Régimen fiscal

Estructura general del sistema fiscal

El sistema fiscal en Hong Kong sigue un criterio territorial, de forma que sólo los ingresos de fuente local están sometidos a impuestos. Conceptos como la residencia o la nacionalidad no tienen relevancia a efectos tributarios. Las tasas impositivas de Hong Kong son de las más bajas del mundo, razón por la que numerosas empresas extranjeras eligen la ciudad como sede para sus negocios en Asia. El impuesto de sociedades es del 16,5%. La repatriación a Hong Kong de los dividendos o de los beneficios de una sucursal radicada en el extranjero no están gravados. Además, los dividendos pagados por una empresa hongkonesa a sus accionistas -bien residan en el territorio o en el extranjero- tampoco están gravados. Las ganancias de capital están también exentas de impuestos.

El organismo encargado de gestionar todo lo relativo a impuestos es el Inland Revenue Department: http://www.ird.gov.hk/eng/welcome.htm 

En el ámbito bilateral, hay que destacar que el 1 de abril de 2011, se firmó el Convenio para evitar la Doble Imposición entre España y la Región Administrativa Especial de Hong Kong, en vigor desde el 1 de abril de 2013.

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Sistema impositivo (estatal, regional y local)

Según la Inland Revenue Ordinance (Capítulo 112), se cobran impuestos directos únicamente sobre:

- Beneficios empresariales ("profit tax" ) (16,5% aplicable a corporations y 15% a individuals),

- Salario ("salaries tax") y

- Propiedad inmobiliaria ("property tax")

Con excepción de los beneficios empresariales, los impuestos se gravan sobre la base del año fiscal que transcurre desde el 1 de abril de un año hasta el 31 de marzo del año siguiente. Una empresa puede adoptar fin de año fiscal en otro momento del año si así lo desea.

Además, existen también algunos impuestos indirectos (timbre, apuestas, vehículos de motor, tabaco, licores, algunos hidrocarburos y el alcohol metílico).

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Resumen de la imposición sobre la renta de las personas físicas

Este impuesto grava todos los ingresos obtenidos en (o derivados de) Hong Kong como beneficio del trabajo personal y pensiones. Esto incluye, salvo algunas excepciones, salario, comisiones, bonos, ayudas para la vivienda, ayudas para la educación de los hijos, y otras ayudas similares. No existe un impuesto sobre dividendos o sobre herencias.

Las rentas de marido y mujer se gravan por separado a cada uno de sus nombres, pero también se puede optar por la declaración conjunta a efectos de computar los cargos del impuesto sobre la renta (en caso de que esto resultase en una reducción de sus obligaciones fiscales totales).

La tarifa del impuesto se aplica sobre la cantidad resultante de restar las deducciones y las desgravaciones al total de ingresos brutos del contribuyente. Las deducciones que en su caso podrán aplicarse son: gastos necesarios para la generación de la renta, donaciones a organizaciones caritativas, gastos en educación del propio contribuyente, gastos en residencias para personas mayores dependientes a cargo del contribuyente o de su cónyuge, gastos de intereses de hipotecas sobre la vivienda habitual y las contribuciones obligatorias al fondo de pensiones gubernamental.

Además de las deducciones, existen también ciertas desgravaciones: una básica de 132.000 HKD (264.000 HKD en caso de matrimonios); por hijos 100.000 HKD por cada uno, por hermanos dependientes 33.000 HKD (37.000 HKD a partir de 2017/2018), por ascendientes de más de 60 años dependientes del contribuyente 46.000 HKD, por ser padre/madre soltero/a 132.000 HKD y por personas discapacitadas a cargo del contribuyente 66.000 HKD (75.000 HKD a partir del periodo 2017/2018).

El impuesto sobre la renta tiene una tarifa progresiva, entre un 2% y un 17%, pero el pago final no puede exceder en ningún caso la tarifa estándar del 15%, aplicada sobre los ingresos brutos menos las deducciones (sin contar con las desgravaciones).

Dado que el sistema impositivo grava exclusivamente los ingresos obtenidos en (o derivados de) Hong Kong, los empleados de empresas extranjeras pueden, a efectos fiscales, repartir su remuneración en base al tiempo pasado en el extranjero y/o en el territorio durante el año fiscal. La legislación procura evitar igualmente la doble imposición.

Las personas cuyas visitas a Hong Kong no sobrepasen un total de 60 días en cualquier año fiscal están exentas del impuesto sobre la renta, incluso si han proporcionado servicios en Hong Kong y han obtenido compensación monetaria en el territorio durante sus visitas. Esta regla se aplica exclusivamente a visitantes, y no a personas basadas en Hong Kong que pasen la mayoría del tiempo trabajando en el extranjero, a menos que no realicen ningún servicio durante su estancia en Hong Kong.

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Resumen de la imposición sobre sociedades

Cualquier empresa o persona jurídica que mantiene un negocio o ejerce una profesión en Hong Kong está obligado a pagar un impuesto sobre los beneficios obtenidos en (o derivados de) el territorio. Esto incluye a las empresas extranjeras que están llevando un negocio en Hong Kong a través de una sucursal o un agente con autoridad para actuar en nombre de la compañía extranjera. Quedan excluidos de impuestos los beneficios obtenidos a partir de la venta de activos.

No hay distinción entre residentes y no residentes: un residente puede recibir beneficios del extranjero sin tener que pagar el impuesto y, al contrario, un no residente tendrá que pagar impuestos sobre los beneficios originados en Hong Kong.

La tasa impositiva será de un 16,5% para las corporations (figura similar a la sociedad anónima española) y de un 15% para las unincorporated business (sociedades individuales no constituidas en sociedad anónima).

Para calcular los beneficios, la empresa deducirá los gastos en los que ha incurrido para obtenerlos: intereses de préstamos, alquileres, deudas de dudoso cobro, reparaciones, registro y compra de los derechos de uso de patentes y marcas, gastos de investigación, contribución anual de la empresa a un fondo de pensiones o seguros para los trabajadores (con ciertas limitaciones), etc. Para gastos de capital incurridos al construir edificios industriales y estructuras, se concede una desgravación fiscal inicial del 20% se puede realizar sobre dicho gasto durante el año en el que se incurre en el gasto, con posibilidad de desgravar un 4% anual por año hasta abarcar el gasto completo. Además del detallado, existen una serie de deducciones y exenciones así como gastos no deducibles que pueden encontrarse en la web del "Inland Revenue Department" del Gobierno de Hong Kong. 

http://www.ird.gov.hk/eng/tax/bus_pft.htm#a05

 

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Resumen de la imposición sobre la el patrimonio

Impuesto sobre propiedad inmobiliaria (Property Tax)

El impuesto sobre la propiedad inmobiliaria es más bien sobre la renta inmobiliaria, y se carga sobre la propiedad de terrenos y/o edificios, a una tasa máxima del 15% en un periodo de dos años, sobre el disfrute actual (alquiler) de esa propiedad -excluyendo las tasas pagadas por el propietario-, menos un 20% sobre las reparaciones y el mantenimiento.

Si la propietaria es una empresa que lleva un negocio en Hong Kong, está exenta de pagar este impuesto, pero los ingresos derivados del negocio de alquileres o arrendamientos de la propiedad se gravarán por la vía del impuesto de sociedades.

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Otros impuestos y tasas

Impuesto sobre el timbre (Stamp Duty)

La Stamp Duty Ordinance (cap. 117) se aplica para ciertos documentos tales como las transferencias de acciones y el arrendamiento o la venta de propiedades inmobiliarias. Dependiendo del documento la tasa es una cantidad fija o una cifra ad valorem de entre el 1,5% y el 8,5%.

Para el caso concreto de la compraventa de propiedades inmobiliarias, con anterioridad sólo existía un un stamp duty aplicable al vendedor. Sin embargo, el Gobierno de Hong Kong, en aras de reducir la especulación inmobiliaria, procedió a modifificar la Stamp Duty Ordinance, y no sólo endureció el impuesto para vendedores, sino que también estableció un impuesto para comparadores.

Impuesto sobre las apuestas (Betting Duty)

Grava las apuestas a las carreras de caballos, al fútbol y algunas loterías. La tarifa del impuesto oscila entre un 25% y un 75%, dependiendo de la actividad.

Impuesto sobre los vehículos de motor (First Registration Tax)

Normalmente, el impuesto se calcula en case al precio de venta de mercado. Para potenciar el uso de vehículos respetuosos con el medio ambiente y los vehículos con bajas emisiones, el primer propietario de dichos vehículos estará exento de pagar esta tasa. Para más información, ver el apartado “4.2.c Aranceles y regímenes económicos aduaneros. Normas para vehículos”.

Impuestos especiales

Gravan el tabaco, el alcohol metílico, algunos hidrocarburos y las bebidas alcohólicas. Para más información, ver el apartado “4.2.b Aranceles y regímenes económicos aduaneros. Impuestos especiales”.

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Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

En Hong Kong no existe ninguna normativa fiscal específica para el caso de la inversión extranjera. Las únicas normativas que prevén situaciones especiales son los convenios de doble imposición completos que Hong Kong tiene firmados.

Además de estos, desde 2004 está en funcionamiento el Closer Economic Partnership Arrangement (CEPA), firmado entre Hong Kong y China continental, que regula ciertos aspectos de la inversión recíproca con el objetivo de facilitar y fomentar los flujos de capitales entre ambas regiones.

Hasta ahora, la Unión Europea no ha llegado a un acuerdo para evitar la doble imposición con este territorio fundamentalmente porque existe secreto bancario.

El 1 de abril de 2011 se firmó un convenio entre el Reino de España y la Región Administrativa Especial de Hong Kong para evitar la doble imposición y regular los intercambios de información. Este convenio sigue el modelo implantando por la OCDE y regula la tributación de los dividendos abonados entre España y Hong Kong. Este convenio incluye un artículo de intercambio de información, que permite compartir datos relevantes con trascendencia tributaria entre ambos países, y que imposibilita la denegación de intercambio de información por razones de secreto bancario. Con este convenio se eliminan barreras a la inversión entre ambos países y se mejora la seguridad jurídica de los inversores. Con esta firma, España elimina a Hong Kong de su lista de paraísos fiscales.

Este convenio entró en vigor el 13 de abril de 2012, tres meses después de su ratificación por parte de Hong Kong (la ratificación por parte de España tuvo lugar en septiembre de 2011).

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