Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Irlanda es un país pequeño, de aproximadamente 5 millones de habitantes, con una elevada renta per cápita y con la tasa de crecimiento más elevada de la UE en los últimos años. Asimismo, el país cuenta con un beneficioso impuesto de sociedades y se trata del único país de la UE de  habla inglesa, convirtiéndose así en una localización privilegiada para un gran número de compañías que han decidido instalar en Irlanda su sede.El principal centro económico del país es Dublín, la capital y ciudad más habitada, con una región metropolitana de más de millón y medio de habitantes, donde se concentran las principales empresas extranjeras. La segunda ciudad del país es Cork, situada en el sur de la isla. Sin embargo, el gobierno tiene el objetivo de distribuir mejor la actividad económica por todo el territorio irlandés, pues las diferencias regionales son grandes, sobre todo con norte y oeste de la isla. Para ello está desarrollando un plan de infraestructuras de todo tipo que igualen el campo de juego entre los diferentes condados del país, Project Ireland 2040.

Irlanda es el país más perjudicado, a corto plazo, por el BREXIT, dados sus aún importantes vínculos comerciales, económicos y logísticos con el RU. Las autoridades estiman una caída significativa en las exportaciones a la GB, sobre todo de productos del sector primario, que habrán de encontrar mercado en el continente, y que reducirá a corto plazo el crecimiento de la economía. Afortunadamente estos sectores de exportación irlandeses son los menos afectados por la perturbación del covid-19. Mayor distorsión a corto plazo puede suponer la distorsión en las importaciones de bienes del RU, que alcanzan casi el 30% del total de importaciones irlandesas. El suministro de bienes a Irlanda desde otros países requerirá tiempo, sobre todo de inputs necesarios para la producción en Irlanda. Con el tiempo, el BREXIT supondrá una desviación de comercio de Irlanda hacia el continente y en detrimento de la GB. Un BREXIT duro, con imposición de aranceles en el marco general de comercio de la OMC, hubiera sido mucho peor, naturalmente.

Como resultado de lo anterior, Irlanda es el país más beneficiado del Fondo de Reserva de Ajuste al BEXIT de la UE, para paliar sus efectos negativos, con casi el 25% de los 4 m.m. euros que constituyen el fondo para desembolsos en 2021, a pesar de tener una población de sólo 5 millones de habitantes (a España se le han asignado 174 millones). Estos fondos van a financiar, en particular, gastos para asegurar el buen funcionamiento de los nuevos trámites en frontera, aduanas, controles fitosanitarios y de seguridad de los productos, régimen de autorizaciones y certificaciones de los productos e información y otros servicios a las empresas y ciudadanos sobre el nuevo régimen de comercio con el RU.

Aunque el BREXIT es malo para todos, desde el punto de vista comercial, pues ha reducido el tamaño del mercado común europeo, la UE-27 se ha mantenido unida y fuerte hasta el final en la negociación, protegiendo su unión aduanera y mercado único, y ha neutralizado el efecto llamada que la decisión del RU podría haber significado para otros Estados miembros. El BREXIT, probablemente, ha facilitado también la constitución del Fondo de Recuperación e Inversiones de la UE como respuesta comunitaria a la perturbación de la pandemia del covid-19, y reforzamiento del mercado interior de la UE-27. También en pesca el resultado final de la negociación es mejor del esperado para Irlanda. Respecto a la petición británica de reducir en un 80% en tres años la pesca de la UE-27, el acuerdo supondrá una reducción del 25% en cinco años y medio. Al final de este período, si no hay acuerdo con el RU, la UE puede establecer aranceles sobre las importaciones de pescado del RU. Aun así, Irlanda es un país de los más perjudicados por el BREXIT en relación con el sector pesquero, como lo demuestra el hecho de que recibirá del Fondo de Reserva mencionado 106,7 millones de euro; en términos per cápita, el mayor receptor después de Dinamarca.

Por último, el acuerdo final del BREXIT implica  un acuerdo de libre comercio de bienes (sin aranceles),que no cubre el comercio de serviciosRespecto a los servicios financieros y otros servicios producidos por las empresas multinacionales en Irlanda, el BREXIT consolida y mejora la posición competitiva del mercado de Irlanda como país puente entre la UE y el mundo anglosajón. Las empresas financieras localizadas en el RU han perdido el pasaporte comunitario, y tampoco ha habido acuerdo sobre la definición de la equivalencia de las oportunidades competitivas entre el RU y la UE-27 en el comercio de estos servicios financieros, ya con presencia física o de manera transfronteriza. Esto está produciendo un éxodo de empresas financieras del RU a la UE-27, en el que Irlanda está bien posicionada como país receptor de algunas de ellas. Lo mismo sucede con los servicios profesionales, ya que de la negociación no se ha derivado que las cualificaciones profesionales británicas de abogados, ingenieros, médicos, arquitectos, y las empresas correspondientes, sean reconocidas por la UE-27.

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

El sector minorista emplea a 285.000 personas en Irlanda, representando el 13% de la población activa, el 12% del PIB del país (30 mil millones de euros) y un ingreso de 7 mil millones de euros para el Estado. No obstante, la actual crisis sanitaria del COVID ha provocado que las ventas caigan un 5% en comparación con cifras del año anterior según el CSO (oficina central de estadísticas) y se hayan destruido 73.000 empleos en el sector.Alrededor de 38.000 empresas conforman este sector y sus actividades se pueden dividir en dos categorías principales: alimentación (supermercados, tiendas de conveniencia y tiendas de descuento) y no alimentación (moda, calzado, belleza, menaje de hogar, bricolaje, etc.).

El mercado minorista de alimentación en Irlanda se encuentra dominado por un pequeño número de cadenas. El líder de mercado es Dunnes Stores con una cuota de mercado del 22,1%. Le siguen SuperValu con un 18,5% de la cuota y Tesco con un 17%, esta última de capital británico. Por otro lado, al igual que en otros países de Europa, también en Irlanda las grandes cadenas de descuento han tenido un fuerte impacto desde su establecimiento, y poco a poco están ganando cuota de mercado a los tres principales competidores. Lidl alcanzó una cuota de mercado del 24,4%y Aldi un 12%.

El mercado minorista de moda está dominado por cadenas internacionales, principalmente de origen británico. Entre las que tienen presencia en Irlanda se encuentran: Grupo Arcadia (Top Shop, Miss Selfridge, Evans, Wallis y Dorothy Perkins) aunque a finales de 2020 el grupo entró en liquidación de sus negocios en Irlanda, Inditex (Zara, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Pull & Bear), Primark, H&M, Mango, River Island, Benetton, Next y TK Maxx. La empresa británica Debenhams entró en liquidación en abril de 2020 y en enero de 2021 su negocio digital ha sido adquirido por Boohoo. Respecto a cadenas de grandes almacenes, destaca el grupo Selfridges con los almacenes Brown Thomas y Arnotts, y la cadena británica Marks & Spencer.

El mercado minorista de bricolaje está controlado por la empresa irlandesa Grafton Group, a través de sus 37 tiendas minoristas Woodie’s. La cadena británica B&Q que también cuenta con presencia en el país.Los principales actores dentro del sector minorista de la electrónica, son la británica DSG (que incluye a las cadenas PC World y Curry’s), la australiana Harvey Norman, la británica Argos y DID Electrical. Esta última es la cadena irlandesa más grande, con 23 puntos de venta.El mercado minorista del mueble está actualmente dominado por tiendas independientes y grandes almacenes. Las ventas del segmento medio/bajo se realizan a través de las grandes cadenas y la venta por catálogo o comercio electrónico. En este segmento lideran empresas como Ikea, Argos y Homestore + more. En 2019 la cadena danesa Jysk entró al mercado con la apertura de 9 tiendas. Por otra parte, en el segmento alto del mercado la distribución se realiza a través de tiendas independientes, por lo general más especializadas.

Asimismo, se debe hacer referencia al comercio electrónico. En 2019 el comercio electrónico en Irlanda llegó a alcanzar los 4 mil millones de euros, siendo un 8% superior que el año anterior. Amazon sigue siendo el líder en el mercado seguido por Argos y Tesco. Los tres juntos suponen un 20% del total de ingresos del canal digital. Un 65% de los irlandeses han hecho al menos una compra online en 2019. Las compras que más se realizan on-line son moda (29%), productos electrónicos (24%), juguetes y bricolaje (20%), mueble y decoración (15%) y por último alimentación y productos de cuidado personal (12%). Con el impacto de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 y los confinamientos domiciliarios, se ha producido un incremento exponencial en la compra en línea. Según cifras del Banco Central de Irlanda, en noviembre de 2020 las transacciones con tarjeta de crédito y débito aumentaron en un 35% respecto al mismo periodo del año anterior. Fuentes de Revolut indican que el consumo digital de videojuegos, aplicaciones y contenido digital fue un147% superior en diciembre de 2020 en comparación con el mismo periodo de 2019. En relación con la red de distribución y logística del país, cabe mencionar que el sistema de infraestructuras es, en general, bastante deficiente. Por otro lado, el alto coste de los locales conduce a que los almacenes sean en general de pequeño tamaño para no almacenar demasiado stock (suministro “just-in-time”).  

 

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Importancia económica del país en la región

Es necesario poner en contexto la importancia económica de Irlanda en la región. Se trata de un país pequeño, miembro de la Unión Europea y al lado de una gran potencia como es el Reino Unido. A lo largo de las tres últimas décadas, Irlanda ha pasado de ser una nación emigrante y proteccionista, dependiente del Reino Unido, a ser una economía muy abierta basada en la inversión extranjera (principalmente norteamericana). Y es que, pese a que Irlanda es un mercado pequeño e insular, conviene destacar dos aspectos que resaltan su atractivo comercial: en primer lugar, se trata de uno de los países de mayor renta per cápita de la UE. En segundo lugar, hay que reseñar el gran dinamismo de su economía, muy abierta al comercio exterior y sede de las principales multinacionales de los sectores TIC y farmacéutico (esto último debido a su beneficioso impuesto de sociedades y a que se trata del único país de la la UE de habla inglesa).

El valor medio aproximado de las exportaciones anuales de bienes, de los últimos tres años 2018-2020, de Irlanda a la UE-27, es de 55 mil millones (m.m.) de euros, 15,5 m.m. euros al Reino Unido y 2,5 m.m. euros a España. Las exportaciones totales de Irlanda están en torno a los 150 m.m.Las importaciones medias anuales de bienes de Irlanda de la UE 27 son de 33 m.m., del RU de 25 m. m., y de España de 1,4 m.m. de euros. Las importaciones totales de Irlanda son en torno a 90 m.m. Como se ve el valor de las exportaciones de bienes de Irlanda son siempre superiores a las importaciones. Como se observa, casi el 30% de las importaciones de bienes proceden del RU (mientras que las exportaciones suponen un 12%). Es hecho implica una dependencia importante de Irlanda respecto al RU, al menos al corto plazo, ya que parte de las importaciones son inputs de la producción irlandesa de bienes.

Por otra parte, el transporte de bienes que se realizan entre Irlanda y la UE, se llevaban a cabo, casi en su totalidad, a través de la Gran Bretaña (GB). Es insignificante el volumen y el valor de los bienes comerciados por avión, por su alto coste, o por barco, líneas directas de Irlanda a Francia o España, que implica un mayor tiempo de viaje, mayor coste y riesgo de mal tiempo marítimo. Esto supone otra dependencia estratégica más de Irlanda respecto al RU. El BREXIT significa para Irlanda que el Reino Unido (RU) ha dejado de constituir parte del mercado común y de la unión aduanera de la UE. A partir de 2021, el tráfico de bienes entre estos países con el RU se enmarca en una zona de libre comercio, sin aranceles, pero con la necesidad de comprobaciones sobre la naturaleza, el origen y el destino de las mercancías. El RU puede negociar ahora acuerdos comerciales con terceros países, al margen de la UE, aunque la UE estará interesada en el resultado de tal negociación, y actuará en consecuencia.

Es necesario comprobar, ahora,en la frontera británico-francesa del canal de la Mancha, si las mercancías son, por una parte, de la isla de Irlanda o proceden de la Gran Bretaña (GB), y, por otra, la naturaleza de los bienes comerciados, para comprobar sus códigos aduaneros, las reglas de origen y estándares conforme a la legislación comunitaria. En el tráfico inverso, de continente a las islas, se aplicarán los controles del RU y su destino final, bien a la GB, bien a la Isla de Irlanda. En el caso de camiones que transporten una variedad de productos, los trámites se hacen aún más complejos, al tener que comprobarse el origen y los estándares UE de cada uno de los productos.

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Perspectivas de desarrollo económico

Después de un período ce crecimiento intenso desde 2014 hasta 2019, Los efectos negativos de la pandemia covid-19 se han dejado sentir sobre la actividad económica en Irlanda. En determinados períodos Irlanda ha aplicado un confinamiento de los más estrictos en la UE. En el otoño de 2020 se han publicado las previsiones de crecimiento de organismos públicos irlandeses y de las organizaciones internacionales para 2020 y 2021. Como se ve en el cuadro coinciden en un crecimiento negativo para 2020 entre el 2 y 3%,  que, sin embargo, es mucho menor que en la mayoría de los países desarrollados, incluida la UE. Por el contrario, el repunte estimado para 2021 es menos intenso que el esperado para otros países.

Este mejor comportamiento relativo de la economía irlandesa se atribuya a la pujanza de la exportación de los sectores farmacéuticos y tecnológicos, ambos dominados por las empresas multinacionales, en su gran mayoría estadounidenses. Los sectores de la economía doméstica, sin embargo, se más  verán afectados por el Brexit y la incertidumbre. No cabe duda que la actividad de las EM en Irlanda es buena para su economía, pero las cifras de evolución del PIB, renta per cápita, sobrevaloran el grado de desarrollo económico del país. Según las estadísticas, Irlanda es una de las economías más globalizadas del mundo, con una participación sin igual de las EM propiedad del capital extranjero. El sector de las EM emplea a más de 250 mil personas, altamente cualificadas, con unos salarios medios muy por encima de la clase media irlandesa. El entorno de los negocios es abierto, competitivo, con una regulación fiscal que lo apoya. Estas empresas de capital extranjero se han concentrado en la producción de ordenadores, aparatos electrónicos, productos ópticos y farmacéuticos, químicos, servicios de telecomunicaciones, programación, consultoría y servicios profesionales de todo tipo.

Por el contrario, las empresas domésticas irlandesas, no se concentran en los sectores manufactureros de alta tecnología o en los servicios empresariales sofisticados muy intensivos en conocimiento, y, además, son pequeñas. como resultado, Irlanda es una economía dual, en la que las empresas domésticas, de capital nacional, son menos productivas, con una brecha de productividad, que no solo no se reduce sino que se incrementa, indicando su  muy escasa  participación en la cadena de valor de las EM. La dicotomía, entre el sector de EM y de empresas domésticas es muy pronunciado, con muy escasa interacción, sobre todo en la producción de servicios avanzados.

Los sectores en que predomina el capital extranjero han sobrellevado bien las perturbaciones de la pandemia y el Brexit. Los sectores tradicionales irlandeses, sin embargo, son los más afectados por el Brexit. En efecto, las estimaciones para 2021, no solo están condicionadas, en el caso de Irlanda, por la evolución de la pandemia y el proceso de vacunación, sino por los efectos del Brexit, que afecta de manera especialmente negativa a las empresas domésticas de  Irlanda. Afortunadamente, se ha evitado en el último momento un Brexit sin acuerdo, que hubiera supuesto el establecimiento de aranceles en el comercio de bienes. 

En cuanto al crecimiento futuro, más allá de las dos perturbaciones actuales derivadas de la pandemia, Irlanda seguirá dependiendo del capital extranjero y de los acuerdos sobre la fiscalidad internacional de las empresas. Así mismo, como consecuencia de la salida del Reino unido de la UE, sus vínculos comerciales con ese país disminuirán aún más, incrementando su integración en la UE (incluso en la logística del movimiento de bienes, a través de un incremento significativo de las conexiones marítimas directas de la isla con el continente). A continuación se reproducen las previsiones de las autoridades irlandesas y de los organismos económicos internacionales. Las previsiones más recientes son las del Plan de Estabilidad actualizado de Irlanda, enviado a Bruselas por el gobierno en abril. Confirma un crecimiento positivo del PIB real e 2020, a pesar de la pandemia, debido al incremnto de las exportaciones de las empresas multinacionales en Irlanda, sobre todo de servicios informáticos y de productos farmacéuticos. Para 2021, eleva el crecimiento hasta el 4,5%, esperando una fuerte recuperación en el segundo trimestre del año.  

Previsiones PIB Irlanda: tasa real de variación anual
  Fecha Publicación 2020 2021
Ministerio de Finanzas Abril 2021 +3,4 +4,5
Banco Central Enero 2021 +2,5 +3,8
Fondo Monetario Internacional Octubre 2020 -3,0 +4,9
Comisión Europea Febrero 2021 +3,0 +3,0
OCDE Diciembre 2020 -3,2 +0,1

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