Régimen fiscal

Estructura general del sistema fiscal

En Argentina la potestad tributaria se encuentra repartida a tres niveles: estatal, provincial y local, cada uno de los cuales tiene potestad sobre distintos tributos. El Art. 75 de la Constitución Nacional establece la distribución de los recursos fiscales entre la Nación y las provincias a través de una ley convenio: “coparticipación federal de impuestos”.

En Argentina los distintos impuestos se regulan en leyes separadas, no existe un código impositivo general. Las leyes y ordenanzas tributarias se complementan con las regulaciones tributarias emitidas por el Poder Ejecutivo.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), dependiente del Ministerio de Hacienda es el ente encargado de ejecutar las políticas impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional en materia tributaria.

La gestión de AFIP está a cargo del Administrador Federal, quien se encuentra en el mismo nivel que un Secretario de Estado. El nivel inmediato inferior esta integrado por tres direcciones generales: la Dirección General de Aduanas (DGA), a cargo de la aplicación de la normativa en materia de importación y exportación de mercaderías, así como del control de los bienes que entran o salen del territorio aduanero; la Dirección General Impositiva (DGI), a cargo de la aplicación, recaudación e inspección de los impuestos nacionales y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social (DGRSS), a cargo de la recaudación e inspección de los recursos que financian las prestaciones de la Seguridad Social.

La determinación y percepción de los gravámenes que se recauden de acuerdo a las leyes, se efectuará sobre la base de declaraciones juradas que deberán presentar los responsables del pago de los tributos en la forma y plazos que establecerá la AFIP.

En el ámbito provincial, los tributos son recaudados y administrados por las Direcciones Provinciales de Rentas, organismos subordinados a los respectivos Ministerios de Economía provinciales.

Los principales impuestos nacionales son el Impuesto a las Ganancias, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, los Impuestos Internos, el Impuesto sobre los Bienes Personales y el Impuesto sobre los Débitos y Créditos en Cuentas Bancarias. El Gobierno Federal lleva a cabo la recaudación de estos impuestos, así como los Derechos de Aduana, en todo el territorio nacional, distribuyendo a las provincias parte de la recaudación, conforme a un acuerdo previo.

Los principales impuestos provinciales son el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, el Impuesto de Sellos y el Impuesto Inmobiliario. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la mayoría de las provincias celebraron un convenio cuyo objeto es evitar la doble o múltiple imposición de Impuesto a los Ingresos Brutos a las empresas con actividades en más de una jurisdicción.

Por último, en el ámbito municipal, los ingresos surgen de la recaudación de una diversidad de tasas y contribuciones.

El sistema tributario argentino se caracteriza por la preeminencia de los impuestos indirectos, con un esquema similar al de otros países latinoamericanos. Esta importancia relativa de los impuestos indirectos con respecto al impuesto a la renta (que aporta sólo el 20% de los recursos), en particular de las personas, limita la capacidad redistributiva del sistema.

Como señala el CIPPEC en su reciente informe de julio 2017 “El sistema tributario argentino se caracteriza por su complejidad, ineficiencia, falta de equidad y elevados niveles de evasión”. Entre 1998 y 2016 la presión tributaria total —nación, provincias y municipios— pasó de 21,4% a 34% del PIB. Argentina es el segundo país de América Latina (después de Cuba) con mayor presión tributaria. Si bien los datos existentes resultan insuficientes, la información disponible indica que en el Impuesto a las Ganancias el grado de evasión ronda 50% mientras que en el caso del IVA alcanza un 20%, dando indicios de que, más allá de los avances, resulta necesario mejorar la administración tributaria no sólo nacional sino también provincial.

La Ley N° 27.260, conocida como de Reparación a jubilados y blanqueo de capitales, creó en mayo de 2016 la Comisión Especial para la Reforma Tributaria, para analizar y evaluar las propuestas del Poder Ejecutivo nacional. La iniciativa estuvo en la agenda de prioridades del Gobierno de Mauricio Macri y fruto de la misma ha sido la Ley 27.430 (B.O. 29/12/2017) a la que se ha denominado ley de Reforma Tributaria. Sin embargo, algunos expertos señalan que más que una reforma integral del sistema, lo que ha supuesto es una amplia reforma de algunos impuestos y un nuevo Régimen Penal Tributario. Las principales novedades son:

IMPUESTO A LAS GANANCIAS

La nueva tasa del Impuesto a las Ganancias para las sociedades será del 30% para los ejercicios que se inicien a partir del 1/1/2018 y hasta el 31/12/19. A partir del año 2020 se reducirá al 25%.

Simultáneamente se establece un impuesto que grava la distribución de dividendos: del 7% para el 2018 y 2019 y del 13% a partir del 2020

Se establece un impuesto del 15% aplicable al resultado obtenido por la venta de inmuebles por parte de personas físicas, que reemplazará el impuesto a la transferencia de inmuebles para aquellos inmuebles enajenados que se hubieran adquirido a partir del 01/01/2018.

Se establece un impuesto sobre los rendimientos de capital, que será del 5% para colocaciones sin cláusula de ajuste y del 15% para colocaciones con cláusula de ajuste o efectuadas en moneda extranjera.

IMPUESTO AL VALOR AGREGADO

Se establece la posibilidad de solicitar la devolución de los créditos fiscales originados en compra, construcción, fabricación o importación de bienes de uso -excepto automóviles-, que habiendo sido adquiridos a partir del 01/01/2018, y luego de transcurridos 6 meses desde su cómputo, no hubieran sido absorbidos por débitos fiscales. Este beneficio se encuentra pendiente de ser reglamentado.

Se establece una reducción gradual del importe de contribuciones patronales que puede ser computado como crédito fiscal en IVA (D. 814/2001) hasta su efectiva desaparición en el año 2021.

CONTRIBUCIONES PATRONALES

Establece una alícuota única de contribuciones patronales fijada en 19,50% que reemplazaría las alícuotas del 21% y 17% (Para No Pymes y Pymes respectivamente) establecidas por el artículo 2 del decreto 814/2001.

Para lograr esta unificación en forma gradual, establece un cronograma que va desde el 01/02/2018 hasta el 01/01/2022

Asimismo, se establece una base no imponible sobre la cual se calculan las Contribuciones Patronales. Se detraerá mensualmente por cada uno de los trabajadores un importe que será, en el año 2018, de $ 2.400, hasta alcanzar los $ 12.000 en el año 2022.

Por último, se prevé la finalización de los beneficios previstos en la ley 26940, que dispone una disminución de contribuciones patronales para las micro, pequeñas y medianas empresas.
 

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Sistema impositivo (estatal, regional y local)

La estructura impositiva argentina se compone de impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Los tributos nacionales vigentes en Argentina son 28 en total. Pueden agruparse en seis categorías: sobre los ingresos, beneficios y ganancias de capital; aportes y contribuciones a la seguridad social; sobre la propiedad; internos sobre bienes y servicios; y sobre el comercio y las transacciones internacionales.

El Impuesto a las Ganancias de las personas recae sobre los ingresos del trabajo y del capital. Los ingresos del trabajo en relación de dependencia también están alcanzados por las Contribuciones Patronales y los Aportes Personales destinados al sistema de seguridad social.

En el caso de las empresas, el Impuesto a las Ganancias presenta una alícuota del 30%, en tanto que los activos se gravan con un impuesto del 1%, que puede aplicarse como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias; mientras que los activos de las personas están alcanza- dos con el Impuesto a los Bienes Personales con una alícuota de 1,25%.

La tributación sobre el consumo se basa en el IVA con una alícuota general de 21%. Ciertos bienes se gravan a una tasa reducida del 10,5%. Algunos servicios públicos se gravan con una tasa del 27%, mientras que ciertos servicios financieros se encuentran exentos.

También gravan el consumo impuestos especiales sobre ciertos bienes que generan externalidades negativas, como cigarrillos, bebidas alcohólicas y combustibles.

El Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios tiene una alícuota general de 0,6%.El 34% de esa tasa puede computarse como pago a cuenta contra el Impuesto a las Ganancias y Ganancia Mínima Presunta y hasta 100% en algunos casos de pymes.

En materia de comercio exterior, las importaciones son gravadas con el régimen arancelario vigente en el Mercosur y las exportaciones con derechos diferenciales según el tipo de bien.

Los principales rubros de recaudación en 2016 fueron las contribuciones a la seguridad social, el IVA y el Impuesto a las Ganancias, que representaron en conjunto el 77% de la recaudación total (respectivamente, 31,9%, 25,9% y 19,5% del total recaudado) Por su parte, el impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios aportó el 5,8 % y los Derechos de Exportación e Importación el 3,1% y 2,4% de la recaudación, respectivamente, mientras que el impuesto a los combustibles y GNC representó el 3,3%. Finalmente, una decena de impuestos de menor poder recaudatorio individual aportaron 9% del total de recursos.

La recaudación de impuestos nacionales se distribuye entre la nación y el conjunto de las provincias en el marco de lo dispuesto por la Ley N° 23.548, de Coparticipación Federal y sus modicatorias. Se excluyen de esta distribución las Contribuciones de la Seguridad Social y los Derechos de Exportación -excepto una parte de los correspondientes a la soja y sus derivados - e Importación

El carácter federal del país otorga potestades tributarias a las provincias. Los recursos propios de las jurisdicciones representan el 7% del PIB y constituyen el 44,8% de los recursos totales provinciales. Desde el punto de vista de su composición, el impuesto provincial más relevante es Ingresos Brutos, que ha ganado participación en los últimos años y contribuye con el 76% de la recaudación total. El segundo impuesto en importancia es el de Sellos, que aporta el 8,6% de los recursos, mientras que los impuestos directos, como Inmobiliario y Automotor, sólo representan el 6,9% y 5,4% de la recaudación respectivamente

Por su parte, la mayoría de los municipios recauda tasas por el uso de servicios que, en algunos casos, representan verdaderos impuestos. Aproximadamente el 81% de los recursos municipales se recauda por medio de la imposición de tasas. La Tasa General de Inmuebles y la Tasa de Seguridad e Higiene -denominada en algunos municipios Derecho de Registro e Inspección- constituyen las fuentes de recursos propios de mayor importancia para los gobiernos locales
 

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Resumen de la imposición sobre la renta de las personas físicas

En el caso de las personas físicas, su renta también está gravada por el Impuesto a las Ganancias. Las personas físicas residentes en Argentina (quienes permanezcan más de seis meses en el país), están sujetas al impuesto a tasas progresivas de entre el 5% y el 35% sobre su ingreso mundial, estando exentos los primeros 51.967 pesos.

Las deducciones personales son las que siguen: cónyuge, 48.447$; hijo menor de 18 años, 24.432$; deducción especial autónomos, 51.967$; deducción especial empleados en relación de dependencia y jubilados, 249.441$; deducción empleados del servicio doméstico, 51.967$.

Los individuos no residentes tributan sólo sobre sus ingresos de fuente argentina. El impuesto se aplica como una retención practicada por el agente pagador a distintas tasas dependiendo del tipo de renta.

En general, más allá de ciertas excepciones son ganancias de fuente argentina aquellas que provienen de:
- Bienes situados, colocados o utilizados económicamente en el país
- Realización en el país de cualquier acto o actividad susceptible de producir beneficios
- Hechos ocurridos dentro del límite del mismo
 

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Resumen de la imposición sobre sociedades

Impuesto a las Ganancias (IG)

Todas las ganancias, incluyendo las de capital, son gravadas por este impuesto. Las empresas residentes en la República Argentina tributan sobre su renta mundial, pudiendo computar como pago a cuenta de este impuesto las sumas efectivamente abonadas por gravámenes análogos sobre sus actividades en el extranjero hasta el límite del incremento de la obligación fiscal originado por la incorporación de la ganancia obtenida en el exterior.

Se consideran residentes a los argentinos y extranjeros nacionalizados, a los extranjeros con residencia permanente en la República Argentina o que hayan permanecido legalmente dentro del país por doce meses, las sucesiones indivisas de causantes que revistan la condición de residentes argentinos a la fecha de fallecimiento, las sociedades anónimas y otros tipos societarios (empresas unipersonales, asociaciones civiles, fundaciones, etcétera) constituidas en el país. Las sucursales constituidas en la República Argentina de sociedades constituidas en el exterior son consideradas como entidades residentes y, por lo tanto, sujetas al impuesto.

Para establecer la ganancia neta, se restarán de la ganancia bruta los gastos necesarios para obtenerla o, en su caso, mantener y conservar la fuente que produce los beneficios. Para establecer la ganancia sobre la que se calculará el impuesto, se deberán restar del conjunto de las ganancias netas de la primera, segunda, tercera y cuarta categorías, las deducciones que admite la ley.

La tasa aplicable tanto para sociedades residentes como para las sucursales constituidas en el país de sociedades no residentes es de 30% (hasta 2017 inclusive era del 35%). A partir del año 2020 se reducirá al 25%.

La distribución de dividendos está gravada con una tasa del 7% para el 2018 y 2019 y del 13% a partir del 2020. Los rendimientos de capital también se gravan a partir de 2018 con una tasa del 5% para colocaciones sin cláusula de ajuste y del 15% para colocaciones con cláusula de ajuste o efectuadas en moneda extranjera.

El año o ejercicio fiscal comienza el 1 de enero y termina el 31 de diciembre. (aunque la sociedad puede fijar un cierre de ejercicio fiscal diferente). Las sociedades deberán presentar la declaración jurada anual de sus ganancias dentro de un período de cinco meses con posterioridad a la fecha de cierre del ejercicio fiscal.

Una empresa no residente sin una sucursal u otro establecimiento permanente en la República Argentina es sujeto impositivo sólo sobre ingresos y ganancias de capital que tengan fuente en Argentina. Tributan en la fuente (retención por el pagador) como pago único y definitivo, a distintas tasas según el tipo de renta. Estas tasas resultan de aplicar 30% a la ganancia presunta establecida en el art. 93 de la Ley del Impuesto a las Ganancias. La tasa efectiva resultante aplicable variará en función del tipo de renta de que se trate (90% de la suma pagada para los casos no previstos en la norma). El importe retenido podrá deducirse en la declaración de Impuesto de Sociedades en España con las limitaciones establecidas en la ley española. Hay que tener presente lo dispuesto por el Convenio para evitar la Doble Imposición (CDI) entre España y Argentina en materia de impuestos sobre la renta y el patrimonio. Existe un modelo específico (Resolución General 2228/07) de declaración jurada a presentar ante AFIP, por aquellos sujetos residentes del exterior que sean beneficiarios de rentas de fuente argentina y resulten amparados por convenios firmados por Argentina con estados extranjeros para evitar la doble imposición, a efectos de acreditar la procedencia de la mencionada liberalidad.

Además, el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta grava la totalidad de los activos de las sociedades en la República Argentina y el exterior al 1%, deduciéndose de éste los pagos a cuenta del Impuesto a las Ganancias. La ley establece la forma de valuar los bienes situados en el país y en el exterior a fin de poder efectuar la liquidación del gravamen.
 

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Resumen de la imposición sobre el consumo

Impuesto al Valor Agregado (IVA)
El IVA es un impuesto que se aplica al precio de venta de bienes y servicios situados o realizados en el país, en cada etapa de la comercialización. También están gravadas las importaciones de cosas muebles y las prestaciones de servicios realizadas en el exterior cuya utilización o explotación efectiva se lleve a cabo en el país.

La tasa general del IVA es de 21% Existe una tasa reducida del 10,5% aplicable a distintos bienes y servicios: la venta de bienes de capital; el transporte (excepto los viajes internacionales); la venta de diarios, revistas, folletos y publicaciones periódicas; los programas de medicina prepaga; y los intereses sobre préstamos extranjeros y sobre préstamos de bancos locales. Finalmente, una tasa de 27% es aplicable a la provisión de energía eléctrica, gas natural y agua fuera de domicilios destinados a vivienda y telecomunicaciones.

Las exportaciones se encuentran exentas del impuesto al valor agregado (IVA). Además, los exportadores podrán computar como crédito fiscal el IVA abonado en concepto de materias primas y demás compras relacionadas con las exportaciones. Asimismo, los servicios desarrollados dentro de un país cuyo uso económico se realiza en el exterior, no están sujetos al impuesto.

Los pagos se ingresan mensualmente como diferencia entre los créditos fiscales derivados de las compras y los débitos fiscales derivados de las operaciones de venta.

Serán considerados responsables sustitutos, por las locaciones y/o prestaciones gravadas, los residentes o domiciliados en el país que sean locatarios y/o prestatarios de sujetos residentes o domiciliados en el exterior, y quienes realicen tales operaciones como intermediarios o en representación de dichos sujetos del exterior, siempre que las efectúen a nombre propio, independientemente de la forma de pago y del hecho que el sujeto del exterior perciba el pago por dichas operaciones en el país o en el extranjero.
 

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Otros impuestos y tasas

Impuestos Internos

Gravan el consumo de ciertos productos a diferentes alícuotas y con distintos requisitos de declaración y pago. Por lo general, estos impuestos alcanzan a los fabricantes o importadores cuando venden el producto (bebidas alcohólicas, tabaco, bienes de lujo, etc). Este impuesto se aplicará sobre el expendio en todo el territorio argentino, de manera que incida en una sola de las etapas de la circulación del producto. El tipo de gravamen varía en función del producto entre el 2,5% de los seguros de accidentes de trabajo y el 60% de los cigarrillos.

Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias
El impuesto recae sobre los créditos y débitos en las cuentas bancarias del titular, cualquiera sea su naturaleza, abiertas en las entidades regidas por la Ley de Entidades Financieras. La alícuota general es de 0,6 % para los débitos y los créditos. Asimismo, se encuentran gravados con 1,2% todos los movimientos o entregas de fondos cuando se efectúen a través de sistemas de pago organizados que reemplacen el uso de las cuentas corrientes bancarias. Cabe señalar que existen ciertas alícuotas diferenciales y exenciones aplicables a determinadas operaciones. Una parte de este impuesto podrá imputarse al pago del Impuesto a las Ganancias.

Impuestos sobre bienes personales
Se aplica sobre los bienes existentes al 31 de diciembre de cada año, situados en el país y en el exterior. El importe se calcula sobre el importe de los bienes que exceda las siguientes sumas: periodo fiscal 2017 igual o inferior a $ 950.000; a partir del periodo fiscal 2018, iguales o inferiores a $ 1.050.000. los tipos aplicables a cada uno de estos periodos serán 0,50% y 0,25% respectivamente. Están obligadas las personas físicas domiciliadas en el país por los bienes situados en el país y en el exterior, así como las personas físicas domiciliadas en el exterior por los bienes situados en el país.

Impuesto sobre los Ingresos Brutos
Todas las jurisdicciones argentinas (provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires) aplican este Impuesto sobre los Ingresos Brutos de cualquier empresa que realice una actividad comercial, industrial, agrícola, financiera o profesional. Este impuesto grava las ventas, sin ningún crédito fiscal por los impuestos pagados en las etapas anteriores. Las tasas varían según el tipo de actividad y la ley de cada jurisdicción, entre 1,5% y 4%, aunque puede ser superior. Se paga por año calendario, con anticipos mensuales o bimestrales, según disponga cada jurisdicción. Las actividades primarias e industriales, en general, gozan de exenciones.

Impuesto de Sellos
Se trata de un impuesto provincial aplicable en general a los actos, los contratos y las operaciones de carácter oneroso formalizados en instrumentos públicos o privados. En general, la alícuota del impuesto es de 1%, aunque varía según el tipo de acto y la legislación de la jurisdicción donde el citado acto produzca efectos, aunque hay alícuotas específicas del 0,8% al 3%. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el impuesto sólo grava la transferencia de inmuebles y los contratos de locación o sublocación de inmuebles en los que se desarrollen actividades comerciales. La alícuota aplicable a la transferencia de inmuebles asciende a 3,6% y la de locación o sublocación de los mismos a 1,5%.

Impuesto Inmobiliario
También es provincial y grava la los inmuebles situados en cada una de las jurisdicciones. El Impuesto Inmobiliario es un impuesto real que se aplica en función del valor de la tierra y edificios sin atender a las condiciones personales del contribuyente. Es un tributo cuyo monto lo determina la autoridad de aplicación. Se calcula conforme a las leyes impositivas de cada período fiscal, que establecen las escalas de valuaciones y las alícuotas que se aplicarán sobre la base imponible conforme la modalidad prevista para cada tipo de inmueble.

Tasas municipales
Por la prestación de servicios de seguridad industrial, iluminación, higiene y similares, los fiscos municipales perciben las tasas retributivas que establezcan en función de los ingresos o bien de otros parámetros fijos como número de personal y capacidad de fuerza motriz, entre otros.

Incentivos fiscales
Son destacables los incentivos fiscales que ofrece el ejecutivo argentino en ciertos sectores, entre los que destacan: minería, biocombustibles, software y energías renovables. Se pueden consultar las exenciones fiscales específicas para estos sectores en el siguiente portal: http://www.inversionycomercio.org.ar

Impuestos con las transacciones con el exterior
Con respecto a la importación, los aranceles oscilan entre el 0% y el 35%. A ello hay que añadir la Tasa Estadística: 0,5% del valor CIF, con un máximo de 500 dólares; Tasa de Comprobación de Destino: no puede exceder el 2% (solo para las importaciones que obtuvieron beneficio tributario en razón de su uso, aplicación o destino). Estos valores se aplican sobre precio CIF en factura y van a conformar la base imponible sobre la que se calculan los demás impuestos: 21% de IVA general (IVA reducido para determinados bienes del 10,5%). Además, IVA Adicional del 20% en caso de que el producto importado vaya a ser revendido en el mercado interno; Anticipo del Impuesto a las Ganancias: retención de entre el 6% y el 11%; Ingresos Brutos: retención del 2,5% para jurisdicciones con acuerdo con la AFIP, si no 1,5%- 4%, según provincia. En relación a la exportación: varían entre el 0% y el 30% del valor FOB.

Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes (Monotributo).
Es un régimen tributario integrado y simplificado para aquellos que se consideran pequeños contribuyentes según parámetros establecidos, como facturación anual, superficie de locales, energía eléctrica consumida y el monto de alquiler del local/es. El régimen integra en una cuota mensual lo relativo al impuesto a las ganancias, al valor agregado y al sistema previsional (aportes jubilatorios y obra social) para que este tipo de contribuyentes pueda cumplir con sus obligaciones fiscales de una forma más simple. Pueden acogerse al régimen las personas físicas y las sociedades de hecho y comerciales irregulares en la medida que tengan un máximo de hasta tres socios.

 

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Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

El tratamiento fiscal que se da a la inversión extranjera es el mismo que a la inversión nacional. La inversión extranjera estará sujeta a la legislación nacional y podrá beneficiarse de las exenciones previstas en ésta.

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