Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Durante la última década, la economía de Georgia ha crecido sólidamente a una tasa anual promedio de 4,5 % a pesar de los shocks externos, incluida la crisis financiera mundial de 2007-08, el conflicto con la Federación de Rusia en 2008 y la caída de los precios de los productos básicos desde 2014. En 2013 experimentó una desaceleración hasta el 3,4% debido, entre otros factores, al empeoramiento de la balanza comercial y la inestabilidad política y económica de los países vecinos. A partir de 2017 gracias al mayor consumo y la demanda externa, el nivel de crecimiento económico se recupera hasta el 4,7% en 2018 para situarse en el 5,1% en vísperas de la pandemia, en 2019.

Según fuentes de GEOSTAT, tras pasar el crecimiento económico de una tasa del 5% en 2019 a una contracción del PIB real del -6,2% en 2020 debido principalmente a la pandemia de coronavirus. Los datos recogidos en 2021 indican un crecimiento interanual del 9,3%. La previsión del FMI de crecimiento para Georgia en 2022 alcanza el 5,8%.

Según Geostat, la actividad económica por sectores se distribuye en 2020 de la forma siguiente: comercio (13% del PIB total); inmobiliario (10,2%), sector manufacturero (9,3%), construcción (7,6%), agricultura y pesca (7,3%), administración pública (6,5%), transporte (5,4%), sector financiero y seguros (4,4%). Los sectores que mostraron crecimiento real positivo son el de manufacturas, transporte y almacenamiento, artes, entretenimiento, comercio, hostelería y actividades financieras y de seguros. Se registró una regresión en el sector de la construcción”.

Analizando la actividad económica por regiones, es de destacar que Tbilisi además de ser la capital georgiana, es el principal centro de negocios del país, concentrado el 51% de la actividad económica en el año 2020 seguido de Adjara e Imereti, con un 9% y un 8% de la producción total, respectivamente.

Georgia cuenta con una población de 3.728.600 habitantes el 1.1.2021, localizándose el 40,58% de la población en zonas rurales. La tasa de desempleo de Georgia es del 22,5% en 2021 tras la crisis generada por la pandemia. Sin embargo, según el Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo (BERD), Georgia tiene una de las economías sumergidas más grandes del mundo. Atendiendo a los datos presentados por el Banco Mundial en su base de datos de economías sumergidas del mundo, a 2018 la economía sumergida georgiana suponía un 56,6% del total del PIB. En otras palabras, Georgia es el segundo país del mundo con más economía sumergida solo por detrás de Zimbabwe de entre las economías analizadas.

Según fuentes del BM, Georgia se encuentra como la economía número 119 a nivel mundial sobre un total de 217 economías. La renta per cápita, en términos corrientes era de 4.250 USD en 2020 según el FMI.

La clase baja se ha beneficiado considerablemente de las políticas sociales del Gobierno, así como de las nuevas oportunidades económicas. Aunque la desigualdad sigue siendo alta para los estándares regionales, ha disminuido en los últimos años, gracias a las fuertes mejoras en el bienestar de los hogares.

Tbilisi también es el principal foco de recepción de la inversión extranjera directa, habiendo recibido en 2020 un total de 572 MUSD y 728,4 MUSD según información preliminar de GEOSTAT. Más de la mitad de las entradas de IED proceden normalmente de Europa, principalmente de Reino Unido y de Países Bajos. Sin embargo, el país se está abriendo cada vez más a las inversiones asiáticas. Azerbaiyán has sido tradicionalmente el mayor inversor del país debido a la construcción en curso del oleoducto Shah-Deniz. No obstante, en la actualidad no figura entre los líderes Hay que destacar que las inversiones de China en Georgia son erráticas hasta 2011, a partir de esta fecha no dejan de aumentar de forma que en 2018 han crecido un 150% con respecto a 2011. No obstante, en 2019 descienden un 41% con respecto al 2018, con un volumen de 44 MUSD. La inversión de España es poco significativa y no representa ni el 1%.

Históricamente, Georgia perdió su alianza económica con la Unión Soviética después de conseguir su independencia en 1991. A partir de 1994 Georgia comenzó a cooperar con organizaciones internacionales, fundamentalmente el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), lo que facilitó la aplicación de reformas estructurales e institucionales y el establecimiento de unas bases legislativas liberales.

Un hito fundamental en el mercado georgiano es la entrada en vigor, el 1 de julio de 2016, del Acuerdo de Asociación —que incluye el acuerdo de creación de área de libre comercio o Deep and Comprehensive Free Trade Area (DCFTA)— entre Georgia y la UE, lo que supone una importante revitalización de la economía georgiana en el medio y largo plazo. El sector bancario es uno de los sectores que ha experimentado un crecimiento más rápido en la economía. Es un sector bien regulado y capitalizado, a pesar de los desafíos regionales y globales que experimentan los países vecinos. Actualmente el sector financiero de Georgia está formado por un total de 15 bancos, y 14 de ellos son bancos extranjeros.

Georgia ha sabido recomponer su sistema fiscal, que se caracterizaba por su ineficiencia y su escasa capacidad recaudatoria. A lo largo de los últimos años ha aplicado reformas fiscales hasta renovar completamente el sistema recaudatorio, convirtiéndolo en un sistema bien estructurado en el que los ingresos fiscales representan el 20,8% del PIB en 2020. El país apuesta por un crecimiento a largo plazo reduciendo la regulación, los impuestos y la corrupción para atraer a la inversión extranjera.

Las principales actividades económicas de Georgia son la agricultura, minería de manganeso y cobre, y la producción de un pequeño sector industrial que produce bebidas alcohólicas y no alcohólicas, metales, maquinaria, aviones y sustancias químicas. Los sectores donde recientemente se observan mejoras son los servicios bancarios y el sector minero, pero la escasa formación del capital humano y la posible incapacidad de la estructura industrial de atender la demanda interna y externa en el futuro son riesgos emergentes.

Además, el sector turístico está ganando mucho peso en la economía, el número de turistas recibidos por Georgia crece considerablemente año tras año, aunque en 2020 la cifra de turistas disminuyó a causa del Covid-19 un 80%, con un total de 367.000 turistas. Desde 2018 el Gobierno está implementando Planes de Desarrollo del Turismo, así como incentivando la construcción de instalaciones hoteleras, en las regiones de Anaklia y Kobuleti. 

Georgia ha vencido sus problemas de escasez energéticas mediante la renovación de sus plantas de hidroelectricidad y el abastecimiento desde Azerbaiyán. Georgia tiene mucho potencial energético hidroeléctrico por explotar, con numerosos proyectos de plantas, entre los que destaca la Planta Hidroeléctrica de Nenskra, la más importante del país. No obstante, el país sigue teniendo una gran dependencia energética del exterior.

Volver a índice de Información del mercado

Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

La distribución comercial en Georgia ha atravesado un proceso de modernización desde el cambio de sistema económico que se produjo a comienzos de la década de los años noventa. Según Euromonitor, en el año 2020 el sector mayorista y minorista en Georgia tuvo un valor de 8.874 MGEL (aprox 2.820 MUSD). El valor total de las importaciones georgianas del sector de la distribución en 2020 se registró en 10 MUSD.

El sector de la distribución en Georgia presenta una elevada competitividad. Según Euromonitor, el sector minorista está liderado por Carrefour SA, seguido de Nikora JSV, Internationale Spar Centrale BV, Aversi-Pharma Co Ltd y Georgian Pharmacy JSC. La distribución alimentaria es el principal canal de distribución, concentrando el 62% del valor total del mercado aproximadamente. En esta categoría se incluyen desde los distribuidores tradicionales como los mercados de abastos, comercios pequeños e independientes regentados por el dueño, hasta los modernos como supermercados e hipermercados. 

En segundo lugar, la distribución especializada, que incluye aquellos distribuidores que llevan al cliente final productos no alimentarios, es el canal más importante después de la distribución alimentaria. 

Volver a índice de Información del mercado

Importancia económica del país en la región

Geográficamente, Georgia está situada en un punto de conexión entre la región del Caspio, muy rica en recursos energéticos, y Europa. Al mismo tiempo Georgia es parte del corredor de transporte entre Europa y los países de Asia central, que recorre la antigua ruta de la seda, siendo una ruta alternativa con importancia estratégica para los países de la región hacia Europa.

La construcción del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan, del gasoducto Bakú-Tbilisi-Erzurum, la vía ferroviaria Kars-Akhalkalaki, y la línea ferroviaria transnacional entre Bakú, Tbilisi y Kars son parte de los planes para resaltar la localización estratégica de Georgia entre Europa y Asia y desarrollar su papel como un punto de tránsito para el gas y otras mercancías. 

Georgia presenta una apertura comercial notable, del 56% en 2020. Si bien actualmente la tendencia indica un aumento hacia las relaciones comerciales con la Unión Europea, la mayor parte de los principales socios comerciales del país son países limítrofes.

Volver a índice de Información del mercado

Perspectivas de desarrollo económico

En el año 2020 la economía entró en recesión con una contracción del 6,2%. Tras un buen comienzo de año, la actividad económica se desplomó a partir de marzo de 2020 al introducir las autoridades medidas de bloqueo relacionadas con la pandemia. El impacto ha sido generalizado, pero los sectores del transporte, el turismo y la construcción fueron los que más sufrieron. La tasa de desempleo alcanzó el 20,4 % en el cuarto trimestre de 2020, aumentando bruscamente desde el 11,6 % en 2019. Se estima que la pobreza ha aumentado en 5,4 puntos porcentuales en 2020, aunque el considerable paquete de ayudas del gobierno probablemente haya evitado un aumento aún mayor de la pobreza.

De acuerdo con las previsiones del Banco Mundial, se prevé que la economía de Georgia se recupere en 2021, con un crecimiento del 3,1%, partiendo de la base de que no se produzcan nuevas oleadas graves de infecciones por el virus COVID-19 que requieran nuevos confinamientos y de que se resuelva el actual estancamiento político. La recuperación seguirá siendo apoyada por un estímulo fiscal en forma de gasto de capital acelerado, aplazamientos de impuestos, reembolsos acelerados del impuesto sobre el valor añadido y apoyo específico a las empresas y los hogares más afectados. Se espera que el déficit fiscal siga siendo elevado, por encima del 7% del PIB en 2021.

Se espera que el déficit exterior se reduzca en 2021. No obstante, seguirá siendo elevado, en torno al 11% del PIB, a medida que el sector de los servicios se recupere gradualmente y los flujos de importación aumenten en consonancia con la consolidación de la actividad económica. Se espera que la recuperación de la IED y el apoyo sostenido de las instituciones financieras internacionales cubran las necesidades de financiación exterior de Georgia y ayuden a mantener un cómodo colchón de reservas.

El ritmo de la recuperación más allá de 2021 dependerá de la implantación de vacunas y del restablecimiento del comercio y la inversión internacionales. En un escenario de referencia en el que no se materialice una tercera oleada de infecciones y se vacune a una parte significativa de la población en 2022, el crecimiento económico podría recuperarse hasta el 4,2% en 2022 según el BM. El escenario de referencia prevé que el déficit fiscal se reduzca hasta alcanzar los niveles prescritos por la regla fiscal (3% del PIB) en 2023. El impacto de la pandemia sobre la pobreza y la desigualdad dependerá de la gravedad y la duración de la crisis y de la respuesta política. 

El retraso en la vacunación, las nuevas restricciones y la prolongación de las tensiones políticas representan los principales riesgos a la baja de estas perspectivas. Estos riesgos podrían conducir a una recuperación más lenta en 2021 y a una recuperación más modesta a medio plazo, con una producción que no volvería a los niveles anteriores a la crisis hasta 2024. Un retraso en la recuperación también podría plantear riesgos para la estabilidad microfinanciera, dada la elevada tasa de dolarización de Georgia, los balances sin cobertura y la elevada deuda externa.

Volver a índice de Información del mercado