Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Reino Unido está desarrollando un marco regulatorio cada vez más favorable para la actividad empresarial, de acuerdo con el índice de facilidad para hacer negocios (Doing Business 2018), que elabora el Banco Mundial y que evalúa la facilidad que tienen inversores y empresas para funcionar y hacer negocios en 190 países. Conforme a esta clasificación Reino Unido en 2017 ha obtenido un total de 82,54 puntos sobre 100, sin cambios respecto a 2016 y ocupando la séptima posición en la clasificación, encuadrado entre Noruega y Estados Unidos.

En el informe del Banco Mundial correspondiente a 2016 se indicaba la positiva evolución del Reino Unido a lo largo de la última década en materia de facilitación de la actividad empresarial en el país, destacándose las medidas puestas en marcha por el anterior Chancellor of the Exchequer, George Osborne, (2010-2016) para la simplificación de trámites tributarios y reducción de la presión fiscal sobre las empresas. El informe reseña por  ejemplo, como una empresa británica necesita 110 horas para cumplir con sus obligaciones fiscales del año, mientras que la media global se sitúa en 251 horas. Además la carga fiscal por todos los conceptos para una empresa británica se sitúa en el 30,9% de su beneficio comercial, frente al 40,6% de media global.

http://www.doingbusiness.org/reports/~/media/WBG/DoingBusiness/Documents/Profiles/Regional/DB2017/EU.pdf.

Por otro lado, en Reino Unido se dan grandes desigualdades regionales en la distribución de la actividad económica. "Durante los últimos 10 años, 8 de cada diez empleos se crearon en el sureste del país, dominado por Londres. La denominada "Square Mile" de la City de Londres se da la mayor concentración de entidades bancarias del mundo. Otras ciudades británicas como Manchester, Cardiff, Liverpool, Leeds, Edimburgo y Glasgow son también importantes centros financieros. Además de lo anterior, tanto en Londres como en ciudades cercanas, Cambridge, Birminghan, existen importantes núcleos de desarrollo industrial centrados en sectores tecnológicos.

Atendiendo a la clasificación del Índice de Desarrollo Humano (IDH) elaborada por la Organización de Naciones Unidas  en 2016, Reino Unido ocupaba el puesto décimo sexto a nivel mundial encontrándose en el grupo de países de desarrollo muy alto. Comparativamente, España ocupa el lugar vigésimo séptimo de la clasificación (http://hdr.undp.org/en/2016-report/download).

 

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

La distribución de los productos agroalimentarios en el Reino Unido sigue dos vías principales:

• comercialización directa minorista de productos a través de las grandes cadenas de supermercados. Con una cuota de mercado de venta "al detalle" de alrededor del 80%, son el principal canal de distribución del país. En los últimos años se ha producido una expansión comercial de las grandes cadenas con la apertura o adquisición de cadenas de tiendas de formato reducido sitas en las áreas urbanas más pobladas, desplazando a los operadores más modestos del mercado y acrecentando la hegemonía en el mismo.
• comercialización a través de mayoristas de productos alimentarios, incluidos mayoristas del sector del "catering". Abastecen al sector minorista autónomo (pequeñas cadenas, tiendas independientes, mercadillos y puestos ambulantes), servicios de restauración (hoteles, restaurantes y pubs) y entidades e instituciones colectivas (escuelas, hospitales, residencias,...).

Pero una tercera vía que cobra cada vez más importancia es la venta por internet, un canal alternativo que gana terreno a gran velocidad. En esta vía se encuentran sobre todo productos de calidad y artesanales cuya clientela es un público de poder adquisitivo medio/alto, no sensible al precio.

Las características principales de la distribución de los productos agroalimentarios son:

• Gran concentración del poder de compra en grandes cadenas de supermercados. La implantación, en general, por parte de la mayoría de las grandes cadenas detallistas de nuevos sistemas de gestión ("Category Management") ha dado como resultado una reducción significativa del número de proveedores con contacto directo con los responsables de compra de las cadenas. Sin embargo, se ha reportado últimamente que por lo menos una de las grandes cadenas de distribución está estudiando la posibilidad de empezar a abastecerse directamente de sus proveedores en el extranjero. Dada la situación actual esta medida podría contrarrestar las subidas de precio que se han impuesto desde el voto por salir de la Unión Europea.
• Gran crecimiento del sector de alimentos preparados. Las nuevas circunstancias sociales (aumento de familias monoparentales, menos tiempo familiar disponible para tareas domésticas, etc.) han estimulado la demanda de nuevos productos más elaborados o precocinados. La industria alimentaria ha respondido a la nueva demanda con un desarrollo significativo de la oferta de productos preparados de mayor valor añadido. Otros segmentos que cobra cada vez más relevancia son los de los productos ecológicos y de los alimentos funcionales.
• Incremento de los requerimientos sobre seguridad y garantía de los productos alimentarios. Los requisitos exigidos a los proveedores del sector alimentación por parte de las grandes cadenas detallistas son cada vez más rigurosos. Existe además una creciente preocupación por los temas del comercio justo/ético y el medioambiente.

En cuanto a bienes de consumo, en el segmento medio/alto, la distribución se realiza a través de agentes comisionistas o por contacto directo del fabricante, mientras que en el segmento medio/bajo y bajo puede realizarse por medio de importadores/distribuidores. En el segmento medio/alto, el escaso número de agentes comerciales supone un obstáculo para el acceso al mercado y está dando lugar a que cada vez más empresas se planteen el dirigirse directamente al cliente. En el segmento medio/bajo el principal obstáculo es la falta de competitividad en precio de los productos españoles dado que los importadores que operan en este segmento suelen abastecerse en países de bajos costes.

Respecto a la distribución minorista, los sectores de bienes de consumo participan de la tendencia general a la concentración comercial que se observa en el mercado del Reino Unido. Aunque las tiendas independientes están perdiendo cuota de mercado global, siguen dominando la distribución de artículos del segmento alto, mientras las grandes cadenas operan con preferencia en el segmento medio y bajo del mercado. En el sector de moda, unas pocas grandes cadenas en la high street, muy fuertes, dominan el mercado a costa de las tiendas independientes que ven mermada su participación. Además, existe una tendencia al alza de las ventas a través de las tiendas de descuento. En los sectores de hábitat, la situación es menos homogénea. Así, el sector del mueble presenta dos rasgos distintivos: La popularidad de los "retail parks" (concentración de grandes superficies en el extrarradio de las ciudades) y el gran peso de la distribución "contract" o de muebles para proyectos comerciales. La venta por internet está claramente al alza en todos los sectores. 

Los productos industriales en el Reino Unido se distribuyen por diferentes canales, dependiendo del producto y sector del que se trate, y en algunos casos, de la elección del exportador.

La figura del importador-distribuidor es de especial importancia en el caso de productos que requieren un servicio post-venta o de mantenimiento, como suele ser el caso de la maquinaria y equipos. No obstante el exportador puede vender directamente al cliente cuando las ventas se producen en grandes volúmenes, se repiten con regularidad, o no requieren un servicio de post-venta; suele ser el caso de componentes de automoción y materias primas que se utilizan en los procesos de fabricación.

Materiales de construcción, accesorios de automoción o medicinas, se distribuyen cada vez más a través de grandes cadenas que tienden a la concentración en detrimento de las tiendas independientes. En el caso de los materiales de construcción, las grandes cadenas de bricolaje ("Do it yourself" o "DIY") se orientan a la venta al particular, mientras que los profesionales siguen recurriendo a los almacenes de materiales, al requerir servicios de transporte y financiación que las grandes cadenas de bricolaje no suelen ofrecer a los clientes.

Los agentes comerciales siguen siendo el canal preferido de intermediación para muchas empresas por los menores costes que suponen comparados con otros canales. Las comisiones de los agentes comerciales varían mucho en función del sector y tipo de producto, pueden tener exclusividad por zonas o cubrir el país con varios sub-agentes.

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Importancia económica del país en la región

Las previsiones del PIB publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre de 2017 muestran que Francia quedará por delante de Reino Unido en el ranking de economías del grupo en 2017, y se prevé que su ventaja aumentará considerablemente para el 2018. Este año será la primera vez desde 2013 que Francia superará a Reino Unido en el ranking, según el FMI. La bajada y pérdida de un escalón en el escalafón del FMI a manos de un rival de la UE es una mala noticia para los políticos pro-Brexit que argumentan que Reino Unido será más fuerte fuera del bloque

En su “Country Focus” publicado en febrero de 2018, el FMI señala que el crecimiento económico en Reino Unido se ha desacelerado, y el Brexit es en parte culpable. La fuerte depreciación de la libra tras el referéndum en junio de 2016 llevó a precios más altos, con un efecto negativo en los presupuestos de las familias. Las empresas también invierten menos de lo que se esperaría dado el fuerte crecimiento global, ya que esperan a conocer más detalles sobre la futura relación entre el Reino Unido y la UE. En el lado positivo, un mayor crecimiento en los socios comerciales del país y una libra más barata han llevado a una mayor demanda de productos británicos en el exterior, lo que en parte compensa la floja demanda nacional en consumo e inversión. 

En este escenario, el FMI razona que las consecuencias finales del Brexit pueden tardar muchos años en materializarse completamente, y dependerán de la naturaleza del acuerdo final con la UE y ello, en un momento en el que los analistas todavía se plantean la capacidad del actual Gobierno para poder concretar un acuerdo final sobre el Brexit. Más recientemente, (16 julio) el FMI ha hecho público su informe Article IV sobre la Eurozona en el que ha incluido un análisis del impacto del Brexit en Reino Unido y en cada uno de los EEMMM considerando los posibles escenarios. Las estimaciones del FMI fijan el coste en el caso de un escenario de “salida dura”, lo que se entiende como una ruptura total sin acuerdo de libre comercio con la UE, con una merma del 1,5% del PIB real en un periodo de entre 5 y 10 años.

Sin embargo, el FMI ha señalado que los efectos en los diferentes EEMM serían dispares en relación a sus vínculos con Reino Unido, y ha destacado que la República de Irlanda, Holanda y Bélgica serán los más afectados. Los analistas de esta institución prevén que la República de Irlanda vería una rebaja de su PIB hasta un 4%, mientras Holanda y Bélgica restarían un 1% al suyo, en el escenario más “pesimista”. España figura entre los menos afectados (el cuarto por la cola, solo menos afectado que Italia, Finlandia y Austria).

 

 

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Perspectivas de desarrollo económico

La evolución de la economía británica viene marcada por los efectos del Brexit. En un contexto de mejora del crecimiento global, Reino Unido sufre una ralentización que, según las previsiones del propio gobierno británico, continuará por lo menos en el medio plazo.

Instituciones internacionales como el FMI o la OCDE prevén para el PIB de este año un crecimiento mediocre, en un año clave del Brexit. El FMI publicó (16 julio) su informe Article IV sobre la Eurozona en el que ha incluido un análisis del impacto del Brexit en Reino Unido y en cada uno de los EEMMM considerando los posibles escenarios. Las estimaciones del FMI fijan el coste en el caso de un escenario de “salida dura”, lo que se entiende como una ruptura total sin acuerdo de libre comercio con la UE, con una merma del 1,5% del PIB real en un periodo de entre 5 y 10 años. Sin embargo, el FMI ha señalado que los efectos en los diferentes EEMM serían dispares en relación a sus vínculos con Reino Unido, y ha destacado que la República de Irlanda, Holanda y Bélgica serán los más afectados. Los analistas de esta institución prevén que la República de Irlanda vería una rebaja de su PIB hasta un 4%, mientras Holanda y Bélgica restarían un 1% al suyo, en el escenario más “pesimista”. España figura entre los menos afectados (el cuarto por la cola, solo menos afectado que Italia, Finlandia y Austria.

Las últimas previsiones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), correspondientes a marzo de 2018, apuntan a un crecimiento del PIB de un 1,5% este año, frente al 1,4% previsto en noviembre, de 2017 con las previsiones para 2019 y 2020 sin cambios en el 1,3%, mientras que en 2021 y 2022 el PIB británico se expandirá en un 1,4% y un 1,5%, respectivamente. 

En este contexto, a mediados de mayo la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) publicó la segunda estimación del PIB correspondiente al primer trimestre de 2018 que coincide con la primera, dada a conocer en abril, que muestra una ralentización de la economía con un avance de sólo un 0,1% en tasa trimestral y pone de relieve los problemas a los que se enfrenta Reino Unido.

Así las cosas, en agosto el Banco de Inglaterra (BoE) ha optado por subir el tipo básico de interés en un cuarto de punto, hasta el 0,75%. En noviembre de 2017, el BoE subió los tipos al 0,5 % después de mantenerlos en el nivel histórico del 0,25 % desde 2009. Por otro lado, en su informe trimestral de inflación (publicado a la par que el anuncio del aumento en el precio del dinero) el banco central británico mantiene su previsión de crecimiento en el 1,4 % para 2018, pero lo sube al 1,8 % para 2019, cuando el país efectuará su salida de la UE.

Déficit público y deuda

Philip Hammond ha definido tres nuevas reglas de disciplina fiscal para la actual legislatura. Estas reglas son más relajadas que las establecidas por su antecesor y otorgan al Ejecutivo un margen de maniobra para hacer frente a las eventualidades generadas por el Brexit:

1. El déficit estructural deberá ser inferior al 2% al final en 2020/1
2. El porcentaje de deuda neta deberá también evolucionar a la baja para 2020/1
3. Se fijará un techo de gasto para las partidas de gasto social

En la presentación del "Spring Report" en los Comunes (13 de marzo) el Sr. Hammond revisó a la baja las previsiones en materia de déficit público hasta los 45.200 M£ para el ejercicio actual 2018/19, 700 M£ menos de lo estimado en noviembre de 2017. Aunque, las previsiones de la OBR señalan que las presiones en el gasto público relacionadas con el envejecimiento de la población supondrán un desafío al objetivo del Gobierno de equilibrar las finanzas públicas en 2025.

Las nuevas estimaciones de la OBR (Oficina de Responsabilidad Presupuestaria), prevén un incremento temporal del déficit en el ejercicio fiscal (2017/2018) situándose en un nivel similar el previsto en noviembre, antes de volver a instalarse en una senda bajista. Así, en sus pronósticos, la OBR rebaja el déficit público desde el 3,8% del PIB en el ejercicio 2015/16 al 2,6% en el año en curso (2016/17), luego el 2,9%, 1,9%, 1% y el 0,9% para los años siguientes, llegando al 0,7% en el ejercicio 2021/22. Con todo, la previsión actual calcula que el endeudamiento todavía será 100 billones más alto en 2020 que lo estimado en marzo de 2016.

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