Marco Político

Sistema de gobierno, partidos políticos y división de poderes

La República del Sudán es oficialmente una república federal democrática representativa presidencialista. En la actualidad, el país está dividido en 18 estados federales (wilayat) que gozan de un considerable nivel de autonomía.

Cuatro fechas clave en la historia de Sudán son:

a)  El 1 de enero de 1959, fecha de su independencia de Egipto y Gran Bretaña.

b)  El 30 de junio de 1989, cuando se produjo un golpe de estado encabezado por Omar Hassan Ahmad al-Bashir, quien terminó autoproclamándose, el 16 de octubre de 1993, presidente de la República de Sudán, el jefe de Estado de Sudán, primer ministro y jefe de las Fuerzas Armadas.

c)  El 9 de julio de 2011, fecha de la secesión de Sudán del Sur y de la proclamación de la Segunda República sudanesa. En la actualidad, Sudán del Sur es una república independiente y sigue abierta una disputa territorial entre ambos países por la región fronteriza de Abyei.

d)  El 11 de abril de 2019, momento en el que el presidente del país, el militar Omar Hassan Ahmad al-Bashir, que llevaba gobernando desde 1989, fue depuesto por el ejército tras meses de protestas y manifestaciones de la sociedad civil.

El proceso que culminó con la salida de al-Bashir se inició en diciembre de 2018, como consecuencia de las multitudinarias protestas que estallaron contra el Gobierno. El detonante del descontento social fue la eliminación de los subsidios al trigo y al combustible, que dispararon el coste de vida de una población que ya se encontraba en una situación de precariedad. El 11 de abril de 2019, tras meses de pulso entre Gobierno y sociedad civil, los militares, hasta entonces leales al presidente, decidieron deponerlo por la fuerza.

Tras la salida de Al-Bashir, Sudán abrió un proceso de transición política, en el que se encuentra inmerso hasta la fecha. Inicialmente, el país quedó bajo la jurisdicción de una junta militar, bajo el nombre de Consejo Militar de Transición (TMC, por sus siglas en inglés), que prometía elecciones en dos años. Sin embargo, la continuación de las protestas en las calles obligó a negociar una transición política inmediata con las Fuerzas de la Declaración por la Libertad y el Cambio (DFCF, por sus siglas en inglés), en las que se integran múltiples asociaciones civiles, políticos y sindicatos.

Tras tensas y complejas negociaciones, el 4 de agosto de 2019, se alcanzó finalmente un acuerdo entre el TCM y el DFCF por el que se aprobó una nueva constitución para el proceso de transición. En virtud de dicho texto, Sudán pasaría a ser regido por un nuevo órgano: el Consejo Soberano (SC), compuesto por 5 militares y 6 civiles, uno de ellos con historial militar. La presidencia del SC será ostentada durante los primeros 21 meses por un militar (Abdel Fattah Burhan, anterior presidente del TCM) y durante los 18 siguientes por un civil. Al final de ambos períodos, en 2022, se celebrarán elecciones presidenciales.

En un gesto de acercamiento a la comunidad internacional, el CS nombró como nuevo primer ministro al prestigioso economista Abdalla Hamdok, quien anteriormente había desempeñado el cargo de Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas. Hamdok, a su vez, ha formado un Gobierno compuesto por 21 ministros. El acuerdo alcanzado es un importante paso adelante para estabilizar la situación del país.

El nuevo Gobierno está avanzando hacia una mayor apertura y democratización del país y se ha mostrado muy activo a la hora de recabar apoyos internacionales, con el fin de conseguir que Sudán salga de la lista de países patrocinadores del terrorismo de EE. UU. (lista SST, por sus siglas en inglés). No obstante, lo cierto es que la situación política sigue siendo incierta y sujeta a potenciales retrocesos en el camino a su normalización, como demuestran la fracasada asonada en enero de los servicios de inteligencia y seguridad del anterior régimen; o el fallido intento de asesinato perpretado contra el primer ministro Hamdok el pasado 9 de marzo. La destitución, en julio de 2020 del ministro de finanzas, Ibrahim al-Badawi, junto con otros seis ministros, por discrepancias con el primer ministro Hamdok relativas a la implentación del plan de reformas económicas es otra muestra más de la inestabilidad política que aún impera en el país.

A su vez, los conflictos armados que siguen teniendo lugar en el sur del país suponen un importante reto para el nuevo Gobierno. Tras la independencia de Sudán del Sur, dio comenzó el enfrentamiento entre el Gobierno y el Movimiento de Liberación de Sudán-Norte en los estados de Kordofan del Sur y Nilo Azul, que resultó en una crisis humanitaria que afectó a más de un millón de personas. Anteriormente, en 2003, se originó otro enfrentamiento en la región occidental de Darfur, que provocó miles de muertos y el desplazamiento de cerca de 2 millones de personas.

 

 

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Organización administrativa y territorial del Estado

Sudán es la unión federal de 17 estados. El nombre de los estados -ordenados de mayor a menor población- es el siguiente: Jartum (Jartum), Gezira (Wad Madani), Kordofán del Norte (El-Obeid), Kordofán del Sur (Kadugli), Darfur Norte (El-Fashir), Kassala (Kassala), Darfur Este (Al- Diayn), Nilo Blanco (Rabak), Mar Rojo (Port Sudán), Al-Gadaref (Al-Gadaref), Sinnar (Sinja), Río Nilo (Al-Damir), Nilo Azul (Al-Damazeen), Darfur Oeste (Al-Jinayna), Northern State (Dongola) y Darfur Central (Zalinji).

Los estados está compuestos por 133 distritos. 

Adicionalmente, con la firma de los acuerdos de paz entre los grupos rebeldes y el gobierno central, se crearon unos entes administrativos regionales, que actúan como coordinadores de los estados en conflicto y como mediadores con el Gobierno de Sudán: Autoridad Regional Interina de Darfur, Consejo Coordinador de los Estados del Este de Sudán y Administración de la Zona de Abyei.

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La administración económica y su distribución de competencias

El Ministerio de Finanzas y Economía Nacional es el responsable de diseñar la política fiscal del Gobierno sudanés. Adicionalmente, prepara los Presupuestos del Estado, audita las operaciones del Gobierno sudanés y firma y negocia los préstamos y las ayudas recibidas por este.

En el presente, la recaudación de impuestos se lleva a cabo por medio de las Cámaras Fiscales (Tax Chambers) dependientes del Ministerio de Finanzas, si bien existe la excepción de la recaudación del impuesto religioso (zakat) de cuya recaudación se encarga un organismo fundado para ese fin, la Cámara del Zakat, que depende directamente del Consejo de Ministros.

Por su parte, el Ministerio de Industria, además de diseñar los programas de modernización industrial del país, es el responsable de las empresas públicas sudanesas y por ello está encargado de realizar las actividades de seguimiento de los procesos de privatización.

El Ministerio de Inversión establece las estrategias, políticas y prioridades de la inversión tanto local como extranjera.

Por otro lado, el Departamento General de Aduanas no pertenece a ninguno de los ministerios definidos como económicos, sino que depende del Ministerio del Interior sudanés.

El diseño y ejecución de la política monetaria es responsabilidad del Banco Central de Sudán (CBOS, por sus siglas en inglés).

 

 

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Relaciones políticas internacionales

Sudán es país miembro de la Liga Árabe y es con los países miembros de la Liga con quien más estrechas relaciones políticas mantiene, en especial con Egipto, su vecino del norte y ex metrópoli, pero también, con Arabia Saudita, Kuwait y Catar.

Las relaciones políticas y económicas con los países occidentales se ven muy limitadas por una serie de motivos. En primer lugar, por la orden de busca y captura emitida por el Tribunal Penal Internacional contra el Presidente sudanés por crímenes contra la humanidad en el conflicto de Darfur. También complica las relaciones el embargo uniliateral al que le somete EE.UU y la imposibilidad de regularizar su situación financiera con sus principales acreedores oficiales, agrupados en el Club de París.

China se han convertido en los últimos años en un importante aliado político de Sudán por el enorme peso de las relaciones económicas bilaterales. Otros países con los que Sudán está estrechando relaciones políticas a raíz de su creciente implicación económica son Malasia, Turquía, India y Brasil.

La Unión Africana, en general, y Etiopía, en particular, han ejercido y siguen ejerciendo un importante papel de mediación en los conflictos con Sudán del Sur.

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