Régimen arancelario y reglamentación

Régimen de comercio exterior.Tramitación de las importaciones

El régimen de comercio exterior en Australia es, en general, abierto y liberal. Las principales restricciones se derivan de su régimen de cuarentena, que se aplica a los productos de origen animal y vegetal.

Los documentos necesarios para tramitar la importación son: factura comercial, packing list, bill of lading (3 copias), airway bill (original y 3 copias, negociable), certificado de seguro (si el exportador corre con estos gastos), tratamiento de cuarentena (si es necesario), Informal Clearance Document (ICD, indica que el producto ha pasado aduanas y puede ser distribuido), y certificado de fumigación de los palés si corresponde (paja o madera). La aduana no exige ninguna factura especial; se aceptan las facturas comerciales y recibos comunes. Todos estos documentos deberían contener la siguiente información: incoterms, unidad monetaria referida en la factura, nombre y dirección del vendedor, nombre y dirección del comprador, descripción completa de los bienes, nombre de la nave (barco o avión) en el que los bienes llegarán a Australia, país de origen de los bienes, incluyendo una declaración del fabricante, número de bultos y sus números de serie, cantidad, precio de venta de los bienes al comprador, costes laborales incurridos en el empaquetado, valor del empaquetado exterior, cantidad de royalties (si las hay) a pagar por los bienes, particularidades en relación con costes de logística y seguro, y especificación de todas las variables que puedan afectar al precio de venta del bien.

El régimen de valoración en aduanas australiano -que se ajusta en buena parte a los término establecidos por la OMC- se fundamenta en un sistema de autoevaluación según el cual es responsabilidad del importador valorar correctamente las importaciones. Los errores en la valoración pueden conllevar sanciones. Los bienes importados se valoran sobre la base de uno de los nueve métodos diferentes de valoración. Estos métodos de valoración deben aplicarse según la secuencia establecida en la propia legislación. El método más común es el que se basa en el valor de transacción, que es el precio facturado realmente por el proveedor al importador, sujeto a varios ajustes.

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Aranceles y otros pagos en frontera. Regímenes económicos aduaneros

El arancel australiano se basa en la Nomenclatura del Sistema Armonizado de Codificación y Designación de Mercancías. Consta de dos columnas de derechos arancelarios: una de derechos generales y otra de preferenciales. Las mercancías españolas están sujetas a la de los derechos generales. Excepto en contadas ocasiones, los derechos arancelarios son ad-valorem. Los tipos arancelarios aplicables se encuentran recogidos en la Customs Tariff Act de 1995.

Desde los años 80, el gobierno australiano ha ido reformando el sistema arancelario del país, reduciendo progresivamente el arancel aplicado a los productos importados. El tipo arancelario medio aplicado es del 2,5%, y el consolidado se sitúa en el 9,8%, habiendo consolidado más del 95% de su arancel. Para productos industriales los aranceles consolidados se mueven en un rango de entre cero y 55%. Los mayores aranceles consolidados se corresponden con textiles y artículos de vestir, resultando un tipo promedio consolidado del 18,25% para textiles y del 41,4% para artículos de vestir. Respecto al tipo arancelario medio, Australia ha desarrollado un proceso de reducción unilateral de sus aranceles desde el 10% hasta el 5% en los sectores de textiles, artículos de vestir y calzado. El tipo ad-valorem máximo aplicado no supera el 5%. Hay que citar, además, que Australia aplica únicamente cuotas para el queso y requesón. Para más información se puede acudir al Servicio de Aduanas australiano a través de su página: http://www.border.gov.au

Cabe destacar que no todos los países deben pagar en la misma medida los aranceles indicados anteriormente ya que Australia mantiene diferentes acuerdos de libre comercio con varios países, lo que implica ventajas en el pago de aranceles sobre los productos procedentes de dichos países. Asimismo, cabe señalar que Australia otorga acceso preferencial a los mercados a los países en desarrollo y los países menos adelantados (PMA). Desde julio de 2003, Australia concede a los PMA amplio acceso a los mercados libre de contingentes y de derechos respecto de todos sus productos, sin períodos de introducción progresiva ni excepciones.

Por otra parte, en Australia existe un régimen de concesiones arancelarias en virtud del cual se permite la entrada de un producto libre de derechos arancelarios en los casos en los que no existe una industria nacional competitiva. Así, un importador puede solicitar una orden de concesión arancelaria (tariff concession order, TCO) para que se le aplique tipos arancelarios en términos concesionales a este tipo de producto. Una vez que se ha otorgado un TCO para un bien, ésta se aplica a todos los importadores de ese bien. Productos como alimentos, ropa y vehículos de motor de pasajeros no entran en este esquema.

Por último, las autoridades australianas pueden imponer medidas antidumping siempre y cuando se demuestre que hay un producto importado que está siendo objeto de dumping y que esté causando o amenace con causar un daño significativo a la industria nacional. Los derechos de dumping son pagaderos en el momento de la importación por el importador y el importe máximo que puede imponerse es el margen de dumping, si bien, existe la posibilidad de que se aplique un derecho inferior a dicho margen si se considera que ello es suficiente para eliminar el daño causado a la industria nacional. La Anti-Dumping Commission es el organismo encargado de administrar este sistema desde su creación en 2013 y dispone de hasta 155 días para llevar a cabo un procedimiento de investigación antes de elevar su recomendación al ministro del ramo, que es quien adopta la decisión final.

 

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Normas y requisitos técnicos. Homologación, certificación y etiquetado

Standards Australia es la organización que se encarga de asegurar que los productos que entran en el país cumplan toda una serie de requisitos, desde la composición al etiquetado. De no cumplir con los requisitos se paraliza el proceso de importación. Standards Australia representa al país en los principales organismos de estandarización, ISO e IEC (electrónica) y tiene una política que tiende cada vez más a la adopción de estándares internacionales. Los sectores que incluye Standards Australia son, entre otros, agricultura, silvicultura, pesca y alimentación, minería, manufacturas y procesados, edificios y construcción, electrotecnología y energía, y agua y servicios relacionados con el agua. Otras regulaciones técnicas afectan a los siguientes productos: i) productos de alimentación: Food Standards Australia and New Zealand (FSANZ) agencia gubernamental con competencia en ambos mercados; ii) productos farmacéuticos o equipo médico, el principal organismo responsable en Australia se llama Therapeutic Goods Administration; y iii) vehículos, la regulación es competencia del Department of Infrastructure and Regional Development. Como resultado de esta práctica, el 33% de los estándares australianos están total o parcialmente alineados con los estándares internacionales. Existen todavía sectores industriales como la construcción, salud y seguridad ocupacional, por ejemplo, donde no hay estándares internacionales. En la página web de Standards Australia se puede localizar y comprar los estándares del producto de interés: http://www.standards.org.au/Pages/default.aspx . En todo caso, es preciso tener en cuenta además que Australia es un Estado federal y que existen regulaciones específicas para algunos de los estados no aplicables al resto. Por otro lado, la National Association of Testing Authorities (NATA) es la entidad australiana encargada de acreditar laboratorios. Su acreditación reconoce la capacidad de laboratorios e instalaciones para efectuar distintos tipos de análisis, medidas, inspección y calibrado. Asimismo, la protección al consumidor está en manos de la entidad Australian Competition and Consumer Commission.

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Barreras comerciales a bienes y servicios españoles

Restricción a la importación de frutas y verduras frescas (excepto cítricos): como norma general, en Australia no está permitida la importación de frutas y verduras frescas. De esta norma se exceptúan los cítricos procedentes exclusivamente de España peninsular.

Controles sanitarios a algunos productos cárnicos: las normas de bioseguridad australianas son muy estrictas y se justifican como forma de evitar que se propaguen plagas y enfermedades que puedan afectar en terceros países a animales y plantas. En ocasiones, su política encaminada a minimizar el riesgo crea distorsiones y obstáculos innecesarios al comercio. Para la exportación de jamón ibérico, serrano y paleta, España debe de cumplir con las condiciones de importación específicas descritas en la página Biosecurity Import Conditions (BICON) y son éstos (jamón serrano e ibérico) los únicos productos derivados del cerdo que pueden ser exportados desde España. Siguen sin permitirse las exportaciones de productos tales como el chorizo o el lomo a pesar de ser habituales las peticiones en este sentido, tanto de empresas productoras españolas como por parte de importadores locales.

Normativa de seguridad contra la plaga del Brown Marmorated Stink Bug (BMSB) o chinche parda marmorada: en respuesta a la rápida expansión del BMSB en Europa y América del Norte, el Departamento de Agricultura establece cada año una serie de medidas estacionales para gestionar el riesgo de que esta plaga llegue a Australia durante las temporadas consideradas de riesgo, normalmente durante los meses de septiembre a mayo. Por primera vez, estas medidas se aplicarán a todos los envíos que lleguen al país procedentes de España. Concretamente estas medidas reforzadas se aplicarán para la temporada de riesgo BMSB 2019-20 y 2020-21.

Fomento del consumo nacional: un aspecto destacado del mercado australiano es la promoción desde el gobierno del nacionalismo en el consumo, que en el caso de Australia se pone de manifiesto en la iniciativa Australian Made

Fiscalidad al vino importado: el vino tiene como máximo un arancel del 5% del valor. Además, aquellos vinos que tengan una graduación superior al 1,15% tienen una tasa adicional de 86,90 AUD (53 euros aproximadamente) por cada litro de alcohol puro. Asimismo, al vino se le aplica un gravamen especial del 29% denominado Wine Equalisation Tax (WET). Este impuesto se aplica a todo el vino que se comercializa en Australia, sea o no de importación. Sin embargo, los productores de vino australiano y neozelandés pueden recuperar parte o la totalidad de este impuesto mediante el Producer WET rebate. Esto supone una clara desventaja para los productores europeos, en general, y los españoles, en particular.

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Barreras no arancelarias. Contingentes y licencias de importación

La regulación sanitaria y fitosanitaria corresponde principalmente al Departamento de Agricultura y Recursos Hídricos que es el organismo de quien depende la inspección y control de la mercancía que llega al país, en estrecha colaboración con el Departamento de Asunto Internos. El gobierno australiano ha creado una base de datos llamada Australian Bioseurity Import Conditions (BICON), con información relativa a más de 20.000 productos (plantas, animales, minerales y productos biológicos) y los requisitos necesarios para su importación.

El régimen de cuarentena de Australia está concebido para controlar su situación en materia de plagas y enfermedades y mantener su flora y fauna nativas. El sistema se basa en una evaluación objetiva, con base científica, de los riesgos de plagas y enfermedades, compatible con las obligaciones internacionales, y comprende las derivadas del Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC. Debido a su condición de continente-isla, se mantiene inmune respecto a muchas de las epidemias y enfermedades que afectan al resto del mundo, por lo que exige elevadas y estrictas condiciones sanitarias a la entrada de mercancías. En junio de 2016 entró en vigor la normativa Biosecurity Act 2015 reemplazando a la norma anterior Quarantine Act de 1908. Esta regulación exhaustiva sobre inspección, tratamiento y control tiene por objeto evitar que lleguen al país pestes y enfermedades foráneas.

Los productos elaborados no están sometidos a limitaciones siempre y cuando cumplan con la reglamentación vigente. Los permisos de importación son individuales en función del producto y de la empresa. Los importadores australianos facilitan normalmente al exportador español la legislación fitosanitaria australiana, así como la normativa concerniente a envasado, etiquetado y contenidos nutritivos en etiquetas. Como norma general, se respetan denominaciones en español pero es obligatorio que los contenidos aparezcan expresados en inglés. La inspección sanitaria más o menos rigurosa depende del tipo de producto. No se trata de una normativa de difícil cumplimiento, pero hay que señalar que a veces su observación se traduce en una alteración de los niveles de calidad del producto.

Como norma general, está restringida la importación de productos frescos de origen animal y vegetal, lo que en el caso español afecta fundamentalmente a las frutas, las verduras, los embutidos y a algunos quesos elaborados con leche cruda. Los productos agroalimentarios elaborados no están sometidos a tantas limitaciones, pero deben cumplir estrictamente los requisitos fijados por la reglamentación. Los permisos de importación, cuando son preceptivos se expiden de forma individual en función de la mercancía a importar y de la empresa que los solicita. Es obligatorio solicitar el permiso de importación con anterioridad a la llegada de la mercancía al país. A mediados de 2006 y después de largas negociaciones, se hizo efectiva la importación del jamón ibérico, serrano y paleta deshuesados y sin ganglios. Sigue estando prohibida la importación de otros productos derivados del cerdo.

 

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