Marco Político

Sistema de gobierno, partidos políticos y división de poderes

El sistema político suizo es muy complejo.  A continuación, se describen sus características más notables: 

1)    El Consejo Federal, poder ejecutivo, está constituido por un colectivo de siete consejeros. Cada uno de ellos es el máximo dirigente de su ministerio (Departamento federal). Los dirigentes del Consejo Federal son elegidos por el Parlamento.  El Consejo Federal es por lo tanto un consejo de ministros en el que todos tienen el mismo peso. Los consejeros provienen de los principales partidos integrantes de la cámara. Se trata por ello de un gobierno de coalición que no responde nunca a un único partido del arco parlamentario, sino que pretende ser un reflejo de la composición de dicho parlamento.

2)    La Jefatura del Estado corresponde al Consejo Federal, en su conjunto. La Presidencia de la Confederación es asumida, anualmente y por rotación, por uno de los siete consejeros federales. El presidente continúa, al mismo tiempo, desempeñando su cargo al frente de su departamento. El pasado 1 de enero de 2019 rotó la Presidencia de la Confederación al Consejero Federal, Ueli Maurer, que ocupaba el puesto de vicepresidente de la Confederación en 2018, sucediendo al consejero y responsable del Departamento de Interior, Alain Berset.

3)    El poder legislativo corresponde a la Asamblea Federal, parlamento bicameral, formado por el Consejo Nacional (200 miembros, elegidos por sufragio directo como representantes de los ciudadanos) y el Consejo de Estados (46 miembros que representan a los cantones).

4)    El sistema de democracia directa permite celebrar frecuentemente referéndums: Una decisión política tomada por el Consejo Federal (plasmada en una ley o desarrollo reglamentario) puede ser objeto de referéndum si se reúnen un total de 50.000 firmas que así lo solicitan.  Asimismo, pueden promoverse referéndums cuyo propósito sea refrendar cambios constitucionales sumando 100 mil firmas. Ello garantiza una participación muy activa de la sociedad civil en la vida política.

5)   Las elecciones legislativas tienen lugar cada cuatro años.  El pasado 20 de octubre se celebraron las últimas elecciones legislativas. Los principales partidos y resultados con la variación respecto a su posición anterior entre paréntesis se resumen a continuación: 

o    Unión Demócrata de Centro (UDC/SVP), 53 escaños (-12)

o    Partido Socialista (PS/SP) - 39 escaños (-4)

o    Partido Liberal Radical (PLR/FDP) - 29 escaños (-4)

o    Partido de los Verdes (GRÜNE/LES VERTS) - 27 escaños (+17)

o    Partido Demócrata Cristiano (PDC/CVP) - 26 escaños (-3) y

o    Partido Verde Liberal - 15 escaños (-8) 

La coyuntura política en Suiza viene dominada desde hace años por un intenso debate entre los defensores de un mayor proteccionismo y distanciamiento de la UE y aquellos que apuestan por la continuidad de unas relaciones estrechas con su principal socio comercial y, en particular, por el cumplimiento de los tratados y el fortalecimiento de los mismos. 

Los elevados sueldos del mercado suizo y la plena ocupación han favorecido siempre la inmigración en Suiza, con especial intensidad además durante la última crisis económica internacional. 

El elevado peso alcanzado por los extranjeros en la población activa del país (33%), así como una anormal subida de las tasas de paro durante la pasada crisis económica internacional, han favorecido el rebrote de corrientes nacionalistas – proteccionistas – populistas que defienden la derogación del acuerdo de libre circulación de personas (en adelante ALCP), suscrito con la UE en 1991.  

Estas corrientes impulsaron en 2014 un referéndum para proponer límites a la migración en la constitución y la población suiza, por una pequeña minoría, decidió que se instauraran límites a la migración en la constitución.  

El referéndum, el inevitable cambio constitucional derivado del mismo y la posterior redacción de una nueva Ley de migración marcaron una etapa que supuso un frío revés en las relaciones Suiza-UE. El gobierno suizo quiso renegociar y enmendar el ALCP, pero la UE advirtió que el ALCP había sido una condición para favorecer el acceso de Suiza al mercado interior de la UE y que una enmienda de dicho acuerdo suponía la ruptura del resto de acuerdos vinculados al mismo.  

Frente a las posiciones políticas más populistas siempre está situado el pensamiento liberal y la gran industria exportadora suiza. La UE es el principal socio comercial de Suiza y todo el sector empresarial es consciente de la relevancia y las ventajas económicas que para Suiza tiene mantener unas relaciones económicas fluidas con el bloque comunitario.  

Finalmente, el ejecutivo suizo supo redactar una nueva norma sobre migración, aprobada en 2016, que ponía límites sin ponerlos y que salvaguardaba suficientemente los derechos de los trabajadores comunitarios. Tanto la nueva Ley como el desarrollo reglamentario de la misma prevén que, en aquellos sectores con especiales problemas de ocupación (con tasas de paro superiores a un umbral del 8%), las vacantes de puestos de trabajo tengan que ser informadas por las empresas a las agencias cantonales de empleo, teniendo el empleador que entrevistar, aunque no necesariamente contratar, a los candidatos (nacionales o extranjeros inscritos en el paro) propuestos por estas agencias para cubrir esos puestos. 

Ambos textos fueron valorados de forma favorable por la UE, en un esfuerzo de elevado pragmatismo de la Unión destinado a cerrar la crisis en las relaciones bilaterales abierta con el referéndum de 2014 y la posible denuncia posterior del ALCP.  

La aceptación pragmática de la solución suiza al problema de migración sólo quedó aparcado transitoriamente para los nacionalistas del SVP (partido suizo más votado), pero permitió abrir una nueva etapa y que la UE pasara página. El objetivo entonces de perfeccionar las relaciones bilaterales UE-Suiza pasó a primer plano. Y para ello se recuperó una antigua aspiración y un nuevo hito: la negociación de un nuevo Acuerdo Marco Institucional (en adelante AMI) con Suiza que permita, entre otros, reordenar el entramado de acuerdos bilaterales firmados, así como instrumentar un mecanismo único de solución de disputas entre las partes. 

Aunque el cierre de la normativa sobre migración supuso un nuevo acercamiento entre Suiza y la UE, lo que propició el relanzamiento de las negociaciones del AMI, lo cierto es que desde 2017 y hasta la actualidad se han constatado las dificultades para avanzar en esa negociación, primero, y de que la misma cristalice en un acuerdo, después.  

Tras varios años de negociaciones a trancas y barrancas, la UE fijó diciembre de 2018 como la fecha límite para la consecución de un acuerdo con Suiza, pues Bruselas quería tener este acuerdo cerrado antes de encarar el Brexit.  

Habida cuenta de las múltiples dificultades surgidas en la negociación en el mes de noviembre de 2018, la UE emplazó a Suiza a pronunciarse antes de finalizar el año sobre la última versión del texto negociado, pues a juicio de la UE era el único y el mejor acuerdo posible para Suiza. Como fórmula de presión, la UE condicionó la prórroga de la equivalencia de los mercados financieros suizos (de extremado interés para Suiza), en el marco de MIFID II, a la firma del AMI. 

El texto mantuvo dividido al ejecutivo suizo y, a pesar de la presión y las consecuencias para Suiza de poder perder la equivalencia de sus mercados, en diciembre de 2018 el ejecutivo suizo decidió finalmente elevar el texto a un procedimiento de consultas interno, que implicando a todas las fuerzas políticas y agentes sociales, debía extenderse los primeros 6 meses de 2019.  

En consecuencia, la UE decidió, con resignación, prorrogar la equivalencia financiera de los mercados suizos por 6 meses adicionales e hibernar otros expedientes de elevado interés para Suiza. Entre ellos, el acceso de Suiza al mercado eléctrico de la UE. 

Durante la primera mita de 2019 se han producido en Suiza las consultas del AMI. El gobierno ha evitado posicionarse, pues se han puesto de manifiesto las dificultades para la aprobación del texto. Las especiales dificultades para ratificar el texto radican en la falta de consenso suficiente entre los distintos partidos. Falta de consenso, no por la firme oposición al texto de los nacionalistas del SVP y que era absolutamente esperable, sino por la falta de apoyo decidido a dicho texto por parte del partido socialista, lo que impide la conformación de una mayoría en favor del acuerdo.  

El texto incluye, a propuesta de la UE, una referencia a la necesaria flexibilización del vigente sistema suizo de protección frente al desplazamiento temporal de trabajadores comunitarios para la realización de trabajos en territorio suizo. El partido socialista y los sindicatos suizos consideran que todo ello es una clara amenaza al vigente estatus de los trabajadores residentes.  

Tras intensas consultas con las partes interesadas más afectadas en Suiza, el Consejo Federal decidió, el 7 de junio de 2019, retrasar la entrada en vigor del acuerdo con el objetivo de aclarar con la UE los aspectos más polémicos del acuerdo y que imposibilitaban el consenso suizo.   

Esta decisión supuso un jarro de agua fría para la Comisión europea. En consecuencia, el 1 de julio de 2019 los mercados financieros suizos perdieron su equivalencia en el marco de MIFID II, y como reacción automática Suiza retiró su equivalencia a los mercados de la UE. 

Las elecciones legislativas suizas, previstas el pasado 20 de octubre de 2019, han impedido albergar esperanza alguna de que la negociación progresara en 2019. Aunque los nacionalistas han hecho de su posición frente al AMI un aspecto crucial de sus campañas, el resto de partidos han evitado que su posicionamiento frente al AMI tuviera ningún protagonismo en sus campañas, tratando de sacar al AMI de la campaña electoral.  

La renovación del equipo ejecutivo de la Comisión europea, por un lado, y el posterior referéndum sobre el ALCP, impulsado por los nacionalistas en Suiza y que tendrá lugar a mediados de 2020, son ambas circunstancias que invitan a pensar en que no se producirán avances significativos de la posición suiza frente al AMI hasta la segunda mitad del año 2020.Entonces, con el resultado del referéndum sobre la continuidad o denuncia suiza del ALCP, será el momento de decidir cual es el camino que tomarán las relaciones bilaterales UE-Suiza. 

Al margen del desarrollo normativo de la migración y la negociación con la UE, existen otras cuestiones de interés político que Suiza que han suscitado un elevado interés los últimos años. Entre ellas destaca, la apuesta por la digitalización de su economía y la decisión de liderar el sector mundial de las criptomonedas, la reforma du su imposición societaria, así como la reforma de su sistema de pensiones.  

La reforma del impuesto de sociedades, para adaptar dicho impuesto en Suiza a los estándares de la OCDE y evitar la inclusión del país en las listas de paraísos fiscales, entre otras en la lista de la UE, fue aprobado por el parlamento el mes de septiembre de 2018. No obstante, el texto aprobado tuvo que ser sometido a referéndum el pasado mes de mayo de 2019, al reunirse tras su aprobación por el legislativo, más de 50 mil firmas en su contra a iniciativa del partido nacionalista. En dicho referéndum, la Ley Federal sobre Reforma Tributaria y Financiación del AHV/AVS (RTFA) logró el apoyo de más del 66% del electorado suizo, permitiendo su implementación. Esta circunstancia ha eximido a Suiza de estar en ninguna lista de paraísos fiscales y ha permitido a Suiza salir también de la lista gris de la UE. 

Volver a índice de Marco Político

Organización administrativa y territorial del Estado

La organización territorial del Estado es propia de una estructura federal: dividida en tres niveles políticos: federal, cantonal y municipal.
  1. El gobierno federal es responsable, de acuerdo con la Constitución suiza, de la política exterior y de seguridad, aduanas e impuestos especiales, el sistema monetario, la legislación y la defensa nacional
  2. Los Cantones: está dividido en 26 cantones. Hay cantones germano-hablantes, francófonos, de habla italiana, bilingües y multilingües. Nuenburg, Friburgo y el Valais, por ejemplo, son cantones bilingües: en ellos se habla alemán y francés. Hay cantones pequeños cuyos territorios coinciden con las demarcaciones jurisdiccionales de su capital, como las ciudades-cantón de Ginebra o Basilea-Ciudad, y hay cantones que son casi exclusivamente configurados por zonas rurales, como Uri. En el Cantón de Basilea-Ciudad, cuya superficie es de sólo unos 37 km2, vive casi tanta gente como en el Cantón de los Grisones (7.105 km2), en el que la población está repartida entre 150 valles. El Cantón de Zúrich tiene 1.373.068 habitantes, otros cantones), sin embargo, como el Cantón de Appenzell Rodas Interiores (15.688 habitantes ni siquiera llegan a llenar un estadio de fútbol con su población residente.  Hay cantones con un pasado largo y cantones recién fundados, como el Cantón del Jura, que alcanzó su autonomía cantonal en 1979, independizándose del Cantón de Berna. Las competencias de los gobiernos cantonales son muy amplias. La autonomía cantonal es tanta que cada cantón dispone de su propia constitución, de un gobierno autónomo, un parlamento y tribunales judiciales propios. Uno de los poderes más importantes es la autonomía fiscal: los cantones son soberanos en cuestiones fiscales y, además de eso, poseen su propia autoridad policial.
  3. Comunas: Los cantones están divididos en comunas o concejos, cada uno de ellos con un margen extenso de competencias «estatales». Actualmente, Suiza cuenta con  cerca de 2.900 concejos o comunas, de extensión geográfica  muy variable: entre 0,3 km2 y 282 km2. Los municipios suizos tienen –al igual que los cantones– sus propias autoridades elegidas. Los concejales municipales son los encargados de hacer cumplir las órdenes del gobierno cantonal o federal, pero al mismo tiempo poseen también amplias competencias propias. El margen de competencias es muy amplio: los concejos son responsables del control de habitantes dentro del territorio municipal, la seguridad vecinal, la escuela y la enseñanza pública, sanidad, el servicio de transportes y comunicaciones y la recaudación de los impuestos federales, cantonales y comunales.   

  

 

Volver a índice de Marco Político

La administración económica y su distribución de competencias

Los asuntos económicos se reparten entre dos Departamentos Federales, equiparables a dos ministerios: el Departamento Federal para Economía, Formación e Investigación y el Departamento Federal de Finanzas.

Al frente del Departamento Federal para Economía, Formación e Investigación se encuentra, desde el 1 de enero de 2019, el Consejero Federal Guy Parmelin. Además, ocupó el cargo de consejero de defensa, protección civil y deporte durante 2016, 2017 y 2018. El ministerio o departamento, se estructura en 6 órganos del mismo nivel, aunque con dos diferentes denominaciones, dos Secretarías de Estado y cuatro Oficinas Federales:

- Secretaría de Estado de Economía, SECO: Se encarga de la política económica interior y exterior, integración económica, comercio exterior, cooperación al desarrollo económico, mercado de trabajo, seguro de desempleo, seguridad en el trabajo, política regional y promoción económica. Al frente de la SECO está la Secretaria de Estado, Sra. Gabrielle Inneichen-Fleisch.
- Secretaría de Estado para Formación, Investigación e Innovación.
- Oficina Federal de Agricultura (coordina la política agrícola).
- Oficina Federal para el Abastecimiento Económico del País (encargada de la constitución de aprovisionamientos básicos utilizables en caso de escasez).
- Oficina Federal de la Vivienda (temas relacionados con la vivienda)

Dependientes del Departamento Federal para Economía, Formación e Investigación, se encuentran otros organismos entre los que destacan:

- La Oficina Federal del Consumo (encargada de defender a los consumidores).
- Instituto Federal de Estudios para la Formación Profesional.
- Comisión para la Tecnología y la Innovación.

Al frente del Departamento Federal de Finanzas, se encuentra Ueli Maurer, también presidente de la Confederación en 2019. Absorbe las competencias relativas a finanzas públicas (política fiscal y presupuestaria) y control de mercancías y personas en las fronteras. Así mismo, ofrece servicio al resto de la Administración Federal en materia de infraestructura, informática y personal. Este Ministerio abarca las siguientes instituciones:

- Secretariado General, incluyendo la Unidad de Estrategia Federal para TI.
- Secretaría de Estado de Finanzas Internacionales.
- Administración Federal de Finanzas.
- Administración Federal de Aduanas.
- Oficina Federal de Personal.
- Administración Federal de Contribuciones.
- Oficina Federal de Informática y Telecomunicaciones.
- Oficina Federal de construcción y logística.

- Unidad de pilotaje informática de la Confederación.

Así mismo, de este Departamento depende la FINMA (Swiss Financial Market Supervisory Authority), que es la autoridad supervisora del mercado financiero. En marzo 2014, el Consejo Federal eligió al británico Mark Branson como nuevo jefe de la entidad. Branson es el primer extranjero al frente de dicha institución.

El Banco Nacional Suizo es responsable de la política monetaria. El presidente actual, en el cargo desde el 2012, es el Sr. Thomas Jordan. 

Volver a índice de Marco Político

Relaciones políticas internacionales

Suiza es miembro activo de numerosas instituciones internacionales y asociaciones regionales (ver anexo 11.3). Su tradicional neutralidad le ha permitido mantener un equidistancia en los principales conflictos y  relación política amigable con todos sus aliados, entre los que destaca el grupo de países del núcleo duro de la OCDE y más recientemente países emergentes como China.

Pertenece a la asociación comercial regional de la EFTA. En numerosas ocasiones ha renunciado a pertenecer a la UE, aunque tiene múltiples acuerdos bilaterales con la Unión Europea, su principal socio comercial. El referéndum de 2002 determinó su no pertenencia a la UE por última vez. 14 años más tarde, en julio de 2016, retiró su solicitud formal de adhesión.

ONU: Desde la adhesión de Suiza a la ONU en 2002, la Confederación forma parte de los países donantes más importantes y participa de forma activa en la toma de decisiones tanto de la ONU como de las demás organizaciones miembro. Suiza apoya activamente el proceso de reforma de Naciones Unidas y ha formulado propuestas propias en los temas siguientes: autorización de empleo de la fuerza, respeto del Derecho Internacional y del Estado de Derecho, mejora de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad y propuestas sobre una Comisión de Consolidación de la Paz, así como en la creación y puesta en marcha del Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra. Sobre este último tema, Suiza asumió un papel protagonista con la creación del denominado Grupo de Lausana, que se reunió por primera vez el 2 de mayo de 2005, y en el que participan estados miembros, ONGs y representantes del mundo académico.  Suiza ha mostrado su intención de entrar a formar parte del Consejo de Seguridad de la ONU. La candidatura es para 2023-2024.

En el marco de la convención sobre el cambio climático, Suiza se comprometió a implementar una reforma institucional con el fin de movilizar recursos financieros para el nuevo Fondo Verde para el Clima (Green Clima Fund). De hecho, la Confederación desempeño un papel importante en la creación de dicho Fondo, al que en la primera capitalización aportó 90 millones de EUR, contribución que pagará hasta finales de 2017. En concreto, hasta finales de 2016 se han destinado 1400 millones de EUR a programas y proyectos.
En septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, un plan de acción para erradicar la pobreza en el mundo. A lo largo del 2016 se han sucedido las negociaciones entre los bancos multilaterales de desarrollo, para plantear diferentes estrategias. Suiza juega un papel fundamental en cuanto a la financiación de los proyectos, ya que ayuda a asegurar aspectos determinantes como la deuda sostenible. En las negociaciones más recientes, Suiza adoptó una posición de crítica constructiva enfocada en impulsar la eficiencia de la cooperación y en mejorar las condiciones del sector privado, el cual considera es el motor del desarrollo en países en desarrollo. 

 

Volver a índice de Marco Político

  • Movilidad Internacional
  • Barreras Comerciales
  • ICE
  • Datainvex