Estructura de la oferta

Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación, que tuvo un pico del 11% en mayo de 2016, se ha moderado paulatinamente desde entonces  para cerrar el año  2017 en un 6,5%,  muy inferior al 8,1% de 2016, y aun más al 9,4% de 2015, además alcanzó claramente la franja objetivo del BCU (entre 3% y 7%). Por otro lado, se cerró el decimocuarto año consecutivo con inflación de un dígito, algo histórico. Porque Uruguay tuvo hasta tres dígitos de inflación a fines de los 60 y comienzos de los 70 y en 1990.

En el año 2018, la inflación se cerró con  el 7,96 %, lo que ponía en duda la consecución de  los objetivos de inflación al final de la legislatura. Sin embargo, el fuerte parón sufrido por la economía uruguaya a raíz de la crisis argentina, ha dado un respiro a la inflación, que en el primer semestre del año se redujo hasta el 7,4% (a fin de junio 2019)  A pesar de  las circunstancias que han contribuido notablemente a este resultado (fuerte debilitamiento del peso argentino, y caída de la demanda argentina y del turismo proveniente de ese país, y pérdida de competitividad relativa del Uruguay en relación a Argentina), el nivel de inflación ha aumentado hasta el  8,8% en 2019, casi 2 puntos porcentuales por encima del objetivo del gobierno. En abril de 2020 ascendía al 10,86%.

El Índice de Precios al por Mayor (denominado en Uruguay IPPN - Índice de Precios al Productor de Productos Nacionales) tuvo un descenso del 5,5% en 2017, siguiendo la tendencia de 2016, situándose en 169. En Diciembre de 2018 el IPPN se situaba en 9,95% , mientras que en el fin de 2019 el IPPN registra una variación mensual del -0,4%, una anual del 20,10%. En abril de 2020, llevada un acumulado en el año del 3,2%, mientras que en los últimos 12 meses ascendía al 17,07%.

El Índice del Coste de la Construcción (ICC), por su parte, presentó un aumento durante el año 2016 del 8,03% (hasta los 573,59 puntos), mientras que en el año 2017  alcanzó  una subida del 3,4%, y en 2018 una subida del 5,8%  En el total del año 2019 se registra una subida acumulada en el año del 7,28%, y en abril de 2020 una subida acumulada en el año de 2,82%, y de los últimos doce meses del 8,31%.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Transporte

Los ingresos al país por concepto de servicios logísticos aumentan cada año progresivamente, constituyéndose en los últimos años en una de las actividades con mayor relevancia y tasa de crecimiento en el país. Existe la intención de convertir al país en un hub logístico para la región del Mercosur, ya que Uruguay tienen todos los requisitos físicos para cumplir ese rol, pero tendría que modernizar sus infraestructuras y mejorar la gestión de sus recursos.

Debido al incremento previsto por el desarrollo de actividades principalmente del sector forestal e industrial maderero, la infraestructura de transporte ha quedado bastante por detrás de las necesidades reales del país. Consciente de ello, el gobierno que tomó posesión en marzo de 2015, anunció un Plan Nacional de Infraestructuras 2015 – 2019 por un total de US$ 12.370 millones, de los que un 26% corresponden a las infraestructuras de transportes (72% a la vial, 17% a la portuaria y 11% a la ferroviaria). Se previó que proximadamente el 35% de estos recursos procederían del sector privado, canalizados a través de proyectos de participación público privada (PPP). A finales de 2018 se había ejecutado el 72% de las inversiones previstas, por un valor de US$ 8.911 millones, y a lo largo del 2019 se han aprobado proyectos por la totalidad del tramo PPP, pero sin acabar el resto debido a falta de financiación por las restricciones presupuestarias.

a) Transporte marítimo y fluvial

El sistema portuario es la pieza clave del sistema logístico uruguayo, concentrando más del 70% del transporte de carga, y está siendo uno de los principales sectores de inversión pública y privada. Se encuentra bajo la órbita de la Administración Nacional de Puertos, organismo autónomo dependiente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, que dentro de su Programa Marco 2018-2035 prevé la reforma del puerto de Montevideo (actualmente se está aumentando el calado del mismo a 14 metros), la creación de nuevas terminales, así como el traslado del puerto del puerto pesquero de Montevideo a Puerto Capurro, y la mejora de los puertos fluviales, que permiten la salida de las mercancías producidas de parte de Paraguay, Norte de Argentina y Sur de Brasil, que utilizan las hidrovías del río Paraná y del río Uruguay.

El principal puerto es el de Montevideo, que acapara más del 85% de la carga marítima y opera en régimen de “Puerto Libre”. Otros importantes son: Nueva Palmira, Fray Bentos, Salto, Paysandú, Colonia y Juan Lacaze, los seis sobre el Río Uruguay.

En la región ocupa el cuarto puesto en contenedores (después de Santos, Buenos Aires y Río Grande), y cuenta con una de las terminales más eficientes de Sudamérica. Es el principal centro de concentración regional de contenedores refrigerados.

Del resto, destaca el de Nueva Palmira, que encabeza el punto clave de la hidrovía Paraná-Uruguay, de 3.343 kilómetros de largo, una de las zonas más importantes de conexión de la región con el resto del mundo.

La hidrovía conforma un extenso sistema navegable y es una importante vía de transporte para Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Los máximos órganos administrativos del sector son el Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH), a nivel estatal, y la Comisión Permanente de Transporte de la Cuenca del Plata (CPTCP) a nivel privado. Un problema de gestión, unido al alto volumen  de carga de los puertos fluviales, hace poco probable una gran expansión del sector a corto plazo, a pesar del aumento de calado del Puerto de Montevideo y sus accesos. 

b) Transporte por carretera

El modelo actual de transporte por carretera es de estructura radial a partir de la capital, con 8.783 kilómetros totales de red, de los que 328 Km. son de pavimento de hormigón, 3.297 Km. de carpeta asfáltica, 4.219 kilómetros de tratamiento bituminoso, y 939 kilómetros de caminos rurales vecinales de gravilla.

La infraestructura actual es claramente insuficiente para absorber el tráfico derivado del enorme crecimiento de las actividades maderera y granelera. Ya se ha comentado que estaba previsto invertir US$ 3.270 millones en la modernización y ampliación de estas infraestructuras en el quinquenio 2015 – 2019.

c) Transporte ferroviario

La red ferroviaria está estructurada en tres líneas troncales que confluyen en la Estación Central, contigua al Puerto de Montevideo. Tiene una extensión total de 3.002 Km. aunque actualmente solo están poco operativos 1.690 Km., que por su precario estado de mantenimiento y lo vetusto de las infraestructura y de las instalaciones de control, solo permiten la circulación a velocidades promedio de entre 20 y 25 Km/hora. Está a cargo de la empresa pública Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE). Restan solo algunos servicios de cercanías muy limitados. La construcción de una nueva vía ferroviaria entre el puerto de Montevideo y Ciudad de Paso de los Toros, para dar servicio a la nueva planta de celulosa de UPM, de 273Km. de longitud, comenzada en 2019,  va sin duda a potenciar un relanzamiento del ferrocarril, y se espera que haya otras licitaciones en un futuro cercano.

d) Transporte aéreo

El transporte aéreo uruguayo peca de una cierta escasez de frecuencias y conexiones, en buena parte lógica por el escaso tamaño de la población de Uruguay, que no justifica un volumen de vuelos que correspondería a una gran metrópolis.

La principal Terminal aérea es el Aeropuerto Internacional de Carrasco en Montevideo, a 25 km. del centro de la capital con una nueva terminal inaugurada a principios de 2010. Su gestión está privatizada. Mueve alrededor de 2 millones de pasajeros al año.

La otra terminal aérea de importancia es el Aeropuerto Internacional de Laguna del Sauce, a escasos 15 km. del principal centro turístico del país, la ciudad de Punta del Este, con un flujo de pasajeros de casi 129.864 en 2015. Lo opera el mismo consorcio que el de Carrasco.

Otros aeropuertos internacionales, pero con escaso movimiento son los de Salto, Colonia, Artigas, Rivera y Melo.

Operan 10 líneas aéreas que cubren el transporte de pasajeros con diferentes frecuencias, entre las que se encuentran Air Europa e Iberia.

Energía

Tanto la potencia instalada, como la generación de energía y el consumo han crecido de forma sostenida hasta 2018. Además, la matriz energética se ha diversificado notablemente con el desarrollo de las energías renovables (especialmente eólica y solar), que suponían a finales del 2018 el 76% de la potencia total instalada. En 2019 durante meses enteros el consumo eléctrico ha estado totalmente cubierto por las energías renovables, permitiendo la exportación  de importantes excedentes eléctricos.

Además, Uruguay se consolidó en 2018 como un exportador neto de energía eléctrica, registrando durante los últimos 5 años exportaciones superiores al promedio de los últimos 20 años, posición que ha consolidado en 2019 . El principal destino de estas exportaciones es Brasil.

Destaca el crecimiento exponencial de la energía eólica, que en los últimos cinco años pasó de valores marginales a representar casi un tercio de la potencia instalada, convirtiendo a Uruguay en el tercer país del mundo por peso relativo de energía eólica en su matriz energética total. 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El mercado de trabajo se ha venido deteriorando en los últimos años, cerrando el año 2019 con una tasa de desempleo del 9,2%, situación que no ocurría desde el año 2007. A pesar de los esfuerzos realizados por el Gobierno, y de haber obtenido un crecimiento económico en 2018 del 1,6%, la evolución del empleo ha sido negativa. Además del crecimiento del desempleo, la tasa de ocupación cayó del 58,1% a final del 2017 al 56,2% a fin de 2018, y ha vuelto a caer en 2019 aunque las cifras para el total del año aún no están disponibles.

Preocupa a las autoridades económicas la destrucción de empleo en el sector privado, que compensó el aumento de empleados del sector público, sobre todo en un entorno de crecimiento económico como el que se ha dado en los dos últimos años. Se estima que unos 50.000 empleos se han destruido desde 2014 hasta el final del 2019.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB total de Uruguay en 2019 fue de 60.920 millones de dólares y el PIB per cápita alcanzó a 17.405 dólares, después de quince años de crecimiento, aunque en ocasiones reducido.

Durante 2019 la cantidad de uruguayos en situación de pobreza aumentó al 8,8%, mientras que el número de personas indigentes se mantuvo en el 0,21% de la población. No se han producido prácticamente cambios en la distribución de la riqueza en 2018, manteniéndose las estadísticas del 2016 prácticamente inalteradas. Un dato preocupante es que en niños de cero a tres años el índice de pobreza más que duplica la tasa nacional, alcanzando el 18%, según la CEPAL.

El reparto del ingreso entre los distintos hogares del país se dio de manera más equitativa. El índice de Gini está en el 0,383, lo que, implica una de las mejores distribuciones de la renta de toda América Latina.   

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Sector primario

Uruguay ha sido, y todavía es, un país eminentemente agrícola y ganadero, por lo que su economía depende en buena medida de las condiciones internacionales para estos productos, y de las condiciones climáticas, lo que otorga un alto grado de vulnerabilidad a la economía uruguaya. El sector agropecuario ha sido uno de los principales impulsores de la recuperación económica tras la grave crisis del año 2002.Todavía en el año 2019, los productos agropecuarios o agropecuarios transformados (como es la pasta de papel o celulosa), han representado entre el 80% y el 90 % de la exportación total del Uruguay.

En el año 2019, el desempeño del sector fue negativo, habiéndose reducido la actividad en un 3,75% para el conjunto del Sector Primario, caída motivada principalmente por una caída del subsector de la ganadería, el mayor de los subsectores con gran diferencia, que tuvo una disminución  del 6,2% en el año, principalmente por una reducción de los precios.

En el año 2018, el sector primario tuvo una evolución positiva del 5,7% en relación con el 2017, y una aportación ligeramente positiva, del 0,2%, al crecimiento del PIB en ese período. En 2017 el crecimiento del sector fue también negativo, con una caída del producto del 1,5%, a pesar de la cosecha récord de soja, llevando el peso relativo del sector primario al 5, 6% del PIB. En 2016 el PIB del sector creció un 0,9%, disminuyendo la participación del sector en el total desde un 6,4% en 2015 hasta un 6,3% en 2016. 

a) Agricultura

La tendencia de los últimos años muestra que tanto el área como la producción agrícolas se han extendido, especialmente la de secano. La superficie agrícola ocupa 16,4 millones de hectáreas, en las que existen más de 44.000 explotaciones. El número de explotaciones se reduce cada año, pero la superficie cultivada no, al incorporar las tierras y cultivos otros productores, por lo que esa reducción del número de explotaciones no afecta significativamente la producción.

En el año agrícola 2019 (hay que tener en cuenta que en la mayoría de los cultivos la cosecha cae a caballo entre dos años, y las cifras de producción son siempre por cosecha) los principales cultivos tuvieron los siguientes resultados:

  • Trigo: en la temporada 2019/2020 se plantó una superficie récord de 237.501 ha. frente a una superficie sembrada de 198.000 ha. en la temporada anterior. La producción por hectárea, y por ende la cosecha, depende de las condiciones climáticas. En la cosecha 2019 la producción se incrementó en un 6,9% sobre el año 2018, hasta las 776.000 Tm. (en 2018 la producción fue de 726.000 Tm).
  • Cebada cervecera. En la temporada 2019/2020 se han plantado 164.937 ha. prácticamente la misma cantidad que la temporada 2018/2019, con un rendimiento de 3.679 Kg/Ha hasta las 607mil Tm., un 3,5% menos que la cosecha anterior (3,813Kg/Ha sembrada, con un total de 629 mil Tm).
  • Soja. La superficie sembrada se ha venido reduciendo paulatinamente desde 2017/2018, en que se contaba con 1,25 millones de Ha. sembradas. En 2019/2020 se redujo hasta las 910.000 Ha. La producción en 2017/18 fue de 2,5 millones de Tm. con un rendimiento medio excelente debido a las buenas condiciones climáticas, que no se repitieron en la cosecha 2018/2019, en el que la sequía del comienzo redujo seriamente los niveles de producción de la temporada. La exportación de soja en 2017 alcanzó los US$ 1.186 millones, creciendo un 36% en relación al 2016. En 2018 la exportación de soja fue de 526 MUS$, con una caída del 56%, mientras que en 2019 alcanzó los 1.002 millones de US$, y fue el tercer producto de exportación, tras la carne bobina y la celulosa.
  • Otras oleaginosas importantes fueron la colza y el girasol, que mantienen cuotas marginales pero de cierta importancia.
  • Maíz. En la temporada 2019/2020 la superficie plantada ha sido de 130.000 Ha. un 20% superior a la de 2018/2019. Rendimiento récord del maíz en 2018/2019 con 7.608 Kg/ha en secano y 9.282 Kg/Ha. en regadío, que se espera se repita en esta zafra.
  • Sorgo. Redujo su área sembrada un 19% hasta las 34.000 Ha, mientras que en 2018/2019 tuvo 66.000 Ha. plantadas, y una producción que quedó 234.000 Tm.
  • Arroz. En 2019 la superficie sembrada total fue estimada en 145.000 hectáreas, un 11 % menos que la registrada en la zafra anterior, y la producción total nacional se estimó en 1,2 millones de toneladas de arroz cáscara seco y limpio, un 5 % menos que en la zafra 2017/18
  • Avena: Con una superficie de 15.000 Ha. la producción de avena es muy marginal.

Otros productos relevantes son los cítricos, de los que en 2019 se produjeron 271.000 Tms, La producción de la zafra en 2018, "acumulando las cuatro especies, fue estimada en 242.645 toneladas, lo que implica un incremento del 12% (casi 26.000 toneladas más) respecto a la zafra anterior.

La producción de naranjas se incrementó un 8% respecto a la zafra anterior con 115.688 toneladas. En mandarinas el crecimiento fue de un 11% hasta 78.744 toneladas y limón fue la especie que marcó el incremento más fuerte con un crecimiento del 25% para un total de 47.422 toneladas. La producción de pomelo bajó 11%, pero apenas son 791 toneladas…

La fruta cítrica es un sector eminentemente exportador, significando las exportaciones uruguayas aproximadamente el 5% del total de las del conjunto del hemisferio sur. Se exporta aproximadamente el 43% de la producción, consumiendo el 37% el mercado interno uruguayo, y utilizándose un 20% en la industria alimenticia… En el año 2019 la exportación de cítricos ascendió a 105.000 Tm. y 62,5 MUS$.

Por lo que se refiere a las frutas: manzana, pera, melocotón, nectarina, ciruela y membrillo, que tuvieron en 2019 un fuerte aumento de producción, compensando la caída de 2016, en el que la producción conjunta fue de 62.981 Tm. un 31% menos que en la campaña anterior. La exportación de frutas ascendió en 2019 a 72 MUS$.

Por fin, no hay que olvidarse de la uva, con una superficie de viñedos de 6,800 Hs. mayormente dedicadas a la producción de vino. También hay que considerar los productos del olivo, en los que Uruguay produce aceites de oliva de calidad, pero cuya producción no llega a suministrar el consumo nacional, y los de la horticultura, en los que Uruguay básicamente produce lo que consume, ajustándose el precio correspondientemente.

b) Ganadería

La producción ganadera (fundamentalmente vacuna, pero también ovina), continúa siendo un elemento central en la economía del país. La producción primaria está integrada por más de 44.000 establecimientos, a partir de los que se ha desarrollado un sector industrial que involucra a la industria de mataderos, elaboración de lanas, y procesamiento de cueros.

La producción de carne vacuna en el año 2019 ascendió a 552.000 Tm. mientras que se espera que se produzca una disminución del 3% en el año 2020. Las ventas al exterior han venido aumentando debido principalmente al mayor consumo de China y a la apertura de nuevos mercados, (ie. Rusia, Argelia,...). En el año 218 esta tendencia se ha mantenido, con exportaciones de 1. 629 MUS$ de carne bovina, un crecimiento del 8% frente al 2017. En el año 2019 la exportación ascendió hasta los US$ 1.798 millones, gracias a la apertura de nuevos mercados como Japón, Korea,… En el año 2020 se espera un descenso considerable, por la situación de los mercados con la crisis del coronavirus.

El stock bovino uruguayo mostró una reducción del 1,4% según números preliminares de 2019, comparándola con los datos de 2018. El total de bovinos quedó en 11.162.976 frente a 11.328.331 (diferencia son 165.355). Además hay 6,32 millones de ovinos (una reducción del 3,73%) y 187.000 cerdos (sin casi variación). Adicionalmente, se produjeron 94.000 toneladas de carne de ave y 2.235.000 cajas de huevos.

La producción lechera es también relevante, aunque ha pasado por serias dificultades por las caídas de producción entre los años 2014 a 2016, y también por el aumento de los costes de producción. En el año 2017, sin embargo, la producción del sector lácteo aumentó un 6,5%, rompiendo así la racha negativa de los tres años anteriores. Los principales productos derivados de la leche en Uruguay son los quesos y la leche en polvo, que Uruguay exporta a los principales países consumidores. En el año 2018 se han cerrado alguna de las empresas de producción, por falta de rentabilidad. En 2019 la exportación de productos lácteos ascendió a US$ 649 millones, un 7% de aumento con respecto a 2018, y se colocó en el cuarto producto exportado por Uruguay.

c) Sector forestal

La superficie de bosque total de Uruguay es de unas 1.842.000 hectáreas, el 54% de ellas correspondiente a plantaciones y el resto a bosque nativo. La gran mayoría de las plantaciones están integradas por Eucaliptus (726.323 hectáreas), mientras que los pinos ocupan 257.687 hectáreas y a otras especies varias corresponden 6.764 hectáreas. La celulosa llegó a ser el primer producto de exportación en 2018, sobrepasando tanto a la carne como a la soja. Las exportaciones alcanzaron 1.660 MUS$ en 2018, un aumento del 25% desde el monto de 2017, cuando alcanzaron los US$ 1.327 millones, con una expansión del 7,5% con respecto a las de 2016. En 2019, sin embargo, a pesar de un aumento del 1% en volumen, el valor de la exportación de celulosa se redujo un 8% hasta los US$ 1.527 millones, situándose la celulosa como segundo producto de exportación del Uruguay.

La madera y sus subproductos, cuyas exportaciones de US$ 359 millones, en 2019 también mostraron una fuerte caída sobre las exportaciones del año 2018, que alcanzaron los US$ 468 millones.

 d) Sector pesquero

Los recursos pesqueros que explota Uruguay provienen fundamentalmente de la Zona Común de Pesca que se creó por el Tratado del Río de la Plata entre Argentina y Uruguay, y su Frente Marítimo en el Océano Atlántico Sudoriental, y por tanto área de aguas frías.

Las capturas han venido disminuyendo casi constantemente en los últimos años, acompañando también una reducción en el número de barcos que faenan. En 2018 las capturas alcanzaron las 62.654 Tm, con una subida de casi el 10% en relación con 2017... pero en cifras históricamente muy bajas si las comparamos con las 134.038 toneladas de 2006, o las 104.272 Tm en 2001. Las embarcaciones también han sufrido una fuerte reducción, de las 160 en 2009 a las 40 en la actualidad. También se ha visto una reducción fuerte en las plantas de procesado y en el empleo del sector que ha caído en más del 30% en los 10 últimos años. La industria pesquera instalada en tierra, que recibe el producto de la flota nacional y de algunas extranjeras, llegó a contar con más de 20 plantas exportadoras, ocupando a más de 30.000 personas.

El 91,2% de los desembarques correspondieron a peces marinos, el 5,7% a peces de agua dulce, el 2% a moluscos y el 1,1% a crustáceos. En la actualidad se capturan más de cincuenta especies diferentes. Las principales en 2017 fueron la brótola y la corvina (25%) y la merluza (28%) Les siguen la pescadilla, la pescadilla de red, el calamar, el pargo y el rouget. 

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Sector secundario

 El sector industrial uruguayo se desarrolló a partir de la política de sustitución de importaciones entre la década del 40 y comienzos de los 80, alcanzando un peso en el PIB de un 30% en 1980.

A partir de entonces fue reduciendo su peso, en parte por la desindustrialización provocada por la apertura del mercado y en parte por la creciente tendencia a la tercerización de actividades por parte de las grandes empresas.

El cambio en la estructura estuvo asociado a importantes inversiones en sectores agroindustriales, como el de Alimentos (Frigoríficos, Lácteos, Molinos arroceros, conserveras, entre otros), Madera y Papel (impulsados por la instalación de dos importantes plantas de pasta de celulosa: UPM en Fray Bentos y Montes del Plata en Colonia) y Químicos, Farmacéuticos y Plásticos (sectores que se benefician del régimen de importaciones en Admisión Temporal y que fueron logrando escalas eficientes de producción), en detrimento de los sectores Textiles, Cueros y Vestimenta. En el año 2018 se aprobó el acuerdo para la construcción de una segunda planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM, en lo que constituye el mayor proyecto de inversión nunca realizado en Uruguay, que se ha comenzado a construir en 2019 en Ciudad el Paso de los Toros.

La producción industrial se mantuvo prácticamente estancada en 2016, al aumentar un 0,3%, mientras que en 2017 ha experimentado una considerable reducción, del orden del 3,5%, y un ligero aumento del 1,87% en 2018. En 2019 el índice de Volumen Físico de Producción Industrial cae un 9.9% en relación a 2018, mientras que en valor el mismo se incrementa un 1,07% en relación a 2018.

En 2017 la participación del sector secundario en el PIB del país se estimaba cercana al 21,2% (la industria manufacturera el 12,5%). En 2018 ese peso relativo del PIB ascendía al 19,5% del PIB (de la que la industria tenía un 12,6% del PIB). En 2019 ese porcentaje era del 12,4%. Por su parte, el empleo industrial representó el 11,3% del total del empleo de la economía en 2016, mientras que en 2019 representaba el 10,3% del total de empleo. 

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Sector terciario

En su conjunto, es el sector más importante de la economía uruguaya, representando algo más de dos tercios de su PIB. Ocupa el 60% del empleo total y realiza exportaciones anuales superiores a los US$ 3.000 millones, incluyendo turismo y transporte.

Los principales subsectores son el financiero y el turístico. Las infraestructuras básicas de Uruguay no están adecuadas a la demanda que soportan en la actualidad, por lo que el anterior gobierno anunció importantes inversiones en infraestructuras durante el quinquenio de su mandato (2015-2019), por un total de US$12.370 millones, pero la falta de financiación han obligado a posponer, o a aparcar, muchos de ellos... tendencia que se ha mantenido con el nuevo gobierno y la irrupción del coronavirus en 2020.

A continuación se abordan de manera más detallada algunos sectores específicos:

a) Turismo

El sector turístico genera aproximadamente el 8,6% del PIB nacional y un 6,3% del empleo (114.000 puestos de trabajo). Aunque en 2017 se alcanzó la cifra récord de 3,9 millones de turistas internacionales, que generaron ingresos por valor de US$ 2.334 millones, la actividad turística descendió un 5,8% en 2018 y un 13,2% adicional en 2019.

La crisis financiera de Argentina en 2018, agravada en 2019, afectó mucho al turismo procedente de este país, tanto en el número de visitantes como en el gasto realizado. El turismo argentino pasó de 2,7 millones de visitantes en 2017 (67% del total) con un gasto promedio de US$ 601 por persona, a 1,7 millones en 2019 (54% del total) con un gasto promedio de US$ 560 por persona.

Los principales destinos turísticos, aparte la capital, Montevideo, se encuentran en la costa atlántica, empezando por la famosa Punta del Este y siguiendo por el norte hasta la frontera con Brasil y por el oeste hacia Montevideo. Fuera del turismo de playa, es importante la histórica ciudad de Colonia, cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1995. Hay magníficas posibilidades de turismo termal en el norte, especialmente en los departamentos de Rivera y Salto y cierto turismo de caza en casi todo el territorio central del país, así como algo de turismo náutico y fluvial.

El desarrollo del sector ha sido priorizado por los últimos gobiernos desde que se elaboró el Plan Nacional de Turismo 2009-2020, que se encuentra en la actualidad en pleno proceso de actualización para llevarlo hasta 2030 y beneficia al sector de importantes incentivos fiscales.

b) Inmobiliario y construcción

Hasta la toma de posesión del Presidente Macri en Argentina, las normativas existentes allí con respecto a la salida de capitales motivó que la construcción entrase en un pronunciado declive, con especial incidencia en Maldonado y más concretamente en Punta del Este. A pesar de la incertidumbre económica, a finales del 2019 parecía que el sector comenzaba a recuperarse, cunado la llegada del coronavirus ha vuelto a  ponerle un freno.  La evolución en 2017  y 2018 ha sido claramente a la baja, representando en este último año el sector un 8,5% del PIB.  Hay que tener en cuenta el parón de la inversión pública que ha tenido lugar en 2018 y 2019, y a pesar que la construcción privada ha tenido una evolución positiva no ha sido suficiente para compensar la caída en obra pública.

c) Telecomunicaciones

El sector de las telecomunicaciones es uno de los más dinámicos del país, generando más de 10.000 empleos directos e indirectos de calidad. En los últimos 10 años se invirtieron en el sector más de US$ 1.300 millones. En 2017, y en línea con los registros positivos de años anteriores el sector creció por encima del 8,5%, muy por encima del crecimiento del PIB total (2,7%), y de hecho liderando el crecimiento por sectores en ese año, y ha mantenido su expansión (si bien a ritmos más moderados) desde entonces.

La institución central del sector es la Administración Central de Telecomunicaciones (ANTEL), empresa de propiedad pública, que mantiene el monopolio en telefonía básica y compite con otras empresas privadas en telefonía celular, redes de transmisión de datos y otros servicios de telecomunicaciones.

  • Telefonía Móvil: con 5,4 millones de móviles Uruguay es el país 2º de la región, detrás de Panamá, con mayor tele densidad. Uruguay ocupa la primera posición en América Latina en cobertura 4G y está en el top 5 a nivel mundial. En abril de 2019 se convirtió en el primer país de ALAC en ofrecer internet de servicio comercial 5G. Existen únicamente tres operadores, uno de los cuales es Telefónica Movistar.
  • Telefonía Fija: la red está digitalizada al 100% y hay una tele densidad de 32,1 líneas por cada 100 habitantes, la segunda en América Latina. La única operadora es el monopolio ANTEL.
  • Transmisión de datos e Internet. Con un crecimiento muy fuerte en los últimos años, Uruguay contaba en junio de 2019 con el mayor índice de penetración de Banda Ancha Fija y velocidad promedio de conexión (10 Mbps) de América Latina.
  • Radio y televisión: existe una importante concentración en tres grupos privados de operadores: Grupo Romay (Canal 4, Montecable y Radio Monte Carlo), Grupo Fontaina–De Feo (Radio Carve, Canal 10 y TCC) y Grupo Sheck (Canal 12 y Nuevo Siglo). En televisión abierta hay cuatro canales nacionales con base en Montevideo, tres privados y uno público. Existen cuatro operadores de cable con sede en Montevideo, básicamente agrupados en dos ofertas: Multicanal y Equitel S.A. Existe un único operador de TV Satélite: Direct TV.

 d) Software y tecnologías de la comunicación

La producción de software ha tenido un crecimiento continuo desde mediados de la década de los ochenta y representa uno de los sectores que han crecido con mayor intensidad en los últimos años, pasando a ser la tercera industria exportadora del país, lo que da idea de su competitividad exterior. La facturación del sector – excluyendo telecomunicaciones – alcanzó en 2019 los US$ 1.500 millones, el 2,5% del PIB.

Algunos indicadores muestran el buen posicionamiento de Uruguay en materia de TICs:

  • 1º en desarrollo tecnológico en América Latina.
  • 1º en velocidad de descarga de datos en América Latina.
  • 3º en el precio de la canasta de bienes de TIC en América Latina.
  • 1º en gobierno digital en América Latina.

Actualmente hay en Uruguay aproximadamente 550 empresas en la industria TIC, que emplean a unos 12.000 profesionales.

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Privatizaciones

Uruguay es un país muy estatista con una sociedad en general muy orgullosas de sus empresas públicas que considera efectivamente como suyas. Lo cual se explica también por qué en muchos sectores el pequeño tamaño del país hace que haya una clara tendencia a situaciones cercanas al monopolio, algo que el sentir uruguayo prefiere que se mantenga en el sector público.

Por tanto, no ha habido grandes tentaciones privatizadoras, y, de hecho, cuando se procedió a privatizar el servicio de suministro de agua potable en uno de los 19 Departamentos del país, hubo una reacción social inmediata contraria a la misma, que provocó un referéndum, en el que se decidió revertir aquella privatización.        

 

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