Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Corea del Sur es País con Actuación Sectorial Estratégica (PASE) para la Secretaria de Estado de Comercio. 

Corea exige atención especial por ser la 11ª economía del mundo en valor de su PIB nominal a precios corrientes en 2018, el sexto mayor exportador mundial de mercancías y el décimo séptimo de servicios y el noveno mayor importador mundial de mercancías (datos OMC World Trade Statistical Review 2018). Su renta per cápita alcanza ya los 31.346 US$ en 2018 (estimación del FMI WEO abril 2019), una población aproximada de 51 millones de habitantes, de las que prácticamente la mitad viven en el gran Seúl, formado por consumidores cada vez más sofisticados con alto poder adquisitivo, y un mercado que se abre rápidamente hacia el exterior con creciente interés por Europa y donde está aumentando la demanda de productos extranjeros de calidad y que incorporen diseño y fiabilidad. La UE firmó con Corea el primer Acuerdo de Libre Comercio con un país asiático (ver 5.1.1.) que ha abierto importantes oportunidades que se están aprovechando para el comercio bilateral. En el ámbito industrial, Corea tiene un alto nivel de integración en las cadenas globales de valor, y algunas de sus empresas son líderes mundial en innovación. En términos de PIB ningún país emplea más recursos a públicos y privados a I+D+i. Corea tiene además una posición geográfica entre los otros dos grandes mercados de oriente lejano, para los que puede servir de puerta de entrada.

Quizás sea de interés citar la clasificación del Doing Business del Banco Mundial que valora hasta qué punto el marco regulatorio es favorable al desarrollo de los negocios y la protección de los derechos de propiedad. El informe de 2019, en el que aparece como quinto país mejor posicionado entre los 190 considerados en el estudio, Corea ocupa el segundo puesto del mundo en la categoría de cumplimiento de los contratos, o decimoprimero tanto el de facilidad para iniciar un negocio como en el de resolución de casos de insolvencia.

En el Informe de Competitividad Global de 2018 del World Economic Forum, Corea aparece en el puesto 15 entre 137 países del índice de competitividad, alcanzando la mejor valoración de todos los países en los componentes de estabilidad macroeconómica, e incorporación de TIC, y valoraciones muy altas en infraestructuras, tamaño del mercado, desarrollo del mercado financiero, y capacidad innovadora. Corea repunta en 2018 después de haber sido una de las pocas economías avanzadas que ha descendido en la última década en el desempeño en la mayoría de los componentes del índice de competitividad.

Se trata de un mercado del tamaño aproximado de España, tanto en capacidad productiva como en población y renta y poder adquisitivo, lo que da una medida del poder de compra del consumidor coreano. Corea mantiene un nivel de apertura al exterior importante y amplía con su política comercial su red de acuerdos comerciales.

Son de subrayar los cambios que se están produciendo en los gustos y hábitos de consumo, debido a la elevación de los niveles de vida y al mayor contacto con el exterior (especialmente a través del turismo, que viene experimentando un fuerte crecimiento en los últimos años, y los medios audiovisuales), cambios que están haciendo al consumidor coreano más receptivo a los productos europeos y más sofisticado en sus compras.

La población y la actividad industrial y comercial, se concentran alrededor de unas pocas grandes ciudades con especial importancia del cinturón del gran Seúl. En la zona noroeste del país el eje Seúl (9,8 millones de habitantes) - Incheon (2.9 millones) y el resto de la región colindante Gyeonggi-do (12,6 millones), albergan en total 25,4 millones de habitantes, el 50% de la población del país y una proporción aún mayor de su actividad comercial y financiera. La segunda zona en importancia está situada en el sureste del país, en torno a las ciudades de Busan y Ulsan, donde se localiza buena parte de la industria pesada del país y de la construcción naval. Les siguen, ya con una importancia considerablemente menor, las ciudades de Daegu, Daejon y Gwangju, situadas las dos primeras en la zona central interior del país y la tercera en la costa sureste.

La entrada en vigor del Acuerdo de Libre Comercio UE-Corea en julio de 2011 (primero de la UE con países de esta zona), abrió nuevos horizontes de oportunidad para las empresas europeas facilitando la exportación  al eliminarse la mayoría de las barreras arancelarias, así como gran parte de las no arancelarias, y mejorando el marco general para las relaciones económicas con un socio importante de Asia. Desde la entrada en vigor del Acuerdo la suma de exportaciones e importaciones de la UE con Corea crecieron un 45%. En el caso de España el aumento de la suma del comercio bilateral en ambas direcciones entre 2011 y 2017 ha sido del 207%. Con todo, el potencial para aumentar la cuota de España en la importación total de Corea es grande, como lo es las oportunidades para que las empresas de ambos países encuentren margen para aumentar su cooperación en terceros mercados, donde por acceso a financiación, presencia consolidada o conocimiento  de los países, Corea y España tienen una posición destacada.

La concentración del 50% de la población en torno a la capital facilita hasta cierto punto la búsqueda de socios, en tanto muchas empresas de distribución están localizadas en Seúl, aunque Busan, Daegu o Daejeon u otras grandes ciudades acogen a numerosas empresas y a sectores específicos. Como en otros mercados muy maduros, las redes de distribución y las formas de distribución pueden variar entre sectores y productos industriales y de consumo. Igualmente, tanto el precio como la calidad son las variables claves junto al servicio posventa. Se espera y demanda de los productos europeos que se diferencien por su calidad y diseño.

Hay que tener en cuenta que los grandes grupos de empresas conglomerados (conocidos como chaebols), que tienen un alto nivel de integración tanto vertical como horizontal, están presentes en muchos sectores industriales principalmente y de servicios, suponen la mayor competencia frente a inversión y suministradores del exterior, son de muy difícil acceso, y mantienen una relación estrecha con el poder. En el caso de los bienes de consumo y agroalimentarios, los grandes almacenes y las grandes cadenas de supermercado (estando los principales integrados en alguno de los grandes grupos empresariales) tienen importancia como distribuidores finales al consumidor. Las tiendas de conveniencia (todas ellas también pertenecientes a los grandes grupos de empresas citadas) tienen una extensa presencia por todo el país en zonas urbanas. 

Varios sectores tienen en Corea una feria de ámbito verdaderamente internacional. Es habitual que las empresas importadoras estén familiarizados con la oferta mundial y visiten las principales ferias en Europa, EEUU y Asia (China o Japón).  En Corea es práctica habitual, según el sector, que las empresas exijan exclusividad en la distribución, lo que puede limitar la entrada si el socio elegido no se compromete a ello, pero que puede reportar ventajas.

La distribución a través del comercio electrónico cuyos principales actores son Coupang, G-Market, 11thStreet, Auction (puede verse el informe sectorial en la página de ICEX) está creciendo a un ritmo muy elevado y se calcula que llegará a los 60.000 millones de € de facturación para finales de 2019. Los productos que más se comercializan por esta vía son especialmente alimentación, moda, calzado, cosmética, productos deportivos, artículos para el hogar, electrónica de consumo, ocio, etc. Naver es el buscador más utilizado por los coreanos. Un hecho diferencial de la distribución final en Corea es la rapidez en la entrega. Los periodos de compras más importantes del año son el Año Nuevo Lunar, el Chuseok, los días del niño y de los padres, pero también en fenómenos nuevos como el Black Friday. 

Volver a índice de Información del mercado

Importancia económica del país en la región

Corea del Sur es la décimo primera economía mundial y la cuarta economía en importancia del continente asiático en términos de PIB, sólo por detrás de China, Japón, segunda y tercera economías mundiales respectivamente, e India. Su grado de apertura al comercio internacional (1.100 mil millones de dólares en suma de exportación e importación de bienes y servicios) y el importante papel que juegan como inversores y suministradores en las cadenas internacionales de valor las grandes empresas industriales coreanas, hacen muy relevante su papel en el comercio y la economía internacional, particularmente en Asia.

Como mercado de demanda de importación de productos del resto del mundo, el coreano representa solo algo menos que una tercera parte del mercado chino y más de la mitad que el mercado japonés, siendo claramente superior al mercado de la India. Estas cifras contrastan con lo que puede percibirse habitualmente si se contempla exclusivamente el tamaño de la población como indicador del atractivo del país para los negocios.

Desde el punto de vista de la oferta es el sexto exportador mundial de mercancías y el decimoséptimo exportador de servicios comerciales; es también el noveno país importador mundial de mercancías y noveno de servicios comerciales.

Corea es un país estratégicamente situado y de gran influencia en la región del extremo oriente, hacia el que se proyecta principalmente económica y culturalmente, aunque la fuerza comercial de sus empresas se hace patente en todo el mundo. Desde el punto de vista de la política mundial, su posición geográfica y la situación de tensión latente con la otra Corea la han convertido en actor principal de la atención en esta parte del mundo. 

Existe una fuerte alianza política y militar entre Corea del Sur y EE.UU. Las relaciones entre Corea del Sur y Japón, más allá de los contenciosos históricos, tienen su base en las relaciones económicas y comerciales y ambos son los principalmente socios y aliados tanto de EEUU como de Europa en la zona. Sin embargo surgen discordias sobre algunos temas que se arrastran desde la ocupación japonesa en el siglo XX hasta la Segunda Guerra Mundial que ha dado lugar por ejemplo recientemente a medidas comerciales. El impacto de la desaceleración económica en China afecta a sus socios principales entre los que se cuenta especialmente Corea en Asia, tanto a nivel comercial como por los niveles de inversión y deslocalización de empresas manufactureras que se han desplazado a China. También es uno de los países, que por la participación de sus empresas en las cadenas de valor, en mayor medida puede sufrir por las tensiones comerciales surgidas entre China y EEUU. Siguen sin celebrarse por otro lado las cumbres tripartitas que China, Japón y Corea dejaron de celebrar desde 2015. La celebración del Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP) el que participan China, Japón y Corea del Sur junto a India, Australia y Nueva Zelanda, así como diez países miembros de la ASEAN supondría un impulsor que puede hacer avanzar las relaciones en la región. Corea también ha tomado la iniciativa recientemente con respecto a las reuniones del foro ASEM.

PRINCIPALES ECONOMÍAS DE ASIA. DATOS BÁSICOS EN 2018 

 PAÍS

SUPERFICIE (Km2)

POBLACIÓN (mill.) 

PIB (billones USD) 

PIB per capita 

(USD) 

Crecimiento PIB (%)

 

China

9.562.911

1.397

13,5

9.633

6,6

 

Japón

377.962

127

5,1

40.105

1,1

 

India

3.287.260

1.334

2,7

2.016

7,3

 

Corea

100.266

51

1,6

32.050

2,8

 

 PAÍS

EXPORTACIÓN

bienes y servicios 2018 (mil mill. USD)

IMPORTACIÓN

bienes y servicios 2018 (mil mill. USD)

Ahorro/PIB (%)

Inversión/PIB (%)

Saldo Cuenta corriente/PIB (%)

 

China

2.305

2.037

44,9

44,2

0,7%

 

Japón

814

790

28,1

24,5

3,6%

 

India

425

492

28,5

31,5

-3%

 

Corea

605,5

535

36,2

31,2

5,0%

 

Fuente: FMI (WEO Octubre 2018). OMC. KITA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver a índice de Información del mercado

Perspectivas de desarrollo económico

La economía coreana crece con baja inflación y con unas finanzas públicas y balanza de pagos muy saneadas, lo que supone una cierta garantía para un crecimiento sostenible en los próximos años. Su deuda pública no supera el 50 % del PIB. 

En general las variables macroeconómicas se mantienen sólidas y el potencial de crecimiento económico se estima en torno al 2,5 % para los próximos años. La inflación, cuentas externas y déficit público no presentan señales de preocupación, y los niveles de desempleo se mantienen muy bajos. 

La principal fortaleza de la economía coreana hacia el futuro es el altísimo nivel educativo de fuerza laboral y las tasas de inversión en investigación y desarrollo que de manera sostenida le sitúan en el primer o segundo puesto a nivel mundial. El gobierno coreano sigue manteniendo como eje central de su política el fomento de la innovación y el pleno aprovechamiento de los avances técnicos y tecnológicos (Industria 4.0 o Cuarta Revolución Industrial). Es una economía con un alto grado de concentración de poder económico en los grandes conglomerados empresariales que mantienen una estructura de integración en sentido tanto vertical como horizontal.

Entre los riesgos podrían señalarse la dependencia del sector exterior para sus industrias punteras, la amenaza del proteccionismo, así como la desaceleración de la economía china y la ralentización de las tasas de crecimiento de la economía global. Por otra parte, habría que añadir el alto endeudamiento de las economías domésticas, que puede pesar en un menor crecimiento del consumo privado. A medio plazo, el envejecimiento de la población requerirá una mayor expansión del gasto social, sobre todo en pensiones, que ahora son de las más bajas de la OCDE. Una eventual (y altamente improbable a medio plazo) reunificación con Corea del Norte elevaría considerablemente su crecimiento potencial desde unas tasas de crecimiento propias de un país con una elevada renta per cápita y rápido envejecimiento de la población. 

Volver a índice de Información del mercado

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex