Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Desde el boom industrial que protagonizó la isla en los años 70, Taiwán ha experimentado tasas de crecimiento del PIB superiores al 6 por ciento en muchas ocasiones, y superiores al 10 por ciento en algunas otras.

En 2010 el PIB de Taiwán fue el reflejo de la recuperación económica del país tras la recesión vivida en 2009, con un incremento del 10,72 por ciento situándose en 430.149 millones de dólares americanos. Esta fue la tasa de crecimiento más alta de la isla en los últimos 19 años. A pesar de la cifra espectacular, hay que tener en cuenta la baja base comparativa de la tasa de crecimiento, ya que en 2009 la economía taiwanesa sufrió una recesión del 1,81 por ciento. En 2011 el crecimiento de la economía del país se redujo al 4,04 por ciento, afectado por la crisis de deuda europea al igual que el resto de países de su entorno, que también experimentaron una importante desaceleración de su crecimiento. Dado que Taiwán destina más del 50 por ciento de sus exportaciones a países desarrollados, su crecimiento depende en gran medida del comportamiento de Europa, EEUU y Japón. En 2012 los datos han sido aún peores y el PIB ha crecido tan solo un 1,25. El pronóstico para el año 2013 es que esta cifra se incremente y el país crezca aproximadamente un 3 por ciento.

Evolución reciente del PIB y del PIB per cápita en Taiwán

PIB 2008 2009 2010 2011 2012  Previsión 2013 
PIB (en millones de USD a precios corrientes) 400.132 377.529 428.186 464.009 474.089  489.040 
PIB per cápita (en USD) 17.399 16.359 18.503 20.006 20.378  20.951 
Tasa de variación real (%) 0,73 1,81 10,72 4,07 1,26  3,59 

Fuente: Directorate General of Budget, Accounting and Statistics, Executive Yuan, R.O.C. Taiwan 2013.

Tradicionalmente, el sector exterior de Taiwán ha jugado un papel importante en la formación del PIB. La evolución favorable del comercio exterior supuso un impulso decisivo en la recuperación de la economía taiwanesa tras la crisis de 2001, al tiempo que sentó las bases para el desarrollo económico futuro.

La participación del sector servicios en el PIB de Taiwán es predominante, algo propio de economías desarrolladas. Esta participación ha crecido en los últimos años, mientras que la industria, ha reducido su aportación relativa al PIB. Este hecho se debe a que las empresas del sector manufacturero se han mostrado más sensibles a la crisis que las del sector servicios o el sector primario.

Evolución de la participación de los sectores de actividad en el PIB

Sectores 2008 2009 2010 2011 2012 
Primario 1,6  1,7 1,7 1,8  1,9
Secundario 25,0  24,1 26,6 25,6 25,0 
Terciario 70,6 71,1 69,5 70,6  71,7

Fuente: Directorate General of Budget, Accounting and Statistics, Executive Yuan, R.O.C. Taiwan 2013.

Taiwán mantiene unas bases económicas sólidas con una inflación y unos tipos de interés tradicionalmente bajos. El tipo de interés, sin embargo, se incrementó al 1,875 por ciento al cierre de 2011, por debajo del 2 por ciento con el que se cerró 2008, pero superior al registro de 2010, para hacer frente a las presiones inflacionistas. La inflación, por su parte, registró en 2011 un incremento del 1,42 por ciento y en 2012 del 1,93 por ciento. Este dato está por debajo del objetivo del 2 por ciento fijado por el gobierno pero si continúa creciendo podría en 2013 superar esta barrera.

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Precios (minoristas y mayoristas)

El sistema del establecimiento de los precios en Taiwán es similar al de la mayoría de países occidentales, regulado básicamente por las fuerzas de la oferta y la demanda. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen diversos productos donde el Estado interviene para la regulación de los precios, principalmente a través de empresas estatales que disponen del monopolio para el desarrollo, la generación, el suministro y la comercialización de productos como la electricidad, el agua, la gasolina, etc.

El Índice de Precios al Consumo (IPC) creció en 2019 un 0,6%, habiendo crecido un 1,4% un año antes.

En 2020 se vienen produciendo varios registros mensuales negativos, y algunos analistas pronostican para 2020 en su conjunto un IPC negativo del 0,1%.


 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Comunicaciones por carretera

La red de carreteras de la isla se extiende a lo largo de unos 20.000 kilómetros, que incluyen principalmente tres autopistas nacionales de norte a sur (No.1, 3 y 5), así como cinco autopistas de este a oeste (No.2, 4, 6, 8 y 10), con una extensión total de 1.050 kilómetros. El sistema de cobro de peaje electrónico entró en vigencia en las autopistas de la isla a finales el año 2013. Además, Taiwán cuenta con una red de 98 autopistas provinciales. 

Aunque los sistemas de transporte público se encuentran muy desarrollados, muchos taiwaneses usan regularmente el transporte privado. En 2020 en Taiwán hay registrados 22 millones de vehículos, de los que aproximadamente 14 millones son motocicletas y 8 millones son coches. El tráfico en la isla es denso y la congestión es frecuente en las entradas de las principales ciudades.

Comunicaciones por vía férrea

En la actualidad hay 1.065 kilómetros de ferrocarril en Taiwán. Más de 232 millones de pasajeros y 7,7 millones de toneladas métricas de carga se transportan en trenes al año.

Vías férreas generales

El principal operador ferroviario, la empresa pública Taiwan Railway Administration, gestiona el transporte de mercancías por ferrocarril y los servicios de pasajeros. Actualmente, la red TRA consta de tres líneas principales que conforman una estructura circular alrededor del país.

Las líneas de TRA ofrecen cuatro categorías de servicio distintas que varían en rapidez y en precio del billete: los trenes ordinarios (paran en todas las estaciones) y tres variantes de trenes exprés (Tze-chiang exprés, Chu-kuang exprés y Fu-hsing exprés). 

El objetivo de las autoridades taiwanesas para esta red se centra principalmente en conseguir su integración con las líneas urbanas, actualmente también en expansión en la mayoría de los núcleos metropolitanos de la isla, en una estructura similar a la de las redes de cercanías existentes en otros países.

Tren de alta velocidad

El tren de alta velocidad (High Speed Rail, HSR) recorre aproximadamente 349,5 kilómetros a lo largo de la costa oeste de Taiwán, desde su capital Taipéi hasta la ciudad sureña de Kaohsiung. El consorcio privado conocido con el nombre de Taiwan High Speed Rail Corporation (THSRC) gestiona y opera esta red, que emplea principalmente la tecnología del grupo japonés Shinkansen.

Esta red, que empezó su servicio en enero de 2007, cuenta con trenes que circulan a una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora, cubriendo un trayecto que abarca a casi el 90% de la población taiwanesa. La mayoría de las estaciones intermedias de esta red se encuentran en las afueras de las ciudades, por lo que se han habilitado servicios de autobuses gratuitos, enlaces con las estaciones de trenes convencionales y metros para complementar el trayecto.

En cuanto a las expectativas de desarrollo de la red cabe apuntar que la línea HSR se considera un proyecto prácticamente finalizado, por lo que no están previstas nuevas extensiones de gran envergadura. Se contempla no obstante alguna futura extensión menor, como entre Taipéi y el condado de Yilan (en la costa oeste, a unos 60 kms de la capital).

Sistema de metro

El desarrollo de las líneas de tren urbano ha sido y sigue siendo una de las grandes apuestas taiwanesas para mejorar la eficiencia del transporte en las grandes áreas metropolitanas. Actualmente, la red de Massive Rapid Transfer (MRT) de la capital es la más importante y la que presenta un mayor desarrollo, seguida de la red de metro de Kaohsiung y de líneas emergentes como la de Taoyuan.

La línea de transporte rápido de la capital, operada por la entidad pública Taipei Rapid Transit Corporation (TRTC), tiene una extensión de 129,2 kilómetros operativos y de 134,6 kilómetros construidos estructurados a través de 5 rutas principales (Wenhu Line, Tamsui-Xinyi Line, Songshan-Xindian Line, Zhonghe-Xinlu Line y Bannan Line), además de contar con la línea que une a la capital con el aeropuerto de Taoyuan. Debido a su eficiencia y comodidad, este sistema de metro es un modo de transporte comúnmente utilizado, con un promedio de más de 2 millones de pasajeros por día.

Por su parte, las dos líneas que actualmente componen la red de metro de Kaohsiung empezaron a construirse en el año 2001, mucho más tarde que la red de Taipéi, y entraron finalmente en funcionamiento en el año 2008. Este sistema de metro se extiende en forma de cruz a lo largo de sus dos líneas, roja y naranja, recorriendo un total de 42,7 kilómetros a lo largo de 37 estaciones. Además de estas líneas de MRT, la red ferroviaria de Kaohsiung cuenta con un sistema de tren ligero (LRT) que da servicio a la parte central de la ciudad.

La red de metro de Taoyuan, que inició su servicio en 2017, cuenta con una línea operativa que une a la ciudad de Taipéi con el aeropuerto de Taoyuan, además de tener conexión directa con la red de TRA que ha sido soterrada. En total se espera que sean cuatro las líneas que conformen esta red.

Para mantener el rápido ritmo de crecimiento de la ciudad de Taichung, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones del gobierno central ha priorizado los planes de desarrollo de una red de metro en esta región. Esta red contará al menos con tres líneas principales.

Son también ambiciosos los planes de Metro del Departamento de Transporte de la ciudad de Tainan, en principio programados para contar con dos líneas en 2024.

Comunicaciones por vía aérea

Actualmente existen cuatro aeropuertos internacionales en Taiwán: el Aeropuerto Internacional de Taipei Taoyuan, el Aeropuerto Internacional de Kaohsiung, el Aeropuerto Internacional de Taichung y el Aeropuerto de Taipei Songshan. Estos aeropuertos disponen de vuelos directos y de conexiones para volar a las principales ciudades del mundo.

A nivel doméstico, la isla cuenta con 16 aeropuertos que operan los vuelos locales. En la actualidad existe una gran cantidad de vuelos diarios para facilitar los desplazamientos internos entre las diferentes ciudades principales de la región.

En este punto cabe destacar el proyecto de ampliación del actual aeropuerto de Taoyuan, que cuenta con una tercera terminal en construcción y una cuarta en proyecto. Dicha tercera terminal será mucho más grande que las terminales existentes, con una capacidad de servicio de 45 millones de pasajeros y 21 puertas de embarque, estando conectada con la terminal 2. El presupuesto total destinado a este proyecto asciende a un total de 2.490 millones de dólares americanos.

Comunicaciones por vía marítima

Taiwán posee siete puertos comerciales internacionales: Kaohsiung, Keelung, Taichung, Hualien, Anping (que es puerto auxiliar de Kaohsiung), Taipéi y Suao.

El principal puerto por tráfico de mercancías en Taiwán es el de Kaohsiung. Aproximadamente el 60 por ciento de las mercancías que se transportan por vía marítima en la isla pasan por este puerto. Hasta el año 2000 fue el tercer puerto en el mundo en tráfico de contenedores, en 2007 bajó al octavo puesto y actualmente es el decimocuarto, con un volumen de 10,5 millones de TEU (Twenty-feet Equivalent Unit).

El mayor operador marítimo de Taiwán es el grupo Evergreen Marine Corporation, que se encuentra entre los mayores operadores de contenedores del mundo. También destacan Yangming Marine y Wan Hai Lines.

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

La tasa de desempleo de Taiwán ha ido descendiendo paulatinamente desde el año 2010 hasta alcanzar el 3,67% en diciembre de 2019.

Según el DGBAS, en 2019 un 4,86 por ciento de la población ocupada se dedica al sector primario, un 35,58 por ciento al secundario y un 59,56 por ciento al terciario. El dominio de este último sector es un claro indicador del grado de desarrollo de la economía taiwanesa. Los subsectores que más personas emplean son, en primer lugar, el manufacturero (26,66 por ciento), en segundo el comercio (16,65 por ciento) y en tercer lugar la construcción (7,89 por ciento).

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PIB per capita y distribución de la renta

En 2019 la renta per cápita fue de 25.893 dólares estadounidenses. Esta cifra de PIB per cápita es ligeramente inferior a la española (29.586 dólares) en términos nominales, pero muy superior a las de otros países de la región como Filipinas, Tailandia, Malasia o Indonesia. No obstante, si se tiene en cuenta la Paridad del Poder Adquisitivo (PPA), el PIB per cápita de Taiwán ascendió a 55.078 dólares internacionales en 2019, un 3,78 por ciento superior al de 2015, cuando fue de 53.078 dólares internacionales. Este dato supera al de España que fue 41.592 dólares internacionales en 2019. La última actualización del índice Gini de Taiwán fue del 33,8 por ciento en 2018, similar al de países como Portugal o Canadá.

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Sector primario

Agroalimentario

Las características orográficas de Taiwán hacen que la superficie cultivable se encuentre limitada a la parte oeste de la isla, ocupando tan solo un 22,7 por ciento del total de su superficie. De este 22,7 por ciento, solo una cuarta parte (25,55 por ciento) se destina a cultivos permanentes . Los principales productos cultivados en Taiwán son: el arroz, la caña de azúcar, frutas y hortalizas.

Las explotaciones agrícolas de la isla tienden a ser de pequeño tamaño. El pequeño tamaño de las parcelas ha supuesto un gran obstáculo a la hora de modernizar el sector agrícola. En consecuencia, los incrementos en la producción agrícola han sido muy inferiores al crecimiento de la producción del sector industrial. 

Con limitada tierra cultivable, Taiwán depende de las importaciones para satisfacer la demanda de muchos productos agrícolas. Los productos que más se importan actualmente son: brotes de soja, maíz, trigo, carne, algodón, azúcar o lácteos. El principal proveedor de productos agrícolas es Estados Unidos, que representa cerca del 30 por ciento de las importaciones totales del sector. A Estados Unidos le siguen como principales proveedores: Nueva Zelanda, China, Tailandia, Australia y Japón, entre otros.

En este sentido, el año 2011 desde el Ejecutivo taiwanés se expresó la voluntad política de establecer acuerdos de cooperación con países del Sudeste Asiático y Latinoamérica, de forma que Taiwán pudiera deslocalizar parte de la producción agraria y de alimentos a estos países, para hacer frente a los problemas de abastecimiento interno y la reducción de los precios. Además, con este mismo objetivo, el gobierno del entonces Presidente Ma planteó también la reducción temporal de aranceles para este tipo de productos.

En los años sesenta y primeros de los setenta, Taiwán basó sus exportaciones en la producción agrícola, cuyos ingresos sirvieron para lanzar la industria local. En los últimos tiempos, esta producción ha sido reenfocada hacia la demanda local, pasando a registrar déficits comerciales en el sector agrícola desde 1974.

De este modo, la participación del sector primario en el PIB se ha reducido a la mitad en los últimos quince años. Según fuentes oficiales, este sector generaba el 3,99 por ciento del PIB en 1993, mientras que en 2017 tan sólo representó el 1,32 por ciento y en la actualidad proporciona empleo al 4,9 por ciento de la masa laboral presente en Taiwán.

Continúa limitada la importación de productos agrícolas originarios de la RPC tras la firma del ECFA en 2010, acuerdo marco por el que se liberalizó una lista restringida de bienes y servicios. La eventual apertura a la importación de estos productos en Taiwán podría causar graves trastornos en el sector, debido al tamaño del mercado y los bajos precios al otro lado del estrecho. Han sido polémicas por otra parte las cuantiosas inversiones taiwanesas en el sector agrícola chino, por cuanto China ha captado la tecnología y compite en terceros mercados con ventaja en costes, sin mencionar la frecuente entrada en la isla entrada de productos agrícolas chinos, en régimen de contrabando. 
 

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Sector secundario

El sector secundario ha conseguido aumentar su participación en el PIB desde el 27,17 por ciento en 1993 hasta el 35 por ciento en 2018. Originariamente, la industria taiwanesa estaba basada en una tecnología baja y media. No obstante, Desde los años 70 y 80 Taiwán ha conseguido transformar su tejido industrial hacia sectores más intensivos en tecnología. En este sentido, la Administración taiwanesa ha trabajado para incentivar el I+D en sectores que tienen un mayor efecto de arrastre, tales como la industria electrónica y los semiconductores. Según los últimos datos disponibles, el gasto nacional destinado a I+D supera el 3 por ciento del PIB.

Las inversiones taiwaneses en el exterior se centran, por una parte, en la RPChina y en los países del Sudeste Asiático para actividades intensivas en mano de obra; y por otra en los territorios británicos de la zona del Caribe, en la zona de América del Norte y en Japón, para actividades ligadas a la alta tecnología.

El Gobierno, en su papel de incentivador del I+D en materia científica e industrial ha basado su estrategia en dos pilares: en primer lugar, en instituciones como el Industrial Technology Research Institute (ITRI), el National Applied Research Laboratories o el Institute for Information Industry; y en segundo lugar, en la creación de parques tecnológicos y científicos. Estos parques sirven para alojar empresas de electrónica, semiconductores, industrias TIC, biotecnología, nanotecnología o maquinaria de precisión. Los tres parques principales de la isla son: Hsinchu, Central Taiwan, y Southern Taiwan. El reto del Gobierno de cara al futuro pasa por una mejora de la competitividad, un incremento de la eficiencia del tejido productivo y una mejora de los servicios prestados.

La fortaleza de la economía taiwanesa se asienta en una multitud de pequeñas y medianas empresas. Existen alrededor de 1,4 millones de estas empresas, el 98 por ciento del total de empresas del país . Algunas de estas pequeñas y medianas empresas se organizan en clústeres en torno a las principales zonas industriales del país: Taipéi, Kaoshiung, Taichung y Tainan. Muchas de ellas establecen relaciones de aprovisionamiento mediante sistemas Just in time. Esta organización fue una de las claves del despegue industrial de la isla en los años setenta y ochenta, y es una de las fortalezas actuales del tejido industrial del país.

Electrónica y tecnologías de la información.

Estas industrias constituyen el principal motor de la economía taiwanesa teniendo una gran aportación al PIB. Taiwán está situado junto a países como EEUU, Corea del Sur o Japón como uno de los mayores productores de electrónica del mundo. 

Taiwán es uno de los principales productores del mundo de sistemas IT, componentes para ordenadores, componentes para televisiones, pantallas LCD, cámaras digitales, chips, ordenadores, semiconductores, etc. Un elevado porcentaje de los ordenadores y tabletas del mundo las fabrican compañías taiwanesas, que es además el primer productor de chips a nivel mundial. Un ejemplo de empresa líder en este campo es la compañía Taiwan Semiconductor Manufacturing, la empresa de fundición de semiconductores más grandes del mundo, con cerca de 10.000 productos diferentes.

Las exportaciones de productos intensivos en tecnología superan el 60 por ciento del total . Esta industria es uno de los motores de la actividad económica, y es la que puede permitir a Taiwán superar el año 2020 con un crecimiento económico ligeramente positivo, en un contexto internacional recesivo a causa del COVID-19. 

La clave fundamental para el crecimiento futuro del sector está en el desarrollo continuo de productos de mayor valor añadido, debido a que la producción de las tecnologías más sencillas se ha venido desplazando a China continental. En un intento por emular prósperos mercados para las startups como Silicon Valley, Israel o Singapur, agencias gubernamentales taiwanesas están intentando promover e incentivar su desarrollo con el objetivo de convertirse en un "hub" en Asia para la innovación.

De esta manera, el Gobierno de la Presidenta Tsai ha impulsado un plan de desarrollo industrial para la región conocido como “5+2”. Este plan supone un fuerte compromiso de recursos por parte de la isla para promover el desarrollo de siete sectores considerados clave para la transformación del tejido industrial taiwanés. Inicialmente, se definieron cinco industrias pilares: la Biotecnología, las Energías Renovables, la Maquinaria Inteligente, el negocio del Internet of Things (IOT, en sus siglas en inglés) y la Defensa nacional. Posteriormente, otros dos sectores fueron añadidos dentro de este plan: la Economía Circular y los Semiconductores. El objetivo de este programa se centra en impulsar la innovación en la región, creando oportunidades de trabajo bien remuneradas en un "Asian Silicon Valley".

Optoelectrónica

Este sector, históricamente potente en la región, ha sufrido un decrecimiento en los últimos años debido a la marcha de empresas a China continental. De esta manera, industrias como la que engloba los instrumentos y el equipamiento óptico, que gozaron de ratios de crecimiento en su producción de dos dígitos durante los años 2010 a 2014, han registrado una desaceleración en los pasados años.

Según el Global PV Manufacturing Attractiveness Index, Taiwán viene siendo el tercer país del mundo con mayor atractivo para la producción de células fotovoltaicas. Los motivos por los que expertos creen que Taiwán ha llegado a esta posición es por la calidad de sus productos, sus avanzadas tecnologías y por sus precios razonables. El mayor parque tecnológico del sector en Taiwán es el de Hsinchu Science Park, en el que se encuentran más de 530 empresas que dan trabajo a más de 152.000 empleados del parque.

Biotecnología

Taiwán empezó a desarrollar la industria biotecnológica en la década de los 80, siendo una de las regiones pioneras en este campo a nivel mundial. Actualmente, la isla cuenta con más de 100 empresas cotizadas en bolsa que operan en este ámbito, con un valor combinado de casi 25.000 millones de dólares americanos.

En 2018 la Municipalidad de Taipéi anunció el lanzamiento de un clúster industrial relacionado con la industria biotecnológica. Este proyecto, basado en el distrito de Nangang, aspira a convertirse en motor de crecimiento para dicha industria.

Maquinaria Herramienta de precisión

El desarrollo de esta industria tuvo lugar durante los años ochenta a través de varios programas que el Gobierno llevó a cabo entre 1982 y 1989. Desde sus orígenes, el sector ha ido transformándose y evolucionando. La incorporación de tecnología a la maquinaria ha hecho que Taiwán produzca maquinaria con un grado de innovación muy alto.

La mayor parte de las empresas locales se concentran en los parques científicos repartidos por la isla, principalmente el ubicado en Taichung. La feria TIMTOS, que tiene lugar de forma bienal, es la segunda en importancia en la región Asia-Pacífico y una buena oportunidad tanto para las empresas interesadas en comercializar sus productos como para aquellas que buscan la última tecnología en máquina herramienta.

Este sector es uno de los que se ha visto más beneficiado con la firma del Economic Cooperation Framework Agreement (ECFA) con China, ya que este acuerdo incluye 17 partidas de máquina-herramienta que se benefician de la supresión de tarifas arancelarias.

Energía

Taiwán es un país con un nivel bajo de recursos naturales y con una fuerte dependencia energética del exterior. En 2017, aproximadamente el 98 por ciento de la energía primaria era importada.

Los objetivos del Gobierno pasan por aumentar progresivamente la contribución de las energías renovables al "mix" energético, reduciendo la del carbón (que se importa de China y supone una contribución actual del 45%) y eliminando la energía nuclear (que actualmente aporta un 10%), llegando en 2025 a un esquema con 50% gas natural, 30% carbón y 20% renovables.

Debido a la mencionada dependencia de las importaciones energéticas, el Gobierno está dirigiendo su política energética hacia la diversificación. Esta política se basa en los siguientes pilares fundamentales: la liberalización del sector, el impulso de las energías renovables y el ahorro energético. 

Liberalización del sector: El 11 de enero de 2017 tuvo lugar un momento histórico para el sector energético taiwanés. El órgano legislativo de Taiwán aprobó una amplia enmienda para modificar la Electricity Act (ley que regula todo lo relacionado con la energía de la isla) entrando seguidamente en vigor. La estructura de monopolio estatal y el marco regulatorio general del mercado de electricidad de Taiwán se establecieron hace más de 50 años. La enmienda liberaliza, de esta manera, el mercado eléctrico fomentando el uso y el desarrollo de las energías renovables.

El suministro de energía en Taiwán, históricamente, ha estado en manos de un monopolio estatal, la Taiwan Power Company (Taipower). Desde 1995 se está liberalizando el sector a los denominados Productores Independientes (IPP, siglas en inglés). Estos productores, si comercializan energía obtenida mediante técnicas convencionales, deben vender obligatoriamente la energía a Taipower, que es la que se encarga del suministro final. Si, en cambio, la energía que se obtiene proviene de fuentes renovables, los productores pueden suministrar y vender la energía por su cuenta, sin tener que pasar por Taipower. El precio de venta de la energía que se comercializará a través de la red de distribución pública viene determinado por el Ministerio de Economía de Taiwán.

Energía nuclear: En la actualidad existen tres plantas nucleares en funcionamiento, y las tres son propiedad de Taipower. El terremoto de marzo de 2011 en Japón, que causó graves incidentes en algunas de las plantas nucleares de ese país, no ayudó a que el Gobierno del entonces Presidente Ma pudiera seguir desarrollando su programa nuclear, eje para aumentar la competitividad de la economía taiwanesa en el futuro. Se espera que en el año 2025 todas las plantas nucleares cesen su operación. 

Energías renovables: el Gobierno ha elaborado un ambicioso plan para promoverlas, siendo la energía eólica marina la que, dadas las características de la isla, presenta un mayor potencial, especialmente en su costa oeste. Para el desarrollo de este sector eólico marino ya se han adjudicado 2 de las 3 fases del Plan del Gobierno, mientras que el detalle de la 3ª Fase (2026-2030) se espera sea anunciado por las autoridades en torno a finales de 2020 o principios de 2021. Este Plan ha suscitado un notable interés entre las empresas europeas. El Gobierno pretende llegar a 5,7 GW de capacidad instalada en 2025 y a 15,7 en 2035, a partir de los actuales 2 GW.

Respecto a la energía solar, al arrancar su primer mandato en 2016 la Presidenta Tsai Ing-wen anunció la voluntad de facilitar 10.000 nuevas hectáreas de terreno para el desarrollo de plantas solares de gran escala. El objetivo de su Gobierno es llegar a 20 GW de capacidad de energía solar instalada para el año 2025 (desde los 6,5 GW disponibles en 2020). De dichos 20 GW se prevé que Taipower contribuya con 1 GW, viniendo el resto de operadores privados.

 Reducción de las emisiones: en junio de 2015 el gobierno de Taiwán aprobó la Ley de Gestión y Reducción de Gases de Efecto Invernadero (Greenhouse Gas Reduction and Management Act, en inglés) en la que se establece el objetivo de reducir las emisiones de carbono para 2030 en un 20 por ciento en relación con 2005. Este mismo modelo supondría una reducción de las emisiones de hasta el 50 por ciento del total registrado en el año 2005, en el año 2050. 

Ahorro energético: En Taiwán el consumo energético per cápita es muy elevado, incentivado por un precio subvencionado de la energía. A este respecto, el objetivo marcado por el Gobierno de ahorro energético es el de reducir en más de un 2 por ciento el consumo anual hasta el año 2025.

 

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Sector terciario

Sector Servicios

El sector terciario ha incrementado progresivamente su participación en el PIB desde el 60,2 en 1990 hasta el 62 actualmente estimado.

Tras el ingreso de Taiwán en la OMC y la firma del ECFA con China se han creado buenas oportunidades dentro del sector servicios. Los subsectores más interesantes son los de la banca, los seguros y el ocio. El poder adquisitivo de los taiwaneses ha mejorado mucho durante las últimas dos décadas y la influencia de la cultura occidental está trasformando los gustos del consumidor taiwanés, dándole cada vez más importancia al ocio. Además, el número de turistas que visitan la isla sigue creciendo año a año, alcanzando los 11,8 millones de turistas en 2019.

Hostelería y restauración

Taiwán es un destino turístico seguro y económico que combina una gran belleza natural y una mezcla de actividades culturales con la proximidad a los principales países vecinos. La región cuenta con una amplia gama de compañías de bajo coste y con un número creciente de rutas que hacen que la isla sea aún más accesible. Sin embargo esta industria, en los últimos años, se ha vuelto muy dependiente de China continental como fuente de llegadas. La respuesta de China al cambio de Gobierno en Taipéi en 2016, fue limitar los viajes en grupo al país, provocando un rápido descenso en el número de llegadas. Esto ha tenido un impacto significativo en los operadores de alojamiento debido al actual exceso de oferta. Es por este motivo que el gobierno taiwanés, mediante la política conocida como Southbound Policy, ha establecido una serie de facilidades para la obtención de visados para los países del sureste asiático con el objetivo de incrementar el turismo de estos países y reducir el impacto de la reducción significativa de turistas chinos.

Naturalmente, a pesar de que en Taiwán el impacto del COVID-19 ha sido mínimo en términos de infectados y de muertes, las fronteras se encuentran cerradas al turismo desde principios de 2020. Es este un mal año para el turismo, donde se intenta compensar con incentivos al turismo local, la pérdida de visitantes extranjeros.

El sector de la restauración en Taiwán está muy desarrollado. Esto ha sido en gran medida consecuencia de que gran parte de los taiwaneses habitualmente comen y cenan fuera de casa. En el país existe una gran oferta de puestos callejeros y restaurantes tanto de comida tradicional taiwanesa como otros más modernos con influencia occidental y de países asiáticos. Al amparo de un creciente gusto por la comida occidental han surgido en los últimos años multitud de restaurantes de este estilo. Actualmente existe una limitada, pero creciente, oferta de restaurantes españoles o restaurantes con platos de origen español en la isla. A pesar de que la cocina española no está extendida en la isla, los taiwaneses que conocen esta cocina la aprecian y reconocen su calidad.

Banca

La industria de servicios financieros y seguros de Taiwán representa aproximadamente el 7% del PIB y el 4% del empleo. 

Es un sector con un elevado número de operadores, en el que con datos oficiales de 2019 se encuentran 65 bancos, 23 cooperativas de crédito, 58 compañías de seguros y un centenar de sociedades de valores.

Los bancos extranjeros operan como si fuesen bancos comerciales locales. De esta manera, la regulación les permite participar en las operaciones de financiación comercial, en las operaciones de cambio de moneda extranjera, en los préstamos privados y corporativos, y en varios tipos de negocios de fideicomiso. Algunas entidades bancarias extranjeras también ofrecen servicios de crédito al consumidor y tarjetas de crédito. 

El ECFA firmado con China en 2010 permitió una mayor apertura de los sectores financieros entre China continental y Taiwán. Gracias a dicho acuerdo los bancos taiwaneses que operan en el continente solo precisan de un año de operación para transformar una oficina de representación en una sucursal. Además, dichas sucursales pueden operar con la divisa china (RMB) tras un mínimo de dos años de funcionamiento. Por su parte, Taiwán concede a los bancos procedentes de la RPC la opción de establecer oficinas de representación, que pueden solicitar su conversión a sucursales tras un año de operación en la isla.

Las oportunidades que se han abierto en Taiwán tras la autorización de los bancos a operar con RMB chinos son grandes. Para las compañías que comercian entre ambos territorios operar en esta divisa supone un gran ahorro de costes debido a que no tienen que seguir realizando cambios de moneda a otras divisas como sería el dólar americano. Se abrieron además posibilidades en préstamos, depósitos y operaciones con otros productos financieros denominados en la moneda china.

En cuanto a la banca española, el único banco español establecido en Taiwán es el BBVA. Esta entidad, que hasta el momento contaba con una pequeña oficina de representación, abrió su primera sucursal a mediados de 2012, ubicada en la torre Taipei 101. Su actividad principal es el "trading" en mercados globales y también ofrece servicios a empresas.

Seguros

El sector de seguros tuvo problemas en la raíz de la crisis financiera mundial de 2008-2009 y la crisis de la deuda soberana de la zona euro en 2011, pero el crecimiento de las primas aumentó en 2012 y siguió aumentando en los años posteriores. En 2013 las autoridades relajaron las restricciones a las inversiones extranjeras en el sector inmobiliario por parte de compañías aseguradoras locales, permitiendo a las aseguradoras desarrollar una presencia significativa en los mercados internacionales de propiedad.

Servicios de telecomunicaciones

Taiwán actualmente cuenta con el índice de penetración de teléfonos inteligentes más alto de la zona de Asia-Pacífico y el segundo más alto del mundo.

El sistema de telecomunicaciones de Taiwán es eficiente y conveniente. El Sistema Global para Comunicaciones Móviles (GSM, en sus siglas en inglés) es el estándar empleado en la isla para el servicio de telefonía móvil. Los servicios de banda ancha y WiFi son fáciles de adquirir y actualmente existe un sistema de WiFi pública gratuito disponible en las principales ciudades, donde las conexiones DSL de fibra óptica están también disponibles. Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, en sus siglas en inglés), más del 80 % de la población de Taiwán tiene acceso a internet. 

Las principales empresas del sector de las telecomunicaciones en la isla son Chunghwa Telecom Co Ltd (CHT), Far EasTern Telecommunications Group y Taiwan Mobile. Dichas compañías han lanzado durante 2020 servicios en 5G, ámbito en el que Taiwán pretende realizar un importante esfuerzo inversor. La Presidenta Tsai Ing-wen ha anunciado inversiones por importe de 20.000 millones de NTD en este ámbito entre 2020-2024, así como un desarrollo regulatorio favorable.

 

 

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