Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

En 1986 la economía vietnamita emprendió un profundo programa de reformas conocido como Doi Moi, que fue el germen de un sustancial y progresivo cambio en la estructura económica de Vietnam. Dichas reformas afectaron a la liberalización de la agricultura, la iniciativa privada doméstica y la inversión extranjera. Estos factores, unidos al esfuerzo de liberalización comercial y a la reestructuración de su deuda externa, facilitaron el proceso de inserción internacional de Vietnam en los planos económico y político que culminó con la entrada en la Organización Mundial del Comercio en enero de 2007.

Desde entonces, la economía ha crecido a unos niveles de entorno al 5-7% anualmente.

En la actualidad, la economía vietnamita se apoya en su potente sector manufacturero, muy enfocado a la exportación y de capital extranjero, y en el turismo, como principales fuentes de crecimiento. La inversión extranjera ha sido clave en el despeje económico, y ha generado la construcción de industrias electrónicas, química, textil, de mobiliario, etc. muy integradas en la cadena de producción mundial. 

La elección de Vietnam como destino de la inversión extranjera se debe a los bajos costes de la mano de obra local (en comparación con la china, por ejemplo), su cercanía a mercados clientes como Japón o Corea, y las ventajas de las que disfruta el país tras la firma de acuerdos arancelarios con China, Japón, Corea, y ASEAN.

La demanda interna se concentra en el sector de la construcción debido al boom inmobiliario y a los procesos de urbanización acelerada, y a las nuevas necesidades de los vietnamitas, como pueden ser los servicios sanitarios, educativos, y los nuevos hábitos de consumo.

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Precios (minoristas y mayoristas)

Una economía de mercado es un sistema económico en el que las decisiones económicas y la fijación de precios de bienes y servicios se guían exclusivamente por las interacciones globales de los ciudadanos y las empresas de un país, a través del libre juego de la oferta y la demanda, y donde hay poca intervención del gobierno o de la planificación central. Esto es lo contrario de una economía de planificación centralizada, en la que las decisiones del gobierno conducen la mayoría de los aspectos de la actividad económica de un país.

Si bien Vietnam ha realizado importantes avances desde que iniciara su apertura económica internacional en 1986 a través de su política conocida como Doi Moi, con su entrada en ASEAM (1995) y la OMC (2007) como hitos de especial relevancia histórica, lo cierto es que ninguno de sus dos grandes socios comerciales, los EE.UU. y la UE, la han reconocido el estatus de economía de mercado. En la práctica este hecho viene a significar que en los procedimientos antidumping de la OMC iniciados contra empresas vietnamitas no se aceptarán en la investigación los precios y costes declarados, que no se consideran ni razonables ni señales ciertas de coste de oportunidad, sino que se utilizarán como referencia los de un país tercero socioeconómicamente próximo que sí tenga reconocido el status de economía de mercado.

Bajo el Doi Moi Vietnam ha permitido el desarrollo y crecimiento de la empresa privada y la asignación competitiva de mercado en la mayoría de los bienes y servicios producidos. Igualmente, Vietnam adoptó a mediados de los años 2000 y como parte de su proceso de normalización institucional y legal con la comunidad internacional una Ley de defensa de la competencia. Esta Ley impone una serie de limitaciones a las prácticas de los operadores en el mercado (conductas restrictivas, prácticas de competencia desleal, procesos de concentraciones empresariales) y crea dos instituciones de referencia: el Departamento de Administración de Competencia (VCDA) en el Ministerio de Industria y Comercio con funciones investigadoras e instructoras, y el Consejo de Competencia (VCC) designado por el Primer Ministro bajo propuesta del Ministro de Industria y Comercio y con competencias para resolver expedientes y convocar hearings. También existe en Consejo Anti-Dumping que administra las medias anti-dumping, antisubvención y de autoprotección. Actualmente, esta ley sigue vigente. No obstante en junio de 2018 se aprobó una nueva ley de competencia con el objetivo de mejorar y esclarecer las normas del mercado. Esta vez, la ley afecta tanto a empresas vietnamitas como a empresas extranjeras o individuos que puedan afectar al desarrollo competitivo justo en el mercado doméstico. Adicionalmente, esta nueva ley que entrará en vigor en Julio de 2019, aunará el VCDA y el VCC en un organismo único, el Comité Nacional de Competencia.

En relación a la estabilidad de los precios, tras las crisis inflacionistas de 2008 y 2011, el Ministerio de Finanzas vietnamita estableció un sistema de registro obligatorio y normas de estabilización para determinados bienes y servicios y para las empresas a partir de una cierta importancia. Cemento, acero, leche, azúcar, arroz, medicamentos varios, pesticidas y piensos, servicios de logística son algunos de los bienes y servicios que deben registrarse por las empresas cuando estas tengan una red de distribución de dos provincias o más, o vendan en una gran ciudad, o gocen de una posición dominante en cierto mercado. El gran marco legal que regula en general el sistema de precios en Vietnam es la Ley 11/2012/QH13. Dentro del apartado de Registro establece la lista de bienes sujetos a estabilización (los mismos que a registro) y los bienes cuyo precio es marcado por el estado (billetes de avión, bienes y servicios de monopolios estatales, electricidad, viviendas sociales, etc…). Gracias a esta regulación ha permanecido estable en los últimos tres años con valores entre el 2,7% y el 3,8%.

De acuerdo con el Índice de Precios de Consumo, los precios han crecido de media un 3,54% durante 2018, algo menos que el valor objetivo establecido por la Asamblea Nacional.

 

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Infraestructuras Energía

El sector energético en Vietnam está mayoritariamente en manos del gobierno a través de la empresa Electricity of Vietnam que, además de contar con un 61,4% de la cuota de mercado, tiene el monopolio de la transmisión y distribución de electricidad. No obstante existen empresas independientes dedicadas a la producción de energía.

La energía hidroeléctrica es la fuente principal de generación eléctrica (37,6 % del total) seguida por la procedente de la combustión de carbón (34,3%) y gas (17,8%).La producción se distribuye de la siguiente forma: en el norte del país la generación de electricidad proviene por parte de las hidroeléctricas y plantas de combustión de carbón; en la zona central predominan las centrales hidroeléctricas; y, en el sur, destacan las hidroeléctricas y las plantas de combustión de gas.

Se trata de uno de los sectores de mayor crecimiento en el país. Según las estimaciones del gobierno, la demanda crecerá a un ritmo de entre el 10% y el 12% interanual en los próximos dos años. Este incremento se atribuye al fuerte desarrollo industrial y a un mayor uso doméstico derivado del aumento de la clase media impulsado por el crecimiento económico general.

El 21 de julio de 2011, el Primer Ministro de Vietnam aprobó el plan nacional de desarrollo de energía para el período 2011-2020, con visión hasta 2030 (llamado "Plan Maestro de Energía VII"), que hace especial hincapié en la seguridad y eficiencia energética, el desarrollo de energías renovables y la liberalización del mercado eléctrico. El Estado dará su máxima prioridad al desarrollo de fuentes de energía a partir de energías renovables como la energía hidroeléctrica, eólica, solar y de biomasa en la próxima década, con especial atención en proyectos hidroeléctricos con múltiples funciones. Este plan, revisado en 2017, invertirá hasta 2020 40.000 millones de dólares en el desarrollo y explotación de fuentes de energía y la ampliación de la red eléctrica.

Infraestructuras Telecomunicaciones

A pesar de la presencia mayoritaria de las empresas estatales (algunas militares) el desarrollo del sector en los últimos años ha sido exponencial, alcanzando los 6.900 millones de dólares de beneficio en 2018. La industria de las telecomunicaciones, supervisada por el Ministerio de Información y Comunicaciones, ha crecido a tasas superiores al 10% anual durante los últimos años y ha logrado enormes avances en materia de telefonía móvil e internet de banda ancha.

Infraestructuras Transporte

La ineficiencia de las infraestructuras de transporte en Vietnam supone uno de los mayores retos a afrontar para el crecimiento sostenido de la economía del país. Una red pobre y poco planificada une los principales núcleos urbanos con los puertos y las zonas industriales. Los obstáculos orográficos, hidrológicos y la propia configuración geográfica, con dos centros de gravedad social y económica (Hanoi en el norte, Ciudad de Ho Chi Minh en el sur) alejados por más de 1100Km, implican serias dificultades en la planificación técnica de las infraestructuras y en la cobertura que ofrecen los medios de transporte. La congestión de las autopistas y la lentitud del sistema ferroviario convierten a las operaciones logísticas en una de las partidas más altas para las empresas alcanzando el alrededor del 20% del PIB del país.

Financiación Infraestructuras

Vietnam tiene una necesidad de capital anual para proyectos de infraestructuras (especialmente en transporte y energía) estimada en 25.000 millones de dólares, esta cantidad excede la capacidad de financiación de Vietnam según un estudio realizado por el Banco Mundial (BM) actualizado en 2018. La cantidad disponible sumando la financiación privada y la pública (a través de todos los canales de financiación de los que dispone: presupuestos generales, empresas estatales, emisión de bonos, más la AOD y préstamos concesionales)  es de 16.000 millones de dólares, lo que supone un diferencial anual de 9.000 millones de dólares.

Todos los canales tradicionales de financiación con los que ha contado Vietnam en los últimos años tienen importantes limitaciones para seguir creciendo.

Las posibilidades presupuestarias de Vietnam están cada vez más comprometidas porque hay una serie de ingresos cuya evolución es a la baja y resulta difícil encontrar recursos alternativos. Se estima que en esta década los ingresos derivados del petróleo caigan en más de 4 puntos porcentuales de PIB al haberse alcanzado la madurez de las plataformas offshore. Igualmente los aranceles a la importación sufren con la plena implantación de los acuerdos OMC y el ALC-ASEAN (a corto plazo vendrá el desarme tras los ALC con Corea del Sur y la Unión Euroasiática y previsiblemente en unos años el derivado del ALC con la UE y el TPP). Por último, el impuesto de sociedades está alineando sus tipos impositivos con los países vecinos.

En relación con la Deuda Pública, esta está progresivamente acercándose a los límites del 65% del PIB que la Asamblea Nacional ha impuesto al Gobierno. La estimación para 2017 es del 58,2% del PIB. Por otro lado, aunque no es un dato público, el nivel de endeudamiento de las empresas públicas (State Owned Enterprises), que no se consolida en la cifra anterior, también es muy elevado, en torno al 50% del PIB.

Anteriormente, Vietnam era uno de los principales países beneficiarios la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y de los préstamos concesionales. No obstante, en 2010, gracias en parte a la cantidad de ayudas provenientes de AOD, Vietnam fue catalogado como “País de renta media-baja” y dejó de ser elegible para la concesión de créditos concesionales. Adicionalmente desde, julio de 2017 el Banco Mundial –anteriormente acreedor del 30% de los créditos favorables del país-dejó de ofrecer AOD a favor de Vietnam seguido por el Banco Asiático de Desarrollo en 2019. Esto sumado al establecimiento por parte del gobierno de un endeudamiento máximo del 65% del PIB ha provocado retrasos en el pago de los créditos anteriormente concedidos provocando, a su vez, el retraso en la ejecución de varios proyectos AOD como la línea de Metro de Ho Chi Minh o el Proyecto de Mejora de la Capacidad de Seguridad Marítima.

Por otra parte, El capital privado extranjero ha tenido hasta la fecha muchas reservas a la hora de acometer este tipo de proyectos de infraestructuras, debido a la legislación confusa, la falta de transparencia y estandarización de los contratos de concesión, las insuficientes garantías de repatriación de beneficios en divisas y el escaso atractivo de la cartera de proyectos inicialmente planteados por el Gobierno.

 

 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

Vietnam tiene una población total estimada en 94,67 millones de personas, de las cuales tan sólo el 35,7% viven en zonas urbanas (GSO, 2019).
 
Vietnam disponía en el año 2018 de una población activa de 58,04 millones de personas, de las cuales 56,83 millones estaban empleados. El desempleo, por tanto, alcanzó a 1,21 millones de personas (un 2,09 por ciento de la población activa).
 
La evolución del número de población activa se mostró bastante estable en el último año, incrementándose en 556.200 personas, un ritmo similar al de los ejercicios anteriores. La mayor parte de la fuerza laboral tiene entre 35 y 54 años, concentrando el 50,27% de los trabajadores (27, 4 millones de personas). Por su parte, las personas trabajadoras de entre 24 y 35 años alcanzan el 23,82% de la población activa, aquellas de entre 15 y 24 años el 13,75% y aquellas de más de 55 años el 12,16%.
 
En cuanto a la calificación del mercado laboral vietnamita, si bien el grado de alfabetización es muy elevado (94,7 por ciento) no ocurre lo mismo con la formación de la población activa. El 61,92% de los trabajadores son “obreros no cualificados”, el 14,41% no tienen ningún grado ni certificado y tan sólo el 9,48% ostenta un título de educación superior o universitaria. 
 
La mayor parte de la población activa se emplea en el sector no estatal (85,1 por ciento) El resto lo hace en el aún relevante sector estatal (9,8 por ciento) y en el emergente sector IDE (5 por ciento). Por sectores de actividad los principales empleadores del país asiático son: Agricultura, Silvicultura y Pesca (38,1 por ciento), los servicios (35,3 por ciento) y , por último, la industria y la construcción (26,6 por ciento).

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PIB per capita y distribución de la renta

La Renta per cápita en 2018 fue de 2.343 USD corrientes, elevándose a los 6.171 USD corrientes ese año en paridad de poder de compra (datos del Banco Mundial). La media del PIB per capita, no obstante, se incrementa considerablemente en las principales ciudades (Hanoi y especialmente Ho Chi Minh City).

El índice de Gini de 2016 (último disponible en el Banco Mundial) fue de 35,3 cifra que sitúa a Vietnam en una posición intermedia de la tabla de los 160 países para los que se dispone del dato Gini.

La proporción de personas que viven por debajo de la línea oficial de pobreza (2$/día) ha venido disminuyendo considerablemente. La tasa de pobreza, según datos del Gobierno, decreció un 1,1 puntos porcentuales con respecto al año anterior, alcanzado al 6,8% de la población en 2018.

Cabe destacar que, gracias a las acciones del gobierno quién asistió con más de 7.400 toneladas de cereales y una inversión superior 1.600 millones de dongs para aquellos en riesgo de penuria alimentaria, la escasez alimentaria cayó un 42,1% alcanzando aproximadamente a 100.000 hogares en todo el país. En todo caso, la tasa de pobreza de las minorías étnicas duplica y en ocasiones triplica la media nacional.

 

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Sector primario

La agricultura, la silvicultura y la pesca representaron el 14,57% del PIB de Vietnam en 2018 (un 15,34% el año anterior y el 38,7% en 1990, lo que da idea de la acelerada transformación de la economía asiática). Frente a la tasa de crecimiento de 7,08 % del conjunto de la economía en 2018, la agricultura, la silvicultura y la pesca crecieron un 3,76%, incrementando su tasa de avance frente al año previo (2,9% en 2017) y contribuyendo con 0,58 puntos porcentuales al crecimiento general.  

Los principales subsectores de la producción primaria del país se concentran en arroz, café, caucho, té, pimienta, soja, nueces de la India, caña de azúcar, cacahuetes, plátanos; aves de corral; pescados y mariscos. El sector emplea a más del 50% de la población ocupada en el país y tiene una importancia aún significativa en las exportaciones de Vietnam (sobre todo el arroz, el café, los anacardos, el pescado y el marisco)

El cultivo del arroz es el más significativo. La producción de arroz de 2018 se estima en 41,56 millones de toneladas, una reducción de 1,28 millones de toneladas con respecto al año anterior. Pese al incremento de la productividad, la producción de arroz se ha visto reducida debido a una reducción del área de cultivo de 15.000 hectáreas.

En relación con la producción ganadera, puede destacarse un crecimiento generalizado. Según las estadísticas de la oficina general de estadista de Vietnam (GSO) en 2018, se produjeron en el país 92000 toneladas de carne de búfalo -4,7% más que el año anterior-, 334.500 toneladas de carne bovina – 4% más que el año anterior-, 3,8 millones de toneladas de carne porcina-2,2% de crecimiento respecto a 2017- y 1,1 millones de toneladas de carne de aves de corral- incrementando un 6,4%los datos de 2017. El crecimiento también se percibe en la producción de leche de vaca con un 6,2% de incremento y en la producción de huevos que se ha incrementado un 9,2%.

En silvicultura destacan las siguientes cifras en 2018: 238.600 ha de área de bosques plantados y la producción de madera alcanzó 12,8 millones m3, con un significativo aumento del 9,6% comparado con 2017.

En relación con la producción pesquera, la estimación para 2018 alcanza las 7.756.500 toneladas, creciendo más de un 6,1% en el último año. La mayor parte de la producción es pescado (2.902.500 toneladas) y la producción de gambas ha sido de 804.300 toneladas. La producción acuícola estimada durante el año alcanzó las 4.153.800 toneladas -creció un 6,7% en comparación con el año anterior. En relación con las capturas, estas incrementaron en un 5.3% respecto al año anterior alcanzando las 3.602.700 toneladas.

 

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Sector secundario

La industria y la construcción representaron el 35,25% del PIB de Vietnam en 2018 (por un 33,34% el año anterior y un 22,7% en 1990). Frente a la tasa de crecimiento del 7,08 % del conjunto de la economía en 2018, la industria y la construcción crecieron un 8,79%. El sector manufacturero continuó siendo el motor más potente del crecimiento alcanzando el 12,3% de crecimiento e impulsando el crecimiento general de la industria con 9,5 puntos porcentuales. El Índice de Producción Industrial en 2018 estimó un crecimiento anual del 10,2%, un punto porcentual inferior al del año previo.

Las principales producciones industriales de Vietnam se centran en la industria de procesado de alimentos, la confección, el calzado, la maquinaria, el cemento, el acero, los fertilizantes químicos, el vidrio, los neumáticos, teléfonos móviles y smartphones. Desde el punto de vista de la exportación el textil, el calzado y recientemente los teléfonos móviles y smartphones son sectores con una importancia diferencial. Por otro lado la minería, el carbón, el gas y el petróleo son producciones muy relevantes que merecen un mayor desarrollo en este epígrafe.

Vietnam ocupa el tercer lugar en la región Asia-Pacífico, con un volumen de 4.400 millones de barriles de crudo, en términos de reservas probadas de petróleo, sólo por detrás de China e India. Sin embargo, la explotación extensiva de los recursos ha acelerado la tendencia de agotamiento. Adicionalmente, el crecimiento de las reversas, que se prevé lento en los próximos 5 años, provocará una reducción de la producción del 10% (más de 2 millones de toneladas al año) de acuerdo con las estimaciones.

En relación con el gas natural, el país dispone de699.400 millones de metros cúbicos de gas natural. Las producciones más recientes se sitúan en los 9-10 millones de metros cúbicos. Vietnam dispone de 9 yacimientos off-shore de petróleo y gas situados en su mayoría en el sur del país. La actividad de extracción la realizan consorcios de la empresa pública PetroVietnam junto con diversas empresas de capital extranjero.

En el sector minero, también destaca la producción de antracita en el norte del país, así como las reservas de hierro, bauxita, cobre, oro y titanio. Las reservas probadas de carbón se estiman en 6.000 millones de toneladas y su producción anual se eleva a los 50-60 millones de toneladas, siendo la empresa pública Vinacomín la única que dispone de licencia de explotación del mineral.

En cuanto al mercado eléctrico, la capacidad de generación de electricidad alcanzó en 2017 los 42,13GW. Del total de la capacidad de generación, la mayor parte se generó por centrales pertenecientes directa o indirectamente a EVN (el único comprador de la red), y por las empresas públicas PetroVietnam y Vinacomin.         Tan sólo el 16% de la producción correspondió a Productores Energéticos Independientes (IPPs) y productores extranjeros a través de BOT (Built Operate Transfer: proyectos energéticos en los que los inversores extranjeros tiene una participación).

 

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Sector terciario

Los servicios representaron el 41,17% del PIB de Vietnam en 2018 (41,32% el año anterior).  Frente a la tasa de crecimiento de 7,08% del conjunto de la economía en 2018, los servicios crecieron un 7,03% ese año, contribuyendo significativamente a la tasa de crecimiento general con 2,24 puntos porcentuales. Algunos sub-sectores del sector servicios tuvieron en 2018 un comportamiento especialmente significativo: la venta al por mayor y al por menor alcanzaron un incremento del 8,51%, las finanzas, la banca y los seguros aumentaron un 8,21%, los servicios de alojamiento y catering crecieron un 6,78%, transporte y almacenamiento un 7,85% y el negocio inmobiliario experimentó un crecimiento del 4,33%.

En general aunque el sector servicios evoluciona positivamente, la falta de una decidida apertura del mercado a los operadores extranjeros en determinados subsectores (distribución, banca, seguros, transporte...) está suponiendo a pesar de la liberalización comprometida con la entrada efectiva en la OMC (2007) una rémora al dinamismo, modernización y acumulación de capital y de know how del sector servicios. Igualmente la presencia de empresas de capital público, aunque se ha reducido gracias a la política de privatización de los últimos años, todavía es relevante.

La red de telecomunicaciones ha conocido en los últimos años un crecimiento espectacular, gracias a la integración de las tecnologías más avanzadas y el aumento de la capacidad instalada. Están presentes muchas empresas extranjeras en régimen de explotación conjunta con Vietnam Telecom, tanto en telefonía fija como en telefonía móvil.

Los sectores bancario y asegurador han estado sometidos a un férreo control por parte del Banco Central de Vietnam y el Ministerio de Finanzas, sin embargo, desde final de los años 90 estas instituciones han contribuido a la liberalización de esos mercados. Los bancos extranjeros han aumentado su presencia en Vietnam (actualmente existen 47 oficinas de representación de bancos extranjeros, 49 sucursales de bancos extranjeros y nueve bancos de capital 100% extranjero).  El mercado de seguros, impulsado por las mayores rentas disponibles, un marco legal más estable y la incidencia de la IED, ha visto los ingresos por primas duplicarse durante los últimos años. Adicionalmente, en noviembre de 2018 entró en vigor el decreto 151 que simplifica los requerimientos de operación y acceso al mercado a empresas extranjeras incrementando su crecimiento. Ambos sectores ofrecen grandes posibilidades a las entidades extranjeras, aunque su margen de operaciones sigue estando limitado por la regulación vietnamita.

El turismo y la hostelería son dos actividades en constante crecimiento y que ofrecen unas perspectivas de desarrollo muy favorables, con incrementos del sector en términos del PIB en torno al 10% de media durante el último lustro. Durante el año 2018 aproximadamente 15,5 millones de extranjeros visitaron Vietnam, lo que supone un aumento del 19,9% en relación con el año anterior. Los principales mercados clientes son los vecinos asiáticos que sumaron más de 12 millones de visitantes seguidos por Europa con más de 2 millones, América (903.800) y Australia (437.800). Una de las claves del aumento en el número de visitantes es la aparición de varias líneas aéreas regionales de bajo coste que han comenzado a volar a Vietnam desde Australia, Tailandia, Malasia, Hong Kong y Singapur. La aerolínea estatal, Vietnam Airlines, está también expandiendo su capacidad e incluye cada vez más destinos. Por otro lado, la primera línea privada vietnamita, Indochina Airlines comenzó a operar a finales de 2008 y Jetstar Pacific, VietJetAir y Mekong Aviation también comenzaron recientemente su actividad en el país.

El sector, sin embargo, adolece de una necesidad urgente de mejorar las infraestructuras de transporte terrestre. Las líneas ferroviarias y terrestres son inadecuadas para recorridos turísticos por el país más allá del denominado “turismo de aventura”. El tren desde Hanoi a Ho Chi Minh City emplea 36 horas para recorrer los 1.725 kilómetros que separan ambas ciudades. El viaje en autobús entre Ho Chi Minh y Mui Ne, que es un destino de playa, tarda entre 5 y 6 horas recorrer los 200 Km. que separan dichas localidades.

 

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Privatizaciones

Casi 30 años después de la apertura económica iniciada por Vietnam en 1986, conocida como Doi Moi, las empresas públicas siguen siendo una parte muy importante del sistema de capitalismo de estado que impera en el país, en 2011 suponían un tercio del PIB.

Desde el comienzo del proceso de salida al mercado privado de paquetes de acciones de estas empresas públicas, conocido como equitization, que empezó a comienzos de la década de los 90, el número de empresas parcialmente privatizadas no paro de aumentar hasta alcanzar un máximo de 856 compañías al año en 2004. Desde entonces este impulso de reforma se ha debilitado hasta llegar a un punto muerto en 2012 donde tan solo 13 empresas públicas salieron al mercado y 2013 donde lo hicieron 43.

Esta tendencia se ha visto agravada por la creación de nuevas SOEs. En 2009 se crearon 128 nuevas empresas públicas, patrón que se ha mantenido durante 2010 y 2011. Así a finales de 2012 Vietnam contaba con unas 1.310 SOEs bajo el control de 100 organismos estatales diferentes.

Que el proceso se haya ralentizado está directamente relacionado con estos factores:

-Muchas SOE son monopolios estatales centrados en el mercado interno y sin capacidad para competir en los mercados internacionales

-La reticencia de los directivos de estas compañías a perder sus feudos de poder ralentiza el proceso de salida al mercado de los paquetes de acciones

-Existe un total falta de supervisión y regulación de la SOEs, por lo que en los últimos años, tomando ventaja de la, expandieron sus operaciones más allá de su negocio principal en una deficiente política de inversiones

-La equitizacion raramente supera el 49% del capital social, lo que no permite a la empresa compradora ejercer el control de la compañía

Por ello el Primer Ministro Nguyen Tan Dung ha tenido que forzar a muchas compañías a realizar desinversiones no estratégicas y ha reforzado el mensaje oficial del Gobierno subrayando que el plan de privatizaciones seguirá adelante para las 432 empresas públicas cuya equitizacion ha sido aprobada, un proceso que no quieren retrasar más allá de 2015 y que facilitarán permitiendo que las empresas estatales puedan vender a precios inferiores al valor en libros. Entre otras compañías están Vietnam Airlines, Vietnam Automobile Industry Corporation, Vietnam National Textile and Garment Group (Vinatex), Viglacera Corporation (líder en materiales de construcción), y Waterway Transportation Corporation.

El capital total de negocios no estratégicos que va a ser equitizado se estima en 22 trillones de VND (algo más de 1.000 millones de USD)  Hasta mayo de 2014, más de 4,2 billones de VND ya han sido desinvertidos. Los 17 restantes trillones de VND restantes representan el 2 % del capital registrado de las  empresas estatales

Por ahora el capital extranjero máximo en empresas semipúblicas es el 49%; el 35% para empresas manufactureras de  tabaco, arroz, o café; el 25% para el sector de la aviación, minería y telecomunicaciones; y el 0% para defensa y electricidad. Aunque las autoridades están considerando aumentar el límite de adquisición de acciones para empresas extranjeras del actual 49% al 60% en sectores no financieros, y del 30% hasta el 49% en bancos.

La privatización de empresas públicas cuenta con el apoyo ciudadano y de organismos internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, que reclaman al país acelerar el proceso para reducir riesgos a nivel macroeconómico, incrementar la productividad, y avanzar en las reformas estructurales que apoyen el crecimiento a largo plazo.

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