Marco Político

Sistema de gobierno, partidos políticos y división de poderes

El único partido político autorizado es el Partido Comunista. Aunque cabe la posibilidad de candidatos independientes para la Asamblea del Poder Popular, prácticamente todos los miembros del Parlamento pertenecen a las filas del Partido. El poder descansa en el Gobierno y el Partido; la Asamblea del Poder Popular solo ratifica las iniciativas legislativas del Gobierno.

La Asamblea Nacional del Poder Popular representaría la voluntad popular; tiene potestad constituyente y legislativa. Sus diputados son elegidos por voto directo en las Asambleas Municipales para cinco años. Las últimas elecciones se celebraron en abril de 2018 y las próximas tendrán lugar en 2023. Se reúne solamente dos veces al año para ratificar decisiones del Gobierno aunque puede convocarse de forma extraordinaria. Elige entre sus diputados el Consejo de Estado, integrado por un presidente, un vicepresidente primero, cinco vicepresidentes, un secretario y veintitrés miembros. El presidente del Consejo de Estado es Jefe de Estado y de Gobierno. El Consejo de Estado rinde cuentas ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y tiene funciones muy amplias: legislativas, ejecutivas y judiciales. Es el Consejo de Estado quien designa un Consejo de Ministros cuyo presidente y vicepresidente primero también lo son de aquél.

Fidel Castro reunió durante décadas en su persona los cargos de presidente del Consejo de Estado, presidente del Consejo de Ministros y secretario general del Partido Comunista hasta que en 2006 cedió provisionalmente por enfermedad todos los poderes a su hermano Raúl, número dos del país hasta ese momento. Tras las elecciones de 2008, y pocos días antes de la constitución de la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular, Fidel Castro renunció a la posibilidad de ser elegido de nuevo, con lo que dejó la puerta abierta a un nuevo presidente tras 50 años de mandato. Su hermano, Raúl Castro, fue el elegido para este cargo.

Bajo su mandato, en 2009, se produjeron varios cambios significativos a todos los niveles de la administración cubana. Varios dirigentes históricos fueron relevados al tiempo que se adoptaron numerosas medidas en búsqueda de la racionalidad económica. Especialmente se pueden subrayar los "Lineamientos de Política Económica" adoptados en esos años, las directrices que contemplaban prácticamente toda la realidad económica (cuentapropismo, búsqueda de la unificación monetaria, objetivos en fuentes de energías, etc..).

En el ámbito de las empresas estatales, aumentó significativamente desde entonces la participación de las Fuerzas Armadas en los puestos directivos de los principales holdings empresariales: industria azucarera, turismo, distribución minorista, transporte, etc.

En 2011, durante el VI Congreso del Partido Comunista se tomaron otras medidas como la renovación del Comité Central del Partido, que generó cambios en la mitad de sus 115 miembros. Entre los nuevos incorporados la mayoría son gente joven o de mediana edad, con formación universitaria y un número importante de negros (sic) (31% del total) y mujeres (41% del total). Las presencia de numerosas mujeres negras procedentes de puestos intermedios en la estructura del Partido o de la Administración, fueron una novedad llamativa en el Congreso.

La composición del Buró Político del Partido experimentó una renovación menos radical. Los miembros antiguos, históricos de la Revolución, pasaron de 24 a 12, y se añadieron tres nuevos miembros de mediana edad. La influencia de las Fuerzas Armadas quedó bien reflejada en la composición de este Buró: 8 de los 15 miembros son militares —7 generales y un coronel (Adel Izquierdo)—.

En esta línea de renovación del Partido se aprobó que los cargos sean desempeñados únicamente durante dos períodos de cinco años y, al mismo tiempo, Raúl Castro insistió en la separación entre Partido y Administración del Estado. A la Administración y a sus altos cargos, que en sus palabras no tendrían que ser necesariamente del Partido, les corresponde gestionar los recursos del Estado y al Partido, ser la " vanguardia política de la sociedad".

En 2016 tuvo lugar el VII Congreso del Partido Comunista, en el que se ratificó la política seguida hasta esa fecha y se actualizaron varios de los lineamientos, sin que hubiera modificación en el espíritu de la política aprobada en el VI Congreso.

En abril de 2018 la anunciada salida del presidente del Consejo de Estado y de Ministros así como secretario general del Partido Comunista, Raúl Castro Ruz, ha producido importantes cambios en la estructura de gobierno en la isla. Para empezar, el principal ha sido que al frente del Consejo de Estado y de Ministros ha sido nombrado el candidato "in pectore" Miguel Mario Díaz-Canel, anteriormente primer vicepresidente. También ha cambiado el vicepresidente primero, que ahora es Salvador Valdés. De los 5 vicepresidentes que se nombran, dos repiten cargo (Ramiro Valdés y Gladys Bejerano) y tres son nombrados nuevos: Roberto Morales, Inés Chapman y Beatriz Jhonson. También ha habido renovación en los miembros del Consejo de Estado, entrando nuevos 11 de los 23. 

En líneas generales se aprecia una cierta renovación generacional, aunque limitada en la medida en que siguen presentes importantes figuras tradicionales de la estructura del poder en Cuba.

En cualquier caso, téngase en cuenta que Raúl Castro se mantiene al frente del Partido Comunista de Cuba hasta el 2021, año en que cumpliría los 90. 

Lo que aún no ha sido objeto de renovación, y puede que lo sea dentro de pocos meses, es el Consejo de Ministros, órgano ejecutivo gubernamental. Lo constituyen ahora el presidente (Miguel Díaz-Canel), un primer vicepresidente (Salvador Valdés), un Secretario del Comité Ejecutivo, 6 Vicepresidentes y 22 Ministros. El Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros está formado por el presidente, los vicepresidentes y otros miembros del Consejo de Ministros, que determina el presidente. Normalmente se gobierna por decreto o decreto-ley que son refrendados por la Asamblea Nacional. No consta que la Asamblea haya hecho enmiendas o votado en contra de decretos del Gobierno.

En líneas generales hay que calificar la época de Raúl Castro al frente del gobierno como una etapa caracterizada por una serie de medidas liberalizadoras que han tratado de hacer frente a la complicada estructura económica de Cuba. Son, sin embargo, muchas las cosas en las que se ha avanzado poco pero sería injusto negar avances como la reactivación de las actividades privadas (cuentapropistas), el acceso a la propiedad inmobiliaria por parte de los cubanos, la nueva ley de inversión extranjera, etc. En resumidas cuentas, se constató un reconocimiento de la necesidad de poner al día la economía de la isla.  

Organigrama Consejo Ministros:

  • Presidente, Miguel Mario Díaz-Canel.
  • Primer Vicepresidente, Salvador Valdés Mesa.
  • Secretario Comité Ejecutivo, General de Brigada José Amado Ricardo Guerra.
  • Vicepresidentes Consejo Ministros: Ramiro Valdés Menéndez, Ricardo Cabrisas Ruíz, Ulises Rosales del Toro, Marino Alberto Murillo Jorge.
  • Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), Leopoldo Cintra Frías.
  • Ministra de Finanzas y Precios (MFP), Lina Olinda Pedraza Rodríguez.
  • Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX), Rodrigo Malmierca Díaz.
  • Ministra de Comercio Interior (MINCIN), Mary Blanca Ortega Barredo.
  • Ministro de la Construcción (MICONS), René Mesa Villafaña.
  • Ministro de Economía y Planificación (MEP), Ricardo Cabrisas Ruíz.
  • Ministro de Energía y Minas (MINEM), Alfredo López Valdés.
  • Ministro de Industria, General Salvador Pardo Cruz.
  • Ministro del Transporte (MITRANS), Adel Izquierdo Rodríguez.
  • Ministro de la Agricultura (MINAGRI), Gustavo Rodríguez Rollero.
  • Ministra de la Industria Alimentaria (MINAL), Mª Carmen Concepción González.
  • Ministro de Turismo (MINTUR), Manuel Marrero Cruz.
  • Ministro de Salud Pública (MINSAP), Roberto Tomás Morales Ojeda.
  • Ministra de Educación (MINED), Ena Elsa Velázquez Cobiella.
  • Ministro de Educación Superior (MES), José R. Saborido Loidi.
  • Ministra de Ciencia, Tecnología y Medioambiente (CITMA), Elba Rosa Montoya.
  • Ministro de Comunicaciones, Maimir Mesa Ramos.
  • Ministro de Cultura (MINCULT), Abel Prieto Jiménez.
  • Ministra de Justicia (MINJUS), María Esther Reus González.
  • Ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Margarita González Fernández.
  • Ministro de Relaciones Exteriores (MINREX), Bruno Rodríguez Parrilla.
  • Ministro del Interior (MININT), Vicealmirante Julio Cesar Gandarilla Bermejo.

 Como queda dicho, es posible que el nuevo presidente del Consejo de Estado y de Ministros, introduzca en este gabinete algunos cambios, que pueden constituirse en los primeros síntomas de la dirección que quiere dar a su política.

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Organización administrativa y territorial del Estado

Administrativa y territorialmente Cuba estuvo organizada desde 1976 hasta 2010 en 14 provincias y 169 municipios, incluyendo el municipio especial de la Isla de la Juventud. En 2010 se separó la provincia Habana en dos nuevas provincias, Artemisa y Mayabeque; se traspasaron tres municipios del occidente de Artemisa a Pinar del Río; y se eliminó el municipio de Varadero, en Matanzas.

Tras estos cambios, Cuba está dividida en 15 provincias (Pinar del Río, Artemisa, La Habana, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spiritus, Ciego de Avila, Camagüey, Las Tunas, Granma, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo) , 168 municipios y el municipio especial de la Isla de la Juventud, gobernados por Asambleas y Consejos del Poder Popular (ayuntamientos). A los órganos del Poder Popular se vinculan empresas y cooperativas que atienden algunas actividades económicas en provincias y municipios: producción de alimentos, producciones industriales, reparación de inmuebles, comercio, gastronomía y transporte.

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La administración económica y su distribución de competencias

La administración económica y comercial de Cuba está controlada por el Estado, que es el principal propietario de los medios de producción y es quien se responsabiliza de decidir: qué producir, a qué precio, las rentas del trabajo y los subsidios percibidos por la población, lo que determina la capacidad de consumir de los hogares. Las familias son destinatarias de unos Subsidios por Diferencia de Precios, que se han reducido durante los últimos años, cuyo objetivo es abaratar y garantizar el consumo de ciertos bienes y servicios esenciales.

En consecuencia, el Gobierno y los órganos de dirección del Partido Comunista Cubano son quienes diseñan la política económica, si bien, como en toda economía de planificación central, los órganos colegiados refrendan —en la práctica— las decisiones del presidente del Gobierno.

Durante un tiempo se reforzó mucho la posición del Banco Central, con atribuciones relacionadas no solo con las finanzas sino también con la política económica del país. Posteriormente, el Ministerio de Economía y Planificación recuperó su papel como principal rector de la actividad económica. En la práctica parece haber una comisión conjunta de ambos organismos para controlar la distribución de las divisas a los diferentes sectores de la economía cubana.

La cubana es una economía dirigida en la que las empresas estatales dependen del presupuesto y de las decisiones de las autoridades. El papel de los agentes económicos es muy distinto del que sus homónimos cumplen en una economía de mercado. Se trata de una estructura muy jerarquizada y disciplinada en la que todos cumplen las normas establecidas y las directrices («orientaciones») que las inspiran. En los últimos años se ha permitido la aparición de cooperativas no estatales y también de trabajadores por cuenta propia que operan con otras premisas aunque tienen muchas limitaciones en cuanto a su operatividad.

La política económica vigente no cambia el modelo, sino que propone «actualizarlo» de forma gradual y programada, para resolver los problemas socio-económicos existentes. La planificación central continúa como instrumento primordial de dirección económica. No obstante muestra transformaciones y tiene en cuenta el mercado y la gestión privada. De momento, ambos mecanismos quedan bajo la influencia del Plan y están sujetos a controles financieros y administrativos así como a estricta regulación.

La empresa estatal predomina y se ratifican las formas de gestión privada preexistentes y las introducidas por las reformas de Raúl Castro. La gestión de las empresas estatales deberá ser más descentralizada y realizarse mediante el autofinanciamiento y sin subsidios fiscales y, en el caso que dichas empresas o las cooperativas agrarias tengan pérdidas, podrán ser cerradas o transferidas a la gestión privada. Además, con los recursos generados, las empresas podrán crear fondos para realizar nuevas inversiones o subidas de salarios, a la vez que gozarán de una mayor flexibilidad en la fijación de precios. Se recapitalizarán las empresas que tengan condiciones para responder a ese estímulo con incrementos de producción y como parte de un proceso de ordenamiento empresarial. Se aprueban, también, nuevas formas cooperativas fuera del sector agrícola.

La administración comercial exterior y de inversión extranjera la dirige el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX). Durante los años 90 la descentralización del comercio exterior y el peso del Banco Central en el manejo de las finanzas externas debilitaron el poder del MINCEX para, posteriormente, volver a recuperar su papel y mantener el control de aspectos fundamentales del comercio exterior mediante la regulación de importaciones y exportaciones y siendo responsable del establecimiento de sucursales comerciales de empresas extranjeras. Del MINCEX también dependen importantes empresas intermediarias importadoras como Alimport, Consumimport, Maprinter, Maquimport, etc. En 2013 creó un grupo empresarial, GECOMEX, que las agrupa a todas ellas.

En la década de los 90, casi 500 empresas estatales cubanas consiguieron licencia de importación (se les concede para una lista de productos concretos, su nomenclador). Desde comienzos de la década del 2000 se revisaron estas autorizaciones en lo que se consideró una racionalización del comercio exterior y, según los últimos datos, poco más de 100 tienen esta potestad.

En un intento de racionalizar compras y rebajar su coste, la contratación de las empresas cubanas se realiza cada vez más mediante licitaciones. Estas no suelen ser públicas, sino que se envían a aquellas empresas que están en la Cartera de Proveedores de la importadora en cuestión. También hay una tendencia creciente a intentar comprar directamente a fabricantes para evitar, siempre que sea posible, intermediarios y distribuidores.

En 2009 el extinto Ministerio de Inversión Extranjera y Colaboración Económica (MINVEC) se fusionó con el MINCEX. Desde entonces este es el órgano que coordina las negociaciones de proyectos de inversión con empresas extranjeras. Aunque la primera instancia de tutela de empresas mixtas y demás formas de inversión extranjera corresponde a los ministerios sectoriales, de quienes dependen en función de la actividad concreta que desarrollen, el MINCEX es el organismo que controla la operativa de la inversión extranjera en el país.

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Relaciones políticas internacionales

Si la década de los 90 estuvo marcada por las dificultades derivadas del colapso del bloque socialista europeo, de quien Cuba dependía enormemente, la situación actual se caracteriza por la caída de la ayuda venezolana de la que la economía cubana depende decisivamente, aunque economistas cubanos entienden que la dependencia no alcanza la magnitud que tuvo con la Unión Soviética.En todo caso, la imposibilidad práctica de que se mantengan todas o buena parte de las ayudas pone a Cuba en una situación límite que sólo muchos años y una apuesta fuerte por aumentar la capacidad hotelera podrá mitigar. Es improbable que otro país ocupe la generosa posición que en su momento ocuparon la Unión Soviética y Venezuela, por lo que Cuba está abocada a hacer profundas reformas económicas.

En cuanto a la Unión Europea, las relaciones desde 1996 estuvieron marcadas por la "Posición Común" auspiciada por España y que condicionaba cualquier colaboración económica a la evolución de los derechos humanos en la isla. En 2014 se inició un periodo mas pragmático que culminó con la firma del 2016 de un Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, que no incluyó un apartado comercial, pero contribuyó a normalizar las relaciones cubano-comunitarias.

Con España, las relaciones fueron normalizándose con visitas de miembros del gobierno, la firma de un Acuerdo de Cooperación, las ayudas para daños causados por huracanes, la mediación para el diálogo entre Iglesia Católica y gobierno cubano, el excarcelamiento de disidentes y, sobre todo a partir del 2013, con el impulso de las relaciones económicas y comerciales que culminaron a partir de 2015 en la renegociación de la deuda, la constitución de un Programa de Conversión de Deuda, la revisión por Banco de España de los criterios de constitución de provisiones por riesgo país, la apertura de Cesce y el inicio de operativa de Cofides.

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  • Movilidad Internacional
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