Estructura de la oferta

Resumen de la estructura de la oferta

Sudáfrica es un país de renta media y su economía, si bien no es la mayor del continente africano, sí es la más desarrollada e industrializada. Esta economía muestra a nivel agregado la estructura típica de un país desarrollado, con un dominio claro del sector servicios (68% del valor añadido bruto total) y una importancia mínima para la agricultura y la pesca (3%). La industria y la construcción suponen el 21%. En la economía sudafricana destacan dos sectores por su tamaño, desarrollo y grado de internacionalización: la minería y los servicios financieros.

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Precios (minoristas y mayoristas)

La inflación en Sudáfrica suele situarse entre el 4% y el 6% anual, que es el objetivo marcado por la autoridad monetaria, gracias a una política monetaria ortodoxa y a la independencia del Banco Central de Sudáfrica. Pese a este control de la inflación, hay una gran inercia en el aumento de precios, que aísla esta tasa del ciclo económico, impactando en la evolución del tipo de cambio. El histórico desplome del precio del petróleo en el mes de abril de 2020 y la pandemia global han generado las cifras más bajas de los últimos años. El IPC de julio de 2020 se sitúa en un 3,2%.

Sudáfrica es un país industrializado y abierto, es posible importar cualquier mercancía: se pueden encontrar todo tipo de productos a un precio acompasado al nivel de desarrollo del país. Ahora bien, numerosos sectores clave de la economía sudafricana están dominados por un número reducido de empresas, públicas y/o privadas, configurando situaciones de monopolio u oligopolio que afectan a la libre competencia y, en última instancia, a la competitividad de la economía sudafricana.

La empresa pública TRANSNET mantiene un monopolio casi absoluto sobre el transporte de mercancías por ferrocarril, los servicios portuarios y los gaseoductos y oleoductos, con el resultado de niveles de inversión inadecuados, servicios ineficientes y tarifas elevadas.

Otra empresa pública que también ostenta un cuasi monopolio en la generación, transmisión y distribución de electricidad es ESKOM. En este caso, las tarifas se mantuvieron en niveles muy bajos durante años, aunque la necesidad de financiar la renovación de las infraestructuras ha incrementado los precios de forma considerable. Como consecuencia, Sudáfrica ha pasado a ser un país de electricidad costosa, impactando en las industrias de consumo energético intensivo como la siderurgia.

El sector bancario vive una situación similar, dominado por cuatro entidades. Las tarifas y las comisiones impuestas para todo tipo de operaciones son elevadas, aunque se tengan en cuenta los riesgos inherentes a este tipo de países. Desde el Ministerio de Finanzas y el Banco Central se ha pedido en repetidas ocasiones al sector un comportamiento más competitivo; en 2017 hubo una investigación de la autoridad de defensa de la competencia por manipulación y colusión en contratos de swaps de divisas.

La distribución comercial también está dominada por cuatro grandes grupos. Destaca la situación en el sector de alimentación, donde se estima que controlan más del 80% de las ventas.

 

Así mismo, los distintos subsectores que existen en la fabricación de bienes industriales están dominados por un número reducido de empresas lo que origina, con frecuencia, casos de colusión y reparto del mercado. Reflejo de lo anterior son los numerosos casos investigados y multas impuestas por el Tribunal de Defensa de la Competencia sudafricano.

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Infraestructuras económicas (transporte, telecomunicaciones y energía)

Sudáfrica cuenta con una red de infraestructuras de transporte, telecomunicaciones y energía más moderna que la de los países de su alrededor y es comparable en varios aspectos a la de los países desarrollados.

Carreteras. Sudáfrica cuenta con una red de carreteras muy desarrollada y en buen estado de 366.872 kilómetros, de los que aproximadamente el 18% están asfaltados. El Gobierno es el responsable de las carreteras nacionales, siendo la sociedad independiente SANRAL (South African National Roads Agency Limited) la encargada de la construcción y el mantenimiento de las carreteras del país. La red de carreteras de peaje actual es de 3.120 km, de los cuales 1.832 están gestionados por SANRAL y el resto, por compañías privadas. La compañía española DRAGADOS SA, a través de la concesión Bakwena Platinum Corridor Concessionaire, opera la autopista N1/N4.

Ferrocarriles. La red ferroviaria en Sudáfrica es, en su mayoría, de vía estrecha y tiene una longitud de 33.400 km, de los cuales 16.946 están electrificados. El transporte de viajeros es muy escaso y corresponde a la agencia pública PRASA (Passenger Rail Authority of South Africa); tan solo los servicios de cercanías en las áreas metropolitanas de Pretoria-Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Durban tienen alguna relevancia, aunque están limitados por la antigüedad del equipamiento y la inseguridad. La infraestructura más moderna es el Gautrain, una red de tren rápido de 80 kilómetros que conecta Johannesburgo, Pretoria y el aeropuerto O.R. Tambo. Se trata de un proyecto conjunto entre el gobierno provincial de Gauteng y BOMBELA, consorcio privado con empresas de origen canadiense-francés.

Por el contrario, la red sudafricana juega un papel importante en el transporte de mercancías y es gestionado por la empresa TRANSNET FREIGHT RAIL, subsidiaria de TRANSNET (empresa estatal). A pesar de los considerables volúmenes transportados, la capacidad de la red, lastrada por la avanzada edad media del material rodante y el mal estado de algunos tramos de tendido, es insuficiente para cubrir la demanda existente, especialmente para el sector minero. Aproximadamente el 15% del transporte de mercancías se realiza por este medio, siendo especialmente importante para los sectores minero, agrícola y de automoción.

El gobierno mantiene planes no definidos para construir un tren de alta velocidad de Johannesburgo a Durban, así como de mejoras en las vías que unen la región minera de Mpumalanga con el puerto de Durban y Richards Bay.

Puertos. Los puertos comerciales desempeñan una función crucial en el transporte, la logística y el desarrollo socioeconómico del país. El 98% de las exportaciones de Sudáfrica se realizan por vía marítima. TRANSNET NATIONAL PORTS AUTHORITY es la entidad propietaria y gestora de los ocho principales puertos del país: Richards Bay, Durban, East London, Port Elizabeth, Mossel Bay, Ciudad del Cabo, Saldanha y Ngqura. Destaca el puerto de Durban ya que es el más activo del país, el segundo de África, y tiene la terminal de contenedores más grande del hemisferio sur. Resulta el más conveniente para el tráfico transfronterizo y el más adecuado para la zona de Gauteng. El puerto de Richards Bay, dedicado casi exclusivamente a las exportaciones de carbón, es el mayor en términos de volúmenes de carga.

Aeropuertos. La compañía pública ACSA (Airports Company of South Africa) posee y opera los principales aeropuertos de Sudáfrica entre ellos los tres grandes aeropuertos internacionales: Johannesburgo O.R. Tambo, Ciudad del Cabo y Durban. Las instalaciones de estos aeropuertos son excelentes, ya que, con motivo de la celebración del mundial de fútbol en 2010, ACSA llevó a cabo importantes obras de modernización. El tráfico de pasajeros total en el país supera los 40 millones. Sin embargo, tras declararse en marzo de 2020 el estado de emergencia, el tráfico aéreo y los aeropuertos del país han estado cerrados. Desde finales de agosto se permiten los vuelos internos y desde octubre los internacionales por motivos laborales.

Telecomunicaciones. El sector de las telecomunicaciones está liberalizado y hay varios operadores en cada tecnología. La red de telefonía fija y móvil básica está totalmente desarrollada en el país. En algunas zonas hay problemas puntuales con la red fija debido al robo de cobre. En 2016 empezó el despliegue de la fibra en las principales áreas residenciales.

 

Energía. La tasa de electrificación en Sudáfrica es casi del 90%. Sin embargo, desde finales de 2018 han vuelto los apagones programados, debido al insuficiente mantenimiento y la gestión ineficiente de las plantas térmicas de carbón por parte de la empresa pública de electricidad ESKOM. 

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Población activa y mercado de trabajo. Desempleo

El mercado de trabajo sudafricano viene registrando una elevada tasa de desempleo y de trabajadores desmotivados. Según los datos de la agencia estadística sudafricana del primer trimestre de 2020, la población en edad laboral (15-64 años) ascendió a los 38,87 millones de personas, de los cuales 23,45 millones son población activa. De estos últimos, más de 7 millones están en situación de desempleo. Estos datos arrojan una tasa de paro del 30,1%. En el caso de la población juvenil (15-24 años), el desempleo se dispara hasta el 59%. La economía informal está presente en Sudáfrica, aunque en menor medida que en otros países de la región.

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PIB per capita y distribución de la renta

El PIB por habitante de Sudáfrica es uno de los mayores del continente africano. Según datos del FMI, en términos de paridad de poder de compra este fue de 13.965 dólares en 2019 (6.193 en términos corrientes) y se prevé que aumente ligeramente en 2020. El histórico de la renta por habitante muestra una tendencia creciente, aunque a un ritmo moderado en comparación con otros países emergentes.

TABLA 4: PIB PER CÁPITA DE SUDÁFRICA

Precios corrientes

RENTA PER CÁPITA 2017 2018 2019 2020
PIB per cápita (USD) 6.119 6.353 6.100 6.193
PIB per cápita, paridad de poder de compra (USD) 13.396 13.629 13.753 13.965

Fuente: IMF World Economic Outlook Database, October 2019

Sudáfrica es uno de los países del mundo con más desigualdades. Durante el apartheid la mayoría de la población tenía limitado el acceso a la propiedad, la educación y a puestos de elevada remuneración. El fin de la segregación y las de políticas de apoyo a los más desfavorecidos no han conseguido reducir la desigualdad en el país. En 2014, Sudáfrica obtuvo un valor de 63 en el Índice de Gini convirtiéndose en el país más desigual del mundo.

El Banco Mundial señaló en 2018 que el 1% mejor posicionado de la población posee el 70,9% de la riqueza total del país, mientras que el 60% con menos recursos concentra tan solo el 7%. Según el mismo informe, la pobreza es más alta entre los sudafricanos negros, los menos educados, los desempleados, los hogares encabezados por mujeres, las familias grandes y la infancia. En la actualidad, la composición racial en la distribución de la renta ha evolucionado y existe una pequeña élite económica de raza negra, aunque el camino para cerrar la brecha entre los más ricos y los más pobres continúa siendo largo.

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Sector primario

Agricultura

A pesar de que ha ido disminuyendo su importancia a lo largo de los años, la agricultura en Sudáfrica está muy diversificada y sigue siendo una importante fuente de divisas y de creación de empleo. El sector agrícola se caracteriza por presentar una estructura dual que comprende una agricultura comercial en grandes superficies bien desarrollada, con cadenas de suministro y redes de distribución establecidas, y una producción de subsistencia en las áreas rurales, de población mayoritariamente negra.

El país presenta un régimen pluvial muy dispar, por lo que el clima varía mucho en función de la zona. En el extremo sur del país se dan cultivos de agricultura intensiva, hortofrutícolas y viñedos, mientras que en el centro y oeste del país predominan los cultivos extensivos de maíz y cereales. En el este y norte destacan la caña de azúcar y los cítricos. Tan solo un 25% de toda el área cultivada es de regadío, lo que hace vulnerable al sector frente a las inclemencias del tiempo y, en especial, a las sequías que se repiten de manera cíclica.

En conjunto, destacan los cultivos de maíz, las verduras, las frutas (incluidos los cítricos y las de tipo subtropical), la caña de azúcar y la uva. El país es el octavo productor mundial de vino y el mayor productor de maíz y azúcar del continente africano. Gracias a la diferencia de estaciones con el hemisferio norte, el país se encuentra entre los líderes mundiales en la exportación de aguacates, mandarinas, pomelos y uvas de mesa, entre otros productos.

 

Ganadería

La ganadería en Sudáfrica es extensiva y el país cuenta con grandes explotaciones en vastos terrenos, ya que en muchas de las zonas del país es la actividad principal. El 65% de la superficie sudafricana está ocupada por praderas y pastos. El país tiene importantes cabañas de ganado vacuno (12,5 millones) y de ovino (21,9 millones). Aunque su número es menor, también es importante la cría de avestruz, otro de los principales productos que exporta el país. Sudáfrica cuenta con el 65% de la cabaña mundial de avestruz y el 90% de los productos derivados del avestruz.

Silvicultura

El sector forestal ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años. La superficie total plantada (en su mayoría, pinos y eucaliptos) asciende a 1,27 millones de hectáreas, el 1% de la superficie total del país. La participación del sector público es importante ya que posee el 17% de las plantaciones (un 10% bajo la empresa pública SAFCOL y un 7% en manos de las municipalidades). En términos generales, se trata de un sector autosuficiente que abastece el 90% de la demanda local y, además, una de las principales industrias exportadoras con productos convertidos. La mayor parte de la producción de madera se destina a la industria papelera y minera y, en menor medida, al sector de la construcción.

Pesca

A pesar de sus más de 3.000 km de costa, la industria pesquera ha ido perdiendo importancia desde finales de los años sesenta como consecuencia de la sobrepesca. El sector necesita encontrar un equilibrio entre el potencial social y económico de la industria y la protección de los ecosistemas marinos. Las aguas de la costa oeste son las más productivas del país ya que acogen a una gran diversidad marina. Las principales especies capturadas son merluzas, sardinas, arenques, cefalópodos y atunes. En la costa este la pesca supone una fuente de alimento y sustento para las comunidades costeras.

El ministerio considera que la acuicultura está subdesarrollada y, por tanto, ha señalado al sector como prioritario para reducir la presión en las poblaciones de peces salvajes. Las principales especies de agua dulce son la trucha y la tilapia. Entre las especies marinas destacan las anguilas, gambas, mejillones y abalones.

Minería

Sudáfrica cuenta con una gran riqueza y variedad de recursos mineros, situándose entre los primeros productores mundiales de minerales como los diamantes, el oro, el ferrocromo, el platino, el antimonio, el hierro. Por ende, no es de extrañar el papel importante que juega la minería en la economía de Sudáfrica. Además, la industria emplea a casi medio millón de personas. Pese a los desafíos como la inseguridad en el suministro eléctrico y la volatilidad en los precios de los commodities, en el primer trimestre de 2020 la contribución de la minería al PIB fue del 6,6%. La gran producción minera que posee el país le ha convertido en un gran exportador de estos recursos. En 2019, el 17% de las exportaciones sudafricanas, con un valor de casi 14 MEUR, pertenecen a esta industria.

El sector ha atraído abundante inversión directa extranjera, aunque la entrada en vigor en 2018 de una nueva legislación ha generado controversia ya que exige a partir de ahora contar un socio local que tenga una participación mínima en la empresa del 30% si se quieren obtener los permisos mineros.

El carbón es el mayor recurso mineral por valor de ventas en Sudáfrica y supone una fuente de energía primaria de importancia crítica que impulsa la economía en el país. Los principales consumidores de carbón en Sudáfrica son la empresa pública de electricidad sudafricana (ESKOM) con un 45%, seguida de SASOL con un 30%. Aún así, el 30% de la producción total se exporta siendo India el principal mercado (un 29% del total de las exportaciones).

                           TABLA 1: VALOR DE LAS VENTAS DE MINERALES EN 2019

Precios corrientes, miles de euros

GRUPO MINERAL VENTAS TOTALES
Carbón 717.834
Metales del grupo del platino 708.759
Hierro 381.037
Oro 362.432
Manganeso 294.549
Cromo 120.672
Otros minerales metálicos 117.925
Níquel 32.160
Cobre 24.759

Fuente: Statistics South Africa. Valores originales en rands convertidos en euros al tipo de cambio medio de 2019 (1EUR=16,20ZAR).

 

El sector se caracteriza por su concentración en unas pocas empresas, la mayoría de carácter multinacional, que se han diversificado hacia actividades relacionadas. Destacan ANGLO-AMERICAN, que a través de sus filiales (Anglogold Ashanti, Anglo Coal, Anglo Platinum, Anglo Base Metals) explota una amplia gama de minerales y BHP BILLITON, la mayor empresa minera del mundo, nacida de la fusión de la australiana BHP y la sudafricana Billiton. Anglo American que ya contaba con una participación del 45% en DE BEERS, la empresa sudafricana con una posición dominante en la producción y comercialización mundial de diamantes adquirió en 2012 el 40% que pertenecía a la familia fundadora Oppenheimer. El gobierno de Botsuana posee el 15% restante.

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Sector secundario

Sector energético
La capacidad energética instalada en Sudáfrica se estima en torno a 52 GW, la gran mayoría es generada por la empresa pública ESKOM, aunque en la práctica menos de 40 GW están efectivamente disponibles.
La mayor parte de la generación energética procede de plantas térmicas de carbón con una capacidad instalada de 37GW y cuyo propietario único es ESKOM. Hoy en día, el 72% de la oferta energética en Sudáfrica procede del carbón situando al país en una grave situación de dependencia. Para solventar este problema, Sudáfrica ha puesto en marcha un plan nacional (IRP 2019) para guiar un proceso de transición energética que le permita reducir su dependencia del carbón y que el país sea más sostenible; disminuyendo las emisiones de CO2 e intensificando su apoyo en las energías renovables.
Otro problema inherente a las plantas térmicas de carbón es el insuficiente mantenimiento y la gestión ineficiente de estas, lo que provoca regularmente caídas en la potencia efectivamente disponible. Como consecuencia, ESKOM implementa cortes de luz programados en todo el país desde finales de 2018.
Harto de la situación, el Gobierno ha propuesto un calendario detallado para la desmantelación de las centrales térmicas (11GW), aunque no ha querido renunciar a proyectos en fase de ejecución y próximamente terminará la construcción de las nuevas centrales térmicas de carbón Medupi y Kusile, propiedad de ESKOM. La primera se convertirá en la cuarta mayor del mundo y estará operativa a finales de 2020; mientras que la segunda estará construida en 2023.
Alrededor de 6,1 GW de la generación eléctrica proviene de energías renovables (fotovoltaica y eólica, principalmente). Bajo el anterior IRP (2010), el gobierno sudafricano lanzó un programa dedicado exclusivamente al sector de las renovables (REIPPPP) y logró crear la seguridad jurídica y certidumbre necesaria para atraer inversión extranjera. La mayoría de estos proyectos, que aún siguen en marcha, son plantas en régimen de productor independiente de energía (IPP); en los que existe un contrato de venta de electricidad a ESKOM durante un periodo de 20 años. Las tecnologías renovables son las más beneficiadas en el nuevo IRP 2019, especialmente la eólica de la que se contratarán 1,6 GW al año a partir de 2022 hasta 2030.
Otro tipo de energía del país proviene de la central nuclear de Koberg, cerca de Ciudad del Cabo y propiedad de ESKOM, que tiene una capacidad instalada que supera los 1,8 GW. La cantidad restante procede, principalmente, de las cuatro plantas térmicas de diésel que utiliza el país para suplir la demanda en momentos en los que esta es elevada (peakers). Estas últimas son realmente costosas y el IRP 2019 pretende convertirlas a gas para apoyar el desarrollo de infraestructuras de gas en el país.
Sector del agua
Sudáfrica se encuentra entre los 50 países con menos precipitaciones del mundo, con una media anual de 465 mm, muy por debajo de los 860 mm de media mundial, y es considerado uno de los países más secos de África subsahariana. Como consecuencia, el país sufre sequías graves y prolongadas, que pueden llegar a durar hasta 10 años. A esta escasez natural del agua hay que añadir la creciente demanda de este recurso.

En Sudáfrica el sector agrícola es el mayor consumidor de agua, utilizando el 62% del total de recursos hídricos del país. Le sigue el consumo doméstico con un 27%, del cual el 23% corresponde a áreas urbanas y el 4% restante a zonas rurales. En 2017, el 97% de la población sudafricana tenía acceso al agua, aunque solo el 80% lo hacia de forma segura. La industria utiliza un 6% y la minería un 3%.

Los recursos hídricos que dispone Sudáfrica para satisfacer la demanda están bien desarrollados y suplen gran parte de las necesidades urbanas, industriales y de riego. Sin embargo, gran parte de las infraestructuras de agua del país cuentan con más de 20 años y su mantenimiento y gestión es ineficiente. Casi la mitad de estas, se encuentran en mal estado o en estado crítico; mientras que el 56% de las obras de tratamiento de aguas residuales son disfuncionales y requieren reformas urgentes.

Si se tiene en cuenta el aumento de la población sudafricana y las proyecciones de crecimiento económico del país, la demanda de agua podría situarse en los 17.700 millones de m3 en 2030. Esto supondría una brecha del 17% entre los recursos disponibles y la demanda prevista, es decir, un déficit de entre 2.700 y 3.800 millones de m3.
Sector de la construcción
Hasta 2016 el sector se había beneficiado del programa gubernamental de inversión en infraestructuras, por un total de 787.000 millones de rands (unos 60.000 MEUR en aquel momento). Junto a inversiones destinadas a la mejora de infraestructuras municipales, llevadas a cabo para mejorar la provisión de servicios y con el objetivo de preparar al país para la celebración de la Copa Mundial de Fútbol de 2010; se realizaron numerosos proyectos de construcción: un nuevo aeropuerto en Durban, la renovación de los aeropuertos de Johannesburgo y Ciudad del Cabo, nuevos estadios deportivos y mejora de otros ya existentes, una línea de tren de alta velocidad (Gautrain) que conecta Pretoria, Johannesburgo y uno de sus aeropuertos, así como otras obras menores.
Sin embargo, desde 2017 el sector ha crecido moderadamente como consecuencia de una bajada en el gasto público debido a la delicada situación financiera que atraviesa el país. Esta posición no se ha visto mejorada en 2020 ya que la aparición de la pandemia ha afectado gravemente a este campo y se espera una contracción anual del 14% en el sector y la pérdida de numerosos empleos. Para revertir la situación, el Gobierno ha anunciado el Plan de Inversión en Infraestructuras 2045 para las próximas décadas, en el que de momento se están valorando proyectos por valor de 116.000 MEUR.
Sudáfrica cuenta con grandes compañías constructoras; la mayoría de ellas disponen de recursos técnicos y humanos y están especializadas en suplir con grandes obras de infraestructuras al sector minero. Muchas de estas empresas, están presentes en países del África subsahariana y, en menor medida, en Oriente Medio. Las principales compañías constructoras del país son AVENG, WBHO, MURRAY & ROBERTS, GROUP FIVE y STEFSTOCK.
Sector de la automoción
El sector de la automoción representa el 27,6% de la producción industrial nacional, convirtiéndolo en el mayor sector manufacturero de su economía. La producción de vehículos y sus componentes es, por tanto, clave para la industrialización y el crecimiento económico del país. En 2019, la industria representó alrededor del 6,4% del PIB y empleó en torno a las 457.000 personas en Sudáfrica.
Muchas empresas internacionales utilizan Sudáfrica como foco suministrador de componentes y ensamblaje, tanto para el mercado local como para el internacional. El país es el mayor productor del continente (produce el 57,18% de todos los vehículos de toda África) y exporta a 105 mercados extranjeros.

Los planes de desarrollo y promoción del sector han atraído a los principales fabricantes mundiales y en estos momentos están presentes en el país: BMW, FORD MOTOR, ISUZU, MERCEDES-BENZ, NISSAN, TOYOTA y VOLKSWAGEN. Existen además unos 200 fabricantes de componentes (350 si se tienen en cuenta aquellos que no trabajan en exclusiva para el sector automoción).
Al tratarse de un sector clave para la economía sudafricana, el gobierno mantiene una política industrial muy agresiva y ha creado distintos programas en apoyo al sector: el Automotive Production Development Programme (APDP) y el nuevo plan estratégico, South African Automotive Masterplan (SAAM) 2021 – 2035. Sudáfrica desea incentivar y aumentar la producción local, por lo que el acceso a las subvenciones previstas en el APDP queda supeditado a la política de discriminación racial positiva lo que ha enfrentado en numerosas ocasiones al sector con el Gobierno.
Industria química
A pesar de su diversificación, una de las características del sector químico sudafricano es su reducido nivel de autosuficiencia debido a que en muchos casos las materias primas necesarias no pueden obtenerse localmente o a que el reducido tamaño del mercado interno no justifica la fabricación local. En la actualidad, supone el 5% del PIB y el 25% del sector industrial. El sector está dominado por un pequeño grupo de compañías locales: SASOL, AECI, SENTRACHEM (DOW CHEMICALS); y extranjeras: ICI SA, HOECHST SA, BAYER SA, HENKEL SA, SHELL, UNILEVER, CIBA y DU PONT.
Sudáfrica cuenta con una industria petroquímica desarrollada, siendo uno de los países africanos con mayor volumen de refino de petróleo (500.000 barriles diarios, vendiendo su producción en el mercado local y exportando a países del este de África).
La empresa estatal PETROSA produce combustibles sintéticos a partir de gas importado y abastece al 7% de las necesidades de combustible líquido de Sudáfrica desde su planta en Mossel Bay; aunque está operando por debajo de su capacidad y las perspectivas no son positivas, al haberse encontrado menos gas del esperado.
SASOL suministra aproximadamente el 35% de las necesidades de combustibles líquidos del país. El resto del suministro depende de la importación de crudo. Las compañías petrolíferas multinacionales con refinerías en Sudáfrica son CALTEX (Cape Town), SHELL y BP (Sapre/Durban), TOTAL y SASOL (Free State) y ENGEN (Durban). Sudáfrica es el principal suministrador de derivados del petróleo de Botsuana, Namibia, Lesoto y Esuatini. SASOL ha firmado acuerdos con el Gobierno de Mozambique para desarrollar los yacimientos de gas natural de Pande y Temane.
Siderurgia y transformación de metales
Sudáfrica ocupa la posición cuarenta como productor mundial de acero según la Asociación Mundial de Acero (Worldsteel). El país es también el segundo mayor productor en África, con cerca del 35% del total del continente, por detrás de Egipto. La producción total sudafricana de acero en 2019 fue de 5,7 millones de toneladas.
Sin embargo, la situación a la que se enfrenta la industria siderúrgica en la actualidad es peor que cualquier otra experimentada con anterioridad y tiene graves implicaciones en el corto y medio plazo. Los precios nacionales del acero se han desplomado, mientras que se espera que el consumo interno sea inferior a los 3,3 millones de toneladas en 2020 frente a los 4,5 millones de toneladas de 2019 (una reducción del 26%).
Además, el sector arrastraba dificultades respecto a las exportaciones. En 2018, EE. UU. impuso aranceles ad valorem a sus importaciones de aluminio y de acero, del 10% y del 25%, respectivamente. Por otra parte, la competencia de grandes productores de acero como China y Rusia, este último es el país con los costes de producción más bajos del mundo, incluso antes de la depreciación de su moneda, dificultan las exportaciones sudafricanas.
Los principales productores son ARCELOR MITALL SOUTH AFRICA, CAPE GATE, CAPE TOWN IRON & STEEL WORKS (CISCO), HIGHVELD STEEL, SCAW METAL GROUP y COLUMBUS STAINLESS STEEL (ACERINOX).
Productos de consumo
Alimentación y bebidas. La industria de la alimentación y bebidas es un sector con unas ventas por valor de más de 3.500 MEUR, lo supone cerca del 1% del total del PIB nacional aproximadamente. Este sector creció un 2,4% en 2019, aunque debido a la pandemia las cifras del año 2020 son muy pesimistas, con pérdidas de hasta un 95% en pleno mes de abril (el primer mes afectado por el duro confinamiento sudafricano).
Aunque están activas unas 1.900 empresas, tan sólo 8 de ellas controlan un 66% del mercado. Los grupos principales son: TIGER BRANDS, LANGEBERG HOLDINGS, NATIONAL BRANDS, TONGAAT-HULETT e ILLOVO SUGAR. Existe presencia de multinacionales, eso sí, siempre unidas con firmas locales: SIMBA, FRITO LAY, ROBERTSONS, BEST FOODS, NCD CLOVER, DANONE, NESTLE, UNILEVER y PROCTER & GAMBLE.
Tras dejar atrás medidas proteccionistas y favorecer la apertura del sector, la industria se ha movido del ámbito local hacia mercados internacionales, convirtiéndose en exportadora neta. Los principales productos que se exportan son fruta y vegetales conservados y procesados, pescado y bebidas alcohólicas. Los mercados de exportación están muy concentrados en el Reino Unido, Mozambique, Alemania, Japón y los Países Bajos, aunque se están abriendo a otros mercados como China, Somalia, Noruega, Malasia, Tailandia y Dinamarca.
Sudáfrica es mundialmente conocida por tener una industria en cerveza y vinos muy bien establecida y con experiencia. SOUTH AFRICAN BREWERIES (SAB), subsidiaria de la belga AB INBEV que cuenta con más de 200 marcas, domina el mercado local de la cerveza con un 88% de cuota de mercado. Existen un gran número de bodegas, principalmente en la región del Cabo, con una importante y creciente actividad exportadora. El mercado de bebidas no alcohólicas está dominado por CADBURY SCHWEPPES, comprada por COCA-COLA en 1999, que distribuye sus productos a través de AMALGAMATED BEVERAGES INDUSTRIES (ABI).
Calzado y textil. La producción de calzado en Sudáfrica es muy competente. Existen alrededor de 120 empresas que emplean cerca de 95.000 trabajadores. A raíz de la ayuda prestada desde el gobierno a este sector en 2011, se han abierto 22 nuevas fábricas de cuero. La provincia de KwaZulu-Natal concentra aproximadamente el 60% de la producción. Las siguientes regiones en importancia son Western Cape, Eastern Cape y Gauteng.
Sudáfrica produce principalmente calzado de moda, ocio, deporte y calzado industrial. Del total de la producción, el 56% es zapato de piel. En 2018 se exportaron 3,3 millones de pares de zapatos. El total de las ventas anuales en 2019 ascendió a 242 millones de dólares, cifra que iba a crecer hasta situarse en los 325 millones en 2020 pero que se ha visto influenciada por la crisis global. El 75% de estas ventas corresponden a importaciones que, en función de su calidad, provienen de Asia, o bien, de Europa.
Por su parte, la industria textil sudafricana está compuesta por 300 firmas, situadas mayoritariamente en Kwazulu-Natal, Western Cape, Eastern Cape y Gauteng. Destaca la producción de fibras sintéticas e hilados -especialmente poliéster, nylon y acrílicos-, textiles para el hogar, la industria del automóvil y prendas de vestir.
 

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Sector terciario

Servicios financieros y legales a empresas

El sector financiero sudafricano es sofisticado y se encuentra muy desarrollado; junto con el de otros servicios a empresas constituyó un 20% del PIB en 2019. El sector cuenta con docenas de instituciones nacionales y extranjeras que brindan una gama completa de servicios: banca comercial, préstamos hipotecarios, seguros e inversiones y sitúan al país al mismo nivel que otras naciones más industrializadas.

Según el último Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial el sistema financiero sudafricano se sitúa entre los veinte mejores del mundo. Las principales entidades financieras bancarias sudafricanas: ABSA, FNB, STANDARD BANK, NEDBANK y CAPITEC, están implantadas en todo el continente y dominan los mercados financieros de los países vecinos. La mayoría tienen sus sedes en el distrito financiero de Johannesburgo y, en menor medida, en Ciudad del Cabo.

El desarrollo del mercado financiero sudafricano, que cuenta también con la Bolsa de Johannesburgo, permite que haya liquidez en moneda local. La industria bancaria está concentrada en un número reducido de grandes instituciones, que dependen del Bando de la Reserva de Sudáfrica, lo que degenera en comportamientos oligopólicos denunciados por la comisión de defensa de la competencia sudafricana.

El sector legal de Sudáfrica se caracteriza por su amplitud; en el país ejercen más de 25.000 abogados en un total de 12.000 bufetes. El número de abogados no hace más que crecer apresuradamente mientras que las empresas de la industria no lo hacen de forma tan rápida. El sector de los servicios legales tiene un valor anual estimado de 29.000 millones de rands y cada vez es más competitivo: existe un exceso de oferta. Las principales firmas presentes en el país son: WEBBER WENTZEL, BOWMANS, ENSAFRICA, CLIFFE DEKKER HOFMEYR y WERKSMANS. Todas ellas sudafricanas, a excepción de ENSAFRICA. Cabe destacar la presencia de firmas internacionales como HOGAN LOVELLS, LINKLATERS y MCKINSEY. También están en el país consultoras como DELOITTE, KMPG, EY y PWC que ofrecen estos servicios bajo sus propios departamentos.

Turismo

Sudáfrica cuenta con numerosos atractivos turísticos naturales. La organización de la copa del mundo de fútbol en 2010 supuso un gran impulso para la imagen del país, repercutiendo en un crecimiento en el número de turistas desde entonces. Los ingresos por turismo en 2019 incrementaron hasta alcanzar la cifra de los 72.160 MEUR. El turismo internacional tuvo más peso que el doméstico y supuso el 75% de los ingresos totales.

Tecnologías de la información y comunicación

El sector de las tecnologías de la información y la comunicación ha demostrado ser un pilar fundamental para la economía sudafricana, por lo que, en los últimos años, las empresas han invertido mucho en el sector. Sin embargo, aún se necesita llevar a cabo un cambio estructural en el país para adaptarse a las nuevas tecnologías (4a revolución digital).

ICASA, regulador público del mercado de las telecomunicaciones en Sudáfrica subdivide al sector en tres áreas: las telecomunicaciones, la radiodifusión y los servicios postales. Los ingresos en 2019 de los tres subsectores alcanzaron los 238.000 millones de rands (un 4% más que el año anterior), siendo el de las telecomunicaciones el más importante con 194.000 millones de rands y el de los servicios postales el que más creció (casi un 20%).

Las infraestructuras de telecomunicaciones en Sudáfrica proporcionan un servicio moderno y eficiente a las áreas urbanas, incluidos los servicios de telefonía móvil e Internet. TELKOM, empresa pública parcialmente privatizada, es el principal operador de telefonía fija y ha sumido la obligación de facilitar la modernización de la red y la expansión en las áreas desatendidas hasta 2024. Tras años de monopolio por parte de TELKOM, ahora existe un segundo operador de red fija: NEOTEL.

En telefonía móvil, en 2019 el líder del mercado fue VODACOM, con el 42,4% de la cuota de mercado, seguido por MTN con un 29,4%. El resto del mercado se lo reparten otras dos grandes competidoras: CELL C (16,9%) y TELKOM (9,5%). El uso de Internet en Sudáfrica se ha incrementado considerablemente en los últimos años y recientemente, VODACOM ha lanzado la primera red 5G de África en tres ciudades sudafricanas: Johannesburgo, Pretoria y Ciudad del Cabo. Según Statista, en 2019 existían 32 millones de usuarios de internet en el país, más del 50% de la población.

El mercado de la televisión cuenta con dos operadores digitales por satélite: STARTSAT, pública (propiedad de la china ON DIGITAL MEDIA) y DSTV, de pago (propiedad de MULTICHOICE). En la televisión analógica terrestre, como principales actores están SABC (con tres cadenas públicas), eTV (comercial en abierto) y M-Net (propiedad de MULTICHOICE y de pago). La televisión analógica terrestre se encuentra en un proceso de transformación que comenzó en 2010 para convertirse en televisión por satélite. Netflix está disponible en Sudáfrica.

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Privatizaciones

En Sudáfrica existen varios grupos de empresa públicas encuadradas bajo el Ministerio de Empresas Públicas (Department of Public Enterprises). La función de este Ministerio es la de gestionar y acelerar la reestructuración de las empresas públicas. Simultáneamente, es política del Gobierno avanzar en el proceso de privatización de estas empresas en contra de la opinión de los Sindicatos.

Las empresas públicas a cargo del Ministerio de Empresas Públicas son:

Eskom: Es la compañía eléctrica nacional y una de las de mayor tamaño del mundo. Genera, transporta y distribuye electricidad no sólo a Sudáfrica sino a una gran parte del África Austral (de hecho genera algo más del 50% de toda la electricidad que se produce en África). Tiene 24 centrales térmicas y un tendido de alta tensión de unos 300.000 Km, con una capacidad teórica de casi 40.000 megavatios y 37.000 empleados.

Telkom: Es el principal operador de telefonía fija en Sudáfrica, con 5 millones de líneas y 40.000 empleados. También es propietaria del 50% de Vodacom Group, compañía de telefonía móvil con 7 millones de líneas. Está prácticamente privatizada ya que cotiza en bolsa y un consorcio liderado por la compañía Telkom Malasia es propietario del 30% de Telkom.

Denel: Grupo dedicado a la fabricación de armamento. Si bien tuvo gran importancia en los tiempos de las sanciones internacionales, ha ido perdiendo importancia relativa y muchas de sus empresas han sido absorbidas por empresas internacionales de armamento o por empresas locales que han sabido dar aplicaciones civiles a la tecnología de las antiguas empresas de Denel.

Transnet: Es un grupo de empresas dedicado al transporte público, que se estructura en siete servicios de transporte autónomos y otros negocios relacionados. El grupo de empresas está en plena reestructuración. Emplea a unas 80.000 personas y tiene unos activos de 8.000 M€.

Alexkor: extracción de diamantes.

 

Broadband Infraco: infraestructuras para el sector de las telecomunicaciones.

 

PBMR: desarrollo de reactores nucleares con tecnología propia.

SAA: líneas aéreas nacionales.

 

SA Express: líneas aéreas regionales y locales.

 

SAFCOL: gestión de recursos madereros y forestales.

La contratación pública en Sudáfrica ha estado regulada a nivel provincial y nacional por la “State Tender Board Act” y a nivel local por la “Local Government Ordinance”.

La ley requiere la actuación de los órganos del Estado para determinar la política de preferencias en la contratación pública. Se establece un sistema de evaluación por puntos, que se asignan por el valor en rands de los contratos, tratando de favorecer a la oferta con mejor precio. La adjudicación se realizaría a la oferta con mejor puntuación, sin embargo, la ley permite la adjudicación a otra oferta, siempre y cuando se añada algún otro de los objetivos que se persiguen en la política de contratación pública, como puede ser la creación de empleo.

En definitiva, el Gobierno por mandato Constitucional trata de conciliar la contratación pública con la política de "black economic empowerment" que es lo que distingue a Sudáfrica de la legislación de cualquier otro país. En este sentido, se han elaborado diversos Libros Blancos (“White Paper on Reconstruction and Development”, “White Paper on Construction Industry Development”) y se ha constituido un equipo –“Procurement Task Team”- para desarrollar la legislación, que ha de implantarse basada en los Libros Blancos mientras termina todo el proceso de reformas en marcha.

Hay que mencionar que en la mayoría de los casos, los tiempos entre la publicación de una licitación y el momento en que se exige la presencia física de los ofertantes en reuniones informativas son muy reducidos, casi siempre de una semana. Además, para obtener la documentación necesaria para presentarse a una licitación, hay que presentarse en la oficina del organismo que la publica y no se puede obtener vía internet. Ambas medidas ponen trabas a las empresas que no están presentes previamente en el país. A esto hay que añadir el peso que tiene el componente “negro” de la empresa a la hora de adjudicar un contrato público.

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