía. La contribución del turismo al PIB turco es relevante no solo por el volumen de ingresos aportados al PIB (aproximadamente el 5%) si no por la importancia que tiene al suministrar divisas al país. Por esta razón, en el verano de 2020, las restricciones impuestas al movimiento de personas durante la crisis del COVID-19, se han relajado permitiendo la entrada al país de los turistas sin ningún requisito al objeto de recaudar divisas. A septiembre de 2021 las cifras de turistas ya habían superado a la de 2020.

El sistema financiero es sólido y está en fase de restructuración y fortalecimiento. En 2020, el sector financiero y de seguros representó un 3,7% del PIB. A finales de 2018 existían un total de 218 empresas dedicadas directamente a los servicios financieros (bancos) y un total de 17.573 empresas dedicadas a actividades financieras auxiliares. En 2018 los cinco mayores bancos en el país (Ziraat Bankasi, Türkiye Is Bankasi, HalkBank, Garantibank y Yapikredi) acumulaban el 52,01% de los activos totales en el sector. Según fuentes oficiales, a finales de 2018, el 39% de los activos bancarios eran propiedad de bancos públicos, el 34% de bancos privados, y el 27% de bancos extranjeros.

Entre los principales bancos extranjeros que operan en Turquía, el mayor de ellos es el Garanti Bank (participado mayoritariamente por el banco español BBVA), seguido por el Denizbank (propiedad del Sberbank de Rusia) y Finans Banks (comprado por el Banco Nacional de Qatar en 2015). Por otra parte, se ha podido apreciar un fuerte crecimiento de las entidades de finanzas islámicas desde el año 2017.  

Respecto al sector de los seguros, hay unas 62 empresas dedicadas a los seguros y planes de pensiones en el país, y se espera que juegue un gran papel en los servicios financieros en Turquía en el plazo 2017-2021, teniendo en cuenta que el crecimiento tendrá un punto inicial bastante bajo, ya que el país tiene uno de los niveles más bajos en gasto en aseguradoras del mundo industrializado.

Volver a índice de Estructura de la oferta

Privatizaciones

El sector terciario o de servicios es el de mayor peso y el más dinámico de la economía turca, está en pleno desarrollo, aporta el 59,0% del PIB y emplea al 55,3% de la población ocupada en 2021. El sector servicios es heterogéneo, abarca desde el pequeño comercio privado hasta las grandes compañías de transportes, telecomunicaciones y finanzas pertenecientes a los holdings privados.

Destaca el turismo como subsector clave, en el que se han producido inversiones de considerable magnitud. Rusia ocupa el primer lugar como país origen de los turistas que recibe Turquía. La contribución del turismo al PIB turco es relevante no solo por el volumen de ingresos aportados al PIB (aproximadamente el 5%) si no por la importancia que tiene al suministrar divisas al país. Por esta razón, en el verano de 2020, las restricciones impuestas al movimiento de personas durante la crisis del COVID-19, se han relajado permitiendo la entrada al país de los turistas sin ningún requisito al objeto de recaudar divisas. A septiembre de 2021 las cifras de turistas ya habían superado a la de 2020.

El sistema financiero es sólido y está en fase de restructuración y fortalecimiento. En 2020, el sector financiero y de seguros representó un 3,7% del PIB. A finales de 2018 existían un total de 218 empresas dedicadas directamente a los servicios financieros (bancos) y un total de 17.573 empresas dedicadas a actividades financieras auxiliares. En 2018 los cinco mayores bancos en el país (Ziraat Bankasi, Türkiye Is Bankasi, HalkBank, Garantibank y Yapikredi) acumulaban el 52,01% de los activos totales en el sector. Según fuentes oficiales, a finales de 2018, el 39% de los activos bancarios eran propiedad de bancos públicos, el 34% de bancos privados, y el 27% de bancos extranjeros.

Entre los principales bancos extranjeros que operan en Turquía, el mayor de ellos es el Garanti Bank (participado mayoritariamente por el banco español BBVA), seguido por el Denizbank (propiedad del Sberbank de Rusia) y Finans Banks (comprado por el Banco Nacional de Qatar en 2015). Por otra parte, se ha podido apreciar un fuerte crecimiento de las entidades de finanzas islámicas desde el año 2017.  

Respecto al sector de los seguros, hay unas 62 empresas dedicadas a los seguros y planes de pensiones en el país, y se espera que juegue un gran papel en los servicios financieros en Turquía en el plazo 2017-2021, teniendo en cuenta que el crecimiento tendrá un punto inicial bastante bajo, ya que el país tiene uno de los niveles más bajos en gasto en aseguradoras del mundo industrializado.

Volver a índice de Estructura de la oferta

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex