Relaciones económicas internacionales

Resumen de las relaciones económicas internacionales

 
Suiza pertenece a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), formada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, desde su constitución en 1960. Tras el ingreso de varios países miembros de la AELC en la UE, la actividad de la Asociación se centra en la gestión del acuerdo y en el desarrollo de acuerdos comerciales preferenciales con países terceros. Suiza considera que debería actualizarse el Acuerdo y extenderse a nuevos sectores como el de los servicios, con el objetivo de aumentar el grado de integración de los países que lo componen.
 
Suiza actualmente  mantiene una red de 26 acuerdos de libre comercio con 35 socios pertenecientes a la Unión Europea (UE).  Si bien estos acuerdos normalmente se celebran en el marco del EFTA,  Suiza tiene la posibilidad cerrar acuerdos con terceros países,  al margen del EFTA.
 
Más allá de sus acuerdos con la UE, Suiza viene fomentando activamente la negociación de acuerdos de libre comercio con los países de la zona asiática (China, Vietnam, Corea del Sur y otros), así como otros países emergentes y bloques como Mercosur, con el objetivo, perseguido con éxito, de diversificar sus exportaciones y reducir así su dependencia respecto de la UE, que absorbe todavía hoy el 60% de sus exportaciones.
 
Conviene  destacar las relaciones de Suiza con EE.UU y, más en concreto,  la entrada en vigor el 30 de junio de 2014 del Acuerdo FATCA, concluido entre Suiza y dicho país y aprobado por las Cámaras Federales en septiembre de 2013.
 
Ello facilita la puesta en práctica por parte de las instituciones financieras suizas del “Foreign Account Tax Compliance Act”, que se aplica a todas las personas americanas. Suiza aplicará el segundo modelo de puesta en marcha del Acuerdo FATCA, modalidad según la cual las instituciones financieras suizas comunicarán a las autoridades fiscales americanas los datos bancarios de los clientes norteamericanos, siempre que éstos otorguen su acuerdo a dicha gestión. En el caso de clientes que no estuvieran dispuestos a cooperar, los EE. UU. deberán solicitar las informaciones bancarias por la vía ordinaria de la “asistencia administrativa”.
 
Sin embargo, desde que en enero de 2017 Donald Trump ocupa la presidencia de los EE.UU. existen rumores sobre nuevas barreras arancelarias en la industria farmacéutica, cuyo principal afectado sería Suiza.
 
En enero de 2014 entró en vigor el Tratado de Libre Cambio entre China y Suiza, después de que en 2010 se firmará un Memorandum of Understanding (MoU). Suiza, se convierte así, en el primer país de la Europa continental que ha concluido un tratado de libre comercio (TLC) con China.  El primer país europeo fue Islandia en 2013. 
 
El TLC prevé reducir los aranceles aduaneros para toda una serie de productos. Estos impuestos indirectos se han eliminado para el 84% de las exportaciones helvéticas, de acuerdo con el vice ministro chino de Comercio, Yu Jianhua.  En contrapartida, el 99,7% de los productos que exporta China no pagarán aranceles. Entre las mercancías que han dejado de pagar o han pasado a pagar menos  figuran los instrumentos de medición, las turbinas hidráulicas, las máquinas, los productos farmacéuticos y relojeros. En marzo 2016, el Presidente de la Confederación y ministro de economía, Schneider-Ammann viajó a China con objetivo del viaje es profundizar las relaciones bilateral; La industria relojera pagó 27 millones de francos menos por los derechos de aduana en China y el comercio bilateral China creció proporcionalmente de manera mucho más significativa que el de los países con los cuales no tenemos condiciones preferenciales. 
 
Las relaciones bilaterales entre China y Suiza se refuerzan año a año que se ve reflejado en las múltiples visitas entre estados. En abril de 2016 el Ministro de Economía suiza Johann Schneider-Amman viajó a Beijing y menos de doce meses después, a principios de 2017 el presidente Xi Jinping visitó la capital helvética. Es por ello, que Suiza también se ha convertido en uno de los primeros países europeos en ingresar en el AIIB.
 
A continuación se ofrece una breve descripción del "Status quo" de Suiza en la OCDE
 
OCDE: Suiza mantiene la línea sostenida mayoritariamente por los países de la OCDE en el marco de la organización, con la excepción de lo relativo a la competencia fiscal perjudicial y el acceso a la información sobre la fiscalidad. En efecto, no firmó el informe de 1998 relativo a la competencia fiscal perjudicial elaborado por la OCDE. Posteriormente, apareció en un informe como uno de los 47 países de la "lista gris" que tienen regímenes fiscales preferenciales potencialmente perjudiciales, aunque no se encontraba entre los 35 países de la "lista negra" considerados paraísos fiscales. Respecto al acceso a información sobre fiscalidad, Suiza continúa imponiendo condiciones restrictivas para acceder al intercambio de datos bancarios con departamentos de finanzas extranjeros aunque desde marzo de 2009 se comprometió a conceder ayuda administrativa también en caso de evasión fiscal (aplicando el art. 26 del acuerdo OCDE). La postura suiza sobre la OCDE es que debe ser un foro de análisis y de cooperación y no transformarse en un órgano de sanciones y presiones, lo que refleja la influencia del sector bancario en la economía y la política de este país.
 
En marzo 2015, el Global Forum de la OCDE concluyó que el marco jurídico suizo para la ayuda administrativa internacional en cuestiones fiscales corresponde al estándar global. Ello supone el reconocimiento de la OCDE de los  esfuerzos emprendidos por Suiza a favor de la transparencia fiscal y con ello, la conclusión de la “Fase 1” del examen de países del Global Forum sobre la transparencia fiscal.  En el examen anterior de 2011, el Global Forum no había concedido el “aprobado” a Suiza por tres razones: los propietarios de acciones al portador no estuvieran siempre identificados, Suiza no cuenta con un número suficiente de acuerdos para la ayuda administrativa fiscal según el estándar de la OCDE y porque Suiza, cuando recibe una solicitud de ayuda administrativa,   informa previamente a los supuestos evasores fiscales al respecto. Suiza reaccionó en los tres puntos: así, amplió fuertemente la red de acuerdos con la cláusula para la ayuda administrativa según el estándar de la OCDE, incluyó en la ley sobre ayuda administrativa una cláusula de salvaguardia que permite renunciar a informar previamente al evasor afectado en el caso de una solicitud de ayuda administrativa y, en el marco de la disposición sobre el blanqueo de capitales, adoptó amplias obligaciones de identificación de los propietarios de acciones al portador. En el examen sin embargo, en este último punto Suiza recibió todavía la nota de “no cumplido”, ya que la disposición sobre el blanqueo de capitales sólo entraría en vigor a lo largo del año. En los otros dos puntos por el contrario el Global Forum se mostró satisfecho y dejó pasar a Suiza a la Fase 2 del examen de países.
 
Suiza recibió en los últimos años más 5.700 solicitudes de ayuda administrativa en cuestiones fiscales y fue por tanto uno de los destinatarios más importantes de este tipo de solicitudes. En el mismo periodo las autoridades suizas sólo enviaron 10 solicitudes de ayuda administrativa al exterior.
 
El 12 de Febrero de 2017, el referéndum sobre la reforma fiscal, la cual forma parte de la adaptación del sistema fiscal suizo al modelo marcado por la UE y la OECD tuvo como resultado un «no» por parte de la población. Suiza se ha comprometido a adaptar su regulación hasta el año 2019, por lo que aún tiene 2 años de margen.
 
La ampliación de su red de acuerdos de libre cambio con terceros países, particularmente con los mercados emergentes del sudeste asiático continúa siendo una prioridad del Consejo Federal. En 2014 entraron en vigor los ALC entre la EFTA y  el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico, Costa Rica y Panamá. Así mismo, concluyeron las negociaciones para lograr acuerdos similares con Guatemala. Recientemente en 2016, entraron en vigor acuerdos con Filipinas y en junio de 2016 con Georgia. Actualmente, Suiza mantiene negociaciones sobre acuerdos comerciales con Tailandia, Indonesia, India, Malaysia y Ecuador.  En el caso de la Unión Aduanera de Rusia-Bielorusia-Kazakhastan las discusiones se aplazaron hasta la resolución de la crisis con Ucrania.
 
 
 

 

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Relaciones con IFI (FMI, BM, bancos regionales y otras)

BM: Suiza es un miembro activo en el órgano gobernante del Banco Mundial. En conjunto con los demás estados miembros se ha comprometido a llevar a cabo la Agenda 2030 enfocada en reducir la pobreza extrema y promover el incremento salarial en países en vías de desarrollo.

Capital del BERD: Suiza es miembro desde 1991 y cuenta con un representante en la dirección del banco. Desde su inclusión, ha invertido más de 100 billones de euros y ha participado en 4.500 proyectos. La participación de Suiza en el capital del BERD es de un 2,28%. Se encuentra en un grupo que incluye a Liechtenstein, Turquía, Azerbaiyán, Kirguizistán, Turkmenistán y Uzbekistán. Raymund Furrer es la actual representante de Suiza en el Banco. La 26º Asamblea Anual de Gobernadores del BERD tuvo lugar el 10 de mayo de 2017 en Nicosia (Chipre).

BAsD:
Suiza es miembro desde el año 1967 y apoya al FAsD desde su fundación en 1973. Este organismo financiero lucha contra la pobreza y desarrolla planes de prevención de catástrofes. Además, fomenta de un desarrollo social y la economía sostenible. Suiza participa activamente en las discusiones y decisiones del Consejo de los Gobernadores y del Directorio Ejecutivo.

FMI: Suiza es miembro activo y dinámico del FMI y desde su adhesión en 1992 ha asumido la dirección de un nuevo grupo de voto que comprende 7 países (Polonia, Azerbaiyán, Kirguizistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) y tiene un puesto en el Consejo de Administración. Este grupo tiene un peso de un 2,76 en el seno del FMI (de los cuales 1,6 para Suiza y 1,09 para el resto de miembros del grupo). La última evaluación anual de la economía suiza tuvo lugar en diciembre de 2016. Las proyecciones comprendidas en el informe, apuntan a un crecimiento de la economía suiza del 1,6% al 1,7% hasta 2021.

AIIB: Desde el 28 de marzo de 2015, Suiza forma parte del Banco Asiático de inversión en infraestructura. El banco, que se fundó en 2014, es una iniciativa propuesta por el gobierno de China y que tiene como objetivo promover el desarrollo económico sostenible en Asia. Suiza ha sido uno de los primeros países de Europa occidental en dar este paso.

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Relaciones con la Organización Mundial de Comercio

Suiza es miembro de la OMC desde su creación en 1995. Es un miembro muy activo que participa en todos sus órganos y comités, asume con frecuencia iniciativas y generalmente adopta posiciones no muy lejanas de las de la UE. En el terreno de la agricultura, causante del reciente fracaso de las negociaciones del Ciclo de Doha y su interrupción por el momento, Suiza desempeña un papel relevante al encabezar al G-10 (Japón, Corea, Noruega, Bulgaria, Islandia, Israel, Liechtenstein, Mauricio y Taiwán), caracterizados por ser importadores netos de productos agrícolas.

País tradicionalmente respetuoso de las leyes y de sus compromisos internacionales, pero habilidoso defensor de sus intereses nacionales, ha sabido adaptar su legislación y compromisos adquiridos de forma que, respetando la letra de los mismos, puede aplicarlos de forma ventajosa.

Tal es el caso del sistema de distribución del contingente del jamón para toda la UE, a través del sistema de subasta, lo que le permite que el precio final subastado sea igual o superior al que tendría de aplicarse un arancel.
En mayo de 2017 el país ha sido examinado ante la OMC (TPR). Como resultado se pondrá una vez más como manifiesto su fuerte apuesta por el comercio y su capacidad de defender dentro de la legalidad su economía y especialmente su sector agroalimentario, con medidas de corte proteccionista que no llegan a incumplir los acuerdos internacionales.

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Marco institucional de la Política Comercial con la Unión Europea

Las relaciones entre la UE y Suiza se basan en el Acuerdo de Libre Comercio de 1972 y en los más de 120 acuerdos bilaterales posteriores, que se gestionan a través de una compleja estructura basada en más de 15 Comités Mixtos. Se describen a aocntinuación los más importantes:


• Los acuerdos bilaterales UE-Suiza están distribuidos en dos paquetes. Los Acuerdos del Paquete I se firmaron en 1999 como respuesta al rechazo suizo, en 1992, a participar en el Acuerdo del Espacio Económico Europeo (EEE), e incluyen fundamentalmente: libre circulación de personas (ALCP), barreras técnicas al comercio, compras públicas, agricultura, transporte aéreo y terrestre. Adicionalmente, un acuerdo de investigación científica asociaba completamente a Suiza con el marco de programas de investigación comunitarios.
• Los Acuerdos del Paquete II se firmaron en 2004, cubriendo entre otros: la participación suiza en Schengen y Dublín, acuerdos sobre imposición al ahorro, productos agrícolas transformados (PATs), estadísticas, lucha contra el fraude, participación en el programa europeo de Medios, en la Agencia Medioambiental, y las contribuciones financieras suizas a la cohesión económica y social de los nuevos Estados miembros de la UE. Además, en 2010 se firmó un acuerdo sobre la participación de Suiza en los programas europeos de educación, capacitación profesional y juventud.
• Más tarde, en diciembre de 2013, la UE y Suiza firmaron además un acuerdo de cooperación en programas europeos de navegación por satélite.
• Por último, el 28 de mayo de 2015, Suiza y la UE firmaron en Bruselas un acuerdo para el intercambio automático de información de datos financieros, tras diez años de negociaciones sobre el anterior acuerdo de fiscalidad del ahorro. Este nuevo acuerdo permite que las autoridades financieras suizas y las de los 28 países de la UE intercambiarán datos sobre los intereses, dividendos, saldos de cuentas y otras rentas de capitales de contribuyentes. El intercambio de información se hizo efectivo a partir de enero de 2018, sobre los saldos mantenidos desde el 1 de enero de 2017, conforme al estándar global para el intercambio de información del OCDE.
 

Este complejo entramado de acuerdos, del que se derivan múltiples comisiones mixtas y grupos de trabajo bilateral entre las dos partes, genera un marco jurídico confuso, institucionalmente poco operativo y relativamente vulnerable, que carece, además, de una jerarquía y principios comunes de funcionamiento.

Por todo ello, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo se plantearon la necesidad de sustituirlo por un nuevo acuerdo de tipo horizontal que vertebrara toda la relación entre Suiza y la UE. Fue así como, en mayo de 2014, Suiza y la Unión Europea iniciaron las negociaciones para alcanzar un acuerdo marco institucional (AMI).

Ahora bien, las negociaciones del AMI apenas pudieron ver la luz, como consecuencia de la victoria en 2014, mediante referéndum, de la iniciativa contra la migración masiva, en virtud de la cual la constitución helvética pasaba a incorporar en su redacción la necesidad de fijar límites y contingentes a la migración. Esta reforma abrió un proceso que obligaba al gobierno a poner en práctica (mediante un nuevo desarrollo normativo) un sistema de limitación de la migración, lo que, en un principio iba claramente en contra del ALCP firmado con la UE.La UE se mantuvo firme ante el propósito inicial suizo de enmendar dicho acuerdo de libre circulación, señalando que era parte sustancial del acceso de Suiza al mercado interior de la UE y recordando que la ruptura de dicho acuerdo supondría la ruptura del resto de acuerdos fundamentales firmados con Suiza, en aplicación de la denominada “Cláusula Guillotina”.

Tras casi dos años de intensos debates internos y distintas reformulaciones, el ejecutivo Suizo pudo culminar una normativa que dejando claramente insatisfechos a los promotores de la iniciativa contra la migración, pudo interpretarse por la UE con cierto pragmatismo como compatible con el ALCP.

En consecuencia, superada la crisis de la migración, pudo recuperarse en 2017 la negociación del ansiado AMI.Durante dos años se han producido intensas negociaciones, numerosas veces interrumpidas por las dificultades para casar los intereses de las partes, así como para que Suiza encontrara el suficiente consenso doméstico.

Finalmente, el pasado mes de noviembre de 2018 la Comisión, en vísperas de las intensas negociaciones del Brexit, decidió dar las negociaciones con Suiza para la consecución de un AMI por agotadas, emplazando al ejecutivo suizo a pronunciarse antes de concluir ese 2018 sobre la versión del último texto negociado y que la Comisión calificó como el mejor texto posible para Suiza, resultado de la negociación. La Comisión condicionó además la prórroga, el 1 de enero de 2019, de la concesión de equivalencia financiera a los mercados financieros suizos en el marco de MIFID II, q que previamente se alcanzara un acuerdo sobre el AMI.

Ante el ultimátum, y las fuertes divisiones del ejecutivo suizo, el Consejo Federal (consejo de ministros) anunció a finales de noviembre 2018, en una comparecencia a los medios, su decisión de someter el texto del acuerdo a un proceso de consulta interna con los distintos gremios implicados (parlamentarios, autoridades legales, patronal y sindicatos, fundamentalmente) antes de emitir su pronunciamiento. Dicha consulta debía producirse durante la primera mitad de 2019. La reacción por parte de la UE a esa comparecencia fue inmediata, dura y contundente:
 

• La UE manifestó respetar el deseo de Suiza de alcanzar el mayor consenso social posible, pero advertía que la consulta debía realizarse con la mayor celeridad posible.

• La UE señaló que el texto del acuerdo finalmente propuesto, incluidos sus anexos y protocolos, era, a criterio de la UE, el mejor resultado posible para Suiza, fruto de la negociación mantenida entre las partes.

• La UE, eso sí, concedió a Suiza una prórroga de la equivalencia financiera de sus mercados, por un período de 6 meses (hasta junio de 2019). Con esta prórroga, la Comisión de la UE daba pruebas de seguir condicionando dicha equivalencia a la efectiva consecución de una AMI con Suiza.


El pasado mes de mayo se dio por finalizado el proceso de consultas. El proceso ha puesto de manifiesto:

  • La falta total de consenso político en torno al texto. Aunque el partido socialista ha mejorado su valoración del documento, sigue mostrando reservas a algunos puntos. Por su parte el SVP sigue absolutamente en contra. No existe por tanto un amayoría clara que referente el texto con su vigente redacción y sin aclaraciones adicionales a su texto.
  • Las organizaciones empresariales están a favor del acuerdo y los sindicatos claramente en contra por considerarlo una amenaza a su objetivo de protección de los salarios suizos.
  • El ejecutivo, en este momento sigue dividido.

Tres son las cuestiones del texto negociado que suscitan especial preocupación. En primer lugar, que el texto contemple una posible adecuación de las denominadas "Flanking Measures" suizas. Se trata de un conjunto de medidas introducidas por Suiza unilateralmente con motivo de la entrada en vigor del ALCP, para evitar el dumping salarial y proteger los mayores sueldos del mercado suizo. Se trata de un paquete de regulaciones que limita y dificulta (de forma desproporcionada) a las empresas de servicios de la UE el traslado de sus trabajadores a Suiza para ejecutar allí trabajos. En segundo lugar, el texto asume cierto compromiso de Suiza a respetar el acervo sobre ciudadanía de la UE. Suiza no quiere comprometerse a garantizar de forma dinámica en el tiempo dicho acervo. Por último, los cantones suizos ven amenazados algunas de sus actuales libertadas para practicar incentivos a las empresas en sus territorios.

Una vez concluido el procedimiento de consulta, el pasado  7 de junio el ejecutivo suizo comunicó en rueda de prensa y a la Comisión europea su decisión:  Suiza desea suscribir un AMI con la UE, ahora bien, el vigente texto  no cuenta con el  consenso necesario para garantizar su posterior ratificación por el parlamento y el ulterior refrendo del pueblo suizo. En concreto, el Consejo Federal Suizo traslada a la comisión la necesidad de introducir aclaraciones a los tres temas conflictivos ya señalados en el párrafo anterior.

La Comisión en una rapidísimo respuesta ha emplazado a Suiza a iniciar conversaciones lo antes posible, para que las aclaraciones necesarias puedan ser redactadas en un anexo o carta que forme parte del acuerdo. La Comisión deja claro que esas aclaraciones en ningún caso suponen una renegociación del texto acordado por los negociadores y emplaza a concluir el proceso antes del próximo 18 de junio, fecha en la que la UE deberá pronunciarse sobre la prorroga de la equivalencia de los mercados financieros suizos.

Suiza considera imposible cumplir con el calendario de la Comisión y asume ya perder la equivalencia de sus mercados, así que habrá que seguir hablando con el próximo equipo directivo de la Comisión.

Las relaciones UE Suiza son el resultado del difícil equilibrio al que se enfrenta el ejecutivo suizo en el seno de una democracia directa (donde casi todo se somete a referéndum), que tiene que comulgar con un fuerte nacionalismo, contrario al librecambio, y con los intereses comerciales de la gran industria Suiza, netamente abierta y que necesita el mercado de la UE, su principal socio comercial.

Hoy por hoy, a falta del AMI, las bases institucionales de las relaciones comerciales bilaterales siguen siendo complejas con la coexistencia de un antiguo Acuerdo de Libre Comercio y múltiples acuerdos sectoriales posteriores con referencias parciales a temas concretos. La falta de un mecanismo de solución de diferencias consistente, unida a las grietas en la cobertura de sectores básicos (agricultura, servicios), son algunas de las deficiencias del vigente sistema.
 

 

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Cuadro de Exportaciones de bienes a la Unión Europea

 

Cuadro 18: INTERCAMBIOS COMERCIALES CON LOS PAISES DE LA U.E.

2014

2015

2016

2017

2018

(Datos en Millones €)

  M.€

  M.€

  M.€

  M.€

  M.€

IMPORTACIONES

 

 

 

 

 

1 Alemania

42.384

43.868

44.507

47.297

45.219

2 Italia

14.548

15.011

15.349

16.299

15.583

3 Francia

11.920

12.388

12.197

13.375

12.839

4 Irlanda

5.810

6.601

6.934

6.875

7.279

5 Austria

7.157

6.821

6.951

7.017

6.755

6 Reino Unido

5.294

6.021

5.881

5.525

6.397

7 Países Bajos

4.503

4.627

4.496

4.554

4.499

8 España

3.769

4.041

4.396

4.579

4.308

Resto de países UE

12.435

13.262

13.460

14.421

14.045

Total

107.820

112.641

114.170

119.940

117.437

EXPORTACIONES

 

 

 

 

 

1 Alemania

31.855

34.267

36.101

37.593

35.854

2 Francia

12.433

12.956

12.851

12.660

12.125

3 Italia

11.314

11.941

11.522

12.445

11.540

4 Reino Unido

8.323

10.929

10.380

10.207

7.267

5 Países Bajos

4.234

4.375

4.511

4.636

6.446

6 España

4.805

5.021

5.085

5.224

5.632

7 Austria

5.143

5.307

5.420

6.071

5.101

8 Bélgica

4.620

4.881

5.309

3.739

3.409

Resto de países UE

11.511

12.112

12.101

13.005

12.898

Total

93.001

88.320

91.479

95.283

90.494

Fuente: Aduanas Suizas. Elaboración propia.
Última actualización: Enero 2019.
 

 

 

 

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Relaciones con otros organismos y asociaciones regionales

Suiza es miembro activo de numerosas instituciones internacionales y asociaciones regionales. Su tradicional neutralidad le ha permitido mantener una equidistancia en los principales conflictos y relación política amigable con todos sus aliados, entre los que destaca el grupo de países del núcleo duro de la OCDE y más recientemente países emergentes como China.

 

ONU: Desde la adhesión de Suiza a la ONU en 2002, la Confederación forma parte de los países donantes más importantes y participa de forma activa en la toma de decisiones tanto de la ONU como de las demás organizaciones miembro. Suiza apoya activamente el proceso de reforma de Naciones Unidas y ha formulado propuestas propias en los temas siguientes: autorización de empleo de la fuerza, respeto del Derecho Internacional y del Estado de Derecho, mejora de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad y propuestas sobre una Comisión de Consolidación de la Paz, así como en la creación y puesta en marcha del Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra. Sobre este último tema, Suiza asumió un papel protagonista con la creación del denominado Grupo de Lausana, que se reunió por primera vez el 2 de mayo de 2005, y en el que participan estados miembros, ONGs y representantes del mundo académico. Suiza ha mostrado su intención de entrar a formar parte del Consejo de Seguridad de la ONU. La candidatura es para 2023-2024.
En el marco de la convención sobre el cambio climático, Suiza se comprometió a implementar una reforma institucional con el fin de movilizar recursos financieros para el nuevo Fondo Verde para el Clima (Green Clima Fund). De hecho, la Confederación desempeño un papel importante en la creación de dicho Fondo, al que en la primera capitalización aportó 90 millones de euros, contribución que pagará hasta finales de 2017. En concreto, hasta finales de 2016 se han destinado 1.400 millones de euros a programas y proyectos.

En septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, un plan de acción para erradicar la pobreza en el mundo. A lo largo del 2016 se han sucedido las negociaciones entre los bancos multilaterales de desarrollo, para plantear diferentes estrategias. Suiza juega un papel fundamental en cuanto a la financiación de los proyectos, ya que ayuda a asegurar aspectos determinantes como la deuda sostenible. En las negociaciones más recientes, Suiza adoptó una posición de crítica constructiva enfocada en impulsar la eficiencia de la cooperación y en mejorar las condiciones del sector privado, el cual considera es el motor del desarrollo en países en desarrollo.

EFTA: Suiza pertenece a la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), formada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, desde su constitución en 1960. Tras el ingreso de varios países miembros de la AELC en la UE, la actividad de la Asociación se centra en la gestión del acuerdo y en el desarrollo de acuerdos comerciales preferenciales con países terceros. Suiza considera que debería actualizarse el Acuerdo y extenderse a nuevos sectores como el de los servicios, con el objetivo de aumentar el grado de integración de los países que lo componen.

OCDE: Suiza mantiene la línea sostenida mayoritariamente por los países de la OCDE en el marco de la organización, con la excepción de lo relativo a la competencia fiscal perjudicial y el acceso a la información sobre la fiscalidad. En efecto, no firmó el informe de 1998 relativo a la competencia fiscal perjudicial elaborado por la OCDE. Posteriormente, apareció en un informe como uno de los 47 países de la "lista gris" que tienen regímenes fiscales preferenciales potencialmente perjudiciales, aunque no se encontraba entre los 35 países de la "lista negra" considerados paraísos fiscales. Respecto al acceso a información sobre fiscalidad, Suiza continúa imponiendo condiciones restrictivas para acceder al intercambio de datos bancarios con departamentos de finanzas extranjeros aunque desde marzo de 2009 se comprometió a conceder ayuda administrativa también en caso de evasión fiscal (aplicando el art. 26 del acuerdo OCDE). La postura suiza sobre la OCDE es que debe ser un foro de análisis y de cooperación y no transformarse en un órgano de sanciones y presiones, lo que refleja la influencia del sector bancario en la economía y la política de este país.

En marzo 2015, el Global Forum de la OCDE concluyó que el marco jurídico suizo para la ayuda administrativa internacional en cuestiones fiscales corresponde al estándar global. Ello supone el reconocimiento de la OCDE de los esfuerzos emprendidos por Suiza a favor de la transparencia fiscal y con ello, la conclusión de la “Fase 1” del examen de países del Global Forum sobre la transparencia fiscal. En el examen anterior de 2011, el Global Forum no había concedido el “aprobado” a Suiza por tres razones: los propietarios de acciones al portador no estuvieran siempre identificados, Suiza no cuenta con un número suficiente de acuerdos para la ayuda administrativa fiscal según el estándar de la OCDE y porque Suiza, cuando recibe una solicitud de ayuda administrativa, informa previamente a los supuestos evasores fiscales al respecto. Suiza reaccionó en los tres puntos: así, amplió fuertemente la red de acuerdos con la cláusula para la ayuda administrativa según el estándar de la OCDE, incluyó en la ley sobre ayuda administrativa una cláusula de salvaguardia que permite renunciar a informar previamente al evasor afectado en el caso de una solicitud de ayuda administrativa y, en el marco de la disposición sobre el blanqueo de capitales, adoptó amplias obligaciones de identificación de los propietarios de acciones al portador. En el examen sin embargo, en este último punto Suiza recibió todavía la nota de “no cumplido”, ya que la disposición sobre el blanqueo de capitales sólo entraría en vigor a lo largo del año. En los otros dos puntos por el contrario el Global Forum se mostró satisfecho y dejó pasar a Suiza a la “Fase 2” del examen de países.

Suiza recibió en los últimos años más 5.700 solicitudes de ayuda administrativa en cuestiones fiscales y fue por tanto uno de los destinatarios más importantes de este tipo de solicitudes. En el mismo periodo las autoridades suizas sólo enviaron 10 solicitudes de ayuda administrativa al exterior.

El 12 de Febrero de 2017, el referéndum sobre la reforma fiscal, la cual forma parte de la adaptación del sistema fiscal suizo al modelo marcado por la UE y la OECD tuvo como resultado un «no» por parte de la población. Suiza se ha comprometido a adaptar su regulación hasta el año 2019, por lo que aún tiene un año de margen.
 

 

 

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Acuerdos económicos bilaterales con terceros países

 

Suiza mantiene como prioridad en materia de política comercial la consecución de múltiples acuerdos comerciales para propiciar la mayor diversificación posible de su comercio exterior y con ello disminuir su grado de dependencia exterior de la UE.  

Suiza actualmente mantiene una red de 26 acuerdos de libre comercio con 35 socios pertenecientes a la Unión Europea (UE).  Si bien estos acuerdos normalmente se celebran en el marco del EFTA,  Suiza tiene la posibilidad cerrar acuerdos con terceros países,  al margen del EFTA. 

La ampliación de su red de acuerdos de libre cambio con terceros países, particularmente con los mercados emergentes del sudeste asiático continúa siendo una prioridad del Consejo Federal. En 2014 entraron en vigor los ALC entre la EFTA y  el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico y los Estados de Centroamérica (Costa Rica, Guatemala, Honduras y Panamá). Recientemente, en 2018, entraron en vigor acuerdos con Filipinas en junio, y en mayo de 2018 con Georgia. Además, se han firmado acuerdos con Ecuador e Indonesia que han entraran en vigor en un futuro próximo. 

Actualmente, Suiza mantiene negociaciones sobre acuerdos comerciales con Algeria, Tailandia, India, Vietnam, Malasia, Ecuador y MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Cabe destacar que en 2018 La administración suiza ha contactado con la de EE.UU. para mostrar su interés en la apertura de negociaciones de un Acuerdo Comercial. 

En enero de 2014 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio entre China y Suiza, después de que en 2010 se firmara un Memorandum of Understanding (MoU). Suiza, se convirtió así, en el primer país de la Europa continental que concluyó un tratado de libre comercio (TLC) con China.  El primer país europeo fue Islandia en 2013. 

El TLC con China reduce los aranceles aduaneros para toda una serie de productos. Estos impuestos indirectos se han eliminado para el 84% de las exportaciones helvéticas.  En contrapartida, el 99,7% de los productos que exporta China no pagarán aranceles. Entre las mercancías que han dejado de pagar o han pasado a pagar menos  figuran los instrumentos de medición, las turbinas hidráulicas, las máquinas, los productos farmacéuticos y relojeros. La industria relojera paga 27 millones de francos menos por los derechos de aduana en China y el comercio bilateral chino creció proporcionalmente de manera mucho más significativo que el de los países con los cuales no tienen condiciones preferenciales.  

Las relaciones bilaterales entre China y Suiza se refuerzan año a año, como muestran las múltiples visitas entre estados. En 2016 se produjeron encuentros del entonces Presidente de la Confederación y Ministro de Economía, Schneider-Ammann, con el Vicepresidente de China, LI Yuanchao, con ocasión del WEF y con el Presidente de China, XI Jinping, con motivo de un viaje oficial a Pekín. También se produjeron múltiples encuentros a lo largo de 2017. Primero, en viaje de estado del Presidente XI Jinping a Suiza, después con la participación de la Presidenta de la Confederación, Doris Leuthard, en el Belt and Road Forum en Pekín y a finales de 2017 visitó China la Secretaria de Estado, Marie-Gabrielle Ineichen-Fleisch, en una misión económica. 

 

En el caso de los Acuerdos de Protección de Inversiones (IPAs - Investment Protection Agreements), Suiza tiene firmados 120 IPAs, la tercera mayor red de acuerdos después de la Alemana y la China.

 

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Participación en OOII económicos y comerciales

 

UNCTAD: Suiza es país anfitrión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (sede principal en Ginebra). Las prioridades suizas en esta entidad es promover el desarrollo industrial sostenible.

 G20: Suiza participó por primera vez y por invitación, en las reuniones de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 organizadas durante 2013 bajo la presidencia rusa.  A pesar de los esfuerzos realizados en años anteriores y de que la economía suiza ocupa el puesto 19º en el ranking mundial, las sucesivas presidencias previas del G20 habían desestimado la petición de participación del país helvético. Una vez más, en la undécima cumbre, que tuvo lugar en Hangzhou, China, Suiza no participó como ya viene ocurriendo en años anteriores. La próxima cumbre tendrá lugar en Julio de 2017 en Hamburgo, Alemania.
 
BAsD: Suiza es miembro desde el año 1967 y apoya al FAsD desde su fundación en 1973. Este organismo financiero lucha contra la pobreza y desarrolla planes de prevención de catástrofes. Además, fomenta de un desarrollo social y la economía sostenible. Suiza participa activamente en las discusiones y decisiones del Consejo de los Gobernadores y del Directorio Ejecutivo.
 
CEF- Consejo de Estabilidad Financiera.  Dada la importancia de la plaza financiera suiza, el BNS y la FINMA (autoridad supervisora del mercado financiero) ocupan dos puestos del Consejo, participando de esta manera en varios de sus grupos de trabajo
 
 
 

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Cuadro de organizaciones internacionales económicas y comerciales de la que el país es miembro

 

 

MIEMBRO DE LAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES Y ECONÓMICAS

 
 

Acuerdo sobre el comercio de aeronaves civiles (1994)

 

OMC: Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio (1994)

 

Acuerdo sobre contratación pública (1994)

 

Acuerdo internacional de los productos lácteos (1994)

 

Acuerdo internacional de la carne de bovino (1994)

 

OCDE: Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (1961)

 

INSTITUCIONES DE  BRETTON WOODS:

 

Fondo Monetario Internacional (1992)

 

Banco Internacional Reconstrucción y Fomento (1992)

 

Asociación Internacional de Fomento

 

Corporación Financiera Internacional

 

AELC:  Asociación Europea de Libre Cambio (1996)

 

CEE:   Acuerdo de Libre Comercio (1972)

 

AIE:    Agencia Internacional de Energía (1974)

 

BERD:  Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (1990)

 

ACUERDOS DE LIBRE COMERCIO (Vía EFTA):

 

Turquía   (1991)       Bulgaria (1993)

 

Polonia    (1992)       República Eslovaca (1992)

 

Israel      (1991)       Hungría (1993)

 

Rumanía  (1992)       Eslovenia 1995

 

República Checa (1992)

 

OTROS:

 

Agencia Internacional de la Energía Atómica, Viena   IAEA (1957)

 

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo, Ginebra, UNCTAD (1964)

 

Organización de la Aviación Civil Internacional, Montreal, ICAO (1947)

 

Comisión Económica (de las Naciones Unidas) para Europa, Ginebra   CEE  (1972)

 
 

Consejo Económico y Social (de las Naciones Unidas), Nueva York   ECOSOC

 

Fondo de Equipamiento de las Naciones Unidas, Nueva York   UNCDF (1966)

 

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma FAO (1947)

 
 

Organización Internacional del Trabajo, Ginebra   OIT (1920)

 

Organización Marítima Internacional, Londres   IMO (1955)

 

Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, Ginebra   WIPO (1970)

 

Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, Viena UNIDO (1967)

 

Programa Alimentario Mundial, Roma   WFP (1963)

 

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Nueva York   UNDP (1965)

 

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Nairobi   UNEP (1975)

 

Unión Internacional de Telecomunicaciones, Ginebra   ITU (1865)

 

Unión Postal Universal, Berna   UPU (1875)

 

 Fuente: OO. II. y Administración Suiza.
Última actualización: Marzo 2017

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