Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Con casi el 17,7% de la población mundial en el año 2019 con 1.352 millones de habitantes, India es el segundo país más poblado después de China. La economía india ocupa la séptima posición a nivel mundial en PIB nominal en el año 2019, y el tercero en cuanto a Paridad del Poder Adquisitivo (después de EEUU y China) aunque, según datos del Banco Mundial, entre el 25% y el 30% de la población india total pertenece a la clase media, el 4,3% viven por debajo del umbral de pobreza (menos de 1,9 USD al día).

El crecimiento económico está consolidando una clase media, que de acuerdo con las proyecciones del último informe de Boston Consulting Group, para el 2025 sería el tercer mayor mercado con aproximadamente 4 trillones de consumo de dólares y un poder adquisitivo lo suficientemente alto para adoptar hábitos de compra cada vez más parecidos a los occidentales.

Por el momento, aunque constituye un mercado de primera magnitud por número, no posee todavía un nivel de riqueza similar al de las clases medias occidentales y no constituye un mercado homogéneo ni único, dado el tamaño y la diversidad de la India. Entre el año 2001 y el 2018, la población de la India aumentó en 272 millones de personas y la tasa de crecimiento de la población en el 2018 es de 1,26%).

Según los datos del Banco Mundial, India sigue siendo un país principalmente rural, donde sólo el 34% de la población vive en áreas urbanas. La migración urbana continúa con una tendencia ascendente clara, pero a una velocidad considerablemente más lenta que China. En 2011 (censo 2011), la población que vivía en las zonas rurales, se constituía mayoritariamente de unidades familiares con renta familiar anual inferior a 90.000 rupias. Mientras tanto, las unidades familiares con una renta familiar superior a 200.000 rupias vivían en las ciudades, concentrándose en ellas el 66% de la clase media.

Aunque actualmente exista un gran desequilibrio entre la densidad de población de las zonas rurales y urbanas, se prevé que para el 2025 esta desproporción se iguale, aumentando a aproximadamente el 40% la población urbana, cuyo consumo supondrá el 60% del total.

La desigualdad económica y los graves retos medioambientales que el país tiene planteados son las principales barreras para la realización del potencial.

Pautas de consumo

De acuerdo con la última encuesta oficial disponible (ICE360º Survey, 2016 from People Research on India’s Consumer Economy) el presupuesto familiar de gastos presenta la siguiente composición media (se indica en primer lugar la población metropolitana y en segundo la rural desarrollada): Consumo de bienes básicos (45%; 50%), consumos de servicio y otros gastos (51%; 47%) y bienes durables de consumo (4%; 3%). Según el último análisis de Euromonitor, se prevé que el porcentaje de consumo de bienes básicos se reduzca mientras el nivel de renta aumenta. En cambio, el grupo de consumos de servicio y otros gastos será el que más crezca en el periodo 2017-2030. Siguiendo una ley universal, el aumento del nivel de renta disponible va acompañado de un cambio en los patrones de consumo, con un aumento, año a año, de la demanda de productos manufacturados y servicios y una caída de la de productos primarios, comenzando por los alimentos, y ello tanto en el medio rural como en el urbano. Según las predicciones de Euromonitor para el periodo 2017-2030 el gasto en alimentación solo crecerá en un 6% anual, mientras que otros servicios en un 9%.

El mercado indio se caracteriza, por lo demás, por una gran diversidad de estilos de vida en función de los niveles de renta. En el tramo inferior de la escala (familias con ingresos anuales inferiores a 200.000 rupias) se encuentran consumidores del mercado de productos básicos. Estos destinan dos tercios de su capacidad de compra a cubrir necesidades básicas. En los escalones superiores (familias con rentas anuales superiores a dos millones de rupias) se encuentra un segmento relativamente pequeño pero de mayor crecimiento. El segmento medio (entre 200.000 y dos millones de rupias, la gran mayoría de la clase consumista y los que están ascendiendo) está muy diferenciado, dependiendo del producto, y es muy sensible al precio, lo que exige un planteamiento muy centrado sobre el diseño del producto y el precio. Además, la afinidad cultural y local con el producto son factores importantes para estos consumidores a la hora de tomar la decisión de compra.

Aunque es complicado definir la estructura socioeconómica de India, debido a la disparidad de criterios estadísticos para definir el nivel de renta de las distintas clases sociales en este país, el National Council for Applied Economic Research propone una clasificación de cuatro categorías por rango de ingresos que muestran una aguda desigualdad de ingresos anuales entre los consumidores indios. Así, se encuentra que dentro de la clase baja más del 80% es población rural, porcentajes que se reducen al 30% en la clase media y al 20% en la clase alta. Un dato significativo es que la población de India crece a un ritmo de 1,2% (2016), mientras que el porcentaje de la población de clase baja está decreciendo a un ritmo del 2% y paralelamente aumentan las clases medias y altas.

Principales centros de negocios

Tradicionalmente, los dos principales centros de negocio eran las zonas metropolitanas de Delhi y Mumbai. Sin embargo, en los últimos años se ha desatado una competición entre los principales estados de la India para atraer inversiones y potenciar el comercio. Mientras que las grandes metrópolis presentan problemas de congestión, las nuevas ciudades tienen un crecimiento más dinámico.

Maharashtra: Siempre se encuentra entre las primeras en las encuestas y en las preferencias empresariales para el establecimiento de empresas. Actualmente es el estado que más propuestas de inversión extranjera recibe. Cuenta con el mayor porcentaje de la industria manufacturera del país, y Mumbai – su capital – es el centro financiero más importante de la India y una de las dos entradas internacionales más importantes al país. El problema de esta ciudad es el alto precio de la propiedad inmobiliaria. Por este motivo, la ciudad de Pune, a tres horas en coche de Mumbai, está atrayendo de forma creciente la atención de los inversores y el desarrollo de la industria.

Delhi: Es la capital administrativa e institucional, y el centro político, donde prácticamente todas las grandes empresas indias y extranjeras, mantiene la sede corporativa o al menos una oficina de representación. Al hablar de Delhi, debe extenderse al área metropolitana, incluyendo dos ciudades colindantes como son Gurgaon (estado de Haryana) y Noida (estado de Uttar Pradesh), con un importante desarrollo industrial, impulsado por su condición de “Special Economic Zones” (Zonas Económicas Especiales).

Gujarat: La actitud del gobierno estatal es favorable a la inversión extranjera, el proceso burocrático se ha simplificado con una “ventanilla única” y posee una buena cultura laboral, basada en su tradición industrial que han permitido al estado de Gujarat ser uno de los estados más industrializados de la India.

Karnataka: Su capital, Bangalore, ha cosechado un éxito meteórico como capital del software de la India y sede de numerosas empresas extranjeras de tecnologías de la información y de biotecnología. Cuenta con conexiones aéreas internacionales y una vida social más parecida a la europea.

Tamil Nadu: Su capital, Chennai, está captando el interés de los empresarios que, en un principio, miraron hacia Bengaluru y ahora se fijan en el dinamismo de este estado. Cuenta, además, con buenos puertos y conexiones aéreas internacionales.

Telangana: Su capital, Hyderabad, es uno de los polos de desarrollo del sur de la India. Es el sexto estado en atracción de inversión extranjera, con importante atractivo para el sector farmacéutico, ya que en él se lleva a cabo 1/3 de la producción nacional. El estado de Telegana se creó en 2014 tras la separación de Andra Pradesh y desde entonces se ha caracterizado por una política industrial muy agresiva y se encuentra entre los Estados que lideran la clasificación de Ease of Doing Business.

Andhra Pradesh: Es el octavo estado más grande de la India. Su capital Amaravati, se está construyendo desde cero en asociación con Japón y Singapur. Además, el Gobierno de Andhra Pradesh ha emprendido múltiples iniciativas para facilitar la inversión. 
 

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

Dado el tamaño del mercado indio, tanto en número de consumidores como en extensión geográfica, y la dispersión de los núcleos de comercio, la distribución se convierte en un aspecto decisivo en la política de comercialización.
Aunque todos los canales usuales de distribución están presentes en el mercado indio, la mayor parte de las empresas extranjeras han preferido, en lugar de crear sus propias redes, subcontratar la distribución de sus productos (especialmente productos con marca) con agentes independientes o distribuidores.

La distribución minorista en India representa más del 10% del PIB y alrededor de un 8% del empleo, y se caracteriza por ser un sector muy atomizado y por el claro predominio de la distribución tradicional (kiranas), pequeños puntos de venta que representan el 92% del mercado, sobre la distribución organizada (supermercados) que tan solo suponen el 8%. En 2017, el sector minorista en India estaba estimado en 672 millones de dólares, y se calcula que en 2020 alanzará los 1.100 millones de dólares .

De esta manera, India es el país con mayor número de establecimientos detallistas en el mundo (más de 12 millones), pero con menor superficie comercial por habitante (0,19 m2 por cada mil habitantes).

De acuerdo a los datos facilitados por India Brand Equity Foundation, el sector minorista moderno u organizado está creciendo a un ritmo acelerado, y se espera que se duplique o triplique en los próximos tres años, convirtiéndose en la tercera economía de consumo más grande del mundo en 2025. Se espera que el sector minorista moderno crezca en un 10-12 % durante los próximos 10 años.

El fenómeno más evidente que refleja las posibilidades de expansión del sector minorista moderno es la masiva aparición de centros comerciales o "malls" a las afueras de las principales ciudades. El 90% del espacio a ocupar por los formatos de distribución moderna se ubicará en estos centros comerciales debido al coste inferior de alquiler que supone para las grandes cadenas distribuidoras establecerse en estos complejos.

En los últimos años, la expansión de formatos de venta minorista organizados se ha producido casi exclusivamente en las principales ciudades que componen la India urbana, son las llamadas ciudades tipo I (más de 5 millones de habitantes) que comprende Bengaluru, Chennai, Nueva Delhi, Hyderabad, Kolkatta y Mumbai y tipo II (población de entre 1 y 5 millones de habitantes) que son Ahmedabad, Pune, Visakkhapatnam, Nashik, Cochín, Jaipur, Coimbatore, Surat, Lucknow, Patna, Madurai, Calicut, Jalandhar, Hubli, Bharuch, Rourkela, Rajkot, Kolhapur, Bellary, Warangal y Sambalpur.

Hasta este momento, gran parte del desarrollo minorista se ha llevado en las ciudades mencionadas de tipo I y tipo II en forma de centros comerciales y tiendas. Los motivos principales de este crecimiento han sido el incremento en la renta per cápita de los consumidores, la mayor variedad de productos disponibles, la evolución en la estructura familiar india y la aparición e influencia de los medios de comunicación. Sin embargo, las ciudades de tipo I han comenzado a saturarse, surgiendo oportunidades de negocio en las mencionadas ciudades tipo II, tipo III (menos de 1 millón de habitantes) y tipo IV (pequeños pueblos).

Según la consultora americana AT Kearney , la India, como el resto de los denominados BRICS, es un país con alto potencial y atractivo para los retailers. Se espera un crecimiento constante del país en los próximos años y cambios en los hábitos de consumo, por lo que se trata de un área muy interesante para los retailers. De acuerdo con el último Índice Global de Desarrollo Minorista (GRDI) de AT Kearney, de 2017, India ocupa el primer puesto como destino para la inversión en el sector del comercio minorista. India supera a China este año dado el enorme potencial que tiene el mercado, con un crecimiento anual elevado y un proceso de urbanización importante. Además destaca una clase media en crecimiento y un gasto del consumidor en rápido aumento.

Además, parece que el Gobierno está haciendo esfuerzos para favorecer la IED en el sector, lo que también ha llevado al país a situarse en esa buena posición. Desde 2017 se permite 100% de IED bajo la ruta automática para el comercio minorista de marca única, mientras que para el comercio multi-marca únicamente se permite hasta un 51% de IED por la vía automática. Este límite supone una restricción a empresas que venden diversas marcas, como pueden ser Tesco o Walmart. Además, para favorecer la IED se han relajado las normas aplicables a la inversión en supermercados.

Uno de los retos en este ámbito es la regulación, pues cada Estado tiene competencia para regular el sector, lo que da como resultado una gran diversidad de normativas que impiden el desarrollo de un mercado uniforme y unificado, y explica también en cierto modo la abundancia de intermediarios y redes de distribución locales. Pese a esta barrera, algunas compañías extranjeras han implantado su cadena de establecimientos en India a través de licencias y franquicias para mono marcas o bien en el segmento de distribución mayorista (wholesale trading), que posibilita una nueva forma de entrada al mercado indio.

Por último, el e-commerce está emergiendo cada vez con más fuerza y se configura como uno de los segmentos principales. El mercado del e-commerce en India se espera que crezca hasta alcanzar 200.000 millones de dólares en 2026, un incremento significativo respecto a los 38.500 millones de dólares en 2017. 
 

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Importancia económica del país en la región

China, con 1.393 millones de habitantes (datos 2018), continúa siendo el líder económico indiscutible de las economías emergentes de Asia. Su PIB de 13.608.000 millones de dólares es muy superior al de India (2º entre los países emergentes de Asia), que registra una cifra de 2.726.000 millones de dólares y una población de 1.352 millones de habitantes. Indonesia, por otra parte, es la 3ª economía de la región, con un PIB de 1.042.000 millones de USD y 267 millones de habitantes. Sin embargo, India es indudablemente la superpotencia regional del sur de Asia, por su altísima población, un sistema democrático relativamente estable y una economía más robusta que la de sus vecinos más inmediatos (Pakistán, Bangladesh, Nepal, Bután).

Las cifras de PIB per cápita de los países arrojan un escenario diferente al anterior. India, con 2.040 dólares per cápita se sitúa por detrás de países como Indonesia (3.894 USD) o Filipinas (3.103 USD). Malasia con 11.239 dólares por persona es el país con mayor PIB per cápita de la región, seguido de China (9.771 USD) y Tailandia (7.274 USD). India se sitúa como octavo país en la lista de países emergentes de Asia en términos de PIB per cápita.

Respecto al crecimiento económico de los países de la zona, para los años 2018 y 2019, el FMI señala que India tendrá un crecimiento del 7% y 7,2% respectivamente y China un 6,2% y 6%. Es interesante subrayar dentro del capítulo de previsiones económicas del FMI, que otros países de Asia como Indonesia, Vietnam, Bután, Filipinas y Sri Lanka, van a registrar un crecimiento económico mucho menor en el periodo mencionado, situándose de esta manera muy por debajo del nivel de crecimiento de China e India.

Las tensiones bilaterales de corte político entre India y sus vecinos continúan lastrando el potencial económico de la zona. Por un lado con China, Nepal y Bután, por las diferencias por la fronteras al norte. Por otro, con Pakistán por el problema de Cachemira y el terrorismo. También son tensas las relaciones con Sri Lanka o Bangladesh. Las relaciones entre India y Afganistán, por el contrario, han mejorado durante los últimos años. Además, los intentos por lograr una mayor cohesión regional continúan en el dique seco. La Agrupación de naciones del sur de Asia, SAARC , continúa siendo un órgano de poca relevancia. Sin embargo, es importante mencionar el esfuerzo del actual Primer Ministro, Narendra Modi para mejorar las relaciones con sus países vecinos realizando visitas multitudinarias.

Estas inestables relaciones se reflejan también en el comercio bilateral entre India y sus vecinos más cercanos. Aun así se observa una tendencia positiva tanto en importaciones como exportaciones entre India y los países de SAARC. En el periodo 2016-2017 las exportaciones de India los países SAARC eran el 6% y en los últimos datos registrados (2018-2019) de 7,6%. En cuanto a las importaciones de India desde SAARC han aumentado de 0,73% a 0,8%.

En definitiva, India continúa siendo la segunda potencia económica entre las economías emergentes de Asia en términos de PIB y crecimiento económico. El país es un mercado atractivo para la inversión extranjera, a pesar de que ciertos sectores continúen cerrados a la misma. Bien es verdad que aunque el nuevo Gobierno tiene como objetivo prioritario atraer dicha inversión para seguir desarrollándose, todavía existen muchas trabas para las compañías extranjeras a la hora de actuar en el país. Es indiscutible el gran atractivo de la India al ser un mercado grande con potencial a medio y largo plazo que cuenta tanto con costes laborales más bajos que otros países asiáticos como con el valor añadido que mucha de su fuerza laboral es angloparlante y cualificada.

 COMPARACIÓN CON LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

 INDIAESPAÑA
 2017201820172018
PIB (miles de millones USD)2.6532.7261.3141.426
PIB PPP (USD)7.1667.76139.03739.915
Crecimiento PIB (%)7,10%7%2,97%2,58%
Cuenta corriente (% del PIB)-1,44%-2,41%1,90%0,90%
Cuenta corriente (millones USD)-38.168-65.59925.00812.797
Inflación (%)2,49%4,86%1,96%1,68%
Superávit/ Déficit Sector Público (% PIB)-3,50%-3,40%-3,02%-2,50%

Fuente: Banco Mundial y Reserve Bank of India

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Perspectivas de desarrollo económico

A pesar del desaceleramiento económico que sufrió la india entre los años 2011 (crecimiento de 6,6%) y 2012 (5,6%), la situación del país ha mejorado. A partir de 2012 la tendencia se revertido. Así, en el periodo de 2014-15 alcanzó un 7,4% y un 8,2% en 2015-16. Sin embargo, de acuerdo a los datos proporcionados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el periodo de 2016-17 la economía sufrió una desaceleración, con un crecimiento de 7,1% y en 2017-2018 de 6,7%. Según las últimas revisiones del FMI, las previsiones para 2019 son que la economía crezca a un ritmo del 7%.

La Ministra de Finanzas, Nirmala Sitharaman, anunció en julio de 2019, un importante paquete de gastos para reactivar las inversiones y el crecimiento. El presupuesto de gasto total para el periodo 2019-2020 es de 417.950 millones de dólares, suponiendo esto un 14% más que lo presupuestado para el año fiscal anterior.

La situación actual del territorio está fuertemente influenciada por dos aspectos importantes: la desmonetización que tuvo lugar en noviembre de 2016 y la introducción del nuevo régimen de imposición indirecta común para todo el país en 2017:

  • Por un lado, la desmonetización significó la retirada de la condición de moneda de curso legal a todos los billetes de 500 y 1.000 rupias (86% del dinero en circulación) y la introducción de nuevos billetes de 500 y 2.000. Esta medida llevó a una falta de liquidez en la economía, situaciones de impago y desaceleración del gasto en consumo.
  • Por otro lado, en 2017 se aplicó una de las reformas fiscales más ambiciosas de la India desde su independencia. En julio de este año se puso en marcha el impuesto de bienes y servicios (GST) común para todos estados y que remplazó a una gran cantidad de impuestos indirectos que había en ese momento. Aunque se habla de las ventajas y beneficios del GST a largo plazo, lo cierto es que en el corto plazo se han producido alteraciones significativas de la economía.

Para relanzar la economía, el Primer Ministro Modi está tomando medidas de liberalización y realizando reformas estructurales necesarias:

  • Se ha procedido a una mayor liberalización de la política de Inversión Extranjera Directa (IED) y actualmente se permite hasta un 100% de inversión en casi todos los sectores, expandiendo las posibilidades de acudir a la vía automática.
  • Las iniciativas Digital India, para promover la gobernanza y los negocios a través de internet, Make in India, cuyo objetivo es atraer inversión extranjera al país y hacer de India un centro manufacturero de referencia a nivel mundial, y Start-up India, para crear más puestos de trabajo y nuevas empresas relacionadas con la innovación y la tecnología. También destacan los planes para crear 100 smart cities.

A pesar de esto, todavía hay ciertos aspectos clave sobre los que hay todavía cierto camino que recorrer:

  • Relaciones tensas con sus vecinos: China, Pakistán y Nepal.
  • Siguen existiendo numerosas trabas para hacer negocios y sigue existiendo un importante sesgo proteccionista.
  • Mercado laboral rígido, muy poco transparente e ineficiente.
  • Mejora del sistema educativo para que sea accesible a toda la sociedad y a los sectores más desfavorecidos
  • Mejorar el marco jurídico que haga posible el desarrollo de las infraestructuras básicas, imprescindibles para un desarrollo económico inclusivo haciendo especial hincapié en las infraestructuras de transporte, energía, agua potable y saneamiento.
     

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