Marco Geográfico

Resumen del marco geográfico y demográfico

El país con mayor potencial de crecimiento de Oriente Medio hasta la reimposición de las sanciones norteamericanas
 
Irán es el tercer país del mundo en reservas de petróleo, el segundo en reservas de gas y el séptimo en reservas de minerales (hasta 65 minerales distintos). Irán cuenta, además, con un sector industrial más diversificado que cualquier otro país de los del Golfo Pérsico, una agricultura importante y un sector servicios que supone el 53,8% del PIB país. Su población alcanza los 80,9 millones de habitantes (2,5 veces la de Arabia Saudita), con un alto porcentaje de jóvenes y población formada.
 
Tras el levantamiento de las sanciones multilaterales contra Irán  (16 enero de 2016) Irán se convirtió en el país de mayor crecimiento de Oriente Medio y Norte de África, con crecimientos en torno al 5% en 2016 y 2017.
 
Tener presencia en Irán ha sido importante, no solo por los 80,9 millones de consumidores locales sino por su posición geográfica: el país tiene buenas relaciones y acuerdos firmados con 8 mercados vecinos (Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, India, Iraq, Pakistán, Turkmenistán y Turquía), que contabilizan un total de 400 millones de consumidores.
 
El embargo no sólo redujo el potencial de crecimiento del país, sino que Irán ha tenido que pagar un elevado coste a países como China y Turquía que han impuesto sus calidades y condiciones financieras.
 
Con el levantamiento de las sanciones, Irán quiso abrirse a los mercados con los que ya tenía relaciones previamente. El mercado es grande y estaba muy necesitado de consumir productos occidentales de mayor calidad, especialmente en el sector industrial, y más concretamente en tecnologías avanzadas. En general, la imagen país de España en Irán es favorable. Ello se debe a las buenas relaciones comerciales que han tenido tradicionalmente ambos países, así como a la percepción de la oferta española como de productos competitivos, de alta calidad y tecnológicamente avanzados, pero con un precio inferior al de otros países europeos como Francia o Alemania. Los compradores iraníes se han mostrado, por tanto, abiertos a mantener contacto con empresas españolas y conocer sus productos. 
 
Las previsiones señalaban incrementos cercanos al 4% durante los próximos años, pero tras la reimposición de sanciones norteamericanas, la previsión para 2018 es que entre en recesión y que el crecimiento del PIB sea del -3,7% en 2019.
 
Levantamiento del régimen de sanciones multilaterales y reimposición de las sanciones norteamericanas
 
Tras el levantamiento de las sanciones en enero de 2016, alrededor del 97% del comercio internacional de los productos fue liberalizado. Aun así, persistió un gran desconocimiento sobre lo que se podía o no exportar a Irán; la empresa española ha podido exportar prácticamente de todo y solo ha tenido que observar algunas sanciones europeas que todavía persistían: esos productos están sometidos a autorización de la ONU (productos /servicios para la industria nuclear), de la UE (productos de doble uso) o prohibidos (armamento).
 
Es muy conveniente analizar el Reglamento 267/2012 Consolidado de la UE (contiene todas las modificaciones de las sanciones hasta la fecha). En este Reglamento se encuentra todo lo que está comercialmente liberalizado por parte de la UE, lo que requiere autorización y los productos y servicios prohibidos, así como las personas y entidades que están vetadas o en una lista negra, en concreto el  Anexo II (productos de doble uso), los Anexos VIII y IX relativo a personas (violación de derechos humanos, financiación de terrorismo, blanqueo de dinero, etc.) y entidades sancionadas (eje.: bancos sancionados).
 
Tras la salida de los EE.UU. del Acuerdo Nuclear, el 9 de mayo de 2018, este país reimpuso las sanciones que estaban en vigor por su parte antes del levantamiento general de las sanciones. Y estableció dos fechas tope distinta, el 06 de agosto y el 04 de noviembre, para el suministro de productos por parte de entidades y empresas no norteamericanas, según las dos listas establecidas por la OFAC: www.treasury.gov. Las sanciones han recaído sobre sectores productivos primordiales (petróleo, gas, petroquímica, automóvil, energía) y servicios estratégicos (banca, seguros, líneas marítima y puertos).
 
Las empresas exportadoras deben analizar estas sanciones para ver, si les afectan o no en cuanto al sector productivo. A continuación, las empresas  deben tener en cuenta que las sanciones sobre el sector servicios-a la hora de financiar, cobrar o transportar la mercancía-sí les afectarán y, consecuentemente, tendrán que buscar vías alternativas. La UE  ha reconocido que el comercio con Irán es un comercio legítimo, rechazando la extraterritorialidad de las sanciones de la EEU y blindando  los intereses económicos y comerciales de las empresas europeas en Irán a través del llamado Blocking Statute (Reglamento 2018/1100 de la UE).
 
 
Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC)
Tras la detección de actividades relacionadas con un programa para la construcción de armas nucleares, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) impuso en 2006 una serie de sanciones a Irán. En 2011 el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) finalmente declaró que había llegado a la conclusión de que Irán tenía un programa nuclear bélico. En ese momento EEUU, el CSNU y la UE establecieron regímenes de sanciones contra dicho país. En el caso de la UE, las medidas restrictivas contra Irán prohibían la exportación de armas, productos y tecnologías de doble uso, y establecían sanciones económicas y financieras relacionadas con las industrias del petróleo, gas y petroquímica, metales preciosos y metales base.
 
También se adoptaron medidas restrictivas en respuesta a las violaciones de derechos humanos en Irán (las medidas adoptadas “habida cuenta de la situación en Irán”). Las medidas de este tipo consisten en sanciones a personas físicas y jurídicas, y en términos generales prohíben la venta de armas, equipos utilizables para la represión de la población, asistencia técnica y financiera e imponen limitaciones a la concesión de visados y congelación de activos en el exterior. Dichas medidas siguen en vigor en el caso de la UE, aunque han sido modificadas numerosas veces, excluyéndose de las listas de sancionados a numerosas personas físicas y jurídicas.
 
 
En 2013, Irán y el Grupo5+1 (China, Francia, Alemania, Rusia, Reino Unido, EEUU y la UE) alcanzaron un acuerdo temporal que incluyó el levantamiento de algunas sanciones a cambio de mayor transparencia por parte del régimen de Irán respecto a su programa nuclear. Finalmente, se alcanzó un acuerdo definitivo dando lugar, el 14 de julio de 2015, a la firma de un Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC). Dicho Plan, refrendado por el CSNU a través de la Resolución del Consejo de Seguridad 2231 (2015) el 20 de julio, tiene como objetivo garantizar el carácter exclusivamente pacífico del programa nuclear de Irán. Establece compromisos para las partes del acuerdo que conllevan el levantamiento de las sanciones a través de un calendario de actuación.
 
El 18 de octubre de 2015 la UE publicó la Decisión del Consejo 2015/1863, el Reglamento (UE) 2015/1861 del Consejo y el Reglamento (UE) 2015/1862 del Consejo. Estas tres disposiciones de la UE entraron en vigor en el denominado “Implementation Day” (o “fecha de aplicación”) que tuvo lugar el 16 de enero de 2016, quedando desde ese momento levantadas todas las sanciones económicas y financieras asociadas al programa nuclear de Irán. Se mantienen, sin embargo, las relacionadas con la situación de derechos humanos y no proliferación nuclear, algunas prohibiciones relacionadas con actividades no permitidas en el PAIC y el embargo de armas y equipos relacionados con el desarrollo de misiles balísticos, que cuentan con un calendario de eliminación propio. En consecuencia, a partir de la Fecha de aplicación se dejaron sin aplicación las resoluciones del Consejo de Seguridad 1696 (2006), 1737 (2006), 1747 (2007), 1803 (2008), 1835 (2008), 1929 (2010) y 2224 (2015).
 
El acuerdo tiene una validez de 8 años, durante los cuales las sanciones sólo estarán suspendidas. Se prevé que en 2023 se anulen definitivamente y se firme un nuevo protocolo por 2 años. A partir del décimo año, Irán quedaría libre de controles. Para las armas y productos relacionados con el desarrollo de misiles balísticos, se ha establecido un calendario especial de manera que sus embargos se prolongan durante 5 y 8 año, respectivamente. No obstante, ante un incumplimiento por parte de Irán, el acuerdo prevé una reactivación automática de las sanciones, que en ningún caso puede tener carácter retroactivo, es decir, la reactivación de las sanciones no podrá afectar a aquellos contratos concluidos antes de dicha reactivación.
 
Este Acuerdo, que sigue plenamente en vigor con el apoyo de la UE, Rusia y China, fue duramente criticado por el Presidente Trump quien decidió, unilateralmente y con el rechazo del resto de los socios y de Irán, abandonarlo por razones que nada tenían que ver con el contenido de dicho Acuerdo  el 9 de mayo de 2018, como lo atestiguó la Agencia Internacional de Energía Nuclear al señalar que Irán estaba cumpliendo con sus obligaciones.   
 
 
Sectores prioritarios
 
 Hasta la reimposición de las sanciones, desde el punto de vista comercial, cerca del 70% de la importación de productos está centrada en materias primas, productos intermedios, bienes de equipo y maquinaria, discriminando el Gobierno negativamente los bienes de consumo, salvo los de primera necesidad en que el país sea deficitario.
 
Desde el punto de vista de los proyectos, los sectores prioritarios son: petróleo y gas; infraestructuras de transporte; energía; medio ambiente; automóvil; turismo; agricultura (los sectores de petróleo, gas, petroquímica, energía y automóvil han sido nuevamente sancionados directamente por EE.UU.).
 
En el sector público y para grandes proyectos, el Gobierno y las empresas estatales piden financiación del proyecto. En la actualidad, los grandes bancos occidentales con negocio en EE.UU. no estaban concediendo a las empresas financiación de sus proyectos por temor a posibles sanciones de este país. No obstante, sí se estaban financiando y asegurando operaciones con ciertos bancos occidentales medianos (la reimposición de las sanciones norteamericanas está incidiendo  muy negativamente tanto en la financiación como en la operativa bancaria, dado que la mayor parte de los bancos iraníes están sancionados y desconectados del SWIFT)
 
El requisito, hasta la fecha, era  la realización de una “due dilligence” para verificar que las personas físicas o jurídicas con las que se comercializa no estén sancionadas, ni tengan vinculaciones societarias con personas o entidades que sí lo están. Un segundo aspecto de verificación es el origen de los fondos que van a cofinanciar o pagar la operación. Este requisito subsiste con arreglo a la UE (Reglamento 267/2012 Compilado)
 
En el sector privado y para operaciones de exportación de importes más reducidos, normalmente el procedimiento de verificación es más rápido y sencillo y el pago suele hacerse a través de terceros países. 
 
Como consecuencia de la situación descrita, las empresas han estado mostrando muchísimo interés por Irán como lo demuestran  los importes y los incrementos de las exportaciones con respecto al año anterior: 360 M€ y 56% en 2016; 441 M€  y 22% y 2017 y 548 M€ y 48,9 % en 2018 (enero- noviembre).
 
Desde el levantamiento de las sanciones hasta enero de 2019, este interés se ha manifestado  en el sostén que esta Oficina Comercial ha dado a las empresas, apoyándolas cada uno de estos años en unas 15 misiones comerciales, 5 Pabellones oficiales anuales con cobertura del ICEX, distintos Seminarios (ferroviario, automóvil , petrolífero y petroquímico),unas 1.800 consultas comerciales, aparte del gran Foro de Empresas entre España e Irán , organizado con la Cámara de España que fue seguido de un gran B2B y participación de 250 empresas iraníes y 25 españolas en 2016.
 
Cabe destacar que , bajo la dirección de la Secretaría de Estado de Comercio, está Oficina organizó con la contraparte iraní el Iranian Trade Promotion Organizaton (ITPO) la 1ª  Comisión Mixta Hispano-Iraní que marca el inicio de una relación de cooperación estable y orientada a los sectores seleccionados, de interés de los dos países, en la llamada Hoja de Ruta.
 
     Tras la salida de los EE.UU. del Acuerdo Nuclear, las empresas han estado en una situación de espera hasta que la UE  ha anunciado en enero de 2018,  su posición con respecto al establecimiento de una regulación que blinde los intereses económicos y comerciales de Europa, como es el Special Purpose Vehicle, bautizado como INSTEX y que empezará a funcionar en breve con relación a productos “humanitarios”( alimentos , medicinas y equipos médicos) y el anuncio de que se irá extendiendo paulatinamente a otros sectores.
 

  

 

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Cuadro de Datos básicos del país

 

REPÚBLICA ISLÁMICA DE IRÁN – DATOS BÁSICOS
Situación geográfica:
32 00 grados latitud Norte, 53 00 grados latitud Este. Situado entre el mar Caspio al norte, y el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán al sur .
Países fronterizos:
Afganistán, Armenia, Azerbaiján, Irak, Pakistán, Turquía y Turkmenistán.
Superficie:
1.648.195 km2
Forma de gobierno:
República teocrática.
Jefe del Estado (Líder Supremo):
Sr. Seyed Ali Hoseini-Khamenei (desde el 4 de junio de 1989).
Presidente del Gobierno:
Sr. Hasan Fereidun Ruhani (desde el  3 de agosto de 2013).
Capital:
Teherán.
Principales ciudades:
Isfahán, Mashhad, Karaj, Tabriz y Shiraz.
Clima:
Árido o semiárido, subtropical en el Caspio. En Teherán la temperatura oscila entre 38º - 43º C en verano y los 0º - 4º C en invierno.
Población:
82,1 millones de habitantes.
Densidad de la población:
49,8 habitantes/Km2.
Urbanización:
74% de población urbana.
Idiomas:
Farsi (oficial), azerí, kurdo, gilaki, mazandarani, balochi y árabe.
Religiones:
- Islam: 99,4% (90-95% Chiíta y 5-10% Sunita).
- Zorastrismo, Judaísmo, Cristianismo: 0,3%.
- Otras: 0,4%.
Crecimiento anual de la población:
1,2%.
Edad media:
29,5 años.
Esperanza de vida:
75,9 años.
Grado de alfabetización:
86,8%.
Tasa bruta de natalidad:
13,23 nacimientos / 1.000 habitantes.
Tasa bruta de mortalidad:
5,94 muertes / 1.000 habitantes.
Moneda:
Rial
Toman =  10 Riales
Recursos naturales:
Petróleo, gas natural, carbón, cromo, cobre, hierro, plomo, manganeso, zinc, azufre.
Unidad de peso:
Kilogramo.
Unidad de medida:
Metro.
Diferencia horaria con España:
+ 2,30 horas.

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Situación, superficie, superficie cultivable, relieve y clima

La República Islámica de Irán tiene una superficie de 1.648.195 km2, de los cuales 1.531.595 km2 corresponden a la superficie terrestre y 116.600 km2 a la superficie acuática.
 
Situado entre Oriente y Occidente, Irán ha sido históricamente una tierra de paso. Su importancia geoestratégica radica en el gran número de países con los que linda. El territorio hace frontera con un total de siete Estados: Afganistán (936 Km.), Armenia (35 Km.), Azerbaiyán (611 Km.), Irak (1,458 Km.), Pakistán (909 Km.), Turquía (499 Km.) y Turkmenistán (992 Km.), y se encuentra situado entre el mar Caspio, al norte, y el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, al sur. Cabe destacar su proximidad a los países de la Península Arábiga, de los que tan solo le separa la estrecha franja marítima del Golfo Pérsico. El Estrecho de Ormuz, punto de salida del Golfo Pérsico, le confiere una importancia determinante para el comercio internacional, dado que es lugar de paso del 25% del petróleo mundial y del 35% que se comercializa por vía marítima.
 
La geografía del país, con una altura media de 1.200 metros sobre el nivel del mar, está dominada por la meseta iraní, en el centro del país, y dos grandes cordilleras: en el norte los Montes Alborz, y en el suroeste los Montes Zagros. Estas cadenas montañosas forman una barrera natural, en forma de “V” que impide que las nubes y los vientos húmedos del oeste lleguen al centro del país, formando desiertos y estepas. La mitad oriental del país es predominantemente desértica. Destacan dos grandes llanuras que se localizan junto al Mar Caspio y el Golfo Pérsico. El punto más bajo de Irán es el Mar Caspio, a 28 metros por debajo del nivel del mar; mientras que el más alto, el volcán Damavand, domina los Montes Alborz con sus 5.610 metros de altura.
 
El clima es de carácter continental, relativamente extremo y árido o semiárido en la meseta, habiendo grandes contrastes de temperatura entre invierno y verano, y subtropical en las proximidades del Mar Caspio. El sur del país tiene un invierno suave, con temperaturas muy altas en verano.
 
Las lluvias varían tanto temporal como espacialmente, siendo la media de precipitaciones de 397 km3 al año repartidas por todo el país. Algunos puntos en la costa del mar Caspio reciben más de 2.000 mm. anuales, mientras que otros del centro de Irán tienen menos de 50 mm. Debido a la desigual distribución de lluvias, la mayoría de los ríos son estacionales. Las regiones con menores precipitaciones son las del centro y el Este del país, principalmente las provincias de Sistan-Baluchistán, Hormozgan y Kerman.
 
La capital, Teherán, se encuentra a unos 1.300 metros sobre el nivel del mar, con estaciones muy marcadas. Las temperaturas en la ciudad, y en casi todas las grandes poblaciones de la meseta central, se mueven entre los 38º - 43º C en verano y los 0º - 4º C en invierno.
 
 
Un factor geográfico determinante en la historia de Irán ha sido la escasez de agua, con la excepción de algunas zonas montañosas, la franja costera del norte y la provincia de Azerbaiján, en la frontera con Turquía y el Cáucaso. El agua ha determinado el asentamiento de la población, ha condicionado las posibilidades de explotación agrícola y ha contribuido a la práctica extendida del nomadismo, un factor muy importante en Irán hasta la primera mitad del siglo XX.
 
 
AGRICULTURA
 
La lluvia es la razón principal en la definición de las zonas agrícolas. La cordillera Alborz ha permitido la creación de una zona muy lluviosa y boscosa, donde se producen muchos tipos de cultivos. Asimismo, los montes Zagros retienen a las nubes de lluvia que llegan desde el oeste, creando de esta manera una zona húmeda, con muchas granjas y huertos, y con gran producción agrícola y ganadera. Sin embargo, la parte central del país recibe muy pocas precipitaciones y la producción de cultivos se limita a los lugares con suficiente agua de lluvia o agua subterránea. Aunque las precipitaciones son escasas e irregulares, la ganadería, la agricultura y los frutales (granadas, nueces, pistachos) son comunes en el centro de Irán.
 
Irán, de 163 millones de hectáreas de superficie terrestre, cuenta con 49 millones de Ha cultivables, según la FAO. El territorio más fértil se encuentra en el oeste y en el noroeste del país. Siendo alrededor de un tercio del territorio iraní cultivable, debido a la pobreza del suelo y a las dificultades para la distribución de agua, tan solo un 11% del área se encuentra cultivada. De ésta, 19,6 millones de Ha corresponden a cultivos permanentes (1,8 millones) y tierras arables, mientras que 13 millones se destinan a cultivos temporales. La superficie forestal es de 11 millones de hectáreas.
 
La agricultura en Irán requiere de 87 km3 anuales de extracción de agua. Un tercio del espacio cultivado, 9,5 millones de Ha, corresponde al área total equipada para la irrigación, quedando el resto para el cultivo de secano.  Los principales cultivos del país son el trigo (14,6 millones entre Marzo 2015/Marzo 2016), la cebada (3,7 millones), arroz (2,9 millones), maíz (1,2 millones), caña de azúcar (7,5 millones), patatas (5 millones) y cebollas (2,4 millones). El trigo es el cereal predominante, que representa casi el 70% de la producción total de cereales. El valor de los pistachos, sin embargo, un producto destinado a la exportación y con menor producción, prácticamente iguala al del trigo. Destaca también la producción de hortalizas frescas, pepinos, melones, manzanas y cebollas secas.
 
GANADERÍA
 
Según datos del Ministerio de Agricultura de Irán: las ovejas (más de 54 millones de cabezas en 2016) y cabras (27 millones de cabezas) son los animales más comunes; también está extendido el ganado vacuno (5,5 millones de cabezas) y asnos búfalos (500.000 cabezas).
 
Cabe destacar además, los 6,9 millones de colmenas existentes en el país, así como un total de 483 millones de gallinas y 1.5 millones de pavos. Además Irán produjo en 2016-2017, 940 miles de toneladas de huevos de gallina y 9.653 miles de toneladas de leche.
 
En Irán se practica tanto la cría industrial de animales, como sistemas de cría sedentarios (bastante comunes), trashumantes (principalmente de ovejas y cabras, en los montes Zagros) o el nomadismo, de poca importancia hoy en día. De los 90 millones de hectáreas de pastizales que la FAO estima que posee Irán, el 48% se considera que, aunque recuperables mediante tratamiento, se encuentran en mal estado.
 
PESCA
 
En cuanto a la pesca, la extensa costa iraní, unida a un clima diversificado en la superficie terrestre adaptada a los diversos tipos de acuicultura, hace de Irán la nación pesquera y acuícola más importante en la región. Ésta cuenta con 12.120 embarcaciones motorizadas y 151.326 pescadores y ha ido aumentando su volumen de pesca de forma constante en los últimos años, llegando al millón de toneladas en 2017.
 
Se diferencian tres categorías de actividades pesqueras:
  • la pesca meridional (Golfo Pérsico y Golfo de Omán): se compone de especies como el camarón, la palometa plateada, demersales y grandes y pequeños pelágicos. La pesca de atunes con jábega en el Océano Índico se ha expandido; 
  • la pesca norteña (Mar Caspio): incluye el esturión, la kilka y el menhaden, kutum(Rutilus frisii), salmonetes, carpa, lucioperca, bremas, arenques y salmonetes; 
  • la pesca en aguas interiores y la acuicultura: la presa Aras en el Oeste de la Provincia Azerbaijan, el lago Hamon en Sistan y Baluchistan, Hoor-al- Shadegan y Hoor-al-Hovize en Khuzestan meridional son los principales y mayores cuerpos de agua para la pesca en aguas interiores. La acuicultura es muy prometedora debido a las extensas superficies disponibles y a las diferentes condiciones climáticas. Las especies más populares son: lucioperca, salmón, camarón, trucha arco iris y las carpas comunes y chinas. Recientemente, el esturión, el barbus (Benni) y el salmonete gris.
 RECURSOS MINERALES
 
El país tiene el 7% de las reservas minerales del mundo (con 68 tipos diferentes de minerales), tratándose además del 1º  país con más recursos de zinc, 2º de cobre, 2º y 3ºde gas y petróleo, respectivamente, 9º en hierro, 10º en uranio y 11º en plomo.
 
Además, Irán está clasificado dentro de uno de los 15 países más ricos en recursos minerales del mundo, con un valor estimado en 650.000 millones de dólares, y dispone de grandes reservas de petróleo (12,8% de las reservas mundiales, a diciembre de 2018 según la OPEC), gas natural (segunda potencia mundial con casi el 19% de las reservas totales en 2018, según la OPEC) yeso y piedra pómez (9% de las reservas mundiales), barita, carbón, cromo, cobre, hierro, plomo, manganeso, uranio, sal, arena, grava, zinc y azufre.
 
Los subsectores del gas, el petróleo y la petroquímica son responsabilidad del Ministerio del Petróleo, del que dependen una serie de organismos y empresas estatales especializadas en distintas actividades que se encargan de gestionar el proceso productivo, la distribución y la comercialización.
 
El contexto reciente ha estado totalmente marcado por el régimen de sanciones aplicado por la comunidad internacional a Irán. La normativa restrictiva, aplicada entre otros por la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, hacía especial hincapié en la prohibición a la importación de crudo iraní, vital para la economía local. Como consecuencia de las sanciones, la producción de petróleo había caído a niveles de hace 20 años y las exportaciones de petróleo y gas cayeron cerca de un 50%, mientras que el efecto sobre las exportaciones totales fue de una caída del 30%. Paralelamente, el peso de las exportaciones de gas y petróleo –sobre las exportaciones totales–, históricamente en torno al 80%, cayó en 2013 hasta el 64%.
 
La firma del Plan de Acción Integral Conjunto (conocido como JCPOA, en sus siglas en inglés) provocó el levantamiento de las sanciones en enero de 2016 e hizo que Irán volviese a los mercados internacionales, revitalizando así las exportaciones iranís. Aun así, el 8 de mayo de 2018, el Gobierno de EEUU anunció su intención de reinstaurar las sanciones primarias (las que se aplican a las personas estadounidenses o residentes) y secundarias/extraterritoriales (aplicadas a personas no residentes en EEUU y/o transacciones realizadas fuera del territorio de EEUU) relacionadas con el programa nuclear de Irán. Con respecto a las sanciones secundarias con efectos extraterritoriales, ni la Unión Europea ni España reconocen la validez de las mismas.
 
 
EXPORTACIONES DE IRÁN Y LOS INGRESOS DEL GOBIERNO (Millones de USD)
 
2016/2017
2017/2018
Evolución %
Exportaciones totales
83.978
98.142
17%
Exportaciones de petróleo y gas
55.752
65.818
18%
% Total exportaciones petróleo y gas
66%
67%
0,015%
 
Fuente: Banco Central Irán
 
Las reservas de petróleo con las que cuenta Irán alcanzan aproximadamente los 158.000 millones de barriles. Hasta 2012, la República Islámica ocupaba el segundo lugar en producción de entre los países de la OPEP y el cuarto a nivel mundial, llegando a extraer 4 millones de barriles diarios, de los que exportaba más de la mitad. Dadas las sanciones, en 2014 la extracción pasó a 2,8 millones de barriles, acaparando Irak la mayor parte de la cuota iraní. Esta producción ha ido aumentando año a año, situándose en el año 2018 en la marca de 3,90 millones de barriles al día.
 
En un encuentro de los ministros de energía de los países miembros de la OPEP que se llevó a cabo en Viena durante el año 2016, y tras el acuerdo alcanzado por el G5 + 1, el ministro de Petróleo iraní, Biyán Zangané, anunció que Irán estaba dispuesto a ampliar la exportación hasta los cuatro millones de barriles bajo cualquier circunstancia, incluso si el precio se desplomara. Posteriormente en 2017, Irán ha sido el único país que ha podido aumentar su cuota en 216.000 barriles totales, frente a la reducción de todos los demás socios de la OPEP.
 
Los principales importadores de petróleo en 2017 fueron Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Turquía y China (según Trade Map).  Con dichas ventas, el Ministerio del petróleo, el pasado año fiscal (finalizado en marzo de 2017) tuvo un beneficio de 37.000 millones. El responsable máximo del sector petrolífero iraní es la empresa National Iranian Oil Co. (NIOC), cuarta compañía mundial del sector. Del NIOC dependen una serie de empresas que se especializan en distintas actividades relacionadas con el petróleo.
 
Irán comparte con Qatar el yacimiento de gas más grande del mundo, el South Pars. Además, ha de destacarse que según el “BP Statistical Review of World Energy 2017”, Irán es el país con mayores reservas de gas natural del mundo. No obstante, los datos de producción por parte de Irán no son tan positivos, ya que se encuentra en el tercer puesto de país productor.
 
Irán importa gas de Turkmenistán para los territorios del norte, cifra que asciende a unos 8.000 millones de m3 / año por 170 USD / 1.000 m3, precio revisable cada 3 años.
  
Cinco empresas se reparten la responsabilidad de la gestión del gas en Irán: National Iranian Gas Company (NIGC), Pars Oil & Gas Company (POGC) National Iranian Drilling Company, Iranian Gas Export Co. (NIGEC) y la National Iranian Oil Co. (NIOC).
  
Irán es un exportador neto de gas natural, aunque las cantidades son insignificantes si se compara con otros países como Rusia, Qatar, Canadá o Estados Unidos. En concreto, se estima que Irán exporta alrededor de 15 millardos de m3. La mayoría de las exportaciones de Irán se envían a Turquía (unos 9 millardos de m3), mientras que Irak y los países del Caspio importan en menores cantidades. En cuanto a las importaciones, Irán compraba gas a Turkmenistán durante los meses de invierno, aunque estas ya no serán necesarias debido a la finalización del gasoducto Damghan-Neka.
 
La mayor parte de las reservas de petróleo se encuentran en los grandes yacimientos de la región del Khuzestan. En general, se trata de campos muy antiguos, cuya explotación requiere de grandes inversiones para mantener los ritmos de producción. La producción de petróleo en Irán se enfrenta con tres problemas de singular importancia:
 
·       La escasa eficiencia hace que el consumo interno de recursos energéticos crezca de manera significativa, y la política de subsidios incentiva el consumo de combustible. La proporción de la demanda doméstica de energía cubierta por el gas natural es creciente – en la actualidad ya satisface algo más de la mitad de la demanda interna – pero al ritmo actual de consumo, en 2025 Irán debería importar petróleo para cubrir sus necesidades domésticas.
 
·       El ritmo de agotamiento de los pozos es muy rápido, consecuencia de los insuficientes niveles de inversión en actividades de exploración y mantenimiento.
 
·      El ratio de recuperación del petróleo es del 25-26%, muy lejos de la media internacional que se sitúa entre el 38% y el 40%.
 
El objetivo de alcanzar un ritmo sostenido de incremento de producción en los próximos años pasa por varias líneas prioritarias de actuación:
 
·       Desarrollo de los yacimientos compartidos de petróleo off-shore. Irán tan solo extrae 800.000 b/d de campos off-shore; el objetivo es el aumento hasta niveles cercanos a los 1,1 millones de b/d.
 
·       Operaciones de prospección de nuevos yacimientos.
 
En cuanto al refino, en Irán hay nueve refinerías: Abadan, Arak, Bandar Abbas, Esfahan, Kermanshah, Lavan, Shiraz, Tabriz y Teherán, para las que el Ministerio de Petróleo tiene un plan de modernización y ampliación de capacidad de producción. Adicionalmente, hay proyectadas siete refinerías adicionales: Anahita, Caspian, Hormuz, Khuzestan, Pars, Persian Gulf y Shahriyar, aunque parece ser que solo hay presupuesto para la Persian Gulf. La insuficiente infraestructura para el refino de crudo sigue siendo uno de los problemas más acuciantes de la economía iraní.

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Recursos naturales y minerales

Irán dispone también de grandes reservas de recursos minerales (encierra el 7% de las reservas minerales del mundo, que cubren 68 clases, siendo los más importantes el cinc, cobre y hierro).

Las reservas de petróleo sitúan a Irán en el segundo lugar entre los miembros de la OPEP. Se estiman en 139 millardos de barriles de petróleo, el 9,9% del total mundial (BCI). Irán era, hasta los primeros meses del año 2012, el segundo productor de la OPEP, con una cuota de 3,9 millones de barriles por día; pero, debido a las sanciones internacionales, en 2015, la venta del petróleo iraní ha disminuido hasta los 1,2 millones de barriles diarios, 03 millones menos que su consumo interior diario. 

Sus mayores clientes son China, India, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Las reservas de gas de Irán son las segundas en volumen del mundo, por detrás de las situadas en Rusia; se cifran, según las últimas estimaciones, en 28 Tcm equivalentes al 15.3% de las reservas mundiales. A pesar de ello su cuota de mercado dentro del conjunto de exportaciones globales es inferior al 1%. La producción total de gas en 2013 fue de 150,3 millardos de metros cúbicos (bcm), ligeramente inferior a la consumo interno. Según el Ministerio de Petróleo, desde el año 2005, se han descubierto 45 campos de gas en Irán. En 2013, la capacidad iraní de producción de gas se situaba en Mcm/día y en 2015, alcanzó  1 Bcm/día.

Por otra parte hay que tener en cuenta que el yacimiento de South Pars, 9.700 km2, es la mayor reserva aislada de gas del mundo; representa, aproximadamente, un 8% de las reservas mundiales y aproximadamente el 50% de las reservas de Irán. South Pars es un yacimiento off-shore compartido con Qatar y está situado a unos 100 Km. de la costa iraní, frente a la Zona Petroquímica de Assaluyeh. Su desarrollo está planeado en 24 fases, de las que se han completado diez. La participación iraní en el conjunto del campo offshore es del 38% o 3.700 km2 o 14tcm. Al parecer no solo existe gas sino también helio (las reservas de este gas se estiman en unos 40 bcm, o 27% de las reservas mundiales).

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Demografía y sociedad

POBLACIÓN, DENSIDAD DEMOGRÁFICA Y TASA DE CRECIMIENTO
 
La población de Irán se estima en 82,1 millones de habitantes[2], siendo su densidad de población de 49,8 habitantes/Km2.[2] Un 73,4% de la población iraní es urbana, siendo las ciudades más pobladas, en orden descendiente, Teherán (13,267,637), Mashhad (6,434,501), Isfahán (5,120,850), Shiraz (4,851,274), Karaj (1.614.626),  Khuzestan (4,710,509) y Azerbaiján del Este (3,909,652) [3]. La ratio de dependencia (total de personas mayores de 65 años en relación con las personas en edad de trabajar) es de 7,1%, muy inferior a la de los países desarrollados. En el mismo sentido, solo hay 4 millones de habitantes con una edad superior a los 65 años, mientras que hay 6,9 millones de habitantes menores de 5 años. La edad media se sitúa en 29,5 años. [4]
 
Tras la Revolución Islámica de 1979 se experimentó uno de los incrementos de población más rápidos del mundo, con un crecimiento vegetativo anual del orden del 3,5% (dos veces la media mundial) e incluso del 4,1% en 1983-84. Debido a una política de control de natalidad y a la propia evolución socio-económica, dicha tasa ha disminuido y en la actualidad se cifra en 1,2%.[4]
 
En cualquier caso, la pirámide demográfica de Irán muestra una base muy ancha, lo que expresa la juventud del país (el 38,3% de la población tiene entre 0 y 24 años y el 48,7% tiene entre 25 y 54). Se prevé que, para 2050, la población llegue a los 98,6 millones. [5]
 
 
ETNIAS, RELIGIONES Y LENGUAS
 
La población iraní tiene una identidad nacional bien definida en torno a una tradición oral, poética y artística compartida, y entorno a la práctica generalizada de la religión islámica, en su vertiente chiita. La rivalidad histórica con los árabes, a pesar de los muchos lazos que unen a ambos pueblos, ha contribuido también a perfilar la identidad iraní, poniendo un cierto énfasis en la diferencia étnica existente y en el origen indo-europeo–ario del pueblo persa y demás etnias del centro de Asia que pueblan el país. De hecho, la ascendencia aria se ha convertido en la raíz etimológica del actual nombre del país: Irán.
La composición étnica de Irán es, sin embargo, bastante diversa. El grupo mayoritario está integrado por la población de origen persa. Pero existen además otros grupos étnicos que no hablan farsi como primera lengua y que no siguen la versión chiíta del Islam. Se tratan, muchos de ellos, de colectivos de origen tribal con poblaciones afines en los estados fronterizos.
 
Según The CIA World Factbook (2011 – dato revisado en 2018) el 99,4% de la población profesa el Islam. El 90-95% de la población es Chiíta y el 5-10% es Sunita. Un 0,3% profesan el Zoroastrismo, Judaísmo y Cristianismo. Un 0,4% no está especificado. El grupo étnico mayoritario es el persa, y en cuanto al idioma, el persa (o farsi) es la primera lengua para la mayoría de los iraníes y sirve de lingua franca para la comunicación entre las minorías.
 
Las tendencias autonomistas más acentuadas vienen por parte de los kurdos y de los turcomanos al noroeste y al norte, de los árabes al oeste y suroeste y de los baluches al este – grupos, todos ellos, de mayoría sunita – y de los turcos de Azerbaiján, de mayoría chiíta. A pesar de ello, su sentido de pertenencia a la comunidad iraní es bastante fuerte, como quedó demostrado, por ejemplo, en la guerra con Irak, cuando los árabes de Khuzestan y los sunitas iraníes de diverso origen no mostraron inclinación alguna por apoyar a las fuerzas iraquíes, de etnia árabe y de religión sunita.
 

[1] The CIA World Factbook – 2017
[2] BCI 2018
[3]Census 2016- Statistical Center of Iran
[4] 2016 UNDP.
[5] Census.gov, 2018.

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