Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Venezuela es una economía petrolera (la 5ª más importante del mundo en producción de crudo) prácticamente monoexportadora, cuya evolución está por tanto ligada a los cambiantes precios del petróleo. Según el Informe de Gestión de PDVSA de 2013, Venezuela  es el primer poseedor de reservas probadas de petróleo, por 298,3 MMBIS (miles de millones de barriles) y el sexto país del mundo por el volumen de sus reservas de gas natural, de 33.981 MMBpe (miles de millones de barriles petroleo equivalente) a 31/12/13.

El país es, aproximadamente, el decimocuarto país productor con una extracción media en 2014 de 3,01 Mbd (según algunos observadores internacionales la producción real de hidrocarburos podría ser un 20% inferior); y exporta petróleo por valor de 85.603 M$ en 2013, lo que representa el 96,2% del total exportado en el periodo y confirma a Venezuela como una economía prácticamente mono-exportadora.

Además, el país cuenta también con importantísimas reservas de gas (las octavas del mundo), abundantes recursos minerales (hierro, bauxita/aluminio, carbón, oro y diamantes), y una industria (materiales de construcción, acero o automoción) y una agricultura (maíz, soja, caña de azúcar, arroz, café, cacao, frutas y vegetales…) con cierto potencial pero actualmente muy deterioradas en un contexto de marcada intervención estatal en la mayoría de los sectores económicos considerados como estratégicos para la nación, desde el energético al agrícola.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Desequilibrio de precios, para 2019, el FMI calcula la inflación en 1 millón % por continuidad de indisciplina fiscal y monetaria. El gobierno no tiene fuentes alternas de financiamiento más que el impuesto inflacionario. Entre sus causas cabe mencionar, los incrementos  de la base monetaria, de la liquidez del sistema y la presión sobre el bolívar con continuas depreciaciones en el mercado paralelo y en el DICOM, frecuente referencia para el cálculo de los costes de reposición, impulsa el precio de una amplísima gama de productos.

Esta situación conduce a un incremento alarmante del desempleo que el FMI lo situaba en el 27,1% en 2017, y prevé sucesivos aumentos en los próximos años: 34,3 % en 2018, y 44,3% en 2019.

El control de precios sigue vigente pero no se aplica desde enero de 2019, igualmente desde esa fecha se ha eliminado el control de cambios, ahora hay libertad cambiaria, y desde marzo 2019 se ha producido una dolarización de facto de la economía

Desde hace más de un año, Venezuela se encuentra en un “default selectivo”, ya que el gobierno elige a quién puede dejar de pagar (porque tenga un menor poder o peso nacional o internacional) y a quién no se puede permitir el lujo de no pagarle. Se estima que desde 2017, más de 8.000 millones de dólares en bonos se encuentran impagados y con cada nuevo vencimiento esta cifra sigue aumentando. La CEPAL calculó en 2015 que la deuda externa ascendía a 139M$, hoy esta cifra se puede situar en torno a los 141 M$. Una futura reestructuración de la deuda es inevitable.

Venezuela y Pdvsa tienen compromisos en 2019 por 8.081,2 M$ por vencimientos de capital e intereses de 23 títulos. El gobierno incumplió pagos por  7.869 M$ en 2018. En 2019, con una posición de reservas más débil, es poco probable que se pueda hacer frente los respectivos desembolsos. El cronograma de pago de 2019 se inició con el incumplimiento, el 14 de enero del presente año, de 70 M$ del cupón VENZ 2034. Fitch señala que aún con una pronta transición política, la reestructuración de la deuda será un proceso largo. Las preocupaciones humanitarias prevalecen ahora sobre el pago de deuda.

Como se ha señalado se ha eliminado el control sobre el tipo de cambio lo que ha supuesto la eliminación de una enorme tensión que padecía esta economía. El 02 de mayo de 2019, a raíz de las sanciones por parte de la OFAC al BCV, se sustituyó el Dicom por un sistema de mesas de dinero interbancarias el Banco Central publica los bancos que participan en estas mesas, junto con los centros de compra y venta. El tipo de cambio de referencia publicado por el BCV cerró al 17 de julio de 2019 a 9.760 Bs/$.

Las perspectivas sobre la economía mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el informe, peores noticias para Venezuela y los venezolanos.

- La economía caerá 35% en 2019 y 10% en 2020.

- La inflación cerrará por debajo de 1.000.000% este año.

Es un colapso mayor que el proyectado en el informe de octubre de 2019 y que impone un freno considerable al crecimiento proyectado para la región, se lee en el informe publicado por el FMI en el mes de abril 2019 en Washington.   El colapso en Venezuela “frena considerablemente” el crecimiento de Latinoamérica. Es cierto: la región crecerá seis décimas por debajo de lo esperado en 2019 y apenas se expandirá 1,4%

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Comunicaciones por vía aérea:

La red de transporte aéreo en Venezuela es adecuada pero desde 2014 la situación de impagos del gobierno con el sector ha provocado problemas de disponibilidad de pasajes dada la reducción de asientos y vuelos hacia y desde Venezuela. Desde principios de 2015 la mayoría de las compañías extranjeras está comercializando los tickets en dólares o tarjetas de crédito internacionales ante la imposibilidad de repatriar. Es necesario planificar con cierto tiempo los viajes a Venezuela. De 26 líneas internacionales que operaban en 2013, solo ocho mantienen sus servicios en el país a la fecha de publicación de este informe.

En Venezuela existen 21 aeropuertos operativos de acuerdo al ente que dirige y gestiona los aeropuertos en el país, Bolivariana de Aeropuertos BAER. Los itinerarios son autorizados por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, INAC, tanto para el transporte internacional de carga como para el de pasajeros.  

Air Europa, Iberia, Plus Ultra y Estelar mantienen conexión directa Caracas-Madrid tres días a la semana (frente a vuelos diarios hace un par de años). La panameña COPA mantiene vuelos regularmente que enlazan con diversos puntos de Iberoamérica.

Comunicaciones por carretera:

La mayor parte del transporte terrestre en Venezuela va por carretera y existen varios servicios de transporte. La red de carreteras es amplia pero se encuentra bastante deteriorada y requeriría de grandes inversiones para su modernización y mantenimiento. Dada la situación de inseguridad por la que atraviesa el país se desaconseja los desplazamientos en horas nocturnas.

Taxis: Hay muchos taxis en Caracas y en las principales ciudades del país. No utilizan taxímetros así que siempre se debe negociar la tarifa y acordar un precio antes de salir. Es una buena idea preguntar a las personas locales cual es la tarifa normal. Ocasionalmente vehículos privados (piratas) operan ilegalmente como taxis. Se debe tener cuidado ya que no todos son honestos especialmente en el aeropuerto. Puede reconocer un taxi oficial por la placa amarilla. Como norma de precaución en el aeropuerto se debe siempre utilizar los taxis oficiales (negros con placa amarilla de identificación) y preguntar el precio.

Autobús: Los autobuses son la manera más económica de recorrer el país. Hay tres tipos: normal (regular), ejecutivo (primera clase) y Bus-cama (reclinable). Los últimos son más grandes, más rápidos, más directos y generalmente ofrecen mayor confort. Por lo general tienen aire acondicionado y llegan a ser muy fríos de noche así que es recomendable llevar ropa de abrigo. Los autobuses Bus-Cama cuestan un 30% más.

Los autobuses de largo recorrido salen de los terminales de pasajeros en cada ciudad. Caracas tiene dos terminales importantes (La Bandera y Terminal de Oriente) desde donde puede viajar prácticamente a cualquier parte del país. Las zonas próximas a las terminales son de especial riesgo especialmente la terminal de la Bandera.

Algunas compañías de transporte tienen terminales privados. Sólo se requiere hacer reservas en temporada alta cuando los autobuses se llenan rápidamente. Las tarifas varían muy poco, especialmente si hay varias compañías que operan la misma ruta. Para los viajes más largos, los conductores generalmente paran varias veces en los puestos de descanso.

Los autobuses locales son la forma más popular de transporte dentro de las ciudades y pueblos y hay cientos de ellos. Operan frecuentemente y son muy económicos, pero generalmente son lentos, deteriorados y sufren la congestión del tráfico de la capital. Para tomar un autobús, espere en una parada o llámelo desde el costado de la vía.

Por puesto’: Los Por Puestos pueden ser turismos o microbuses. Funciona de manera similar al taxi, pero esperan a tener ocupación total para salir a su destino. Son mucho más económicos que los taxis pero aproximadamente el doble más caros que los autobuses. Las tarifas generalmente similares a los autobuses regulares. Este es el único medio de transporte para ciertas rutas y generalmente esperan en los terminales de autobuses desde donde salen una vez llenos. También pueden pararse para recoger pasajeros en cualquier parte de la ruta siempre y cuando haya espacio. 

El sistema de transporte terrestre en Venezuela presenta irregularidades por factores como: la falta de efectivo, la escasez de repuestos y los altos costos de mantenimiento.

Comunicaciones por vía férrea:

El sistema ferroviario en Venezuela (www.ife.gob.ve) aún no está desarrollado y se utiliza casi exclusivamente para la industria. Existe una línea operativa para pasajeros en Venezuela que es la ruta Barquisimeto (Estado Lara) - Puerto Cabello (Estado Carabobo), con un trayecto de aproximadamente 175 km. y toma aproximadamente 3 horas. El Plan Ferroviario Nacional contempla una red de aproximadamente 4.000 Km., para ser ejecutada en los próximos 20 años, conformada por varios sistemas que responden a actividades económicas, políticas y sociales, tomando en cuenta los planes y las necesidades del país. Está operativo también el sistema ferroviario de pasajeros Caracas - Valles del Tuy el cual acorta la distancia entre Caracas y las ciudades dormitorio del Estado Miranda.

Caracas tiene un sistema limitado de metro moderno y otrora eficiente que tiene aire acondicionado y recorre parcialmente la ciudad, longitudinalmente de Este a Oeste. Tiene 20 rutas urbanas y 4 suburbanas, además posee una red integrada Metro–Metrobús. La tarifa es de Bs. 40. Se encuentra  operativo el Metro de Los Teques que une a Caracas con Los Altos Mirandinos y actualmente se trabaja en la ampliación de la Línea 5 cuya primera estación se inauguró en IX-2015. Aunque aún se encuentran en proceso de construcción, el Metro de Valencia en el Estado Carabobo (www.metrovalencia.gob.ve) y el Metro de Maracaibo en el Estado Zulia, están operativos con muy pocas estaciones en servicio.

Comunicaciones por vía marítima:

Venezuela es uno de los centros portuarios más importantes de América. Dada su condición geográfica y las características de sus costas, por vía marítima llegan altos volúmenes de carga y tráfico proveniente de los cinco continentes. Los principales puertos venezolanos son: La Guaira, Puerto Cabello, Maracaibo, Guanta, Porlamar y Ciudad Bolívar.

Energía:

El Sistema Interconectado Nacional de Venezuela (SEN) fue desarrollado en 1964 y su objetivo es repartir la energía de las centrales hidro y termoeléctricas por medio de un sistema de transmisión de alto voltaje: 850 voltios. El país cuenta con 21 plantas termoeléctricas, cuatro plantas hidroeléctricas y más de 50 subestaciones. La columna vertebral del sistema eléctrico venezolano es la central hidroeléctrica Simón Bolívar, más conocida como el Guri, que tiene capacidad instalada para generar hasta 16.000 megavatios. Junto a las centrales ubicadas en el bajo del río Caroní: Macagua, que combina tres salas generadoras para poco más de 6.000 megavatios;  y  Caruachi con 2.000 megavatios. Todas estas en conjunto, ofrecen más de 62% del potencial eléctrico. Las plantas termoeléctricas que deberían generar 35% operan con deficiencia debido a que no hay suministro de combustibles. Se desconoce la oferta y demanda del sector al 2018, el Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica no entrega informes oficiales desde el 2016.

El sistema eléctrico de Venezuela atraviesa una etapa de vulnerabilidad a causa de problemas de generación. Aunque el país cuenta con una capacidad instalada superior a sus requerimientos, en los últimos 2 años los cortes del servicio se han hecho frecuentes y han afectado incluso a la ciudad de Caracas, que cuenta con su propia planta generadora. El consumo promedio por habitante es de 3.078 kWh, el segundo más alto del continente.

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

En 2018, según datos oficiales, la tasa de desempleo se ubicó en 19,6%, un total de 1.035.238 personas.

Para tener una imagen real de la situación del empleo en el país hay que tener muy en cuenta la denominada tasa de informalidad: el INE venezolano define como empleo informal a las personas empleadas en el servicio doméstico, a los trabajadores por cuenta propia no profesionales (vendedores, artesanos, conductores, pintores, carpinteros, buhoneros, etc.) y a los patronos, empleados, obreros y trabajadores familiares empleados en empresas con menos de cinco empleados; en la realidad, el INE considera como población ocupada a los mayores de 15 años que declaren haber trabajado, con o sin remuneración, al menos 1 hora en los 7 días previos a la fecha de la encuesta. La tasa de informalidad en Venezuela asciende al 41,1% de la población ocupada, 5.189.921 personas, con datos hasta abril 2016. No obstante mantiene una tendencia decreciente (en 1999 era de 55%), probablemente consecuencia del aumento de la ocupación registrada en el sector público que ha venido creciendo a un ritmo superior a la del sector privado. En 2016, con datos hasta abril 2.741.032 personas formaban parte de la nómina del sector público, esto es, un crecimiento del 99,5% desde que el presidente Hugo Chávez llegó al poder en el año 1999, las cifras han venido creciendo con los años debido a la política de nacionalización de empresas implementada por el Gobierno y a la absorción de empleos externos asumida por las empresas públicas. Por el contrario, el sector privado redujo su participación en el mercado laboral desde 84,5% en 1999 al 79,1% hasta abril 2016 ascendiendo a un total de 10.348.049 personas las que tenían empleo en el sector privado que, en comparación con el mismo período del año anterior, cuando fue de 10.506.338 (79%), refleja una disminución de 158.289 personas.

Por otra parte, cabe resaltar también la vigencia del Decreto de Inamovilidad Laboral para trabajadores del sector público y privado, que ha venido prorrogándose durante los últimos 14 años, extendiéndose en diciembre 2015 por el Presidente Nicolás Maduro hasta el 2018: la norma impide prácticamente la rescisión de la relación laboral con los trabajadores. Y los repentinos aumentos extraordinarios que suele decidir el Gobierno para los empleados públicos y, ya para todos los trabajadores, los repentinos aumentos del salario mínimo; el ultimo del 50% decretado el 1-9-2017.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una tasa de desempleo de 47,9 % para Venezuela en 2020, mientras que este año el indicador lo ubican en 44,3 %. El informe «Perspectivas de la Economía Mundial–Abril 2019», también revela que el Producto Interno Bruto (PIB) de la nación para este año será de -25 %. En 2020 prevén que se ubique en -10 %. El resto de los países de la región experimentarán una leve recuperación en su economía comparada con el año anterior.

En la Memoria y Cuenta 2018 que Nicolás Maduro entregó el 14 de enero de este año, el mandatario informó que el índice de desempleo se ubicó en 6 % ese año, mientras que el empleo formal se mantuvo en 60 %.

El salario mínimo en Venezuela se estableció en Bs 40.000, según un decreto presidencial publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.452, con fecha 25 de abril de 2019. Esta alza eleva en 122,2% el salario que regía desde el 15 de enero (Bs 18.000).

Expresado en dólares, a la tasa de cambio oficial, el nuevo salario se ubica en $7,69 mensuales, es decir, $0,25 diarios, por debajo del nivel de pobreza internacional ($1,90 diarios), según los criterios del Banco Mundial.

El documento detalla que el incremento tiene vigencia desde el 16 de abril 2019 y se deriva de un aumento del valor del petro a Bs 80.000.

Además, en otro decreto, se establece que el valor del ticket alimentación es de Bs 25.000 a partir del 16 de abril, un incremento de 1.288,9%. Así, el salario integral se ubica en Bs 65.000, un alza de 228,28%, con respecto al monto de enero (Bs 19.800).

Este es el segundo aumento de salario que el Ejecutivo decreta en el año 2019 y acumula 789%, mientras, la inflación hasta el mes de marzo ha sido de 429,3%.

A diferencia de lo que ha sido una especie de tradición, el aumento de salario no fue anunciado por el presidente, antes de ser publicado en Gaceta Oficial.

El incremento se aplica también para el pago de las pensiones, tal como lo establece la Constitución.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB per cápita 2017 situó en $ 6.586, $ 3.300 para 2018 y para el 2019 el FMI lo estima en $ 2.724. La renta per cápita de Venezuela ha disminuido en un 25,8% entre 1990 y 2017

Según el Informe sobre el Desarrollo Humano 2018 del PNUD el coeficiente GINI para Venezuela fue de 0.38%. El Informe señala que el valor del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para 2017, último año disponible, fue de 0,761, resultado que posiciona al país dentro de la categoría de "alto desarrollo humano" en la 77ª posición de 189 países. El índice de desigualdad ajustado al ingreso fue de 0.645 en 2017.

Según el INE venezolano la distribución de la renta ha mantenido la misma estructura en los últimos años, presentando una tendencia progresiva al disminuir la desigualdad durante el periodo  1999–2013 (último informe publicado). El INE también apunta que en 2015, última cifra publicada, el 20% más rico de la población recibía el 45,1% de los ingresos y el 20% más pobre el 5,7%. Estas estadísticas no han sido actualizadas por el ente hasta la fecha, sin embargo,  el Proyecto Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (ENCOVI) surgido ante la ausencia de información pública oportuna,  recoge información rigurosa sobre el tema y destaca que, para 2017, los hogares pobres captaron el 0,7% del ingreso total, mientras que los más ricos duplicaron su participación al concentrar el 61,12% del ingreso de todos los hogares.

 

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Sector primario

La agricultura no es muy relevante en la economía, representa un 3% del PIB, y los resultados de la actividad agrícola nacional han atravesado altos y bajos durante los últimos años. En el 2018 continuó la caída de la producción Agrícola iniciada en el año 2008. En efecto, de los doce rubros a los cuales FEDEAGRO (la patronal del sector) hace seguimiento y cuya contribución al Valor de la Producción Agrícola Vegetal supera el 70%, diez (10) muestran decrecimientos significativos en especial, el cultivo de maíz, la patata y las hortalizas.

El 2018 fue un año nefasto para la agricultura venezolana, sin duda el más crítico de los últimos cincuenta años. Un conjunto de hechos avala esta afirmación, entre los cuales destacan los récords negativos de la producción de la mayor parte de los rubros agrícolas del país, registrándose volúmenes por debajo de los alcanzados hace más de cinco décadas; tal como se presenta en los cultivos de naranja, pimentón y el sorgo. De hecho, el sector agropecuario en 2018 sólo cubrió 20% del consumo nacional de alimentos, es decir que sólo satisfizo la demanda de 2 de cada 10 venezolanos.

De acuerdo con el informe realizado por FEDEAGRO, abundan las razones que explican tan pobres resultados, entre ellas destaca el desabastecimiento de insumos que alcanzó niveles sorprendentes, especialmente de semillas (hace tres años no se importa semilla de hortalizas), fertilizantes, herbicidas, insecticidas y otros agroquímicos. Del mismo modo, la escasez de repuestos para maquinaria y equipos alcanzó cifra record (hace más de tres años no se importan repuestos en volúmenes necesarios para atender la demanda interna). El colapso y escasez de unidades de transporte de carga que afectó el suministro de insumos y la movilización de las cosechas. La caída abrupta de los precios reales a nivel del productor, impuestos por el ejecutivo sin consideración a los costos de producción. Las limitaciones del sistema financiero para atender la demanda del sector, disparadas por la inflación en costos. El deterioro de las unidades de transporte y equipos de los prestadores de servicios para la producción (caso crítico de la caña de azúcar). Todos los rubros estuvieron expuestos y afectados por las mismas condiciones y políticas públicas.

Las políticas públicas dirigidas a la agricultura han sido el principal obstáculo del sector agrícola nacional, estas no sólo han sido desacertadas sino que también resultaron nocivas como la imposición de gobiernos locales y regionales de destinar parte de la producción (10%, 20% o 30%) de los agricultores a empresas públicas de su jurisdicción y a precios por debajo del mercado; la imposición de Agropatria de canalizar el 30% de la producción a sus silos depósitos para tener derecho a “comprar” insumos agrícolas; la preferencia y el favoritismo del Gobierno y sus instituciones con Agrofanb empresa del Estado que canalizó el crédito de la banca pública; los agroquímicos de Agropatria, el fertilizante de Pequiven y el resto de los insumos de las empresas estatales, en perjuicio de las asociaciones y productores agrícolas del país; las expropiaciones, intervenciones y rescates de tierras privadas amparadas en la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Factores que han contribuido a la disminución de la inversión en el campo.

El país depende de las importaciones de materias primas agrícolas para la elaboración de productos terminados, porque la producción nacional es insuficiente. 

Las principales materias primas que se consumen en el país: arroz, maíz, café, caña de azúcar y sorgo; así como carne de res y pollo, se importan anualmente en volúmenes que oscilan entre 40% y 66% de la demanda nacional. 

Según declaraciones de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela, FEDENAGA, el gremio ha perdido entre 20 y 22 millones de dólares desde el 7 de marzo de 2019, cuando ocurrió el primer apagón nacional, esto  afectó la normalidad de la producción, lo cual ha traído gastos extras a los ganaderos quienes se ven en la obligación de invertir 20.000 $ cada uno para enfrentar el problema.   El gremio indicó que la demanda de leche se ha reducido, generando pérdidas operativas a los productores y por esto la oferta también disminuirá.  

La suma de esos factores resulta en menos alimentos en los mercados, en irregularidad en las labores, así como en daños a la propiedad en el medio rural, e inseguridad personal y de las instalaciones.

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Sector secundario

El sector industrial representa un 34 % del PIB, dentro del mismo destacan:

  • Sector de hidrocarburos

Venezuela es el país con mayores reservas de petróleo comprobadas del mundo,   300.900 MMb, un 18% de las reservas mundiales: y se estima que produjo en 2018 un promedio de 1.51 Mb/día, su menor nivel en 70 años, lo que significa 519.000 barriles menos que el año 2017. El último reporte de la OPEP, reveló que el descenso de la producción fue de 40%, si se compara con 2017.

Toda la gestión petrolera y gasística está encomendada al holding PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A. y sus filiales), propiedad de la República. Creada en 1975, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo y se encuentra entre las cincuenta primeras empresas del mundo por ingresos.

Aunque la nacionalización de la industria petrolera se oficializó en 1976, se produjo en años posteriores cierto proceso de privatización gradual de las operaciones que llegó a su fin con la Constitución bolivariana de 1999 y la aprobación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos de XI-2001 que revierte el proceso y permite a PDVSA retomar plenamente el control de los recursos energéticos del país. No obstante, PDVSA desarrolla sus operaciones con una importante colaboración de multinacionales petroleras, incluida REPSOL, generalmente bajo forma de empresa mixta con reserva de mayoría y control de la empresa: dificultades tecnológicas y financieras así como los conflictos que concluyeron con el paro petrolero de 2002 y la consecuente pérdida de una importante parte del personal calificado de PDVSA son, probablemente, algunos de los factores que explican el esquema actual de prospección, explotación y desarrollo de los recursos petroleros y gasísticos de Venezuela.

El gobierno de Nicolás Maduro eliminó cualquier tipo de fiscalización y control sobre PDVSA y demás empresas del sector militar de acuerdo con la sentencia N° 1.421 del 15 de diciembre de 2016, donde se modifica completamente lo que hasta diciembre 2016 había sido el control fiscal de todos los entes del Estado, las empresas militares del Ministerio para la Defensa, incluyendo a PDVSA,  pasaron a ser objeto de control fiscal exclusivamente por parte de la Contraloría General de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), retirando la atribución que hasta hace poco correspondía a la Contraloría General de la República. Esta nueva sentencia del TSJ le quita la potestad de control a la Contraloría General de la República sobre los entes adscritos al Ministerio de Defensa, entre otros, de las empresas militares, y se lo da a la propia Fuerza Armada a través de su propia “Contraloría General”, a la que califica a estos efectos como un órgano “sui generis” para ejercer el control fiscal externo sobre esos fondos. Es decir, la sentencia establece que el Ministerio se “auto controla” en su gestión empresarial.

La verdadera intención de esta sentencia es eliminar el control fiscal a las empresas del sector militar –una exigencia propia de los militares-, así como a todos sus entes que manejen recursos del Estado, que cada vez son más y en sectores cada vez más estratégicos, como la Compañía Anónima Militar de la Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (CAMIMPEG).

Asimismo, el Gobierno ha encomendado a PDVSA un importante papel en la construcción del  nuevo modelo económico del país y en la asignación de la renta petrolera a programas dirigidos a reducir las deficiencias y desigualdades sociales de Venezuela. Por ello, además de la obligatoriedad de vender al BCV las divisas procedentes de las exportaciones de petróleo a tipos de cambio dirigidos, PDVSA impulsa el FONDEN (Fondo de Desarrollo Nacional)  que  respalda y desarrolla las múltiples Misiones sociales emprendidas por el Ejecutivo. La obligación de PDVSA de desprenderse de las divisas que genera y de tener que invertir en proyectos sociales ha provocado que sus beneficios se hayan deteriorado y que su deuda haya aumentado hasta el 11% del PIB empezando a generar, incluso, algunas dificultades con los compromisos financieros contraídos con sus proveedores así como problemas de mantenimiento de las instalaciones petroleras y desarrollo de los proyectos, sobre todo en el área de la Faja del Orinoco cuyas importantísimas reservas de crudo pesado llevan a PDVSA a prever aumentos de la producción nacional para alcanzar de forma inmediata los 4 Mb/d, previsión recurrente que no acaba de materializarse.

Pdvsa ha perdido más de la mitad de su producción petrolera en los últimos cinco años. De acuerdo con las cifras transmitidas por Venezuela a la OPEP, la producción de crudo cayó 1.275.000 barriles diarios entre 2013 y 2018; y la organización internacional indica que descendió 1.241.000 b/d. Ambas cifras colocan a Venezuela como el país con la mayor contracción petrolera entre los integrantes de la OPEP, además que, no figura entre los mejores diez productores. Y ese espacio ha sido capitalizado por Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita, que aumentan su producción a diario y capitalizan los vacíos en el mercado internacional.

La caída de la producción provocó el retraso en el pago de la deuda externa que, según la CEPAL, ronda los $138,87 millardos de USD. A ello se suman las denuncias en tribunales arbitrales internacionales hechas por los principales acreedores del país, quienes reclaman por su pago. La situación suscitó amenazas de embargos sobre la principal filial en el extranjero de Pdvsa, Citgo, que suministra combustible en distintas partes de los Estados Unidos. Mientras cae la producción, el impago de los compromisos externos es un escenario que cada vez gana más fuerza. 

Las exportaciones de petróleo desde Venezuela cerraron en el año 2018 con una cifra de 1,24 millones de barriles diarios, la cantidad más baja registrada desde el año 1990. En enero 2019, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos orientó sus sanciones hacia Pdvsa en las que prohíbe a personas naturales y jurídicas estadounidenses participar en las ventas de crudo y diluyentes a VenezuelaDesde ese momento, la actividad de PDVSA ha consistido en vaciar inventarios, lo que le permitió exportar durante los tres primeros meses del año alrededor de 1 millón de barriles diarios. Ya en abril, algunos clientes dejaron de hacer compras para no verse afectados por las medidas del gobierno de Estados Unidos, lo que dejó a PDVSA con un acumulado de crudo mejorado y una reducción de su portafolio de compradores. La estrategia, después de las sanciones, ha sido desviar las exportaciones hacia otros mercados, como por ejemplo, Asia. Con ese destino salieron en mayo 33 buques con crudo y otros componentes. Sin embargo, las exportaciones a India cayeron a 187.000 barriles. A China envió alrededor de 450.000. El único país miembro de la OPEP que recibió crudo venezolano fue Rusia, pero a través de la compañía Rosneft, pero estos barriles formaron parte del pago de los préstamos que la empresa ha hecho al Gobierno. Lo demás fue hacia Europa (España, Suecia y Alemania), Singapur, Malasia y varias islas del Caribe. Por su parte la  exportación a Cuba aumentó 91.000 barriles (solo en abril salieron 49.000), aumento que ocurrió incluso con las medidas tomadas por el gobierno de Estados Unidos que endureció las medidas para impedir que Pdvsa mandara crudo a La Habana. En mayo 2019, luego de que expiró el plazo fijado por Estados Unidos para que clientes cesaran las compras como parte de las sanciones a PDVSA, las exportaciones de crudo y combustibles cayeron un -17%, con respecto a abril, a 874.500 barriles por día (bpd) debido a las dificultades para vender los barriles de crudo mejorado que solían comprar refinadores estadounidenses. Hasta la imposición de sanciones, Estados Unidos era el mayor comprador de crudo de Venezuela.

 

En 2018 la importación de gasolina se incrementó en un 40% por problemas en las refinerías. En total Venezuela importó 253.000 bpd, un máximo histórico en comparación con los 180.250 bpd comprados en 2017.

Las sanciones de estados unidos han obligado a PDVSA a ajustar sus operaciones para poder generar el crudo demandado por sus compradores asiáticos. Dentro de los cambios que se han realizado, la empresa Petropiar pasó a ser una instalación que mezcla aceites pesados y livianos a partir de julio 2019, originalmente la empresa producía 210.000 barriles de crudo sintético exportable. Esta medida fue tomada después de que los inventarios locales de crudo sintético crecieron debido a que las refinerías estadounidenses dejaron de comprar. Este plan sin embargo tiene dificultades logísticas, llegar a los niveles de producción de petróleo necesario para mezclar representa un gran reto, también debe tenerse en cuenta que las sanciones limitaron las importaciones de PDVSA (sobre todo de nafta), la idea de la empresa es obtener crudo pesado llamado Merey a través de la mezcla de petróleo extra pesado y algunos petróleos ligeros, el Merey representará 822.000 barriles de los 900.000 en exportaciones proyectadas para julio 2019, a principios de año estas exportaciones fueron de 500.000 barriles.

Hoy en día los principales clientes de PDVSA son asiáticos: China National Petroleum Corp CNPC y sus subsidiarias, Reliance Industries, Nayara Energy de India y Típico Asphalt de Tailandia, estas refinerías están mejor preparadas que las estadounidenses para operar con crudos mezclados. El plan de acción es que las empresas Rosneft, Total SA y Equinor, todas operadas por PDVSA, producirán crudo extra pesado mezclado con nafta para transporte y luego mezclado para conseguir el Merey.

Por otro lado en febrero 2016 se estableció un nuevo esquema de precios de la gasolina, se fijó el precio de 1 Bs. litro para la gasolina de 91 octanos y de 6 Bs. para la de 95. Luego de la reconversión monetaria del 20 de agosto del 2018, el precio es de BsS 0,00001 de 91 octanos y BsS 0,00006 la de 95 octanos. La falta de monedas y de billetes de baja denominación en el país, hacen que los consumidores paguen el combustible con un aumento de facto de 110.911%. Pese a estos aumentos Venezuela sigue teniendo los precios de la gasolina más baratos del mundo.

MINERÍA:

Según datos del Banco Central de Venezuela, este sector ha registrado un fuerte retroceso en los últimos cinco años mostrando así para el cierre del 2015, una contracción del -3,6%; para 2018 se estima una ligero crecimiento de 2,1 % según Econoanalitica. Los recursos mineros del país se distribuyen entre el hierro, el oro, el níquel, el aluminio, el carbón, la bauxita y los diamantes, entre otros. Entre los motivos que han conducido a estos resultados se encuentran: las fluctuaciones de los mercados internacionales, las consecuencias de las periódicas crisis económicas de Venezuela que deprimen la demanda del sector, la ineficiente administración de las empresas mineras con una fuerte participación del Estado, la política cambiaria, la reforma de leyes mineras regionales, la ausencia de políticas y, en especial, por las nacionalizaciones.

Desde la creación el 24 de febrero de 2016, de Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco con el objeto de convertirlo en un eje estratégico para la generación de riqueza en el país, se ha producido una ligera recuperación según datos estimados. Esta zona de 114.000 kilómetros cuadrados en el Estado Bolívar, que equivale al 12,2% de todo el país, cuenta con grandes potencialidades para la extracción de oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales de alto valor industrial.

  • Producción de Aluminio

Venezuela es el 8º productor del mundo debido a sus grandes reservas de bauxita. Posee una capacidad instalada de 8,7 millones de Tm/año, equivalente al 2,8% de la capacidad mundial. Las principales empresas en el sector son Bauxilum, Alcasa y Venalum, participadas mayoritariamente por la entidad pública Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Estas empresas han pasado a formar parte de La Sociedad Anónima Corporación Nacional del Aluminio, S.A., Corpoalum. Entre las tres desarrollan todos los procesos de obtención del aluminio: Bauxilum extrayendo el mineral de bauxita y Alcasa y Venalum realizando su transformación en aluminio primario. Pertenecen  a dicha Corporación también otras pequeñas empresas del sector.

La producción de aluminio de Venalum continuó descendiendo en 2018 reportando 60.200 toneladas métricas del metal, lo que representa 14% de su capacidad instalada. Con respecto a las celdas de reducción de aluminio, CVG Venalum cerró el año 2018 con 78 celdas conectadas de un total de 905. Entre las limitantes citadas por el ente están los “bajos niveles de inventarios de materias primas, insumos y repuestos, disponibilidad intermitente de maquinarias y equipos” Por su parte, Alcasa produjo durante el 2018, 4.500 toneladas de aluminio líquido, representa el 2,6% de la capacidad y sigue bastante lejos de su capacidad instalada de 170.000 toneladas de metal. La planta extrusora inaugurada hace poco con una inversión de 55 millones de dólares, estuvo parada durante todo el año 2018. Cabe destacar que la baja producción de las industrias de aluminio aunado a la reducción de la actividad, propuesta por el ejecutivo para colaborar así como un plan de ahorro energético luego de tres años de intensa sequía en el país, ha obligado a ajustar las cuotas de suministro del metal a las transnacionales reduciendo los envíos al exterior al mínimo.

  • Producción de Hierro

Las reservas probadas de hierro se sitúan en unos 14.000 Millones de TM de las que el 13% corresponden a mineral de hierro de alto tenor. El mineral extraído en Venezuela es considerado como uno de los de más alta calidad del mundo, siendo el tenor obtenido en Cerro Bolívar de un 62%.

La principal empresa siderúrgica nacional es Ferrominera del Orinoco, la cual, reportó una paupérrima producción de 3 millones de toneladas durante el 2018, lo que representa aproximadamente el 13,6% de su capacidad instalada (25 millones de toneladas). Desde 2005 la producción ha venido descendiendo.

  • Producción de oro

Venezuela produce poco oro debido a que carece de la capacidad para procesar el metal, sin embargo, posee enormes reservas, las terceras mayores del  mundo con unas 7 mil TM en reservas estimadas. Las principales regiones con reservas de oro se encuentran en el estado Bolívar y en las cercanías de la frontera con Brasil, y se han detectado depósitos en los estados Yaracuy y Trujillo.

La producción aurífera antes de la nacionalización en agosto 2011, era de 4,2 toneladas métricas (TM) anuales. Las empresas productoras que integran el clúster minero oro, diamante y coltán están enmarcados directamente con los planes del Motor Minero y el decreto Arco Minero del Orinoco del Gobierno Nacional de enero del 2016, que tiene como centro la actividad económica extractiva de esos minerales. El clúster está compuesto, por empresas propiedad del Estado, empresas mixtas y agrupaciones creadas por el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico (MPPDME) bajo la denominación de Brigadas y Alianzas Estratégicas, que se clasifican dentro de la minería, según el tonelaje tratado, tecnología usada para la extracción, beneficio mineral y magnitud de las inversiones. Actualmente las empresas de la Gran y Mediana Minería de oro no se encuentran productivas. La mina Colombia productora de oro de la estatal MINERVEN está paralizada por mala gestión de sus operaciones, en su lugar, se ocupa de ser receptora de las arenas auríferas proveniente de la pequeña minería organizada, en Alianzas Estratégicas para fundir y preparar los lingotes para el BCV.

La información oficial sobre la producción de oro no suele ser ventilada, sin embargo, destacan las 8,5 toneladas del 2017 y las 9,1 toneladas producidas hasta julio 2018 y luego entregadas al BCV por el MPPDME extraídas únicamente por el trabajo que desempeña la pequeña minería a través de las Brigadas y Alianzas Estratégicas con los mineros. Lo entregado al BCV hasta julio del 2018 representa tres veces menos de lo que Venezuela exportó a Turquía en el mismo período: 20,15 toneladas de oro con un valor de $779 millones, según el Instituto de Estadística de Turquía, reportado por Reuters. Otras fuentes confirman que las toneladas de oro que Venezuela exporta no necesariamente corresponden a lo que entrega al BCV. Importgenius certifica que sólo en el primer trimestre de 2018, exportó a Turquía 17,2 toneladas por $462.592.248.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó en marzo 2019 Minerven y a su presidente, Adrián Antonio Perdomo Mata, por operaciones de oro ilícitas.

INDUSTRIA MANUFACTURERA

Para el tercer semestre del 2018, según cifras de Banco central de Venezuela, el sector representaba un 8,5% del PIB, casi la mitad de 1998. Desde la llegada de Maduro al poder hasta el tercer trimestre de 2018, el sector manufactura presenta un desplome de un poco más de 76%. La manufactura privada, ha tenido una disminución más fuerte que el sector manufactura en general. Entre abril 2013 y diciembre 2018 (el BCV publicó data de la manufactura privada y del comercio al mayor y detal hasta enero de 2019), la manufactura privada cayó un 81,2%.

Fundamentalmente inciden en esta industria los siguientes factores: dramática escasez de materias primas e inputs intermedios nacionales, cortes de electricidad que se agravaron desde marzo 2019, escasez de agua y combustible, dificultades para acceder a Internet, efectos de la migración, caída de la competitividad por la sobrevaluación del bolívar, entre otros. Según Conindustria, lo que está operando en términos de capacidad de manufactura en Venezuela en este momento está cerca de 5%. Asimismo hay que resaltar desde 2004 el gobierno expropió alrededor del 30% del sector industrial. Afortunadamente, este proceso parece haberse ralentizado en los últimos años si bien las expropiaciones continúan siendo utilizadas como amenazas veladas contra el sector privado.

Sector de Automoción

La industria de automoción y sus componentes solía ser uno de los pilares de la economía no petrolera, pero su importancia en los últimos años ha venido disminuyendo: ha dejado de ser exportadora desde 2010 y las ventas totales han venido cayendo desde 2007. Hasta la fecha de publicación de este informe, la empresa privada no ha ensamblado el primer automóvil, sólo se conoce el ensamblaje de 1200 unidades de la planta Chery, que es una empresa mixta. En los últimos 10 años la producción de vehículos cayó 90%, según reportes extraoficiales que maneja la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa). Las empresas mixtas (SKD) ensamblaron 412 unidades en 2017; mientras que en 2018, 1106 (694 más), un aumento de 168,44 %; de acuerdo con cifras extraoficiales que maneja el gremio. El país cuenta con 104 empresas en el ramo automotriz, 34 son ensambladoras que se dividen en 20 mixtas y 14 privadas, mientras que de 100 empresas que pertenecían al sector autopartes solo quedan 70, una reducción que se generó en los últimos cuatro años, 30 de esas compañías cerraron o no están operativas, según estimaciones oficiales.

Organismos como el Instituto Nacional de Estadística (INE) o el Banco Central de Venezuela (BCV) dejaron de entregar informes anuales. La sociedad se nutre con lo que proporcionan organizaciones no gubernamentales o a través de la Asamblea Nacional desde 2015, cuando la oposición tomó el control.

Construcción

El peso relativo de la construcción en el PIB viene reduciéndose desde el 2012 hasta el actual 1,5%, según las últimas cifras difundidas por el BCV en mayo 2019. La actividad es ejercida mayoritariamente por el sector público que representa el 60% (la mayor participación corresponde al sector petrolero), sin embargo, las cifras apuntan a una paralización importante de las actividades públicas y privadas. Los números contrastan con los de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el Gobierno anuncio en mayo 2019 que en ocho años ha entregado más de 2 millones de viviendas, poniendo en tela de juicio las cifras del BCV que a su vez son avaladas por la Cámara Venezolana de la Construcción.

Un conjunto de variables resultan adversas a esta industria generadora de empleo tales como: ausencia de insumos fundamentales para la construcción como el acero; falta de financiamiento; limitado poder adquisitivo de los venezolanos, entre otros.

 

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Sector terciario

El sector terciario es el más dinámico de la economía venezolana: aportó en 2018, hasta mayo, el 57.1 del PIB. Entre los diferentes subsectores, los servicios de telefonía e internet han registrado un notable auge. Esto se debe a la liberalización del sector que ha permitido la entrada de distintas operadoras al mercado, logrando una situación de competencia que ha redundado en un mejor servicio y menores precios.  En este sector se incluye el turismo (del que se habla en detalle más adelante),  las telecomunicaciones, la banca y el comercio.

  • Telecomunicaciones:

De acuerdo a las últimas cifras III T 2018 presentadas por el BCV, el sector refleja una incidencia en el PIB de 13,8%. Así mismo, el informe cifras del sector I Trimestre 2018 de Conatel reporta que entre 2017 y 2018 se ha invertido un total de Bs. 846.397.037, lo que refleja un aumento de las inversiones del sector del 3.283%. También registra los ingresos del sector por Bs. 3.008.934.803.975 que evidencian un incremento de 1.887%

Este mismo informe de Conatel refleja una disminución de los suscriptores de telefonía fija local en un 19% en comparación con el mismo trimestre del 2017, con un total de 5.776.758 suscriptores en el país. Se estiman 18 de líneas de telefonía fija local por cada 100 hogares.

De igual manera, la telefonía móvil se ha contraído según información de Conatel para el I T de 2018 existían en el país unas 22 millones de líneas de telefonía móvil en uso mientras que a III T 2017 se contabilizaron 25,4 millones. La distribución del mercado corresponde en un 16% a Digitel, 40.2% a Telefónica y 43.8% a Movilnet. De acuerdo a Conatel, existen 80 suscriptores de telefonía móvil por cada 100 habitantes

En general, las expectativas para la industria de las telecomunicaciones, particularmente el sector de telefonía móvil, no son favorables. La falta de inversión en mantenimiento y actualización tecnológica repercute en un servicio deficiente en algunas zonas y regiones. No hay actualizaciones de los servicios y las coberturas están mermadas. Todo esto aunado a los ataques a radio bases, vandalismo y robo, entorpecen el préstamo de servicios vitales de comunicaciones. Desde 2016 las operadoras móviles Digitel y Movistar informaron  sobre la suspensión de las llamadas de larga distancia internacional y el roaming, igualmente han tenido problemas para incrementar las tarifas.  

Por último, hay que destacar que el servicio de suscripción de televisión por cable lleva tres años consecutivos en caída, específicamente 418.531 suscriptores menos entre el cuarto trimestre de 2015 y el primero de 2018, según estadísticas del I T 2018 publicadas por Conatel. En 2018 el número de suscriptores se redujo de 5.059.456 a 4.640.925. Del mismo modo, la penetración de este tipo de servicio bajó de 68,4 hogares por cada 100 a tan solo 60,4. Es decir, tres de cada cinco hogares no tienen servicio de televisión por suscripción.

En este sector destaca la presencia de Movistar del Grupo Telefónica  que opera servicios de telefonía móvil en Venezuela desde el año 2005, por medio de la compra de la operadora Telcel BellSouth, que en esos momentos contaba con unos 4,5 millones de clientes. Ese mismo año Telefónica comienza a operar con la marca MOVISTAR en el país. Movistar es la empresa con mayores suscriptores en Venezuela y además de telefonía celular, ofrece servicios de telefonía fija y televisión satelital.

En junio 2019, Nicolás Maduro oficializó la creación de una empresa holding estatal, la Corporación Socialista de las Telecomunicaciones y los Servicios Postales, para la gestión de las telecomunicaciones y servicios postales, la cual asumirá el control de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), Telecomunicaciones Movilnet, Telecom Venezuela y la empresa mixta de Telecomunicaciones Gran Caribe. 

·         Banca y seguros

El sector de instituciones financieras y seguros representa aproximadamente un 3,3% del PIB. Los resultados muestran una contracción del 73,6% entre los primeros nueve meses de 2013 e igual lapso de 2018, de acuerdo con las cifras presentadas por el Banco Central de Venezuela a mayo 2019.

El sistema financiero venezolano es fiel reflejo del efecto negativo de las distorsiones y los controles, como carteras de crédito dirigidas, controles de precios relativos (tasas de interés y de cambio), obligación de adquisición de papeles públicos por parte de la banca, manejo discrecional de la liquidez que erosionó su sostenibilidad. En la actualidad la hiperinflación ha minimizado el tamaño de la banca y el encaje legal al 100%, autorizado por el BCV en septiembre 2018, asfixia sin piedad a la banca.

Según la Superintendencia de Bancos y otras instituciones financieras SUDEBAN, para finales del año 2018, el número de instituciones bancarias en funcionamiento era de 31: 23 bancos universales, 1 banco comercial, 2 bancos con leyes especiales, 4 bancos microfinancieros y 1 Instituto Municipal de Crédito. La participación más representativa del Sistema Bancario se encuentra en los subsectores banca universal y comercial que agrupan el 97% de las instituciones bancarias legalmente autorizadas para funcionar en el territorio nacional. La cantidad de oficinas del Sistema Bancario, suman 3.883 distribuidas en toda la geografía nacional y emplean para su funcionamiento la cantidad de 56.656 personas.

La banca pública consolida su liderazgo en el sistema financiero nacional, ya que solamente los bancos de Venezuela, Bicentenario y del Tesoro acumularon, al cierre de abril 2019, una participación de mercado de 56,3% en captaciones del público, un aumento de 22 puntos porcentuales en comparación con su cuota de abril de 2018. El dominio del sector público en la banca se fundamenta esencialmente en el Banco de Venezuela, cuya participación de mercado pasó de 26,9% en abril de 2018 a 43,3% en el mismo mes de 2019. A abril 2019, el BBVA Provincial es el banco privado con mayores captaciones, con una cuota de 9,8%, seguido muy de cerca por Banesco con 9,7%. 

En términos generales, las captaciones del público ascendieron a 12.197.216.961.338 bolívares al cierre de mayo 2019, cifra que representa una variación de 86.983,77 % con respecto a abril de 2018, que fue de Bs. 14.006.302.942. La cartera de créditos alcanzó un total de 2.155.597.430.968 M Bs en mayo 2019 frente a 6.792.517.125 M Bs. un 31.634,88% más que en el mismo periodo 2018. El resultado neto se ubicó en 286.432.058.143 M Bs. 

A mayo de 2019 los ingresos financieros alcanzaron la cifra de 438.098.617.568 M Bs. y los gastos de transformación 466.586.563.203 MBs. Los bancos con mayor margen financiero bruto fueron; Banesco, Venezuela , BOD,  Provincial y Mercantil. 

En los primeros seis meses de 2019, la liquidez se incrementó en 742,04%, una velocidad que equivale a casi la mitad del crecimiento registrado en el primer semestre de 2018, que fue de 1.301,59%, lo que da una idea de la magnitud de la reducción del gasto público y del efecto multiplicador del crédito en lo corrido del año. El aumento anualizado fue de 43.249,7% en este primer semestre de 2019, en comparación con igual periodo del año anterior. 

La Superintendencia de Seguros es la institución que ejerce las funciones de regulación, supervisión, fiscalización y control sobre el sector asegurador. Al cierre del ejercicio económico del año 2017, último informe disponible publicado por Sudeaseg, de las cuarenta y seis (46) empresas de seguros operativas que suministraron información en el mercado asegurador venezolano, cuarenta y cuatro (44) arrojaron utilidad por 2.588.508.06 de Bs. Soberanos. y dos (2) presentaron pérdidas por 29.071.31 de Bs. Soberanos, originando un resultado positivo global de 100.449.51 de Bs Soberanos.

El Activo Total de las compañías de seguro venezolanas se ubicó al mes de junio 2017 en 2.591.868 M Bs, un incremento del 330% con respecto al mismo período de 2016.

La producción de Primas Netas Cobradas durante el año 2017, se ubicó en 38.303.814 Bolívares Soberanos, lo cual representa un incremento en valores nominales de 339 % con respecto al año anterior de acuerdo con el último informe 2017 del mercado asegurador publicado por Sudeaseg. Dentro de las empresas líderes en este segmento encontramos a: Seguros Caracas (17%), Seguros Universitas (12%), Seguros Mercantil (8%), Seguros Horizonte (8%), Seguros Pirámide (7%), Seguros La Previsora (5%), Seguros Mapfre (5%). Diez empresas líderes concentran el 72% del mercado.  

  • Comercio

Otro epígrafe que está mostrando un comportamiento negativo es el de la actividad comercial que al cierre del 2018 registró una contracción del -79% y al II T 2019 ya se acerca al 50%. Entre los factores que explican estos resultados se encuentran: la disminución del poder adquisitivo provocada por la hiperinflación; ausencia de crédito, escasez de efectivo, racionamiento eléctrico, de agua e ineficiente conexión a internet. La situación del sector es la peor de la historia reciente. Desde 2013 se registra caída continua.

En abril 2016 se crearon los Comandos Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP),  que son bolsas de alimentos con productos subsidiados creados para enfrentar el desabastecimiento de alimentos con productos importados, bajo la coordinación del Estado por medio de la Misión Abastecimiento Soberano; además se estableció que los CLAP conjuntamente con las cadenas públicas de comercialización, están encargados de la distribución de alimentos en un 70%, del 30% restante se encargan de la distribución las cadenas privadas. Debido a la falta de recursos suficientes para adquirir las cajas CLAP, la importación se redujo 50% de acuerdo con cifras extraoficiales.  Estas bolsas CLAP sólo se veden a las personas que estén registradas ante los comités locales.

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