Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

A pesar de ser un mercado pequeño y de tener un nivel de vida y poder adquisitivo bajo, Cuba es un mercado importante para España y fue su séptimo cliente en Iberoamérica en 2021 por detrás de México, Brasil, Chile, Colombia, Argentina y Perú, pero por delante de Ecuador, Venezuela, Uruguay, etc.

El comercio exterior se controla por empresas estatales que compran para las necesidades del importante sector público cubano y también para la demanda privada, que está creciendo de forma interesante, de las llamadas Formas de Gestión no Estatales-FGNE que abarca a Trabajadores por Cuenta Propia-TCP, Cooperativas no Agropecuarias-CNA y la Pequeña y Mediana Empresa-Mipyme. 

Estas empresas ejecutan las decisiones estatales de provisión de necesidades para el país en base a los planes anuales de inversión y consumo controlados por los diferentes estamentos gubernamentales y, en el caso de las necesidades que planteen las FGNE, atendiendo a las peticiones que reciban y, sobre todo, al  pago previo por parte de la FGNE.

No existen centros económicos importantes al margen de La Habana. La práctica totalidad de las empresas cubanas importantes en materia de comercio exterior radican en esta ciudad y, en el caso de empresas cuyos centros productivos estén en otras zonas del país, suelen tener igualmente una oficina comercial en La Habana desde donde canalizan operaciones.

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

El comercio exterior y la distribución mayorista y minorista de productos en Cuba está concentrada en las empresas estatales cubanas aunque hay algunas excepciones y matizaciones: En el caso de la distribución mayorista, en 2017 se aprobó la empresa mixta LHC (con participación de la española Iberostar), enfocada a la distribución mayorista en el sector hotelero y en 2022 se ha aprobado también otra empresa mayorista de distribución de productos de ferretería (Gran Ferretero) que también cuenta con participación española. En el sector minorista, las Formas de Gestión no Estatales-FGNE que abarca a Mipymes, Cooperativas No Agropecuarias y Trabajadores por Cuenta Propia-TCP, pueden distribuir sus producciones y abrir pequeñas tiendas de venta al público. Desde 2020, las FGNE pueden importar insumos / equipamiento / materias primas y exportar sus producciones aunque siempre deben hacer esta labor de comercio exterior a través de la intermediación de una empresa estatal cubana.

A continuación se hace una breve descripción de los diferentes interlocutores empresariales cubanos:

Hasta los años 90, el comercio exterior lo realizaban un pequeño grupo de empresas estatales pertenecientes al Ministerio del Comercio Exterior-MINCEX, especializadas sectorialmente. Aunque muchas de ellas perdieron importancia y otras se fusionaron, alguna aún mantiene un papel relevante en la instrumentación de importaciones como intermediarias de uso obligatorio para las que no tienen derecho a importar o que, teniéndolo, las utilizan por su conocimiento/experiencia del sector en cuestión. Posteriormente se permitió a otras empresas estatales comercializadoras y productoras a actuar como importadores directos, lo que aumentó a casi 500 empresas el número de empresas con licencia para realizar operaciones de comercio exterior. Desde 2009 se revirtió esta tendencia, implantándose un mayor control de la actividad de importación y exportación y cancelando muchas de las licencias concedidas. Esto se complementó con un férreo control centralizado de las divisas por el Banco Central y el Ministerio de Economía y Planificación, quienes asignan las divisas a los diferentes ministerios en función de los planes y prioridades estatales. Los ministerios, a su vez, reparten las divisas entre sus empresas dependientes en función de esas mismas prioridades controladas, por tanto, centralizadamente.

Hasta la fecha pues, cualquier posible interlocutor comercial directo o bien pertenece 100% al Estado, o bien tiene participación estatal. Sin embargo las diferencias pueden ser muy importantes según la empresa de que se trate y los riesgos de cada operación pueden ser muy distintos en función de la formalización financiera de cada operación,  de la prioridad del sector para el gobierno cubano y de quien es el cliente final ya que, en el caso de las FGNE, deben aportar previamente las divisas para que la empresa estatal les importe productos y, por lo tanto, supuestamente debiera tratarse de operaciones que cuentan con respaldo real en divisas. Estas FGNE también pueden pagar al proveedor de forma directa, pero ello siempre que el pago se realice desde fuera de Cuba.

Importadoras por Ministerios: La mayor parte de los Ministerios cubanos tienen a su cargo, además de la regulación, la producción correspondiente en cada uno de los sectores que controlan. Son Ministerios como el del Turismo, Fuerzas Armadas (con un entramado empresarial que incursiona en todos los sectores económicos), Energía y Minas, Transporte, Industrias, Agricultura, Industria Alimentaria, Comunicaciones, etc. Cada uno de ellos equivale a uno o varios sectores empresariales y controlan una serie de grupos empresariales a través de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial —OSDEs— de las que depende la producción y, en consecuencia, la importación de insumos y la posible exportación de productos. Dentro de cada Ministerio las empresas de un mismo sector suelen agruparse en Grupos Empresariales que dependen de las OSDEs, que centralizan las operaciones de esas empresas bajo una misma dirección de compras y unos objetivos comunes. Los procedimientos de compra dentro de las empresas pueden ser complejos, ya que se necesita la aprobación de la OSDE para realizar las compras mediante procesos más o menos próximos a la licitación. A este trámite se le añade la necesidad de realizar la operación a través de algún importador autorizado, que será el interlocutor ante los suministradores extranjeros y, por supuesto, la necesidad previa de una asignación de divisas para esa compra concreta.

Importadoras para distribución comercial minorista: La mayor parte de ellas surgieron o se desarrollaron en los 90 pertenecientes a algunos Ministerios o al Consejo de Ministros. Pueden tener actividad en diferentes sectores: financiero, inmobiliario, turístico, distribución, etc. Directamente involucradas en la distribución de productos de consumo a la población en las dos vertientes de tiendas que hay desde 2020: las tiendas en pesos cubanos -CUPs y las tiendas en moneda libremente convertible-MLC, supuestamente mejor surtidas y en las que hay que pagar obligatoriamente con tarjetas magnéticas en divisas convertibles. Las más implantadas son la Corporación Cimex (cadena de Tiendas Panamericanas) y las Tiendas Caribe, pertenecientes ambas al Ministerio de las Fuerzas Armadas. Otras empresas que realizan esta misma labor son Caracol y el Palacio de Convenciones (Palco). 

Empresas de Comercio Exterior: Son empresas intermediarias, especializadas por sectores económicos, que realizan todas las labores de comercio exterior desde la gestión de compra hasta la importación directa para aquellos sectores consumidores finales que no tienen licencia de importación. Como se comentó anteriormente, hasta comienzos de los 90 tenían el monopolio de importación y distribución mayorista de productos. Pertenecen al Ministerio del Comercio Exterior (MINCEX).

Empresas mixtas y Asociaciones Económicas Internacionales-AEI: En ellas participan una empresa extranjera y una empresa estatal cubana, con gestión compartida. Su licencia de importación se restringe a los productos y materias primas que necesitan para realizar sus producciones.

Empresas en la ZED Mariel: Pueden ser AEI o pueden ser 100% cubanas o extranjeras. Su licencia de importación se restringe a los insumos que necesiten para realizar su objeto social.

Formas de Gestión No Estatales-FGNE: Abarca las siguientes figuras:

            • Trabajadores por Cuenta Propia -TCP.

            • Cooperativas no Agropecuarias-CNA.

            • Micro, Pequeñas y Medianas Empresas-MIPYMES

 

Las dos primeras ya existían en el panorama empresarial cubano. La tercera (Mipymes) se crea en 2021.

 

Los Trabajadores por Cuenta Propia-TCP son legislados por los DL 44 y 45, reordenando la legislación previa sin modificaciones sustanciales respecto a la anterior. Solo pueden ser TCP las personas naturales cubanas y los extranjeros residentes permanentes y no pueden tener más de tres trabajadores contratados. Si los tienen deben pasar a ser Mipymes. No se permite la asociación con empresas extranjeras.

 

Las Cooperativas No Agropecuarias- CNA pasan a ser legisladas por el DL 47 que nuevamente reordena la legislación anterior pero tampoco realiza cambios sustanciales. Los socios siguen siendo únicamente personas naturales residentes permanentes en Cuba y no hay opción a la asociación con empresas extranjeras.

 

Las Micro, Pequeñas y Medianas empresas- MIPYMES, son de nueva creación. Están reguladas por el DL 46 que las define como una unidad económica con personalidad jurídica que puede ser de propiedad privada, estatal y mixta. Tendrán forma de S.R.L. con un capital dividido en participaciones sociales (no acciones) aportadas por los socios quienes no responden personalmente de las deudas. No existe capital mínimo, pero sí debe estar en consonancia con la actividad a realizar. Pueden tener 1 o más socios. No se puede ser socio de dos Mipymes, ni tampoco se puede ser socio de Mipymes privadas si se es funcionario gubernamental.

 

Se clasifican en:

 

  Micro empresa.- de 1 a 10 personas empleadas.

• Pequeña empresa.- de 11 a 35 personas.

• Mediana empresa.- de 36 a 100 personas.

 

No se permiten MIPYMES con más de 100 empleados. Pueden ser de nueva creación o provenir de TCPs o CNA que quieran cambiar de formato o que, por tener más de tres empleados en el primer caso, estén obligados a hacerlo. También pueden provenir de empresas estatales que se reconviertan a Mipymes. También se clasifican en:

 

- Privadas: personas naturales residentes permanentes en Cuba.

- Estatales: personas jurídicas aprobadas por el MEP.

- Mixtas: personas naturales y jurídicas que combinen ambos tipos de propiedad.

 

Las MIPYMES mixtas se ha indicado que no se pondrán en marcha “de momento”. No se permite la asociación de Mipymes con empresas extranjeras aunque declaraciones oficiales dan a entender que no se descartará esa opción en el futuro.

 

 

Ninguna de las FGNE tiene licencia directa de importación o exportación. Sus labores de import-export deben realizarse a través de importadoras intermediarias estatales y para aquellos productos autorizados por su licencia existiendo un listado de actividades prohibidas a realizar por todas las FGNE (entre ellas, no pueden dedicarse a la comercialización de productos importados). 

 

Casi 60 empresas estatales y alguna Mipyme estatal realizan la labor de intermediación como import-export de FGNE en función de su especialización sectorial. En el caso de importaciones, para instrumentarlas la FGNE debe contar previamente con las divisas convertibles para pagar su compra. El demandante privado tiene potestad para elegir el proveedor aunque la empresa intermediaria puede sugerir otras opciones. 

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Importancia económica del país en la región

Cuba ostenta un cierto liderazgo en la región, sobre todo, con algunos países. En el sector sanitario, por ejemplo, ha sido importante a la hora de seleccionar proveedores de los centros sanitarios de algunos países del área. Desempeña un importante papel en el sector de la enseñanza, en el de los servicios informáticos, energía, etc., sobre todo en el caso de los países integrantes del ALBA.

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Perspectivas de desarrollo económico

El futuro económico de Cuba está condicionado por las dos limitaciones que enfrenta tradicionalmente la economía cubana: un sistema productivo basado en la planificación central históricamente ineficiente y la débil capacidad de generación de divisas en un contexto en el que la producción está fuertemente vinculada a las importaciones de materia prima y bienes intermedios.

Los intentos de modificación del actual sistema productivo para incrementar su eficiencia se basan en la aplicación de los Lineamientos de la política económica y social aprobados en 2011 para la actualización del modelo económico. Estos se han reflejado en un conjunto de medidas liberalizadoras en distintas áreas aprobadas desde entonces. que, en muchos casos, todavía no han conseguido aumentos de productividad sustanciales. La iniciativa privada, formada por Pequeñas y Medianas empresas, Trabajadores por cuenta propia y Cooperativas no Agropecuarias aún no han calado suficientemente en el tejido productivo. Por otro lado, se han repartido 2,4 millones de hectáreas en régimen de usufructo a campesinos privados y cooperativas, pero de nuevo las limitaciones que enfrentan han impedido un desarrollo adecuado en esta área.

Es en el sector estatal, que representa el 80% del PIB, donde menos se ha avanzado, a pesar de la profusión de normas en sentido descentralizador. La excesiva rigidez en la toma de decisiones empresariales, la ausencia de un sistema de formación de precios eficiente que refleje la escasez, la inexistencia de un mercado mayorista de insumos y las ineficiencias son algunos de los problemas que enfrenta la empresa estatal.

La otra limitación al crecimiento es la dificultad de obtener divisas para la importación de materias primas, bienes de equipo, tecnología y bienes finales —absolutamente necesarios para la producción—. Los productos clásicos de exportación como el azúcar y el níquel requerirían fuertes inversiones para aumentar la producción. 

En la balanza de exportación de servicios, las partidas más importantes son los servicios médicos a terceros países y el turismo. Los servicios médicos se concentran fundamentalmente en Venezuela, a pesar de los intentos de diversificación en otros países y que la COVID-19 generó en 2020 misiones médicas cubanas a varios países adicionales a los habituales. El turismo está destinado a ser uno de los ingresos más importantes del país en el futuro. No obstante, con el modelo actual los ingresos no terminan de dar el salto cuantitativo necesario para financiar un proceso de crecimiento como el esperado, pues el ingreso de Cuba por turista es pequeño. Los dos años de práctica paralización del país por la COVID también han afectado de forma importante al turismo. Solamente se han vuelto a recibir turistas a partir de noviembre de 2021. Los resultados en los primeros meses de apertura son muy modestos y, aunque el país se ha propuesto una meta de 2,5 millones de turistas en 2022, no parece que vayan a lograrse.

Por lo tanto, es de vital importancia la inversión extranjera, tanto en Mariel como en el resto del territorio nacional, para aportar la divisa necesaria para financiar el crecimiento.

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