Régimen fiscal

Estructura general del sistema fiscal

El sistema fiscal de Catar se considera como uno de los más laxos en el mundo, siguiendo el ejemplo de otros países del Golfo. El informe Doing Business 2011 del Banco Mundial sitúa a Catar como el segundo país del mundo con menor presión fiscal para las empresas localizadas en su territorio, si bien es cierto que esta evaluación no se toma en cuenta la última reforma fiscal acometida por el gobierno catarí. El 1 de enero de 2010 entró en vigor una nueva legislación fiscal en el Estado de Catar mediante la Ley de Impuestos sobre Beneficios 21/2009 (Income Tax Law 21/2009). Esta ley derogó la Ley 11/1993 que se venía aplicando en el país en materia de impuestos societarios. El impacto de la reforma fiscal en este sentido es muy relevante, puesto que con la nueva legislación las sociedades tributan un 10% fijo, mientras que anteriormente existía una escala impositiva variable.

En este sentido, las sociedades que no sean propiedad 100% de personas físicas o jurídicas nacionales de cualquier país del Consejo de Cooperación del Golfo deberán satisfacer un 10% de impuestos sobre los beneficios obtenidos. Una excepción a esta regla se encuentra en el sector de la explotación de petróleo, puesto que se han llegado a acuerdos de explotación entre el gobierno del país y empresas extranjeras para el aprovechamiento de los recursos naturales y en este caso el tipo impositivo vendrá especificado en ese acuerdo. No obstante, en el caso de que no se especificara en dicho acuerdo, el tipo aplicable sería de un 35%.

La ley define el hecho imponible como los beneficios obtenidos por el sujeto pasivo originados en Catar durante el año fiscal precedente. En la práctica se define como beneficios originados en Catar los generados por cualquier actividad en el país con el objetivo de obtener beneficios, ejecución de contratos, actividades inmobiliarias, venta de acciones de empresas cataríes o que coticen en la bolsa catarí (Qatar Exchange), servicios prestados a las matrices, sucursales o sociedades vinculadas, intereses de préstamos obtenidos en Catar, beneficios obtenidos en la explotación o utilización de recursos naturales, y todo beneficios gravable en el marco de los acuerdos de doble imposición.

No obstante, el hecho imponible no se limita solamente a estos beneficios detallados anteriormente, si no que la ley incluye además las comisiones pagadas en concepto de pagos a un agente catarí, corretajes, o representación comercial realizados fuera de Catar pero en relación a actividades conducidas dentro del Catar.

Por otra parte, la ley establece una retención fiscal sobre pagos realizados a no residentes que no existía anteriormente. Se trata de un impuesto sobre sociedades por obligación real (similar a nuestro Impuesto sobre la Renta de No Residentes) que grava:

  • 5% del pago bruto realizado en concepto de regalías y tarifas técnicas.
  • 7% de la cantidad bruta de intereses, comisiones, tarifas de corretaje, pagos a la dirección de una sociedad, tarifas de servicios y cualquier otro pago realizado en concepto de servicios llevados a cabo parcial o totalmente en el Estado de Catar.

Por último, cabe mencionar que como se ha dicho anteriormente esta legislación afecta a no nacionales de uno de los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Por ello, la parte de los beneficios correspondientes al accionista local en una empresa participada por extranjeros no estarán sujetos a retención alguna.

En algunos casos excepcionales se pueden obtener unas vacaciones fiscales de hasta 6 años para grandes proyectos si se cumplen ciertos requisitos. Estas solicitudes serán evaluadas por un órgano creado a este respecto, denominado Comité de Exención de Impuestos (Tax Exemption Comittee) que depende del Ministerio de Economía.

No existe impuesto alguno en Catar sobre la renta de las personas físicas.

La fiscalidad del establecimiento de empresas españolas en Catar vendrá determinada principalmente por:

Legislación fiscal mencionada anteriormente.

  • Exenciones fiscales. En determinados casos y de manera excepcional se pueden obtener exenciones temporales.
  • La entrada en vigor del convenio para evitar la doble imposición (CDI) entre España y Catar en febrero de 2018.
  • Zonas de libre Comercio o Free Zones con regulaciones paralelas (especialmente en el caso de Qatar Science and Technology Park).

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Sistema impositivo (estatal, regional y local)

Las filiales son sociedades con personalidad jurídica propia, distinta de la casa matriz. Serán sociedades residentes de Catar y estarán sometidas a la tributación de ese Estado; esto es, tributarán al 10% (salvo la industria petrolífera, que lo hará al 35% o al tipo pactado) por la parte del beneficio correspondiente al capital propiedad de no residentes en Catar (en este caso, españoles).

TRIBUTACIÓN DE LA MATRIZ EN ESPAÑA (LIMITED LIABILITY COMPANY)

La tributación en España se producirá cuando se repatríen beneficios, ya sea en forma de dividendos o en forma de rentas derivadas de la transmisión de la participación.

Si la matriz realiza prestaciones de servicios a la filial como las descritas en el apartado anterior (pagos realizados a no residentes), estará sometida al Impuesto de la Renta de No Residentes en Catar a los tipos del 5% o del 7%.

Cuando la filial distribuya beneficios en forma de dividendos, la renta estará exenta en la fuente (Catar), siempre que los beneficios distribuidos hayan estado sujetos a tributación o legalmente exentos en Catar. Por tanto, la matriz española percibirá el dividendo íntegro.

En España, la mera obtención de beneficios por la filial no tiene repercusión en el impuesto de la matriz, salvo que se trate de sociedades instrumentales que perciban rentas pasivas, pues en tal caso estarían sometidas al régimen de transparencia fiscal internacional del artículo 107 del TRLIS.

Sin embargo, sí se producen repercusiones cuando se distribuyan dividendos o se experimenten plusvalías en la venta de las acciones o participaciones:

1.Tributación en España de los dividendos de fuente extranjera

 Los dividendos o plusvalías de origen catarí se incluyen en principio en la base imponible de la matriz española (según el artículo 4 del TRLIS, el hecho imponible es la obtención de renta cualquiera que sea el lugar donde se haya generado), pero estarán exentos siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 21 del TRLIS:

Porcentaje de participación de, al menos, el 5% poseído de manera ininterrumpida el año anterior.

  • Que la entidad participada (filial) haya estado gravada por un impuesto extranjero de naturaleza idéntica o análoga al Impuesto sobre Sociedades. Se considera cumplido este requisito si el país extranjero tiene suscrito con España un Convenio para evitar la doble imposición con cláusula de intercambio de información.
  • Que se trate de rentas empresariales.

 

2.Tributación en España de las rentas de fuente extranjera derivadas de la transmisión de participaciones.

La plusvalía en la transmisión de las acciones estará exenta en España, de acuerdo con el artículo 21.2 del TRLIS, cuando se cumplen los requisitos detallados allí, que básicamente son los mismos que habilitan a la exención de los dividendos.

No se aplicará la exención si la entidad participada reside en paraíso fiscal, ni tampoco cuando se trate de alguno de los supuestos enumerados en el apartado 3 del artículo 21 del TRLIS.

Alternativamente a lo indicado en las letras a) y b) anteriores, o en el supuesto en que no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 21 del TRLIS, la matriz española podría optar por incluir las rentas en su base imponible y luego aplicar las deducciones por doble imposición internacional del artículo 31 o 32 de la LIS, si bien resulta más favorable la exención del artículo 21. La renuncia a la exención, en cambio, será una opción interesante si se produjeran minusvalías en la transmisión de las acciones.

 

TRIBUTACIÓN DE UNA SUCURSAL O “BRANCH”

La matriz incluirá entre sus rentas, las de la sucursal. Por tanto, la mera obtención de beneficios por parte de la sucursal, en este caso sí tiene repercusión directa en la matriz ya que incrementa su cuenta de resultados

Aunque carecen de personalidad jurídica, las sucursales tienen la consideración de establecimiento permanente. Así pues, las rentas obtenidas por dicho establecimiento están exentas en España, siempre que cumplan los requisitos establecidos en los artículos 21 y 22 del texto Refundido de la Ley del Impuesto de Sociedades.

 

FILIAL VS SUCURSAL O “BRANCH” SEGÚN CRITERIOS FISCALES

A la hora de valorar las dos alternativas en términos estrictamente fiscales, no se puede afirmar que existan ventajas entre una y otra, sin tener en cuenta otros muchos aspectos:

  • Tanto filial como sucursal tributarán en el país de origen por el Impuesto de Sociedades (u otro equivalente sobre los No Residentes), por el beneficio obtenido.
  • La filial dará lugar, además, a un impuesto sobre los dividendos repartidos, en muchos casos. Mientras que la sucursal no, salvo en los Estados que gravan la transferencia de sus beneficios España, por ejemplo, lo hace, aunque no cuando la matriz reside en un país de la Comunidad Europea; o en uno que tenga con España Convenio para evitar la doble imposición internacional en el que no se establezca expresamente lo contrario. Sin embargo,  España y Catar aún no han firmado el Convenio para evitar la Doble Imposición.  
  • El elemento diferencial del gravamen de los dividendos, frente a la previsible ausencia de gravamen adicional de las rentas transferidas por la sucursal, haría preferible a ésta. Aunque resultaría indiferente, en caso de que la carga fiscal total en origen resultara inferior a la tributación española, si en nuestro país no fuera aplicable la exención en la base imponible de las rentas extranjeras, puesto que en este caso, el menor gravamen exterior se vería completado por la tributación española, para llegar, en todo caso, a una misma imposición en España.  
  • En las sucursales, dada su carencia de personalidad jurídica, no cabe minorar su beneficio por la vía del pago a la matriz de cánones, intereses, etc., aunque en general sí pueden pagar servicios de apoyo a la gestión en concepto de “participación en gastos generales de la casa matriz”. Siendo así esto en la generalidad de los casos, haría preferible a la filial si estas prácticas resultaran de interés, cosa que ya vimos que no siempre sucede. 
  • En el caso de obtención de pérdidas, la sucursal las integra inmediatamente en la base imponible de la casa matriz, mientras que la filial sólo puede dar lugar, en su caso, a la provisión de la cartera  de valores.  
  • Algunos de los Convenios firmados por España establecen que las rentas obtenidas a través de establecimiento permanente en el extranjero, sólo tributarán en el Estado de la fuente. Si esa   tributación fuera inferior a la española, sería interesante disponer de sucursal. Todo ello, de nuevo, si no fuera posible acogerse a los mecanismos que conducen a la exención en España de esas rentas.  
  • Si la empresa en el exterior va a operar con terceros países, en general, la sucursal no puede acogerse a los Convenios de Doble Imposición que el Estado donde reside  tenga firmados con esos países terceros.  
  • En caso de liquidar la inversión obteniendo una plusvalía, la producida en la sucursal tributa normalmente en el país de origen, mientras que la obtenida en las acciones de la filial,generalmente no. En tal caso, habría que comparar el gravamen que la plusvalía obtenida en la transmisión de la sucursal soportaría en el extranjero, más el de España si lo hubiera, con el  únicamente soportado en España por la plusvalía obtenida en la transmisión de la participación en la filial, que hasta podría ser nulo caso de poder acogerse a la exención en la base imponible, lo que presumiblemente haría preferible la filial.  
  • La inversión en filiales puede generar el derecho a la Dotación por depreciación del Fondo de Comercio Financiero, nunca aplicable a las sucursales, y sí en ciertos casos a las filiales.  
  • Y finalmente, si los beneficios repatriados a España fueran a ser objeto de gravamen diferencial en nuestro país, la figura de la filial permite el aplazamiento “sine die” de tal tributación, por la mera vía   de no repartir dividendos, cosa que no ocurre con la sucursal.  
  • Y en cualquier caso, habría que considerar la posibilidad de la aplicación de la transparencia fiscal internacional, que para las rentas imputables en transparencia neutralizaría la ventaja del aplazamiento. 

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Resumen de la imposición sobre sociedades

A partir del 1 de Enero de 2010 (Income Tax Law No. 21 of 2009) la tasa impositiva del impuesto de sociedades para las compañías de capital extranjero (foreign owned companies). Hasta esta fecha, los tramos iban del 10% al 35% dependiendo del importe de su base liquidable.

Para obtener esta base liquidable se aplican una serie de deducciones como son los salarios pagados, los gastos financieros, las amortizaciones del inmovilizado, pérdidas de ejercicios pasados, etc.

Las deducciones aplicables a los ingresos obtenidos por los sujetos pasivos para obtener la base liquidable son:

  • Gastos financieros.
  • Salarios y otros costes laborales.
  • Tasas y otros gravámenes distintos de este impuesto.
  • No son deducibles por el contrario:
  • Multas y sanciones tributarias.
  • Gastos de daños cubiertos por seguros.
  • Amortizaciones que excedan el coste de reposición de un activo.
  • Amortización del suelo.En cuanto a los porcentajes de amortización aplicables a los distintos activos, la relación es como sigue:
Inmuebles 5%
Carreteras y puentes dentro del establecimiento 5%
Depósitos de almacenamiento y conducciones 5%
Alzados de gasolineras 20%
Plantas, maquinaria y aparatos mecánicos 15%
Mobiliario y equipo de oficina 15%
Automóviles y motocicletas 20%
Aeroplanos 25%
Camiones de todo tamaño 20%
Herramientas y equipos de perforación y excavación 15%
Equipos de refinería, conducciones y depósitos pequeños 10%
Equipo de ordenadores 33,3%

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Resumen de la imposición sobre el consumo

En la actualidad no hay impuestos sobre el consumo, sino recargos sobre determinados servicios. Está pendiente de introducción el IVA, que estaba previsto inicialmente para 2018.

 

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Otros impuestos y tasas

El sistema fiscal descansa, sobre todo, en la imposición indirecta y en el sistema de tasas que se aplica a la solicitud y concesión de todo tipo de permisos, licencias y servicios administrativos.

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Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

La administración catarí discrimina a las empresas extranjeras frente a las nacionales, ya que el impuesto sobre actividades económicas grava los rendimientos obtenidos por aquellas en proyectos y actividades realizados en el emirato.

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