Marco jurídico

Régimen de inversiones

Dentro del séptimo plan quinquenal 2016-2020, el gobierno de Bangladesh espera alcanzar el objetivo de convertirse en un país de renta media en el año 2021. Por este motivo, el gobierno presta especial atención a la creación de un ambiente propicio para las inversiones especialmente del sector privado. Así, el objetivo gubernamental es incrementar el porcentaje de participación de la inversión privada en relación con la inversión total, pasando del 22% que representa en la actualidad al 27% en el año 2021. Sin embargo, este loable propósito choca con la realidad y el empeoramiento progresivo de Bangladesh en el índice “Ease of doing business” del Banco Mundial donde ocupa el puesto 176 de un total de 198 países. El stock de inversión en Bangladesh se sitúa, en marzo de 2019, en los 18.115,01 millones de USD. Cifra que supone un incremento de 15% respecto a los 15.791,34 millones de USD de junio de 2018. 

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Barreras de entrada para inversores españoles

En el año 2016 se crea Bangladesh Investment Development Authority (BIDA) con rango de Secretaría de Estado y dependiente directamente de la Oficina de la Primera Ministra con el objetivo de dinamizar la entrada de inversión extranjera directa en el país. Desde su creación, BIDA ha logrado simplificar los trámites necesarios gracias a la creación de una ventanilla única. No obstante, a pesar de los avances evidentes todavía persisten restricciones a la inversión extranjera. Estas restricciones no se especifican en la Ley de promoción y protección de la inversión privada extranjera de 1980, pero sí en una serie de leyes sectoriales, reglamentos y políticas, como barreras en el sector textil (política industrial de 1999), farmacéutico (1982) y telecomunicaciones entre otros. Además la Ley industrial de 2010 establece una lista de 17 sectores controlados, en los que el Gobierno podrá establecer cuotas máximas de propiedad extranjera y cuya aprobación por el Ministerio será requerida. La imposición de restricciones persigue la protección de las industrias en manos de una oligarquía empresarial local con importantes vínculos políticos. Por último, es necesario advertir que Bangladesh sigue siendo un país de fuerte carga burocrática y alto nivel de corrupción por lo que se recomienda el asesoramiento por una firma de abogados, consultores o "chartered accountants" locales.
 

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