Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

El mercado

Polonia es un mercado de más de 38 millones de habitantes que se ha convertido en la sexta economía de la UE-27. El crecimiento del PIB (Eurostat) fue del 3,1% en 2016, 4,8% en 2017, 5,1% en 2018 y del 4,1% en 2019. La estimación preliminar de GUS para el primer trimestre de 2020 es de un 2,0%, superior a la esperada por el mercado y a pesar de la crisis por la covid-19 que en Polonia supuso la introducción de restricciones en la economía desde el 15 de marzo en que se declaró el estado de alerta epidemiológica. El descenso en 2019, que fue progresivo a lo largo del año, se debió a la ralentización de la demanda externa y a las rigideces en el lado de la oferta. La primera de las causas se explica principalmente por la disminución del crecimiento de las exportaciones ante la ralentización de la Zona Euro y el retraimiento de la economía mundial, que no llegará a compensarse con el ligero crecimiento previsto en las inversiones, sobre todo de carácter público (financiadas mayoritariamente con los fondos de la UE). Respecto de las rigideces por el lado de la oferta, la economía experimenta baja productividad, el déficit de mano de obra cualificada y de infraestructura que arrojan un modelo de producción trabajo intensivo de medio-bajo valor añadido.

Las previsiones de crecimiento para todo el año 2020 teniendo en cuenta los efectos de la covid-19 estiman una contracción de la economía en 2020 que oscila entre el 3,4% (previsión del Gobierno polaco en su revisión de abril del Programa de Convergencia) y el 4,6% del FMI (previsión del en abril 202, confirmada en julio de 2020) suponiendo un escenario base en el que la pandemia se disipa en el segundo semestre de 2020). La CE, en su Previsión Económica de Verano 2020, estima una contracción del 4,6%.

Desde la entrada de Polonia en la UE en el 2004 se ha producido un importante proceso de convergencia como muestra la evolución del PIB per cápita en PPA como media del PIB de la UE-28 que ha pasado de un 49% a un 72% en 2019 (73% en la UE-27). Asimismo, el mercado presenta mucho potencial debido a la mejora de las condiciones económicas y el aumento del poder adquisitivo reflejado en la evolución del salario mínimo interprofesional establecido por el Gobierno para 2020 que se sitúa en 2.600 zlotys (unos 610 euros), y que se ha comprometido a subir hasta los 4.000 zloty (unos 930 euros) en 2024.

1. Nivel de vida

El nivel de vida en Polonia es, a grandes rasgos, equivalente al existente en los países miembros de la Unión Europea. Aunque los precios se mantuvieron en la década de los 90 y de los 2000 a un nivel inferior a los de la mayoría de los países de la UE, durante los últimos años se han ido acercando al crecer por encima de la media de la Unión Europea y de España. Sin embargo, según Eurostat, en 2019 el IPCA Índice Armonizado medio de Precios de Consumo (HICP) de Polonia con base 100 en el 2015 fue de 2,1%, cuando en el caso de la UE-28 fue del 1,5%, y del 0,8% en el de España.

El aumento del nivel de vida en Polonia ha venido creando oportunidades en los sectores de bienes de consumo. Los consumidores están muy influenciados por los estándares de vida de los países de Europa Occidental. Según estadísticas, la mayoría de los polacos gasta la totalidad de sus ingresos en cubrir los costos de vida, y únicamente el 40% de ellos es capaz de ahorrar parte de sus ingresos.

La fórmula comercial con más éxito en las grandes ciudades son los centros comerciales. En el sector de bienes de consumo, las oportunidades, siguen presentes. Sin embargo, hay una fuerte competencia internacional.

El sector industrial sigue siendo una de las bases de la economía polaca, apoyado por la llegada de Inversión Directa Extranjera para la producción de manufacturas. La importación de bienes de equipo, material eléctrico y de suministros seguirá siendo una necesidad en los próximos años, si bien en este momento la oportunidad está centrada en equipos que proporcionen ahorro en costes por su precio o su tecnología.

En el sector servicios, los de ingeniería ligados a la construcción de obra civil y al sector energético han tenido tradicionalmente una elevada demanda debido al alto volumen de fondos europeos y a la necesidad de renovación de las infraestructuras, lo que ha atraído a numerosas empresas españolas. Sin embargo la existencia de una elevada competencia y los importantes problemas derivados de la aplicación de la legislación de contratación pública en Polonia, así como la burocracia y el fuerte crecimiento de los precios de los materiales y de la mano de obra, han reducido con mucho las probabilidades de éxito.

2. Rasgos de la demanda

Polonia dispone de un mercado potencial interno de más de 38 millones de habitantes, lo que representa en torno al 7,6% de la población total de la Unión Europea y el mayor mercado de Europa Central. En general el modelo de crecimiento de la economía polaca se ha caracterizado por unas exportaciones dinámicas, por una fuerte demanda interna, por la recepción de fondos comunitarios y por la inversión extranjera. Tradicionalmente las exportaciones polacas se destinan a mercados europeos si bien la última crisis económica provocó que Polonia comenzara a diversificar los mercados de exportación, así como desarrollar producción con más componente tecnológico.

El consumo privado es el componente más dinámico del crecimiento económico. Este se ha beneficiado del incremento del poder adquisitivo de los agentes económicos vía mejoras en el mercado laboral (caída del nivel de desempleo e incremento de los salarios) y evolución de los precios (deflación) en el periodo 2015-2016. Asimismo, los programas sociales como Familia 500 Plus, para el fomento de la natalidad, en vigor desde abril de 2016, han contribuido a aumentar el poder de compra, con 500 zloty de ayuda por cada hijo. Según el NBP, los principales motores de crecimiento en los años venideros serán el consumo y la inversión por la mejor absorción de los fondos comunitarios.

Polonia ha sido el mayor receptor de fondos europeos por segunda vez consecutiva, con 82.500 millones de euros en transferencias durante el MFP 2014/20 – equivalente al 18% del PIB 2018. Respecto al siguiente MFP 2021-2027, Polonia seguiría siendo el mayor beneficiario, teniendo en cuenta la propuesta de la CE de un presupuesto reforzado para combatir el daño social y económico causado por la covid-19 basado en un fondo de recuperación (la iniciativa Next Generation UE, que moviliza 750 mil millones de euros, propuesta en mayo de 2020), el fondo para la Transición Justa (para ayudar a la transición hacia la neutralidad climática, dotado con 40 mil millones de euros) y el propio MFP 2020-2027 reforzado, con 1.100 mil millones de euros.

La entrada en vigor en marzo de 2018 de la ley limitando el comercio minorista los domingos no ha hecho crecer el comercio online todo lo esperado y aunque sí que han crecido las ventas en tiendas de descuento y franquicias atendidas por los propietarios, los efectos sobre el consumo total parece que han sido ligeramente negativos.

3. Centros económicos

Los principales centros económicos en Polonia se concentran alrededor de las principales ciudades del país (Varsovia, Cracovia, Lódz, Wroclaw, Poznan, Gdansk -que junto con Gdynia y Sopot forma la denominada TryCity- y Katowice) y en las catorce Zonas Económicas Especiales repartidas por todo el país. Las grandes ciudades, y muy especialmente la capital, están concentrando la inversión en servicios, comercio y sector inmobiliario.

La zona industrial más dinámica de Polonia es la región suroeste, desde Wroclaw hasta Cracovia, donde se encuentran los denominados clusters de la industria de la automoción y los electrodomésticos, que agrupan la inversión extranjera directa en estos sectores, además de empresas dedicadas a energías renovables y a las empresas locales subcontratistas.

Cabe destacar el atractivo de las regiones de Silesia (Katowice), Pequeña Polonia (Cracovia), Lódz y Baja Silesia (Wroclaw), gracias a las infraestructuras existentes, los costes laborales y el nivel de desarrollo.

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

La distribución en Polonia ha mejorado en los últimos 20 años, con la aparición de los grandes centros comerciales y la progresiva incorporación de la distribución moderna. En cualquier caso, el circuito tradicional se mantiene presente debido a los numerosos núcleos de población rural.

Debido a la disparidad de productos que se exportan a Polonia, es necesario diferenciar los productos por sectores: bienes agroalimentarios, de consumo e industriales.

Bienes agroalimentarios

En este mercado, la figura del importador desempeña un papel preponderante, muy por encima del de agente comercial en Polonia.

Dentro de la distribución moderna, encontramos:

  • Hipermercados: (más de 2.500 m2). Su número sobrepasa los tres centenares En la actualidad parece que este tipo de formato cede terreno frente a las tiendas de descuento. En Polonia ya casi se ha alcanzado una saturación de este tipo de venta. Por cada millón de habitantes habría más de 7 hipermercados, en España 8, pero es muy distinta la dispersión de la población y el poder adquisitivo en ambos países. Las grandes cadenas de hipermercados están controladas por capital europeo, como Carrefour, Tesco, Real y Auchan.
  • Supermercados: superficie comprendida entre los 300 y los 2.500 m2. Están desplazando a las tiendas de barrio incluso para la compra de artículos de consumo diario, aunque no para la adquisición de productos frescos. Se estima que hay más de 2.600 supermercados, destacando por número de establecimientos Tesco Supermarket, Polomarket y Carrefour Express. De esta forma las empresas extranjeras como Tesco conviven con firmas polacas como Polomarket y Piotr i Pawel. Cabe señalar también, que existe una tendencia hacia la especialización de productos gourmet.
  • Tiendas de descuento: superficie entre 500 y 1.000 m2. Últimamente es una de las tendencias al alza en la distribución alimentaria en Polonia. Basta decir que la red principal, Biedronka, perteneciente al grupo portugués Jerónimo Martins contaba en el año 2019 con unas 3.000 tiendas y más del 25% de participación en la distribución minorista de comestibles. Otros ejemplos de relevancia son Lidl, Netto y Aldi. Las tiendas de descuento se han convertido en el punto de referencia de los precios en Polonia, particularmente para productos como las frutas y hortalizas frescas.
  • Tiendas de conveniencia: tiendas de barrio con una red muy extensa y que ofertan artículos de primera necesidad. Destaca Zabka y los formatos de conveniencia creados por las cadenas de supermercados (Carrefour Express, Tesco Express) y los mayoristas (Odido, de Makro) ante los cambios de preferencias de los consumidores. 

Cabe señalar que Polonia es un mercado minorista de alta frecuencia, donde las tiendas de descuento y conveniencia han cosechado su éxito respondiendo estratégicamente a las necesidades de compras diarias de los consumidores polacos. La producción y abastecimiento local es una tendencia creciente en Polonia y las tiendas de descuento se han apresurado para responder a la demanda de los consumidores por productos de origen nacional.

Bienes de consumo

En este mercado también es importante la figura del importador. Sin embargo en productos como azulejos o calzado funciona la figura del agente comercial o representante. El importador raras veces ejerce de representante. Normalmente, el importador contrata los servicios de representante a una empresa dedicada a esta actividad.

La única forma de distribución en la que sólo hay un eslabón entre el productor y el cliente final es en la venta de muebles de diseño, clásicos u otros de calidad muy alta en los que el importador suele ser el propietario de un estudio de diseño.

Bienes industriales 

En Polonia, para este tipo de bienes no existen ni colegios de agentes ni asociaciones de agentes comerciales. Dado que los bienes industriales suelen ser caros y con contratos de compraventa complejos, las empresas prefieren comprar directamente del fabricante o de un distribuidor (empresa) lo que da más seguridad, mejor asistencia y servicio técnico.

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Importancia económica del país en la región

Polonia es sin duda la mayor economía de la región y de los 10 Estados miembros que accedieron a la UE en mayo de 2004. Según Eurostat, su PIB a precios corrientes en 2019 fue de 529.030 millones de euros, frente a los 220.201 millones de la República Checa, los 143.826 de Hungría y los 223.337 de Rumanía. En población también se refleja su importancia regional: según Eurostat, a finales de 2019, Polonia contaba con 38,0 millones de habitantes frente a los 19,3 de Rumanía, los 10,7 de la República Checa y los 9,8 de Hungría.

En cuanto al flujo de inversiones directas extranjeras, según los últimos datos disponibles de Eurostat a fecha de elaboración de este informe, en 2018 Polonia recibió 11.820 millones de euros, mientras que los países de su entorno recibieron inversiones menores, como la República Checa, que obtuvo una IDE de 8.031,2 millones de euros, Rumanía de 5.265,4 millones de euros, Hungría con -61.594,9 millones de euros y Eslovaquia 1.002,5 millones.

Según los últimos datos disponibles del NBP, el flujo de IDE en Polonia en 2018 fue de 11.818,1 millones de euros, mientras que en 2017 fue de 8.147,5 millones de euros. Teniendo en cuenta la información de inversión por zonas geográficas, en 2018 hubo 10.989,4 millones de euros de inversión directa extranjera neta en Polonia procedente de la Unión Europea (UE-28).

Según el informe “Economic activity of entities with foreign capital in 2018” del GUS, en 2018 se contabilizaron un total de 26.787 empresas con capital extranjero en Polonia.

Según PAIH Polonia se sitúa como el destino más atractivo para la IDE en los países de Europa Central y Oriental. Además, según el informe EY's European Attractiveness Survey 2019, situó a Polonia como el sexto destino más atractivo para la IDE en Europa (1º en Europa Central y del Este).

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Perspectivas de desarrollo económico

 

Las proyecciones oficiales teniendo en cuenta los efectos de la covid-19 estiman una contracción de la economía en 2020 que oscila entre el 3,4% (previsión del Gobierno polaco en su revisión de abril del Programa de Convergencia) y el 4,6% del FMI (previsión confirmada en ¡unio 2020 suponiendo un escenario base en el que la pandemia se disipa en el segundo semestre de 2020). La CE, en su Previsión Económica de Primavera 2020, estima una contracción del 4,3%. El BM, el el informe Perspectivas Económicas Globales de junio de 2020 estima una recesión de 4,2%. Por su parte el BERD en la edición de mayo de su informe Perspectivas Económicas Regionales, avanza una recesión del 3,5%. En cualquier caso, sería una de las recesiones menos severas en la UE (la previsión media para toda la UE es del -7,4%, según estima la CE) y la primera que sufre Polonia desde 1990.

Polonia, al igual que los demás países de la UE está movilizando recursos presupuestarios adicionales para estabilizar la economía y combatir la pandemia COVID-19, para lo que ha puesto en marcha desde el 1 de abril un paquete de medidas que ha denominado Escudo Anticrisis, estructurado en cinco pilares (seguridad el trabajador, apoyo financiero a las empresas, apoyo al sistema sanitario, refuerzo del sistema financiero y apoyo a la inversión pública) por un valor total de 212 mil millones de zlotys (unos 46.800 millones de euros), equivalentes al 9% del PIB polaco. Este paquete se complementa con un Escudo Financiero provisto por el Fondo Polaco para el Desarrollo y dirigido a las empresas, que prevé otros 100 mil millones de zlotys. Estas medidas de apoyo, en las que sigue trabajando el Gobierno, sin embargo, no podrán evitar una contracción de la economía que el Ejecutivo estima en un 3,4% en 2020, con caídas importantes en los componentes de inversión y consumo privado. Aunque también habrá una disminución fuerte de las exportaciones, ya que los principales mercados de Polonia sufrirán contracciones importantes de sus economías (alrededor del 5%), estas se verán compensadas por un retroceso todavía mayor de las importaciones debido al descenso en el consumo, y el saldo comercial será positivo. Así, se prevé una caída fuerte de la actividad económica en el segundo trimestre del año que no se podrá compensar con el rebote previsto para el tercero y cuarto.

A partir de 2021, además del rebote esperado tras la crisis del coronavirus, distintos factores pueden ralentizar el crecimiento, entre ellos: (i) el posible deterioro en la competitividad de la economía a corto y medio plazo derivados tanto de las escasas ganancias de productividad, consecuencia de la atonía inversora de las empresas en capital fijo productivo durante los últimos años, como del incremento de los costes laborales unitarios que resulta de la escasez de mano de obra sobre todo cualificada; (ii) la moderación del consumo interno; (iii) los cuellos de botella por el lado de la oferta y el déficit de capacidad en la Administración Estatal para la absorción de las transferencias de la UE; y (iv) el envejecimiento progresivo de la población activa. La desaceleración podría ser incluso más rápida si se materializasen ciertos riesgos, entre ellos: (i) una eventual escalada de las tensiones negativas que actualmente afectan al Comercio Internacional; (ii) un acuerdo de Brexit incierto con fecha límite del 31 de diciembre de 2020; y (iii) una posible desviación del flujo de inmigración de trabajadores extracomunitarios hacia otras demarcaciones con salarios y políticas de inmigración más favorables que las existentes en Polonia.

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